Smells Like Teen Spirit

"Lo que sucede en diez minutos es algo que excede a todo el vocabulario de Shakespeare." –Robert Louis Stevenson.

Capítulo XVI:

"I Kissed a Girl"

This was never the way I planned, not my intention.
I got so brave, drink in hand, lost my discretion.
It's not what I'm used to, just wanna try you on.
I'm curious for you, caught my attention.

(Shaoran)

Meiling se sentó en el asiento del copiloto a mirar su celular mientras yo terminaba de guardar nuestras cosas en el maletero de mi auto.

-Podías haberme ayudado un poco, ¿no crees?

-Lo siento, Xiao Lang. Es la costumbre.

Aquella respuesta no me sorprendió. Después de todo, los Li estábamos acostumbrados a que nos hicieran todo.

Habían pasado dos semanas desde la noche de Lapsus, y muchos eventos habían ocurrido desde ese día.

El hermano de Sakura se había comprometido con su novia, Anastasia, la hermana mayor de Kero. La boda se celebraría en menos de un mes. Habíamos ganado todos los partidos jugados hasta la fecha, sólo quedaban la semifinal y la final. La gente de la promoción ya había comenzado a pensar en los posibles lugares para nuestro viaje de graduación. Meiling y Kero se habían convertido en buenos amigos. Ella todavía pensaba que él era gay, y yo no comprendía por qué él no se preocupaba en desmentirlo.

Tomoyo seguía sin dirigirle la palabra a Eriol, por supuesto. Kero había vuelto a hablarle y Sakura estaba en ese proceso. Le hablaba y lo trataba, pero no tanto como antes. Me había comentado que quería mucho a Eriol y hubiera dado lo que fuera para nada malo hubiera ocurrido, pero lo hecho, hecho estaba. Seguía considerándolo su amigo, pero había disminuido el tiempo que pasaban juntos.

Aquello supuso un cambio bastante grande en el grupo, porque aunque varios de nosotros le hablaban a Eriol sin ningún problema, Sakura se esforzaba por no hacerlo cuando estaba con Tomoyo, y ésta por supuesto ni siquiera volteaba a mirarlo, a no ser que fuera necesario. Y Kero trataba de que no se notara, pero evitaba hablar con Eriol si no era necesario. Entonces, cada vez que planeábamos una salida, había que dejar a Eriol por fuera. Si quería salir con él, tenía que ser con Yamazaki o los del equipo de fútbol.

Y eso era exactamente lo que había sucedido esta vez: Kero había organizado un fin de semana en su casa en Ghenshi y nos había invitado a todos exceptuando a Eriol. Mi amigo ni siquiera lo cuestionó.

Una de las cosas que no me agradaban de que no fuera con nosotros a Ghenshi era que me había dicho que lo mantuviera informado sobre las cosas que hacían Tomoyo y Miltos. Le dije que no se torturara, pero él me objetó diciendo que aquello era para comprobar si Tomoyo de verdad quería estar con Miltos o sólo lo hacía para molestarlo. Si estaban juntos en Ghenshi, sin que Eriol los viera, eso significaba que, efectivamente, a Tomoyo le gustaba Miltos.

Meiling ya se había colocado sus lentes de sol Coach y cantaba una canción a coro con la radio.

-No creo que aquí quepamos todos. –Comentó.

-¿Crees que no lo sé? Supongo que Kero habrá pedido el auto de sus padres prestado, o algo.

El rostro de Meiling se iluminó con una sonrisa radiante. Yo encendí el motor.

-¡Kero es un amor por habernos invitado! –Exclamó muy contenta.

Durante el trayecto hasta la casa de Kero y Sakura, Meiling hizo preguntas sobre cómo era Ghenshi, cuántas veces había ido y qué habíamos hecho. Le expliqué cómo era y que sólo había ido una vez. También le comenté sobre los paseos en bicicleta, cuando nos metimos en la casa del señor Yamato, entre otras cosas. Nada de mis actividades nocturnas a puertas cerradas con Sakura.

Refiriéndome, por supuesto, a cuando asustamos a Tomoyo y a Eriol.

