Smells Like Teen Spirit

"Mujer: si un hombre se te declara, sé mala con él. Dile que sí." –León Daudí.

Capítulo X:

"We Are The Champions"

I've paid my dues
Time after time
I've done my sentence
But committed no crime
And bad mistakes
I've made a few
I've had my share of sand
Kicked in my face
But I've come through
And I need to go on and on and on and on…

(Shaoran)

Después de la clase de Educación Física, durante el receso, Eriol y yo conversábamos en una de las mesas del patio, bajo un gran árbol.

-¿Qué se supone que debo hacer, Shaoran? –Su voz demostraba una clara preocupación.

-Pedirle disculpas a Tomoyo. –Dije, para luego morder mi emparedado de atún.

-¿Tú crees? –Preguntó. Yo asentí con la cabeza mientras masticaba-. Supongo que tienes razón, ella no es rencorosa, y tampoco fue para tanto...

-Por supuesto que la tengo. Y no fue para tanto, pero Tomoyo es un amor de persona y no se merecía que la trataras así. Se merece una genuina disculpa.

Eriol alzó las manos al cielo, en un gesto de desesperación.

-¡Pero es que yo no coqueteé con Nakuru, Shaoran, te lo juro!

Me crucé de brazos-. A ver, ¿le sonreíste muchas veces? –Él asintió-. ¿Dejaste que te besara cerca de la boca y no le dijiste nada? –Volvió a asentir, aunque esta vez con una expresión diferente-. ¿La abrazaste y le dijiste cosas al oído o algo así? –Otro movimiento afirmativo con la cabeza-. Pues, eso, mi amigo, se llama coquetear.

Eriol intentó refutar aquello, pero no consiguió palabras.

-¿Y qué se supone que haga, a ver? –Preguntó mientras fruncía el ceño-. ¿Que la ignore, que la trate mal, que no le hable?

Yo le di un sorbo a mi jugo de manzana.

-Lo que no deberías hacer es seguirle el juego. –Expliqué-. Tú sabes que Tomoyo no es celosa, así que por hablarle no tendrás problemas.

Eriol bufó y se echó el flequillo hacia atrás. No se había traído nada para comer y tampoco había comprado comida en la cafetería.

-Por cierto -dije yo después de tragar-, te tenías bien guardado eso de que Nakuru y tú jugaban a la casita hace dos años.

Alcé mis cejas repetitivamente y de manera sugestiva. Eriol alzó la vista y me miró un tanto sorprendido.

-¿A la casi...?-Frunció el ceño-. ¿Tomoyo te lo dijo?

Sonreí y asentí-. ¿Quién lo diría, eh?

-Sí, bueno, tuvimos algo, pero nunca jugamos a la casita.

Esta vez fue mi turno de fruncir el ceño.

-¿Jugar a la casita significa sexo, no? -Inquirió él algo confundido.

-Ehh, no sé. ¿Sí? No estoy seguro, pensé que era solo para hacer referencia a una pareja.

-Bueno, Nakuru y yo éramos amigos con derecho. No llegamos a pareja y tampoco tuvimos sexo. Y prácticamente dejamos de hablar luego de que lo que teníamos se acabara, fue hace años. -Explicó él-. Comenzamos a socializar un poco más cuando ella empezó a salir Kero. –Explicó-. Una que otra charla casual, pero nada más.

Yo asentí con la cabeza y seguí comiendo. Mi amigo sacó su cajetita de Tic Tac y la dejó por la mitad de un golpe. Yo me reí. Y como si hubiéramos estado hablando del rey de Roma, una chica castaña de pelo muy largo se acercó a nosotros.

-Hola, sinvergüenzas. –Nakuru nos miró sonriente. Llevaba en la mano una carpeta de color amarillo-. ¿Cómo están dos de mis personas favoritas de todo el colegio?

Yo alcé ambas cejas mientras se sentaba junto a mí-. ¿Te refieres a nosotros?

Ella asintió sin borrar su sonrisa.

-Por supuesto que sí, ¿quiénes si no ustedes dos? –Me dio dos palmaditas en el hombro-. Tú, porque tienes unas cejas de revista. -Me dijo y luego miró a Eriol-: y tú, porque eres muy divertido.

Eriol le sonrió como un idiota y yo rodé los ojos.

-¿Por qué están aquí tan solos y apartados? -Comentó sentándose junto a mí, dejando la carpeta sobre la mesa-. ¿Terada los castigó o qué?

Me fue inevitable sentir su perfume. Era el mismo que había estado usando los dos días que nos besamos. Era delicioso, como frutal, ¿manzana podría ser?

