Declaimer: ¡Wow! me sorprenderia mucho que haya alguna persona que aun espere la actualización de esta historia pues la publique hace casi seis años...pero como nunca me ha gustado dejar las cosas inconclusas pues aqui estoy, realmente no estoy para contar mi tragica vida y porque no había escrito nada, solo pido una sincera disculpa a las personas que habían leido este fanfic y de repente vieron que lo deje completamente abandonado; prometo que ya no dejare pasar años para actualizarlo
Dedicatoria: Este capitulo esta dedicado a una persona que fue muy persistente en decirme 'escribe' Yeul Riven
Advertencias: Drama; Angst; Mikaso (genderbend) villian;
Aclaracion: Si me equivoco en los temas divinos o en los tiempos por favor haganmelo saber.
¡Disfrutenlo!
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Envidia
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En algún punto de la historia, lo hubiera sabido o no, mis creaciones me desobedecerían y entonces el pecado original cobraría vida, después de eso comenzarían a surgir otros pecados, los capitales, pero no podía creer que antes siquiera de nombrarlos, alguien experimentaría y se dejaría llevar por ese sentimiento…
La segunda vez que se encontraron fue mejor que la primera, eso por mucho, Eren lo sabía, porque después de ser descubierto escondiéndose en un almacén del laboratorio de Hanji nada podía empeorar esa primera impresión que le dio a Rivaille aquella tarde, muerto del susto había sido sacado con nada de delicadez del estrecho lugar y arrastrado fuera para 'hablar' mientras su jefa no paraba de reír y con hablar quiso decir escuchar todos los regaños del mayor que no paraba de mencionar que no era correcto que dejara a alguien hablando solo menos cuando este era su superior
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Levi estaba molesto por ser ignorado
Por ser abandonado por la belleza de ese chico
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Ese día Eren no tenía nada que hacer por la tarde, había terminado de supervisar que la especie canina se desempeñara correctamente en los distintos ecosistemas de ese basto mundo que su señor había construido, cuando llego al laboratorio, Levi se encontraba ahí y trataba de encontrar sentido a un dibujo que Hanji le mostraba y que apenas pudo prestar atención cuando el chico entro en el lugar
-Buenas tardes, Hanji-san, Levi-san –pronuncio con algo de vergüenza, Levi no paraba de mirarlo y por alguna razón se sentía avergonzado por lo mismo
La castaña lo saludo con un asentimiento de cabeza y Levi se acercó lentamente hacia el
-Eren ¿te gustaría acompañarme? –pregunto aunque eso pareció más una orden que una invitación
No pudo protestar, después de dejar los instrumentos que obligatoriamente debía usar, salió detrás del arcángel.
Ya se había dado cuenta que escapar de Levi no era fácil, mucho menos plausible, era completamente arriesgado después de todo, conocía el cielo como la palma de su mano, lo encontraría quisiera o no y ya había experimentado de primera mano esa situación.
