Declaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la trama es completamente de mi autoría. A casi 10 años de haber sido publicada por primera vez, regresa mejorada.

Gracias a mi beta Andrea y mis prelectoras: Ericastelo, y mi hermanita Ta-Cullen por ayudarme a acomodar las ideas.

Recuerden seguirme en Facebook (MT Marlo) donde les dejaré los avisos de las publicaciones cuando tenga un retraso.

Gracias Andrea, aun estando de viaje hizo posible tener capítulo del día de hoy.


21.- DECLARACIÓN

Bella trató de solo posar un par de veces sin responder ninguna de las preguntas que lanzaban sobre su vida personal, solo habló cuando preguntaron sobre su vestido y con orgullo anunciaba era un diseño exclusivo de Zahuir Murad.

Al estar en el interior apretó la mano de Edward y lo tranquilizó diciendo que eso era lo más difícil y ya lo había hecho, con ese pequeño paso por la alfombra acaban de hacer oficial su relación ante la sociedad neoyorquina.

Poco a poco los invitados comenzaron a llegar, los Swan también fueron de los primeros en aparecer, se fotografiaron juntos omitiendo en todo momento a Edward que no se inmutó ante aquel comportamiento, solo le avisó a Bella se iría a la mesa.

Renee por su parte revisó con ojo crítico lo elegido por su hija, tratando de encontrar detalles de los cuales quejarse, pero para su pesar no los encontraba y se retorcía al escuchar como los invitados lanzaban halagos y aseguraban era de las mejores fiestas que la empresa Swan había dado.

—Sonríe un poco, madre. — Le murmuró Bella llegando a su lado, al verla sola y observando todo manteniendo el rostro rígido supo que lo había hecho bien.

—No es de las mejores fiestas en el museo. — Dijo altiva.

—Pero por lo que he escuchado sí la mejor que ha dado la empresa. — Le aclaró levantando su copa con una sonrisa.

—La noche aún no termina. — Le recordó.

—Y es el nombre de la familia el que está en juego. —Contratacó Bella para hacerla desistir de cualquier idea por arruinar la velada.

Nuevamente Renee frunció los labios antes de sonreír abiertamente y saludar a una conocida, para no levantar sospechas de que la conversación con su hija en realidad era una discusión.

—Pudiste elegir un vestido mucho más favorecedor, y más… — se aclaró la garganta. — En realidad el problema no está en el vestido, si no en quien lo porta, no lo llenas, cariño.

Las palabras filosas de su madre iban directas a herir, pero esa noche Bella no iba a permitir que ella se diera cuenta de cómo le afectaba. Se encogió de hombros y dio un sorbo a su copa y luego solo le sonrió.

—No es lo que pensó Zahuir. —Le mencionó al diseñador. — ¿No te dije que es un diseño exclusivo?

Ante aquella revelación Renee sintió la sangre arder, ese tipo de regalos eran solo otorgados por los diseñadores a personas que creían con el poder de influir en otras, y se negaba a que Isabella obtuviera ese privilegio. Iba a maldecir, pero la llegada del diseñador que iba directo a ellas la hizo quedarse en silencio.

— ¿Quién diseñó ese vestido que te hace ver radiante? —Le preguntó a Bella tomándola de ambas manos y luego haciéndola girar.

Dejó a Bella y saludó a Renee que con una sonrisa amplia y ligeramente tirante, detalle solo notorio para su hija que la conocía.

— ¿No cree que Isabella luce preciosa esta noche? — Le preguntó y Bella disfrutó de ese momento.

—Es un vestido hermoso. —Admitió.

—Mi vestido solo resalta la belleza de esta chica, que no cabe duda la heredó de usted. — La halagó y Renee sonrió complacida aunque no del todo.

La asistente del diseñador los interrumpió y les indicó que fotógrafos de un par de revistas de moda estaban pidiendo una foto de Bella junto al diseñador. Renee fingió no darle importancia y los dejó para entrar en el salón y buscar a su esposo que estaba platicado alegremente con un reconocido director de cine.

La hora de dar comienzo llegó y la mayoría ya se encontraba en sus lugares hablando alegremente con sus compañeros de mesa. Bella se sentó junto a los Cullen y Hale, mientras sus padres que estaban en la mesa contigua con unos amigos cercanos. Charlie se levantó y fue hasta Bella para indicarle que era el momento de dar la bienvenida y comenzar con la velada.

