Diana perseguía con su escoba a toda velocidad al camión que transportaba todo tipos de documentos emitidos por Luna Nova durante la presente jornada que acaba de terminar, entre esos documentos se encontraba la carta con su acusación la cual también incluye a Akko. El vehículo volador es bastante rápido, incluso para alguien que es destacada en la magia del vuelo sobre escoba es complicado mantener el ritmo de un medio de transporte tan rápido, en esta situación, personas como Akko o Lotte hubiesen quedado atrás hace bastante rato.

La lluvia no cesaba ni siquiera un poco, esto era una gran desventaja para la inglesa, ya que a diferencia de las hadas que están en la cabina, ella no tiene un techo y un parabrisa que la proteja de las contundentes gotas que caían.

-Diana: "Maldita sea, me estaba esperando que esa cosa fuera rápida, pero no imaginé que era para tanto… Ya estoy comenzando a agotarme y el agua absorbida por las partes no impermeables de mi traje me están comenzando a pesar" -Piensa muy frustrada.

Y como si no fuese mucho todo lo que Diana tenía en contra, se da cuenta que ahora están a punto de ingresar a un bosque con abundante vegetación, en los altos árboles se podía apreciar un agujero que atraviesa la copa de estos y que conformaban un largo y verde túnel, este es el camino del vehículo.

-Diana: "¿Qué? ¿Un túnel de hojas? debe ser una broma… Bueno, si este procedimiento de ir a buscar los archivos es cuestión de todos los días es lógico que tengan un camino ya trazado… ¿Pero por qué adentro de los árboles?"

-Diana: "Ese túnel se ve bastante estrecho, diría que apenas el camión puede entrar. Mi plan de subirme al techo no lo podré llevar a cabo en ese lugar… Lo que me parece bastante extraño es que no se hayan dado cuenta aun que los estoy persiguiendo ¿acaso me habrán visto y solamente están esperando que haga contacto para recién enfrentarme? No lo sé… De todos modos, aprovecharé la oscuridad del túnel para alcanzar finalmente la camioneta por la parte de atrás y forzar la puerta."

La camioneta voladora y Diana entran al túnel hecho entre las hojas de los árboles, ella aprovechando la oscuridad como una gran ventaja, acelera a su máxima velocidad para finalmente alcanzar al camión. La inglesa en medio de la oscuridad le cuesta bastante ver en donde afirmase bien para no caerse al vacío del túnel.

-Diana: "Bien, ya la alcancé y al parecer los duendes que manejan esto no se han dado cuenta todavía…" -La rubia agarra uno de los barrotes de la puerta trasera del vehículo.

Después de haber agarrado el barrote, Diana deja de volar en su escoba y apoya sus pies en el escalón trasero que tienen todos los vehículos de carga. La bruja de ojos azules se tambalea bastante debido a la velocidad en la que se movía el transporte, esto agregado a que sus zapatos y el escalón estaban completamente mojados por la lluvia.

-Diana: "Emm ¿Qué hago? Ya estoy aferrada al vehículo, pero la puerta está completamente cerrada. Bueno, no es que me esperaba que estuviera abierta. ¿Cómo diablos puedo abrir esta cosa? Intentaré hacerlo con magia, aunque lo más probable es que falle, esta puerta debe estar sellada con algún tipo de runa como las puertas de Luna Nova, aunque estas últimas pueden ser abiertas con alambres debido a su antigüedad, sería imposible que este fuese el mismo caso."

La rubia saca su varita del cinturón y comienza a canalizar un hechizo que tiene por objeto abrir cosas como, por ejemplo, candados; cofres; cerraduras y puertas que no estén protegidas por runas mágicas de seguridad. Una vez que la británica termina de pronunciar la conjuración de este tardío hechizo, finalmente está lista para lanzarlo sobre la cerradura de la puerta trasera del camión.