Y entonces comprendí que la vida era un cucurucho de ironías. Una espiral que daba muchísimas vueltas. La primera vez que había ido a Ghenshi, Eriol se había demorado en abrirme la puerta porque estaba ocupado teniendo sexo con Tomoyo. Y ahora, la segunda vez, no sólo Eriol no iba con nosotros, sino que ya no era novio de Tomoyo y no se dirigían la palabra.

En cuanto a Sakura y a mí, la primera vez que fui no nos hablábamos. Ella estaba molesta conmigo por lo de Nakuru y yo no tenía idea de que ella se encontraría allí. Y ahora, la segunda vez, estábamos felizmente juntos.

Al llegar a la casa de Sakura, Meiling y yo agradecimos que Kero hubiera pedido el auto prestado el auto de su hermana: un Mini Cooper rojo. Nos pusimos de acuerdo en cómo nos iríamos y decidimos que Sakura, Miltos y Tomoyo vendrían conmigo, y mi prima se iría con Kero.

Miltos, que tenía un envase con uvas, estaba dándoselas en la boca a Tomoyo. De vez en cuando, se hacían cosquillas y se abrazaban continuamente. Tomoyo despeinaba a Miltos y él le acariciaba las piernas. Alguna que otra vez los vi, a través del espejo retrovisor, darse besitos en el cuello y en la boca.

Sakura parecía divertida con aquello, aunque un poco sorprendida.

-¿Y cómo se dice: tengo demasiada hambre, en griego? –Preguntó Tomoyo. Se había pasado gran parte del tiempo preguntándole cosas en griego a Miltos.

Hicimos una corta parada en una estación de gasolina para ir al baño y comprar algo de agua. Sakura y yo no nos bajamos, pero sí Tomoyo y Miltos, al igual que Meiling.

Eriol ya me había escrito varias veces. Estaba tan obsesionado que me pidió que les tomara una foto y se la enviara. Le había dicho que como estaba conduciendo, no podía hablar.

-No conocía el lado coqueto de Tomoyo. Quiero decir, es una chica muy discreta.

Ella se rió-. ¡Cómo engañan las apariencias!

Pronto regresó al auto con Miltos, quien tenía una bolsa del mini mercado, ambos compartiendo una sonrisa de complicidad que hizo que Sakura se bajara los lentes de sol y alzara una ceja.

-¿Por qué no nos cuentan el chiste y así nos reímos nosotros también? –Preguntó mientras los miraba.

Tomoyo soltó una risita tonta.

-Ay, Sakura, ¡suenas como la profesora Yumiko!

Yo me reí y Miltos sonrió.

Yo aproveché para tomar mi móvil y sacarles una foto.

Kero y Meiling nos pasaron por un lado y esa fue mi señal de partida. Le di al botón de enviar y comenzamos a andar.

Le presté la cámara a Tomoyo, que sabía mucho de fotografía –y aún más de video y edición-, para que tomara algunas fotos. Le prometí que cuando regresáramos se las pasaría.

Mi móvil comenzó a vibrar entre mis piernas, pero no me atreví a tomarlo porque estaba conduciendo. Probablemente era Erio.

Un rato después estábamos bajando nuestras cosas de ambos autos, y metiéndolas en la casa de Kero.

Aproveché para revisar mi celular y vi que, efectivamente, todos los mensajes eran de Eriol. Insultos a Miltos y hacia el mundo, quejas y reproches.

Lo llamé y él no demoró en contestar.

-¿Por qué no me habías respondido antes, Shaoran?

-Estaba conduciendo, Eriol, y llevaba pasajeros. Es ilegal hablar por teléfono mientras conduces, y mucho más leer y responder mensajes.

-¡Pues yo estoy conduciendo y te respondí inmediatamente!

Aquello sonaba a una conversación entre una pareja de novios, él reclamándole porque él no le respondía las llamadas; ella excusándose; ella diciendo que si fuera al revés, las cosas serían muy diferentes.

-No deberías hablar por teléfono mientras conduces, Eriol. –Dije. Sabía que aquello conseguiría molestarlo aún más.

-Vete a la mierda, Shaoran. –Espetó bruscamente.

-Está bien, si eso quieres, pues entonces…

-¡No, no, no! ¡Espera! –Exclamó-. Shaoran, tienes que ayudarme, por favor. –Su voz era una súplica.