La primera en hablar fue una reconocida editora de una de las más prestigiosas revistas de moda quien agradeció a todos los presentes por estar ahí un nuevo año, para luego agradecer a todos los patrocinadores que hacían posible esa semana que era una de las más importantes a nivel mundial. Y finalmente, se dirigió a los Swan por sus contribuciones y conseguir realizar esa velada tan esperada.

Charlie tomó la palabra solo por unos segundos y le cedió el lugar a Bella no sin antes remarcar que era ella la responsable de esa noche. Bella no iba preparada para hablar en público, pero rápidamente agradeció a la empresa organizadora y todos los que estaban detrás de todo, ella solo había juntado a todas esas personas para dar una noche inolvidable a sus invitados.

—Solo esperamos que disfruten su noche. — Finalizó dando entrada de nuevo a la música de cuerdas.

Bella se alejó a la entrada al ver llegar a Jacob con una hermosa chica de cabello oscuro bien sujeta a su brazo.

—Por un momento pensé te atreverías a dejarme plantada. — Lo amonestó Bella antes de abrazarlo cuando la chica lo soltó. — ¿No vas a presentarnos?

—Leah, esta es Bella, la amiga de la que te he hablado. Bella, ella es Leah, mi novia. —Bella le estrechó la mano.

—Se sentarán con nosotros —Bella sonrió al ver la cara de su amigo. —No estoy en la mesa con mis padres, sino con los chicos y sus padres.

Les indicó donde estaban y los dejó ir para poder atender a una mujer mayor que se le acercó y resulto ser una de las presidentas de una de las asociaciones que ella ayudaba. Cuando pudo alejarse se encontró con Demetri impidiéndole el paso.

— ¿Ahora vas a dedicarte a ignorarme? — Le preguntó apurando su trago y por su aliento Bella sabía que ya tenía varios encima.

—Ni siquiera sabía que estabas aquí. — Le dijo manteniendo su distancia. — Si eres un poco inteligente conseguirás a una modelo, abundan en esta sala.

Sin darle tiempo a replicar se alejó directo a su mesa donde agradeció que Edward estuviera de espaldas, el que si vio ese encuentro fue Jasper que con un solo gesto pareció preguntar si todo estaba bien y ella sintió.

Conforme la noche avanzaba Bella estaba disfrutando de ese evento por primera vez en mucho tiempo, los chicos eran la diferencia y tener a Jacob completaba su grupo. Bailó con Edward la mayor parte del tiempo y también con Emmett que hizo todo lo posible por tenerla riendo. Al finalizar la melodía la soltó y aprovechó ese momento.

—Gracias por darle una nueva oportunidad a Rose, puede ser un poco ruda pero es una mujer increíble. — Apuntó lanzando una mirada a la mesa donde estaba ella.

—Y te tiene comiendo de la palma de su mano. — Sentenció con una sonrisa tomando su brazo y yendo a su mesa.

Charlie le pidió que acompañara a un socio y su esposa a la salida por tener que atender a otros colegas. Bella accedió porque le gustaba platicar con la mujer que era quien la había hecho llegar a conocer a ciertos pintores de los cuadros que decoraban su casa. Al regresar por el pasillo puso los ojos en blanco al encontrarse nuevamente con Demetri, pensando que se marchaba siguió su camino y al pasar junto a él, Demetri la tomó del brazo.

— ¿Y tú noviecillo sabe que antes fuiste mía? —Le preguntó tirando de ella haciéndola perder el equilibrio y chocar en su pecho.

—No vamos a hacer esto aquí. — Le dijo tratando de zafarse pero Demetri tampoco la quería dejar. — ¡Suéltame, imbécil!

— ¿A quién quieres engañar con esta falsa apariencia de mujer intachable? — Se inclinó más a ella y murmuró. — Tu afecto tiene un precio, eres una…

Antes de poder completar la frase, la mano de Bella se estrelló en la mejilla de él con mucha fuerza logrado que la soltara y ella aprovechó para dirigirse de regreso al salón, pero no había dado ni dos pasos cuando la volvió a sujetar del brazo con tanta fuerza que estuvo a punto de caer, pero él la sostuvo de ambos brazos y la sacudió.