Pero por encima de ese razonamiento un pensamiento más fuerte se instauraba en su mente, Eren no desea otra cosa más que seguir los pasos de la persona que más admiraba de todo el cielo, Levi era su héroe todos en el mando de Hanji lo sabían, incluso ella, que no paraba de hacerle bromas y tratar de desalentarlo de creer que ese enano gruñón fuera lo que él pensaba que era, pero nada lo haría cambiar de opinión, Eren no podía parar de admirarlo aunque fuera solo de lejos
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La delgada línea entre la admiración y el amor
La felicidad de estar a su lado al fin
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La cara de Eren era sublime a la vista del mayor, si hubiera sabido que llevarlo ahí desde un principio le dejaría admirar tal expresión no lo hubiera pensado dos veces y es que el brillo de los ojos verles iluminaba más que los rayos del sol que su señor había creado aunque eso sonara a una blasfemia
-¿Este es el campamento de entrenamiento? –se sentía eufórico, no podía pensar en qué lugar mirar primero y es que siempre había deseado entrar a ese lugar
Él era un simple sanador por lo mismo no podía acercarse a ese lugar al cual exclusivamente solo los guerreros tenían permitido acceder, realmente parecía injusto, el siempre había querido ser un guerrero, pero no podía renegar de su nacimiento
-Ah si es Eren, he pedido un permiso especial para que tú puedas estar aquí –Levi poso su mano al nivel de la cintura del castaño y comenzó a guiarlo
Había cientos de ángeles, aunque Eren quizá exageraba un poco, desempeñándose en todas las distintas disciplinas que se les enseñaban, manejo de espada, lanza, defensa y otros combates, la vista de Eren no paraba de repasar cada pequeño espacio de ese lugar
-¿Qué haremos aquí? –pregunto con la voz impregnada de pura y limpia emoción
-Te comenzare a dar lecciones –menciono Levi como si fuera lo más natural del mundo y Eren volteo la cabeza tan rápido que casi parecía a un animal que nombraron búho
-¿Enseñarme? –pregunto incrédulo
-Sí, he estado pensando y es algo que deberían hacer con todos los sanadores, ustedes bajan a cuidar de los animales y pocas veces si no es que nunca están acompañados de una guardia así que creo que sería correcto enseñarles
-¿A todos? –pregunto Eren y un dejo de desilusión se escuchó en su voz y Levi deseo poder sonreír un poco pero no era lo suyo, no por el momento por lo menos
-No a todos, comenzaremos contigo, Azrael me ha dado permiso de usar un área privada para comenzar así que seremos solo tú y yo, si esto funciona los sanadores tendrán otros instructores, guardianes que son parte de la armada de Miguel, ya sabes para que los sanadores no dependan de ellos cuando se encuentren en peligro
Eren veía esa idea como algo complicado después de todo, él no tenía madera para ser un peleador, eso pensaba el, dios había elegido su profesión aunque él hubiera deseado otra y si fue así era porque quizá vio algo en el que no se adaptaba a las capacidades de un guerrero
-Deja de pensártelo demasiado y vamos –le dio un pequeño empujón y comenzaron a caminar a un área despejada, sin darse cuenta de que alguien más les observaba en ese preciso momento
Uno, dos, el tercero había dolido para el cuarto estaba tendido en la lona, con los ojos cerrados y la respiración agitada, trato de levantarse pero sus brazos no le hacían caso alguno
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¿Eso es todo lo que puedes hacer?
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Se levantó de un salto quedando sentado, la respiración era agitada y sentía el sudor bajar por su frente al mismo tiempo sentía la ropa empapada, tenía un dolor de cabeza horrible, trato de normalizar su respiración pero no pudo hacerlo, tenía taquicardia y le temblaban las manos
Cuando paso el terror inicial, parpadeo un par de veces y entonces fue que sintió las lágrimas caer por sus mejillas, trato de limpiarlas con rabia, no había sido un sueño horrible, había sido más bien uno de los momento más hermosos que habían compartido pero su corazón traicionero le recordaba que ahora estaba solo y herido, agito la cabeza y después de superar el ataque de ansiedad, observo todo a su alrededor
Estaba en una camilla, el colchón era incomodo al igual que las sabanas que retiro lentamente, observo a su alrededor solo había cortinas que cubrían las camas que estaban en el cuarto, un par de mesas con instrumental médico y un pequeño pitido a lo lejos
Se movió lentamente temiendo que alguien estuviera cerca y se levantó sintiendo el piso frio bajo sus pies, camino lentamente entre las camas, se figuraba en qué lugar podría encontrarse y esperaba que fuera donde deseaba estar porque de no ser así tendría problemas
Camino un largo pasillo entre puertas que no deseo abrir por miedo a encontrarse con alguien
Cuando llego al final entonces es que escucho el barullo de gente ir y venir en todas direcciones, dio un suspiro cuando a lo lejos diviso a Amenael, era parte del equipo de Hanji entonces se encontraba en la unidad médica del Norte, se tranquilizó pero aun así no dejaba de ser cuidadoso