-¿Cómo voy a ayudarte? –Me cercioré de que no hubiera nadie cerca-. No pienso estar todo el día detrás de Tomoyo vigilándola o algo parecido.

-No lo sé, Shaoran, háblale de mí, intenta convencerla de que me perdone. Y si eso te parece muy difícil, entonces convéncela de que no esté con Miltos, de que no hagan nada, por favor.

-No voy a hacerlo.

Él suspiró pesadamente-. Está bien.

Cortó la comunicación antes de que yo pudiera contestar

(Sakura)

I kissed a girl and I liked it…
the taste of her cherry chapstick.
I kissed a girl just to try it…
I hope my boyfriend don't mind it.

It felt so wrong, it felt so right,
don't mean I'm in love tonight.

I kissed a girl and I liked it…
I liked it!

Amanda Watson nos saludó a todos con efusividad al llegar.

Cuando Amanda se me acercó, yo aproveché para susurrarle en el oído un no preguntes por Eriol, lo cual ella comprendió perfectamente sin hacer ningún tipo de preguntas, al menos en ese momento.

-Y ella es la primera de Shaoran, Meiling. –Comentó Tomoyo-. Meiling, ella es Amanda, una amiga nuestra.

-¿Eres americana? –Preguntó Meiling con interés.

Amanda asintió con una sonrisa.

Luego de un rato, Amanda me llevó aparte para preguntarme qué había sucedido con Eriol. Yo le expliqué todo a grosso modo. Ella se sorprendió de sobremanera.

-Vaya, ¿y crees que Tomoyo lo perdonará?

-No creo, lo dudo enormemente. Yo no lo haría.

Ella asintió con la cabeza-. Sí, entiendo. Yo tampoco.

Como estaba haciendo mucho calor, decidimos salir a nadar. Amanda y Shaoran fueron los primeros en entrar al agua, o debería decir saltar, porque los dos habían pegado la carrera y brincado en el lago para una competencia hasta el muelle.

Kero había dicho que Amanda era prácticamente la única persona que nadaba más rápido que él y Meiling había comentado que no creía que nadie nadara más rápido que su primo Xiao Lang. Aquello, tratándose de dos personas competitivas como Amanda y Shaoran, había generado polémica, por lo que ella lo retó para una competencia, reto el cual él aceptó muy gustoso y seguro de sí mismo, por supuesto.

Tomoyo, Kero y yo nos metimos luego de que ellos arrancaran a nadar. Mi prima interrumpió el comentario de Kero de sobre cómo me había desnudado la vez pasada con un:

-Sakura, dime si eso no es la sensualidad hecha persona.

Señaló a Miltos con la mirada y yo juré que aquello era lo más cierto que mi prima había dicho en toda su vida. Jamás había estado más de acuerdo con ella en ninguna cosa. Miltos acababa de quitarse la camiseta sin apuro alguno, dejando a la vista un torso largo y excelentemente formado. Tenía un bronceado demasiado espectacular para ser cierto. Sus ojos verdes brillaban con la luz del sol, y su sonrisa sexy…

-No, no. –Interrumpió Kero, el rumbo inadecuado de mis pensamientos-. Eso es la sensualidad hecha persona.

Meiling se quitó su vestido para dejar un bikini rojo que le sumaba muchos puntos. Tanto ella como Miltos caminaban nosotros. Parecían dos modelos de Abercrombie&Fitch.

-Dios mío. -Dijo Kero y Tomoyo solo asintió con la cabeza.

-Parece que Amanda y Shaoran vienen de regreso. –Comentó Meiling cuando ella y Miltos se hubieron acercado a nosotros.

Nos giramos para comprobar que, efectivamente, Shaoran y Amanda venían de regreso, aunque no parecían estar compitiendo, sino conversando animadamente.

-¿Y de qué estaban hablando? –Preguntó Miltos con una sonrisa amable.

Tomoyo y yo nos miramos y sonreímos.

-Kero me estaba comentándonos lo bien que te queda ese bikini, Meiling.

Ella miró a mi mejor amigo y esbozó una sonrisa.

-¿Te parece?