-¿Terada? –Preguntó Eriol, desviando mis cavilaciones.

-Eso, o sus novias están ocupadas. –Dijo-. Tomoyo y Sakura.

La mención del segundo nombre hizo que Eriol se riera.

-Dicen por ahí que llegaron muy juntitos esta mañana. -Entrecerró los ojos, se inclinó hacia mí y bajó la voz-. Seijo tiene muchos pajaritos que hablan y hablan...

-Bueno, sí es cierto que llegamos juntos hoy, pero no significa que seamos novios. -Expliqué mientras ella volvía a acomodarse-. Tú llegaste hoy con Nakuru y también estaban muy cariñosos el uno con el otro, según cuentan los pajaritos de Seijo, y no son novios.

Nakuru se rio y se puso de pie. Apoyó sus manos en la mesa, junto a la carpeta amarilla.

-Eso es porque Eriol y yo somos viejos amigos. ¿O me equivoco?

Mi amigo le sonrió y asintió con la cabeza. Eriol era uno de esos tipos a los que les costaba enormemente resistirse ante los encantos de una mujer hermosa. Y aquello era peligroso.

-En realidad no vine aquí para hablar de eso. -Dijo con contundencia-. Hoy hay partido, ¿no? -Nosotros asentimos-. Necesito pedirles un favor.

Eriol y yo nos miramos. Ella me extendió la carpeta amarilla. En la parte superior tenía las iniciales HF grabadas en color dorado.

-Necesito que por favor le den esto a Hiroshi Fujisaki cuando lo vean.

-¿Fujisaki? -Preguntó Eriol confundido-. ¿El chico de cuarto año?

Ella asintió-. Está en el equipo, ¿no?

-Sí, es centrocampista.

-Bueno, llevo buscándolo un rato ya y no lo encuentro. Y como sé que está en el equipo, ustedes pueden entregársela por mí.

Yo miré la carpeta y me sentí tentado a abrirla.

-Son problemas de Física y Química. -Dijo ella-. Fujisaki necesita las calificaciones para seguir en el equipo, y yo soy su tutora... desgraciadamente.

Alcé las cejas y abrí los ojos sorprendido.

-No sabía que fueras una persona tan abnegada.

-No lo soy. -Dio un largo suspiró-. Lo hago porque Terada me lo pidió. Y tal vez así logre salvar Educación Física. En fin. Confío en que ustedes le devolverán la carpeta en sus manos. -Nos regaló una sonrisa a cada uno-. Hasta luego.

Eriol y yo nos miramos y luego volvimos nuestros ojos a ella, asintiendo con la cabeza en el proceso. Nakuru se dio por satisfecha y se marchó sin decir más. La mirada de Eriol la siguió hasta que estuvo lejos. Suspiró.

-Yo podría pasar de ella completamente, si no se me acercara tanto, Shaoran. Si no oliera tan bien, ¡si no tuviera esas piernas!

Me reí. Sí, Nakuru tenía todas esas cosas y más, pero que Eriol no pudiera resistirse me parecía algo primitivo. El timbre del recreo sonó y ambos nos pusimos de pie para dirigirnos al aula de clases.

-Oye, Shaoran, hay algo que no te he dicho. –Me giré para ver el rostro de mi amigo-. Sabes que Hiro Matamiya es el capitán del equipo de fútbol, ¿no? –Yo asentí-. Bueno, nos dijo que no quiere que juegues hoy.

Yo fruncí el ceño-. ¿Cómo sabes?

-Porque nos lo dijo cuando te fuiste a duchar luego de la conversación que tuvimos con el profesor Terada. –Explicó-. Dijo que eras nuevo y que no confiaba en ti ni en tu técnica, y que era mejor que la alineación se quedara como siempre.

Yo acentué mi ceño fruncido.

-Por supuesto que yo sé que detrás de esa excusa hay una razón muy diferente, si sabes a lo que me refiero. –Por supuesto que sabía-. De todos modos, estás de suerte. Yokishiro ya no está más en el equipo, y necesitamos a un delantero, así que Hiro quiera o no, tendrás que jugar.

Agrandé mi sonrisa ante aquello. Entramos al aula de clases y yo me dirigí a mi escritorio, donde Tomoyo y Sakura conversaban amenamente. Le di un beso en la mejilla a Sakura y ella me sonrió.

-¿Por qué tan feliz? –Preguntó Tomoyo con una sonrisa.

-Hoy será mi debut en el equipo de fútbol de Seijo.

Ambas chicas me sonrieron. Eriol se acercó a nosotros.

-Tomoyo, ¿puedo hablar contigo? –Preguntó.