-Diana: "Bien, el hechizo está listo… Aquí voy." -La rubia cierra sus ojos y recita la liberación del conjuro. "¡Aditus ad mundum!" –El hechizo no funcionó…

-Diana: "Como lo sospeché, las cerraduras poseen runas de seguridad, estas no se abren con nada que no sea la llave con que está vinculada… Es obvio que esa llave la debe tener uno de los duendes que están dentro del vehículo. Podría robárselas fácilmente con magia de robo si tan solo tuviesen alguna de las ventanas abiertas, pero con este frío es imposible que quieran abrir alguna. Este hechizo para su efectividad se requiere que no haya ningún objeto solido entre la varita y la cosa que quiero robar…"

Para la sorpresa de Diana, la ventana del conductor se estaba abriendo, así que va a aprovechar en lanzar el hechizo antes mencionado, pero faltaba una cosa más para que este conjuro funcione…

-Diana: "¡Bien! No sé por qué la abrió, pero genial. Ahora lo único que falta es saber la ubicación exacta de la llave para poder usar mi magia de robo… Creo que haré una combinación, usaré primero magia de clarividencia para ubicar la llave y luego una vez que sepa en donde está, inmediatamente usaré robo. Por suerte ambos hechizos son de conjuración instantánea…" -Pensaba cuidadosamente su plan para hacerse con la llave de la puerta.

Todo comienza a volverse en un aprieto otra vez cuando la rubia se da cuenta que la camioneta está bajando drásticamente su velocidad , en parte es mejor para ella, porque así se le permitiría moverse con más facilidad y con menos riesgo de caerse, pero lejos de verlo como una ventaja, la inglesa lo ve más como algo sospechoso, de hecho, se le pasa por la mente de que la han descubierto, lo cual es inmediatamente descartado cuando se da cuenta de la verdadera razón por la cual el vehículo está bajando la velocidad.

-Diana: "¡Mierda! ¡Un punto de control! Con que esa es la razón de este túnel, y con razón el conductor bajó la ventana a pesar del frío y la lluvia…" -Piensa muy preocupada al avistar un gran punto de control a unos cuantos metros delante de su posición actual.

-Diana: "Me esconderé debajo del camión mientras lo registran… Lo más probable es que los obliguen a abrir la puerta trasera, así que cuando lo hagan veré la llave y cuando se la vuelva a meter en el bolsillo usaré robo sin la necesidad de clarividencia y me ahorraré en lanzar un hechizo que demande mucho poder mágico. Si no llegaran a hacer un registro tendría que aplicar mi plan anterior. La cosa es que ahí me quedaría poco poder para ir al consejo y luego volver a Luna Nova"

El camión ya había llegado al punto de control y frenan justo delante de la barra que les impedía el paso, esta barra solo puede ser elevada cuando ya hayan pasado el chequeo rutinario. Este punto estaba conformado por una caseta en donde se encuentran dos guardias hadas, uno raza minotauro y el otro de raza duende. La rubia estaba agarrada de los tubos inferiores del vehículo, estaba contra la gravedad, así que está haciendo bastante fuerza para no caer y que la descubran.

Diana se da cuenta que los duendes que iban en el vehículo abren sus puertas y descienden de este, con esto su esperanza de que esto sea un registro de carga aumenta considerablemente.

-Guardia Minotauro: "Buenas tardes, sus tarjetas de identidad del consejo por favor" -Pregunta el guardia más grade a los dos trabajadores del consejo que salen del vehículo.

-Duende conductor: "Buenas tardes. Aquí están las tarjetas de ambos" -Responde entregando la identificación de él y la de su compañero.

El guardia minotauro recibe las tarjetas y se dirige a la cabina para pasarlas por el lector mágico y así escanear sus códigos de empleado.

-Guardia duende: "Bueno, mientras mi compañero hace el procedimiento de las tarjetas, yo registraré la carga, necesito que abran la puerta trasera del vehículo, por favor."

