Y llego el día de la expedición.

Todos nos dirigimos al punto de reunión de la escuela, donde nos esperaban varios buses, nos organizamos por salones. Y partimos con rumbo al aeropuerto.

Ya en el aeropuerto, nos reunirnos con las otras escuelas que irían al mismo lugar que nosotros, eran como ocho y nos calificaban por años, poniéndonos brazaletes, rojo para los de segundo año y amarillo para los de primero, en esta expedición solo habían estudiantes de primer y segundo año.

Y nos empezaron a integrar, nos revolviendo e iniciaron con Alison, la mandaron a sentar junto a la representante de la clase 1, como si supieran los que había pasado, Alison solo avanzó sin decir nada, mientras Alejandra evitaba roces con él.

Liz observó la escena sin decir nada, esperaba un cambio de parecer de la clase.

Y todos fuimos mezclados con la clase 1.

El avión despegó rumbo al pueblo minero.

A mí me tocó con un tal rivale, él era de ojos negros y cabello azul, tenía un peinado algo recogido, parecía desagradarle mi presencia.

Así se veía toda la clase menos las chicas que parecía ya se habían integrado, parecían llevarse bien.

Cuando llegamos a el aeropuerto tuvimos que subir a un bus y fuimos otra vez revueltos y llegamos hasta esa ciudad minera era un poco más grande de lo que nos habían dicho, tuvimos que bajar nuestras maletas e ir a pies hasta el lugar donde nos hospedaríamos pensábamos que sería una casa grande o un lugar agradable pero nos encontramos con una pequeña posada.

No sabíamos que decir, era como si estuviéramos en guerra o prestando servicio militar o siendo castigados.

Los dormitorios eran cuartos grandes pero nos dieron colchonetas, el suelo se veía frío y en esta zona de país faltaba poco para el invierno, nos avisaron que nos integraría con un colegio donde la mayoría eran mujeres, el nombre de esa escuela era Young promese, y lo hacían para balancear los cuartos porque en nuestro grupo éramos muchos hombres.

Y en los cuartos quedaron de 30 personas, los profesores, también dormirían con nosotros.

Ya eran como las 6 de la tarde.

Nos acomodaron como hicieron con el bus y el avión, pero ahora con el otro colegio.

Estábamos siendo repartidos .Yo estaría en un dormitorio con un grupo donde la mayoría eran de la clase 1,y algunos de mi salón, como 4 del otro colegio.

Y llamaron a Alison, parecía estar molesto, preocupado por algo, nos fuimos a los cuartos.

Yo me acerque a Alison para preguntarle que le pasaba,

— No es nada importante, mejor apurémonos a escoger un lugar en este cuarto.

Cuando llegamos los de la clase 1 se agruparon en la parte izquierda los otros escogieron los lugares que faltaban, Oscar había hablado con algunos de nuestros compañeros para mantenernos alejados de la clase 1 y quedamos en una esquina.

Alison rápidamente escogió la esquina.

Yo me hice a su lado, y nos llamaron a bañarnos, todos se fueron pero Alison se demoró.

Cuando llegue al baño está a lleno, le pregunte a uno de los encargados que era ese lugar, y me dijo que fue una base militar, pero fue adaptado para ser un lugar para expediciones.

Y entre como pude a ese baño, habían muchos hombres no vi a Alison, pero trate de bañarme como pude, habían algunas duchas y unas cinco yacusis poco profundas.

En el otro baño estaba Alison con una peluca, y lentes de contacto no habían tantas personas como en el baño de los hombres así que el ambiente era reconfortable era del mismo tamaño que el otro baño, había un ambiente tranquilo.

Pero algunos de los grupos se juntaron por colegios lo cual estaba dando un ambiente un poco tenso, puesto a que en su mayoría eran de 2 año y tenía ese ego de superioridad hacia los de primer año, daban la impresión de ser desafiante.

Las féminas no prestaron atención a eso, pero con ese ambiente las estudiantes, del colegio glosbar trataron de no alejarse mucho su grupo.

Todo apuntaba a que habría algunos incidentes en este viaje.

