Capítulo 1: La Fiesta
Una tranquila tarde como cualquier otra en un pequeño pueblo conocido como Royal Woods, ubicado en el estado de Michigan, cuando de repente al Hospital General ingresa un paramédico jalando una camilla buscando a alguien que lo auxiliara.
-Rápido, tenemos un joven de 20 años, se accidento hace 30 minutos, se estrelló contra la cera. - Decía este de manera apresurada y buscando al personal con la mirada.
Vemos a dos jovencitas corriendo por el pasillo en dirección al paramédico, una de ellas era una chica rubia de unos 23 años de cabello corto, con una bata y un estetoscopio alrededor del cuello y otra de aproximadamente de la misma edad, de una tez morena, con lentes y cabello chino.
La camilla continua en movimiento y las dos se colocan en lados laterales de esta.
-No tiene pulso. – Comentaba la chica de los chinos, con bastante presión, después de colocar sus dedos en la muñeca del joven
-La rubia reconoció al chico al instante, era uno de los compañeros de la banda de su hermana menor, pero no era momento de recordar cosas, debía concentrarse en reanimarlo, en un movimiento rápido coloca su estetoscopio sobre el pecho descubierto del chico, y comenta – Se encuentra en cianosis. -
- ¡¿Dónde está el doctor en turno?! ¿Alguien ya le aviso al Dr. House? – Dijo su compañera, cada vez más se notaba su presión ante semejante situación.
Una de las enfermeras se acerca de prisa a la chica rubia, para auxiliarla.
Necesito rayos X, su pulso y oxígeno, ¡ahora! También, alcohol junto con la aguja y jeringa más grande, que tengamos. ¡Tenemos que actuar ya! – Ordeno la chica rubia con total calma y una gran determinación.
La enfermera asiente y en un abrir y cerrar de ojos tenía la dichosa jeringa. Por otro lado, la chica de los chinos miraba con nerviosismo lo que su compañera planeaba hacer, mientras esperaba que el Dr. House hiciera acto de presencia.
Se escucha atreves de los altavoces del lugar - Llamando al Dr. House. Dr. House a emergencias. -
La enfermera le entrega las cosas a la joven rubia, y rápidamente, toma algodón y lo remoja con alcohol, acto seguido, comienza a untarlo en el pecho del joven.
-Debemos esperar al Dr. House. – Comenta su compañera de manera escéptica y seria
Sin embargo, la chica haciendo caso omiso de aquella indicación, toma la aguja, la alza y la deja caer en el pecho del joven, y comienza a jalar el pivote, hasta zafarlo por completo, y a pesar de que fue una fracción de segundos se creó una tensión demasiado abrumadora, pero, al instante el joven volvió a respirar de manera lenta y quizá algo distorsionada
-Oh... quizá no. Díganle a House que controlamos la situación. – Decía la chica del cabello chino, mientras miraba atónita a la rubia.
La otra joven, solo voltea a verla y le regala una sonrisa.
Ya por la noche...
Vemos a la joven rubia, ya sin su ropa de pasante, ya con una falda negra y una blusa roja, se encontraba tomando sus cosas, dispuesta a salir del hospital, debido a que en unos momentos más comenzaría el final del certamen de belleza Señorita Royal Woods, en el que participaría su hermana menor, Lola, así que, era mejor apresurarse. Aunque, la joven de los chinos la alcanza en la recepción.
En un tono amable la joven dice - ¡Lori, espera! – Así ambas comenzaron a caminar hacia la salida. - Sabes... -en un tono gracioso, pero con la misma amabilidad que antes- eres tan rara, tienes una familia que es tres veces la mía y con este trabajo, se podría decir que, es una verdadera odisea casa día, te he llegado a considerar mi némesis, pero... me agradas.
Lori voltea verla y le regala una sonrisa.
-Por cierto... ¿No se te antoja ir a una fiesta?
-Ah... este... No, lo siento, literalmente no me gustan las fiestas – Comenzaba a llegar a su memoria aquella fiesta "sofisticada" que alguna vez realizó - además, hoy es el certamen de mi hermana... y no quiero que se moleste conmigo...-
Ambas se detienen.