-Duende conductor: "Okey" -Responde metiéndose la mano en el bolsillo y sacando la llave.

-Diana: "¡Perfecto!" -Se alegra al escuchar que iban a registrar la carga, comienza a asomarse un poco desde debajo del vehículo para ubicar la llave.

El duende conductor abre la puerta trasera en donde iba toda la carga con destino al consejo. Todo esto se componía de varios muebles con cuatro cajones de altura cada uno, todos contenían documentos de diferentes tipos.

El guardia duende ingresa con una linterna para registrar todos los documentos y abriendo cada uno de los cajones que había, todo esto tarda algunos minutos debido a la cantidad de papeleo que contenía, esto para la inglesa comienza a ponerse tedioso, ya que está quedándose sin fuerzas para sostenerse de su escondite.

-Diana: "Por favor ¡Apresúrense! ¡Estoy a punto de caer!" -Decía para ella misma mientras aguantaba con todas sus fuerzas.

Finalmente, el guardia que estaba haciendo el registro de la carga sale del vehículo.

-Guardia duende: "Todo en orden, pueden continuar su camino, cierra la puerta" -Dice bajando del camión.

La rubia al escuchar la última frase atinó a asomarse de nuevo para ver en donde el conductor del vehículo guardará la llave una vez que bloquee la puerta.

-Diana: "Okey, la guardó en el bolsillo derecho de su pantalón… No puedo fallar, robo requiere una gran cantidad de poder, así que no puedo desperdiciarlo."

La inglesa cierra los ojos y saca su varita con mucho cuidado para no soltarse de la parte de abajo del vehículo, comienza a mentalizar el hechizo y el lugar en donde se encuentra la llave, esto requiere mucha concentración, así que aprovecha todo el tiempo posible para enfocarse. Una vez que el chequeo de las identificaciones y de la carga terminó, ambos empleados del consejo se dirigen a la cabina de la camioneta para subirse, ahí es cuando Diana libera por fin el conjuro, justo antes del que el conductor entrara al vehículo.

-Diana: "¡Furta!" -Procura no decirlo muy fuerte para no llamar la atención de los empleados y los guardias.

El hechizo fue un éxito, la llave apareció en la misma mano en la que sostenía su varita y así sujetando a apenas estos dos objetos al mismo tiempo.

-Diana: "¡Bien!"

Las puertas del transporte se cierran, Diana al escuchar eso se angustia un poco porque en ese momento no estaba controlando mucho su equilibrio, está usando una sola mano para sostenerse y agregándole que no tenía la gravedad a su favor.

-Diana: "¡Por favor que no aceleren de inmediato! ¡No sé en donde sostenerme sin tener que soltar la llave y la varita!"

La rubia se le ocurrió agarrar la llave y la varita con sus dientes y usar esa mano para afirmarse ante la inminente partida del vehículo.

El camión aceleró bruscamente y debido a la agresividad de la partida, la británica apenas logra sujetarse para no caer, pero su escoba no corrió la misma suerte, por la fuerza de la partida del vehículo la escoba se desprendió de la espalda de Diana y cayó al vacío del túnel.

-Diana: "¡Mierda! Ahora tendré que ocupar magia metamórfica para poder volar" -Piensa mientras ve como su escoba cae y se adentra al fondo de los árboles. –Bueno, ya no importa. Ahora tengo que concentrarme en volver a la parte de atrás del vehículo"

Una vez que el camión se encuentra a una distancia segura del checkpoint que acaban de pasar; fuera de la vista de los guardias, pero aun dentro del largo y angosto túnel de hojas, Diana vuelve a coger su varita para recitar un hechizo de cambio de forma y así poder ir más ágilmente a la parte de atrás de la camioneta en donde estaba la puerta que daba acceso a la carga.

-Diana: "¡Metamorphie Faciesse!" -La inglesa se transforma en un águila calva o águila americana como se le conoce popularmente, con esta forma alcanzaría la puerta trasera sin arriesgarse a una feroz caída o a un golpe con alguna de las ramas que sobre salían del túnel.

