Rita Skeeter quizás estaría dispuesta a reportar que Harry Potter le pertenece a White Squirrel o que esta historia me pertenece a mí, pero ese no es el caso.

Partes de este capítulo son citas adaptadas de Harry Potter y el cáliz de fuego.

Notas del autor: Sobre contratos mágicos: Muchos dejaron comentarios correctos diciendo que sería posible obligar a alguien a un contrato con el cáliz de fuego u otro artefacto mágico con el uso liberal de un encantamiento Confundus. Sin embargo, hay dos cosas necesarias para esto. La primera, el encantamiento Confundus tiene que ser mucho más poderoso en base a cuanto más se desean manipular las reglas "normales" de la ley contractual, así que no cualquiera puede hacerlo.

Más importante, no sabemos las consecuencias de romper un contrato mágico, pero el mundo de JK Rowling no tiene sentido si se incluye la muerte (lo cual debería ser exclusivo de un juramento inquebrantable) o la pérdida de magia (lo cual es implícito como imposible físicamente). Por lo tanto, las consecuencias deben ser menos severas, como el maleficio de Hermione para el Ejército de Dumbledore, y por lo tanto, el liberarse del contrato es solo estar dispuesto a aceptar las consecuencias. Eso probablemente no será importante en esta historia, por lo cual lo menciono aquí.

(Del mismo modo, tengo un verdadero problema con fics que usan "contratos matrimoniales" y nadie pregunta si es posible salirse de ellos. Eso era lo que intentaba rechazar en el capítulo anterior, y me disculpo si mi explicación estuvo incompleta.)


Capítulo 69

Ron quizás se sentía aislado de sus amigos, pero Hermione se sentía bastante inútil. Había ganado más aliados que creían en Harry gracias a su sermón en contra de los Gryffindor, pero no había muchos además del grupo que había corrido a la biblioteca. Podía comenzar a pensar en nuevos maleficios que podrían ayudar a Harry en el torneo, pero sin saber cuales eran las pruebas, no tenía una verdadera dirección. Lo intentó de todos modos, pero no llegó muy lejos. Aún peor, esa noche Fleur la confrontó sobre todo el asunto.

Escuché que vas a ayudar a Potter en el torneo, 'Ermione –dijo la joven mayor en el carruaje esa noche. Fleur como tal parecía interesada en la respuesta de Hermione, pero el resto del contingente no esperó y expresó su desaprobación al instante.

¡Estás ayudando al enemigo! –gritó uno de los chicos.

Hermione suspiró. Había notado que ese chico en particular parecía especialmente afectado por Fleur.

¿Enemigo? –dijo ella–. ¿Qué enemigo? Se supone que el torneo es sobre cooperación internacional.

Aun así no está bien que no apoyes a tu escuela porque estamos compitiendo con tu antigua –dijo una de las chicas.

No estoy apoyando a Hogwarts –protestó Hermione–. Harry no fue seleccionado para Hogwarts… aunque también ayudaría a Cedric si me lo pidiera, pero eso es porque soy su amiga. Y Fleur, te ayudaré también si quieres, porque también me gustaría considerarte mi amiga. Pero ayudaré a Harry porque ha sido mi mejor amigo por tres años.

Aún estás compitiendo contra nuestro campeón –protestó el primer chico.

No es así. No estoy ayudando a Harry para que gane. Lo estoy ayudando para que sobreviva. Es un buen estudiante de cuarto año, pero no creo que realmente pueda competir contra los otros campeones. Necesitará toda la ayuda que necesite para poder sobrevivir.

Pero...

Creo que 'Ermione ha explicado su lado –los interrumpió Fleur, usando su tono altanero–. No considero que Potter sea una amenaza. Solo tiene catorce años después de todo. 'Ermione, quizás te pida ayuda más adelante, pero creo que estaré lista.

Gracias, Fleur –dijo ella.


El mejor momento de la semana de Harry pasó el miércoles en la mañana, cuando recibió un espejo mágico que le permitía hablar con Sirius cara a cara, junto a una foto de su familia y una carta de su madre. Hermione (junto a Ginny y cualquier otra chica que la vio) pensaba que la foto era adorable.

–Veo de donde sacaste tu habilidad para el vuelo, Harry –se rio Ginny.

–Sí, supongo –dijo él.

Aunque Hermione estaba más interesa en la carta. ¿Bathilda Bagshot dijo que el profesor Dumbledore conoció al mago oscuro Grindelwald en su juventud? Eso era algo que investigar con detalle si tenía el tiempo.

Harry tuvo una larga y agradable plática con Sirius y Remus a través del espejo, la cual disfrutó, pero no fue muy productiva. Ambos estaban de acuerdo con que Harry no podía salirse del torneo de manera segura y que probablemente era un intento de lastimarlo o matarlo. Naturalmente, estaban preocupados, pero dijeron que confiaban en que Dumbledore y el profesor Moody lo mantendrían a salvo.

