Capítulo VII
Link y Zelda caminaban despacio, después de todo por lo que había pasado aún no tenían ninguna respuesta concreta, solo extrañas palabras sobre un pasado remoto, rendidos y agotados llegaron a la aldea Kakariko buscando refugio para descansar y quizás alguna ayuda por parte de Impa.
-¿Y esas caras?, ¿Todo bien?- preguntó Wakat, uno de los guardias que custodian la entrada a la casa de Impa, mirando a los deprimidos chicos llegar.
-Si, todo bien, viajamos mucho y estamos agotados solamente- contesto Link siempre amable.
Zelda agotada paso de Wakat y comenzó a caminar hacia la entrada de la casa, subió la escalera despacio y abrió las puertas.
-Tan pronto volvieron, ¿como les fue?, ¿averiguaron que decía?- pregunto Impa curiosa.
-Solo incoherencias- bufo Zelda cansada y se sentó frente a Impa.
-¿Cómo es eso? A ver cuéntame-
-Una decía debes volver con el corazón noble de un niño y la otra necesitas los guantes de plata… o algo asi, nada mas-
-Valla, que palabras más extrañas-
-No tienen ni un solo significado- Zelda estaba frustrada, en ese momento Link entro a la casa.
-¿Les dijo algo más el gran árbol deku?- preguntó Impa intrigada
-Bueno, el árbol deku no pero el dragón si- Impa abrió los ojos sorprendida, miró a Zelda y luego a Link buscando explicaciones -veras cuando hablamos con el árbol deku…-
Un fuerte estruendo producido afuera interrumpió a Zelda.
-¿Qué fue eso?-
Los tres dirigieron su mirada hacia la puerta, Link quien estaba más cerca y de pie dio media vuelta y salió rápidamente de la casa, Zelda e Impa se levantaron de inmediato y salieron también, en ese momento a lo lejos al norte un chorro enorme de agua salió disparado hacia el cielo acompañado del típico sonido de un elefante. Link y Zelda se miraron atónitos.
-La bestia…- susurro Zelda.
-Vamos-
Link tomo sus cosas rápidamente y bajó la escalera deprisa, monto a Epona y partió de inmediato seguido de Zelda. Impa miraba incrédula, sin entender nada, junto con todos los habitantes de la aldea que tenían la vista fija en el cielo. Los vio alejarse rápido, y la preocupación hizo presa de ella, entró a la casa y escribió dos cartas, cuando las termino se las entregó a Wakat con la orden de llevarlas de inmediato a Prunia y Rotver, si algo estaba pasando necesitaria de apoyo.
…...
Los caballos corrían lo más rápido que podían por lo que llegaron pronto a los pies del río zora, a lo lejos ya podía verse como la bestia enloquecida destruia todo a su paso, bajaron de los caballos y a carrera recorrieron todo el camino hacia los dominios. Durante todo el camino rodados de piedras caían de los cerros dificultando mucho el paso, cuando llegaron al gran puente zora comenzaron a cruzarlo, les quedaban pocos metros para llegar al otro lado cuando una roca enorme cayó en medio de este partiéndolo, en la ciudad todo era caos, los zoras corrían y saltaban al agua cuando podían, ni siquiera en su elemento estaban seguros pues caían enormes rocas y parte de la estructura de su ciudad aplastando a quien estuviera en el agua, de inmediato Link escucho una voz lejana de alguien que lo llamaba.
-¡Link! ¡Aquí abajo!-
Miró hacia abajo, al agua, y ahí estaba el príncipe zora.
-¡Link! ¡Que bueno que estés aquí! ¡La bestia enloqueció!- le gritó Sidón desde el agua.
-¡Sidón, llévame a ella!-
-¡Ven, sube!-
Link le ordenó a Zelda retroceder y sin más se tiró al agua, se subió a la espalda de Sidón como cuando habían vencido por primera vez a la bestia y partieron hacia ella.
Zelda quedo perpleja ante la osadía de Link, el puente estaba muy alto y se había tirado como si nada a pesar de los escombros que caían, miró hacia abajo para asegurarse de que estaba bien y enseguida comenzó a mirar a cada lado buscando en que podía ayudar, en su búsqueda a lo lejos vio al par de brujas, las mismas que había visto en el templo, "No puede ser… son ellas", pensó, dio media vuelta y se dirigió a una pequeña montaña al costado de la ciudad zora, tratando de acercarse a ellas.
…...
Nadaban deprisa hacia la enloquecida bestia, tratando de esquivar cada cosa que cayera al agua.
-¡¿Qué fue lo que pasó?!- el estruendo de la batalla les complicaba comunicarse.
-¡No lo se, la bestia se detuvo y cuando fui a revisar comenzó a destruir todo!-
-¡¿Se detuvo?!-
-¡Si!-
Llegaron lo más cerca que la bestia les permitía, la situación era incontrolable, sus patas y su móvil trompa lo destruian todo con facilidad.
-¡¿Como la detenemos?!, ¡no tiene los misma dispositivos que antes!- le hizo ver Sidón.