La aludida asintió con la cabeza y se alejó con mi amigo. Yo volví mis ojos a la hermosa castaña que tenía frente a mí.

-¿Vendrás esta noche?

Sakura sonrió-. Shaoran, sin mí no hay juego. Soy la capitana de las porristas, y sin mí, pues, ustedes perderán. Así de sencillo.

-¿Ah, sí? –Me crucé de brazos. Sakura asintió con la cabeza-. Bueno, por algo lo dirás. Me gustaría verte con tu uniforme de porrista.

-Y a mí me gustaría ver cómo te queda el uniforme de Seijo. Quién sabe, a lo mejor te sienta grande.

Una sonrisa se dibujó en mi rostro.

-¿Eso crees?

-No, sólo lo digo para molestarte. –Me sacó la lengua.

El resto del día fue aburrido y monótono, por eso invité a Kerberos a mi apartamento después del colegio, para distraernos antes del juego de esta noche.

El ascensor estaba en reparación, así que tuvimos que subir por las escaleras. Al llegar, abrí la puerta y me dejé caer en el piso, boca abajo. Kero cerró la puerta tras de mí y se rió.

-¡Qué mala condición física! –Exclamó. Se giró para decirme alguna otra cosa, pero su frase quedó en el aire.

Yo lo miré desde mi lugar y me di cuenta que su estupefacción se debía a algo que había visto. Pero antes de girarme para averiguar qué había sorprendido a mi amigo, escuché un ligero carraspeo de garganta, y luego esa voz.

-¿Es así como recibes a tu familia, Xiao Lang Li? Unos meses en Japón y ya has olvidado tus modales.

Desde mi lugar en el piso, eché la cabeza hacia atrás y tuve que incorporarme para asegurarme de que lo que estaba viendo no era producto de una alucinación producida por subir escaleras a la velocidad del rayo.

Mi prima Meiling estaba sentada sobre la mesa de café, con las piernas cruzadas y los brazos apoyados de la madera. Una sonrisa surcó su rostro en el momento en el que yo me incorporé para acercarme a ella y abrazarla.

-¡Mei, estás aquí! –Exclamé mientras la tomaba en mis brazos con un abrazo de oso. Aspiré su perfume, J'adore, de Christian Dior, y sonreí.

-¡Así y es! Y pretendo quedarme durante un largo período de tiempo, ¡primito bello!

Nos separamos y yo la miré sorprendido.

-Pero, ¿cómo?

Meiling esbozó su sonrisa arrogante.

-¿No crees que primero deberías presentarme a tu amigo?

Entonces reparé en la presencia de Kero, que seguía mirándonos desde la puerta.

-Kero, ella es mi prima Meiling Li. Meiling, él es Kerberos Kirgyakos, un amigo delcolegio.

-Mucho gusto.

-El placer es todo mío. -Respondió él.

Los tres nos sentamos en el sofá, y Meiling nos contó la historia.

-Conseguí que me entregaran mi diploma de graduación antes de la fecha. –Dijo con tranquilidad.

Yo fruncí el ceño-. ¿Cómo?

-Pues, tenía las mejores calificaciones de todo el colegio, lo demás fue algo sencillo, hablé con el director y le dije que iba a mudarme del país porque me habían dado una beca universitaria en una universidad muy prestigiosa.

Abrí la boca, sorprendido.

-Lo cual no es cierto, ¿verdad? –Preguntó Kero.

-¿Qué comes que adivinas? –Meiling sonrió-. Por supuesto que no es cierto, pero él no tenía por qué saberlo. Claro que demandó hablar con mis padres al respecto, entonces yo apliqué la segunda parte de mi plan, lo que me lleva a comentarte, ¿recuerdas que cambiaron al director, no?

Yo asentí con la cabeza-. Bueno, este no conocía a mis padres, así que convencí a Hachiro de que se hiciera pasar por mi papá y todo resultó, fue muchísimo más sencillo.

Fruncí el ceño y abrí la boca.

-Ya va, ya va, ¿Hachiro? ¿Mi cuñado? ¡¿El esposo de Fuutie?!

Meiling asintió y soltó una carcajada burbujeante. Kero la miró idiotizado y yo abrí la boca y los ojos por la sorpresa.

-No puedo creer que Hachiro haya hecho eso. –Dije.

-¿Por qué no? Él es genial. –Su sonrisa maquiavélica apareció nuevamente-. El caso es que me dieron mi diploma y otro de felicitación, se los llevé a mis padres y les dije: miren cómo es su hija de brillante que la gradúan antes de tiempo, esto merece un premio.

-O sea, el viaje.

