Declaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la trama es completamente de mi autoría. A casi 10 años de haber sido publicada por primera vez, regresa mejorada.

Gracias a mi beta Andrea y mis prelectoras: Ericastelo, y mi hermanita Ta-Cullen por ayudarme a acomodar las ideas.


19.- Amigos solamente

Al no estar la película en la plataforma, Emmett comenzó a buscar otra ya que se negaba a ver una romántica. Bella estaba sentada acurrucada junto a Edward cuando escuchó que alguien llamaba a la puerta. No era un sonido que se acostumbrara a escuchar ya que no solía tener visitas.

Al ir abrir se encontró con Jacob con una caja de donas y pretzels que a ella le encantaban, pero que había dejado de comer por las afectaciones a su dieta.

—No sabía que tendrías visita. — Se disculpó al escuchar voces. Y trató por todos los medios que su rostro no reflejara el disgusto de que a pesar de todo lo que había hablado ella siguiera con las mismas pésimas amistades. — Regresaré en otro momento.

—No seas tonto, no son quienes crees, estos chicos te agradarán. — Tiró de él hasta llevarlo a la sala donde apenas entrar cinco pares de ojos se centraron en el recién llegado. —Chicos, él mi amigo de la infancia: Jacob, y ellos son Alice, Jasper, Emmett, Rosalie y Edward. —Le fue señalando a cada uno. Luego le frotó la espalda a Jake. —Relájate, ellos han sido quienes estuvieron conmigo estas últimas semanas.

Jacob comprendió y asintió, aún estaba un tanto incómodo, pero el ambiente se sentía agradable. Les daría una oportunidad. No tardó demasiado en comenzar a bromear con Emmett y hablar de la nueva temporada de la NFL. Mientras Jasper continuaba en la búsqueda de qué película ver.

Edward que notaba las miradas cómplices que se lanzaban Jacob y Bella no pudo contenerse y pasó su brazo por los hombros de ella pegándola más a él y besando el tope de su cabeza como si no se percatara de nada y solo fuera un gesto casual. Jacob enarcó una ceja al ver a Bella levantar el rostro y besarlo suavemente. Cuando las miradas de ambos hombres se encontraron en silencio Jacob le dio a entender que pronto tendrían una charla, y Edward estaría esperando.

El momento llegó al alejarse Bella para atender una llamada, Edward fue a la cocina por algo de beber y Jacob no dudó un momento en ir tras él. Se detuvo en la puerta irguiéndose hasta que Edward se percató de su presencia.

— ¿Edward, cierto? —Preguntó con voz grave. —No había escuchado hablar de ti.

—Ni yo de ti — sentenció sin inmutarse. —Así que estamos a mano.

—Voy a ser muy franco, esa chica es una de las mujeres más importantes en mi vida y no toleraré que nadie la lastime ¿soy claro? — Espetó acercándose hasta Edward que frunció el ceño ante la implicación. —A Bella la considero una hermana y ya cometí el error de alejarme dejándola relacionarse con un grupo de alimañas, no lo haré de nuevo.

—Nosotros no somos esa clase de personas. Bella está segura a nuestro lado y cuidaré de ella.

—Trátala bien y no tendremos problemas, pero lastímala y no será bonito lo que encontrarás.

— ¡Qué bonito par de machos! — Exclamó Bella rodando los ojos y acercándose y quedar entre ambos.

Jacob pasó un brazo sobre los hombros de Bella jalándola a su lado y le señaló a Edward que lo miraba con una ceja enarcada.

—Solo le dejaba claro a tu amiguito que eres como mi hermana y estaré vigilándolo. Va a tener que demostrar que es digno de ti.

Ante aquello Bella separó a Jacob de un empujón y fue junto a Edward pasando un brazo por la cintura de él.