Al lado de ellas, estaba el colegio que se les habían se había, el colegio Young promese.

Y parecían no prestar atención con lo que sucedía, pero estaba atento.

Cuando terminó la hora del baño, todos se reunieron en la sala, y repartieron la cena en cada mesa, bueno esta vez no nos mezclaron cada quien se sentó donde quiso pero, comenzaron los problemas, Alison estaba sentado junto a Saúl, en ese momento cuando unos estudiante de otro colegio se acercaron a la mesa, ese momento no llevábamos uniforme, pero por su corpulencia y su tamaño podríamos entender que eran de segundo año, uno de ellos él era de ojos morados y cabello anaranjado con tonos rubio y peinado algo puntiagudo, y le dijo

- ¿Tu eres Alison cierto?

-Si yo soy, respondió.

—Bueno mañana hay una sesión de entrenamientos, enfréntame, te reto a una pelea...

En ese momento nos dimos de cuenta que el eco de la fiesta había llegado hasta aquí.

Pero antes del que el profesor interviniera Alison respondió.

—No, gracias.

El chico pareció molestarse ante esa respuesta y quiso agredirlo, pero sintió las miradas del resto de las escuelas, todos los que observaban la escena, ante tantas miradas se fue él y los que andan con él.

Alison no le dio importancia a estas cosas.

Todos siguieron comiendo pero ya sabíamos que éramos el centro de atención de esta expedición.

Nos fuimos a descansar pues estábamos cansados por el viaje, y lo peor de todo el piso estaba frío así que sacar un brazo o un pie era una mala idea.

Y con el paso de los minutos la habitación se hacía más fría, el silencio y la tensión entre las dos clases fue el elemento propicio para que todos los que estábamos en aquel cuarto poco a poco se quedaron dormidos.

Al siguiente día se iban a hacer otro entrenamiento, y el profesor que nos acompañaba, le dio a Alison permiso para ausentarse.

No había ninguna novedad en las luchas, todo era aburrido, antes que empezaran ya todos sabíamos quien ganaría.

Cuando terminaron más luchas, todos quedamos libres para pasear por el pueblo por algunas horas, y mañana tendríamos un día entero libre.

Me fui con John y Liz a pasear.

Caminamos por el pueblo y nos encontramos Alison, era el único que no llevaba uniforme.

—Porque te fuiste, pregunto John.

—Es tedioso ser el centro de las miradas de todos, puede que sea fuerte pero yo sé que probablemente pierda una pelea contra alguien de segundo año, aunque les pueda dar la pelea, todavía no he llegado a su nivel.

Liz se acercó a él y puso su hombro.

—Eso no importa, diviértete por ahora con nosotros, aprovecha que nadie te molesta.

Llegamos a uno de los parques y Liz nos empezó a tomar fotos, como recuerdo.

Y siguió tomando fotos como loca durante un buen rato, con todo lo que veía, mientras ella se dedicaba a hacer eso, John trataba de hacer que reaccionara y dejara su locura.

Ambos mirábamos lo que sucedía y aproveche para preguntarle algo.

—Porque ya no andas con tus amiga?.

—Ellas han estado ocupadas, con lo que paso en la fiesta, han entrenado aparte no quieren que yo las ayude, piensan que son una carga para mí, además por estar en cursos diferentes, se me dificultad hablar con ellas.

Regresamos al recinto donde nos hospedábamos, una hora después.

Ya casi era la hora de cenar, estaban casi todos los del grupo.

Nos informaron que nos revolverían con otro colegio para mañana.

A muchos no les agrado.

—Todos los días ustedes ven a sus compañeros porque no estén dos días con ellos nada les va a pasar, nos dijo el profesor.

La cena estuvo más o menos, por lo menos nadie molestaba más a Alison.

Después de eso fuimos enviados a los dormitorios.

Al siguiente día al azar fueron asignados los grupos de ocho personas.

Me toco en el grupo número 16, camine a ver con quien me tocaba y la mayoría era mujeres, solo 3 hombre contándome a mí.