Y Meiling asintió-. Claramente. Por supuesto que tuve que usar otros métodos de manipulación, pero dieron resultados y ahora estoy aquí, para tu dicha y felicidad.

-¿Cómo entraste?

-Con la llave extra que le enviaste a tía Ieran.

-¿Y por qué no me dijiste que venías? Te hubiera buscado en el aeropuerto.

Ella sonrió-. Quería darte una sorpresa. Ahora, ¿podrías indicarme dónde puedo dejar mi equipaje? Tengo entendido que no tienes servidumbre para estas cosas.

Negué con la cabeza y la llevé hasta la habitación de huéspedes. Allí me indicó que usaría el baño y luego saldría.

Regresé al salón y Kero me miró desde el sofá.

-Por Dios, Shaoran, tu prima es guapísima. ¿Cuántos años tiene?

-Diecisiete. –Dije-. Voy a pedir la pizza.

Saqué mi móvil de mi bolsillo y ordené una pizza familiar de pepperoni. Meiling regresó al salón y Kero se dirigió al baño.

-¿Tienes hambre? –Ella asintió-. Acabo de ordenar una pizza.

-¿De casualidad tu amigo es griego? –Preguntó.

Yo asentí con la cabeza. Ella sonrió.

-Es algo tímido.

-¿Kero? –Me reí-. No creo que lo sea. Tal vez está un poco cohibido.

-¿Cohibido? –Frunció el ceño ligeramente-. ¿Por qué?

-Por ti.

Ella alzó una ceja, divertida.

-¿Ah, sí? ¿Eso te dijo?

Me encogí de hombros y Meiling se rio.

(Sakura)

We are the champions - my friend
And we'll keep on fighting till the end
We are the champions
We are the champions
No time for losers
'Cause we are the champions of the world

I've taken my bows
And my curtain calls
You've bought me fame and fortune
And everything that goes with it
I thank you all
But it's been no bed of roses, no pleasure cruise
I consider it a challenge before the whole human race
And I ain't gonna lose
And I need to go on and on and on and on…

-¿Qué tal? ¿Me veo muy diferente?

Tanto Chiharu como yo nos giramos para ver a Naoko. Se había quitado sus habituales gafas y las había sustituido por lentes de contacto.

-¡Guao! ¡Te ves súper bien, Naoko! –Exclamó Chiharu.

La aludida sonrió-. Muchas gracias, pero no se acostumbren, que es sólo para eventos especiales.

Yo sonreí. El grupo de animadoras estábamos terminando de alistarnos en el vestidor de las chicas. El juego comenzaría en cualquier momento, así que salimos y vimos que el sitio estaba repleto de gente. Comenzamos a calentar para prepararnos.

Kero se acercó a nosotras y nos saludó.

-¡Naoko, pero qué sexy! –Comentó. Naoko se sonrojó-. Aunque, me sigues gustando con gafas. –Le guiñó un ojo y Naoko se rio. Kero volvió a mirarme-. Sakura, creo que he vuelto a enamorarme.

Yo alcé una ceja-. ¿De Naoko?

Él negó con la cabeza-. No, no, ¡de la prima de Shaoran!

Fruncí el ceño-. ¿La prima de Shaoran?

-¡Sí, está aquí de visita!

En alguna ocasión, Shaoran me había hablado sobre su familia.

-¿Su prima Meiling?

Él asintió con la cabeza-. Llegó hoy de Hong Kong, la conocí en casa de Shaoran.

-¿Y vino al juego? –Pregunté curiosa.

Kero asintió y alzó la mirada, para buscarla entre la gente.

-¡Kerberos! –Una voz femenina hizo que ambos nos giráramos y que yo me dijera a mí misma que esa persona moriría por haberle dicho Kerberos a Kero.

Una chica de pelo largo y negro se acercó a nosotros. Tenía los ojos de un color marrón rojizo muy particular, unas pestañas largas y oscuras, que se me hicieron enormemente familiares.

-Meiling. –Kero dibujó una sonrisa en su rostro-. Te presento a Sakura, mi mejor amiga. Saku, ella es Meiling Li, la prima de Shaoran.

¡Con razón el parecido! Kero no había exagerado, Meiling era muy bonita.

-¡Así que tú eres Sakura! –Exclamó con una sonrisa radiante-. Por fin te conozco, Xiao Lang me ha hablado muchísimo de ti.

Me gustó cómo pronunció el nombre de Shaoran. Le sonreí.

-Espero que sólo te haya dicho cosas buenas.

-Buenísimas. –Dijo ella estirando su mano-. Encantada de conocerte.

-¿Para qué me buscabas? –Preguntó Kero.

