Declaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Pero la trama es completamente de mi autoría. A casi 10 años de haber sido publicada por primera vez, regresa mejorada.

Gracias a mi beta Andrea y mi prelectora Ta-Cullen por ayudarme a acomodar las ideas.


29.- Suposiciones

La fiesta que estaban organizando las chicas estaba a la vuelta de la esquina, queriéndole dar cierto misterio, habían optado por una temática de máscaras y antifaces. Lo primero que consiguieron fueron los vestidos, y luego batallaron un poco para conseguir los antifaces convenientes que fueran a juego con sus vestidos.

Tenía un par de días que Bella percibía un poco extraña a Alice, pero lo atribuyó a ser la coordinadora de la fiesta de ese fin de semana y quien estaba ayudando con sus ideas para la boda, así que supuso se le pasaría cuando la fiesta resultara el éxito que se pronosticaba.

Todos estaban entusiasmados con la fiesta y los boletos se agotaron en tiempo record. El anunció de un Dj fue un gran aliciente, era uno con bastante renombre lo que hizo de aquella fiesta un evento sin precedentes.

Edward se aseguró de que esa noche no lo interrumpirían, era importante para las chicas además quería estar cerca de Bella. Unas semanas atrás cuando salieron a cenar con los chicos se encontraron a Demetri con Tanya y Tyler en el restaurante. Al inicio todo parecía bastante normal, pero luego hubo una actitud de Demetri que le hizo agudizar los sentidos, aunque en teoría ya no estaba interesado en Bella se notaba que eso era más que mentira. Su lenguaje corporal decía todo lo contrario y al despedirse no le quedó la menor duda.

Al estrecharle la mano y notando que Bella no estaba cerca Demetri se la apretó con fuerza, y Edward hizo lo mismo.

— Jamás olvido, Cullen, voy a disfrutar cuando acabe contigo. — Le soltó la mano y le dio una palmadita amistosa en el brazo al ver a Bella acercarse.

Contrariado se quedó sin saber cómo responder, lo vio acercarse a Bella, apretar su brazo con suavidad y besarla en la mejilla, haciéndola saltar y decirle algo a lo que Demetri se encogió de hombros y se marchó, pero antes de salir se giró y aprovechando que Bella no lo estaba viendo le hizo un saludo a Edward completamente burlón.

Sin poder contenerse Edward le preguntó que había sido aquel episodio a lo que Bella se encogió de hombros, lo abrazó y le dejó saber que le pidió no volverlo a repetir.

De verdad lo intentaba, pero desconfiaba de Demetri y no quería tener otra discusión con Bella haciéndolo parecer posesivo, cuando solo estaba preocupado por lo que Demetri podría hacer, aquella noche dejó en claro sus intenciones y no iba a darle la más mínima oportunidad. Estaba en una encrucijada.

Estaba junto con los chicos esperándolas a ellas que aún no salían de la habitación. Esa noche también estaba Jacob con Leah, que luego de algunas salidas con el grupo ya era una más. Edward sonrió al ver a Bella acercarse charlando con Leah, ambas con vestidos ajustados de diferentes tonalidades, al notar que la observaba, Bella se detuvo y giró lentamente.

— ¿Te gusta lo que ves? — Preguntó llegando frente a él y envolviendo su cuello con sus brazos.

— Siempre — admitió besándola hasta que escucharon a los chicos aclarándose la garganta recordándoles que no estaban solos.

Llegaron al lugar donde era la fiesta, ya había un buen número de autos estacionados y la fila para entrar no era demasiado larga, por lo que no tuvieron que esperar demasiado. Al entrar las luces y toda la decoración iban en perfecta armonía. Rose y Alice eran las estrellas de la noche, muchos se acercaban para felicitarlas por el estupendo trabajo.

Bella se apartó un momento de ellos para una foto con sus compañeros, Edward no pudo evitar seguirla con la mirada apretando los labios al notar como Demetri se las ingeniaba para mantenerse muy cerca de ella.

— ¿Está todo bien? — Le preguntó Jacob al notar la ira contenida por la forma en que apretaba el vaso entre sus manos y que estaba a nada de romperse.

— Lo está. — Mintió tratando de tranquilizarse. Se pasó una mano por el cabello, estaba actuando como un hombre celoso, nunca había sentido nada igual y solo era por Demetri.

Luego de la foto y de bromear un poco, Bella regresó con su grupo notando un cambio en la actitud de Edward, le acarició el rostro y lo besó tratando de disipar cualquier cosa que estuviera molestándolo, lo logró y lo vio sonreír.