Link comenzó a mirar buscando algo que pudiera ayudarles a detener a la bestia, en eso la trompa del enorme elefante los golpeó fuertemente mandandolos a volar, Link cayó al suelo cerca de una pequeña cascada y Sidón logro caer en el agua, cerca de la entrada de los dominios.
-¡Auch!, eso dolió- Sidón salió a la superficie un poco aturdido por el golpe y comenzó a mirar a su alrededor -¡Link!, ¡Link!- empezó a llamarlo, en eso una hermosa luz azul comenzó a iluminar el fondo del lago, Sidón la miro hasta que esta comenzó a moverse y una voz de mujer muy dulce le indicaba que la siguiera, Sidón como hipnotizado olvido todo lo que ocurría a su alrededor y se fue siguiendo a la luz, alejándose poco a poco a través del río.
…...
Zelda llegó a la cima, tomó su arco y apuntó a las viejas segura de que les atinaria, estaba a punto de lanzarla cuando estas se movieron horrorizadas.
-¡Hermana!, ¡el zora se está alejando!-
-¡No! ¡Maldita sea! ¡Bestia inútil, matalo!-
Zelda destenso el arco y dirigió la vista hacia el lugar al que apuntaban las viejas, logrando ver a un zora alejarse rápidamente río abajo, en seguida la bestia comenzó a caminar hacia él.
…...
Link se levantó a medias adolorido, el golpe le había dado justo en el costado del torso, puso su mano en el lugar donde le dolía y levantó la vista, allí frente a él ocurrió toda la escena, Sidón se alejaba rápidamente seguido de la enfurecida bestia, olvidando por completo su dolor, se levantó, tomó su espada y su escudo que habían caído un poco más lejos y fue corriendo hacia ella cuando un enorme centaleon le cortó el paso seguido de otro y otro mas, de pronto una horda enorme de monstruos formaron una muralla que le impedía pasar, decidido comenzó a combatir.
…...
Zelda desde las alturas buscaba a Link, sabía que sería en vano seguir al zora y a la bestia pues no los alcanzaría nunca, por lo que se quedó allí tratando de adivinar a dónde se dirigian, mientras buscaba lo encontró batallando con una horda de monstruos, comenzó a bajar hasta quedar un poco más cerca de donde estaba Link pero siempre en altura, tomó su arco y desde allí lanzó flechazos a quien se le cruzara, cuando Link tuvo la situación más controlada, Zelda volvió a subir a la cima y logró ver a la bestia a lo lejos, se dirigía hacia el sur "¿Que hay allá?"...veamos esta Necluda...Farone...y...el Lago hylia… ¿ira para allá?" pensó, dio media vuelta dispuesta a ayudar a Link de nuevo pero esta vez no estaba solo, un grupo de guardias zoras lo ayudaban a acabar con la gran horda.
…...
Sidón nadaba deprisa, como nunca, la luz lo tenía hipnotizado, sentía un ardiente deseo de alcanzarla, tanto así que ni siquiera notó cuando llegó al inmenso Lago hylia, la luz comenzó a hundirse poco a poco, a su alrededor todo se fue perdiendo, el sonido, la luz del sol y la visibilidad, de inmediato quedó inmerso en una total negrura con la luz como su único punto de referencia, la seguía de cerca cuando esta desapareció, Sidón se detuvo y confundido, comenzó a mirar a su alrededor, buscándola, cuando sus ojos comenzaron a notar poco a poco una entrada, la miró extrañado y se acercó, allí dentro vio un leve resplandor azul, creyendo que provenía de la luz, entró.
…...
La bestia en la superficie se detuvo a orillas del Lago hylia para evitar hundirse.
-¡Estúpida bestia, avanza!-
-Que demonios pasa, como puede ser tan profundo ese maldito lago-
-Se nos escapó hermana, se hundió, ¡maldito! ¡de seguro logró entrar!-
-¡No puede ser! ¡fallamos de nuevo!- estaba furiosa.
-Tranquila hermana, tenemos otra oportunidad- dijo mirando hacia el norte donde un enorme volcán se erguía majestuoso.
-¡Maldita sea, se nos escaparon dos!-
-Esta vez no fallaremos-
Dejando a la bestia a su suerte las hechiceras dieron media vuelta y se fueron furiosas hacia la montaña.
…...
Alzó la vista boquiabierto, una enorme estructura se alzaba al interior de esta pequeña entrada, tenía 3 pisos y varias puertas y entradas alrededor, "¿y ahora qué hago?", sin saber donde ir nado hacia arriba, al tercer piso, allí estaba sin agua, subió a la plataforma central y le dio la vuelta, observando cada detalle de su alrededor, suspiró confundido y comenzó a analizar la situación, de inmediato un pequeño resplandor azul brilló en el fondo, Sindo se lanzó al agua y fue hacia ella, al parecer la luz estaba dentro de una entrada, se detuvo frente a esta antes de seguir, curiosamente unas lineas verdes decoraban el marco de la entrada y la parte visible del pasillo, dudoso entró y recorrió el largo pasillo hasta llegar a una pequeña sala con una puerta al fondo y dos antorchas a los lados, pero no fue esto lo que llamó su atención, sino un hermoso medallón azul flotando y brillando, abrió sus ojos perplejo, se acercó lentamente y lo tocó, en seguida una hermosa luz azul cubrió todo a su alrededor y cayó desmayado.