Meiling pareció recordarlo-. ¡Ah, sí! Pues, para desearles suerte a ti y a Xiao Lang, y también para que me presentaran a Sakura y así poder sentarme con ella a ver el juego, pero veo que no se podrá.

Supongo que aquello lo dijo por mi uniforme de porrista.

-Bueno –Kero esbozó una sonrisa tímida-, yo puedo fingir una lesión y sentarme contigo. –Meiling se rió.

-¿Por qué no mejor la llevamos con Tomoyo? –Pregunté yo.

Mi prima estaba sentada en las graderías junto a Rika, con su filmadora en mano. Me sonrió al verme.

-¡Pero que guapa esa porrista! –Me apuntó con su cámara-. ¡Sonríe!

Esbocé una sonrisa falsa-. Tomy, Rika, quiero presentartes a alguien: ella es Meiling, la prima de Shaoran; Meiling, ella son Tomoyo Daidouji, mi prima y Rika Sazaki, una amiga.

-No sabía que Shaoran tuviera una prima. –Dijo Tomoyo.

-¿De casualidad tú no serás la novia de Eriol?

Mi prima asintió-. Sí, ¿por qué, lo conoces?

Ella rodó los ojos-. Desgraciadamente.

Iba a preguntar a qué se refería con eso, cuando escuché que me llamaban. Me despedí y bajé al campo, para posicionarme. Realizamos nuestra rutina, para animar el lugar. Los chicos de ambos equipos salieron y el juego comenzó.

Las porristas gritábamos y agitábamos nuestros pompones al aire, para animar a nuestro equipo. Busqué a Shaoran con la mirada, y lo divisé no muy lejos de la portería contraria. Su pelo se movía con la brisa y el uniforme le quedaba muy bien. Y qué rápido corría. Qué bien jugaba qué técnica, qué definición, qué velocidad, ¡qué derrière!

Okay, Sakura, concéntrate en no gritar el nombre del equipo contrario, como aquella vez que… ¡oh, mira, Eriol tiene la pelota!

Luego de un pase de Yamazaki, Eriol recibió el balón con el pecho y lo bajó rápidamente, para correr con él hasta la portería contraria. Dos jugadores del otro equipo intentaron bloquearlo y quitarle la pelota, pero Eriol logró esquivar a uno y patear, pasándole la esférica a Shaoran, quien estaba libre. Aprovechó la oportunidad y corrió hasta la portería, para no fallar el tiro que se convirtió en su primer gol con el equipo.

Las chicas y yo gritamos emocionadas y agitamos los pompones en el aire. La gente se puso de pie y ovacionó a Shaoran. Él corrió a abrazarse con Eriol. Todos en el equipo lo felicitaron con alegría y orgullo, excepto Hiro, quien apenas le hizo un gesto con la cabeza.

Me reí ante aquello. Pendejo. Shaoran me miró y yo le lancé un beso. Él sonrió y el juego continuó.

-Así que… tú y Li, ¿eh? –Me giré para encontrarme con la mirada divertida de Chiharu.

-Jaja, sólo somos amigos. –Dije restándole importancia.

-¿Segura? Porque con esa sonrisita, a mí se me olvidaría que sólo es mi amigo, si fuera tú.

-¡Chiharu! –Exclamó Naoko, sumándose a la conversación-. Tú eres la novia de Yamazaki.

-Ya lo sé, por eso dije si fuera Sakura. –Aclaró-. Entonces, ¿sólo amigos?

Lo pensé antes de responder-. No exactamente, no somos novios, pero…

-¿Amigos con derecho? –Preguntó Naoko.

-Algo así.

Chiharu se rió y Naoko sonrió, divertida.

-Sólo ten cuidado, recuerda que su padre es un asesino, y está comprobado científicamente que esos genes son hereditarios.

Las tres nos reímos y comentamos sobre lo ocurrente que podía llegar a ser Yamazaki.

El juego continuó con un par de faltas e intentos de goles por parte del otro equipo, hasta el segundo tiempo. Durante el receso, me acerqué a los chicos para felicitarlos por lo bien que lo estaban haciendo. Shaoran me tomó por la cintura y me besó en la frente.

-Hola, preciosa. –Su sonrisa sexy apareció-. Te ves muy bien con tu uniforme.

Sonreí-. Tú igual con el tuyo. Felicidades por ese gol, por cierto.

-Muchas gracias, ¿ya ves como sí soy bueno en lo que hago? –Me sacó la lengua-. Por cierto, hay algo que me gustaría hablar contigo.

