No soy británica, así que no soy JK Rowling. Soy mujer, así que tampoco soy White Squirrel.
Notas del autor: Bueno, el capítulo anterior fue un comienzo difícil para Hermione debo admitir, pero tomar control de tu vida puede ser un proceso difícil, con obstáculos y trampas en el camino.
No estoy intentando hacer que Hermione sea débil, pero es una joven de catorce años que ha sufrido tres experiencias cercanas a la muerte y está siendo obligada a compartir la escuela con cosas que quieren consumir su alma. Se por experiencia personal que es posible quedar atrapado en agujero por mucho tiempo mientras las cosas se acumulan de ese modo. Lamento si no se que tan seguido lloran las niñas, pero siento que no tendría que haber sido menos inhibido para terminar como ella en ciertos momentos en mi vida. También recuerden que en cualquier historia, sólo tengo el espacio de mostrar los puntos clave (buenos y malos) de la vida de Hermione. Aún va a clases todos los días en un estado relativamente normal. Mi descripción de Hermione quizás parece más distorsionada de lo que era mi intención, pero ciertamente no lo hice inconscientemente.
También se por experiencia personal como un pequeño cambio en perspectiva puede hacer una gran diferencia cuando se está en un estado similar. Es por eso que los últimos dos párrafos son tan importantes. Ese momento es cuando Hermione en verdad comienza a comportase como es debido (aunque socializar con los gemelos y forzarse a pasar a los trolls fueron pequeños pasos). Madurará más rápido y más fuerte de ahora en adelante, y espero que este capítulo muestre un buen y claro comienzo. Y no llora ni una sola vez. O en el capítulo siguiente. Por lo menos. Revisé.
En lo que respecta a Harry y Ron, bueno, tienen trece años. También están madurando, como Harry ya lo está haciendo, pero toma tiempo. No hubiera escrito una historia de más de 300,000 palabras si fuera a dar una solución rápida.
Y esto es lo que tengo que decir. Si no les agrada, regresen al capítulo 52 y escriban su propia versión. De hecho, consideraría un honor el tener un spin-off inspirado en este fic, y estaría feliz de leerlo.
En algo no relacionado, si tienen dudas de lo problemático que es el cabello ondulado, déjenme decirles que como alguien que tiene que vivir con eso, incluso como hombre, es muy frustrante. Y muchos estilistas no saben como cortarlo correctamente.
Capítulo 55
La vida de Hermione pronto recuperó algo de normalidad. Pronto descubrió que a pesar de los métodos forzosos y desacertados de Fred y George para hacerla pasar a los trolls, ayudó bastante a dispersar su fobia. Ahora podía pasarlos por sí sola sin entrar en pánico, por lo menos. Ginny había colocado las prioridades de Harry en orden (no lo más fácil, pensó, considerando su origen), y Ron estaba siendo amable con ella de nuevo. De hecho, Ron intentaba ser inusualmente amable, lo cual era extraño viniendo de él. Era claro que el proceso de sanación tomaría tiempo, pero estaba siendo amable y había dejado de quejarse de Crookshanks, así que era un buen comienzo. Quizás crearía un hábito. Hermione finalmente comenzaba a dormir mejor, aunque ese proceso de sanación necesitaría más intervención.
Mientras esperaba, Hermione estaba feliz de haber traído uno de sus libros de anatomía con ella, "como referencia". No había esperado necesitarlo, pero la descripción de la estructura celular y molecular del cabello era invaluable para su hechizo más reciente. Probablemente era por su limitado conocimiento de química molecular que los magos tenían tan poco hechizos capaces de modificar la textura del cabello… pociones, sí, pero no hechizos. En términos sencillos, el cabello se ondula porque los enlaces disulfuros son enlaces de hidrógeno más débiles que se formaron entre las cadenas fibrosas de la proteína queratina, ocasionando que se peguen en una curva. Una plancha funcionaba quebrando los enlaces de hidrógeno y formándolos de nuevo en posición recta, pero la humedad interrumpe esto y ocasiona que vuelvan a unirse. Un peinado en rizos permanentes usa químicos también para reacomodar los enlaces disulfuros, pero esto podía dañar el cabello. Por lo tanto, Hermione decidió lanzar un hechizo a los enlaces de hidrógeno para que permanecieran en su lugar por el momento.
Claro, el problema de Hermione no era que su cabello era rizado. Si fuera rizado, podría arreglarlo de algún modo. Pero no era rizado, era ondulado… terco, rígido, con ondas crispadas que no querían acomodarse las unas con las otras y terminaba todo alborotado. Sospechaba que Harry tendría el mismo problema si dejaba crecer su cabello. Era eso por lo que no podía hacer más que hacerse una trenza en su estado natural. Por suerte, un encantamiento para alisar el cabello debería resolver ese problema también.
Los elementos individuales del hechizo eran sencillos. Tomó algunos de los elementos de tejido de su encantamiento para trenzar y cambió la escala de los factores para que actuaran en las cadenas individuales de proteína. Un nuevo conjunto de términos alisarían y alinearían las cadenas. Entonces, un pulso breve de calor quebraría y reformaría los enlaces de hidrógeno. Era difícil, pero directo. Probablemente podría haberlo hecho a nivel molecular, pero trabajar con hechizos para manipular la química sería un proyecto mucho mayor.