-Vamos, demuestra que no eres una mandona petulante. – Comentaba la otra en tono bastante relajado.
- ¿Eh? – Decía confundida Lori.
- Además... es en un bote. – Dijo la chica de cabello chino, mientras subía sus hombros al nivel de su cuello.
Mmm... lo siento, pero no quiero cancelarle a mi acompañante. – Menciono Lori mientras volteaba a en dirección a su carro.
Se aprecia a un chico de tez morena, bastante alto, con unos jeans negros y camisa blanca con las mangas arremangadas y un gran copete, recargado contra un coche, este sube la mirada y sonríe de oreja a oreja al ver a Lori.
Lori regresa la mirada a su compañera - Para la próxima. – Mientras comienza a caminar en dirección del chico.
A lo que la otra responde en un tono sarcástico pero alegre - Así que tu vida, básicamente es como la película dieciséis velas, más un poco de Umbrella Academy.
Lori solo sonríe y levanta su mano izquierda en señal de despedida y se acerca al chico que aguardaba por ella.
- ¿Cómo reaccionan todos cuando se enteran de que eres su doctor? En serio, si no estuviéramos comprometidos, me gustaría entrar al quirófano cada día de mi vida. - Mencionaba el muchacho.
-Bueno en menos de tres meses seré toda tuya. – Agrego Lori.
- ¿De verdad, no hay manera de adelantarlo para este preciso momento?... creo que deberíamos escaparnos y cellar este trato de una vez- Menciona el chico de manera romántica.
-Sabes que me encantaría Buu-Buu Osito, pero escogiste un mal día, es la presentación de Lola, y sabes cómo se pone si alguno de nosotros falta- Menciona Lori de manera risueña.
El chico alza la barbilla de Lori, directo a él, para darle un apasionado beso a su amada, mientras comienzan a abrazarse.
-Te amo, Bobby - Dice Lori, mientras sigue abrazada a su pareja.
-Yo te amo más, bebe. - Menciona Bobby.
Ambos se separan y se toman de las manos, y es Lori la primera en retomar la palabra. -Por cierto, vez a esa chica, **Regina, la que pensé que me mataría, pues, adivina, me acaba de invitar a una fiesta. -
-Wow... así que, ahora decide aceptar tu perfección en vez de destruirte- Decía Bobby con algo de burla. A lo que Lori solo se ríe. - Bien hecho, máxima rival- Concluye el muchacho.
Dijo que sería en bote, aparentemente- Agrega Lori.
- Es ¿hoy?, Deberías ir. - Lori voltea a verlo con una cara alegre, pero de "¿es en serio?" - De verdad, vas a estar conmigo el resto de tu vida, y sobre Lola, no te preocupes, habrá más certámenes de belleza, además vives con Dana ahora, estoy seguro de que lo entenderá... y si no... bueno... entre los tres nos defenderemos del infierno que ella desate. - Esto último diciéndolo con algo de burla.
Lori con una sonrisa y unos ojitos bastante saltones, le asiente.
-Tienes que ir, además, ¿qué es lo peor que podría pasar? – Concluye Bobby.
Tres horas más tarde, en el lago de Royal Woods...
Se escuchan los gritos de terror, desde lo lejos se podía apreciar como el bote comenzaba a incendiarse, había personas corriendo hacía todos lados, algunas peleando entre ellas; en la sala del camarote, otras personas se resguardan, pero las que permanecían afuera, se aventaban de manera violenta contra del vidrio de la puerta tratando de alcanzarlos, las personas estaban actuando como animales. En otro lado del bote, debajo de la mesa de bocadillos, se encontraba nuestra protagonista muerta del miedo, vio frente a sus ojos, como una persona le disparo con una ballesta a otra en la cabeza, pero, de un momento a otro, vio un espacio disponible para escapar de aquella matanza y lanzarse al lago, y sin pensarlo dos veces, sale debajo de la mesa corriendo...
Comienza a narrar Lori - Si, literalmente... ¿qué podía salir mal? Que tal... Mmm... ya sé, ¿qué tal un imprevisto ataque Zombie? -
Al otro día...