Hermione tomó prestado el espejo para una conversación privada con Sirius y Remus mientras Harry iba a clases. Evadió decirles para que. No quería esperanzarlo hasta que estuviera segura de que funcionaría. Había pasado gran parte del miércoles y jueves encerrada en la sala de los menesteres, aunque hizo una excepción. Llevó a Harry con ella el jueves a pedir al profesor Moody que intentara la maldición Imperio en ella de nuevo.

–¿De nuevo? –dijo él con incredulidad–. Nunca conocí a una chica que estuviera tan entusiasmada por eso. –Le lanzó una sonrisa exageradamente lasciva para asegurarse de que comprendiera su punto.

–No dije que me gustaba –protestó Hermione. Su estómago dio una vuelta, y le hubiera gustado irse si no hubiera demostrado ser de confianza la última vez–. Sólo creo que es importante aprender a enfrentarla lo mejor que pueda… especialmente con los mortífagos mostrando sus caras de nuevo.

–Cuidado, señorita Granger, comienza a sonar como yo. –Se rio en burla–. Pero bueno, no di clases extra a ningún estudiante de Hogwarts.

–También dijo que la mayoría de ellos no tenían esperanzas –notó ella–. Continuó probando a Harry hasta que pudo combatirla por completo.

–Uh… Bueno, en eso tienes razón –dijo Moody. La examinó unas cuantas veces más. Hermione juntó toda su determinación… esa sensación de la primavera pasada cuando había decidido tomar control de su vida, su inquebrantable gobierno de los números, su resistencia a hacer un mal cálculo de la vez anterior… y prácticamente lo lanzó hacia Moody. Aún le era casi imposible liberarse de la maldición, pero podía luchar lo suficiente para hacer las cosas difíciles para Moody. Con suerte, eso sería suficiente para alertar a otros de que estaba siendo controlada, eso era una gran ventaja.

–Pues, dudo que podrás hacer mucho más que eso –le dijo Moody–. Esta es una de esas cosas que se tienen o no. Pero aun así, te fue mejor que a la mayoría… mucho mejor.

Hermione aceptó eso y regresó a su trabajo. El viernes en la mañana, su trabajo duro dio resultados. Apenas y tuvo tiempo de encontrar a Harry antes de la hora de su traslador, y Madame Maxime la estaba vigilando con más atención esta vez, pero en realidad necesitaba hablar con él, y lo logró.

–Harry, bien. Ahí estás –dijo ella, corriendo a él antes del desayuno–. Escucha, sólo tengo unos minutos. ¿Sabes que he estado hablando con Sirius?

–Eh, sí –dijo Harry.

–Pues, organizó un traslador para que regrese a Hogwarts para la primera prueba, así que podré venir a verla.

–Oh. Eso es bueno, supongo.

–Y hay más que eso –dijo ella–. A menos que algo pase, llegaré la mañana de la primera prueba. No creo poder ayudarte mucho sin saber que es la prueba. Pero Sirius está intentando conseguirme un traslador que se active con un toque en lugar de tener un conteo en caso de necesitar venir más pronto. Normalmente no los hacen para viajes internacionales, pero sabes cómo es Sirius. Quiero decir, le dije que no me sentía cómoda con él gastando tanto dinero, pero no me escuchó. Dice que necesitas toda la ayuda que puedas. Pero bueno, si descubres lo que es la primera prueba, puedes contactarme, y vendré a ayudarte.

–¿En serio?

–Claro.

–Pues… gracias. Eso significa mucho para mí.

–No puedo dejar que enfrentes esto solo, Harry. Especialmente con Ron… –Ambos se dieron la vuelta y miraron a Ron, quien frunció el ceño en su dirección desde la distancia. Hermione se estaba comenzando a preocupar. Había sido un tonto terco antes, pero nunca de este modo… Bueno, había estado cerca por "Scabbers" durante la primavera–. Pero tengo algo para ti –dijo regresando su atención hacia Harry–. Toma esto, y no lo pierdas.

Harry miró la cosa que le había puesto en su mano.

–¿Un galeón? –Ella negó con la cabeza.

–No es un galeón de verdad –dijo ella–. ¿Sientes cómo es más ligero de lo normal? Está hecho de latón, y se puede ver con claridad en la parte de arriba que dice COPIA… no quería hacer enojar a los duendes. Es una manera para que me contactes de inmediato, en caso de que le tome mucho tiempo a Hedwig llegar a los Pirineos. Puse un encantamiento proteico… lo cual no fue fácil, te digo. Es nivel EXTASIS. Tuve que pedir a Remus que me ayude. Pero bueno, mira el borde.

Harry lo hizo y leyó las letras: NO MENSAJE.

