Draco Narciso Malfoy
Ottery St. Catchpole
8:50 a.m
—¡Ya déjame en paz Pansy! —gritaba un hombre intentando encantar su túnica para que no pareciera la misma que había usado el día anterior y al mismo tiempo caminando lejos de su amiga.
—Pero Narci... —suplicaba la chica.
—¡No Pansy! —gritó exasperado —¡Aléjate de mi! —le advirtió al querer ella arreglarle su corbata y volver a abrir la boca.
—¡Oh Vamos Drakes! ¡Por favor! ¡Por Favor! ¡POR FAVOR! —seguía rogando Pansy aferrándose a su brazo.
—Ya me voy Parkinson —dijo Draco con tono grave cuando llegaron a la puerta principal—. Y más te vale no seguirme a todos lados como acostumbras —amenazó con una sonrisa en la cara. Ella se enderezó cuán alta era, puso los brazos en jaras y comenzó a sermonearlo.
—¡Draco Narciso Malfoy! Es muy desconsiderado de tu parte soltarme una bomba como la que soltaste ayer, y no decirme cómo se llama —no cabía duda que ésa chica se había criado con los Malfoy, pues ésa era la misma posición que adoptaba Narcissa cuando regañaba a su hijo. Por ello, el rubio suspiró vencido.
—No la conoces —afirmó escurriéndose al jardín intentando ocultar su cara. Pansy sabría que le estaba mintiendo con tan sólo mirarlo.
—Sí como no —rodó los ojos la chica trotando tras él—. Como si hubiera alguien en el mundo mágico que no conozca —comentó alegremente. Draco bufó y se dio la vuelta de zopetón causando que Pansy casi se cayera al no poder frenar.
—No estoy listo ¿vale? Ni siquiera sé si de verdad estoy enamorado. Es complicado.
—Draco, cuando uno se emborracha y dice que ama a alguien... ama a ése alguien. Es de ley —sentenció Pansy con tono sabihondo.
—Como sea P, sabes que te vas a enterar algún día pero hoy no, mi cabeza va a explotar y tengo mucho trabajo.
—Bien —cedió ella con desgana—. Pero tengo que ser la primera en enterarme ¿eh Draki?
—Y yo tengo que ser el primero en saber cuándo vas a volver a hablar con Blaise o Astoria.
Pansy lo miró feo y Draco se rió, se despidió de su mejor amiga, y desapareció.
Hermione Jane Granger
Godric's Hollow
9:37 a.m
—¡Ron! —gritó Hermione, pero no hubo respuesta—. ¡Ron! —insistió, aún más fuerte y aporreó la puerta del baño—. ¡Ronald Weasley!—un golpe se escuchó del otro lado, una voz masculina que murmuraba algo como "mimblewimble" y al final, la puerta del baño se abrió.
Frente a ella, un pelirrojo ojeroso con aliento terrible y con el teléfono pegado a la oreja y la varita al brazo bostezaba sin pudor. Hermione hizo una mueca.
—Ronald. En serio. Asco —fue lo que le dijo antes de hacerlo a un lado y entrar ella.
Hace un mes, si hubiera pasado ésto ella probablemente habría llorado e imaginado cosas que involucraban a su prometido y otras mujeres. O se habría ido a un club después de un enorme drama, pero ahora, aunque le molestaba un poco, no sentía que fuera un tema tan importante. Importante su trabajo, importantes Ginny y Harry, importante cuidarse, importante su cita con Draco.
Sacudió la cabeza molesta. Odiaba que ésas ideas ocuparan su mente de pronto. Había estado pasando demasiado tiempo con el hurón. Cuando todo éste circo terminara, podría alejarse de una vez por todas del rubio oxigenado.
La angustia la invadió por un segundo. ¿Separarse de Malfoy?¿No verlo de nuevo? Se sintió incómoda con la idea, pero aún más por sentirse incómoda por la idea. ¿Por qué sentía que ahora era parte indispensable de su rutina ir con Malfoy a Finnigan's y pelearse?