Me tensé automáticamente. Nunca me había gustado que alguien llegara y me dijera: "¿te puedo preguntar algo?" O "tenemos que hablar" o "tengo que decirte algo". Eso conseguía aterrorizarme por completo, ya que siempre eme imaginaba algo comprometedor.

-Sí, dime. –Dije, intentando sonar casual y fresca.

-Bueno, no es que quiera presionarte ni forzar las cosas, pero tampoco quiero que pienses que estoy aprovechándome de la situación ni mucho menos de ti, así que he tomado una decisión. –Comentó, serio. Yo tragué grueso-. Me gustaría que fuéramos novios.

Solté la bocanada de aire que había estado aguantando, y entonces parpadeé. Un momento, ¿qué había dicho?

-No tienes que decir que sí, si no quieres. Es sólo que me gustas mucho, y no quiero que pienses que esto no es importante para mí.

Sonreí y le rodeé el cuello con mis brazos. Al diablo Hiro, al diablo todos, iba a complacerme a mí misma esta vez, y a nadie más.

-¿Qué dices?

-Digo que estás viendo a tu nueva novia, mon cher.

Shaoran esbozó una sonrisa enorme y me abrazó por la cintura. Sus labios atraparon los míos en un beso corto.

-¡Sí! –Alzó los puños en el aire-. Creo incluso que podría meter otros goles.

Me reí-. El equipo me lo agradecería, entonces.

El profesor Terada anunció que comenzaría el segundo tiempo, así que Shaoran y yo nos separamos luego de un beso de buena suerte, y volvimos a nuestras respectivas posiciones. Las chicas y yo realizamos la rutina de medio tiempo y el partido comenzó.

-Te vi muy romántica con Li en el medio tiempo. –Comentó Chiharu.

Yo me sonrojé-. No me lo vas a creer, Chi, ¡me pidió para ser novios y le dije que sí!

Chiharu abrió la boca sorprendida, y peló los ojos.

-¡Naoko! –Llamó a nuestra amiga, y la aludida se acercó curiosa-. ¡Adivina quiénes han dejado de ser amiguitos y son ahora una parejita feliz!

Naoko me miró y yo sonreí, un poco sonrojada. Ella pegó un gritito de sorpresa y me abrazó.

-¡Eso es genial!

Luego de un rato, Yamazaki se preparó para un tiro de esquina. Todos se juntaron frente a la portería. Takashi le hizo algunas señas a Kero, para que estuviera pendiente, y pateó. Eriol fue el que tuvo más suerte, y con un fuerte cabezazo envió la pelota al fondo de la portería.

Las chicas y yo gritamos y alzamos los pompones al aire. La gente enloqueció. Yamazaki bailó y le lanzó un beso a Chiharu. Ella negó con la cabeza mientras se reía.

-¡Qué amoroso! –La molestamos Naoko y yo. Ella sólo se sonrojó mientras sonreía.

El juego finalizó y Seijo salió victorioso. Las porristas corrimos a la cancha con los jugadores, para una breve celebración.

-¡Eriol! –Lo llamé-. ¡Ya sabía yo que esa cabezota tuya servía para algo!

Él se rió-. Ven acá, payasita. –Me abrazó y dio un coscorrón. ¿Vas a venir a comer con nosotros?

-¿Adónde? –Pregunté. Comenzamos a caminar hacia los vestidores. Shaoran nos alcanzó.

-A algún lugar por aquí cerca, una pizzería, creo.

Asentí con la cabeza antes de entrar al vestidor de las chicas para tomar una ducha. Todas estaban riendo y bailando, a medio vestir.

-¡Sakura! –Exclamó Chiharu al verme-. Las chicas y yo queremos felicitarte por haber improvisado una rutina en tan pocos días.

Todas gritaron. Yo sonreí.

-Muchas gracias, pero no lo hice sola. Kari –la señalé con la mirada-, me ayudó. Ella prácticamente lo planeó todo.

Kari sonrió. Era una chica de baja estatura y pelo corto, y casualmente, no le agradaba Shaoran, porque se había tropezado con él en su primer día de clases, y todos sus papeles se habían regado. Hace algunos días, jugando con un una pelota de fútbol americano, Shaoran la había golpeado accidentalmente, y eso había alimentado su desprecio hacia él. Aquello me parecía gracioso, puesto que Kari no era una chica rencorosa. Era una de las amigas íntimas de Nakuru Akizuki, y a pesar de ello, nunca había tenido ningún problema conmigo.

Tomé una ducha rápida y me vestí. Cuando salí, Yamazaki y Chiharu estaban compartiendo un beso bastante intenso. Eriol y Kero salieron del vestidor d los varones.