Escucho un ruido y rápido fue a esconderse en uno de los cuartos, aún estaba abrumado por el despertar repentino y le costaba orientarse en el lugar pero en cuento supiera donde estaba él podría escapar de ahí
Hanji paso a su lado sin prestar atención, observaba una tablilla y tenía el rostro consternado, Eren se sintió traicionado apenas la vio, ella era uno de los siete grandes, había sido su obligación abogar por Levi pero no dijo ni una sola palabra, no lo ayudo y las lágrimas volvieron a aparecer, las limpio una vez más y pensó en que no era momento para llorar
Observo todo el lugar y sonrió cuando se dio cuenta de cómo podría hacer para salir de ahí pero antes de que pudiera dar un paso, la alarma se activó, Eren dio un pequeño brinco en su lugar y el código amarillo que indicaba que uno de los pacientes había abandonado su área comenzó a escucharse por todo el recinto
Tenía que ser más rápido, comenzó a correr entre pasillos y puertas, tenía que salir de ahí lo más rápido posible, tenía que irse, salir por el portal de agua y encontrar a Levi tenía que irse rápidamente, muchas cosas cruzaron por su mente en ese momento hasta que sintió que dos personas le sujetaban con fuerza
-Danael, Serinael, suéltenme, déjenme –comenzó a gritar histérico mientras los ángeles lo tomaban con demasiada fuerza
Pronto llego Hanji que tenía las misma tablilla entre sus manos y observaba a Eren retorcerse entre los brazos de dos de los así dichos 'enfermeros' de esa central de curación
Eren le miro y por un momento pensó que su miraba verde se tornó en un intenso color ámbar lleno de ira y resentimiento
Nunca había visto esa mirada antes
-Eren tienes que tranquilizarte –menciono con voz tranquila, detrás de ella apareció Armin con la expresión preocupada que tenía desde aquel día en que todo se convirtió en un caos y entonces Eren comenzó a proferir maldiciones que si quiera sabía que existían o más bien no se le habían sido enseñadas por nadie
-Eren, por favor, no me obligues a sedarte –Hanji saco una pequeña aguja de entre su ropa y Eren siguió moviéndose violentamente hasta que la jeringa llena de un líquido transparente atravesó su piel y quedo laxo entre los brazos de ambos ángeles
Hanji y Armin se miraron y bajaron la cabeza tristes, no podían seguir sedando a Eren.
No importa si era una orden de Mikaso
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Era la tercera semana, Eren se mantenía de pie pese a que su cuerpo se sentía pesado, a su alrededor había por lo menos unas cinco o seis personas que observaban cada movimiento, él no podía darse por vencido, estaba ya avanzando en el combate cuerpo a cuerpo y esta era una prueba
Se secó el sudor de la barbilla y se lanzó hacia su oponente, un golpe fue esquivado y enseguida lanzo una patada que su contrincante logro bloquear con su antebrazo, dio un paso hacia atrás, tenía una buena guardia aunque lo detestara
Analizo todo el campo y a su oponente sobre todo, estaba empleando todo lo que le habían enseñado en ese momento, no era un guerrero pero tenía que demostrar que las horas con Levi no habían sido en vano
Vio una oportunidad, su oponente estaba fuera de balance basto barrerse para tirarle y enseguida colocarse sobre el para darle un golpe fuerte en el pecho para terminar con todo eso
Levi aun lado de la arena hizo un silbido y todos se quedaron callados mientras Eren sonreía con suficiencia
Intento ayudar a su compañero que le dio un manotazo
-Te pasaste –menciono el rubio con mechones negros que lo observaba inquisitivo parecía dispuesto a darle un golpe como venganza cuando el cuerpo de Eren callo directo al suelo y nadie se rio, no por lo menos al ver la expresión en el rostro de Levi
-¿Qué son esos movimientos tan patéticos? Tendremos que quedarnos una hora más de ahora en adelante –todos a su alrededor miraron con envidia a Eren, no le importaba en realidad, pues ser enseñado por Levi era magnifico
Todos los demás eran alumnos de Miguel, no eran malos pero todo el mundo sabía que Levi no había tomado pupilo alguno, tenía discípulos pero ni a ellos les ponía tanta atención y que ahora eligiera a Eren causaba un sentimiento de envidia aunque no podría nadie ponerle nombre en ese momento
Se levantó ayudado de la mano de Levi que por un momento le regalo una sonrisa una de las muchas que le gustaban
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Abrió los ojos con cuidado, otra vez estaba en la habitación del ala norte de la Unidad médica, pero no se encontraba solo, movió un poco su cabeza para encontrarse ahí sentada a Hanji con una expresión de pena que Eren quiso arrancarle de la cara
-Eren…lo lamento –comento con la voz entrecortada
El chico se quedó callado, alguno de los siete debió hacer algo, alguien debió hacer algo pero todos se quedaron mirando
-Quiero irme a casa –menciono con la voz rasposa ¿Cuándo tiempo es que tenía ahí?
