Capítulo XIV
Llegaron a la aldea agotados pero felices, tenían entre sus manos algo que podría ayudarles a explicar al menos alguna parte de toda esta extraña situación, Zelda se bajó rápidamente de Duquesa y subió las escaleras.
-¡Encontramos algo!-
-No me digas, ¿Qué cosa?- dijo Prunia emocionada.
-¡Muestra, muestra!- exclamó Rotver emocionado.
-Aquí esta- saco el papel y la tela del bolso dejándolos sobre la mesa -Tiene las mismas letras, y en esta tela están dibujados los mismos medallones que vio Link, estos dos- apuntó hacia el medallón amarillo y rojo -según esto hay cuatro más, no sabemos que son ni para qué sirven pero tenemos la certeza de que son seis-
-Tenemos que traducirlo- dijo Prunia observando detalladamente el papel.
-¿Pero cómo?- preguntó Rotver.
-Qué curioso…- dijo Impa -creo que he visto alguno de estos diseños en algunas partes de Hyrule- miraba fijamente la tela.
-¿En serio?, ¿dónde?- pregunto Link interesado.
-No recuerdo… no estoy muy segura, pude haberlos confundido-
-Ya sabemos que dice el escrito de la foto, si tratamos de sacar que letra antigua pertenece a las nuestras podemos sacar parte de lo que dice aquí- dijo Zelda volviendo al tema de traducción.
-Es buena idea…- dijo Rotver apoyando a Zelda.
-¿No es más fácil ir donde el dragón y ya?- pregunto Link.
-También es buena idea…- dijo Rotver apoyando a Link.
-Sí, pero… creo que es buena idea tener nuestra propia forma de traducir, así si nos volvemos a topar con este lenguaje no tendríamos que ir una y otra vez a la cima de la montaña- aclaró Zelda.
-Si tú lo dices… - no entendía porque a Zelda le gustaba complicarse tanto, él era más práctico.
-Entonces, manos a la obra-
Link dio vuelta y salió de la casa, no tenía intenciones de quedarse uniendo letras, suspiro cansado y comenzó a caminar por los alrededores para despejarse, había algo raro en todo el asunto, algo no lograba encajarle, pensativo subió el sendero hacia la fuente del hada, siguió caminando hasta subir a las montañas que rodeaban la aldea Kakariko, la vista del anochecer le parecía hermosa, despacio continuo caminando y se detuvo a observar el paisaje, de pronto sintió una extraña y chillona voz tras él.
-¡Chico! tanto tiempo-
Link volteo asustado.
-Kilton, eras tú, me asustaste-
-¿Cómo has estado?- preguntó con una sonrisa de oreja a oreja
-Bien… ¿y tú? te ves muy contento- Kilton no paraba de sonreír.
-Es que…- río chillonamente -encontré algo muy interesante, estoy emocionado-
-¿Ah sí? y se puede saber que es-
Kilton guardó silencio mientras observaba a Link aun sonriente.
-Está bien, te lo diré, solo porque eres mi monstruoso amigo-
Link rio enternecido ante aquel comentario, no esperaba aquello de un sujeto tan extraño como él.
-Son dos, un par de mujeres que andan volando por Hyrule… he descubierto que son hechiceras… ¡y muy poderosas!-
Link de inmediato se interesó.
-¿Qué más sabes de ellas?-
-Ah… veo que te interesa, bueno pues sé que…- rió traviesamente.
-¿Qué?- dijo Link impaciente.
-Están muy interesadas en revivir a…-
De inmediato fue interrumpido por un grupo de cinco yigas que se aparecieron, sacaron sus espadas y dos de ellos se lanzaron hacia Kilton mientras Link reaccionaba rápidamente y sacaba la suya preparado para pelear, los tres restantes se ocuparon de él mientras los otros dos tomaron a Kilton bruscamente y se lo llevaron lejos.
-Que hacen, suéltenme- gritó Kilton al verse atacado.
Link noto que los yigas estaban secuestrando a Kilton, trato de deshacerse rápido de los tres que peleaban con él pero estos al ver que sus compañeros ya se iban con el objetivo, uno de ellos dio vuelta y tomó el globo de Kilton llevándoselo también, en seguida los dos restantes desaparecieron, dejando a Link totalmente confuso, de inmediato comenzó a correr en la dirección donde había visto que se llevaban a Kilton, sin encontrar ni rastro se detuvo exhausto, sin poder hacer nada más y totalmente desconcertado y enojado volvió a la aldea.
Durante todo el camino pensó en la conversación con Kilton y su secuestro, sin duda algo tenían que ver los yigas en todo esto, no se llevarían a alguien tan inofensivo como Kilton así como así, entro pensativo a la casa, Prunia, Rotver, Zelda e Impa seguían en la mesa concentrados en traducir aquel papel, sin decir nada fue a la cocina, comió algo y partió hacia su habitación, se sentía muy frustrado, habían secuestrado a alguien frente a sus ojos y él no había podido hacer nada para evitarlo, suspiró y tiró sus cosas cansado hacia un lado y se acostó en la cama. A la mañana siguiente despertó cuando el sol ya iluminaba tanto la habitación que la claridad no lo dejaba dormir más, bajo las escaleras y volvió a encontrarse con todos sentados en la mesa con el famoso papel.