Volvió a sacudir la cabeza. Era muy de mañana y no sabía lo que pensaba. Ya se le pasaría. Porque si no, querría decir que Malfoy le gustaba y no sabía si quería lidiar con eso.
Draco Narciso Malfoy
Oficinas centrales de Malfoy Incorporated.
10:00 a.m
—¿Dónde te metiste ayer? —le preguntó su socia a penas cruzó el umbral de la puerta.
—Fui a ver a Pans —contestó dejando el maletín en el escritorio. Con un golpe de varita comenzó a sacar los papeles de su interior y a ordenarlos en sus archiveros.
—Oh —fue lo único que dijo Astoria. La mirada perdida en los papeles que volaban por el despacho—. ¿Y te dijo algo de...?
—Dijo que dejaras de llamar, porque no te va a contestar zorra traidora —la interrumpió Draco con una mirada seria. Astoria levantó una ceja y él sonrio—. Quizás no con esas palabras, pudo haber dicho perra traidora, no recuerdo bien.
Astoria le sacó la lengua pero luego se puso seria. —¿En serio?
—Está bien, no dijo eso. Dijo que cuando quisiera hablar contigo, ella te marcaría.
—Bien —ella bajó la cabeza con tristeza, ocultando sus ojos vidriosos. Draco podría haber dicho algo, pero era mejor no meterse en asuntos de mujeres. Además, ya tenía demasiado con sus propios asuntos, o más bien, asunto: Granger.
—Por cierto —dijo Astoria componiendo su cara—. Ron habló, dice que quiere contratar tus servicios.
—¿Ron? —le preguntó Draco alzando una ceja, su cerebro atando cabos. ¿Por qué estaría Astoria en términos tan familiares con la comadreja? ¿Y por qué era el primer asunto que quería tratar?
—Weasley —intentó corregirse ella pero se le notaba nerviosa, y su socio no era idiota.
—¿Ron? —repitió Draco con un tono que dejaba claro que quería la verdad.
Astoria suspiró —Ron y yo hemos estado viéndonos por casi dos años —admitió de un tirón y le miró asustada.
Draco levantó ambas cejas queriendo ponerla aún más nerviosa, pero sólo estaba jugando con ella. Podría decirse que estaba decepcionado de la involución de sus gustos, después de todo era una de sus conquistas, y también estaba enojado porque no le hubiera dicho antes, pero Astoria podía hacer lo que se le diera la gana, además, esto sólo ponía todo más fácil.
—Tori and Ronnie sitting on a tree, K-I-S-S-I-N-G —canturreó Draco soltando una risotada. La cara de Astoria adquirió un rubor avergonzado que sólo le hizo sonreír más.
—¿Es muy necesaria ésta conducta de tu parte?
—El león y la serpiente. ¡Qué romántico! —siguió burlándose Draco, no pararía en un buen rato, quizás para el próximo siglo la dejara en paz.
Astoria rodó los ojos, sin embargo no parecía nada divertida. Draco lo dejó por la paz, después de todo, iba a necesitar que Astoria participara en su plan y no le convenía estar en malos términos con ella.
Ronald Bilius Weasley
Oficina de Aurores, Ministerio de Magia
10:52 a.m
¡Riiing! ¡Riiiiing!
—¿Bueno? —contestó desesperado, había estado esperando ésa llamada toda la noche anterior y lo que iba de la mañana. ¿Es que ésa gente no sabía el significado de urgente?
—Habla Malfoy —no había necesidad de que lo dijera, su voz era lamentablemente inolvidable.
—Habla Weasley.
—Deja de imitarme comadreja —y su actitud también.
—¿Qué quieres hurón? —no pudo evitar decir Ron, poniéndose en guardia. Los hábitos de años no pueden cambiar en un pestañeo.
—Más bien, ¿tú qué quieres pobretón? Ah no, espera ya no aplica. Bueno ¿Tú qué quieres ricachón? —preguntó Draco, pero su broma se vio interrumpida por el sonido de teclas.
El pelirrojo iba a contestarle algo, mas se dijo que debía tener una conversación más o menos civilizada con Malfoy, al menos para que le ayudara. ¡Malfoy ayudandole! ¿Quién lo diría?
