LA RESPUESTA

-No lo sé Leo, puede que eso te estrese y no queremos que esos recuerdos te hagan daño- Le decía Donatello mientras ayudaba a recostarlo, se percató que el mayor lo miraba atentamente como queriendo reconocerlo.

-¿No has dormido bien? Es por mi ¿verdad? Perdón por preocuparte, de seguro no has dormido por cuidarme y yo te grité… y todo lo que dije.

-No Leo, no lo hagas- Donatello rápidamente le habló con firmeza – No te sientas culpable de nada. Tú no recuerdas lo importante que eres para nosotros… y para ser francos no te lo decimos mucho -Admitía avergonzado.

-Tu siempre nos cuidas cuando tenemos pesadillas, no te vas de nuestro lado hasta que te aseguras de que no volveremos a tenerlas. También compartes tiempo con nosotros a pesar de que quieres ir a entrenar, que es algo que adoras, prefieres platicar con nosotros, jugar y compartir.

-Siempre nos das buenos consejos y no nos regañas o recriminas cuando no hacemos caso, nos ayudas a darnos cuenta de nuestros errores sin burlas ni engaños.

-Nos ayudas a mejorar en los entrenamientos, tú nos enseñas con toda la paciencia. Tienes un sexto sentido para saber cuándo algo no está bien, cuando te mentimos o cuando nos metemos en líos – Rafael suspiró tristemente - Eso fue lo que sucedió Leo.

-Rafa no…- Donatello pretendía detenerlo.

-Por favor, cuéntenme qué pasó, quiero recuperar mis recuerdos y tal vez eso me ayude, no quiero olvidar todo eso que dicen que he hecho.

-¿No nos crees Leo?- Leonardo sabía que había visto la mirada inocente de Miguel Ángel en otra parte.

-Sí, creo en todo lo que me han dicho, pero no quiero pasar la vida sin poder recordarlos, no quiero eso, no se lo merecen.

-Esta bien Leo, pero si te llegas a sentir mal avísanos, no queremos que te presiones, tus recuerdos han de regresar a su tiempo – Leonardo solo asintió y Rafael comenzó con su relato.

-Hace algunas semanas Slash me contactó, yo no dije nada porque sabía que no lo aprobarías, tú y él siempre han tenido diferencias. En un principio me había dicho que había cambiado, salíamos a patrullar solos y era divertido. Extrañaba a mi buen amigo.

Después comenzó a insinuarme que deberíamos hacer nuestro propio equipo, me invitó a unirme a él y esa noche él esperaba mi respuesta, dijo que me mostraría algo a lo que no podría resistirme.

No sé cómo lo hiciste, pero te enteraste de mis salidas con él, me advertiste que no lo hiciera, que él no era de fiar, que sus intenciones no podían ser buenas, pero yo me molesté contigo, te pedí que no te entrometieras y no quise hacer caso a tu razón. No sabes cómo me arrepiento.

Esa noche salí a buscarlo solo para llevarte la contra – Leonardo apretó las sabanas preparándose para escuchar una respuesta a la duda que lo asaltó.

-Rafael- Dijo con seriedad – ¿Tú te querías ir con él? Me parece que eso te debí haber preguntado desde un principio ¿Lo hice? Pues si no lo hice y tú en verdad querías seguirlo creo que… interferí innecesariamente, tal vez tu camino no estaba junto a nosotros, por eso ese sujeto estaba muy enojado- A Leonardo le dolía pensar que no había sido un buen hermano, capaz de tener unida a su familia, comenzaba a sentirse mareado.

-¡No Leo! ¡No digas eso nunca! Nosotros más que un equipo somos una familia, es solo que… no lo recuerdas, pero siempre te hago enojar, muchas veces no estamos de acuerdo, pero no por eso nos dejamos de querer, tu nunca nos has abandonado ni en nuestros peores momentos y esa fe que tienes en nosotros es bien correspondida.

Esa noche reflexione sobre lo que me dijiste, entendí que tenías razón, Slash tenía un loco, torpe y descuidado plan, que de seguro nos llevaría a la muerte, todo para destruir una de las fábricas de Destructor, así que cuando le dije que no iría con él, que me quedaría con mi familia inmediatamente enfureció, me golpeó hasta dejarme sin aliento, estaba dispuesto a llevarme con él a cualquier costa y me disparó una clase de malla, en ese momento tu interviniste, me habías estado cuidando todo el tiempo y cuando me viste en peligro tomaste mi lugar, esa malla te atrapo y llevó a ti en mi lugar.

-Creemos que al descubrir que no eras Rafael te golpeó hasta cansarse– Donatello tocó la herida que Leonardo tenía en su cabeza – Tu cabeza sufrió un fuerte trauma- Todos recordaban cómo encontraron una pala ensangrentada a pasos de la prisión de Leonardo - Eso fue lo que te hizo perder la memoria – Leonardo cerró los ojos, el mareo había aumentado.

-¿Qué pasó después? ¿Cómo me encontraron?

-Slash se contactó con nosotros, nos mandaba fotografías diciendo que como castigo deberíamos hacer lo que él quería, acabar con la fábrica de Destructor, nos mandaba una foto tuya cada día y no tuvimos opción, hicimos lo que nos pidió, después de eso pidió un intercambio, yo iría y tomaría tu lugar. Afortunadamente Donnie pudo saber en dónde estabas por medio de las fotografías que teníamos, las marcas de tu piel eran de agua salada y solo había una bahía con pozas similares, fuimos sin perder tiempo, para cuando llegamos te buscamos en todas las pozas y cuando te encontramos también había una nota de Slash, sabía que iríamos por ti y esperaba que estuvieras muerto para entonces, por más que lo buscamos ya no pudimos encontrar.

-No único que nos importaba era que tú estuvieras bien, eso era suficiente para mí, que bueno que resististe Leo- Miguel Ángel lo abrazó, Leonardo quería corresponderle, pero sus fuerzas lo dejaban, un dolor de cabeza y respirar cansado lo agobiaban.

-¿Qué te pasa Leo?

-No sé, no me siento bien – Donatello rápidamente lo revisó.

-Será mejor que descanses hermano- Y recostándolo lo dejaron dormir, había recibido mucha información de un solo momento, era normal que no se sintiera del todo bien. Esa noche fue muy larga, Leonardo solo llegaba a recordar lo que había ocurrido en esa poza de agua, todo lo anterior se había desvanecido provocándole una gran angustia.