-¿Estuvieron aquí toda la noche?- preguntó incrédulo.
-Casi- Zelda volteo a verlo con una sonrisa enorme -ya lo tenemos listo-
-Solo unos detalles y ya- dijo Prunia levantando la vista, estaba tan contenta que parecía desquiciada.
-¿Y qué dice?- preguntó Link sin ninguna emoción, seguía frustrado por lo que había pasado la noche anterior.
Zelda espero a que Prunia anotara unas cosas y tomó el papel, se levantó y le entregó el papel con la traducción escrita a Link, este la tomó y comenzó a leerla.
-Con lo que tenemos pudimos traducir solo partes, pero es más que suficiente- aclaro Zelda.
Link termino de leerlo y miró a Zelda confundido.
-No dice nada concreto, solo palabras sueltas… leyenda, sabios, demonio ganon…-
-El final lo dice todo, mira- Zelda le quitó el papel a Link de las manos y leyó en voz alta - manera de sellarlo, devolviendo la espada maestra a su pedestal… ¿lo ves?, tenemos que llevar la espada de vuelta a su pedestal- Link la miraba aun confundido -y según esto, ese pedestal debe estar ubicado en el templo del tiempo, mira aquí en el papel es la única ubicación que sale escrita- terminó con entusiasmo.
-Pero la espada ya está en su pedestal…- dijo confundido -¿estás segura?, pueden haber traducido mal…-
-No, no hay error estoy segura-
Link dudo por un largo momento.
-No lo sé… hay algo que no me encaja-
-¿Porque no?, si está todo aquí, escrito-
-No me parece buena idea andar llevando la espada de un lugar a otro, además, ¿porque devolverla a su pedestal si ya está en su pedestal?-
-Pero Link- Zelda se estaba sintiendo frustrada -pensé que te alegrarías de saber esto, es claro que no está en su lugar indicado, aquí lo dice- rebatió.
-Si… es que…- dudo unos segundos -Zelda yo…- no sabía cómo continuar -vi a un par de mujeres o brujas no sé qué eran, en la cima de la montaña con Yunobo- Zelda lo miro totalmente sorprendida, creía que era la única que las había visto -él me dijo que ellas controlaban la bestia… y ayer en la noche me encontré con Kilton y me habló de ellas también-
-¿Con quién?, ¿qué te dijo?- pregunto Zelda intrigada.
-Me dijo que sabía porque estaban aquí, pero antes de que me lo dijera llegaron los yigas y lo secuestraron-
-¿Qué?- dijeron desde atrás los tres al unísono
-¿Pero cómo?- Zelda no entendía nada.
-Algo pasa aquí y no tiene nada que ver con llevar la espada al templo, algo no me encaja-
Zelda extrañada comenzó a pensar,
-Bueno, los yigas son secuaces de ganon, quizás esas brujas también- apoyo Rotver desde atrás.
-Sí… y por eso tenemos que sellarlo, como dice aquí, por algo nos encontramos con esto no puede ser coincidencia- se animó Zelda.
-¿Porque tendríamos que sellarlo? está muerto, lo eliminamos- rebatió Link.
-Quizás no, quizás algo de él quedó vivo… no sé… solo sé que él era el único que podía alterar a las bestias y ahora ya nos han fallado tres-
-A ver- se impuso Prunia -ambos vieron unas brujas, tu amigo ese Kilton las investigó, así que tenemos claro que existen ¿no?- todos asintieron -bien entonces ahora sabemos que probablemente tengan algo que ver con el clan yiga, quienes son secuaces de ganon cómo sabemos, por lo tanto andan todos detrás de ganon, han fallado ya tres de las bestias divinas y tenemos claro quién era el que las altero hace 100 años-
-Es que ese no es el punto- rebatió Link.
-Déjame terminar, ahora tenemos este papel que encontraron en la biblioteca privada del rey diciendo que según una leyenda, algo con los sabios y con el demonio ganon, que lo sellaron en el reino sagrado, y que para sellarlo por completo hay que ir al templo del tiempo y dejar la espada maestra, no hay otra-
-Eso digo yo- apoyo Zelda.
Link se quedó en silencio dudando, los hechos estaban claros, pero algo no terminaba de convencerlo, ante la insistencia de Zelda y Prunia terminó por aceptar y juntos decidieron llevar la espada maestra hacia el templo.
...
