Sasuke estaba tumbado encima de su cama mirando hacia el techo, desviando su mirada de vez en cuando hacia su mesita de noche, en donde aún permanecía ese papel que le había dado Minato hacía ya tres días.

¿Por qué no lo había tirado a la basura? Ganas no le habían faltado pero aun así…Allí seguía…

Alargó su brazo y lo cogió abriéndolo. En el había escrito un número de teléfono al que por supuesto no había llamado, pero había marcado y vuelto a borrar un par de veces. Tan absurdo como contradictorio. Deseaba llamarle, volver a escuchar su voz, verle...pero por otro lado su orgullo herido había permanecido más fuerte y había desechado cualquier encuentro o contacto otra vez.

¿Qué iba a hacer a partir de ahora? No tenia ni la menor idea pero por lo pronto tenía la determinación de volver a ponerse serio en sus estudios y recuperar sus excelentes calificaciones. Terminó durmiéndose mientras sus pensamientos le envolvían.

···

En casa de los Uzumaki a la mañana siguiente Naruto bajó como una bala al darse cuenta que si no se daba prisa llegaría tarde.

-¡Papá! ¿Has visto mi mochila? Ayer la dejé en el sofá y no está -comento rápidamente al entrar en la cocina.

-Ah sí, te la he dejado en la entrada -contestó terminando de poner la mesa para el desayuno.

-Wow, ¡qué buena pinta tiene esto! -cogió un par de magdalenas y un vaso de leche y se sentó dispuesto a comer -¡Tan bueno como siempre!

Minato sonrió y se sentó también acompañándole.

-¿Qué pasa? -pregunto Naruto al darse cuenta de que su padre le estaba mirando fijamente -¿Me he manchado?

-No, no -contestó y medito un par de segundos lo que iba a decir, sin saber muy bien como plantearlo -¿Cómo está Sasuke?

-¿Sasuke? -Naruto se encogió de hombros -Pues bien supongo. ¿Por qué?

-Oh, es que como últimamente ya no viene por casa...Me estaba preguntando si había pasado algo.

-¡Ah no! No ha pasado nada, seguimos siendo amigos pero no sé…. -hizo una breve pausa -Está como raro ¿sabes? Va mucho a su rollo, aunque yo siempre le dicho que si le pasa algo me lo puede contar, es muy reservado y siempre se lo deja todo para si mismo.

-No le gusta mostrar lo que siente.

-Es muy orgulloso. Incluso un día en clase, le dije de venir a comer aquí y se puso super nervioso y echo una fiera. Me dijo que no, que ahora estaba muy ocupado y no se qué más -se fijó en el reloj y dando un gran sorbo al vaso se terminó de beber la leche -¡Me voy ya o voy a llegar tarde! ¡Adiós papá!

-¡Eh, ve con cuidado!

Minato suspiro pesadamente. Estaba más que claro que no iba a llamarle, aunque por un momento pensó que quizás acabaría haciéndolo. ¿Todavía seguiría enfadado? Suponía que sí y por lo que parecía no iba a cambiar de parecer. Sus acciones no habían ido acorde a las circunstancias pero ¿qué sentido tenía castigarse a si mismo por lo que debería haber hecho o no? Lo que tenía que hacer era intentar enmendar ese error e iba a hacerlo.

No tenía su número de teléfono y por supuesto no iba a preguntarle a Naruto, eso acabaría siendo demasiado sospechoso e inusual. Tendría que pensar en alguna otra manera.

···

-¿Qué? -soltó el moreno al ver como Naruto le miraba detenidamente.

-Nada, nada -contestó rápido dispuesto a calmar los ánimos -¿Todo bien? No quiero meterme donde no me llaman pero sea lo que sea lo que te está rondando por la cabeza deberías intentar ponerle fin, Está haciendo que estés más borde y desagradable de lo normal.

Sasuke le miró desafiante y Naruto captó el mensaje de que era mejor callarse.