-Y lo harás en cuanto te haga todas las pruebas necesarias y sepa que te encuentras bien –menciono
-Estoy bien, quiero irme enseguida a casa
Estaba comenzando a ser testarudo y es que la realidad era que no deseaba estar por más tiempo en ese lugar, Hanji iba a abrir la boca cuando la cortina fue corrida y la mirada obscura de Mikaso le saludo con una sonrisa en sus labios
Eren se quedó congelado, lleno de tanta ira que no podía pronunciar palabra alguna
Quería decirle tantas cosas, lanzarse contra él y golpear su cara tantas veces que no pudieran reconocerle pero no pudo, estaba petrificado por la rabia
-Mi querido Eren, me alegra tanto que estés despierto, Hanji podrías…-Hanji se levantó de su asiento cediéndoselo al mayor de los arcángeles y Eren apretó los puños tan fuerte que se pusieron blancos
No quería escuchar nada de él, solo verlo le daba asco
-Quiero que escuches mis razones –argumento Mikaso y Eren le miro, no existía una razón para lo que hizo
-Él estaba a punto de comenzar una rebelión contra nuestro señor y quería empujarte al exilio con el convirtiéndote en un traidor, debes comprender –la mirada de Eren fue ámbar por un par de segundos una vez más mientras lo escuchaba, no pudo contenerse, no más, estampo su puño contra la cara de porcelana del mayor y ahogo el grito de frustración que casi sale de sus labios
Se levantó rápido de ahí y a paso decidido salió de ese lugar, aunque Hanji lo persiguiera, aunque los ángeles le llamaran no paro
Mikaso se quedó con una mejilla roja y la mirada molesta, el estorbo aunque ya no estaba al parecer le seguía dando problemas, como odiaba a su hermano mayor, vaya que lo odiaba
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Nunca entendí porque cuando lo vi supe enseguida que seriamos rivales
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El segundo hijo de dios nació bajo la atenta mirada de su hermano mayor, no por sentir curiosidad si no por satisfacer ese deseo de su padre de que se conocieran lo más pronto posible, pero esa interacción, esa íntima y primera mirada llevaría a una rivalidad que jamás hasta los últimos tiempos acabaría
Mikaso y Levi eran completamente diferentes, Levi se regía por su propia ley, haciendo y deshaciendo todo lo que deseara mientras el intentaba llevar al pie de la letras la palabra de su señor
Varias veces se encontraba reclamando a Dios el no poner disciplina a Levi y la respuesta siempre le irritaba pues venía con una voz jovial y una risilla por de más burlesca
Dios jamás obligaría a nadie a hacer lo que no quiere o eso dice aunque Miguel sabe que hay algo más detrás de eso y eso es, ser el favorito de Dios, pero no solo de Dios
Caminaba de un lado a otro como si fuese un animal enjaulado, no encontraba ni una sola opción que terminara con aquello que su hermano mayor había echo con Eren, cualquier artimaña que haya utilizado realmente no podía deducirla y mucho menos erradicarla
No se puede dar una cura a una enfermedad que no se conoce
Se decía un par de veces en su mente pero tenía que hacerlo, Eren había intentando salir de hospital a hurtadillas dos veces y la tercera lo logro y a qué precio el salió con la mejilla roja y con el odio de Eren a su persona y eso era lo que menos quería
Tenía que terminar esto y terminarlo de una vez por todas, Levi ya no estaba estorbándole en el camino como la primera vez que se topó con él y comenzó a ser más que un mero fastidio
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Los entrenamientos iban bien, sus hombres se preparaban para una guerra que el dudaba llegara en algún momento, aun joven desconocía lo que se trataba la guerra y no quería saber de qué se trataba
