Disclaimer: Naruto Masashi Kishimoto.

Más que amistad © Hitomi-chan

Aviso:

-Diálogo interno-


*** Excitación (Kiba) ***


Sus ojos, sus labios, su piel, su cabello, su cuerpo, por dios esa chica era la lujuria encarnada en mujer. Su suave rubor al sonrojarse, o ese tono casi inhumano que obtenía al estar en una situación vergonzosa, esos detalles solo la hacían ver más "carajamente sexy" para mí, tanto que con tan solo una simple mirada hacia ella podía sentir como mi entrepierna palpitaba descaradamente.

—K-Kiba K-Kun— Era casi un susurro, lento, suave y que me erizaba los bellos de la nuca. — ¿M-me ayudas? — me miraba con esos ojos que me hacían perderme en ellos, y que hacia olvidara lo demás.

— ¡Kiba! — lo voz seria y autoritaria de Shino me devolvió al mundo real —Ayuda a Hinata—Eso me sonó a una orden, pero no me sorprendí ni me enfado viniendo de él.

Con algo de aturdimiento aún, tome los paquetes que Hinata me estaba dando, ella era la encargada de preparar toda la comida para el tan "esperado" día de campo. Una excusa para que los amigos se reunieran y convivieran entre ellos.

Para mí, solo era el día en que Hinata, MI Hinata se decidiría para poder hablarle al atolondrado e idiota de Naruto. Odiaba como ese estúpido podía provocar en ella esos sonrojos cuando ni siquiera la miraba, le hablaba o la tomaba en cuenta, era increíble como Hinata podía estar "enamorada" de un tipo que apenas y sabia de su existencia, era bastante molesto si alguien me lo preguntaba en realidad, por desgracia no podía hacer nada, ya que tenía miedo de comentar algo con Hinata por miedo a que esta se molestara y me mandara al diablo por no "comprender su amor por el Uzumaki".

Sin darme cuenta un suspiro escapo de mis labios, me sentía tan frustrado cuando pensaba eso, que la verdad me daban ganas de ir y patearle el trasero a ese rubio hiperactivo.

— ¿Pasa algo Kiba? — Otra vez la voz de Shino me devolvió a mi realidad

—Nada— lo mire como si de verdad no pasara nada y camine a la salida para acomodar los paquetes que traía en las manos en la camioneta que nos esperaba afuera.

Durante todo el camino, no hice más que ver por la ventanilla de la camioneta mientras Akamaru estaba dormido en las piernas de Hinata, como quisiera ser perro en ese momento, para estar en sus piernas y siendo acariciado por ella, envidiaba a mi amigo peludo en ese momento, el podía estar así con esa chica y yo no.

Shino conducía de manera tranquila como siempre hace todo, ese chico parecía que nunca perdía el control de nada, y yo que siempre lo perdía.

Llegamos al lugar donde sería el día de campo, no muy a las afueras de la cuidad debo añadir, era un lugar lindo, sí, pero demasiado normal y hasta "corriente", yo conocía lugares mejores que ese, pero como no era mi tarea escoger el lugar, no me quedaba más que aguantarme.

Bajamos todo de la camioneta y lo llevamos bajo el gran árbol que era donde estaríamos, para mi sorpresa ya estaban ahí, Sakura, Ino, Naruto, Shikamaru, Kakashi y ahora nosotros.

—Quieres callarte cerda— como siempre Sakura e Ino peleando, y eso fue lo primero que escuchamos al llegar a ese lugar.

—La que debería callarse eres tu frente de marquesina— esas dos estaban a punto de agarrarse a golpes, y aunque me fastidiaba escucharlas, admito que me gustaría verlas peleando.

Algo raro me estaba pasando, algo dentro de mi estaba tomando un control que yo no le había dado. Ideas pasaban por mi mente, reacciones en mi cuerpo que no podía controlar, sentimientos incapaces de manipular; En definitiva, algo me pasaba esos últimos días.

Todos los que faltaban llegaron poco a poco, mientras esas dos aún seguían peleando, tanto grito de su parte me provocaba un fuerte dolor de cabeza, pero para mí fortuna, había algo que lograba que esos momentos no fueran tan asfixiantes.

Una mirada blanca y una piel de porcelana que ahora me miraban y tocaban dándome un bocadillo que fueron preparados con esas manos que tanto deseaba estuvieran en mí para poder sentirlas.

—Es tu favorito Kiba Kun— me gustaba su tartamudeo inocente, pero de alguna manera me molestaba que no lo tuviera conmigo.

Me comí el bocadillo, era verdad que era mi favorito y más si ella lo preparaba, pero algo no estaba bien en ese lugar, el idiota de Naruto estaba platicando con Hinata y la estaba haciendo reír.

Nunca un bocadillo preparado por Hinata me supo tan amargo, como el que estaba comiendo ahora. Ese Naruto era un mal nacido que se estaba ganado una buena paliza cortesía mía.

—Chicas— La voz de TenTen me distrajo un poco de tan desagradable escena para voltear a mirarla.