—No es el momento de hablar porque no quiero arruinar este día, solo tienes que confiar que él ya lo ha demostrado, y el que yo siga aquí es gracias a él. — Sentenció guiñándole un ojo a Edward quién sonrió. — Ojalá este momento de machos sea el primero y el último, porque planeo tenerlos a ambos en mi vida.

El sonido del timbre los distrajo de nuevo, luego solo se escuchó la voz de Emmett anunciando que el pho había llegado.

Todos se acomodaron alrededor de la mesa de centro con la televisión encendida, aún sin encontrar una película en el extenso catálogo. Bella batalló un poco con los palillos, nunca habían sido su fuerte.

—Ignóralos, Emmett tardó meses en conseguir dominarlos. — Rosalie se estiró quitándole los palillos a Bella y poniéndoles una liga en el extremo e indicándole como usarlos. Antes de devolvérselos. — Son como las rueditas de las bicicletas.

—Y Bella demoró en quitárselas. — Dijo Jacob divertido haciendo a todos reír.

—Este chico me agrada. ¿Qué otro detalle vergonzoso nos puedes decir de Belly- Bells? — Preguntó Emmett con interés genuino.

—No te atrevas — demandó Bella divertida.

Entre las pláticas Bella comió la mitad de su gran plato de pho, nadie habló al respecto, pero todos notaron como con la plática y al parecer disfrutar de los fideos la hicieron comer más de lo usual.

— ¡Voy a reventar! — Exclamó satisfecha, echándose hacia atrás con las manos sobre el estómago.

—Y aún queda el postre — le recordó Jake levantándose para ir a la cocina por lo que él había llevado.

Emmett junto a Rose se llevaron los contenedores vacíos y dejaron el espacio libre. Bella cogió una de las donas rellenas de crema pastelera y solo pellizcó un trozo saboreándola. Apoyó su cabeza sobre el hombro de Edward viendo a cada uno de los presentes y sintiéndose afortunada de tenerlos en su vida.

—Oye, casi lo olvido. Emily quería saber si tendrías alguna entrada para el desfile de Balenciaga — Preguntó Jake a Bella. —Se lo pidió a Sam, pero él se negó a preguntártelo porque no iba a mezclar su relación personal con la profesional.

Bella sonrió divertida.

—Te contó que es el nuevo administrador para la cadena de hoteles de la que soy socia.

—Solo me dijo que trabajaría para ti en un nuevo proyecto.

Al notar los diversos pares de ojos recordó que no había hablado de ese detalle con ninguno de ellos. Cogió la mano de Edward.

— ¿Jasper, recuerdas la reunión a la que me acompañaste donde adquirí acciones de una cadena hotelera? —Le preguntó y él asintió. —Charlie decidió que no era un negocio lucrativo, así que terminé siendo yo la accionista. Contraté a Sam como mi administrador y poder recuperar el estatus que ha perdido. No será sencillo, pero aún tiene prestigio y es algo que aprovecharemos, Sam tiene cierta experiencia, pero sobre todo tiene la visión de una generación más nueva a la que me interesa capturar. Si lo consigo, mi inversión será una migaja en comparación de las utilidades obtenidas.

—Sam es muy bueno, sabes que siempre se negó a entrar al negocio y prefirió inclinarse por el área de turismo. —Jake se encogió de hombros. — Su padre no fue feliz, pero él lo es y ha ido creciendo poco a poco.

—Ha trabajado en algunos hoteles pequeños y consiguió el cambio que busco, yo solo le estoy dando la oportunidad de volver hacerlo en una escala mucho mayor. — Bella pellizcó de nuevo su dona. — En esto necesito a alguien de mi entera confianza, por eso al verlo entrar en mi despacho supe que el destino no me odiaba tanto.

Edward pasó un brazo por los hombros de Bella atrayéndola hacia él y besando su cabeza.

—Te mereces las cosas buenas — le susurró haciéndola sonreír.

Alice ya no pudo más de contenerse por preguntar.

— ¿Tienes manera de conseguir pases para los desfiles?