–Puedes enviar un mensaje dando cuatro golpes con tu varita. Escríbelo letra por letra en la superficie de la moneda usando la punta de tu varita como una pluma, y da cuatro golpes para terminar el mensaje. Hay un límite de cuarenta caracteres, incluyendo espacios y puntuación. Tengo mi propia moneda, y se calentará para alertarme y mostrarme el mensaje. Entonces, puedo venir de inmediato si es necesario.

–Vaya, no tenías que hacer todo eso.

–Honestamente, no creo que sea mucho en comparación con enfrentarme a una manada de dementores. Sólo hago lo que puedo. Buena suerte, Harry. –Hermione lo abrazó, se detuvo por un momento, y se fue. Consideró darle un beso en la mejilla, pero decidió que hacer eso en público sería una muy mala idea. No tomaría mucho para que las personas lo malinterpretaran.

Y así, después de una agotadora semana, estaba de camino de regreso a Beauxbatons, donde no había desastres como este. Y aun así, preferiría estar al lado de su mejor amigo.


Querida Hermione:

Comprendemos (con renuencia) lo ocurrido con el traslador. Aunque eso fue muy descuidado de tu parte. Es terrible que Harry esté siendo puesto en más peligro, y hemos decidido que te permitiremos atender estas "pruebas", con tal de que no cometas tal error de nuevo.

Te estamos enviando las cosas que pediste. Suena a un proyecto muy interesante. Pero no te estamos mandando uranio. Aún si supiéramos donde conseguirlo, estaríamos buscando problemas.

Con amor,

Mamá y papá


Queridos mamá y papá:

Gracias por los materiales. ¿Podrían mandarme un detector de humo entonces? No importa si es electrónico. Es porque tendrá un poco de americio. No usaré nada de magia en este. Sólo necesito un elemento que sea radiactivo como un control para mis pruebas.

Con amor,

Hermione


La semana siguiente de Hermione estuvo llena de actividad. Los otros estudiantes de Beauxbatons querían saber todo sobre Hogwarts, lo que había hecho ahí toda la semana, sobre la selección de los campeones, y especialmente sobre Harry. Muchos no estaban contentos de que Hogwarts tenía un campeón extra o que había eclipsado a Fleur, pero Hermione respondió todas sus preguntas lo más que pudo (y se sintió cómoda) e intentó enfatizar que Harry estaba compitiendo en contra de su voluntad y que estaba muy preocupada por él. Desafortunadamente, al igual que en Hogwarts, muy pocos parecieron creerle.

La distracción principal de Hermione esa semana fue ponerse al corriente en su trabajo escolar. Sus maestros no habían estado felices de que se perdiera tres días de clase extra, aun cuando tenía calificaciones estelares. También tenía su estudio independiente de matemáticas, sus ensayos en aritmancia, y la invención de maleficios para Harry de lo que preocuparse. Si jugaba bien sus cartas, mucho de eso podría coordinarse con su clase de Aritmancia, pero era claro que esa clase iba a tomar una dirección diferente ese año de lo que había esperado.

Otra tarea que se había puesto era el crear un mapa del castillo de Beauxbatons. Había decidido tomarse una hora a la semana para trabajar en su mapa, lo cual esperaba eventualmente convertir en algo similar al mapa del merodeador. Hasta ahora, había mapeado todos los pasillos, y había reclutado a uno de los elfos domésticos para que mostrara a ella y a Dobby todos los pasadizos secretos. Desafortunadamente, Beauxbatons no tenía algo como la sala de los menesteres, una omisión que quería investigar con más atención, pero había otros cuartos que podía usar de manera razonable para practicar sus hechizos mientras no se extralimitara.

Fue el sábado en la mañana, una semana después de haber regresado, que notó algo extraño… bueno, más extraño de lo normal: un gran número de personas la estaban señalando y susurrando. Un número de niñas soltaban risitas y suspiros cada vez que la veían, pero un mayor número de chicos y chicas la miraban con fastidio o la ignoraban por completo. Era tan inusual que se detuvo a revisar su aspecto en la galería de espejos para asegurarse de que no había nada malo en ella, pero no vio nada fuera de lugar. No podía pensar en qué podría causar tal cambio de opiniones. Finalmente, se encontró con Hildegard y Adèle para desayunar.

De acuerdo, ¿qué está pasando? ¿Por qué todos me miran como si fuera un animal en el zoológico?

¿Qué? ¿No sabes? –respondió Hildegard con tono irritado.

No hasta que no me digas.

Toma, ve por ti misma –dijo Adèle y le entregó el periódico. Para la sorpresa de Hermione, era el Diario el Profeta. Incluso más para su sorpresa, había un artículo en él sobre Harry… o en nombre, un artículo sobre los cuatro campeones del torneo, pero el artículo era en su mayoría sobre Harry… y sobre la historia de su vida, no sobre el torneo.