Después de revisar una segunda vez el hechizo y probarlo en algunas de las pelucas de la sala de los menesteres, para el jueves en la mañana estaba lista para usarlo en su propio cabello. Mirándose en el espejo, agitó su varita a su melena alborotada.
–Micronima Isiazolio.
Para su deleite, su cabello se alisó, y todas aquellos rizos tercos fueron eliminados. Desafortunadamente, por muy liso que estaba, de alguna manera lucía más como una melena de león que lo normal.
–Uj. Un nido encrespado –gruñó–. Pero es un avance. De vuelta a la pizarra; crear otro hechizo que ayude contra el cabello encrespado. –En ausencia de otras opciones, rápidamente trenzó su cabello con su otro hechizo y bajó a desayunar.
El profesor Lupin no esperaba que alguien fuera a su oficina a las ocho de la noche el jueves. Había declarado que Harry era capaz de realizar el encantamiento Patronus hace dos semanas… tan capaz como iba a ser a su edad… y él había usado el hechizo con gran efecto en contra de esos bravucones durante el partido de quidditch. Así que le sorprendió bastante cuando Harry regresó a su oficina durante la hora de su lección semanal, y aún más sorprendido de que llevó a una amiga con él.
–Hola, Harry, Hermione –dijo–. ¿Puedo ayudarles?
Fue Hermione quien dio un paso al frente. Había notado que no lucía bien durante las semanas semanas. Parecía estar mejor ahora, aunque aún lucía algo perturbada.
–Profesor Lupin… me preguntaba si podría enseñarme el encantamiento Patronus –dijo.
Las cejas de Lupin se elevaron. Por muy estudiosa que era Hermione, no había esperado eso. Y Harry no había mencionado que alguno de sus amigos necesitara o quisiera aprender.
–Pues, es algo complicado, Hermione –respondió–. ¿Puedo saber por qué quieres aprenderlo?
–Porque no podré dormir en las noches hasta que lo aprenda –dijo con voz débil–. Odio el hecho de que esos monstruos come almas existan. Mi vida ha sido un desastre las últimas semanas por eso. Veo sus capuchas cuando cierro los ojos. Quisiera que fueran destruidos, pero eso no parece posible, así que por lo menos quiero ser capaz de defenderme en contra de ellos.
–Ah… –dijo Lupin–. ¿Así que tu boggart ahora tomará la forma de un dementor?
–Estoy segura, profesor. Merlín, era tan estúpida –dijo con molestia–. ¿Mi miedo más grande era que mis padres me sacaran de la escuela? Hay tantas cosas peores...
–Hermione, es perfectamente normal –le aseguró–. Tenías miedo de perder algo importante para ti, y no sabías la verdad sobre los dementores entonces. Que reconozcas el horror ahora, por desafortunado que es para ti, muestra gran sabiduría. Ahora, ya que tu boggart será un dementor, eso hará las cosas más sencillas. Si sólo quisieras aprenderlo por interés académico, hubiera sido muy difícil. Desafortunadamente, ya me deshice del boggart que estaba usando con Harry, pero es probable que pueda encontrar otro en las próximas semanas. –Hermione frunció el ceño.
–Esperaba poder comenzar con la teoría esta noche por lo menos, profesor.
–Mmm, supongo que podemos… Harry, tú no has dicho nada. ¿Qué estás haciendo aquí?
–Lo mismo me preguntaba yo, profesor. Hermione no me lo dijo. Supuse que se lo debía después de la semana pasada. –Hermione se sonrojó.
–Lo siento, Harry. Me emocioné de más. Esperaba que tú pudieras ayudar a enseñarme.
–¿Qué?
–Pues, tú ya lo aprendiste… y no muchos magos pueden. Quizás tú tengas algunos buenos consejos.
–Yo, eh, no lo sé...
–Me atrevo a decir que podrías, Harry –dijo Lupin con una sonrisa–. Otro punto de vista, de alguien de su edad, podría ser justo lo que tu amiga necesita.
–Eh, de acuerdo. Supongo que puedo.
–Gracias, Harry –dijo Hermione.
–De acuerdo, comencemos. El hechizo, como ya lo sabes, es el encantamiento Patronus. El patronus es un guardián… una proyección de las emociones positivas de las que los dementores de alimentan… purificadas y amplificadas hasta que es tan poderosa que los agobia y los aleja. Y mientras los dementores se enfocan en el patronus, no pueden alimentarse de ti. Es un encantamiento difícil, pero si eres tan buena como pareces ser, Hermione, creo que puedes hacerlo. Harry, ¿por qué no demuestras el hechizo para ella?
Harry se puso algo nervioso al ser el centro de atención. Pero asintió y sacó su varita. Calmándose, la agitó en un complejo movimiento.
–¡Expecto Patronum!
Una luz plateada salió de su varita… una luz que parecía irradiar emociones positivas. La simple visión tuvo un efecto calmante para Hermione. La luz se formó en niebla, la cual tomó la forma de una nube, más grande que un hombre, pero sin forma definida. Después de intentar tomar forma sólida por un minuto, Harry interrumpió el hechizo. Parecía sin aliento.
–Tenía forma en el partido de quidditch, pero no logré verlo bien –dijo decepcionado.
–Eso estuvo muy bien –le aseguró Hermione.
–Sí –dijo Lupin, aunque él también lucía decepcionado–. Puede ser difícil hacerlo de manera consistente, pero aún es fenomenal para alguien en tercer año. Así que, será mejor que lleguemos al punto. Los movimientos de varita son algo exigentes...