—La empresa tiene unos años como patrocinador oficial, y este año en particular soy la encargada de la cena de cierre de la semana de la moda. — Dijo con simpleza dejando a Alice con la boca abierta.

— ¡Y no pudiste decírnoslo! — Chilló.

—Lo cierto es que no lo había pensado. —Aceptó un poco avergonzada. — Pero solo necesitan decirme a cual desfile quieren acudir y me aseguraré de ponerlas en primera fila. Y Jake, dile a Emily que tendrá un lugar a mi lado.

Las chicas estaban emocionadas, ambas al estar en el ámbito de la moda era un momento que no podían perderse. Bella aprovechó que Alice no dejaba de hablar para enviar un correo a la encargada y solicitar el pase para Emily, así como darle el número de Alice para que esta eligiera a que desfiles ir y le fueran otorgados los lugares.

Disculpándose se alejó de todos y fue a la habitación, la cena había estado más que deliciosa pero no podía dejar de tener ese sentimiento de culpa como si acabara de cometer un grave error. Quería poder deshacerse de ese sentimiento, pero se negaba a recaer en viejas costumbres, trataba de convencerse que no era para tanto, al final la culpa fue más fuerte y terminó sucumbiendo.

Edward la buscó al notar que había tardado más de lo esperado. La encontró en la habitación sentada en la cama y con las manos sobre el rostro.

— ¿Qué sucede? — Le preguntó colocándose de cuclillas. Ella solo negó. —Todo está bien, puedes contármelo.

—Mi estómago no soportó todo lo que comí. Me sentí tan culpable que no pude evitar hacerlo. — Confesó mirando hacia el cuarto de baño. — Y ahora me siento de la misma forma por no poder detenerme. ¿Tiene algún sentido?

Edward se puso de pie entendiendo perfectamente lo que estaba diciendo.

—Tiene todo el sentido, cariño. Esto es justo por lo que necesitas volver a ver a Scott, tener que recurrir a esa medida compensatoria es un hábito, la culpa que sientes por hacerlo es porque en el fondo sabes que no deberías, pero no es algo que puedas controlar del todo. — La besó en la frente. —Vamos, necesitas beber algo y tal vez comer un poco de fruta para no tener el estómago vacío.

Edward la llevó a la cocina y le dio uno de sus jugos favoritos, apartó fresas en un platón y volvieron con los demás. Si notaron que algo sucedía, nadie hizo el más mínimo comentario.

Al final terminaron viendo una mala película de terror, tenía un buen elenco pero la trama era absurda y el final fue aún peor. Emmett que la había elegido aceptó las críticas.

Al ser casi medianoche, todos se despidieron no sin antes quedar de acuerdo en encontrarse para ir todos juntos a desayunar. Bella aceptó sabiendo que no comería mucho o corría el riesgo de repetir el incidente de esa tarde, pero no podía negarse a pasar tiempo con su nuevo grupo.

Edward se iba a marchar, en verdad iba a hacerlo pero Bella le pidió quedarse y ante la mirada burlona de Emmett le pidió a Alice un cambio de ropa para el día siguiente, ella no tuvo ningún problema.

En la cama Bella se mantuvo en su lado pero mirando a Edward que estaba revisando el correo en su móvil. Al terminar Edward la observó y se disculpó pensando que el brillo de la pantalla le impedía dormir.

— ¿Qué pasa por esa linda cabecita?

—No sé cómo llamar y pedir otra cita con Scott, sería algo como: hola, quisiera programar una cita con el Dr. Rowan, soy Isabella Swan la loca que abandonó su consulta hace una semana. — Se burló de sí misma.

—No te va a juzgar, te garantizo que le alegrará verte. — Maldijo en su interior al sentir vibrar su móvil, y al ver que era del hospital respondió, pero decidió salir de la habitación para permitir que Bella pudiera dormir.