— ¡Detente! —Le gritó Bella tratando de poder liberarse.

— ¡Déjala! — Una voz conocida por Bella se escuchó, Demetri empujó a Bella a través de una puerta dando a una habitación que parecía ser una especie de sala de reuniones.

Rosalie que salía con Alice del salón se percató de que dos personas parecían tener una discusión en el pasillo, por la distancia no se distinguía bien de quienes se trataban, le dijo a Alice que se acercaran por si alguno necesitaba ayuda y la sorpresa fue ver que se trataba de Bella y estaba en problemas. Rose no lo pensó dos veces y pidió a Alice fuera por los chicos mientras ella trataba de hacer algo.

Al ver que la empujaba fuera del pasillo ella los siguió y no titubeó nada el irse contra el sujeto solo provocando que la empujara y cayera al suelo. Demetri estaba tan enojado y con demasiado alcohol en su organismo que no parecía entender el problema en que se estaba metiendo.

— ¡Detente, idiota! — Continúo pidiendo Bella sin dejar de retorcerse para liberarse.

Demetri la empujó hasta que la espalda y cabeza de Bella chocaron con la pared con bastante fuerza haciéndola gritar y atontarla por un segundo, ese que él quiso aprovechar para intentar besarla, pero antes de poder hacerlo fue apartado de Bella y lanzado lejos. Demetri se levantó y tiró de su saco.

Bella cogió a Edward del brazo para que no se fuera contra Demetri aunque bien merecido se lo tendría.

—El caballero de brillante armadura defendiendo el honor de su doncella. —Soltó una risotada. —Lo que tú no sabes es que ella no es una doncella y no tiene la más mínima pizca de honor.

— ¡Edward! —Lo cogió con mayor fuerza, tratando de retenerlo.

—Solo eres un momento, te crees especial, pero no tienes idea por cuántos ha pasado ya. — Soltó y sin poder reaccionar se encontró de nuevo en el suelo, se arrastró hacia atrás y se levantó pegado a la pared. —Te vas a arrepentir.

—El que se va arrepentir eres tú, imbécil. — Intervino Emmett que había sido retenido por Rose y Jasper. — Sigue por este camino y te encontrarás con una demanda por atacar a mis chicas.

—Compartidos — se burló Demetri y su cuerpo fue estrellado contra la pared con tanta fuerza que lo hizo lanzar un alarido.

— ¿Qué está sucediendo aquí? — Exclamó una voz grave. Bella vio a su padre que llegó junto con Charles y Renee.

— ¡Suéltalo! — Le exigió Renee a Edward y le acomodó las solapas del saco a Demetri. — Esto es de bárbaros. ¿Qué clase de comportamiento es este?

— ¿Tú no te vas? — Lo retuvo Emmett empujándolo de nuevo haciendo a Renee lanzar una exclamación y apartarse. — Atacó a Bella.

Tras esas tres palabras, todos los ojos se fueron hacia la aludida, Bella vio a su padre directamente.

—Tiene razón, estaba fuera de control.

—Solo estábamos hablando. —Interrumpió Demtri que calló ante la mirada severa de Charlie que regresó su atención a su hija.

— ¿Estás bien? — Le preguntó a Isabella que asintió por inercia aunque si le dolía la cabeza y los brazos. —Te acompañaré fuera de aquí y será mejor que no regreses. — Le indicó Charlie a Demetri cogiéndolo del brazo y llevándolo a la salida.

Bella se acercó a Rosalie para ver cómo se encontraba, ella le aseguró que solo estaba lastimado su ego lo que la hizo sonreír. Charles intercambió unas palabras con su hijo con la mirada dura, por su parte Renee se acercó a Bella y la alejó de todos.

—Por esta clase de escenas es que no debes de estar cerca de ellos. — Protestó por lo bajo. —Da gracias a que solo nos percatamos nosotros o estaríamos… Ya hablaremos después.

Charlie regresó y se acercó a ambas, le tocó el brazo a Bella para llamar su atención.

— ¿Segura que estás bien?

— ¡Claro que lo está! — Protestó Renee. — Sabemos cómo le gusta ser el centro de atención.