Exigentes era correcto. El encantamiento Patronus era un hechizo difícil con un difícil movimiento de varita que aún así tenía que ser realizado rápidamente en una situación difícil. Necesitó que tanto Lupin como Harry le explicaran para hacerlo bien. Harry parecía enseñar con ejemplo más que Lupin, pero era sorprendentemente bueno explicando cada paso. Antes de finalizar la lección, Lupin declaró que su movimiento era bueno.
–Querrás continuar practicando durante la semana, pero es un buen agarre de la varita. Ahora, la parte más difícil del hechizo es que sólo funciona si te concentras en un solo poderoso recuerdo feliz. Encontrar el recuerdo correcto puede ser difícil, y enfocarse en este puede ser un desafío, así que es bueno practicar el hechizo con varios recuerdos diferentes para ver cual funciona mejor.
–Sí, esa fue la parte más difícil para mi –dijo Harry. Él no elaboró, pero Hermione sabía muy bien porque. Sus malditos parientes.
Se preguntó cual de sus recuerdos sería bueno para realizar el encantamiento Patronus. Amor por su familia y amigos parecía ser la respuesta obvia, pero no podía pensar en muchos recuerdos específicos que sobresalieran de entre el resto. Después de considerar algunas otras posibilidades que eran de más amplio espectro, se decidió por la primera vez que vio el castillo de Hogwarts en su primer año.
–Creo que estoy lista, profesor –dijo.
–De acuerdo –respondió él–. Concéntrate en ese recuerdo feliz y lanza el hechizo.
Hermione se enfocó lo más que pudo y agitó su varita.
–Expecto Patronum –dijo–. Expecto Patronum. Expecto Patronum.
Una voluta de niebla plateada salió de la punta de su varita y ella chilló con sorpresa. Se sintió un poco mareada por el esfuerzo, pero pronto pasó. Posiblemente eso mejoraría con la práctica.
–Brillante, Hermione –dijo Lupin.
–No pasó mucho –dijo ella, decepcionada.
-Fue tan bueno como mi primer intento –dijo Harry–. Estoy seguro de que lo lograrás.
–Sí, eso fue bueno como primer intento, especialmente a tu edad –dijo Lupin en acuerdo. Eso fue un poco más alentador.
–Déjame intentarlo de nuevo –dijo ella–. Creo que quizás necesito un recuerdo más fuerte. Harry, si… te sientes cómodo, ¿qué recuerdo usaste? –Harry apretó los dientes, pero tomó un gran respiro antes de responder.
–Intenté varios. Al principio, pensé en la primera vez que monté una escoba, pero eso no funcionó muy bien… Después intenté cuando descubrí que podía dejar a los Dursley, y funcionó mejor, pero… desearía tener buenos recuerdos de mis padres, pero no los tengo. Así que… eventualmente, pensé en algo más… –Lanzó una mirada a Lupin nervioso.
–¿Qué fue? –preguntó.
–De hecho, fue ese primer Halloween, después del troll… cuando pasamos toda la noche hablando.
–¿Eso?
–Sí, se que no suena como mucho, pero fue la primera vez que hice algo como eso. Ron ya era un buen amigo, pero fue la primera vez que me di cuenta que tenía amigos como esos con quienes pudiera hablar de ese modo… normal.
–Vaya… –Hermione se sintió algo avergonzada–. Pues… me alegra poder ayudar entonces. –El consejo de Harry fue sorprendentemente bueno... quizás mejor de lo que él pensaba. Intentó pensar en recuerdos más comunes que contenían la alegría de pasar tiempo con personas a las que amaba. Pensó en los días soleados que había pasado con sus padres en Francia el verano pasado e intentó el hechizo de nuevo–. Expecto Patronum. Expecto Patronum. ¡Expecto Patronum!
Sintió el poder del hechizo con más fuerza esta vez. En lugar de una simple voluta, su varita produjo una orbe grande de luz plateada… no tan poderosa como la de Harry, pero aún respetable, y aunque era agotador, se sintió feliz en su brillo.
–¡Excelente! En verdad, excelente, Hermione –dijo Lupin–. Me atrevo a decir que vas por tan buen comienzo como Harry.
–Gracias, profesor –sonrió Hermione.
–Me alegra encontrar a dos estudiantes tan capaces en mi clase –dijo–. Me recuerda a mis buenos días. Ahora, creo que es tan lejos como llegarás hoy. Es posible llegar ahí sin un boggart, pero será más rápido si lo tienes para desafiarte. No se si podré reunirme la próxima semana… –La próxima semana era la noche antes de la luna llena–... así que hay que reunirnos en dos semanas. Eres bienvenida a practicar mientras tanto, Hermione.
–Sí profesor. –Estaba a punto de irse, pero algo la detuvo–. Profesor, hay algo más… –dijo titubeante.
–¿Sí?
–No lo había pensado, pero durante el primer partido de quidditch, cuando los dementores llegaron al campo y Harry cayó de su escoba… algo ocurrió. Cuando lo vi caer, de repente comencé a ver la situación en términos matemáticos… aceleración debido a la gravedad y más, y de repente, el efecto de los dementores mejoró. Podía pensar más claramente y descubrí como salvarlo. Fue como si… las matemáticas fueran un suficiente recuerdo feliz para que pudiera hacer algo.