Diana apenas termina la trasformación, rápidamente se dirige a la puerta trasera del transporte y apenas se posiciona en el escalón de este, deshace su transformación de águila, así volviendo a su forma humana otra vez.

-Diana: "Bien, aquí tengo la llave, ahora esta cerradura no debería ser problema" -La rubia mete la llave en la ranura y abre la puerta de la carga con bastante cuidado y evitando que las puertas se abran agresivamente producto del viento y el movimiento del vehículo, hace todo con el mayor cuidado posible para que los duendes empleados no se den cuanta que tienen una polizona.

La rubia por fin ingresa al contenedor de carga y con bastante cautela cierra la puerta, de todas maneras, puede ocupar la misma llave para después salir.

-Diana: "Okey, ahora tengo que revisar en cual de todos estos cajones se encontrará esa maldita carta…" -Piensa volteando a todos los rincones del vehículo.

Pero al mirar al su alrededor, la rubia se da cuenta de algo que pone en peligro su misión; hay una ventanilla hacia la cabina del vehículo, cosa que los empleados solo tendrían que voltear hacia atrás para observar todo lo que está pasando en el compartimiento de carga.

-Diana: "¡Mierda! Esto es grave…" -Piensa mientras se oculta detrás de uno de los varios cajones.

Pero cuando todo parecía desesperación para la inglesa, de repente se le enciende la ampolleta de la buena idea y ahora cree tener toda esta situación bajo control.

-Diana: "Bien, se me ocurrió una mejor idea. Creo que me convertiré en ratón para buscar la carta de forma más indiscreta, una vez que la encuentre, me quedaré dentro del vehículo con mi forma de roedor esperando a que este llegue al consejo, una vez allí, saldré de este lugar sin llamar mucho la atención gracias al tamaño de la trasformación y finalmente solo me tengo que dirigir al despacho de la directora Holbrooke y pedir que redacte el rechazo de mi acusación. ¡Qué buena idea!"

La bruja de ojos azules una vez que termina de planear su nueva idea, saca nuevamente su varita para recitar el mismo hechizo que había hecho hace unos segundos atrás y esta vez iba a convertirse en un pequeño ratón.

-Diana: "¡Metamorphie Faciesse!" -…

No pasó nada, la rubia sigue conservando su forma humana.

-Diana: "¿Qué diablos? ¿Por qué no funcionó? ¿Acaso ya me habré quedado sin poder mágico por ocupar una sola vez robo? Eso no puede ser, de hecho, aun siento que puedo hacer mucho más, no me siento agotada ni nada de eso…" -Pensaba muy confundida, pero la confusión desaparece inmediatamente cuando la rubia se da cuenta realmente lo que está ocurriendo.

-Diana: "Runas anuladoras de magia… Son bastantes de ellas que cubren todo el interior del vehículo." -Piensa mientras observa a todo su alrededor viendo las innumerables runas que estaban grabadas en las paredes del container. –"Bueno, creo que tengo que volver a plan original. Coger la carta, salir de acá y llegar por mis propios medios al consejo."

Así sigilosamente y con mucho cuidado, la rubia comienza a abrir uno por uno los cajones buscando el escrito que contenía su caso. Son un montón de papeles amontonados unos encima de otros. Eso complica mucho la búsqueda de Diana, agregando que no puede buscar muy rápido o sino los duendes que están en la cabina de darían cuenta que hay movimientos extraños detrás de ellos.

-Diana: "¡Maldita sea! No sé cómo voy hacer para encontrarlo antes que el vehículo llegue al consejo…Lo peor de todo es que no solo llevan documentos de Luna Nova, sino que también de otras academias. De todos modos, creo que los cajones deberían tener unas pequeñas plaquitas que señalan de que escuela es el contenido, la cosa es que está bastante oscuro aquí como para poder leerlos bien."