-Consigan un cuarto. –Dijo mi mejor amigo, haciendo que la pareja se separa riendo.

-¿Tienen como ir a la cena, niños? –Preguntó Kero-. Yo los llevo.

Todos asentimos. Yamazaki, Chiharu, Tomoyo, Eriol y yo fuimos con Eriol. Shaoran fue con Meiling, y Kero de enchufado. Rika llevó a Naoko y a Kano.

Llegamos a la pizzería y nos sentamos en una mesa enorme. Allí se encontraba la mayoría de los chicos del equipo, y casi todas mis porristas. Bellas.

Cuando ya estábamos en la mesa con nuestras bebidas, Yamazaki se puso de pie para hacer un supuesto brindis.

-Ya que estamos todos, quiero hacer una mención especial. Dos, en realidad. La primera va para la cabeza de Eriol, que por fin sirvió para algo. –Todos se rieron. Eriol sólo bajó la cabeza, se sonrojó y sonrió-. Felicidades, ¡yo te dije que sí se podía!

Todos aplaudieron a Eriol y le dieron palmadas en la espalda. Él comenzó a reír y negó con la cabeza.

-La segunda es para nuestra nueva adquisición en el equipo, quien resultó no ser un completo desastre. –El comentario fue tácito, así que todos miraron a Shaoran-. Li, muchas gracias por ese gol, y por no asesinar a nadie en la cancha.

La mayoría de los presentes nos reímos ante aquel comentario. Shaoran sonrió y frunció el ceño al mismo tiempo, sin entender lo último.

-¿Chiste interno? –Me preguntó Meiling, quien estaba sentada frente a mí.

Yo asentí sin borrar mi sonrisa-. Te vas a reír cuando te lo cuente.

Yamazaki volvió a hablar-. Y por supuesto, felicitar a nuestras y talentosas porristas –Miró a Chiharu, que estaba sentada junto a él-, gracias por animarnos. Ahora sí. –Alzó su vaso-. ¡Por el equipo!

Todos alzaron sus vasos y brindaron. Eriol fue el único que no lo hizo, porque estaba muy ocupado enviando y/o recibiendo mensajes de texto en su móvil.

Las pizzas llegaron y comenzamos a comer. Aproveché y le conté a Tomoyo que Shaoran y yo ahora estábamos de novios. Ella se emocionó y hasta se iba a parar para iniciar un brindis, pero yo la detuve de hacer semejante papelón frente a ese montón de gente. Loca y media.

-¿Sabías que Meiling y Eriol no se llevan mucho? –Comentó divertida, cambiando el tema.

-¿Ah, no? –Pregunté curiosa.

-No, o bueno, esa impresión me dio ella mientras conversábamos. Además, sólo tienes que mirarlos para sentir la hostilidad con la que se tratan.

Hice caso a lo que Tomoyo me decía y los miré. Eriol estaba sentado junto a Meiling, o sea, frente a Tomoyo.

-Si no estuvieras mandándole mensajitos a tu novio secreto, probablemente me hubieras escuchado. –Dijo ella, irritada.

Eriol prácticamente le tiró las servilletas.

-Grosero y mal educado.

-Insoportable y fastidiosa.

Ambos rodaron los ojos y continuaron en lo suyo, Meiling comiendo y hablando con Shaoran, y Eriol de vez en cuando mordiendo su pizza, de cuando en vez revisando su móvil.

Yo me reí-. ¿Y no sabes por qué?

Mi prima se encogió de hombros y negó con la cabeza.

-No lo sé, no he hablado con Eriol para preguntarle.

-¿Pero, siguen peleados?

-No, ya nos arreglamos. Estamos bien, supongo, aunque él ha estado más pendiente de su teléfono que de otra cosa.

Yo lo miré. Justo estaba guardándose el móvil en el bolsillo, y se dispuso a comer. Cuando todos terminamos de comer, él se puso de pie y salió para hablar por teléfono.

Yo fruncí el ceño. Aquello me pareció muy extraño, como si hubiera gato encerrado.

Como si…

Negué con la cabeza mientras reía internamente.

…no, no podía ser.

¿O sí?

(Shaoran)

We are the champions - my friend
And we'll keep on fighting till the end
We are the champions
We are the champions
No time for losers
'Cause we are the champions of the world

-¿Meiling sabe conducir? –Preguntó Eriol, quien acababa de agacharse para estar a mi altura. Yo asentí con la cabeza mientras me ponía de pie-. Bueno, dale las llaves de tu auto para que se devuelva y tú te vienes conmigo.

Alcé una ceja-. ¿Y eso para qué? ¿Adónde vamos a ir?