Él está orgulloso de sí mismo, es todo lo que dios puede desear, acata sus órdenes y se mantiene siempre bajo un régimen que sea agradable para su padre, y aunque sabe que no debe hacer más, lo hace para hacerle sentir el orgullo que ya tiene por el
Pero si hay algo que realmente rompe esa burbuja es Levi, su hermano mayor
Nacido primero y bendecido por su padre como el favorito, 'estrella de la mañana' claro se pensaba el como si fuera un fugaz momento de esperanza cada día para los desahuciados, falla fastidio
Suspiro, lo estaba buscando nuevamente pues su padre había llamado por ambos pero como siempre se trataba Levi se escabullía y el terminaba recorriendo el cielo, el cual no es nada pequeño buscándole con hastió.
Para él era mejor seguir así, dejarle perderse y quizá con su suerte no volver a verle jamás, perdido en sus pensamientos apenas levanto la vista para observar a lo lejos unos ojos curiosamente verdes, como hojas de árboles en primavera, su cuerpo se inclinaba ligeramente sobre uno de los bastos espejos de agua, quiso ignorarlo y seguir pero le fue difícil
De repente el cuerpo se fue más al frente y cayo de lleno al agua, Mikaso por un momento dio un respingo de horror hasta que no recordó que toda creatura en el cielo, sobre todo ángeles portan alas, aun así corrió rápidamente hasta el estanque y se asomo
Divisando el cuerpo rápidamente dio un vistazo lleno de asombro, las plumas blancas se batían ligeramente ayudándole a aterrizar lentamente hasta la orilla de lo que era el basto mar, no portaba zapatos y la marea le tocaba los pies y el chiquillo se hacía para atrás sintiendo las cosquillas que la corriente marina le daba
Se acercó a una pequeña creatura y poso sus manos en ella para curarla y después de un rato volvió a su juego aun con las alas extendidas era algo que lo dejo tan perplejo que tuvo que saltar al espejo
No dudo, ni un instante en dejarse llevar por el
-Es peligroso que estés aquí ¿eres sanador no? –pregunto con la voz que generalmente ocupa con su hermano, fría y distante aunque deseaba que no sonara así para nada
-Lo siento, uno de los animales estaba…herido y tuve que bajar y luego me entretuve –Eren no alzo la mirada de haberlo hecho seguramente se hubiese desmayado en ese momento
-Está bien, pero debes tener cuidado, a las creaturas a veces les gusta atacar –señalo un poco lejos de ellos un tiburón blanco que rondaba cercana a la orilla
-Tendré más cuidado –puntualizo Eren y en un batir de alas se había marchado del lugar
Mikaso no presto atención a la nula despedida, estaba enfocando todos sus sentidos en dar un nombre a las sensaciones que estaba experimentando en ese momento, no podía solo creer que por unas pocas palabras y sus hermosos ojos lo hubiese cautivado, él puede ver más haya, siempre lo ha sabido, él puede ver dentro del alma de cualquiera y le sorprende no poder precisar que hay detrás del chico
Durante semanas no logro volver a verle, eso lo decepciono bastante, un deseo tácito estaba impreso en su corazón, volver a ver sus ojos verdes, no, su ser entero pero no sucedió hasta ese día
-Buenas tardes –menciono el chico, Mikaso que estaba enterrado con su rostro en su escritorio apenas le presto el mínimo de atención, Levi se había salido una vez más con la suya
-¿Qué quieres? –pregunto frio y una vez más distante
-Quiero ser un guerrero, Mikaso-san –menciono Eren con determinación en la voz y Mikaso dejo exclamar una risa suave, quien en el ancho cielo no deseaba serlo pero tenía que enterrar sus ilusiones lamentablemente, así que levanto la mirada de la madera y sin observarlo fijamente lo dijo
-Lo siento, no eres apto –cuando lo observo, sintió un escalofrió bajar por su columna, Eren le miraba con cierta decepción, el había arruinado sus sueños ¿Cómo iba a acercarse a el ahora?