Conforme la fiesta avanzaba se hacía más difícil hablar, la música estaba demasiado alta y la gente gritaba para hacerse escuchar. Cuando el Dj tomó el escenario los gritos se incrementaron y todos comenzaron a bailar disfrutando de aquel momento. Edward maldijo al sentir su móvil vibrar y notar más de tres llamadas perdidas del hospital, sin quererlo en realidad se tuvo que apartar.

— ¿Es una broma? — Protestó Bella cuando le dijo que saldría a hacer una llamada.

— No tardo. — Le dijo besándola y empujando a personas hasta poder llegar a la salida y entrando a una habitación lejos del ruido para poder llamar al hospital.

No era una urgencia, solo que había olvidado firmar una forma y a su paciente no le querían practicar el estudio, así que tuvo que esperar en línea a hablar con el encargado del laboratorio para que realizara el estudio. Como se conocían aceptó realizarlo, pero le indicó que tuviera cuidado ya que sus otros compañeros no cederían tan fácilmente.

Al terminar salió de donde estaba para regresar a la fiesta junto a Bella y el resto del grupo, le tomó un rato encontrarlos, pero al hacerlo Bella no estaba con ellos. Leah que estaba cerca, le indicó se había marchado con Tanya. Edward bebió un par de copas sin dejar de tratar de encontrarla, pero el hecho de que muchos continuaran con los antifaces puestos lo hacía más difícil, luego de casi media hora pudo ver a Tanya moverse entre la gente yendo hacia una de las salidas, sin decir una palabra fue hacia ella.

La llamó, pero al parecer no lo escuchaba y siguió su camino, fue hasta llegar al pasillo que la alcanzó y la tomó del brazo haciéndola saltar, pero de inmediato se recompuso y le lanzó una sonrisa amplia.

— Hola, Edward.

— ¿Has visto a Bella? — Le preguntó.

— Hace un rato, la dejé junto a Jessica, Mike y Demetri. — Respondió con indiferencia.

Edward apretó los labios recordando haber visto en la pista a Jessica y Mike.

— Te puedo llevar al salón donde estaban, dijeron que necesitaban hablar de algo importante. — Mencionó cogiéndolo del brazo y llevándolo por unos pasillos. — Admiro tu madurez, muchos otros estarían ardiendo de celos al saber el tiempo que pasa su novia con un chico que estaba loco por ella.

— Son compañeros. — Agregó Edward tratando de sonar tranquilo.

— Y tenemos una amistad de muchos años — Agregó Tanya. — Aunque últimamente han hecho demasiadas cosas juntos. — Se encogió de hombros. — ¿Cómo lo haces? Yo en tu lugar estaría deseando matar a la chica en cuestión, pero bueno, creo que no tengo tu madurez y Bella es muy afortunada.

Se detuvo en seco y tiró de él hacia el lado contrario,

— Era del otro lado. — Señaló Tanya nada convincente.

Edward desconfió ante aquel súbito movimiento y giró el rostro deteniéndose al ver a Bella en la terraza con Demetri, estaban hablando lo que no era nada alarmante, pero cuando vio cómo se acercaba a ella apartando el cabello dejándolo detrás de su oreja sin que ella se inmutara o lo apartara lo hizo explotar.

Dio un par de pasos hacia donde estaban, pero se detuvo. No iba a montar una escena en ese sitio, lo que iba a decirle lo tendría que hacer en privado.

— Edward — lo llamó Tanya apretándolo del brazo. — Todo tiene que tener una explicación. Bella no es estúpida.

— ¿Lo crees? — Le respondió señalando hacia donde continuaban, estaban tan absortos hablando entre caricias que no parecían darse cuenta de que no estaban del todo solos. Mandó todo al diablo y al final fue hasta ellos.

Al notar su presencia, Bella saltó hacia atrás y su sangre se heló.

— Edward — se acercó a él y este se echó hacia atrás dejando claro que no quería que lo tocara.

— ¿Qué vas a decirme ahora? — Le espetó con los dientes apretados.

— No es lo que piensas, puedo explicártelo. — Continuó Bella.

El móvil de Edward volvió a vibrar y maldijo, era del hospital y lo dejó pasar. Para volver su atención a Bella.

— Hablaste de confianza y… — Se interrumpió al volver a sentir su móvil vibrar, rechazó nuevamente la llamada y llegó un mensaje de que era una urgencia. Maldijo y desbloqueó el móvil para llamar.