–Mmm… interesante –dijo Lupin pensativo–. No creo que podrías llamar a eso un "recuerdo feliz". Claro, las matemáticas son muy importantes para ti. Incluso yo he visto como tu mirada se ilumina cuando hablas sobre aritmancia. Es posible que si tienes algún recuerdo fuerte y feliz que está asociado con las matemáticas y la aritmancia, valdría la pena usarlo.
–¿En serio? Quizás debería intentar… –Elevó su varita de nuevo, pero se detuvo–. ¿Pero eso no me hace una persona terrible? Quiero decir, si me importan los números más que mis amigos y familia. –Harry sonrió de manera reconfortante.
–Entonces eres una persona terrible que me ha salvado la vida ocho veces.
–¡¿Ocho?! –gritó Lupin sorprendido, pero pronto recuperó la compostura–. Disculpen. Harry tiene razón, Hermione. No es que te importen más los números. Quizás eso era lo que la aritmancia era para ti al principio, pero va mucho más allá que eso ahora. La profesora Vector me habló mucho de ti, así que creo saber como piensas. Para ti, la aritmancia es tu manera de sentirte con poder. Es como puedes tomar control de tu vida y sobrellevar obstáculos de aspecto abrumador. Y el hecho de que cuando llamaste a tu habilidad para los números de inmediato encontraste la solución para salvar la vida de tu amigo muestra tu buen corazón y tu dedicación a tus amigos. Aritmancia es una herramienta poderosa, y una que disfrutas, pero es ese cariño y dedicación lo que hace que funcione contra los dementores.
–Gracias, profesor –dijo ella, con alivio. Tomó un gran respiro antes de continuar–. Me gustaría intentarlo de nuevo.
–Adelante.
Elevó su varita de nuevo, intentando concentrarse en recuerdos felices conectados con su aritmancia y sus estudios en creación de hechizos. Los primeros que llegaron a su mente fueron momentos en crisis… resolver el acertijo de la profesora Vector, inventar un hechizo para bloquear la mirada del basilisco… pero no eran los correctos. No eran recuerdos felices. Pensó más, cuando en verdad había usado sus habilidades para ayudar a las personas… había ayudado a sus padres a aprender a preparar pociones, al igual que a Filch. Había salvado la primera lección en Criaturas Mágicas de Hagrid. Había ayudado a Luna a llegar a la celebración de Halloween… cosas pequeñas, pero se sentían bien. Se enfocó en esas cosas y lanzó el hechizo.
–¡Expecto Patronum!
Su patronus era similar a su último intento, una orbe brillante flotando enfrente de ella… no más fuerte, pero tampoco débil.
–Muy bien de nuevo. Estoy seguro de que mejorarás con la práctica –le dijo Lupin.
–Sí, profesor. Tendré que experimentar para descubrir cual es el mejor recuerdo. Gracias de nuevo.
–No hay de que. Buenas noches.
Hermione estaba sonriendo mientras ella y Harry caminaban de regreso a la torre de Gryffindor. Era una sensación sorprendente el saber que ya no estaba indefensa contra los dementores y estaba en control de su vida de nuevo.
–Gracias a ti también, Harry –dijo–. Eres un buen maestro, sabes.
–Eh, gracias. No lo había pensado.
–Lo eres. Enseñaste a Ginny quidditch bastante bien, y definitivamente me ayudaste esta noche.
Harry se encogió de hombros y asintió como si no tuviera importancia.
Hermione decidió intentar el encantamiento Patronus de nuevo antes de ir a la cama. No hubo una gran diferencia, pero impresionó a sus compañeras de cuarto, quienes pensaron que era muy hermoso aún si no tenía forma.
Hermione durmió mejor esa noche que en mucho tiempo.
–¡Luna, hola! ¿Cómo estas? –dijo Hermione, corriendo a su amiga Ravenclaw. Luna se dio la vuelta y sonrió ampliamente.
–Hola, Hermione, estoy muy bien, y veo que tú también. Los torposoplos parecen estar alejándose.
–Eh… no que que quiere decir eso, Luna, pero quería disculparme por ser tan distante contigo. Estaba teniendo ataques de pánico por los dementores, y después desarrollé una fobia contra los trolls de seguridad y dormí en un cuarto secreto por una semana, y entonces tuve té para tres en la tienda de Madame Pudipié, y finalmente decidí tomar control de mi vida, así que aprendí el encantamiento Patronus, y… bueno, sólo quería que supieras que no eras tú. Sólo caí en un pozo profundo este mes.
Luna escuchó a su discurso con paciencia, inclinando su cabeza de lado como hacía tan seguido, pero frunció el ceño en cierto punto.
–Que tonto, Hermione –dijo con firmeza–. Incluso yo se que no sirven té para tres en la tienda de Madame Pudipié y nunca he ido a Hogsmeade.
Luna Lovegood me acaba de llamar tonta, pensó Hermione. Eso probablemente no es buena señal.
–Es cierto, Luna. No estaba intentando jugarte una broma. Fred y George estuvieron involucrados.
–Oh, eso lo explica entonces –dijo, sonriendo de nuevo–. ¿En verdad aprendiste el encantamiento Patronus?
–Ajá… o comencé a hacerlo. Necesitaré mucha más práctica para hacerlo bien.
–Eso es muy impresionante. No muchas personas pueden hacerlo.
–Pues, tenía que. Es lo único que ha detenido los ataques de pánico.
–Lamento que estuvieras pasando un mal tiempo –dijo Luna–, pero me alegra que estés mejor. Me sentía un poco sola cuando no estabas.