Frente a mí, estaba la escena que inconscientemente deseaba ver. Ino y Sakura al fin se estaban peleando cuerpo a cuerpo, estaban tiradas en el piso y jalándose el cabello como deseando arrancar hasta la mínima hebra de la otra.

Solo TenTen parecía querer desapartarlas, todos los demás estaban muy entretenidos viéndolas pelear así.

—C-Chicas— Esa era la voz de mi Hinata, que ahora trataba de ayudar a sus amigas a que se reconciliaran. Así era ella, la chica linda y dulce que siempre quiere ayudar.

En un abrir y cerrar de ojos Ino y Sakura corrieron una tras otra a un pequeño río que no pasaba muy lejos de ahí. Muy a mi pesar tuve que seguirlas, ya que Hinata fue corriendo a tratar de separarlas.

Los demás parecían más entretenidos en sus pláticas y Naruto en la comida que Hinata preparo. Era un idiota - ¿Qué le veía Hinata? – Tal vez eso sea algo que nunca logre comprender, así que mejor trate de no pensar en eso y fue hasta el lugar de la pelea.

Cuando llegue, mis ojos se abrieron de par en par, mi boca se secó un poco y mi cuerpo se quedó paralizado ante tal escena frente a mí.

Ino y Sakura estaban dentro del río, totalmente empapadas y con sus ropas pegadas a su cuerpo, mientras seguían peleando.

La ajustada blusa de Ino, se pegaba a sus pechos y dejaba más abajo el escote que llevaba, mientras estos se movían a cada movimiento que esta hacía.

La falda de Sakura se subió más de lo normal y deja ver sus piernas y hasta las pantaletas que llevaban puestas.

Ambas estaban empapadas de pies a cabeza y peleando, las dos estaban pegando sus cuerpos sin intención alguna, sus pechos chocaban, mientras sus piernas se entrelazaban intentando tirar al suelo a la otra.

De pronto una parte de mi cuerpo comenzó a reaccionar al verlas así. Por más que intentaba no podía apartar la mirada de esas dos, algo dentro de mi comenzó a hervir, no sabía si era mi sangre o algo más pero solo sabía que mi cuerpo se comenzó a calentar poco a poco.

Mi pantalón comenzó a apretarme, y mi miembro a doler de forma extraña. Bajé la mirada y fue ahí cuando me di cuenta de que mi miembro estaba erecto y muy obvio a la vista de cualquiera.

Salí corriendo de ahí para esconderme en algún árbol y que Hinata no me viera así, pensaría que soy un pervertido y se alejaría. Pero esto era algo que yo no pedí y que no pude evitar al ver a esas dos así.

Golpe un poco mi cabeza contra ese árbol para tratar de borrar las imágenes de mi mente, pero me era imposible, llegaban a mí una tras otra y lograban que mi miembro doliera más y más.

Trate de que el dolor pasara abriendo mi pantalón y dejándolo libre pero no funciono del todo, aun sentía esa incomodidad que me desesperaba, lo tome entre mis manos e hice lo único que me ayudaría en esos momentos; me masturbe.

No era algo que me gustara hacer o que hiciera con frecuencia, pero me ayudaba a que mi cuerpo se normalizara y mi miembro dejara de dolerme.

Mientras lo hacia las imágenes de esas dos se repetían en mí, y tuve que acelerar el ritmo de mi mano, antes de que me diera cuenta el orgasmo llego a mí. Me corrí sobre el árbol mientras mi respiración estaba un poco agitada, era malo para mí, pero por ahora solo eso tendría; sexo con mi mano.

Después de "desahogarme" fui al lugar donde supuestamente estarían todos, para mi sorpresa solo me encontré con un lugar casi desierto. Ya habían recogido todo y estaba dentro de las camionetas en las que habíamos llegado, Ino y Sakura estaban cubiertas con las chamarras de Naruto y Shikamaru, mientras temblaban de frío y se seguían mirando con ojos de odio.

Trate de no mirarlas mucho para no recordar las escenas que protagonizaron y que mi cuerpo no volviera a reaccionar, fui directo a Shino y Hinata y tome mi lugar junto a ellos.

— ¿Dónde estabas? — la suave voz de Hinata hacia que mis sentidos se entorpecieran.

—Estaba caminando por ahí—Era obvio que no le diría lo que hacía, a ella no.

Shino comenzó a conducir, mientras yo trataba de olvidar, pero entre más lo intentaba, más lo recordaba.

De reojo mire a Hinata, de nuevo jugaba con Akamaru, mientras sonreía como una niña. Mis ojos bajaron un poco de su rostro y me topé con sus pechos, para tener la sonrisa de una niña tenía el cuerpo de una diosa de lujuria.

Me di un golpe mental y desvíe rápidamente la mirada de ella, -¿Qué diablos me estaba pasando?, ¿ahora ya veía a Hinata también de esa forma?-

Golpeé mi frente con mi mano, y me dije a mi mismo una y otra vez…-Ella es tu amiga, nunca será tu amante, y tú nunca la tendrás como una mujer para estar en tu cama. -

Tenía que hacer algo para controlarme, y debía ser algo pronto.

CONTINUARÁ….