Al cabo de casi 15 minutos de estar hablando con un colega para tratar de llegar a un diagnóstico adecuado para un paciente de nuevo ingreso Edward sugirió un par de estudios más especializados y quedó a la espera de los resultados para poder definir un plan de acción, pero como eso no ocurriría hasta el día siguiente volvió a la cama.

Bella estaba profundamente dormida y él se acomodó a su lado, estaba cerrando los ojos cuando escuchó el sonido del móvil de Bella, ella protestó y lo cogió, solo para maldecir y desviar la llamada, el móvil volvió a sonar y ella ya ni lo miró, solo colgó; a la tercera ocasión Edward se le adelantó y al ver el nombre en el pantalla no dudo ni un segundo el responder.

— ¿Qué quieres?

—Quiero hablar con Isabella — Demandó Demetri al otro lado de la línea.

—Lo lamento, pero ella esta indispuesta en este momento — se excusó Edward guiñándole un ojo a Bella que lo observaba somnolienta. — Y te recomiendo que no vuelvas a llamarla.

— ¿Quién te crees que eres?

—No es quien me creo, soy el novio de Isabella. — Le aclaró con orgullo.

Demetri maldijo para sus adentros, pero no iba a dejar que el otro hombre se diera cuenta de lo que sucedía.

—No cabe duda que eres un imbécil, ¿crees que autoproclamándote como su novio ella realmente te va a pertenecer? — Se burló Demetri. — Te usará y luego te botará, es la ley.

Bella que había escuchado, le arrebató el móvil a Edward.

—Eso es lo que tú crees, Demetri, pero mientras tú estás ahí rogando atención es él quien está en mi cama. — Le cortó dejando el móvil en la mesita de noche. — Siento eso.

—Se tendrá que hacer a la idea o me veré obligado a hacerlo entrar en razón. — Se encogió de hombros.

—Mmm eres posesivo.

—Solo con lo que me importa, y a ti, mi hermosa novia, no es alguien a quien quiera compartir.

La envolvió en sus brazos dejando que sus cuerpos se ajustaran, Bella no tardó en encontrar sus labios y fundirse en un beso que solo fue el preludio de una larga noche.

El sonido insistente de sus móviles fue el que los despertó, Edward miró su reloj notando que pasaba de las ocho, aún no era demasiado tarde como para que alguien quisiera sacarlos de la cama. Viendo el nombre de su hermana respondió solo para pedirle que volviera más tarde.

Bella no pudo evitar reír y como lo intuyó el móvil volvió a sonar de inmediato, si pensaban dormir otro poco eso no iba a suceder con Alice al otro lado de la puerta como indicaba en un mensaje que estaba leyendo. Edward fue a dejarlos pasar mientras Bella tomaba una ducha, en el fondo agradeció que solo se tratara de Alice y Jasper; Emmett ya estaría haciendo bromas sobre su aspecto.

En menos de media hora, los cuatro ya estaban saliendo rumbo al restaurante que Rosalie había elegido. Al llegar se encontraron a la pareja junto a Jake que no dejaba de hablar con Emmett sobre un partido de béisbol de esa tarde.

—No tenía idea de que en verdad te unirías a nosotros. — Fue el saludo de Bella a Jake, el tenerlo ahí era una clara señal que los chicos de verdad le simpatizaban.

—Estos chicos me agradan y además tengo una sorpresa para esta tarde. — Les mostró las entradas para el partido de béisbol. — Es el mejor juego de la temporada.

— ¿Por qué no puedes ser como este chico, Eddie? — Le reprochó Emmett abrazando a Jake. —Este es el tipo de cosas que hace un buen hermano.

—Ya con soportarte es más que suficiente — le aclaró Edward mirando a Alice que asintió.

Luego ignoró a Emmett centrándose en el menú. El mesero se acercó para tomar su orden, Bella fue la única que eligió fruta, con jugo. Solo deseaba algo ligero.