¿Más borde y desagradable? ¿Pero qué estaba diciendo ese dobe? Por supuesto que no tenía ni idea. Ni puñetera idea. Pero sí, siendo sincero tenía que admitir que había llegado a un punto que ni él mismo se soportaba. Estaba casi todo el día de mal humor y no hacía más que enrabiarse por nada, por cosas banales.

-Bueno, yo me voy. Si te quieres pasar por mi casa ya sabes, dame un toque -se despidió Naruto recogiendo sus cosas.

Sasuke asintió pero siendo completamente consciente de que eso no iba a pasar. ¿Ir a su casa? Ni muerto. No, no iba a volver a ir. Ya no. Quizás ponerle fin como decía Naruto sería lo mejor. Así podría recuperar su vida, al menos en apariencia. Volver a sacar buenas notas, a estar de mejor humor y seguir su camino.

Volvió a casa solo, como acostumbraba, sumido en su mente que divagaba aquí y allá, sin ningún punto en concreto. Era un día agradable, había salido el sol y simplemente se distrajo un poco más de lo habitual al caminar más lento, llegando a casa un poco más tarde.

-Bienvenido -le recibió su hermano mayor al verle entrar por la puerta -Hoy tengo que salir en 20 minutos, me han cambiado el turno de la tarde y entro a trabajar más pronto. ¿Quieres que te traiga algo del supermercado? Cuando salga iré a hacer la compra.

-No, nada -contesto relajado yendo hacia la sala de estar.

-¿Qué tal las clases? -se interesó ya que Sasuke no era muy dado a hablar de sus cosas y siempre era él quien tenia que sacarle las palabras.

-Bien, como siempre. Nada nuevo.

-Sí claro, no sé porque pregunto. Eres un Uchiha, no se puede esperar menos de ti -declaro orgulloso.

Y sí, lo estaba, Itachi siempre había estado orgulloso de su hermano pequeño a pesar de estar tan ensimismado en su trabajo que apenas y podía estar pendiente de él. Pero sabía que era un chico muy maduro y que siempre iba a poder confiar en sus autosuficiencia. Muchas veces se recriminaba a si mismo no poder atenderle como tocaba pero por encima de todo y a causa de la muerte de sus padres tenía que trabajar duro para que pudiesen vivir una vida acorde a ellos mismos.

-¿Vas a estudiar? -Sasuke le echo una mirada desde las escaleras.

-No lo sé, después un rato.

-De acuerdo, lo digo para no molestarte. Si cuando bajes ya no estoy es que me he ido. Nos veremos por la noche.

-Vale.

Sasuke subió las escaleras hacía el piso de arriba donde estaba su habitación. Al entrar colocó su mochila encima de su escritorio y empezó a sacar algunos libros. No iba a ponerse a estudiar o hacer algo de clase, no tenía cabeza para eso en ese momento pero prefería tenerlo apunto. Sin duda sus notas se estaban resintiendo y su capacidad para concentrarse había amainado pero no iba a comentar esos detalles con su hermano, bastante tenía ya recriminándose a si mismo. No quería tener que borrar esa imagen iimpecable que su hermano mayor tenía de él. Y por supuesto no quería decepcionarle. Suspiro y se fue hacía su cama tumbándose en ella.

Al cabo de un rato y cuando ya apenas quedaban unos minutos para que Itachi se fuese, sonó el timbre y fue él quien fue a abrir.

-Buenas tardes, siento molestar -comunicó muy respetuosamente en un tono muy cálido y agradable -¿Hermano de Sasuke?

El chico de coleta asintió.

-Buenas tardes.

-Minato, padre de Naruto, va a clase con su hermano.

-Naruto, claro. Sí, encantado -le tendió la mano y el rubio la estrecho - ¿Ha pasado algo?

-No, solamente venía a traer un libro que Sasuke se dejó la última vez que vino por casa. Quizás no lo necesite pero pensé que debía traérselo.

-No era necesario que vinieses expresamente, si lo hubiese sabido envio a Sasuke a recogerlo.