—Quiero que me separes de Hermione —soltó Ron sin más preámbulos. Al instante se sintió mal, no lo había dicho bien, no es como si fuera una planta con mal olor de la que quisiera deshacerse. Intentó corregir su error agregando:—. Ella se merece a alguien que la ame de verdad.
—Si, si, lo haces por ella y no por ti, seguro—le interrumpió el molesto hurón—. Personalmente me sorprende que hayan durado tanto. Es decir ella es medio lista y tú eres... especial.
—Mira Malfoy no voy a tolerar que...
—Ajá, oye comadreja, veo que tenemos poco tiempo. Por lo que dicen los diarios, en tres días serán una feliz pareja casada, así que necesito que nos veamos y discutamos los términos y firmemos el contrato —le cortó de nuevo. La sangre Weasley le hervía en las venas, y ahora sí estaba dispuesto a gritarle, pero el imbécil de Malfoy no dejaba de hablar—. Te voy a mandar a una de mis trabajadoras, con ella te arreglas.
Y se tuvo que quedar así, muerto de rabia, sosteniendo el teléfono con tanta fuerza que casi la rompe y las palabras en la boca, porque el rubio idiota le había colgado.
Hermione Jane Granger
Finnigan's Pub
11:15 a.m
—Llegas tarde.
—Lamento decirte ésto Draco, pero creo que estamos estableciendo costumbres entre nosotros.
—¿Qué te dije de llamarme Draco?
—Que no lo hiciera.
—¿Y por qué lo haces?.
—Por que me dijiste que no lo hiciera —contestó encogiéndose de hombros con una sonrisa traviesa a la que Draco no estaba acostumbrado. Él entornó los ojos y juntó todo el desprecio que pudo en su mirada gris, pero ella siguió sonriendo.
—¿Por qué ayer era Malfoy y hoy soy Draco? —preguntó por fin, rindiéndose en su batalla de miradas— ¿Eres bipolar o algo así?
—Sólo cuando estoy contigo. Es como si mi mente funcionara diferente —ambos apartaron la mirada ante ésa frase, confundidos. Hermione se preguntaba de dónde le había salido aquella respuesta y Draco se preguntaba qué habría querido decir con eso.
—¿Qué te ofrezco Hermione? —preguntó Seamus Finnigan que había salido de la nada.
—Un café —contestó ella distraída.
—¿Expreso? ¿Capuccino? ¿Americano? ¿Moka? ¿Frio? ¿Caliente? ¿Con algún sabor en especial? —Hermione lo miró como si acabara de bajar en una nave espacial. Sólo quería un café.
—Finnigan —interrumpió Draco— ¿Por qué no babeas sobre la señorita en otro momento? Intentamos hacer negocios aquí. Por cierto, un expresso cargado, frío.
Seamus se alejó murmurando y Hermione le dedicó una mirada de reproche a su acompañante.
—No tenías porqué hacer eso —en realidad lamentaba no haberlo podido hacer ella y que Draco hubiera sido tan grosero.
—¿Intento que seas soltera de nuevo y quieres arruinarlo metiéndote con Finnigan?
—En primera Malfoy, no me estoy metiendo con nadie. Y en segunda, aunque lo estuviera haciendo no es de tu incumbencia.
—Creo que ya habíamos dejado claro que lo que pase en tu vida personal es de mi incumbencia —dijo algo brusco. No le gustaba que ella le recordara que no tenía por qué meterse en su vida más allá de su trabajo—. Y hablando de tu vida personal. ¿Quieres saber cómo va el asunto?
Ella suspiró y asintió.
—Ayer Weasley nos contactó.
—¿Ronald?
—¿Qué otro Weasley conoces? —contestó Draco riéndose de su propio chiste, después de todo cada año el número de invitaciones a la cena de Navidad de los Weasley crecía exponencialmente. Hermione rodó los ojos, aunque no pudo reprimir su sonrisa. El color volvió a subirse a las caras de ambos y evitaron mirarse. Era extraño que estuvieran ahí sonriendo juntos, como amigos.