Espectadores del revivido Torneo de los Tres Magos en Hogwarts recibieron una sorpresa la semana pasada cuando Harry Potter, el Niño Que Vivió, fue seleccionado como cuarto campeón. A pesar de la sospechosa entrada de Harry a la competencia, los jueces juzgaron que estaba obligado por el contrato y tendría que competir por Hogwarts.

No es así –dijo Hermione, aunque nadie la estaba escuchando–. Fue seleccionado bajo una cuarta escuela. Cedric es el campeón de Hogwarts.

Desafortunadamente, el resto del artículo (y era un artículo largo) empeoró desde ahí. La reportera supuestamente había obtenido una entrevista exclusiva con Harry, pero la descripción de Harry era una burla.

Una fea cicatriz, recuerdo de un trágico pasado, desfigura el rostro de otro modo encantador de Harry Potter, cuyos ojos...

¿Quién dice que es fea? Una vez me dijo que le gustaba la forma de su cicatriz antes de saber lo que significaba. –Pero eso no fue lo peor, por la descripción, el artículo incluía la entrevista, y la transcripción la hizo preguntarse si no fue inventada por completo.

Lágrimas llenaron esos deslumbrantes ojos verdes cuando nuestra conversación tocó el tema de los padres que apenas recuerda… "Supongo que saqué mi fuerza de mis padres. Sé que estarían orgullosos de mí si pudieran verme ahora… Sí, a veces lloro en las noches pensando en ellos, no me avergüenzo de admitirlo… Sé que nada me lastimará en el torneo porque ellos me están protegiendo...

¡Tonterías! –dijo Hermione–. No hay manera de que Harry dijera eso. Incluso Harry no es tan tonto. Sus padres no estarían orgullosos. Estarían aterrorizados. Incluso Sirius está preocupado, y él es más imprudente que Harry. Y… ¿aún llora por sus padres…? Eso no suena como él. No creo haberlo visto llorar cuando habla de sus padres… aunque supongo que no he dormido en el mismo cuarto que él...

Le tomó un minuto recuperar la cordura después de leer esa basura. El resto del artículo estaba lleno de más inventos. Aunque la parte sobre Sirius era sorprendentemente acertada:

Harry vivió con sus parientes muggles hasta este verano, cuando su padrino, Sirius Black, fue exonerado de los crímenes por los que fue enviado a Azkaban. Black adoptó a Harry este verano, a pesar de aún estar recuperándose de su dura experiencia. Muchos preguntaron sobre la competencia de Black considerando su exposición a largo plazo a los dementores y su asociación con un conocido hombre lobo, Remus Lupin. Harry, sin embargo, dice estar disfrutando su nuevo alojamiento.

"Sirius es maravilloso. No es perfecto, pero pone todo su esfuerzo. Mis parientes y yo nunca nos comprendimos, considerando que ellos no tenían magia. Es mucho mejor vivir en el mundo mágico. Sólo he conocido a Sirius por unos meses, pero ya sé que lo amo como a un segundo padre. Va a ayudarme a entrenar para ganar el torneo."

Eso no estaba tan fuera de lugar, excepto por la parte sobre ganar, pensó Hermione, pero aún no era como Harry hablaba.

¿Ya llegaste a la parte sobre ti? –preguntó Hildegard.

¿Hay una parte sobre mí?

Hildegard y Adèle le sonrieron de manera traviesa. Hermione buscó hasta encontrar su nombre, y entonces comprendió el porqué de las miradas extrañas.

Harry fue discreto sobre su vida amorosa, pero de acuerdo a sus compañeros, es tan tensa y complicada como el resto. Harry encontró el amor pronto en Hogwarts. Su amigo cercano, Colin Creevey, dijo que raramente se le veía lejos de la compañía de una Hermione Granger, una joven hija de muggles de gran belleza con una creciente lista de logros propios. El amor de Harry comenzó un curso acelerado de Aritmancia en su primer año, ha publicado varios ensayos profesionales, y comenzó a vender su propia línea de kits de pociones en las boticarias este verano.

–¿Su amor? –exclamó Hermione, regresando al inglés–. ¡Eso es ridículo! ¡Sólo somos amigos!

Claro. Sólo "amigos" –dijeron sus compañeras.

–¡Es en serio! Su fuente está mal. Colin Creevey no es amigo cercano de Harry. Es un fan que siempre está tratando de tomar su foto. En serio, ¿pueden imaginarme saliendo con Harry? Ya estoy lo suficiente nerviosa sin estar enamorada de él. Además, él y Ginny están más interesados el uno en el otro. Cualquiera que preste atención sabe… –Se detuvo cuando recordó que, aparentemente, nadie prestaba atención a Harry… no en el modo en el que nunca le creían.