Él asintió nerviosamente

Cuando Amanda y Shaoran nos alcanzaron, los cuatro presentes preguntamos al unísono:

-¿Quién ganó?

Todos nos reímos. Amanda miró a Shaoran con una sonrisa.

-Llegamos exactamente al mismo tiempo.

(Shaoran)

No, I don't even know your name, it doesn't matter.
You're my experimental game, just human nature.
It's not what good girls do, not how they should behave.
My head gets so confused, hard to obey…

-Puedo apostar lo que sea a que no te atreves, Sakura Kinomoto.

El comentario de Kero consiguió que Sakura lo mirara desafiante.

-¿Estás retándome, Kerberos?

Su expresión no cambió-. Eso es lo que estoy haciendo, pero sé que no te atreverías.

-Ya lo hice una vez, ¿por qué no habría de hacerlo una segunda?

Kero esbozó una sonrisa malévola, la cual no se esforzó en disimular. Apretó los labios y luego abrió la boca para decir:

-Porque ahora tendrías que besar a las dos.

Luego de cenar las hamburguesas preparadas por Kero y Amanda, a medianoche, habíamos decidido jugar algún juego de esos que aparecen ya muy entrada la noche.

Decidimos jugar Cultura Chupística un juego muy divertido y con un nombre muy gracioso. Consistía en que una persona dijera cultura chupística sobre algo: modelos de autos deportivos, marcas de zapatos, notas musicales, próceres de la indepencia, los nombres de los exnovios de alguien, etc; y entonces tenía que decir alguna cosa sobre ese tema, y la siguiente persona tenía que decir otra, y así sucesivamente. La ronda se acababa cuando alguien no supiera contestar, o cuando demorara mucho en pensar, repitiera algo que ya hubieran dicho, o dijera algo erróneo. Entonces tenía que beber de su trago o de la botella.

El juego había comenzado con un cultura chupística de marcas de pintura, por parte de Kero.

-Glidden. –Había sido su respuesta.

-Comex. –Continuó Sakura.

-Sherwin Williams. –Siguió Tomoyo.

Miltos no supo qué contestar, así que simplemente se rió y bebió.

Luego vino el turno de Sakura.

-Cultura chupístca de canciones de Lady Gaga. Alejandro.

Tomoyo sonrió-: Poker Face.

Miltos tardó unos segundos antes de responder con una sonrisa:

-Paparazzi.

-Just dance. –Dijo Meiling.

Fue mi turno y los maldije a todos mentalmente, ya que habían dicho las más conocidas y yo la verdad no era conocedor de Gaga.

-Ehh, ¿California Girls?

-¡Esa es de Katy Perry! –Exclamó Tomoyo muerta de risa.

Yo fruncí el ceño sin borrar mi sonrisa mientras todos se reían de mí y le di un largo sorbo a mi bebida.

El juego continuó durante más de una hora, con diversas rondas. Marcas de papas fritas, donde dijimos cerca de seis; películas de Sandra Bullock, perdí yo luego de que la ronda regresara a mí nuevamente; calles de Tomoeda, perdió Meiling; profesores del instituto, en la cual Miltos había perdido, y Meiling agradeció de que ella no tuviera que tomar; marcas de vodka; lugares de Grecia, donde perdió Amanda; etc.

Póquer había sido la segunda opción, luego de que no consiguiéramos el tablero de Twister. El juego consistía en una partida de póquer como cualquier otra, pero cada vez que alguien perdiera, debía beber. Amanda abandonó el juego en la segunda ronda porque su padre la había ido a buscar. Miltos tuvo la idea de hacerlo más divertido luego de muchos tragos.

-¿Por qué no jugamos Strip-Póquer?

Como ya todos nos encontrábamos bastante desinhibidos, accedimos a jugar. En vez de perder dinero o tomar, el perdedor debía quitarse una prenda de ropa. Detuvimos el juego cuando todos nos encontrábamos en ropa interior, ya que ninguna de las chicas quería seguir realmente hasta quedar desnudas.

Entonces Miltos propuso jugar Verdad o Reto, diciendo que el primer reto para todos sería quedarnos así como estábamos, en ropa interior. Nadie objetó así que comenzamos. Las tres chicas: Tomoyo, Sakura y Meiling, estaban sentadas frente a nosotros: Miltos, Kero y yo en el medio de ambos.