—Como sea —el primero en recuperarse fue Draco—. Nos contactó y la buena noticia es que quiere separarse de ti. No son noticias nuevas desde luego, pero al menos ya aceptó que tiene un problema: Tú.
La castaña rodó los ojos de nuevo. «Malfoy idiota e insensible» pensó. «¿Y por qué te ríes entonces?» Pensó con otra voz. Una voz que arrastraba levemente las palabras. Hermione sacudió la cabeza asustada, demasiado Malfoy para toda una vida.
—¿Me estás escuchando? —interrumpió la voz real de Draco
—Si —mintió. Él entornó los ojos y le preguntó:
—A ver, dime qué dije.
—Eh que... vale, no te estaba escuchando.
—Le estaba diciendo su majestad, que esta es la parte en la que me ayuda con su prometido. Claro, si la oh gran heroína no tiene cosas más importantes en qué pensar.
—¿Qué quieres que haga Malfoy? —preguntó dedicándole una mueca. Sólo con Draco le pasaba que se metía en problemas por estar pensando en él.
—Quiero que parezca que amas a Ronald Weasley con toda el alma —sentenció con aire de solemnidad.
—Estamos hablando del plan para separarnos ¿verdad? —se aseguró la castaña con algo de temor.
—¿Confías en mí o no Granger?
—No —contestó tajante. Fue el turno del hombre de rodar los ojos.
—¿Lo vas a hacer o no Granger?
—Supongo que sí —respondió insegura. ¿Tratar a Ronald con amor? ¿Después de todo lo que había pasado?
—¡Ja! —exclamó Draco de la nada, sobresaltándola—. ¡Confías en mi! —celebró apuntándola triunfalmente con el índice.
—¡No es cierto!
—¡Harás lo que te diga!
—¡Por que se supone que es lo que debo de hacer! —recalcó exasperada. A veces el hurón actuaba como si tuviera tres años.
—¡Pero confías en mí para decirte lo que se supone que debes hacer! —replicó en tono divertido. Hermione sonrió y para ocultarlo rodó un poco la cabeza. Su mirada se enfocó en el reloj de pared y se puso de pie de un salto. ¿Había pasado tanto tiempo? «Habría podido jurar que fueron unos minutos»
—Tú ganas esta vez Malfoy, me tengo que ir, algunos de nosotros tenemos trabajos reales.
Hermione desapareció en la chimenea justo cuando se oía el grito de Seamus:— ¡Herms! ¿No vas a querer tu café?
—Ten dignidad Finnigan —dijo Draco meneando la cabeza y pagando antes de irse.
Blaise Francis Zabini
Café Monmouth
14:15 p.m
—Amigo, entonces, ¿va en serio? —le preguntó un chico delgado, de cabello castaño sentado frente a él.
—No lo sé. Es decir, la amo y todo pero...
—¿La amas y todo? —repitió Theodore Nott levantando una ceja—. Muy romántico.
Blaise rodó los ojos. —¿Dónde arpías se metió mi otro supuesto mejor amigo? —le preguntó al aire, haciendo una exagerada mueca de impaciencia.
—Echándose al plato a alguien de seguro —comentó Nott sonriendo. El otro ignoró eso y le dio un gran trago a su bebida. Contempló la cajita de terciopelo que descansaba en la mesa con aire de quien ve un féretro.
Quería pasar el resto de su vida con Pansy, de éso no había duda, el problema estaba en que era muy joven para atarse a una sola mujer. Es decir, cuando le diera el anillo a Pansy era el final de su aventura, no podría salir a cazar nunca más. Se revolvió el cabello incómodo, no quería pensar en ello.
—Te vas a quedar calvo, amigo —le advirtió la voz de Draco Malfoy a sus espaldas.
—¿Por qué tan temprano? —ironizó Blaise dándole un par de golpecitos a su reloj.
—Trabajo —contestó secamente.
—¿Y cómo se llama? —inquirió Nott sonriendo y provocando que Draco hiciera lo mismo. Pero segundos después negó con la cabeza y se concentró en sus amigos.