Acordamos ir al siguiente pueblo por el oriente, que era más grande.

Tomamos un bus, el trayecto fueron casi dos horas y media.

Cuando llegamos, nos encontramos con un lugar más movido, había un plaza de mercado, y unos cuantos bares, y fue algo sorpresivo ver un pequeño parque de diversiones.

Una de mis compañeras tomo el liderato, ella era bastante alta de cabello largo y rosado, sus ojos eran de color verde.

Eran aproximadamente las 9 de la mañana y fuimos a desayunar a un restaurante.

El desayuno era pan y huevos revueltos con chocolate, el problema para todos era el frio-seco que hacía en ese lugar.

No sentí la temperatura de la comida y termine quemándome la garganta. Me di de cuenta un rato después que quise hablar pero no pude. Y a una de las chicas también le paso.

Recorrimos creo que casi todo el pueblo, tomado fotos a todo lo que veíamos, y llego la noche.

Nos encontramos con otros grupos.

Y sin saberlo llegamos a la zona rosa de ese pueblo.

Acordamos no publicar las fotos que tomábamos en este sitio.

Pasamos por estos lugares y tal vez por coincidencia me encontré con el grupo de Alison.

Había seis hombres y dos mujeres.

Uno de ellos hablo con nuestra líder para cambiar de integrantes.

No sé por qué lo hacían pero me dio mala espina.

En fin quedaron de reunirse antes de las 9,y tomar el primer bus que nos llevara de nuevo a la ciudad, pues a estas horas por los diferentes viajes de los grupos sería difícil volver.

Y nos separamos.

Volvimos a la zona rosa.

—No se asusten solo vamos a mirar dijo el líder de este grupo.

Entramos a un...

—Yo no voy a entrar, discúlpame, pero prefiero evitar problemas, si nos atrapa algún policía iremos a un ayuntamiento.

—Si no quieres entrar pues no lo hagas, y vete.

Alison dio la vuelta y se dirigió hacia la parte de los restaurantes, yo lo seguí, no era alguien al que le gustara estar con mucha gente.

El resto nos miró y entraron a ese lugar sin dudarlo.

Caminamos por la ciudad.

—¿No te arrepientes de haberme seguido?.

—Obvio que no, desde el primer momento que escuche lo del cambio suponía que esto podría suceder., le respondí.

En la ciudad de Glosbar los menores de edad estaban hasta las 8 de la noche en las calles por motivos de seguridad, aunque los mayores de 16 por una excepción se les quito esta norma, con fines de desconocidos puesto que a veces desaparecían uno que otro y jamás se volvía a saber de ellos, por este motivo el grupo con el que andábamos no desaprovecho esta oportunidad.

Nos sentamos a comer en un restaurante.

El mesero nos preguntó si estábamos perdidos.

No, solo estamos esperando que nuestros, para volver al pueblo donde nos hospedamos.

— Ellos fueron a la zona rosa, cierto?

—Si.

—Los niños no deberían estar allí, a algunos adultos les molesta o a veces toman mucho y hacen cosas que no deben.

—Ok, respondió Alison.

—No deberíamos de ir a ayudarlos, le pregunté.

—Tú los obligaste a entrar?

Con su respuesta entendí que estaba molesto por estar en esta situación.

El sintió la agresividad de sus palabras y me dijo.

—Sé que me pasé, pero si volvemos allí estaremos metidos en serios problemas, al ser menores de edad nos llevarían a una comisaría para jóvenes y el colegio se vería involucrado.

Esperamos hasta que ya casi eran las 9 pasadas y solo estaba el otro grupo.

Les informamos lo que paso esperamos media hora más y llamamos a los organizadores del esta actividad.

Después de eso tomamos un bus de regreso al pueblo.

Llegamos casi a las doce de la madrugada.

Los asignados de cada colegio tomaron nuestra declaración.

Ya habían enviado a varios profesores, al lugar.

A lo que quedaba de ambos grupos nos separaron del resto del recinto, para evitar crear conmoción en el campamento.

A las mujeres las mandaron a un cuarto y a nosotros a otro.