INCERTIDUMBRE

De buena gana Leonardo se hubiera dejado llevar por la oscuridad que le arrastraba pero esas voces le estorbaban, no detenían su hablar molestando su descanso, por primera vez después de tanto tiempo llegó a sentir una de sus manos cuando un calor la rodeaba, como si alguien la estuviera sosteniendo

-¿Qué pasa?- Pensaba, con dificultad comenzó a moverse pero al sentir mucho dolor desistió. Poco a poco abrió sus ojos, pero la luz lo molestaba.

-¡Está despertando! ¡DONNIE! ¡Leo está despertando! -El estar más consciente le hacía saber que estaba acompañado.

-Hay que disminuir la luz. Estuvo encerrado en completa oscuridad muchos días. Debe acostumbrarse poco a poco- De inmediato la luz se redujo, esto le permitió abrir los ojos. Veía delante de él a tres tortugas expectantes de su reacción.

-Gggrr- nada más que un sonido gutural salió de su garganta. Quería preguntar muchas cosas, pero no podía, su boca tenía un tubo, sus manos varias agujas con líquidos entrando a su cuerpo mientras que sus brazos estaban vendados, lo peor fue darse cuenta de que no tenía sensación en sus piernas, las que estaban cubiertas por una manta, se sintió atemorizado, no reconocía a ninguno, no podía hablar ni moverse, miró cuanto pudo, muchos aparatos ruidosos y medicamentos -"¿Dónde estoy?" ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren de mí? ¿Por qué no me dejaron morir?"- Pensaba con angustia.

"A nadie le interesas" "No importa lo que suceda tu habrás de sufrir una muerte aterradora" "Te mantengo vivo porque quiero verte sufrir"- La voz de su captor fue recordada mientras su pulso se aceleraba, se dio cuenta que esas tortugas estaban ahí para cumplir las palabras de ese sujeto.

-Se está agitando demasiado. Puede hacerle daño. Lo tengo que sedar. – El de banda morada lo decía con preocupación, Leonardo trato de moverse, correr, huir, pero no podía, su cuerpo no respondía.

-"¡NO! Déjenme. Déjenme ir"- Quería gritar, el constante sonar de sus signos vitales hacían ver que entraba en angustia.

-Leo cálmate hermano. Ya estas a salvo- Uno de ellos lo tomo de las mejillas para verlo directamente a los ojos - Todo estará bien, lo prometo- En los últimos instantes antes de quedarse dormido pudo ver cómo esos ojos verdes lloraban.

Desafortunadamente su mente de nuevo lo llevó a aquella poza de agua salada donde estuvo en cautiverio -"Esta frío. Oscuro. ¿Por qué estoy aquí? ¿Nadie me espera? ¿Nadie me busca? ¿Que hice para merecer esto? Estoy muriendo y tengo miedo"- Las pesadillas de Leo le hacían revivir los recientes acontecimientos donde su captor le aseguraba que no había nadie interesado en él.

Después de unas horas en su infierno personal Leonardo comenzó a escuchar voces que comenzaban a irrumpir su pesadilla.

-Tenemos que ir despacio con él- Leonardo escuchaba adormilado -Slash lo maltrato mucho y no sabemos qué fue lo que le hizo, pero es evidente que afecto su psique.

-¿Que no lo sabemos? Donatello. Slash se lo llevó, lo golpeo hasta cansarse, lo mató de hambre y lo dejó en esa poza de agua... si nos hubiéramos tardado un poco más él... todo es por mi culpa; Leo… Leo… él me lo advirtió y no lo escuché. Si no hubiera ido con Slash, si no hubiera caído en su trampa, Leo no hubiera tenido que rescatarme, tomó mi lugar justo cuando ese monstruo pretendía llevarme con él. ¿Por qué no hice caso? ¡Soy un tonto! Por mi culpa Leo casi muere y ahora me tiene miedo.

-A eso voy Rafa. Leo no debería temernos, pero lo hace. Quiere decir que Slash debió decir o hacer algo para que sucediera, por eso debemos tener paciencia con él.

-¡Llegó la cena!- Una voz juvenil y un aroma dulzón invadió el lugar Leonardo nuevamente despertaba, ya no estaba entubado, pero aún seguía conectado a esos aparatos. El tratar de moverse aún era doloroso.

-Agrr- Miles de toques sintió por todo el cuerpo, esto le hizo mostrar una mueca de dolor, al escucharlo todos voltearon a verlo.

-¡LEO!- Todos corrieron hacia su hermano, esto lo intimidó, tenia miedo de esos seres frente a él y poco entendía lo que pasaba.

-Calma Leo, todo está bien, no te esfuerces, debes descansar- Aunque Leonardo no decía nada sus ojos mostraban mucho, los miraba asustado, veía todo el lugar y trataba de alejarse de ellos, lo que solo provocaba que su dolor se incrementará, era tal la angustia y desesperación que sus ojos comenzaban a mostrar una ligera línea de llanto, sus hermanos se alarmaron, Leonardo no era de los que se derrumbaban con facilidad.