Harry Potter le pertenece a JK Rowling en por lo menos 68 idiomas. Esta historia le pertenece a White Squirrel en por lo menos dos.
Capítulo 17
Bathsheda Babbling era una mujer de edad media con una mirada impaciente. Su tez era oscura y tenía cabello de tono castaño rojizo que caía sobre su túnica negra, y sobre sus ojos en un flequillo. De acuerdo a Cedric y Roger, era más amistosa de lo que parecía, y Hermione se sorprendió al aprender de Fred y George (quienes le aseguraron que no era broma) que su mejor amiga era la extraña profesora de adivinación, la profesora Trelawney. Quizás los opuestos sí se atraían.
Hubo el suficiente interés que el seminario especial de runas tuvo lugar en el gran comedor el sábado por la tarde. Por supuesto, la mayoría de los estudiantes eran estudiantes de runas antiguas de quinto año para abajo, y sólo había unos cuantos de primero: Hermione, Harry, Ron, y unos cuantos Ravenclaw. Percy Weasley estaba sentado en la primera fila, aun pesar de que Hermione estaba segura de haberlo visto haciendo sus rondas de prefecto a esa hora.
Unos minutos después de la hora en que el seminario debía de empezar, cuando parecía que nadie más iba a llegar, la profesora Babbling se puso de pie en frente de unas pizarras y se dirigió al grupo.
–Gracias a todos por venir –dijo con tono amigable–. Me alegra ver que hay tal interés en temas mágicos fuera de lo común. Es cierto que el tema de hoy no ayuda en el trabajo diario que utiliza runas, o incluso en trabajos que requieren el conocimiento, pero espero que pueda crear una buena introducción al amplio mundo de lo que es posible con magia rúnica.
–Nunca he estado muy satisfecha con el método tradicional para enseñar runas –continuó Babbling–. El currículo estándar para el estudio de las runas antiguas requiere el aprender el lenguaje primero y después las aplicaciones mágicas. Sin embargo, siempre he considerado que una introducción temprana a los aspectos mágicos del tema ayudaría a generar más interés y hace más fácil el aprender magia rúnica avanzada más adelante. Después de proponer al Consejo un cambio en el currículo sin éxito, y un terrible intento de crear un club junior de runas hace unos años, decidí pedir al profesor Dumbledore la oportunidad de realizar un seminario especial de runas fuera del currículo. Si el resultado de hoy es bueno, quizás pueda expandirlo a una serie, o incluso revivir el club.
–Para aquellos nuevos al tema, las runas son, en términos simples, una forma de magia escrita. Las runas pueden ser escritas o inscritas en un objeto, y son usadas para mantener hechizos que requieren más poder, o que se necesita que duren más, o que afecten un área más amplia de lo que es generalmente posible con hechizos o encantamientos ordinarios. La mayoría de las barreras obtienen su poder de runas, así como muchos de los sistemas que mantiene el Ministerio de Magia, como la red flu y la red de trasladores. Puede que les sorprenda saber que los trasladores no pueden ser creados en un impulso, sino que tienen que estar conectados a energías a larga escala en la tierra para poder funcionar.
Eso sorprendió a Hermione. No había leído tanto sobre transportes mágicos, pero estaba segura de que la aparición no requería tal soporte… o por lo menos no requería mantenimiento por parte del Ministerio. Aunque claro, la aparición tenía un rango más limitado para todos aquellos que no fueran Albus Dumbledore. Tomó nota de eso como referencia.
–La mayoría del trabajo con runas que hacemos en Hogwarts, y de hecho, la magia rúnica estándar, involucra runas nórdicas, o futhark. –Babbling señaló el alfabeto angular escrito en una de las pizarras–. Sin embargo, cualquier sistema de escritura puede ser utilizado para la magia rúnica, incluso pictografías, imágenes en las cuales el arte se convierte con fluidez en encantamientos ordinarios. Muchas culturas antiguas desarrollaron sus propias formas de magia rúnica basada en sus sistemas de escritura primitivos… pictografías aztecas, jeroglíficos egipcios, caracteres proto-chinos, entre muchos otros. Y por supuesto, la evidencia más temprana de magia en Europa proviene de amuletos de arcilla inscritos con pictografías rúnicas de más de mil años de antigüedad que cualquier método de escritura.