–Pues, estoy de regreso, Luna. –Ella sonrió–. Y gracias. También me alegra estar mejor.
–De acuerdo, prueba de varita de juguete número uno –dijo Hermione, con cuidando anotando el procedimiento del experimento–. Rama de pino sin corteza, núcleo de flor voladora, pegamento no-mágico, sin barniz. ¿Lentes?
Hermione, Fred, y George se pusieron sus lentes de protección proporcionados por la sala de los menesteres.
–Adelante, Fred –dijo ella.
–Lumos –dijo Fred mientras agitaba la varita experimental una vez.
¡CRACK!
Hermione chilló con sorpresa mientras la varita explotaba con una luz como el flash de una cámara, enviando astillas por toda la sala.
–¡Ey! –dijeron los gemelos.
–Obviamente necesita algo de trabajo –expresó George.
–Definitivamente. ¿A dónde fue la otra mitad? –respondió Fred mientras sostenía la mitad de una rama en su mano. Buscaron alrededor de la sala.
–Aquí está –dijo Hermione, tomando la otra mitad que había sido lanzada al otro lado de la estación de trabajo.
Examinaron los dos pedazos principales. La varita se había roto a lo largo de la unión, la superficie expuesta completamente negra. Usando un par de fórceps, removieron los restos quemados de la flor voladora de una de las mitades.
–Mmm… la diferencia principal con las varitas compradas es el pegamento –notó Fred.
–Parece que no pudo aguantar –dijo George en acuerdo–. Se quemó por completo.
Hermione lo pensó por un momento.
–La superficie entera está quemada. A primera vista, diría que el pegamento se sobrecalentó e hirvió, partiendo la madera y se quemó cuando fue expuesto al aire.
–Podría ser. De cualquier modo, parece que el pegamento mágico es importante –dijo George.
–¿Han tenido suerte analizando lo que hay en las varitas compradas? –preguntó ella.
–Aún estamos en eso.
–Es difícil analizar una poción cuando hay tan poco… y está seca –le dijo Fred–. Una vez que lo descubramos, deberíamos ser capaces de replicar por lo menos las más baratas.
–Pues, supongo que tendremos que esperar hasta tener esa poción –dijo Hermione.
Después de todos sus problemas en febrero, Hermione estaba aliviada de descubrir que las cosas mejoraron conforme pasaron las semanas. Aún estaba bastante ocupada con todas sus clases, sin mencionar que había comenzado a pensar en su próximo TIMO en Aritmancia, pero pronto estuvo encima de todo de nuevo. Continuó practicando el encantamiento Patronus cada noche antes de ir a dormir, intentándolo con un recuerdo diferente cada vez, y avanzó poco a poco. Casi se sintió recaer cuando se enfrentó al boggart-dementor por primera vez, pero se recuperó y continuó intentándolo. No era nada si no determinada. Aún no podía aceptar a los dementores a su alrededor y continuaba creyendo que el Ministerio cometía un gran error intentando controlarlos en general, pero por lo menos no le estaban dando pesadillas… no tantas.
Draco Malfoy parecía molesto de que sus esfuerzos por asustarla habían dejado de funcionar de repente. De hecho, ninguna de sus campañas parecía estar funcionando este año. Harry estaba barriéndolo en quidditch de nuevo; Hermione ya no estaba aterrorizada de los dementores; Hagrid no se había metido en problemas serios en todo el año, y sus clases de hecho eran entretenidas. Naturalmente, esto lo ponía de muy mal humor. Hermione, mientras tanto, estaba ocupada en un nuevo hechizo… el que completaría su set para estilizar el cabello. Le tomó leer bastante, pero creía estar lista, y justo a tiempo para la final de quidditch… si eso se consideraba un evento social.
El cabello encrespado, aprendió, era causado por la cutícula externa del cabello separándose a nivel celular, usualmente causado por estrés mecánico, permitiendo que el cabello absorbiera la humedad. Después de buscar en sus recuerdos la química por un tiempo y encontrando ideas interesante a las que tendría que regresar después, decidió intentar algo metafóricamente de menos tecnología. Después de mucha lectura en la biblioteca, logró encontrar un hechizo de techumbre que estaba diseñado para reparar tejas sueltas. De ahí, era bastante sencillo: redujo la escala de factores y modificó algunos términos para compensar por el material diferente, y esperaba tener un hechizo que pudiera reparar cutículas dañadas y hacer su cabello suave y controlado.
Esto era más difícil de probar que sus otros hechizos ya que no podía replicar las condiciones exactas de su cabello con pelucas, pero una vez que llegó al punto en el que nada malo ocurría cuando probaba el hechizo en las pelucas, cortó un mechón pequeño de su cabello para probarlo. Después de unos cuantos intentos más, pareció funcionar en ese, y estaba lista para probarlo en ella.
Sequedad era la causa principal del cabello encrespado, así que usó su hechizo justo después de darse una ducha para intentar obtener un nivel saludable de humedad, primero secándolo un poco con su toalla, después cepillándolo, y entonces agitó su varita.
–Aplana Tejascabello.
No pareció hacer mucho mientras su cabello aún estaba húmedo, pero una vez estuvo seco por completo, pareció tener ondas más suaves y controladas de lo normal. Era el momento de la verdad. Agitó su varita de nuevo.
–Micronima Isiazolio...¡SI!
–¿Hermione? ¿Qué pasó? –llamó Lavender.