Bella intentó acercarse pero él volvió a rechazarla, lo vio solicitar estudios y algunos resultados de la exploración física para finalmente solicitar un quirófano e indicar que estaría ahí lo más pronto, mientras dejaría que el residente comenzara, era de último año y hasta ahora había hecho un buen trabajo por lo que le confiaba iniciara el procedimiento para no perder más tiempo.

— No puedes irte. — Pidió Bella yendo tras él.

— Esto requiere mi atención, pero puedes seguir divirtiéndote sin esconderte — sentenció con los dientes apretados, no le agradaba dejar las cosas sin aclarar dándole tiempo a inventar una buena excusa, pero era una vida la que estaba en juego. — Hablaremos y tendrá que ser una muy buena explicación porque no soy estúpido. — Protestó dando media vuelta ya alejándose.

Bella se quedó mirándolo con el corazón doliendo a cada latido, se giró hacia Demetri que aparentaba desconcierto.

— Hablaré con él, está malinterpretando lo que realmente sucedió. — Dijo luego de que Tanya le contara como se veían las cosas desde el otro lado.

— Yo me encargo, solo asegúrate de estar ahí mañana para la firma. — Puntualizó regresando al salón en busca de los demás.

Al llegar solo encontró a Jacob con Leah, los demás se dispersaron luego de que Edward se marchara al hospital. Jacob aprovechó un momento para preguntar qué estaba pasando, notaba a su amiga inquieta, pero ella le dijo que no era nada que disfrutaran lo que restaba de la fiesta.

Al marcharse ellos, Bella lo hizo ya que su móvil lo había olvidado en el coche de Edward así que no tenía manera de comunicarse con las chicas y deseaba marcharse, fue Jacob quien les avisó que la llevarían a casa.

Luego de la cirugía, con varias horas llenas de complicaciones, estaba en la sala de descanso y su paciente en la UCI con signos estables. A primera hora recibió llamadas de Bella, pero no estaba listo para hablar aún con ella. Luego de lo que vio la noche anterior no sabía que pensar en realidad, tenían demasiado que aclarar.

Era sábado por la noche y estaban todos en casa de los Cullen, a excepción de Bella lo que llamó la atención de todos, pero bastó preguntar para saber que algo había ocurrido, pero Edward se negó a entrar en detalles. Estaba furioso, pero aunque deseaba despotricar contra ella se contenía, tras varias horas el enojo disminuyó; por la mañana había descubierto el móvil de Bella en su auto y lo mantenía en el bolsillo, sintiéndolo vibrar constantemente.

Notando que no estaba del todo bien, Esme le pidió quedarse ya que había bebido bastante durante la cena. Estando en la habitación de la casa de sus padres le llegó un último mensaje antes de que el móvil se apagara finalmente. Era de Demetri disculpándose por el incidente y no ser más cuidadoso. Lanzó el móvil sobre la cama rebotando y cayendo al suelo, no le importó si se rompía.

Bajó por una nueva botella y se quedó en el jardín bebiendo hasta perder el conocimiento. Despertó casi al amanecer por el frío que le caló muy profundo, entró tambaleándose y con un dolor de cabeza como el que no recordaba haber experimentado, lo más lejos que llegó fue a la sala y se cobijó con una manta que Esme tenía ahí.

Varias horas después escuchó el sonido del timbre, se despertó gruñendo por el sonido que lo lastimaba. Escuchó la voz de su madre saludar e indicar que estaba en la sala, se levantó para intentar escapar de quien quiera que estuviera ahí, pero no se pudo mover suficientemente rápido y antes de salir Bella lo llamó haciéndolo detenerse y la ira apoderarse de su cuerpo.

— ¿Cuantas botellas te bebiste? — Le preguntó al percibir el aroma del alcohol. — Edward, necesitamos hablar.

— ¿Qué mentira me vas a contar o te vas a sincerar? — Espetó con ironía demasiado alto.

Aquello la hizo encogerse, quería tener una plática civilizada con él, pero al parecer no iba a ser una opción y todos en esa casa se enterarían.

— Puedes bajar la voz. — Le pidió

— ¿Temes que se enteren de qué eres en realidad? — Gritó aún más fuerte. Se acercó a ella que retrocedió, le parecía peligroso en verdad. — ¿Cuánto tiempo tiene ocurriendo? ¿Creíste que no me enteraría? ¿Fue el único?