¿Por qué se molestaba? Cerró la boca y continuó leyendo:

Desafortunadamente, la tragedia golpeó a la joven pareja este año, cuando los padres de Hermione la obligaron a transferirse a Beauxbatons después de que estuvo involucrada en varios incidentes peligrosos en Hogwarts. Pero parecen estar logrando que la larga distancia funcione, y Hermione incluso visitó Hogwarts para ver a su novio ser seleccionado en el torneo y regresará para ver a Harry competir en cada una de las pruebas.

Harry, por supuesto, sólo tenía cosas buenas que decir sobre su novia, alabándola generosamente, en especial por su habilidad para la creación de hechizos.

"Es brillante. Definitivamente la mejor en la escuela. Me está ayudando a entrenar también. Está inventando todo tipo de maleficios nuevos para que pueda usarlos."

Eso era un insulto para el periodismo responsable. Harry quizás lo pensaba, pero de ninguna manera lo diría… no de ese modo, y Hermione lo dijo.

Eso no es lo peor –dijo Adèle–. Mira lo que dice sobre Fleur.

Los campeones de Beauxbatons y Durmstrang en el Torneo de los Tres Magos son Fleur Delacoeur y Victor Krum, respectivamente.

–¡¿Qué?! –dijo Hermione–. ¡Ni siquiera mencionan a Cedric! Y escribieron mal los otros nombres. ¿Quién escribió esto? –Miró al pie de autor: Rita Skeeter. Gruñó. Era la misma mujer que había atacado al Sr. Weasley y a otros oficiales del Ministerio por el fiasco de la Copa Mundial. Supuso que debía contar sus bendiciones porque Skeeter por lo menos había nombrado a Harry como el "cuarto campeón" para que las personas que prestaban atención supieran que había otro. Pero no, no podía tolerar tal trabajo tan terrible. Algo se tenía que hacer.

Recordó algo de la primavera pasada. Corrió de vuelta a su cuarto después del desayuno y sacó una pluma de color verde ácido de su baúl que había encontrado en la sala de los menesteres, pero nunca había hecho nada con ella. La colocó sobre el pergamino, e intentó imitar como pensaba que Colin Creevey la describiría: "Casi siempre se veía a Harry y Hermione Granger juntos. Ella es brillante, lo es, pero sus padres hicieron que se transfiriera a Beauxbatons". La pluma, sin embargo, escribió su propia versión de sus palabras:

A Harry raramente se le veía sin la compañía de una Hermione Granger, una joven hija de muggles de gran belleza con una creciente lista propia de logros propios. Desafortunadamente, la tragedia golpeó a la joven pareja este año, cuando los padres de Hermione la obligaron a transferirse a Beauxbatons después de que estuvo involucrada en varios incidentes peligrosos en Hogwarts.

Pues, así es como Rita Skeeter lo había hecho. Debía tener una pluma igual a esa, aparentemente diseñada para escribir prosa ficticia. Aunque lo que podía hacer con esa información, aún no lo sabía.

No había nada que pudiera hacer ahora, admitió. Intentó sacarlo de su mente y relajarse con alguno de sus proyectos, pero era difícil. Además de crear un mapa de la escuela, estableció una hora cada semana para revertir el proceso de los omniculares de la Copa Mundial de Quidditch. Su meta principal era el descubrir como transferir las grabaciones a un medio en el que se pudieran ver de manera más fácil para convertirlos en una cámara real. También había comprado una cámara mágica para compararlos. Hasta el momento, había descubierto como se almacenaban las grabaciones en el instrumento; parecían estar en un tipo de cristal… dos cristales, más bien, uno para cada lente. Eso le dio ideas interesantes sobre exhibiciones tridimensionales, pero eso era un paso mucho más adelante. También pensó que quizás tenía una manera sencilla de transferirlas a cinta mágica común, pero sólo en incrementos de diez segundos, como una foto mágica normal, y no estaba segura. Quizás cuando regresara a Hogwarts podría pedir ayuda de… Oh, vaya: Colin Creevey.


Molly Weasley fue un poco más crédula que Hermione mientras leía la entrevista de Rita Skeeter. Sus emociones cambiaron rápidamente mientras la examinaba. Se molestó de nuevo porque Harry hubiera sido permitido en el torneo. Ya sea si fue a propósito o no, aún lo habían dejado y era más allá de su nivel. Y, estaba triste de decir, su hijo no era de ayuda.

De acuerdo a las cartas de sus otros hijos, Ron había estado apesadumbrado y celoso desde Halloween. Esa no era manera de tratar a un amigo. Gracias a Merlín por Ginny, pensó, y nunca hubiera pensado que diría esto, pero gracias a Merlín por Fred y George. Por lo menos aún lo estaban apoyando. Más adelante, la parte sobre la familia de Harry provocó lágrimas en Molly.