–Ahora, algunos sistemas de escritura funcionan mejor para la magia rúnica que otros. Parte de esto es por la intención, al igual que en otras formas de magia. Por ejemplo, idiomas que son tradicionalmente considerados "sagrados", como el árabe, hebreo, y sánscrito, tienden a ser más poderosos. Sin embargo, la ciencia detrás del futhark nórdico está mucho más desarrollada. Esto es porque el futhark antiguo tiene la característica, compartida sólo con sistemas de escritura cuneiforme, de ser escrito sólo con líneas rectas.
–La posición y alineamiento de las runas es muy importante para la creación de runas avanzadas ya que incluso un pequeño error puede disminuir considerablemente el poder del encantamiento. Para hacerlo adecuadamente, el arreglo preciso debe de ser calculado aritmánticamente, lo cual es más fácil de hacerse con líneas rectas, haciendo al futhark ideal. Pero no es el único método posible. Investigadores de magia árabe en particular toman la estrategia opuesta. Debido a que el árabe es tan curvo, escriben las palabras con caligrafía extremadamente fina, la cual, en manos de un artista con experiencia, puede funcionar tan bien como runas futhark aritmánticamente alineadas. Sin embargo, esto es un arte y no una ciencia, creado en base a la intuición y a la práctica, como la diferencia entre la creación de hechizos de manera analítica o experimental. –Hermione no tenía idea de que significaba eso, pero juró investigarlo después.
–El alfabeto latín, el que utilizamos en el idioma inglés, no es particularmente bueno para la magia rúnica. Aunque tiene muchas líneas rectas y es utilizado como la base de muchos hechizos, las letras tienen diferentes medidas y el interletraje (el espacio entre las letras) es inconsistente, lo cual hace el alineamiento más difícil. Sin embargo, el poder escribir runas en el idioma natal puede ser útil para magia rúnica "rápida", la cual es útil para encantar algo que no se necesita dure mucho tiempo.
La profesora Babbling continuó su lección por un tiempo, hablando sobre como las runas podían interactuar con la magia del ambiente de manera análoga a los movimientos de las varitas. Era muy importante mantener la energía de los hechizos en mente, o algo así. Hechizos ordinarios, de los cuales ya estaban aprendiendo lo básico, podían causar que objetos se movieran por sí mismos sin la necesidad de mantener la energía de manera constante, como las bolas de nieve encantadas de Fred y George. Pero la energía aún tenía que provenir de algún lugar, usualmente de la varita, en cuyo caso los encantamientos se perderían después de un tiempo. Para muchos encantamientos, era posible obtener la energía de la magia en el aire para un resultado más permanente, pero al final serían tan poderosos como el mago.
Con las runas, sin embargo, esa limitación era reducida. La magia rúnica podía extraer más energía del aire, de la tierra (aunque esa distinción no era muy clara), del material en el que estaba escrita si era mágico (como piel de dragón), o de seres vivos en el área, especialmente si éstos eran mágicos. Eso significaba que los efectos podían ser permanentes, o que duraran tanto como las runas duraran físicamente, y ser mucho más poderosos. También podían empujar esa energía de vuelta a los campos mágicos de la tierra, afectando un área más amplia de lo que era posible con hechizos comunes.
Había toda clase de hechizos para manipular, activar, y cargar runas en diferentes materiales, pero la profesora Babbling los ignoró todos para enfocarse en el tema del seminario. Usar letras latinas, explicó, era útil porque se podía escribir el nombre del hechizo directamente y cargarlo para producir un efecto más largo y duradero que simplemente usando una varita. No estarían al nivel de las runas nórdicas, pero eran más fácil y rápidas de crear. Con sólo unas palabras o runas en idiomas combinados (un tema más avanzado para otro momento, dijo), sería posible realizar hechizos repetida y automáticamente, con aplicaciones en el entrenamiento de aurores y en cuidado intensivo en hospitales. Por supuesto, para aplicaciones normales, las runas nórdicas serían más útiles, pero en una situación de emergencia, las runas latinas pudieran ser una salvación.
Después de explicar un poco como los hechizos usuales para la carga de runas debían de ser modificados para funcionar con letras latinas, así como los atajos y cambios que podían ser usados (los cuales no eran aceptados en clase), consideró que el grupo estaba listo para un ejercicio práctico y comenzó a entregar tejas y tizas a los estudiantes.