— ¡¿De qué estás hablando?! — Chilló horrorizada. No le gustaba la implicación, aquello le recordó a su padre y la hizo enojar. — Me enferma que te atrevas siquiera a pesar algo como aquello. Entre Demetri y yo solo hay negocios, han sido solo reuniones de trabajo.

— ¿Negocios donde el dinero no es la moneda de cambio? — Se acercó a ella con el sarcasmo brillando en su mirada.

Aquello la alteró, se acercó a él y le dio una bofetada haciéndole girar el rostro.

— ¡¿Cómo te atreves?! — Le gritó furiosa.

Edward se llevó la mano al rostro y los ojos inyectados en ira se enderezó por completo tratando de intimidarla, pero ella al igual estaba furiosa y a la defensiva.

— Tú sola lo dijiste, ya que no estás bajo el ala de Charlie Swan y eres una don nadie te estabas valiendo de tus recursos, utilizando las conexiones que posees… y en tu "mundo" el sexo a cambio de bines y posesiones no es nada extraño.

Bella intentó darle una nueva bofetada, pero esta vez Edward le cogió la mano deteniéndola con más fuerza de la necesaria.

— ¡Edward, suéltala! — Chilló Esme que había llegado al umbral de la puerta ante los gritos, y se escuchaban pasos bajar por las escaleras.

Edward lo hizo y notó a Bella retroceder frotándose la muñeca.

— ¿Qué está sucediendo? — Inquirió Carlisle pasando frente a su esposa y quedando entre la pareja.

Bella giró el rostro para notar que también estaban Alice, Jasper, Rose y Emmett, todos con la misma cara de confusión.

— Solo que he descubierto su engaño. — Dijo alto y claro.

Alice se llevó las manos a los labios y miró a Jasper. Aquello le llamó la atención y Edward se acercó a su hermana.

— ¿Lo sabías?

Todas las miradas se centraron en ella. Bella frunció el rostro ante aquello, no tenía idea de que estaba sucediendo.

— Hace unos días la vi salir del Sheraton junto con Demetri, esperaron sus autos y cada uno se fue por su lado. — Mencionó Alice acongojada, solo lo había hablado con Jasper quien le aconsejó hablarlo con Bella, tenía que haber una explicación, él sabía que ella quería a Edward y no lo engañaría, aunque así lo pareciera. — Tengo una foto.

Alice cogió su móvil y buscó hasta dar con una imagen que Edward vio y se acercó a Bella entregándole el móvil con rudeza.

— ¡¿Un maldito hotel?! — Chilló Edward lleno de furia y una risa sarcástica. — Habiendo tantos malditos restaurantes en esta ciudad, deciden ir a uno que convenientemente está en un hotel. ¿Qué tienes que decir de esa foto? No se percibe que fuera solo una comida.

Bella respiró profundo antes de ver el móvil, notó su blusa arrugada y la falda mal colocada, todo porque Demtri derramó accidentalmente su bebida que cayó en su falda y tuvo que ir a limpiarse al servicio tratando de quitar la mancha ocasionando que su ropa quedara en aquel estado.

Hizo acopio de su autocontrol para no perder la paciencia ante todas las cosas que la acusaban de lo contrario. Todo tenía una explicación, solo necesitaba que le permitieran explicarse. Tomó aire y comenzó.

— Después de la pelea que tuvimos por Demetri evité mencionarte que estaba haciendo un trato con él para evitar futuras discusiones. No lo iba a llevar a casa y nos encontrábamos en restaurantes, ese día comimos juntos mientras acordábamos el precio de la propiedad. Derramó su bebida y tuve que ir al servicio a limpiarme para evitar que se manchara y el aroma del alcohol se impregnara. — Aclaró con serenidad, todo eran suposiciones y Bella se negaba a que todo terminara por una estupidez. — Ahora veo que fue un error inmenso el no hablarte de lo que estaba haciendo, pero no quería más discusiones.

— ¿Cómo creerte? — Le dijo dejándose caer en uno de los sillones y llevándose las manos al rostro. — Las personas nunca cambian ¿verdad?

Bella se llevó una mano a la boca, miró a todos y notó como rehuían su mirada, solo Esme y Carlisle parecían darle en beneficio de la duda. Aunque sabía claramente qué lado elegirían.

— ¿Qué estás intentando decir con eso?

Edward levantó el rostro, la mirada era severa y a pesar de ver el dolor en los ojos de Bella no se detuvo, algo se había roto.