-No pasa nada, no es ninguna molestia.

-Muchas gracias. Pasa -abrió del todo la puerta y dejó entrar al rubio -Iré a llamar a Sasuke.

Había sido un atrevimiento de su parte ir hasta su casa, lo sabía y sobretodo ahora que estaba en ella no podía evitar sentirse esstresado en parte por no saber como iba a reaccionar Sasuke cuando lo viese. Sin duda no iba a recibirle de buena manera, lo sabía ¿Pero qué podía hacer? ¿Esperar infinitamente una llamada, un mensaje que sabía que no iba a llegar? Nunca había sido un tipo de quedarse con los brazos cruzados y por eso es que al final después de pensarlo mucho había ideado ese plan.

Itachi tocó la puerta de su habitación antes de entreabrirla un poco y encontrarse con Sasuke tumbado encima de su cama. Ambos ojos se cruzaron.

-¿Estabas durmiendo?

-No, solo me he echado un poco, estoy algo cansado. ¿Ya te vas?

-Sí, ahora me iré. Tienes una visita abajo.

-¿Visita?

-No le hagas esperar. Yo tengo que prepararme para ir a trabajar -dijo cerrando la puerta.

No esperaba a nadie y realmente tan siquiera cayo en cuenta de quién podía tratarse hasta que estuvo bajando la mitad de las escaleras y diviso su silueta. De golpe algo en su pecho de removió y como si alguien le hubiese dado un puñetazo, hizo que le faltase la respiración.

¿Qué estaba haciendo allí? ¿Había hablado con su hermano mayor? ¿Por qué diablos había aparecido de repente en su propia casa?

Tantas preguntas sin respuesta y tantas dudas que no hacían más que aumentar su tensión. Se quedó parado enmedio de las escaleras y sin saber como reaccionar simplemente permaneció paralizado.

Itachi que ya había bajado al piso de abajo al verle le hizo un gesto con la mano para que se acercase.

-Minato te ha traído el libro que te dejaste en su casa -dijo mientras Sasuke seguía bajando los últimos escalones.

¿Libro? ¿Qué libro? No recordaba haberse dejado ningún libro pero cuando apenas lo vio se dio cuenta de lo que realmente pasaba.

-Ah…

-¡Sasuke! -le llamó la atención Itachi al verle distraído e ido -¿Esas son maneras? Ha tenido la amabilidad de venir hasta aquí para traértelo.

Sasuke pareció reaccionar ante las palabras de su hermano y agarro el libro que le tendió Itachi y lo cogió.

-Gracias.

La mirada de ambos, aunque fugaz se cruzo provocando una serie de inseguridades y emociones que para Sasuke fueron muy difíciles de ocultar.

Estaba afectado, ¡Claro que lo estaba! ¿Cómo no iba a estarlo? Se presentaba allí como si nada, sin saberlo, no se lo esperaba, era la última persona que esperaba ver. Aunque ya habían pasado días desde aquello, que tuviese que encararlo tan pronto, quizás no estaba preparado.

-Si no fuese porque me tengo que ir te prepararía un té, pero voy bastante apurado hoy, discúlpame por eso -comento Itachi a lo que Minato le dedicó una sonrisa.

-No te preocupes, lo comprendo.

-Sasuke ¿Por qué no le preparas tú uno?

-¿Yo? -Itachi le miro sin entender -Sí, claro…

-Espero que volvamos a coincidir en otra ocasión -se despidió – Mucho gusto. Sasuke nos vemos en la noche.

Cuando Itachi hubo salido por la puerta un silencio sepulcral inundo la casa. Uno que duro demasiado y parecía que ninguno de los dos se atrevía a cortar.

Incómodo, al punto que Sasuke y sin saber muy bien por donde tirar, simplemente soltó lo primero que tuvo el impulso de decirle.