–Nuevamente, este es el tipo más simple de magia rúnica –les recordó Babbling–. La teja y la tiza no son mágicas. Las runas serán cargadas por sus varitas. Esto quiere decir que no tendrán más poder que el que ustedes pongan, mientras que un medio más mágico permitiría más opciones. La naturaleza transitoria del medio también provocará que la magia sea más débil y menos estable, pero aun así es una herramienta excelente para la práctica. Para aquellos que no lo sepan, usualmente usamos estas tejas para practicar la creación de runas ya que las runas pueden ser cambiadas y corregidas mucho más rápido y fácil que si estuvieran talladas o escritas con tinta.
–Para este ejercicio, encantaremos las tejas para que realicen un encantamiento levitatorio –dijo una vez que todos estuvieron listos–. Coloquen la teja sobre la mesa en frente de ustedes. Coloquen la tiza sobre la teja, completamente vertical, para que escriban con toda la punta de la tiza. Queremos que las letras sean gruesas y parejas. Ahora, escriban "LEVIOSA" con letras mayúsculas grandes a lo largo de la teja. Intenten mantener el mismo tamaño y espacio para obtener mejores resultados.
Hermione realizó marcas mentales sobre la teja para visualizar dónde tenían que ir las letras y escribirlas con ángulos cuidadosos y sus mejores curvas matemáticas. No era perfecto, pero parecía regular. Ron hizo sus primeras letras muy grandes y tuvo que volver a comenzar, pero al final resultó bien. Las letras de Harry fueron un poco pequeñas y sólo llenaron tres cuartos de la teja.
Ese ejercicio no era el más completo, pensó. Casi nada de uso práctico utilizaba sólo una runa o una palabra. La versión sencilla de Wingardium Leviosa sólo haría que flotara, no que se moviera, y sin runas de activación, continuaría flotando donde sea que fuera colocada en el aire hasta que la magia se acabara. Por sí misma, esa era una propiedad interesante: uno podía colocarla en cualquier lugar en medio del aire y ahí permanecería. Hermione inmediatamente pensó en hacer que un libro descansara de tal manera. Pero la falta de control era un problema. De hecho, con sólo una palabra, la magia continuaría consumiéndose incluso si la teja se dejaba sobre la mesa.
Esa era una de las razones por las que Runas Antiguas era una materia electiva, Hermione había leído (aunque el desafío de aprender otro idioma tampoco era sencillo). Incluso las más sencillas de las runas mágicas requerían varias piezas para estar bien. Era tan complicado como las pociones y mucho más analítico. Por las expresiones de Harry y Ron, también debía de parecer esotérico para los magos, pero le recordó a Hermione la programación en una computadora.
–Para este ejemplo sencillo no utilizaremos hechizos especializados para la magia rúnica –dijo la profesora Babbling–. Otra razón por la cual las runas latinas son más fáciles de usar es porque la modificación del hechizo puede ser utilizado para las runas. En este caso, el encantamiento es Leviosa Potentia, y el movimiento de la varita es el mismo nada más agregando un golpe con la varita sobre las runas. Todos inténtenlo ahora, y tengan cuidado de tocar la primera letra con la punta de la varita. Si lo hicieron correctamente, deberían de ver las letras brillar.
Hermione realizó el hechizo y fue feliz al notar todas las letras brillando, aunque el brillo era más intenso en las letras más lejanas a su varita. Para su sorpresa (y la de él mismo), Ron lo logró en su primer intento. Harry sólo logró que la L se iluminara. La mayoría de los estudiantes de Runas Antiguas lo encontraron bastante sencillo.
–Ahora que lo tienen, sostengan su varita ahí. Deberían de poder sentir la magia fluir en las letras. Los estudiantes más jóvenes quizás no estén acostumbrados, por lo que deben concentrarse. Esa es otra razón por la que las runas no se enseñan hasta el tercer año… para que estén acostumbrados a sentir su magia. Por el momento, si tienen problemas, sólo enfóquense en poner más energía en el hechizo. Para un hechizo pequeño y de poder tan bajo como este, un minuto de concentración debería de iluminar las runas por una hora. Hay maneras mejores y más rápidas, por supuesto, pero esto es más que suficiente para nuestro propósito.