Pero después de algunas confesiones divertidas y retos graciosos, la cosa se había puesto algo… picante.

Había sido el turno de Kero y él había preguntado a Sakura verdad o reto, a lo que ella había respondido reto. Entonces él se le había acercado y le había susurrado algo al oído, para que ninguno escuchara. Ella sonrió y lo miró alzando una ceja.

-¿No te ocurre alguna otra cosa?

Él negó con la cabeza-. No, es eso o te tienes que meter desnuda al lago y nadar hasta el muelle tú solita.

-¡Pero siempre hay una segunda opción! –Exclamó ella, divertida.

Kero se cruzó de brazos.

-Yo nunca doy una segunda opción, cariñín.

Sakura rodó los ojos y miró a Tomoyo, para luego posar sus ojos sobre Meiling. Como no dijo ni hizo nada, Kero abrió la boca en una obvia provocación.

-Puedo apostar lo que sea a que no te atreves, Sakura Kinomoto.

Entonces ella lo miró desafiante.

-¿Estás retándome, Kerberos?

Su expresión no cambió-. Eso es lo que estoy haciendo, por eso el juego se llama verdad o reto. Pero como has tardado tanto, sé que no te atreverías.

-Ya lo hice una vez y aquí en Ghenshi, ¿por qué no habría de hacerlo una segunda?

Kero esbozó una sonrisa malévola, la cual no se esforzó en disimular. Apretó los labios y luego abrió la boca para decir:

-Porque ahora tendrías que besar a las dos.

Tomoyo abrió los ojos y la boca, sorprendida, como si hubiera captado lo que Kero le había dicho a Sakura.

-Pero ellas tienen que estar de acuerdo, corazoncito. –Sakura sonrió complacida.

Kero no tuvo reparo alguno en preguntarles a Tomoyo y a Meiling, abiertamente, si les molestaba besar a Sakura. Así que ese era el reto.

Tomoyo dijo que ella lo haría si Meiling lo hacía, probablemente pensando que mi prima era muy recatada y jamás se atrevería a hacer algo como eso. Mi prima se encogió de hombros:

-Lo haré si ellas lo hacen.

Tomoyo y Sakura se miraron como si estuvieran acorraladas en un callejón. Kero sonrió. Miltos se aclaró la garganta y yo simplemente me limité a respirar.

Pasaron unos segundos y como nadie dijo ni hizo nada, Meiling tomó la iniciativa y entonces sucedió.

Meiling tomó el mentón de Sakura con su mano, haciendo que ésta la mirara, y con un movimiento delicado posó sus labios sobre los de ella. Sakura no tardó en responder al beso. Tomoyo miraba la escena como preparándose psicológicamente para lo que venía, intentando ocultar una sonrisa. Miltos tenía la expresión de alguien que acaba de ver algo muy increíble. Kero borró su sonrisa para abrir la boca por la sorpresa. En pocos segundos la baba comenzaría a salir.

Yo simplemente me limité a respirar. Aquello era excitante, pero al mismo tiempo extraño, porque una de las chicas era mi prima. Por eso agradecí cuando se separaron. Entonces mi novia giró el rostro y sus labios se encontraron con los de Tomoyo. Y así pude disfrutar plenamente de ese beso.

Tomoyo tuvo que obligarse a sí misma a dejar de reír cuando Sakura la besó. Yo tragué grueso y me pasé una mano por el pelo cuando profundizaron el beso. La temperatura de mi cuerpo se disparó y tuve que sentarme en una posición donde no se notara… aquello.

No me di cuenta de nada de lo que sucedía alrededor de mí, porque mis ojos sólo podían mirarlas a ellas. Sólo podía concentrarme en el erótico beso entre Sakura y Tomoyo, en que apenas estaban usando ropa interior y en todo el morbo que me producía.

Cuando se separaron nadie se movió. Tomoyo estaba completamente sonrojada. Meiling tenía una pequeña sonrisa dibujada en los labios y Sakura aprovechó parar beberse el contenido de su vaso.

-¿Qué decías, Kerberos? –Preguntó Sakura con expresión triunfante.