—Llegaré al fondo de esto. — Sentenció Charlie sin dejar de observar a su hija. — El equipo de seguridad ya fue amonestado, esto no debió de suceder.

—Será mejor que regresemos —Renee tiró del brazo de Charlie. —La gente notará nuestra ausencia.

— ¿Isabella? —Insistió Charlie apretando suavemente su brazo.

Aquel contacto tan delicado era prácticamente desconocido para ella, notando la presencia de Charles detrás comprendió que todo debía de tratarse de una actuación, demostrando una preocupación que en realidad no sentía. Bella se removió incómoda hasta que Charlie apartó su mano y con voz serena le dejó saber que estaba bien. Fue hasta ese momento que los dejaron de nuevo a solas.

Luego de varios minutos todos regresaron al interior del salón, donde nadie parecía haberse percatado de nada, la música continuaba sonando, algunas parejas bailando y otras más en sus mesas riendo y hablando animadamente, bueno a excepción de algunas mesas donde sus ocupantes tenían lo que parecía ser platicas de negocios. Al llegar encontraron a Jake en una conversación muy interesante con Carlisle.

— ¿Está todo bien? — Cuestionó Esme al ver el semblante de sus hijos.

—Lo está — la intentó tranquilizar Edward, pero ella en el fondo sabía que no era cierto y más tarde se encargaría de averiguarlo.

La fiesta continuó sin ningún otro incidente, fue a unas horas del amanecer cuando al fin se marcharon, quitando el altercado con Demetri la fiesta resultó ser un éxito, tanto que a Bella varias personas le sugirieron que ella debía de ser quien se encargara de ese evento a partir de ese momento y lo vio como una posibilidad muy alta.

Todos se fueron a casa de Bella excepto Jake que tenía que llevar a Leah a casa, pero prometió estar ahí al día siguiente después del mediodía.

Luego de la noche tan movidita, ninguno se levantó hasta cerca del mediodía, Bella intentaba no demostrar pero el cuerpo le dolía y lo que más la irritó fue ver unas marcas en sus brazos donde Demetri la había sujetado, con ese detalle Edward volvió a enfurecer y fue justo por eso que ella no decía nada sobre sus molestias porque lo creía capaz de ir a buscarlo.

Todos incluyendo a Jake estaban en la terraza esperando que llegara la comida que habían ordenado mientras hablaban de la noche anterior. Cuando mencionaron el incidente con Demetri del que Jake no estaba enterado fue su turno de enojarse y asegurar que tomaría cartas en el asunto, al fin tenía la excusa perfecta para poder darle una paliza.

— ¿Creen que a golpes van a solucionar esto? — Preguntó Bella enarcando una ceja. — Lo único que conseguirán es terminar arrestados. —Levantó la mano antes de que alguno protestara. —Es sobrino del Fiscal de Distrito, así es como ha salido de muchos líos.

—Pero no puede ir como si nada. — Protestó Rosalie.

—Lo sé, solo hay que ser más inteligentes y buscar otras maneras de hacerlo pagar. —Se encogió de hombros. — Su ego por ejemplo, poner en duda su reputación. Algo lento quizás, pero más duradero.

—Veo una demanda por difamación. —Intervino Emmett mirando por sobre su vaso de agua.

—Solo tienes que decir las cosas correctas delante de las personas adecuadas y el asunto se corre como la pólvora. — Bella se encogió de hombros.

El sonido del timbre los hizo despabilarse, esta vez Jacob saltó más rápido de la silla y fue por la comida, pero solo un poco después Bella escuchó que la llamaba. Al ir a ver que sucedía pues la comida ya estaba pagada, se detuvo al ver a su madre quitándose las gafas de sol mientras inspeccionaba todo lo que estaba a su alcance. Si creía que iba a tener paz estaba equivocada.

—Nos das un momento, Jake — le pidió a su amigo que reacio a marcharse aceptó. Al estar a solas, Bella centró su atención en su madre. — ¿Qué puedo hacer por ti?

—Está en un buen lugar — dijo refiriéndose al apartamento. —Lástima que no pudieras conseguir algo mucho mejor.

Bella se mordió la lengua, su madre vaya que tenía cara de decir algo como aquello cuando ella todo lo que tenía era por Charlie, y ella con orgullo podía decir que ese departamento era fruto de su trabajo.

