—¡Es el sueño de mi vida, casarme! —espetó Zenitsu a Tanjiro—. ¿Así que por que no me dejas hacerlo?

—Puedes hacerlo.

Los ojos de Zenitsu brillaron de emoción.

—Pero no con mi hermana.

La ilusión se le hizo añicos.

—¿Cómo puedes ser así? ¡Egoísta! ¿Cómo puedes destruir mi inocente sueño? —Y en el instante que Zenitsu vio a Kanao, la incluyó en la conversación—. De seguro —apuntándola—. Si Kanao_chan estuviera hablando de su sueño, no serias tan cruel para destrozarlo.

—No, porque no estaría pidiendo casarse con mi hermana.

—¡Kanao_chan! —llamó el rubio—. ¿Cuál es tu sueño? ¿Es casarte y formar una bella familia? —le preguntó con evidente deseo de que sea así—. Porque de casualidad yo buscó esposa.

Tanjiro lo miraba sin poder creer.

—¡Zenitsu! —gritó por su indecoroso atrevimiento. Él hizo caso omiso, esperando la respuesta de la chica, que no llegó.

—¿Por qué estas callada?— preguntó.

Ella lanzó la moneda y cuando salió de tal manera que podía contestar. Respondió—:Hiciste una pregunta en la que nunca había pensado.

—¿Queee? —sorprendiendo enormemente—. ¡¿Nunca haz pensando en un sueño?! ¡Es por lo que se vive! ¿No tienes algo que desees con desenfrenada pasión a que se haga realidad?

Kanao negó lentamente con la cabeza.

—¿Y yo no puedo ser tu sueño? —preguntó tomando con demasiada confianza las manos de Kanao, las mismas que Tanjiro separo. Llevando a rastras al chico atrevido.

—¡NO LE IMPONGAS TU SUEÑO A LOS DEMÁS! —exclamó llevándoselo lejos, mientras la chica veía a los dos chicos irse. Uno, claramente no quería.

...

Al día siguiente, Kanao volvió a ver a Tanjiro. La chica lanzando la moneda, casi enseguida, le preguntó.

—¿Tener un sueño es importante para vivir? —cuestionó, quien se había quedado pensativa sobre ese tema. En fin, nunca había tenido problemas al no tener uno—. ¿Un sueño es algo que uno debe poseer con el fin de vivir?

—¿Qué quieres decir?

—Incluso sin un sueño, siempre y cuando uno tenga comida y techo, se es capaz de vivir —explicó—. Pero, Zenitsu dijo que es por lo que se vive.

—Un sueño, es un deseo, es algo que se anhela o se persigue a que se realice. Un sueño, puede convertirse en tu propósito para vivir. Por un sueño harías cualquier cosa para que se cumpla, es algo que quieres apasionadamente que descuidadamente podrías ofrecer tu vida entera. Eso incluso puede cambiar tu forma de ser.

Kanao, quien se quedó cautivada por la manera en que hablaba. Cuestionó—:¿Tú tienes un sueño?

Sonrió suavemente antes de contestar.

—Volver humana a Nezuko.

Al escucharlo Kanao, asintió. Debió habérselo imaginado.

—Lo lograras —aseguró, sus ojos rosados mirando fijamente a Tanjiro, con una mano puesta en su pecho. Él sonrió.

—Tú también, de seguro vas a encontrar un sueño, algo que quieras y deseas que se cumpla con fervor desde el fondo de tu corazón —repuso el muchacho sonriente—. Te apoyare cuando llegue el momento.

Esas mismas palabras que Kanao no pudo dejar de pensar.

—¿Un sueño? —se preguntaba a si misma—. ¿Llegara el momento en que lo tenga? Algo que cambia la forma de ser y que anhelas apasionadamente… ¿Podre obtener un sueño?

Sí, podía.

Y entretanto, más pasaba el tiempo con Tanjiro, el sueño que desarrollaba era el de estar siempre a su lado.