Hermione salió del baño, y las quijadas de Lavender y Parvati cayeron.
–Finalmente logré que funcionara mi nuevo hechizo.
–¡Merlín! ¿Quién eres y qué has hecho con Hermione? –dijo Parvati–. La verdadera Hermione nunca intenta arreglar su cabello.
Hermione sonrió y sacudió su cabello, deleitándose en lo controlable que era.
–Pensé que era hora de un cambio –dijo.
–Vaya, luce muy bien, Hermione. Estoy impresionada –dijo Lavender en acuerdo–. ¿Nos dejarás ponerte maquillaje ahora?
–No exageremos.
Sus compañeras se rieron, pero era un buen comienzo. La prueba verdadera fue cuando bajó a desayunar, y logró voltear varias cabezas. En su mayoría por la novedad, pero aún así. Naturalmente, los chicos estaban más interesados en el partido de quidditch.
–Ejem. Buenos días –dijo cuando llegó a sus amigos en la mesa.
Ron, Ginny, y Harry se sorprendieron cuando la vieron.
–¿Hermione? ¿Eres tú? –soltó Ron.
–En persona –dijo ella.
–Pero… pero tu cabello, está...
–¿Lacio?
–Pues, sí.
–Sin mencionar suave y brillante –agregó Ginny–. ¿Cómo lo lograste?
–Magia –dijo ella.
–¿Magia?
–Todos hechizos míos y ni una gota de productos –dijo Hermione con orgullo–. En tu cara, genética.
–Vaya… eh, se ve bien –dijo Ron.
–Gracias, Ron –dijo ella con fineza. Sonrió y se sentó a su lado–. Harry, ¿estás listo para el partido?
–Sí, estoy listo.
–Eso espero. No creo que Cho te lo vaya a dejar fácil.
Harry se sonrojó un poco.
–Puedo manejarla –dijo.
Cuando el partido comenzó, Cho usó la misma estrategia en Harry que había usado en Cedric, marcándolo de cerca y siguiéndolo hasta que encontrara la snitch, y después acelerando delante de él. Era un plan arriesgado considerando que Harry estaba en una escoba más veloz que Cedric, pero casi funcionó ya que Harry no parecía querer jugar de manera agresiva contra ella. Pero Wood puso un freno a eso.
–¡DEJA DE ACTUAR COMO UN CABALLERO! ¡TÍRALA DE SU ESCOBA SI ES NECESARIO!
Desafortunadamente, Harry se lo tomó algo literal y fue al otro extremo. Encontró la snitch de nuevo y aceleró tras ella, y Cho hizo lo único que pudo en contra de una escoba tan rápida: intentó cortarlo de nuevo. Y Harry hizo lo único que él podía hacer para llegar a la snitch: se lanzó contra ella... tirándola de su escoba.
Hermione gritó, así como muchas otras personas, pero Harry aparentemente sabía lo que estaba haciendo, y estaba en una escoba muy rápida. En un movimiento fluido, tomó la snitch en el aire, se dio la vuelta, se lanzó en picada, alcanzó a Cho por la mano y se detuvo a nada del suelo. Los gritos en las gradas se convirtieron en exclamaciones de celebración, tanto hacia Harry por ganar la copa de quidditch como hacia Gryffindor por esa sorprendente demostración de vuelo. Tanto Harry como Cho aún se observaban a los ojos, un poco sonrojados, cuando los fans llegaron al campo.
–Eh, gracias, Harry… creo –dijo Cho.
–No hay problema –respondió él.
–¡Harry Potter –le gritó Hermione cuando llegó a él–. ¡Pudiste haberla matado haciendo eso! –lo regañó–. ¿Planeaste atraparla desde el comienzo?
–Eh, no exactamente, pero podía ver que era lo único que funcionaría con ella –dijo.
–Oh, Harry –gruñó.
–Prueba de varita de juguete número siete. Tarugo de pino fabricado, núcleo de flor voladora, pegamento mágico basado en las varitas de juguete de un sickle, sin barniz. –Hermione había escrito a sus desconcertados padres para que le enviaran tarugos para sus experimentos. No estaban seguros de si un tarugo o una rama natural funcionaría mejor, pero los tarugos por lo menos eran uniformes.
–Lentes. Anda, George.
–Lumos.
La varita se iluminó con una brusca luz blanca parpadeante, como la de un foco fluorescente a punto de morir. No era mucho, pero era casi el mismo parpadeo que obtenían de las varitas compradas.
–¡Fantástico! –exclamó Fred.
–¡Sí! Prueba exitosa –dijo Hermione.
–Bueno saber que podemos replicar las baratas –dijo George.
–Sí. Nuestra familia no va a saber lo que pasó este verano –sonrió Fred.
–Oh, no –dijo Hermione–, he creado un par de monstruos.
Las cosas continuaron sorprendentemente bien durante el siguiente mes. El patronus de Hermione aún no alcanzaba el nivel corpóreo, pero el profesor Lupin continuaba diciendo que estaba en buena forma y la "aprobó" en sus lecciones. Y definitivamente sentía más confianza. Lo único que la tenía algo preocupada era el próximo TIMO en Aritmancia, para el cual estudiaba con frenesí. Malfoy había dejado de molestarla. Sus predicciones para la copa mundial de quidditch continuaban siendo buenas. Y lo mejor de todo, ni un pelo de Sirius Black había sido visto desde febrero.