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Después de aquel incidente, ganarse la amistad de Eren había sido sencillo, se podía notar que el chico era dulce y tranquilo pero sobre todo estaba resignado a su destino, ser un curador, eso no dejaba de lado que era tenaz y eso comenzaba a revolucionar en el corazón de Mikaso que no tenía claramente idea de lo que eran esos sentimientos
Amor era algo que todos los ángeles conocían, claro que sí, amor a las creaturas que su dios había creado, amor fraternal, amor a sus hermanos, amor al propio dios pero el sentimiento al que era arrastrado y él no podía negarse a afrontar, al contrario se dejaba arrastrar como una muñeca de trapo hacia él era distinto y lo sabía perfectamente
Por eso la mirada que le había dirigido Eren apenas hace uno minutos había dolido tanto en ese momento.
El perdió lo que más ama, sin siquiera tenerlo
Y por eso esto lo orillaba a odiar más a su hermano mayor y desear que de verdad terminara muriendo en algún pútrido agujero
Lo deseo desde el primero momento en que los vio juntos
Sabía que no se encontraba bien de salud, le dolía la cabeza quizá por el golpe que le habían dado para controlarlo cuando sucedió lo de Levi, estaba algo mareado y adormilado quizá también por todos los tranquilizantes que ocupaban en él, comenzó a recordar las primeras veces que había despertado alterado y gritando y habían tenido que sedarlo
Camino trastabillando en ocasiones, cuidándose que nadie le encontrara camino a 'casa', vestía la bata de hospital así que si alguien lo encontraba era probable que lo remitieran a la sala de cuidados de la que apenas pudo escapar
Estaba harto de todos, solo quería llegar a casa, recostarse y olvidar que esta experiencia había sucedido
Le pesaba el alma porque sabía que no había poder en todo el cielo, ni mucho menos el de su señor que le hiciera olvidar lo que había ocurrido el día anterior, sintió las lágrimas llenar sus mejillas y tapo su mano para ocultar un sollozo
Levi ya no estaba ahí con él, quien le había jurado que jamás le dejaría solo se había ido y el no sabía si se encontraba todavía vivo o había muerto por la caída o comido por algún animal salvaje
Respiro profundo para que el llanto parara un momento, dio un pequeño vistazo a su alrededor, se sintió tranquilo de que estaba cerca de casa y no hubiera nadie cerca, camino un poco más rápido aunque el vértigo seguía presente y se movió hasta llegar a la pequeña puerta de roble negro
La abrió y entro, dejando escapar un suspiro, estaba en casa, estaba a salvo, era un lugar que Mikaso no podía llegar a manchar porque jamás lo había invitado a ir ahí, solo a Rivaille
Se fue deshaciendo de la poca ropa que portaba antes de entrar a un pequeño baño que ocupaba, necesitaba una ducha porque aún tenía algo de los restos de sangre del hijo favorito de dios, solo decidió lavarse, se colocó algo cómodo y se arrojo en la cama, agarro el cobertor con fuerza y lo jalo para hacerse un pequeño bulto sobre la cama, el cansancio no lo dejo llorar, se quedó dormido apenas toco el colchón
Solo espera que lo que sueñe sean recuerdos dulces porque la cruel realidad ya no puede ser peor para el
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-¿Qué estas pretendiendo? –comento el chico de ojos verdes a su hermano que le miraba con una sonrisa
-¿De qué hablas? –Mikaso se hizo el desentendido
-No te hagas el tonto que no te queda, pides expresamente ser el maestro de Eren cuando sabes perfectamente que yo soy quien lo entreno, desde antes te has opuesto a que los sanadores sean entrenados, argumentando que por algo dios le dio un rol a su cada cual y de repente cambias de opinión –cuestiono Levi mientras el de ojos caramelo volteaba la mirada