Eriol sonrió-. Haces muchas preguntas. Estaba hablando con Nakuru. Me comentó que hoy a una fiesta en una discoteca cerca del centro comercial. ¿Quieres ir?

Yo fruncí el ceño-. Eriol, ¿no habíamos quedado en que...?

-Ya lo sé. –Interrumpió-. Pero no es lo que crees, simplemente iremos un rato a divertirnos. Quiero celebrar que ganamos.

Yo me crucé de brazos. Aquello seguía sin convencerme.

-No creo. Además, Mei llegó hoy, no puedo simplemente dejarla sola para irme a parrandear contigo.

Eriol rodó los ojos-. Bueno, ¡qué venga también! Seguramente Nakuru tendrá algún amigo con quien entretener a tu prima.

-¿Entretenerme a mí? –Preguntó Meiling, sumándose a la conversación sin invitación alguna-. ¿De qué hablan?

-Estaba diciéndole a Shaoran que hoy habrá una fiesta y que te invite, para que no te quedes sola en el apartamento.

Supe que a Eriol le estaba costando ser amable con Meiling, pero no podía darse el lujo de tratarla mal si quería convencerla.

Meiling sonrió-. Me parece una buena idea, ¿Sakura y Tomoyo también vendrán?

Yo abrí la boca para responder, pero Eriol se me adelantó.

-No, no, ellas no vendrán porque es día de semana, y no se quieren trasnochar, pero a Shaoran no le importa. ¿Verdad, Shao?

-Anda, Shaoran, di que sí, ¡quiero bailar!

Yo les di la espalda, para comenzar a caminar hacia la salida.

-Hagan lo que les de la gana, si después de todo, es lo que siempre hacen. Son igualitos, ustedes dos.

Los dos me abordaron, uno de cada lado.

-¿Eso significa que vendrás? –Preguntó Eriol.

-Eso significa que me da igual si van, pero conmigo no cuenten.

-Bueno, ¿me prestas las llaves de tu auto? Te puedo dejar en el apartamento antes, y así me lo llevo, para que Eriol no se tenga que desviar luego a dejarme.

Yo suspiré, asentí con la cabeza y le extendí las llaves.

-Okay, pero primero tenemos que dejar a Kero y a Sakura.

Ella asintió. Me despedí de Eriol, y lo hice prometerme que no haría ninguna locura. Llevamos a Sakura y a Kero a sus casas, y luego Meiling y yo nos dirigimos al apartamento. Ella subió conmigo, para cambiarse de ropa.

-¿Seguro que no quieres venir? –Me preguntó mi prima antes de irse.

Yo asentí-. Diviértete con Eriol. –Le saqué la lengua.

-Veo que tu amiguito sigue siendo el mismo idiota de siempre. No puedo creer que su novia sea esa chica tan encantadora.

Yo me reí-. Y yo no puedo creer que ustedes aún se lleven mal. ¿No crees que ya es hora de cambiar esa actitud que tienen hacia el otro?

Meiling rodó los ojos-. Lo haré si él lo hace.

Le di un beso en la mejilla y ella salió. Justo antes de acostarme, mi móvil vibró. Lo revisé y tenía un mensaje de Eriol: Ya estamos aquí. Yo respondí con un: Pórtate bien y cuida a Mei.

Coloqué el teléfono sobre la mesa de noche y me acosté a dormir, sin saber que en unas horas tendría que pararme para ir a rescatar a mi mejor amigo.

Él y sus brillantes ideas.


Sí, ya sé que me atrasé una semana, pero es porque he estado muy ocupada con unos asuntos escolares. Este es mi último año, y tan sólo faltan cincuenta y tres días para la graduación (muy contados, lo sé), entonces estamos llenísimos de cosas.

PERO ustedes no se pueden quejar, porque en el capítulo de hoy junté a Shaorancito y a Sakurita, y eso los hizo muy felices, ¿VERDAD? Ustedes sólo háganmelo saber en un bello y largo review.

¡Meiling apareció por sorpresa! Pero, ¿por qué se llevará tan mal con Eriol? ¿Qué habrá sucedido para que se traten así? ¿Y en qué andará Eriol, tan misterioso?

¡Muchas gracias por sus hermosos reviews! Es muy especial saber que hay personas que leen la historia y que se toman el tiempo de dejar sus comentarios e impresiones, aunque no siempre sean positivas, porque es completamente normal que no a todo el mundo le guste la historia (o ciertas situaciones que ocurren en ella). Pero las puertas están abiertas para que todos dejen sus opiniones :).

Canción: We Are The Champions

Banda: Queen

Álbum: News Of The World