…...
Link guardo su espada, gracias a los guardias zora acabar con la horda se le habia hecho mucho mas facil, Zelda aparecio por detras bajando agilmente del pequeño monte y se acercó preocupada a el.
-Link, ¿estas bien?-
-Si estoy bien…- respondió agotado.
-La bestia fue hasta el sur, no estoy segura dónde pero está ahí detenida-
-Tenemos que ir a buscarla-
-¿Estás seguro que estás bien?- Zelda notaba el cansancio de Link -Puedo ir yo sola-
-Claro que no, estoy bien, vamos- sonrió cansado intentando no preocuparla.
Zelda resoplo resignada, si ella era terca él era mil veces peor. Comenzaron a caminar cuando alguien les gritó a lo lejos.
-¡Link!-
El aludido dio media vuelta encontrándose con Muzun, el consejero del rey, Zelda lo miro, su cara se la hacia muy familiar.
-Que bueno que estás aquí, esto ha sido un desastre- dijo ya más cerca de ellos.
-¿Qué fue lo que pasó?, Sidón logro contarme que la bestia se detuvo-
-¡Oh! Viste a Sidón ¿donde esta?- se preocupó como si fuera su padre.
-No lo se- dijo agachando la vista -la bestia nos golpeó y nos separo, despues lo vi irse lejos-
Muzun lo quedo viendo confuso, agacho la cabeza pensativo, luego volvió a mirar al par de jóvenes, de inmediato sus ojos se abrieron de asombro.
-¿No es usted… la princesa Zelda?- dijo incrédulo.
-Así es- respondió ella
-Por la diosa, está usted viva- dijo mirándola casi en trance.
-Muzun, concentrémonos, la bestia- Link le pasó la mano por al frente sacándolo de su trance.
El consejero sacudió la cabeza y miró a Link.
-Si, la bestia… se detuvo hace unas horas, cuando el príncipe fue a ver que sucedía empezó a atacarnos a todos-
Zelda, que apenas se enteraba que la bestia se había detenido, miro a Link impactada "ya van dos, faltan las otras" pensó, el miedo comenzó a recorrer su cuerpo pensando en qué más podía pasar.
-La bestia se fue siguiendo a Sidón, vamos a ir por el-
-No es necesario, mis guardias ya han ido río abajo siguiéndolo, pronto llegarán-
-Aun así quiero ir-
-Como quieras muchacho- aunque tratara de negarlo, admiraba la determinación y el valor del chico.
Link dio media vuelta dispuesto a irse mientras Zelda aun estaba inmersa en sus pensamientos. Al darse cuenta, retrocedió y llamó a Zelda, quien aún en trance dio vuelta hacia él casi instintivamente, de inmediato algo detrás de Link la sacó de sus pensamientos bruscamente, la bestia venía de vuelta como si nada, tan serena como siempre y con los guardias zora siguiéndola. Link noto la cara de asombro de la princesa y dio media vuelta encontrándose con la extraña escena. La bestia se detuvo cerca de ellos y con la trompa dejo delicadamente a un desmayado Sidón en el suelo, enseguida se fue y se detuvo en su lugar. Link y Zelda miraron incrédulos a la bestia alejarse como si nada, de pronto el movimiento de Muzun y los guardias acercándose a Sidón los distrajo y rápidamente su atención se desvió de la bestia al desmayado príncipe.
A Zelda se le hizo muy familiar la escena, estaba tendido en el suelo completamente dormido igual como había pasado con Riju, tomo a Link del brazo y lo llevó un poco más lejos en silencio.
-Link, le paso lo mismo que ha Riju- dijo en voz baja.
-Si, me di cuenta- estaba preocupado -Pero no podemos afirmar que también encontró un medallón, puede haberle pasado cualquier cosa-
-Si lo se, pero es sospechoso-
Los guardias tomaron a Sidón y lo llevaron con cuidado a la ciudad, Muzun se acercó a ellos.
-Lo llevaran a lo que queda de la ciudad, al parecer solo esta desmayado-
-Que bueno- dijo Link muy agotado.
-Será mejor que descansen, todo esto fue mucho para todos-
-Si gracias, cualquier cosa que necesiten cuenten con nosotros- dijo Zelda amablemente.
-Muchas gracias princesa, Link- con un ademán se despidió y dio media vuelta.
Link y Zelda agotados se fueron caminando río abajo mientras conversaban sobre la situación, llegaron hasta donde habían dejado a sus caballos y montaron. Se detuvieron en el rancho del pantano donde podrían descansar, dejaron a sus caballos en los establos y entraron para pedir una pieza. Ya dentro de esta dejaron sus cosas, el relajo había provocado que el dolor por el golpe se hiciera presente, Link trato de no hacerlo notar para no alarmar a Zelda, estaban dispuesto a descansar cuando una explosión rompió la tranquilidad de la noche, se miraron horrorizados y salieron del rancho, al norte la montaña de la muerte entró en erupción.