Todo el borde del lago que colindaba con la carretera se encontraba acordonada por la policía local, varias patrullas se encontraban en el lugar, así como, tres ambulancias, además, había tres filas de bolsas amarillas, algunas se encontraban cerradas con los cuerpos dentro, así como otras cuantas las cuales tenían sobrepuestos los cadáveres, que seguían bajo el estudio de los forenses.
Del lado contrario al de las patrullas, se encontraba la intrépida reportera Katherine Mulligan
-Saludos televidentes que nos acompañan, me encuentro en el lago de Royal Woods, reportando para el canal 52, donde ayer por la noche, en el bote que se aprecia de fondo, se llevó a cabo una fiesta de jóvenes universitarios, la cual termino una terrible matanza, varios terminaron envueltos en llamas y otros con el desmembramiento de alguna zona del cuerpo...- Mencionaba Katherine ante la cámara.
En el fondo se aprecia como una de las bolsas se levanta por la mitad y se abre, saliendo de ella una mareada y confusa Lori, escupiendo el agua que había ingerido en el lago, además de tener un ligero mechón color blanco, y sintiendo cierto dolor en su brazo derecho, lo revisa y se percata que tenía tres rasguños cerca del codo.
El camarógrafo bajo un poco la cámara, para comprobar que lo que estuviera viendo fuera real, instantáneamente abrió los ojos en par en par... y era cierto, aquella chica se había levantado de entre los muertos. Katherine al percatarse de eso, le menciona con cierta molestia -Oye. te recuerdo que seguimos al aire...- Al no tener respuesta y al ver la cara de su compañero se voltea hacia donde él estaba viendo, solo se escucha un agudo -¡AAAAHHH!-
Uno de los paramédicos que se encontraba revisando uno de los cuerpos, voltea para ver el origen de tan estruendoso grito, y solo devisa a aquella reportera señalando hacia una de las bolsas, se gira un poco más para ver que tenía tan asustada a esas pobres almas, es ahí, cuando el también abre los ojos completamente, y sale corriendo en dirección hacia uno de los doctores que se encontraba en la zona - ¡JHOON! ¡JHOON! -
Mientras que, en el otro lado de la ciudad, la familia más grande del pueblo, la familia del caos, se encontraba viendo las noticias, debido a que no tenían noticia alguna de su hija mayor. Hasta que el único hijo de familia, Lincoln, se percata de la persona que acaba de reanimarse y grita sorprendido - ¡Mamá, papá, chicas, es Lori! -
Cinco meses después...
En Flip´s Comida y Más, se encuentra una chica frente a un estante con distintos tipos de salsas picantes, organizadas por colores, formas y sabores, la chica solo se limita a tomar una botella de salsa valentina; en la caja, Flip, veía extrañado los artículos de aquella chica, y no era para menos, dos botellas de crema bronceadora, una botella de salsa picante y la película "Noche de los muertos vivientes". A lo que Flip comento de manera seca - Sabes tenía suficiente con que una de tus hermanas fuera gótica, pero en lo que respecta a ti… vaya que te gusta poner las cosas interesantes. -
-Literalmente, sabía que la fiesta sería un asco, pero por el otro lado, que tan seguido puedes decir que cambiaste por ir a una fiesta. - Narraba Lori en su mente. Mientras se observa a la joven con un color de piel bastante pálido, unas ojeras que aparentaba no haber dormido en semanas, y si eso no fuera suficiente, un color de cabello blanco como la nieve.
Después de su parada en Flip´s, Lori se dirigió a su casa, hogar que compartía con su amiga de la infancia Dana. Una vez frente a su morada, Lori abre la puerta y se encuentra a su compañera. Una chica realmente bella tenia su cabello marrón recogido por una coleta, pero conservando su característico copete, junto con su atuendo de todos los días, una blusa de manga larga de rayas blancas y lilas, así como, su falda color negro.
-Hola Lori, ya sé que quizá no te interese…- Dice Dana.
- ¿De acuerdo…? - Dice Lori
-Pero queremos reiniciar el viernes de películas. Termina de decir Dana.