La inglesa con mucha desventaja por la poca luminosidad comienza a revisar una por una las placas que antes mencionó; pasan como unos cinco minutos así sin éxito alguno… Pero de repente, la van dobla bruscamente a la derecha, esto toma por sorpresa a Diana la cual no alcanza a sujetarse de algo y cae fuertemente golpeándose el hombro con uno de los muebles archivadores y así provocando un gran estruendo, el ruido no pasó desapercibido para uno de los empleados que se encontraba en la cabina, así que la rubia rápidamente se esconde detrás de uno de estos archivadores antes de que uno de los duendes se asomara por la ventanilla.

En la cabina del conductor…

-Duende copiloto: "¿Escuchaste eso?" -Pregunta a su colega.

-Duende conductor: "¿Qué cosa?"

-Duende copiloto: "Es imposible que no lo hayas escuchado, algo sonó muy fuerte cuando doblaste"

-Duende conductor: "No lo sé, estoy concentrado en manejar en medio de esta lluvia. A lo mejor uno de los muebles archivadores se cayó cuando doblé, asómate a revisar."

-Duende copiloto: "Está bien" -Dice poniéndose de rodillas sobre su asiento para asomarse por la ventanilla trasera que da hacia la carga del camión. - "Mmm que raro, no hay nada mal allá atrás, todo está en orden" -Dice volviendo a su puesto y apagando su linterna.

-Duende conductor: "Debe ser que impactamos un ave. Yo no escuché nada en todo caso."

-Duende copiloto: "Creo que estoy imaginando cosas…"

De vuelta a Diana en el contenedor de carga…

-Diana: "Eso estuvo bastante cerca, al parecer no se dieron cuenta de mi presencia aún." -Pensaba aliviada mientras se encontraba oculta detrás de uno de los muebles.

Cuando la rubia sale de su escondite, apoya sin querer uno de sus dedos en la placa del mueble en donde estaba escondida y con su gran sentido del tacto se da cuenta de que parece que encontró lo que buscaba. Las letras que están grabadas en las plaquitas tienen un notorio relieve.

-Diana: "¡Esto es una L! … A ver, seguiré tocando esta placa. U-N-A espacio ¡N-O-V-A! ¡Bien! ¡Esto son los cajones de mi academia! -Piensa felizmente después de haber encontrado el mueble que le corresponden a los documentos de Luna Nova.

-Diana: "Bien, cada mueble contiene cuatro cajones, así que ya no me queda mucho que revisar. Creo que comenzaré con el tercer cajón; por lo que vi en los muebles que revisé antes, todo lo destinado al tribunal de disciplina del consejo va en el tercer cajón."

La rubia abre el tercer cajón del mueble de Luna Nova y se encuentra con varios archivos que van en camino al tribunal de disciplina.

-Diana: "¿Qué? ¿Desde cuando se ven tantos casos provenientes de Luna Nova? Capaz debe ser que los casos aumentan a medida que la cantidad de estudiantes aumenta… Desde que la magia volvió a ser popular otra vez hace unos cinco meses, un número enorme de estudiantes ingresaron para este segundo semestre a Luna Nova." -Piensa la rubia mientras hojea el contenido del cajón.

-Diana: "Caso número 3462 Rose, Caso número 3463 Johnson y Acevedo ¡Mierda! No están por abecedario, tendré que buscar uno por uno hasta encontrar el mío… 3464 Smith y Liu 3465 Williams. -Y así pasa leyendo uno por uno los títulos de cada escrito hasta encontrar su apellido, pero no pasa más allá de quince minutos hasta que lo encuentra por fin.

-Diana: "Caso número 3679 Cavendish y Kagari ¡Bingo! ¡Esto es mío ahora jeje!" -La rubia se guarda el escrito de su caso en uno de sus bolsillos.