-¡¿Por qué mierda has venido?! -no, esa no era una muy buena manera de empezar pero tampoco iba a darle la bienvenida, y no solo porque aún tenía presente lo que había pasado entre ellos, sino porque le había puesto en un aprieto con su hermano mayor y se había sentido invadido -¡Este puto libro es de Naruto!

-Tienes razón. ¿Vaya excusa más tonta, no? Pero pensé que sería una buena idea.

-¡¿Buena idea?! ¡¿De qué hablas? ¡No tenías porque venir! -hablaba alterado, y sin mediar mucho lo que decía pero creía que si no lo soltaba iba a explotar.

-Quería verte -afirmo contundente y sin enrollarse, porque era lo que de verdad sentía -Entiendo que tú a mi no….pero también quería disculparme…

-¿Sí? ¡No me jodas…! -ironizó negando con la cabeza.

-Necesitaba hacerlo.

-¿Vas a irte ya? - dijo precipitadamente porque a cada segundo que pasaba y a pesar de mostrarse duro, indiferente y borde, sentía que esa coraza iba a romperse en cualquier momento -Ya me lo has dicho.

-No te conozco lo suficiente y lo estropee -admitió enfrentando su error y queriendo mostrarse completamente trasparente ante Sasuke.

-Cállate….

-Sasuke….

Minato quiso dar un paso para acercarse un poco hacía él pero Sasuke interpuso uno de sus brazos para que no se acercase.

-Vete.

Minato suspiro. Sí, había ido hasta allí con esa intención, disculparse y sobretodo verle. Ya lo había hecho. Ahora todo recaía en manos de Sasuke, no iba a obligarle y muchos menos reprocharle nada. Estaba en todo su derecho de decidir y hacer lo que quisiese, era alguien libre e iba a respetarle por encima de todo.

-¿Eso quieres? Está bien.

Lo había anticipado, cabía la posibilidad de que siguiese cabreado y con razón. Por eso no tenía en cuenta sus malas palabras, sabía que todo eso venía de su ego dolido.

-¿Por qué me diste tu teléfono? -pregunto de repente Sasuke.

-¿Hace falta que te lo diga? - hizo una breve pausa la que aprovecho para mirarle fijamente -Si no me permitías verte, me conformaba con oír tu voz.

Para Sasuke sonó tan malditamente tierno que por un momento tuvo el impulso de volver a flaquear. Apretó sus manos

-Ahora mismo te veo y…. -dejo la frase a medio terminar y Sasuke continuó callado permitiendo que el rubio casi le hechizase con su mirada azulada -No pienso en otra cosa que no sea abrazarte, tocarte, besarte….

Sasuke sin poder más desvió la mirada y Minato aprovecho para acortar definitivamente la distancia sin que Sasuke opusiese resistencia esta vez. Al moreno se le cayo el libro al suelo y Minato lo estrecho fuerte entre su pecho en un abrazo que provoco que el corazón del Uchiha bombease a mil por hora.

¿Cómo podía llegar a ser tan imbécil y débil? No había sido capaz de rechazarle y mucho menos evitar su contacto, Lo quería, lo quería, quería que Minato lo tocase, al extremo, cada parte de su piel, que se la aprendiese de memoria, que la venerase como si no hubiese ninguna otra.

-Lo siento -pronunció en voz baja como si eso fuese lo necesario para calmar a Sasuke -Lo siento si te hice creer que no quería nada, cuando en realidad lo quiero todo contigo. Dese la primera vez que me diste la oportunidad de probar esta boca…-dijo separándose un poco y rozando con uno de sus dedos los labios del Uchiha -Ya no he podido olvidarme de su sabor.

Sasuke tragó saliva y permaneció estático, sin duda ese hombre tenía esa capacidad increíble de enloquecerle una y otra vez, en cualquier situación, pasase lo que pasase.

Minato bajo lentamente su cabeza hasta hacer chocar su boca con la de Sasuke y empezó a besarle despacio, tomándose su tiempo para rozar sus labios con los contrarios. Colocó una de sus manos en la mejilla de Sasuke para tener más control y continuó convirtiendo lo que en principió era un beso sutil en un apasionado morreo.