Hermione se enfocó en las letras. Sabía que magia muy intensa podía sentirse, pero tomaba bastante magia el refinar el sentido de la magia. Apenas podía detectar la energía fluyendo en su varita, pero las letras brillaron más mientras se concentraba.
–Eso es suficiente –dijo la profesora Babbling después de un minuto–. Veamos que han hecho. Tomen su teja y suéltenla en el aire, así. –Soltó su propia teja como si la estuviera dejando caer a un pie de su escritorio, pero permaneció flotando. Todos los estudiantes intentaron hacer lo mismo.
Inmediatamente se escuchó el ruido de una docena de tejas cayendo sobre los escritorios. Algunas cayeron lentamente o flotaron de lado hasta que se estrellaron con otras. Harry parecía decepcionado ya que la suya cayó de lado, flotando como si alguien la estuviera sosteniendo de la L. La de Hermione permaneció en el aire, sólo desplazándose un poco, aunque estaba algo inclinada. Miró a su alrededor y notó que Ron lucía satisfecho. Su resultado era similar al de ella.
–Buen trabajo, Ron –le dijo con sinceridad.
–Gracias… tú también.
–Sí, muy buen trabajo para ser de primer año –dijo la profesora Babbling–. Cinco puntos para Gryffindor por cada uno. –También lucía satisfecha por los resultados cuando examinó a los demás y explicó lo que habían hecho mal, y anunció que intentaría organizar otro seminario para enseñar runas de activación en latín. Los tres estaban interesados y Harry convenció a Ron y a Hermione de ayudarlo a practicar para que estuviera listo.
Después del estrés de la primera mitad del año escolar, Hermione estaba bastante sorprendida por lo fácil que se adaptó a su rutina durante el semestre de primavera. No había experiencias casi mortales, ningún misterio peligroso que resolver, y estaba durmiendo lo suficiente; sólo tenía clases, tarea, y tiempo suficiente para relajarse con sus amigos. Oh, e integrales. Muchas integrales.
Esa era la parte difícil del cálculo. Las derivadas seguían una serie de reglas claras. Las integrales también las tenían, pero eran mucho más complejas y necesitaba usar todo su conocimiento de álgebra para resolver las ecuaciones. En práctica, podía aprenderse unas reglas y observar en una tabla todas las diferentes funciones que pudiera manipular para resolver los problemas. El libro de cálculo tenía varias páginas al final con fórmulas, pero había libros enteros que sólo encontraría en bibliotecas muggle.
De cualquier modo, Hogwarts finalmente se sentía como una escuela normal, pero con magia, lo cual quería decir, un lugar bastante divertido para alguien como Hermione, especialmente cuando tenía varios amigos que eran lo suficiente estudiosos para ir a su paso. Así era como las cosas tenían que ser, y se lo dijo a Ron una noche mientras jugaban ajedrez. (Jugaba contra él varias veces a la semana, y estaba segura de que estaba mejorando. Incluso llevó la ventaja un par de veces, aunque siempre ganaba él.)
Por supuesto, parecía que había dicho un embrujo porque cinco minutos después llegó Harry, en pánico porque el profesor Snape había decidido arbitrar el siguiente partido de quidditch, y después Neville cayó a través del agujero de la entrada ya que había sido atacado por Draco Malfoy con una maldición de piernas unidas. Bueno, mientras más cambiaban las cosas, más permanecían iguales.
Las siguientes dos semanas fueron bastante tensas. Snape se portaba peor con Harry, con quien fuera su pareja ese día sufriendo las consecuencias junto a él. Tan desconcertante como eso era, Hermione aún no encontraba una explicación de lo que había ocurrido durante el primer partido, excepto que Snape había intentado matar a Harry, y con él como árbitro, sería la oportunidad perfecta para intentarlo de nuevo. Pero ni Hermione ni nadie tenían idea de que hacer para ayudarlo. Más de una vez le dijo que no jugara, pero Gryffindor terco como era, no la escuchó. Incluso intentó preguntar a la profesora Vector con una pregunta oblicua sobre lo justo que sería Snape como árbitro, pero la profesora Vector le aseguró que Snape sería un profesional.