¡Aún llora por sus padres! –dijo–. Oh, ¡no lo sabía! –Pero unos párrafos después de eso, recibió una gran sorpresa. ¿Harry y Hermione? Molly en verdad no lo había esperado. Aunque debió hacerlo, conociendo lo devota que era Hermione hacia Harry. Incluso podía admitir que hacían una pareja adorable. Pero debía ser difícil para Ginny. Esperaba que su hija no se lo estuviera tomando muy mal. Harry y Ginny parecían haberse acercado más por lo que ella había escrito en sus cartas y considerando las últimas visitas de Harry este verano. Molly se sintió confundida cuando se dio cuenta de que las cosas habían ido en una dirección diferente. Y no tenía idea de cómo se sentía Ron sobre todo esto, especialmente después de esa terrible pelea. Hermione había sido una sorprendente buena influencia en él hasta este desastre. Había creído que quizás, a pesar de lo diferentes que eran...

Claro, era muy pronto para pensar de manera seria sobre estas cosas, pero Molly no podía evitar imaginar a veces que sería perfecto si Ginny y Harry terminaban juntos, y Ron y Hermione también. Molly no era una mujer manipuladora… obstinada sí, bastante, pero no manipuladora. Su falla principal en este tema era que le encantaba el romance, y era algo deprimente que su visión no iba a ser realidad.

Esperaba que Ginny fuera más práctica, pero algo en ella le decía que su hija se lo tomaría tan mal como ella. Después de todo, Ginny era quien (claro, al igual que muchas otras niñas) había querido casarse con el Niño Que Vivió desde que tenía seis años. Molly pensó que debería escribirle una carta para reconfortarla.


Pasaron varios días antes de que Molly escuchara de Ginny, y cuando lo hizo, quizás fue una sorpresa más grande que el mismo artículo.

Querida mamá:

Me sorprendí tanto como tú cuando vi la entrevista. Hablé con Harry y escribí a Hermione para estar segura, y confirmaron que no están juntos y nunca lo han estado. Sólo son amigos. Eso es lo que yo también había pensado. Nunca he visto nada entre ellos. Resulta que Colin estaba equivocado porque ellos y Ron siempre estaban juntos antes de que comenzara a juntarme con ellos. No te preocupes. Le aclaré todo.

De hecho, Hermione pasó gran parte del año pasado ayudándome a sobrepasar mi timidez y acercarme más a Harry. He estado intentando apoyarlo porque ella no está aquí este año. Harry y Hermione dijeron que la mayoría de las cosas en la entrevista estaban mal. Harry no entró al torneo por sí mismo, y todos los que le creen están muy preocupados por él. Aunque Hermione y el Sr. Black están intentando ayudarlo.

Con amor,

Ginny

Así que Rita Skeeter había estado equivocada, pensó Molly. Eso era una sorpresa. Todos pensaban tan bien de ella. Pero no, Harry no era más que un buen amigo de Hermione. Y lo que era mejor, parecía que había algo entre Ginny y Harry después de todo. Oh, sabía que se verían adorables juntos. Aún estaba muy preocupada porque Harry estaba atrapado en el torneo y el hecho de que Ron no le estaba hablando, pero por lo menos era algo menos de lo que preocuparse.


Hermione fue despertada de un sueño profundo por la sensación de una dolorosa y penetrante quemadura en su pecho. Apretó los dientes y se sentó de golpe, jalando la pequeña cadena para ver su galeón falso con el encantamiento proteico. Hermione había estado usando el galeón como collar todo el tiempo para que Harry pudiera contactarla en cualquier momento del día o la noche en una emergencia. Mientras se quitaba el collar, también buscó su reloj en la mesita de noche. Era la una y media de la mañana, y solo quedaban dos días y medio para la primera prueba. Esto debía ser muy malo. Encontró su varita y lanzó un Lumos para poder leer el mensaje de Harry. Su respuesta despertó a sus compañeras, y se justificó diciendo que había estado soñando cuando cuestionaron sus palabras.

La moneda leía: ¡PRIMERA PRUEBA ES DRAGONES! ¡AYUDA!

Hermione pensó por varios minutos sobre qué hacer. No creía poder dormir más después de esa noticia… no hasta hacer algo constructivo, por lo menos. Sabía que no tenía sentido irse ahora; no estaba lista. Pero se sentía inútil aquí. Necesitaba obtener la historia completa lo más pronto posible. Decidiendo en un plan, salió de su dormitorio y susurró:

–Dobby.

El ¡pop! no llegó de inmediato. Dobby debía estar durmiendo. Y sí, medio minuto después, el elfo se apareció en su ropa de noche, frotándose los ojos y algo cabizbajo. Un elfo en pijamas de cuerpo completo era una de las visiones más extrañas en su vida.

–¿Señorita Hermione? –dijo adormilado–. ¿Qué está pasando?