-Es mi problema –contesto hastiado
-No, hermano –la palabra salió llena de odio –Es mi problema si involucra a Eren ¿entendido? Aléjate de el –menciono dándole la espalda
-Tú no puedes obligarme a nada Levi, prepárate porque cuando menos te lo esperes, te lo quitare –Levi se dio media vuelta observándolo fijamente, nada le impedía desenvainar, clavar su espada en el abdomen de su 'hermano' y acabar con todo esto pero se refreno, soltó un bufido y se marchó escuchando como a lo lejos Mikaso se reía
Tuvo que haberle hecho caso, tuvo que haberle matado pero no lo hizo
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Abrió los ojos sintiéndose mejor que antes, viro la cabeza solo lo suficiente para no hacerse daño alguno, se encontraba dentro de lo que parecía una cabaña, quiso mover su cuerpo un poco pero este le traiciono, sintiendo dolor por cada extremidad
-No debes de moverte –le advirtieron, la voz se escuchaba muy cerca pero no lo suficiente para distinguir de quien se trataba, aun sentía un leve zumbido en sus oídos así que no pudo reconocer quien le hablaba
-Fue una gran caída –escucho ahora un tanto más cerca, abrió apenas el único ojo sano que tenía pues el otro se encontraba vendado, observo como la imagen borrosa frente a él se aclaraba lentamente, lentes, cabello castaño, una sonrisa de loca
-Hanji –murmuro con la voz rasposa
-Bueno, tu memoria al parecer no se ha dañado con el golpe, eso es bueno –sonrió mientras se acercaba con utensilios médicos aun lado de la cama donde se encontraba
-¿Eren? –pregunto
-Esta…bien –murmuro taciturna, la mirada que le dedico Levi le hizo saber que necesitaba saber todo lo que estaba ocurriendo.
-Levi, Mikaso te ha acusado de querer comenzar una revuelta ahora que dios está dormido, argumenta que quieres hacerte del cielo matando a nuestro señor para proclamarte a ti como único dios, a todos bajo su comando lo ha puesto contra tuya, tus discípulos han sido muertos, por lo menos los que te han defendido, los que han decidido apoyarlo se han ido con él, todo es un caos, Eren estaba hasta hace poco en el hospital, se ha ido de ahí, yo no he podido decirle absolutamente nada de ti, nuestro hermano permanecía a su lado como un perro guardián hasta que Eren lo ha golpeado y escapo –esto provoco una sonrisa en Levi - Mikaso ha ordenado que sea vigilado, aunque el chiquillo parece que aprendido bien de ti pues no han podido seguirlo, se les ha escapado, suponemos que está en un lugar seguro pero Mikaso no tarda en encontrarlo, ya se ha proclamado el líder en el cielo después de tu supuesta traición así que tiene a todos buscándolo, esto es de locos
-Tienes que encontrarlo –murmuro con la voz lastimada
-Lo sé, lo sé pero es muy escurridizo y jamás hemos sabido donde está su vivienda ¿no tienes idea alguna de donde puede estar? –pregunto la chica consternada
-Sí, si se dónde está –murmuro y soltó un quejido cuando sintió que Hanji en medio de la conversación comenzaba a hacer el cambio de vendajes
Levi le comento donde podría encontrar a Eren, por lo menos los lugares que Mikaso no conocía, la chica comento que iría por el apenas terminara de curarlo.
Levi se quedó preocupado por el estado del pequeño mientras su hermana le juraba que las localizaciones que él le había brindado no serían conocidas por nadie
Levi está orgulloso de Eren
Pero teme lo que puede hacer su hermano
Después de todo, la envidia lo corroe
Y ya le había advertido
Que se lo quitaria
Continuara…