- ¿Quiénes? - Pregunta Lori, entrecerrando los ojos.
-Así, podremos estar todos los viernes…. – Toma la bolsa con las cosas que Lori había comprado- como antes ¿verdad?... porque todos te queremos mucho y nos importas…-Comienza a caminar en dirección a la cocina, a lo que Lori comienza a seguirla- y bueno… este - se coloca de frente a la barra de la cocina y recargando sus manos sobre esta- nos preocupas.
En la cocina se encontraba la madre de Lori, Rita, su exprometido Bobby, su hermana Leni y su único hermano Lincoln.
Es Rita quien toma la palabra y dice -Nos preocupas mucho cariño, hemos estado hablando de tu comportamiento reciente y concluimos en que es completamente diferente a ti. – Rodea la barra y se acerca a Lori, colocando sus manos en sus hombros – Estoy hablando por parte de tu padre, tus hermanas, tu hermano y yo-
A lo que Lincoln, que se encontraba recargado contra el refrigerador comenta rápidamente – Oye a mí no metas, mamá, no me mal interpretes Lori, sabes que te apoyo pero no de la manera en que ella quiere- Lori voltea a ver a su hermano y pensaba en lo mucho que había crecido, seguía siendo aquel adorable chico que buscaba apoyar a cada una de sus hermanas como fuera posible, y a quien sus amigos le decían el chico del plan, y a pesar de tener ya 16 años, no abandonaba su afición por los comics, llegando también a su mente su amiga Becky y el color naranja… y eso no era por menos, el chico tenia una playera roja con el logo de su superhéroe favorito y una camisa naranja desabrochada.
-Lo que quiero decir… lo digo con todo mi amor… Lo sabes, ¿verdad? – Vuelve a decir Rita.
-Eso depende de que vas a decir- Comenta Lori.
-Estas arruinando tu vida- Dice de manera seria su madre.
Lori solo se limita a alzar sus cejas a manera de sorpresa y suelta un -Mmph-
-Cambiaste tu trabajo en el hospital, por uno en la morgue… y no es por estar de metiche en tu vida personal… pero… te arrepentirás de romper tu compromiso con Bobby, por toda tu vida- comienza a caminar hacia Bobby- ¿sabes cuantas mujeres matarían por tener a un muchacho como él?
-Exactamente cuatro… pero, solo para que sepas, me dijeron que no hablaríamos acerca del compromiso. – Comenta Bobby con amabilidad, tratando de romper la tensión que comenzaba a generarse en el lugar, mientras toma una soda y se dirige al sillón.
Dana toma la palabra -Es evidencia, es para hacerla razonar- Lori voltea a verla.
-También me dijeron que no te íbamos a juzgar. – Agrega Bobby.
La hermana que hasta ese momento no había dicho nada, decide tomar la palabra para defenderla-Oigan están siendo muy duros con Lori, quizás solo quiere intentar algo nuevo en su vida, además yo creo que se ve muy bien. -
-Gracias, Leni- Dice Lori en un tono bastante amable.
Rita voltea a ver a su hija menor -Cariño, por favor estamos tratando de ayudar a tu hermana. -
-Oye no te estamos juzgando, es solo que, en todos estos años, siempre has sido la fuerte, has sido esta imparable bola de fuego super enfocada, pero, desde la noche del lago, solo vez la tele todo el día en el sofá. – Dice Dana.
-Es la primera vez que no eres voluntaria en la casa embrujada de Lucy o que no apoyas a la abuela de Bobby con su super altar que realiza en el parque, sabes lo importante que es para ellas. - Agrega Rita.
- ¡Muy bien! Ya vi que no es un viernes de película, es una intervención. – Menciona Lori, se comenzaba a notar cierta molestia en su voz.
Rita y Dana sueltan un suspiro y Lincoln se pone en medio de ellas diciendo -Les dije que se daría cuenta – comienza a caminar hacia el lado derecho de Lori y coloca su mano en su hombro y sonríe-Nos vemos luego hermana, no quiero estar en medio de esto, además de que si llego tarde a casa de Jordan, lo más seguro es que me mate -esto último diciéndolo con un tono de broma -Leni ¿quieres que te deje en el centro comercial?-
-Claro, gracias Linky, nos vemos luego Lori, te veo en la casa mamá- Menciona Leni, mientras se dirige a la puerta junto a Lincoln.