-Diana: "Solo me queda salir de aquí y listo... Escuché al conductor decir algo sobre un ave, así que asumo que ya estamos fuera del túnel de hojas"

La rubia saca la llave que robó antes a uno de los duendes del vehículo y abre nuevamente la puerta con mucho cuidado, apenas abriéndola un poquito para que la luz que ingresa al interior no se proyectara llamativamente por la ventanilla de la cabina.

-Diana: "Efectivamente… Ya estamos fuera del túnel" -Piensa al salir del vehículo y cerrando la puerta suavemente. Ahora se encuentra parada en el pequeño escalón trasero del camión.

-Diana: "Bueno, no creo que importe mucho devolver la llave a los duendes, con lo distraídos que son, capaz se pongan a pelear asumiendo que ellos perdieron la llave… Mmm con esta lluvia tan agresiva no creo que pueda durar mucho tiempo volando en forma de ave, así que solo me convertiré en águila para bajar de aquí e iré al consejo por tierra transformándome en algún felino rápido"

La inglesa saca su varita para cambiar su forma al de un águila y escapar del lugar.

-Diana: "¡Metamorf...!"

El vehículo de nuevo dobla agresivamente a la derecha, esto, combinado con el mojado y resbaladizo escalón, hace que la rubia pierda el equilibrio antes de que pudiese convertirse en un ave y cae del vehículo hacia el tenebroso vacío que estaba cubierto con una espesa niebla.

La rubia mientras cae, y debido a la agresividad del movimiento y la caída, la máscara se le sale del rostro y se pierde por allí en el vacío, pero lo peor de todo es que la inglesa se da cuenta que había soltado la varita, esta era su única vía de escape ya que la escoba la había perdido minutos antes. La bruja de ojos azules trata desesperadamente en buscar una nueva solución mientras sigue cayendo y cayendo, revisa sus vestimentas para ver si trae algo que la ayude, pero no tiene éxito alguno, no trajo nada más consigo aparte de la poción curativa que había fabricado antes de salir.

-Diana: "¡MIERDA! ¡¿QUE HAGO AHORA?!" -Exclama muy frustrada y liberando sus primeras lágrimas las cuales se van hacia arriba debido al rose del aire de la caída.

La rubia se da vuelta y mira hacia abajo, se da cuenta que está llegando al suelo, este estaba cubierto por un extenso campo de vegetación, árboles bastante altos y gruesos para ser un poco más exactos, ella empieza a mirar de un lado hacia otro para ver si conseguía recuperar la varita que también debería estar cayendo a su misma altura, pero no ve nada, la varita salió disparada lejos de la ubicación en donde la rubia se encontraba. Diana dependía totalmente de la varita y ahora que no la ve por ningún lado, no tiene nada más que hacer. Ella ya estaba comenzando a aceptar la situación en la que se encontraba ahora mismo.

-Diana: "C-Creo que hasta aquí llegué" -Dice ya resignada. –"Estoy a punto de chocar contra el suelo y ya no se me ocurrió nada que hacer…" -La rubia pega un gran respiro antes de la hora de la verdad. –"Akko… chicas… Lo siento muchísimo, fui muy terca, debí hacerles caso…" -Dice con mucho lamento. Después de eso, Diana se recompone un poco para seguir con sus palabras –"Akko, al menos pude recuperar la carta jeje, ahora puedes cumplir tu sueño sin problema alguno. Capaz no esté allí contigo a tu lado cuando lo hagas, pero igual te estaré viendo muy orgullosa de cómo te conviertes en una gran bruja…" -Dice mirando hacia arriba al profundo cielo nublado que tiene al frente suyo y que cada vez más se aleja de este. - "En fin; adiós chicas, sean fuertes… Akko… Capaz que el tiempo que estuvimos juntas no fue mucho, pero te aseguro que fueron los mejores días de mi vida y te doy las gracias por eso… Te amo mucho… se buena y cuídate…" -Dice con una pequeña sonrisa en su rostro y con sus ojos llenos de lágrimas que ascendían por la caída.