—Lo de ayer fue un espectáculo inadmisible, Isabella, esta mañana tu padre habló con Demetri y le contó lo que realmente sucedió. — Se ajustó el bolso en el brazo.

— ¿En serio? Cuéntamelo. — Pidió con los dientes apretados y cruzándose de brazos.

— Dijo que solo quiso hablar contigo, te has apartado de tus amigos por juntarte con… —frunció los labios. — con los Cullen, contra los Hale no tengo nada, ya que son una familia modelo, pero bueno, él solo estaba expresando su preocupación y más ahora que te has involucrado con uno de ellos. Ambas sabemos que cuando no escuchas lo que quieres o que la gente te enfrenta puedes volverte agresiva, dijo que tú lo atacaste y él solo te estaba reteniendo para que no te hicieras daño y luego llegaron ese grupo de bárbaros contra él.

Bella abrió mucho los ojos ante aquella sarta de mentiras.

— Ellos solo me defendieron, Demetri estaba siendo demasiado rudo y si no lo detienen no sé de qué hubiera sido capaz. —Dijo Bella demasiado alto.

— ¡Justo como ahora! — Le señaló Renee. — Estás a nada de explotar. Eres tú quien se quiere continuar engañando con que esa familia es algo más que una arribista; ¡hasta tus amigos saben que son malas influencias! Demetri solo quiere que te des cuenta del error que estás cometiendo, esa familia no tiene cabida en nuestro círculo. Los pones por encima de otros, incluso de los Abernathy que son una de las mejores familias de la ciudad, Demetri jamás haría algo de lo que insinuaste. Y más vale que cuides a quien le dices estas cosas o terminarás arruinando a un buen chico de una familia muy respetable y querida. —La amenazó con los dientes apretados.

— ¡Basta, Renee! — Exclamó apretando los puños. — Es increíble lo ilusa que eres. Lo sucedido ayer es una historia muy diferente, pero ni siquiera me tomaré la molestia de intentar hacerte ver la realidad, porque como siempre, tú has lanzado tu veredicto a tu conveniencia. Para ti, los Cullen son una familia que no merece estar cerca, y todo aquello que los haga ver como lo que crees, es aceptable.

— ¡Eres tú quien se empeña en idealizarlos! — Gritó Renee perdiendo la paciencia. — Qué se puede esperar de todos, si su madre es una mujer simplona, si ha comenzado a codearse con todos nosotros es por Giselle, se cuelga de su prestigio lo que la vuelve una arribista.

Bella sintió la sangre hervir y cegada por la ira dio un par de pasos hacia su madre que notando aquella reacción retrocedió manteniendo las distancias.

—Esto es algo que no te voy a permitir. ¿Me escuchas? — Le preguntó con la voz peligrosamente suave. —De mi puedes decir todo lo que quieras, tratar de continuar mancillando mi confianza, pero no te atrevas a hablar mal de Esme y mucho menos de seguir con tu estúpido juego de menospreciarla en todo acto público en que se encuentran. Ellos no necesitan colgarse de la influencia de otra persona, ellos tienen su propio lugar. —Bella ladeó la cabeza y sonrió al creer entender lo que sucedía. — ¡Claro! La detestas porque sabes que Esme es todo lo que tú nunca podrás llegar a ser, y que el día que la gente la conozca, tú quedarás como una envidiosa déspota, una paria en la sociedad.

La mano de Renee le dio de lleno en la mejilla.

—No tienes derecho de hablarme de esta manera, lo vas a pagar muy caro.

— ¿Más? — Preguntó Bella manteniendo la mano en la mejilla, pero no se arrepentía de que le había dicho. — Haz lo que quieras, pero ya no me vas a amedrentar más, madre, estoy cansada de agachar la cabeza cada vez que a ti y a papá les plazca. ¿Quieres continuar con la falacia de la familia perfecta? Controla tus impulsos, ya no voy a estar aguantando tus arranques.

—Cuando tu padre sepa cómo me has tratado, toda esta valentía se va a desmoronar. A mí no me vas a estar amenazando.

—No fue una amenaza, solo la primera y única advertencia que recibirás —se encogió de hombros. — Si quieres continuar como la fabulosa familia Swan, sabes qué hacer.