Apaya estaba haciendo el aseo afuera de la casa, le encantaba que todo estuviera limpio y ordenado, había terminado de limpiar la parte de atrás y ahora tocaba la de adelante, caminó hasta allá pero se detuvo bruscamente, Link estaba ahí sentado en la escalera admirando la aldea, Apaya lo quedó mirando, de perfil se veía mucho más guapo, su rostro se ruborizo, comenzó a caminar despacio y se sentó junto a él.
-Hola…- lo saludo suave.
-Hola Apaya- saludo sonriente como siempre.
-¿Estas bien?, te noto distraído-
-Es todo este tema del papel y la traducción-
-¿Qué pasa con eso?-
-No me convence del todo…-
-Sí, es algo extraño ¿no?, Hyrule guarda tantos secretos aún… por eso me encanta-
-¿Tú crees en eso?-
Apaya se encogió de hombros.
-Supongo que sí, aún nos queda mucho por conocer-
-Puede ser…-
Link quedo más tranquilo, hablar con Apaya le había ayudado un poco a convencerse más, después de todo no podía ser que todos estuvieran equivocados al creer en esa supuesta leyenda.
Salieron a la mañana siguiente temprano rumbo al bosque, Zelda estaba emocionada, pues creía que con esto terminaría por solucionar finalmente todos los problemas, Link por su parte aún tenía muchas dudas, pero no le quedaba otra que aceptar la decisión que habían tomado, después de todo ellas habían trabajado duro y no tendría por qué dudar. Llegaron al bosque y Zelda comenzó a explicarle toda la situación al árbol deku, quien extrañado por la historia pero convencido por la sacerdotisa, dejo que Link volviera a tomar la espada maestra y se la llevara, de inmediato partieron rumbo al templo.
...
Riju despertó sobresaltada, la revelación que había tenido cambió su mente por completo, poco a poco comenzó a levantarse, de inmediato Adine que estaba sentada cerca de su cama se levantó de golpe.
-¡Matriarca! por fin despierta-
-Adine… que gusto verte-
-Quédese aquí, no se mueva, llamaré a la curandera para que la revise-
-No, no es necesario, estoy bien-
-Pero matriarca…-
-Necesito hablar con Link y Zelda-
-¿Ahora?- dijo incrédula.
-Si… ¿sabes dónde están?-
-Mmm… no matriarca… pero puedo mandarlos a llamar-
-No… prefiero ir yo a verlos- comenzó a levantarse de a poco, Adine la miraba nerviosa -supongo que estarán en Hatelia-
-La última vez que supe de ellos iban camino a Kakariko, matriarca-
-Entonces iremos para allá-
Adine asintió dudosa, a pesar de su preocupación por el estado de la matriarca no le quedaba otra que obedecer sus órdenes.
-Está bien… ordenare una escolta para irnos-
-No Adine, esta vez iremos solo nosotras dos, no quiero un montón de guardias detrás mío-
-¿Está segura?-
-Sí, partamos de inmediato que no quiero retrasarme-
Riju término de levantarse con energía, y salió de su habitación, Adine suspiro rendida y con más dudas que respuestas, resignada siguió a su matriarca.
...
Link y Zelda subían la escalera del templo lentamente, uno más emocionado que el otro, habían conversado en el camino sobre donde podría estar ubicado el famoso pedestal pues en el templo, antes del cataclismo, no había más que sillas, una mesa ceremonial y la imponente estatua de la diosa la cual era la única que había permanecido hasta hoy en día. Entraron y comenzaron a observar cada detalle, muros, huecos, cualquier cosa que les pudiera dar alguna pista, sin hallar nada se encontraron al centro.
-¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Zelda desconsolada, su plan estaba a punto de fallar.
-No lo sé… aquí realmente no hay nada solo la estatua, no entiendo dónde puede estar….-
-¿Dónde esconderían un pedestal?- se preguntó Zelda en voz alta.
Link lo pensó por un momento, de repente su experiencia en encontrar cosas ocultas salió a la luz y camino hacia la estatua, Zelda lo miró curiosa y lo siguió.
-¿Qué estás pensando?-
-Abajo, si es que está oculto seguramente está abajo-
Comenzó a empujar la estatua, era realmente pesada pero con todas sus fuerzas logró moverla dejando ver un pequeño hueco por el que se asomaba el borde de una escalera de madera, se miraron triunfantes y de inmediato Zelda ayudó a empujar logrando al fin mover lo suficiente la estatua para que pudieran entrar por el hueco, emocionados pero con la incertidumbre ante lo que encontrarían, bajaron la escalera.
...
Koume y Kotake miraban desde las alturas al par de rubios entrar al templo, en sus caras se dibujó una maquiavélica sonrisa.
-Por fin, hermana… hoy nos reuniremos con nuestro amo-
-El plan salió a la perfección, se creyeron todo-
-Jijijiji, pondrán la espada en el pedestal…-
-Se abrirá el portal al reino sagrado…-
-Y accederemos a la trifuerza- dijeron al unísono mientras reían triunfantes.