Jake le lanzó una mirada que ella solo se limitó a responder encogiéndose de hombros y sin palabras le indicó que tal vez luego hablarían. Al llegar los platos, Bella vio el de Edward con varias tiras de tocino, una de sus cosas favoritas, pero en su mente solo pudo pensar en la grasa y trató de comer lo suyo.

Edward que había notado como ella saboreó el contenido de su plato de manera discreta cortó un trozo pequeño para que pudiera probar sin que llegara a sentir la culpa por creer que estaba fallando. Al ofrecérselo ella negó, pero solo un rato después lo tomó saboreando y agradeciendo ese gesto.

—Isabella — El bocado estuvo por atorársele al escuchar la voz de Charlie a su espalda. Se levantó y no pudo ocultar una expresión de sorpresa. No era la clase de lugar donde había esperado encontrárselos, era el día que solían estar en el club. —Hola, Chicos. —Los saludó, y Renee solo sonrió de manera tirante, se colocó delante de Bella y le apartó un mechón de cabello.

— ¿Qué hacen aquí? — Preguntó por lo bajo, resistiendo las ganas de apartar la mano de su madre de un manotazo.

Renee notando las miradas que estaban sobre ellos abrazó a su hija y luego la miró directamente a los ojos con una gran sonrisa.

—Tu padre insistió en venir a este nuevo lugar, no pensamos encontrarte aquí. — Murmuró como si fuera una agradable coincidencia. — Es un gusto verlos, chicos. Ven un momento a nuestra mesa, cariño.

El agarre en el brazo de Bella no dio opción a replica, los acompañó a una mesa en una zona central donde eran fácilmente vistos.

—Para empezar cómo te atreves a salir vestida de esa manera, te ves tan corriente. — Murmuró Renee sin demostrar el disgusto en su rostro. — No sé qué tienes en la cabeza, pero tus nuevas amistades están en ese límite tolerable, pero no son las indicadas. ¿Charlie?

Bella desvió la mirada a su padre que bajó el periódico, él la observó y negó.

—No entiendo cuál es el problema en realidad. — Contradijo a su esposa, Bella se sorprendió ante ese acto tan inesperado. — Solo recuerda que ese chico Black puede no ser una buena influencia. ¿No era quién te hacia viajar en metro?

— ¿Y eso era tan malo? No siempre se puede vivir entre algodones. — Sentenció rodando los ojos.

—No sé por qué te esfuerzas en verte como los demás, cuando tú eres más que cualquiera. —Protestó Renee con los dientes apretados.

—Me iré a mi mesa, mi día está siendo excesivamente bueno para arruinarlo tratando de hacerte razonar sobre tus prejuicios. — Se levantó y con una enorme sonrisa se despidió. — Que tengan un buen día.

Al llegar a su mesa Bella se bebió su jugo y agradeció cuando Jake preguntó si se podían marchar ya que todos habían terminado. Edward tuvo que ir al hospital para revisar a su paciente y ver qué había sucedido con el que le habían hablado la noche anterior. Las chicas insistieron a Bella para que las acompañara a casa para cambiarse ya que según Alice no llevaba la ropa adecuada para asistir a un partido de béisbol.

Al final Jake se quedó con Bella en casa. Salieron a la terraza y no dejaron de bromear sobre la cara de Renee al verlos juntos, y cuando dejaron de reír Jacob se aclaró la garganta e hizo la pregunta que tenía un rato aguantando.

— ¿Vas a contarme que está sucediendo?

—Solo promete no ser demasiado duro por las estupideces que he hecho. — Le pidió, Jake se cambió de sitio para quedar junto a ella.

Bella comenzó a relatarle lo que había hecho y las razones que la orillaron a ello, tratando en todo momento de no verlo a los ojos. Le explicó por qué lo había tratado tan mal la vez en su oficina creyendo que solo le hacía un favor al alejarlo. La manera en que los Cullen entraron en su vida y que eran la principal causa de que ella siguiera ahí.