–Harry descubrió qué es la primera prueba. Son dragones.

–¡¿QUÉ?! –Dobby estaba completamente despierto ahora.

–¡Shh! No te asustes. Vamos a ayudarlo en cuanto podamos. Regresa y despiértame de nuevo a las seis, y después ayúdame a empacar para un viaje de tres días. A las seis y media puedo dejar el dormitorio, y comenzaré a buscar a mis maestros para conseguir mis tareas. Una vez lo tenga todo, usaré el traslador que Sirius me envió para llegar a Hogsmeade. Veré que puedo hacer por Harry entonces. ¿De acuerdo?

–Sí, señorita. Dobby entiende.

Hermione intentó dormir unas cuantas horas más, pero su mente ya estaba dando vueltas, intentando descubrir cómo podía ser útil para Harry si tenía que luchar contra un dragón. Ya se sentía agotada cuando Dobby la despertó de nuevo, pero se obligó a moverse.


Harry se sorprendió bastante cuando, poco antes de que concluyera el desayuno, Hermione entró corriendo al gran comedor, preocupada y sin aliento, pero sin interferencias. No la había esperado por lo menos hasta que terminaran las clases, y no sabía cómo podría ayudarlo, pero estaba feliz de que estuviera ahí.

–¡Harry! –dijo ella cuando llegó a la mesa–. Recibí tu mensaje. Tienes que decírmelo todo. No puedo creer que están haciendo que pelees contra un...

–¡Shh! –dijo Harry–. Aquí no –susurró–. Se supone que no debo saberlo. Tenemos clase de historia primero. Puedo saltármela y hablamos entonces.

–¿Saltarte clase…? Oh, está bien –dijo ella. Era Historia, después de todo–. ¿Aún queda té? No dormí bien.

Hermione se sirvió una taza y se fue junto al resto de los Gryffindor. Madame Maxime le lanzó una mirada interrogatoria y frunció el ceño. Probablemente podía suponer que si Hermione estaba ahí, entonces Harry sabía lo que era la primera prueba. Por suerte, su directora no la confrontó. Después de todo, Harry en verdad necesitaba ayuda, y no era como si la ayuda de Hermione lo convertiría en una amenaza seria para Fleur, ¿verdad?

Hablando de:

–Harry, ¿los otros campeones saben sobre la prueba? –preguntó Hermione.

–Fleur y Krum sí –dijo él–. Maxime y Karkaroff estaban ahí anoche… Probablemente debería decirle a Cedric para que sea justo.

–Buena idea. Ron, ¿vas a venir? –Indicó la dirección en la que Harry y ella se dirigían.

–¿Por qué? –preguntó el pelirrojo.

Ella se acercó más a él para hablarle en susurros.

–Porque la primera prueba involucra dragones. Esto es algo en lo que puedes ayudar. ¿Recuerdas cómo nos ayudaste con el dragón de Hagrid en primer año?

–Harry ya me lo pidió anoche –protestó él–. Le dije que no tengo mejores ideas de lo que Sirius y Remus pensaron.

–Se llama intercambio de ideas, Ron...

¿Disculpa?

–Quiero decir que mientras más personas, quizás obtengamos mejores ideas.

–Lo dudo.

–De acuerdo. Como sea. ¡Fred! ¡George! ¡Ginny! ¿Pueden saltarse su clase? Voy a intentar ayudar a Harry a prepararse para la primera prueba.

–Oh, lo siento, Hermione –dijo Ginny–. Aritmancia. –Hermione asintió. No tenía derecho a arriesgar la ira de Septima. Fred también sacudió la cabeza.

–Transformaciones.

–Yo tengo tiempo –dijo George–. Es genial solo tener tres clases. Te daré un reporte completo, Fred.

–Excelente. Harry, ve por tu espejo. Deberíamos pedir a Sirius y Remus que ayuden también.

Unos minutos después Harry, Hermione, y George estaban cómodos en un aula vacía con Sirius y Remus en el espejo.

–Por cierto, Harry, ¿cuándo comenzaron a usar en la escuela esas insignias que dicen POTTER APESTA?

–El sábado. Fue idea de Malfoy.

–Por supuesto. Dime sobre la primera prueba. ¿Cómo lo descubriste?

–De acuerdo, ayer en clase, Hagrid me dijo que lo viera a medianoche en su cabaña con mi capa de invisibilidad. Fui ahí, y estaba llevando a Madame Maxime a dar un paseo en el bosque prohibido. Creo que estaba tratando de hacer esto una cita. Su francés es terrible, por cierto.

Hermione se rio ante la idea de Hagrid coqueteando con Madame Maxime. Eso era verdadera atracción de opuestos.

–¿Cómo se lo tomó ella?

–Creo que estaba más interesada en los dragones. Había cuatro de ellos… uno para cada uno de nosotros… y muchos asistentes. Charlie estaba ahí, George.