— Sabemos perfectamente de dónde vienes, lo que has hecho. No eres una chica con un pasado integro. — Se levantó y metió las manos en los bolsillos de su pantalón. — Cuando se rompe la confianza se rompe todo, ahora no se si…

Aquella frase inconclusa le rompió el corazón a Bella, sabía perfectamente lo que iba a decir, pero a pesar de su error, él la estaba juzgando más duramente de lo que merecía, estaba sacando a relucir su pasado, algo que le había confiado.

— Fuiste tú quien irrumpió en mi vida.

— Un grave error. — Soltó. Aquello la hirió profundamente, al final entendió como era considerada.

Con un nudo en la garganta se llevó las manos al cuello donde seguía descansando la cadena con el anillo de compromiso, la desabrochó y lo extrajo dejándolo entre sus dedos por unos segundos. Una sonrisa se formó en su rostro, intentando ocultar el dolor.

— Al final mi pasado nunca se irá. — Dijo tratando de que su voz no se quebrara. — Tienes razón, cometí muchos errores y al parecer son los únicos que importan, siempre seré la chica con problemas, adicta y evidentemente que usa el sexo como moneda de cambio. — Suspiró. — Primero Renee, luego Charlie y ahora tú ¿Qué hice para que me crean una vil puta?

Aquello hizo que los demás contuvieran el aliento.

— Isabella… — Interrumpió Edward en un lapsus.

— Eso es lo que has estado insinuando, conoces mi pasado mejor que cualquiera en esta habitación, pero eso no te da derecho a juzgarme y mucho menos echármelo en cara. Antes de ti todo era diferente, ¿qué si me acosté con varios? ¡Lo hice! — Admitió sin un atisbo de vergüenza. — Si por eso merezco que me llamen puta, adelante. Pero no te atrevas a decir que uso el sexo para escalar.

— ¿Y cómo lo llamas entonces? — Inquirió Rosalie. — Si todo se trata de un error ¡Defiéndete!

Edward vio a Bella que negó y eso le demostró que no estaba en un error. Lanzó uno de los jarrones de Esme contra la pared haciendo saltar a todos.

— Jamás debí salvarte, debí dejarte morir.

— ¡Edward! — Exclamó escandalizada Esme ante aquella declaración.

— Estás tan equivocado y te he explicado las cosas, pero ya me has juzgado y tu orgullo no te permite ver más allá. — Aclaró Bella.

Una risa cínica se desprendió de la garganta de Edward. Ella dio un paso a lo que él retrocedió, Bella dejó el anillo sobre la mesita de centro y sintió el peso de lo que estaba sucediendo, estaba sola.

— Cuando te des cuenta del error que estás cometiendo ya no…

— Puedes largarte de una vez, — le indicó señalando la puerta. — Por más que lo intentes no vas a envolvernos en tu juego de víctima, la pobre chica y sus malas decisiones. ¡Vete!

Con el poco orgullo que le quedaba, Bella se reacomodó el bolso y dio media vuelta para salir. Le dolió notar como todos evitaban verla, pero al pasar junto a Alice la cogió del brazo encajándole las uñas.

— Te brindamos una familia y nos traicionaste. — Le dijo enojada.

Bella se sacudió la mano de la que consideraba su amiga y miró a Emmett que observaba a otro lado.

— Puedes preguntar directamente al Sr. Hoffman sobre la adquisición de la propiedad, él fue quien revisó el contrato y estuvo en varias reuniones.

Sin esperar una respuesta salió de la casa. El aire le golpeó el rostro y se encaminó hasta su auto, recordó su móvil pero no iba a regresar, podía comprar otro.

Arrancó saliendo a la calle sin fijarse haciendo a un auto sonar el claxon por estar a punto de chocarla, pero ella lo ignoró. Se arrepintió de haberlo dejado entrar en su vida, admitía haber vivido los mejores momentos a su lado, pero había sido muy injusto. Golpeó el volante y se marchó a casa, necesitaba estar sola, ante eso soltó una risita tensa al saber que en realidad lo estaba.

...


Gracias por sus comentarios y los mensajes privados, volveré a responder cada uno de ellos tratando de aclarar las dudas sin spoilers.

Para las nuevas bienvenidas y espero disfruten la historia, al igual que las que la están leyendo por segunda vez.

Nos leemos más pronto de lo que creen, estamos en la línea final del primer volumen.

TITI