— ¿Por qué no me lo dijiste? — Le recriminó en tono suave. —Actuaste de una forma egoísta, Isabella, tus padres han sido unos idiotas por no ver la gran mujer que eres, pero tienes gente a la que nos importas de verdad y que haríamos cualquier cosa por ti. —Le levantó el rostro. —No importa lo que hicieras, eso no cambia en absoluto la manera que te veo y te quiero. Siempre has sido y serás una de las mujeres más importantes en mi vida.

Aquellas palabras y muestra de afecto le hinchó el corazón. Le costaba creer que tuviera un amor tan incondicional de su amigo, pero no lo iba a poner en duda, hasta ese momento era una de las únicas personas que continuaban en su vida desde que era una niña, que a pesar de todo lo hecho la perdonaba y quería seguir a su lado.

Edward llegó y al notar que estaban en una charla privada solo los observó alcanzando escuchar parte de la confesión. No confiaba completamente en Jacob sobre el cariño que le profesaba fuera solo el de una hermana, no lo culparía por quererla de otra manera, ya que cuando se conocía a Bella era difícil no quererla. Tenía que acostumbrarse a su cercanía, Bella había dejado en claro que los mantendría a ambos en su vida.

Antes de ser descubierto como un fisgón, se hizo notar con un saludo vago y les ofreció algo de beber, Bella aceptó un gran vaso de agua y Jake prefirió ir a ver por sí mismo qué tomar, pero su intención real era otra.

Al estar en la cocina a solas, Jacob se aclaró la garganta ya que Edward no parecía darse cuenta que quería hablar con él.

—Bella me contó lo que ha pasado. — Le dijo finalmente. —Y solo puedo decirte gracias por mantenerla a salvo.

—Ella me importa y esa es una de mis prioridades. — Le confesó. — Aún tiene un camino largo por recorrer, pero lo va a conseguir.

—Me mantendré cerca.

Edward asintió, aprovechó el momento para poner las cosas en claro.

—No soy de andarme con rodeos, así que quiero saber si realmente tu cariño hacia ella es solo…

Jacob sonrió de oreja a oreja, al hablarle tan claro se estaba ganando su respeto y aunque le encantaría jugar un tiempo con él, no lo haría solo por lo que había hecho por Bella.

—Te garantizo que no hay ninguna clase de enamoramiento escondido, hay una chica — se encogió de hombros. — No voy a quitarte a Bella, así que relájate, amigo. — le dio una palmadita en el brazo antes de ir de regreso con Bella.

Estar en el estadio fue una sensación prácticamente nueva para Bella, que tenía muchísimo tiempo sin acudir a ningún tipo de contienda deportiva. Los chicos de su grupo se limitaban a verlos es sus enormes televisores y solo en contadas ocasiones cuando era alguna clase de partido histórico pisaban un estadio, pero nunca en una zona fuera de la VIP. Las chicas por su parte no se atrevían a estar rodeadas de tanta gente que no estaba en su misma esfera.

La gorra que le dio Jake le profirió a Bella cierto anonimato y disfrutó de ese momento, se unió a los gritos al ver anotar una carrera. Como había sucedido cuando conoció a Jake, comenzaba a introducirla en actividades ordinarias, una clara muestra que para pasar un excelente día no se necesitaba gastar una cantidad desmesurada de dinero como lo hacía regularmente. Conseguir paz y tranquilidad no era tan difícil después de todo, su momento había llegado.


Muchas gracias a cada una por tomarse un minuto de su tiempo para dejar un comentario, leo cada uno de ellos y lamento no haber respondido a todos.

Para las nuevas bienvenidas y espero disfruten la historia, al igual que las que la están leyendo por segunda vez.

De nueva cuenta lamento mucho la demora, el trabajo me ha tenido bastante ocupada. Comenzare a dejar avisos sobre las publicaciones en mi página de Facebook (MT Marlo)

Nos vemos sin falta la pronto.

Nos leemos

TitiC