Kero parpadeó un par de veces y cerró la boca, como intentando disimular que había estado embobando contemplándola besarse con Meiling y Tomoyo.

-Eh, pues… me tengo que quitar el sombrero, cariñín, eres toda una badass.

Sakura esbozó su sonrisa de satisfacción y se puso de pie, para colocarse su vestido de verano. Meiling también se vistió. Kero y yo permanecimos en nuestro lugar. Tomoyo y Miltos decidieron vestirse y se dirigieron a la cocina.

-Kerberos, ¿me acompañas arriba? –Preguntó Meiling mientras se ponía de pie.

Él asintió con la cabeza y recogió su ropa del suelo.

Yo había permanecido en mi lugar en el sofá, todavía demasiado inmerso en mis fantasías y pensamientos eróticos como para moverme de mi lugar. Alcé la mirada y me encontré con la sonrisa sexy de Sakura.

-¿Qué pasa Shaoran? –Preguntó de manera juguetona-. ¿Estás en shock porque besé a dos mujeres?

Tomé su mano y de un tirón hice que quedara sentada a horcajadas sobre mí.

-Corrección: besaste a una mujer, porque Meiling fue la que te besó a ti. –Esta vez fue mi turno de sonreír.

Sakura rodeó mi cuello con sus brazos y soltó una risita pícara.

-Bueno, tú me entendiste. –Miró mis labios y volvió a posar sus ojos sobre los míos-. ¿Tú también pensaste que no lo iba a hacer?

-Pues, no te puedo negar que sorprendiste. –Aparté un mechón de pelo de su rostro y lo coloqué detrás de su oreja-. Eres toda una chica mala.

Ella sonrió y me mordió el labio inferior. Yo aproveché para acariciar sus muslos y apretar su trasero. El beso me había encendido lo suficiente como para querer iniciar mi propia escena erótica allí mismo.

-¿Por qué no te quitas el vestido y continuamos con menos ropa? –Susurré en su oído izquierdo.

Sakura se rió y me mordió el cuello.

-Creo que estás un poco ebrio, Shaoran. –Trazó un camino de besos hasta mi boca-. Te recuerdo que seguimos en el salón, y que en cualquier momento regresan…

-Creo que debimos quedarnos en la cocina, Tomy.

La voz de Miltos hizo que Sakura y yo nos giráramos. Él y Tomoyo habían regresado de la cocina trayendo vasos con algún contenido rosáceo y de olor frutal. Ella sonrió.

-¿Quieren que los dejemos solos? –Preguntó divertida.

Sakura negó con la cabeza y tomó dos de los vasos y me ofreció uno. Yo me lo bebí de fondo blanco, sin importarme qué clase de licor hubiera en él. Me puse de pie y cargué a Sakura cual marido y mujer en su noche de bodas.

-Buenas noches, pórtense mal. –Les dije a Tomoyo y a Miltos y salí del salón, en dirección al segundo piso.

-¿Qué le habrán echado a esto? –Preguntó Sakura mientras bebía de su vaso-. Ah, es solo jugo.

Yo me encogí de hombros y subí las escaleras apresuradamente.

-¿Estás apurado, Shaoran? –Su tono juguetón había regresado-. Porque a mí se me ocurren muchas cosas que podemos hacer.

La primera habitación del pasillo era donde había dormido yo la última vez: la de George el venado. Cerré la puerta detrás de mí y dejé a Sakura sobre la cama, para colocarme sobre ella.

-Quítate el vestido.

Ella se rió y colocó el vaso rojo sobre la mesita de noche.

-¿Cuál es la prisa?

-¿Prefieres que te lo quite yo? –Pregunté-. Si quieres jugar no tengo problema, pero prefiero que lo hagamos sin ropa.

Sakura se mordió el labio inferior y se incorporó para quitarse el vestido, sin dejar de sonreír de aquella forma tan sexy que me gustaba tanto. Tenía puesto el sostén morado que tanto me gustaba.

-No tienes idea de cuán sexy te ves con eso puesto.

-Tú te ves sexy como sea. –Tomó mis labios en un beso voraz y mi mente dejó de procesar y emitir pensamientos coherentes, al sentir su piel tocar la mía-. ¿Tienes sed?