Llegó el día del juego y Harry llegó al campo junto al resto del equipo… y atrapó la snitch en cinco minutos. Gritó como una fanática cuando ocurrió, saltando y abrazando a Parvati, quien estaba en la fila delante de ella, para la sorpresa de la joven. No se dio cuenta de lo estresada que había estado por el partido hasta que terminó, y su amigo no murió… de nuevo.
De hecho, las únicas personas en peligro durante el partido fueron Ron y Neville, quienes se agarraron a golpes con Malfoy, Crabbe, y Goyle. A Hermione también le hubiera gustado lanzar un maleficio a Malfoy después de lo que escuchó que dijo sobre los muchachos (ahora que ya sabía unos cuantos), pero por supuesto nunca haría algo así… en público, por lo menos. Sí les pidió a Fred y George que le hicieran una broma, para la sorpresa de sus amigos. Malfoy, Crabbe, y Goyle pasaron un día entero caminando con cabello rojo Weasley y ojos verdes como los de Harry, junto con lentes a juego pegados a su rostro, y fueron víctimas de maldiciones de piernas unidas más de una vez. Hermione tuvo que permanecer cerca de sus amigos mayores por unos días para mantenerse a salvo, pero valió la pena.
Por otro lado, Harry logró regresar del partido con noticias inquietantes. Ron y Hermione estaban entusiasmados por la fiesta que los gemelos estaban organizando cuando Harry se apareció treinta minutos después e inmediatamente los llevó a un aula vacía.
–Harry, ¿qué ocurre? –Preguntó Hermione cuando estaban seguros de estar solos.
–Vi a Snape ir al bosque –les dijo Harry–, así que lo seguí en mi escoba.
–¿Tú qué? –Gritó Hermione–. Harry, no puedes hacer so. El bosque es prohibido, y peligroso, por eso el nombre.
–Escúchame –siseó–. Tenía mi escoba, por lo que podía escapar rápidamente, pero tenía que descubrir lo que Snape estaba haciendo. Lo escuché hablar con Quirrell en el bosque.
–¿Quirrell? –Dijo Ron.
–Sí. Snape confirmó que lo que está protegiendo el perro es la piedra filosofal, y estaba tratando de obligar a Quirrell a decirle cómo pasarlo, y después dijo algo sobre el "abracadabra" de Quirrell.
–Así que Snape en verdad está tratando de robarla –dijo Ron.
–¿Abracadabra? –Dijo Hermione–. ¿Así que hay otras cosas protegiendo la piedra?
–Debe de haber –respondió Harry–. Probablemente varios encantamientos y así. Esos son los únicos que escuché, pero creo que Snape estaba hablando sobre otros y estaba obligando a Quirrell a ayudarle a pasarlos.
–¿Y Quirrell en verdad se opuso a Snape? –Preguntó Hermione algo nerviosa.
–Sí, pero no creo que dure mucho.
–¿Durar? La piedra será robada antes del martes –dijo Ron con terror.
–No puede ser tan malo –se trató de asegurar Hermione–. Si Dumbledore es el que la está protegiendo, estoy segura de que hay muchas protecciones. No creo que Quirrell y Snape sean capaces de pasarlas.
–Pero Hermione –dijo Harry–, Quirrell es el profesor de defensa y Snape quiere serlo. Estoy seguro de que saben más de las artes oscuras que cualquier otro en la escuela. Quizás lo logren.
–Mira, no es que podamos hacer mucho. Ni siquiera deberíamos de saber sobre la piedra. Además, Dumbledore es muy inteligente. Estoy segura de que tiene todo bajo control.
Febrero se convirtió en un marzo tormentoso, pero por lo menos la nieve se había ido. Las cosas se calmaron por un momento, el descanso antes de que los profesores comenzaran a prepararlos para los exámenes, y nada más parecía estar ocurriendo con Quirrell, excepto que el trío dejó de burlarse de su tartamudeo. Mientras tanto, Hermione continuó visitando a los elfos domésticos de vez en cuando. Usualmente iba sola, pero ellos siempre estaban felices de verla.