—¿Te pasa algo? —le preguntó a Blaise.
—Me voy a casar —susurró éste poniéndose pálido. Draco sonrió de nuevo, pero la sonrisa se le borró al ver que hablaba en serio— ¿Con quién? —quiso saber de inmediato. Pansy se aventaría del Big Ben.
—Con Pansy
—Suerte con éso —bufó Draco e hizo una señal al camarero para que le trajera lo mismo que a ellos.
—¿Está muy enojada?
—Define muy enojada —comentó Draco llevándose la bebida a los labios y haciendo una mueca. Aún no tenía muchas ganas de probar alcohol, con la resaca que se había cargado la mayor parte de la mañana.
—¿Rompió cosas cuando le hablaste de mi? —Draco asintió vigorosamente por respuesta. El moreno se rascó la cabeza con frustración. ¿Por qué la vida era tan cruel? ¿Qué clase de Dios malévolo le hacía escoger entre la mujer que amaba y las otras mujeres?
—¿Podrías intentar unir una pareja para variar?
Blaise notó que su amigo se lo pensaba un poco. No era para menos, él sabía que Pansy y Draco eran muy unidos, sabía que la había lastimado y que Malfoy sería el primero en hacerle algo horrible si se casaba con ella y le faltaba al respeto de alguna forma. Pero no importaba, porque ya lo había decidido. Amaba a Pansy.
¿Desde cuando? ¡Quién sabe! Nadie sabe realmente cuándo empieza a amar a alguien. El punto es que la amaba y bien podía conformarse sólo con ella. Total, había muchos disfraces sexys que podía usar.
—Bien —acordó Draco con el rostro serio—. Pero como me entere que le hiciste daño de nuevo...
La amenaza quedó en el aire y Blaise sintió cómo un peso se quitaba de encima. Al fin podría hacerla feliz como se merecía.
Astoria Lissandra Greengrass
Oficinas centrales de Malfoy Incorporated.
16:10 p.m
—No.
—Astoria... —quiso razonar Draco pero su socia no dejaba que dijera otra palabra.
—Dije que no.
—Pero...
—¡No, no y no! —vociferó Astoria y comenzó a agitar las manos. Él la tomó de las muñecas y le gritó:
—¡Deja de ponerte histérica por favor!
—¿Cómo quieres que me ponga? ¿Te das cuenta de lo que me estás pidiendo? —Draco asintió dos veces solemnemente y Astoria le dedicó una mirada de odio—. ¿Cómo puedes estar ahí tan tranquilo pidiéndome que seduzca a Ron? ¿Sabes lo que me ha costado ser la otra? ¿Quieres que quede como la sucia amante por el resto de mis días?
—De hecho, éso ya lo hiciste, así que va a ser más rápido —la cachetada lo tomó desprevenido— Quiero decir que ya lo sedujiste, que ahora quiero que le muestres lo que es tener una relación como la que él quiere, y no como la que Granger le da —explicó con toda la calma que pudo. Astoria cruzó los brazos pensativa.
—¿Y cómo hago éso? —preguntó después de una larga pausa en la que Draco se sobaba la mejilla.
—Haz lo que has estado haciendo hasta ahora Tori —ella le hizo una mueca.
—¿Ésto es por su bien?
—Es por el bien de todos —aseguró él—. Si tú haces bien ésto, te quedas con Weasley y yo con Granger —Astoria levantó una ceja— Con el dinero de Granger, no te hagas ideas —aclaró Draco rápidamente. Astoria lo hubiera atrapado en su mentira si no hubiera sido por lo nerviosa que se encontraba. La última vez que se vieron, le había dado calabazas a Ron. ¿Cómo iba a acercarse ahora?
—¿Lo harás? —la presionó el rubio.
—Si, pero tengo que hablar con Pansy.
—¿Estás pidiéndome que haga que Pansy hable contigo para que tú puedas acercarte a la comadreja? —Draco no pensó que ella le pusiera tantos peros, aunque estaba orgulloso de que fuera tan chantajista, sabía que por algo la había hecho su socia.