Yo negué con la cabeza y busqué su boca nuevamente. Ella me apartó suavemente y extendió su mano para tomar el vaso rojo. Lo siguiente que hizo me dejó sin aliento. Alzó el vaso a la altura se su rostro y dejó caer el contenido del vaso sobre todo su torso.

-¿Seguro? –Preguntó sensualmente.

Yo no lo pensé dos veces antes de comenzar a lamer y mordisquear la piel de su cuello.

-Estás muy traviesa hoy. –Dije mientras enterraba mi rostro en su pecho.

Ella se rió-. Es el efecto Ghenshi.

-¡Amo Ghenshi! –Exclamé para luego descender por su vientre y continuar lamiendo y besándolo todo-. Deberíamos venir más seguido.

Sakura volvió a reír y yo la callé con un beso profundo.

I kissed a girl and I liked it…
the taste of her cherry chapstick.
I kissed a girl just to try it…
I hope my boyfriend don't mind it.

It felt so wrong, it felt so right,
don't mean I'm in love tonight.

I kissed a girl and I liked it…
I liked it!

-.-

Kerberos se miró en el espejo del baño y respiró profundo por enésima vez. Cerró el grifo del agua luego de mojarse el rostro y se pasó una mano por el pelo. Suspiró.

-Necesitas decirle la verdad a Meiling. Ahora.

Cuando tuvo el picaporte de la puerta entre su mano, suspiró. Abrió la puerta y la encontró acostada boca arriba en la cama, mirando su celular.

Ella alzó el rostro y se encontró con la mirada de Kero. Sonrió. Él se acostó junto a ella y Meiling recostó su cabeza de hombro de su amigo.

-Creo que bebí demasiado.

-¿En serio?

Ella asintió-. En realidad no estoy acostumbrada a tomar alcohol, así que cualquier cosa me pega fuerte.

Kero esbozó una pequeña sonrisa y acarició el pelo de Meiling.

-Me alegra mucho de que seas mi amigo. –Le dijo ella.

No pudo evitar sentirse mal ante aquello. Por supuesto que él también disfrutaba de su amistad pero, ¿serían las cosas iguales cuando supiera la verdad? Francamente lo dudaba.

Meiling por su parte, también se sentía un poco mal. Había descubierto que sentía una atracción muy diferente a la amistad hacia su amigo Kerberos. Y eso estaba muy mal, porque él era gay y jamás se fijaría en ella. Ahora que lo pensaba mejor, se arrepentía de haber subido con él. Porque en verdad había bebido un poco más de la cuenta y ella no era de aguantar mucho alcohol. Y aquello estaba empujándola enormemente a cometer una imprudencia.

Volvió a mirarlo-. ¿Alguna vez estuviste con una chica? –Se sintió idiota por haber hecho esa pregunta. Aquello era bastante personal y la palabra estado era bastante subjetiva.

Kero optó por decir la verdad.

-Sí.

Meiling dejó de mirarlo y se incorporó, quedando sentada sobre la cama. Kero se incorporó también, un poco desconcertado ante su reacción.

-Meiling, hay algo que debo decirte.

Ella lo miró y sintió que el aire le faltaba. Estaban demasiado cerca. Meiling no supo exactamente qué fue lo que la impulsó a hacer lo que hizo, pero cuando se dio cuenta de lo que había hecho ya los labios de él habían comenzado a corresponderle a aquel beso que durante tanto tiempo había querido darle.


Creo que cada día nos convencemos más de que Ghenshi es el lago del pecado. ¿Qué les pareció ese beso entre Sakura, Meiling y Tomoyo? ¿Qué tendrán esas aguas que hacen que el que las toque o las vea deje sus inhibiciones a un lado?

¿Y qué me dicen del beso entre Meiling y Kero? Ese sí que no se lo esperaban, ¿verdad? ¿Y qué tal Miltos y Tomoyo?Todas las respuestas a sus preguntas en el próximo capítulo.

Por cierto, ¿ustedes hicieron viaje de graduación? Si es así, ¿adónde fueron? ¡Un beso grande para todos y gracias por leerme!

Canción: I Kissed a Girl

Cantante: Katy Perry

Álbum: One of the Boys