Era obvio que los elfos no recibían muchas visitas en sus dormitorios, y nadie nunca mostraba interés cuando Hermione los invitaba a acompañarla. Ron, por muy tolerante que era, aún mostraba la tendencia sangre pura de no preocuparse por los elfos, y la mayoría de sus amigos criados en familias mágicas eran similares. Ojos que no ven, corazón que no siente, era su estrategia usual, lo cual tenía sentido ya que los elfos se enorgullecían de su habilidad de hacer el trabajo sin ser vistos. Harry estaba un poco más interesado, pero normalmente tenía práctica de quidditch durante el tiempo libre de los elfos. Sally-Anne, por otro lado, los encontró escalofriantes. Fred y George habían visitado un par de veces, pero ya que los elfos no podían ayudarlos a romper las reglas, normalmente se quedaban en las cocinas para poder llevarse comida.
Pero a Hermione le gustaba que fuera así. Sentía que visitar a los elfos era algo suyo. Por supuesto, sería maravilloso si los magos y los elfos fueran mejores amigos, pero era bueno tener algo que hiciera por sí misma, además de las matemáticas.
Y así fue que se encontró jugando ajedrez con Tilly una tarde mientras Harry estaba en práctica de quidditch y Ron terminaba su tarea. A Hermione le agradó notar que Tilly era muy buena en el ajedrez; no estaba a su nivel, pero era lo suficiente buena para ser un desafío además de Ron, y compartía el gusto de Hermione por jugadas poco convencionales. Parecía que los elfos más conservadores eran bastante ingeniosos, pero quizás era necesario en el mundo mágico. Su nieta lo mostraba más obviamente, por supuesto: Sonya era una elfina problemática bajo los estándares de los suyos, y honestamente, estaba algo obsesionada con las cartas, por lo que era mejor seguir con el ajedrez.
Hermione tomó su torre y la colocó en posición. Ya que la mayoría de los elfos tenían que hacer o encontrar la mayoría de sus pertenencias, las piezas de ajedrez no se movían por sí solas (y eran, por supuesto, de tamaño ideal para un elfo). Tilly observó el tablero y capturó la torre con su reina, pero eso era lo que Hermione esperaba. Hizo jaque al rey de Tilly con su alfil, obligando a la reina a capturarlo, y creando el espacio para que pudiera mover su caballo.
–Jaque mate –dijo Hermione–. Fue un buen juego, Tilly.
–Gracias, señorita Hermione Granger –chilló Tilly–. La señorita es buena jugadora de ajedrez. Tilly piensa que debería de jugar contra la profesora McGonagall.
–¿La profesora McGonagall juega ajedrez?
–Sí, señorita. La profesora McGonagall fue campeona de ajedrez en Hogwarts cuando era una estudiante.
–¿En verdad? No sabía que había un torneo de ajedrez.
Después del juego, Tilly dijo que era hora de clase de historia para los niños elfos. Tocó una campana en la esquina de la sala común y varios elfos pequeños entraron por el pasillo largo y corrieron a la escalera en dirección al ático. Hermione recordó su razón original para explorar el espacio.
–Tilly –dijo–, ¿puedo atender la clase?
Los ojos grandes y grises de Tilly se abrieron más y brillaron como sickles.
–¿La señorita Hermione Granger quiere ver como enseña Tilly?
–Claro. Es muy interesante ver cómo hacen las cosas aquí. Y de hecho, quería preguntarte… me preguntaba si te molestaría enseñarme este lugar. Quiero decir, parece que tienen tres pisos además de unas cuantas torres pequeñas.
–Sí, señorita Hermione Granger –dijo Sonya acercándose–. Es como tener nuestro propio castillo dentro del castillo. –Rio ante eso y las dos comenzaron a subir las escaleras, aunque de rodillas en el caso de Hermione, hasta llegar al "segundo" piso en los dormitorios de los elfos.
En verdad era como un castillo en miniatura, se dio cuenta Hermione. Si el primer piso contenía todos los cuartos, el segundo debía tener las aulas, y otras habitaciones esenciales deberían de estar ahí. Sacó un trozo de pergamino de su túnica y comenzó a tomar notas sobre las habitaciones.
–¿La señorita Granger está dibujando nuestras habitaciones? –Preguntó Sonya.
–Algo así. Quiero terminar mi mapa. Cuando empecé la escuela en septiembre me estaba perdiendo tanto que decidí crear un mapa del castillo. Nadie lo ha hecho antes porque las cosas cambian bastante, pero quería uno que fuera aproximado, por lo que yo misma medí los muros. Por eso estaba buscando sus dormitorios. Supuse lo que eran los otros cuartos, pero nadie me supo decir que había aquí arriba.