Debió saber que había problemas en el horizonte. Cosas siempre parecían ocurrir en octubre y mayo en Hogwarts.
Era casi la hora de la cena y Hermione estaba poniendo los últimos toques en su último proyecto en creación de hechizos. Estaba muy emocionada por este. Era algo completamente nuevo en el mundo mágico, y las aplicaciones potenciales eran infinitas. Mejor aún, el encantamiento sólo tenía cuatro sílabas. Eso era nivel profesional en la creación de hechizos. Cuando se lo explicó a la profesora Vector, ella dijo que valdría la pena un ensayo para Anales de Aritmancia, incluso cuando no estaba relacionado con sus estudios en geometría no-euclidiana (requería algunas ecuaciones diferenciales complejas para que las ondas se alinearan). Sonrió mientras observaba a Crookshanks y a Wendelin jugando en la sala común. Los dos gatos serían una parte importante en esta prueba, por lo menos de acuerdo a los comentarios de sus padres en respuesta a sus cartas más recientes. Revisó sus cálculos de nuevo, y estuvo lista.
Justo entonces, Lavender y Parvati entraron a toda prisa a la sala común.
–Hola, chicas –dijo con una sonrisa–. Vengan a ver esto.
–¡Hermione! –gritaron frenéticamente.
–Tenemos que decirte… –dijo Lavender.
–Algo va a pasar… –dijo Parvati.
–Esperen un minuto –dijo Hermione–. Estoy a punto de hacer historia.
–¿Lo estás? –chilló Parvati.
–¿Has atado a algún sirviente oscuro con hechizos desconocidos?
–Eh… ¿no? Pero sí tengo un nuevo hechizo...
–¿Qué es? –dijo Lavender–. Esto es importante. Trelawney dijo que vas a atar a un sirviente oscuro.
-Pues… este hechizo no es de atar, pero es genial.
–Pero Trelawney...
–No, en serio, miren esto –insistió Hermione, muy emocionada para echarse para atrás. Agitó su varita al piso y exclamó su nueva encantación–: Lux Cohaerens.
Un punto de luz roja apareció en el piso.
–Eh, ¿qué es eso? –dijo Lavender.
Justo entonces se escuchó un maullido y dos gatos se lanzaron contra el punto rojo. Lavender y Parvati saltaron, pero Hermione sólo se rio y movió su varita. El punto se movió por el piso, y Crookshanks y Wendelin lo persiguieron. En unos momentos los tenía corriendo en círculos, de arriba a abajo en los muebles, e incluso intentando escalar las paredes. Un pequeño grupo de sus amigos comenzaron a acercarse.
–¡Se han vuelto locos! ¿Cómo estás haciendo eso? –dijo Ginny, llegando a ver la conmoción.
–¡Es una maldición Imperio para gatos! –exclamó Parvati.
–Demonios, ¿te estás yendo al lado oscuro, Hermione? –dijo Ron algo en serio. Hermione sólo continuó riéndose de los felinos.
–No, no, no, ¡es un puntero láser! –dijo ella–. Crea un rayo de luz roja estrecho que sólo se puede ver cuando choca contra algo. Los encuentras por todos lados en el mundo muggle. A los gatos les gusta perseguirlos. –Interrumpió el hechizo con un simple "Nox" (aún era un tipo de luz, aún si degenerado) antes de que los gatos pudieran causar muchos daños.
–Oh. Pues, genial –dijo Parvati.
–¿Genial? ¿Eso es todo? –dijo indignada–. ¡Acabo de inventar un láser mágico! ¡La primera persona en hacer esto en el mundo muggle ganó el premio Nobel! –Bueno, fue un máser, pero lo suficiente cerca–. Las aplicaciones son interminables. Puedo hacer más cosas de lo que incluso yo puedo imaginar–. Lavender y Parvati aún no lucían impresionadas–. De acuerdo, bien. ¿Qué es tan importante?
–¡Trelawney dijo una profecía! –dijeron Lavender y Parvati al mismo tiempo.
Hermione suspiró y sacudió la cabeza.
–Pues, si quieren creer eso...
–No, Hermione, es en serio –dijo Lavender–. No fue una predicción. ¡Fue una profecía! Se puso toda tensa, así, y comenzó a hablar así. –Giró los ojos dentro de su cabeza, sostuvo sus brazos como los de un zombie, y comenzó a hablar en una voz rasposa, áspera, y escalofriante–. Y no lo recordó después.
Hermione se hizo un poco para atrás y miró a Harry, Ron, y Ginny, intercambiando su escepticismo.
–¿En serio? –dijo.
–No estamos bromeando, Hermione –dijo Parvati–. Esas son señales de una profecía auténtica, e incluso personas que no creen en la adivinación normal creen en esas.
Hermione aún no estaba convencida.
–¿Qué decía la profecía? –habló Harry.
Lavender y Parvati se miraron y produjeron un pergamino y comenzaron a leerlo al mismo tiempo de manera bastante escalofriante:
Dos sirvientes, diferentes en dignidad,
Por doce años ocultos, ahora serán revelados.
Uno escapará e irá a la victoria;
Uno atado por hechizos desconocidos, su destino está sellado.
El Señor Oscuro espera, solo, sin amigos
Por aquel con el poder para restaurarlo.
Esta noche antes de la media, el final;
Como un perro buscando a su amo, su sirviente regresará.
Y más temible que antes, la guerra vendrá,
Y muchos bajo la Magia Oscura caerán.