—Favor con favor se paga Narci.
—Maldita serpiente —sonrió Draco.
Draco Narcisso Malfoy
Ottery St. Catchpole
18:57 p.m
—¿P?
—¿Drakes? —preguntó Pansy abriendo la puerta a medio bostezo.
—¿Sigues durmiendo?
—Tengo resaca —se quejó haciendo un puchero. Se veía adorable con su playera de dormir y su cabello deshecho.
—¿Todavía?
—Si no vienes a decirme quién es tu amor Malfoy, largo de mi propiedad —dijo con una mueca y a Draco dejó de parecerle adorable.
—Vengo a decirte éso y más.
Ronald Bilius Weasley
Godric's Hollow
20:20 p.m
Riiiing RiIIIiiiiIIIiiing RIIIIIIIIIINGGGGGG!
—¿Bueno?
—¿Ron? —Ron se paró en seco, iba camino a casa cuando sonó el teléfono. No reconoció el número y al escuchar su voz todo se le vino abajo. Astoria se había vuelto todo para el los últimos dos años y le aterraba pensar que la perdería en tres días.
—¿Astoria? —su nombre se le atoró en la garganta.
—¿Podemos vernos? —dijo ella. Su voz sonaba indecisa pero a Ron le sonó maravillosa.
—Yo... eh... claro... —tendría que inventarle otra mentira a Hermione y eso le dolía en el alma, pero le dolía más no verla.
Pansy Polly Parkinson
Ottery St. Catchpole
23:40 a.m
—¿De verdad? —preguntó Pansy por enésima vez.
—Si —contestó Draco impaciente.
—¿Y ella te contó? —también ya había hecho esa pregunta pero una vez más Draco respondió afirmativamente— ¿Y sí lo va a hacer?
—Dijo que sí, pero que quería hablar antes contigo.
—¡Ésa maldita! —exclamó Pansy riendo—. Bueno, la vida se ha encargado de darle su merecido ¿eh?
—¿Ya no estás enojada? —se sorprendió Draco. ¿Acaso todas las mujeres en su vida tenían esa capacidad sobrehumana de perdonar?
—No mucho —confesó Pansy—. Nunca estuve tan enojada con ella como con él. Sé que ninguno lo hizo con intenciones de lastimarme y sé que no lo harán otra vez, pero tenía que sacar el dolor antes de enfrentarme a ellos, sus acciones no se borran de mi mente.
—Bien, entonces debo decirte algo sobre Blaise —dijo Draco interrumpiéndola antes de que se volviera a enojar—. Está afuera.
—¿¡Qué?! —la cara de Pansy cambió por completo. Draco pensó que volvería a hacer volar platos por toda la casa sin necesidad de varita y se vio obligado a hablar de nuevo y rápidamente—. Antes de que me grites como la psicópata que eres, ¿podrías escuchar lo que tiene que decirte?
—A menos que venga con un puto anillo de compromiso, no tengo nada más que hablar con ése imbécil —gritó Pansy aplastándose en el sillón con cara caprichosa.
—Entonces creo que puedes ir a hablar con él.
—¿No me escuchaste Malfoy? No quiero hablar con Blaise...
—A menos que tenga un puto anillo de compromiso. Sí, te escuché. Pasa que casualmente creo que mi amigo tiene uno en su bolsillo.
—¡Oh por Merlín! ¡Por Merlín, por Merlín! ¡POR MERLÍN! —Pansy corrió a abrir la puerta. Draco desapareció de la sala dándoles un poco de privacidad, soñando con algún día poder ser tan feliz como ellos.
Gracias a todos los que dejaron Review: Lorena, Serena Princesita Hale, RequienOfTheWolf, Sailor mercuri o neptune, Lilith Evans Black, Caroone, Vicky Jonas Irons Miller, AbytutisCM, billithcartman y kaome24.
Gracias de verdad y me encantaría saber qué les pareció este nuevo capítulo.
¡Recibo de todo! Flores y tomatazos, excepto cebollas porque no me gustan, a menos que sean de las moradas.
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