-Está bien, ahora que ellos se fueron, voy a decirlo… creemos que tienes estrespostraumatico vas a una fiesta y en un abrir y cerrar de ojos, todos se están matando los unos a los otros, luego el fuego y… no puedo ni imaginar que fue lo que viste… creemos que tienes que ver a un profesional. -Termina de decir Dana, con bastante angustia.
-No creo que sea cierto… como sea, tratare de ir ayudar tanto a Lucy con su casa embrujada y a la señora Casagrande, tengo que ir a trabajar. -Menciona Lori, acto seguido, toma su bolsa y sale por la puerta en dirección a la morgue de Royal Woods, dejando a su madre y amigos bastante preocupación.
-Se que quieren ayudarme, pero esto es algo que tengo lidiar por mí misma, no puedo exponerlos al peligro, jamás me lo perdonaría, lo peor es que se que tiene razón- Narra Lori en su mente, mientras baja las escaleras que daban a la morgue, ahí, toma una bata de un perchero y se la pone velozmente.
En la morgue, estaba un chico de la misma edad de Lori, de tez morena y cabello negro, estaba sentado frente a una mesa con un cadáver de una mujer, con bastantes moretones; al igual que Lori tenía su bata puesta, llevaba unos tenis rojos, unos jeans negros y una playera azul con una estrella en el pecho, se encontraba comiendo su cereal.
Este al percatarse de que Lori había llegado menciona -Tienes que ver esta contusión en el recto, luce como Michael Jackson con una guitarra… estaría mal ¿si lo subo a Facebook? - Menciona el chico
-Sí, literalmente, eso estaría mal, Dr. Herrera- Menciona Lori de una manera un tanto seca, mientras toma asiento del otro lado de la mesa, quedando frente a su compañero.
-Vamos ya te dije que dejes las formalidades, solo dime Alan, además, tenemos la misma edad- Menciona Alan algo sorprendido – Por cierto, dime, en estos cinco meses ¿qué a sido lo más raro que has visto? – Pregunta con alegría.
-Tu, comiendo cereal sobre los cadáveres – Responde Lori, mientras se colocaba los guantes de seguridad.
-Me encanta que siempre usas quince silabas, nos da un buen ritmo – Menciona Alan con cierta emoción.
-Es una desconocida- Menciona con cierta sorpresa Lori.
-Si… la encontraron en un camión de basura, el conductor no supo ni donde la levantó, sin identificación o huellas… esto complica la cause de muerte- Explica Alan, entonces comienza vibrar su teléfono. -Bueno el deber llama, cósela y métela en una bolsa, por favor- Alan toma su mochila y sale de la morgue.
Comienza a narrar Lori en su cabeza, mientras toma una herramienta para comenzar a cortar la cabeza de aquella chica, -Se que está mal todo lo que hago, pero fue en lo primero que pensé para mantener bajo control mi pequeña necesidad, ya no soy la misma Lori de antes, no sé si tengo la confianza para cumplir mis sueños, antes era bastante ambiciosa, apasionada, determinada… pero ahora… solo tengo hambre- mientras se encontraba calentando una sopa y le revolvía ligeros pedazos de cerebro, colocando su pequeño aperitivo en un toper agregando a su vez varias porciones de salsa picante -Ah! Y soy un zombie, casi lo olvido. –
Más tarde, en la morgue, Lori, estaba en la oficina de Alan, viendo la película que había comprado en la mañana en total oscuridad, cuando de repente se encienden la luz, Lori se sobresalta por esto, y voltea, teniendo medio bocado en la boca y ve a Alan con una cara de bastante asombro.
-Tengo muchas preguntas… primero que nada ¿por qué usas salsa picante, así comen los zombies? - Pregunta con bastante emoción el joven forense.
Lori solo lo ve con los ojos de par en par, y se traga el bocado, esto no podría estar pasando.