Silencio cayó sobre la sala común al concluir el poema. Incluso Hermione sintió algo de peso en sus palabras, aún si intentaba convencerse de lo contrario.
–"Dos sirvientes, ¿diferentes en dignidad?" –exclamó, tomando el pergamino en sus manos–. Suena a poesía barata.
–¡No es una broma! –dijo Lavender–. Algo malo va a ocurrir. ¿Viste cómo mencionó un perro? ¡Un perro negro es un augurio de muerte!
–Nunca dijo que el perro fuera negro –insistió Hermione, pero entonces escuchó a Harry respirar de manera extraña y palidecer un poco–. Harry, ¿qué ocurre?
–Yo lo he visto –dijo–. Un perro negro.
–¿En verdad? ¿Cuándo? –chilló Parvati horrorizada.
–Muchas veces. En Privet Drive, durante el primer partido de quidditch, en los terrenos hace unas semanas...
–No importa –interrumpió Hermione–. Aún si esta profecía es real, no es el mismo perro que en el poema.
–¿Y si lo es? –dijo Ginny–. Una profecía auténtica, quiero decir. –Tembló un poco–. Quizás deberíamos intentar descubrir lo que significa.
–Probablemente no significa nada.
–No lo sé, Hermione –dijo Ron–. Aún si es falsa, la vieja loca probablemente querría que significara algo.
–¡Oye! –dijeron Lavender y Parvati.
–De acuerdo, como sea –dijo Hermione, examinando el pergamino–. Pues, obviamente el Señor Oscuro es Voldemort… –las otras chicas soltaron exclamaciones de horror–. ¿En serio?
–Así que… Quien-Ustedes-Saben tiene dos sirvientes –razonó Ginny–, y uno de ellos va a escapar y regresar a él, y el otro va a ser capturado.
–¿Alguien será capturado? ¿Sirius Black? –dijo Harry esperanzado.
–Pero eso no tiene sentido –dijo Hermione–. ¿Sirius Black y quién más entonces?
–¿Quizás el papá de Malfoy? –sugirió Ron–. Sabemos que trabajó para Quien-Ustedes-Saben. Él estuvo detrás del… del diario. –Lanzó una mirada a Ginny.
–Pero el Sr. Malfoy no está realmente oculto –lo contradijo Hermione–. Si lo pensamos bien, Black tampoco. Fue capturado. Aunque supongo que también se podría interpretar como estar en Azkaban… ¿lo ven? Por esto es por lo que la Adivinación no es útil. Puede significar lo que uno quiera.
–No puede significar cualquier cosa –exclamó Parvati–. Obviamente significa que Black va a ser capturado o va a escapar esta noche.
–Más vale que sea capturado –gruñó Harry.
–Harry, no tenemos razón para pensar que esto es real –insistió Hermione.
–Pues, quizás no, pero no quiero que se escape.
–Yo tampoco, Harry, pero incluso si es real, es más complicado que sólo Black.
–Sí, puedo verlo –dijo Ginny preocupada–. No me agrada la idea de una guerra temible o caer bajo la Magia Oscura.
–Vaya –murmuró Ron–, si Quien-Ustedes-Saben regresa de algún modo, estaremos en muchos problemas.
–Aún creo que es mucho ruido y pocas nueces –insistió Hermione.
–Pero todo tiene sentido –dijo Parvati–. Mira esto, Hermione: "Atado por hechizos desconocidos". Eso podría referirse a ti.
Lanzó a su compañera una mirada escéptica.
–¿Yo? ¿En verdad?
–Sí, siempre estás creando hechizos nuevos. Son desconocidos.
–Parv, sólo soy una estudiante de TIMO. Sólo soy la única entre tus amigos que crea hechizos, no en toda la escuela, y la mayoría de lo que hago es reinventar hechizos.
–No lo sé, Hermione –respondió Ginny–, tú eres la única que publica artículos, ¿y no dijiste que ese hechizo de luz roja es completamente nuevo?
–Bueno… eso es cierto...
–Y hay algo más que es diferente sobre ti de entre los otros estudiantes de Aritmancia –agregó ella.
–¿Qué es eso?
–Eres amiga de Harry. Si Quien-Tú-Sabes está involucrado… es probable que Harry también –susurró.
–Ginny, tranquila. No sabemos si algo va a ocurrir.
–No deberías rechazar una profecía, Hermione –dijo Lavender–. Gran parte de la adivinación es por diversión, pero las profecías son asuntos serios.
–Lav, Parv, si están tan preocupadas, vayan y díganle al profesor Dumbledore –dijo Hermione exasperada–. Estoy segura de que si hay algo por hacer, él se encargará.
–¡Claro! ¡Dumbledore! –dijo Parvati–. Él sabrá que hacer.
–Sí, apuesto a que sabe todo sobre las profecías –dijo Lavender en acuerdo–. Vamos, Parv, hay que ir. –Las dos jóvenes salieron corriendo de la sala común.
Hermione suspiró cuando se fueron.
–De acuerdo –dijo a sus amigos–. Vamos a cenar.
Notas del autor: Micronima Isiazolio: estilizado del griego para "pequeños hilos, enderécense, desenrrédense". Crédito a MMternin, syed, drovitch, y Tanzanite Queen por la idea.
Aplana Tejascabello: estilizado del español. Crédito a Drovitch77 por la idea.
Lux Cohaerens: Latín para "luz coherente".