-Diana: "Madre… después de tanto, nos volveremos a ver al fin." -Es el último pensamiento de Diana antes de impactar.

La rubia cae directamente en los árboles del denso bosque, así adentrándose a las copas de estos; las cuales tenían una gran cantidad de gruesas ramas. Las ramas de manera muy dolorosa van cortando la piel de la inglesa mientras cae, esta no reacciona a las heridas y ni se queja del dolor, de hecho, ni siquiera abre los ojos, ya tiene su destino más que aceptado, pero lo que no puede evitar en contenerse es cuando impacta con sus costillas contra una rama bastante gruesa.

-Diana: "AAAAHHHGGG" -Grita del dolor.

Ese fuerte golpe fácilmente le fractura algunas costillas a la británica. Después de eso, ella, aun viva, sale cayendo de la copa del árbol en el que había ingresado. Ya con varias costillas rotas y con múltiples cortes en su cuerpo, está a punto de caer a un barranco que estaba compuesto en su mayoría de lodo debido a la fuerte lluvia que se mezclaba con la tierra, para su suerte, no cae de lleno contra el suelo, sino que cae justo en el ángulo del barranco así deslizándose a través de este. Diana, mientras desciende por el barranco, no logra evitar impactar contra algunas piedras que se encontraban allí, empeorando aún más su estado. Cuando ya iba como por la mitad del barranco, la inglesa impacta con una roca de considerable tamaño, ella alcanza a protegerse del golpe con su brazo izquierdo así evitando golpearse en la cabeza, pero debido a eso su brazo se fractura de forma bastante dolorosa.

Una vez que por fin Diana llega deslizándose a la base del barranco toda sucia, mojada, herida, perturbada psicológicamente y ya casi inconsciente, esta se da vuelta para quedar boca arriba tendida en el suelo y así poder mirar al cielo en sus últimos momentos.

-Diana: "D-Duele…" -Es lo único que logra decir.

Pero de repente se escucha un gran estruendo, esto llama la atención de la rubia la cual difícilmente gira su cabeza en dirección de dónde venía el sonido y ver de qué se trataba. El gran ruido no era nada más que la roca de gran tamaño con que se había golpeado antes, el impacto con su brazo provocó el desprendimiento de la gran piedra y ahora esta se dirige hacia una moribunda Diana.

-Diana: "N-No me va a golpear completamente… Aunque la verdad lo desearía… para que se acabe esta mierda rápido…" -Dice segundos antes de que la roca llegara hacia ella.

La gran piedra cae encima de la pierna derecha de la rubia, así quedando completamente atrapada. Aunque la roca no le hubiese caído, aun así, estaría inmóvil de todas maneras por las graves heridas que se había causado antes con la caída y los golpes.

-Diana: "¡HNNNNNGGGG!" -La rubia trata de aguantar el dolor del aplastamiento de su pierna mientras aprieta sus dientes con todas sus fuerzas y aprieta el lodo del suelo con su única mano que puede mover.

-Diana: "¿Va-valdrá la pena tomarme la poción curativa a esta altura? -Se dice a si misma con un jadeo bastante acelerado. –"Con varias costillas rotas, mi brazo izquierdo roto, mis pulmones perforados y con mi pierna derecha reventada; tomarme esto solo me cerrará los cortes de la piel y alargaría aún más mi sufrimiento. No vale la pena…" -Dice alejando su mano derecha de la botellita curadora que traía en su cinturón.

Diana Cavendish, después de todo este infierno, cierra sus ojos…


¡Hola a todos!

Espero que les haya gustado el capítulo. Trataré de actualizar siempre cuando pueda, ahora estoy en los exámenes finales de la universidad, así que si tardo un poco ya sabrán el porqué.

Bueno, si encuentran un error de cualquier naturaleza agradecería bastante que me lo notificaran ¡me ayudarían!

¡Hasta luego!

Próximo capítulo: "Ha vuelto alguien".