–¿Charlie? ¿Cómo está?

–Parece estar bien. Aunque yo estaba más preocupado por los dragones. Con mi suerte, probablemente me tocará el Colacuerno Húngaro. Se ve peor que los otros.

–¿Así que es cierto, entonces? –dijo Hermione–. ¿Tienes que enfrentarte a un dragón en dos días? –Harry negó con la cabeza.

–Charlie dijo que sólo tenemos que pasarlos. Son madres con nidos, así que creo que sólo tenemos que robar un huevo de ellas o algo así.

¡¿SÓLO?! –exclamó Hermione–. ¡Harry, eso es mucho peor! ¿Qué no sabes nada de animales?

–Lo siento, Hermione, no pude ver muchos programas de naturaleza cuando era niño –dijo, alejándose un poco de su enojo.

–Oh, Harry –gruñó ella–. Mira… si fueras… si fueras un mago oscuro… sólo escúchame… preferirías luchar contra Bill Weasley, el brillante rompe maldiciones, solo, ¿o preferirías intentar secuestrar a Ginny bajo la nariz de la Sra. Weasley?

Harry palideció y sus ojos casi se salieron de sus cuencas.

–Oh Dios, oh Dios, oh Dios, ¡voy a morir! –dijo.

–Maldita sea, Harry, ¿estás en problemas, no? –dijo George, quien también había palidecido–. ¿Qué vas a hacer?

–Eso es lo que estamos aquí para averiguar –dijo Hermione–. Sirius, Remus, Harry dijo que tienen una idea. ¿Cuál es?

–Los dragones son extremadamente resistentes a la magia –comenzó a decir Remus–. Se necesita de un hechizo muy poderoso para pasar sus escamas. Los otros campeones probablemente tienen algunas opciones de las cuales elegir, pero desafortunadamente, Harry no. Su fuego también es mágico, así que el encantamiento para congelar llamas es inestable, y aún tienes que preocuparte por los dientes y las garras. Sin embargo, tienen puntos débiles. El más importante son los ojos. Hay un hechizo de nivel TIMO llamado la maldición de conjuntivitis que irrita los ojos y ciega a la víctima. Necesitará de mucho poder para cegar al dragón, pero creo que será capaz de lograrlo.

–Eso espero –dijo Harry–. No sé si pueda hacerlo. Quiero decir, lo intenté unas cuantas veces esta mañana y medio puedo hacerlo, pero no sé si pueda apuntar tan bien.

Hermione imaginó el escenario… el fallar varias veces con ese hechizo. No era lo mejor, y la puntería no era todo el problema.

–El dragón también podría esquivarlo –mencionó–. No sé qué tan inteligentes son.

–Pues, si ustedes tienen otras ideas, estamos dispuestos –dijo Sirius.

–Mmm… George, ¿qué otras debilidades tienen los dragones? –preguntó.

–Eh, las orejas, supongo. Y la nariz y la boca. Un filtro para dormir haría el truco, pero necesitarías uno fuerte, y bastante. No hay mucho más. Su piel es bastante resistente, y no hay un hechizo especializado para ellos o algo.

–¿Y las alas y la cola? –preguntó ella–. Eso tiene que ser más vulnerable que el resto, y lo necesitan para volar.

Harry y George la observaron.

–¿No has visto el campo de quidditch aún, verdad? –dijo George.

Caminaron rumbo al otro lado del castillo en el séptimo piso para tener una buena vista desde las ventanas. En el medio del campo de quidditch, los organizadores habían construido un domo largo y geodésico, de doscientos pies de largo y cien de alto. Pocos dragones crecían más que un elefante, así que sería un espacio algo reducido, uno que protegería a los espectadores, aunque con el suficiente espacio para maniobrar, pero no volar. Habían removido el pasto dentro del domo y lo habían reemplazado por rocas y suelo pedregoso en un patrón similar al de trincheras.

–Eso no es bueno –dijo ella–. No tiene caso el atrapar las alas, entonces… o volar, si pudieras conjurar una escoba. De hecho, sería bastante difícil conjurar cualquier cosa… Lo que necesitamos es una mejor manera de explotar las debilidades del dragón… algo más fácil que golpearlo directamente en los ojos. No lo sé, George. ¿Alguna idea?

–No en este momento, pero Fred y yo intentaremos pensar en algo. Lo siento, Hermione. Esto es algo fuera de nuestro nivel. Me alegra que no fuéramos seleccionados. –Hermione suspiró.

–De acuerdo, si nadie más tiene ideas, iré a la biblioteca y veré si puedo encontrar algo más e intentaré inventar algo. Te diré si logro pensar en algo, Harry.

Extrañamente, Harry se sentía más seguro del plan de Hermione de usar aritmancia que ella.