Renee apretaba los labios y su rostro estaba adquiriendo un color bastante rojo.

Un par de pasos les indicó que ya no estaban más solas, Bella giró el rostro para encontrarse a Edward que se acercaba a ella. Notaba la molestia en su mirada, al llegar junto a ella, Bella lo cogió del brazo. Renee enarcó una ceja y lo miró como desafiándolo, Bella percibiendo aquello apretó el brazo de Edward y negando con la cabeza le indicó que no debía de caer en su juego.

—Contrólate, Renee. —Le recordó. —Edward es mi novio y por lo tanto acostúmbrate a verlo.

— ¡Eso jamás! —Exclamó.

—Si era todo lo que tenías que decir será mejor que te vayas y la próxima vez que se te ocurra presentarte ten la cortesía de avisar.

—Te juró que te vas a arrepentir. — Fue lo último que dijo antes de marcharse azotando la puerta.

Al estar de nuevo a solas Bella se dejó caer de rodillas con la respiración agitada. Su cuerpo aún temblaba, no sabía de dónde había sacado el coraje para enfrentarse de esa manera a su madre y salir victoriosa aunque no ilesa. Acababa de declararle la guerra por decirlo de alguna manera, ya eran varias veces en las que ganaba las batallas y sabía que solo la estaba volviendo más peligrosa, de Renee no sabía qué esperar, era la mujer que le dio la vida pero no por la que debía de tener consideraciones por ser llamada madre, porque para ella no lo era en realidad.

— ¿Bella, cariño?— Edward le levantó el rostro sin dejar de acariciarle la espalda, sabía que estaba en medio de un ataque de ansiedad y muy sumida en sus pensamientos que no había escuchado ninguna de las palabras que le había estado diciendo para ayudarla a controlarse. —Vamos a la habitación.

—No es necesario, solo necesito un momento. — Pidió.

El sonido del timbre la hizo saltar, Edward se apartó para ir a ver quién era y al ver al repartidor le abrió y recibió el pedido. Los chicos entraron justo en el momento en que Bella se estaba poniendo de pie más serena. Al ver a Alice supo que todos habían escuchado el altercado y lamentaba eso, de manera inesperada Alice se abalanzó contra ella dándole un fuerte abrazo.

—Gracias por defender a mamá de esa manera. — Dijo con voz entrecortada por la emoción.

—Lamento que escucharan todo eso, de verdad. —Se disculpó.

—Si quieres estar a solas lo entenderemos. —Intervino Jasper.

— ¡No! por favor, no dejemos que mi madre nos arruine el día. —Pidió.

—Tiene razón no dejemos que la bruja nos arruine el día. —Secundó Jake pasando un brazo sobre los hombros de Bella. —Estaba tan roja que creí le iba a dar un paro. ¿Eso sería considerado homicidio? — Le preguntó a Emmett. —Toma en cuenta que su enojo fue derivado de la auténtica defensa de Bella a quien ella estaba atacando.

Bella y los demás sonrieron ante aquella pregunta y razonamiento. Jake consiguió fácilmente distraerlos haciéndolos entrar en un debate sobre una ficticia muerte de su madre.

Por la tarde, Bella estaba inquieta y tuvo que llamar a Scott que aceptó verla por la noche para tratar de tranquilizarla. Edward la acompañó y esperó. Luego de plantarle cara a Renee y ser consciente de lo que la mujer le estaba haciendo con todos sus actos, poco a poco había ido mermando la confianza de Bella hasta conseguir hacerla creer fácilmente en todo lo que ella decía, y no quería creer que Renee fuera la responsable de los trastornos alimenticios de Bella, eso sería sobrepasar los límites, pero en el fondo intuía que ahí estaba la razón principal.

Edward tenía fe que ahora que estaba alejándose del ambiente tóxico en el que había estado viviendo al fin podría sanar y al fin tomar el control de su vida. En eso él la ayudaría.

La quería y no la abandonaría.


Muchas gracias a cada una por tomarse un minuto de su tiempo para dejar un comentario, leo cada uno de ellos y trato de responder cada uno de ellos.

Para las nuevas bienvenidas y espero disfruten la historia, al igual que las que la están leyendo por segunda vez.

Nos leemos el lunes.

Titi