–¿Usted sabe dónde están todos los cuartos en el castillo, señorita? –Dijo Sonya con sorpresa.
–No, sólo los lugares que los estudiantes tienen permitidos… y sólo los que no están escondidos. Esperaba poder encontrarlos todos, pero no tengo el tiempo.
–¡Sonya puede ayudar! Los elfos sabemos dónde están todas las puertas ocultas y cómo pasarlas.
–¿En verdad?
Sonya asintió con entusiasmo.
–¡Eso sería fantástico! ¡Gracias! –¡Finalmente! Pensó. ¡Finalmente podré terminar mi mapa! Hermione estaba tan emocionada que se agachó y abrazó a la elfina, dejando a Sonya con una expresión que indicaba que estaba a punto de desmayarse. Sonya tuvo que ir a hacer sus labores después, pero se fue con una enorme sonrisa. Los elfos no estaban acostumbrados a recibir ese tipo de atención por parte de los humanos. Mientras tanto, Hermione atendió la clase de historia y nuevamente aprendió mucho más de Tilly de lo que nunca había aprendido del profesor Binns. (Había aprendido bastante del libro de texto, pero la perspectiva de los elfos era interesante).
Fue el fin de semana siguiente cuando Hermione y Sonya finalmente tuvieron el suficiente tiempo libre juntas para comenzar a explorar. Cumpliendo su promesa, Sonya mostró a Hermione todas las puertas que tenían permitidos los estudiantes y como abrirlas, y casualmente mencionó a nadie en particular algunas puertas en las que los estudiantes no estaban permitidos (almacenes para objetos menos seguros y así). Los elfos domésticos, Hermione había aprendido, eran buenos reinterpretando órdenes para que significaran lo que ellos quisieran. Eran criaturas muy inteligentes. De cualquier modo, las puertas ocultas eran como muchas de las que ya sabía, que sólo se podían abrir si se les hacía cosquillas, se les pedía con amabilidad, o sólo podían ser vistas si se caminaba al revés en martes. El truco estaba en las puertas que no eran usadas con frecuencia; había muy pocas personas a las que pudiera preguntar cómo encontrarlas, por lo que era una gran ayuda el estar con Sonya. Incluso había una escalera oculta que creaba un atajo a la torre de Gryffindor desde el Gran Comedor.
Supuso que no debió de sorprenderse cuando, mientras estaban explorando, Fred y George se acercaron a ellas, con sus brazos cargando cosas que no quería saber qué eran.
–Hola, Hermione –dijo uno de ellos.
–Curioso encontrarte aquí –terminó el otro.
–Hola –dijo ella.
–Pareces ocupada.
–Así es.
Los gemelos observaron su cuaderno de reojo, donde estaba marcando todas las puertas y cuartos.
–Parece que has retomado tu proyecto –dijo uno de ellos... George, estaba segura.
–Y convenciste a un elfo que te ayude.
–Ella es la de las cartas, ¿verdad?
–Sí, señores, yo soy Sonya –dijo la elfina.
–Sonya me ha estado mostrando dónde se encuentran todas las puertas ocultas –explicó Hermione.
–¿Y no nos preguntaste a nosotros? –Dijo Fred–. Me hieres.
–Tenían práctica de quidditch. Además, quiero asegurarme de que la información sea real.
–¿Nosotros? ¿Mentirte a ti? –Dijo Fred con falsa indignación.
–Jamás haríamos eso –dijo George.
–Quizás ocultaríamos algunos detalles importantes…
–Como la imposibilidad de ciertas tareas…
–O lo que ocurriría si lo intentaras…
–Pero nunca mentirte.
–No hay nada divertido en eso.
–Mi punto exactamente –concluyó Hermione.
–Bueno, diviértanse –dijo Fred con una sonrisa y elevó sus paquetes–. Tenemos trabajo que hacer. Nos gustaría tener ese tipo de ayuda.
–Desafortunadamente, nuestros planes no son lo suficiente virtuosos para los elfos –agregó George–. Buena suerte con tu mapa. Quizás podamos comparar notas uno de estos días… asegurarnos de que no nos hemos perdido de nada.
–Sí, claro –dijo Hermione con entusiasmo–. Les avisaré cuando termine.