-Ojalá pudiese darte uno de estos, al menos uno cada día -hablo convencido de lo que decía.

-Eso no sería conveniente.

-¿Tú crees?

Ahora eran ambas manos las que reposaban en las mejillas de Sasuke. Minato se quedo un par de segundos en esa posición deleitándose en cada expresión, movimiento y estímulo que le daba Sasuke.

-Es increíble lo guapo que llegas a ser -dijo provocando un inmediata contestación de parte del moreno.

-¿Qué dices?

Minato sonrió al ver la reacción de este.

-¿Qué pasa? ¿Acaso he dicho alguna mentira? Tú lo sabes y sino lo sabes deberías...Tienes un atractivo que ya le gustaría a muchos.

-Deja de decir esas cosas -dijo algo cohibido -La belleza no lo es todo.

-Claro que no, tienes muchísima razón en eso. Pero tampoco hay que ignorar lo obvio. Créeme que si te lo digo es porque es completamente cierto. Este pelo tuyo -lo acarició sutilmente-Estos ojos negros...Tu boca, tus abdomen….-bajo la mano hasta su pecho - ¿No te parecen suficientes razones como para decirlas en alto?

Al ver en la incómoda situación que estaba poniendo a Sasuke y sin querer incomodarle más, simplemente volvió a besarle.

-Debería ir a preparar ese té… -comentó Sasuke al separarse y tomando algo de distancia.

Minato sonrió

-Me encantará probarlo.

Pasaron a la cocina y Sasuke empezó a preparar el té ante la atenta mirada de Minato que se limitó a tomar asiento en una de las sillas que había al lado de una de las encimeras.

-¿Cómo has estado? -pregunto Minato.

-Como siempre, igual…

Aunque no fue una contestación que Minato considero suficiente para su propia satisfacción, prefirió no preguntar más y dejarlo así por ahora.

Sasuke le acercó la taza con el té y Minato le hizo un gesto con la mano.

-¿No vas a sentarte conmigo?

-No, estoy bien así.

-Vale. No espero que en un par de minutos la situación cambie totalmente pero me alegro que al menos hayamos podido volver a hablar.

Minato le dio un pequeño sorbo al té que aún estaba muy caliente y al ver que Sasuke se mantenía callado volvió a hablar.

-Está exquisito, muchas gracias.

Sasuke mantuvo cierta distancia y mientras Minato bebía tranquilamente lo observaba apoyando su espalda contra la nevera.

¿Qué demonios estaba haciendo? ¿No que había tomado la decisión de volver a su antigua vida? Y solo con un par de segundos de tenerlo al lado se olvidaba de todo y empezaba a convertirse una vez más en ese loco….ese loco que volvía una y otra vez a la casa de Naruto solo para verle.

-Sasuke.

El sonido de su nombre le hizo reaccionar.

-No quiero que esto se termine -dijo Minato provocando una especie de escalofrío que recorrió todo el cuerpo de Sasuke con solo escucharle.

Sus miradas de encontraron y Minato se levantó yendo directo hacía él quien acabo aprisionado contra la nevera teniendo delante a Minato quien parecía no tener intención de dejarle ninguna vía de escape.

-¿Y tú? -Minato recorrió su cuello con su mano con suavidad -¿Tú quieres que esto termine?

Sasuke sintió que le faltaba el aire y que estaba a punto de perder la poca cordura que ya le quedaba. ¿Qué se suponía que debía contestar ante esa situación? Se ahogaba, se ahogaba y lo peor de todo es que quizás eso mismo era lo que quería.

Minato espero que le contestase, siguió acariciando la piel de Sasuke hasta acabar con su mano entre su pelo.

-No tengas miedo a decirme que sí. Si la respuesta es un sí….Nada de lo que siento por ti va a cambiar -anunció sabiendo a lo que se exponía pero sabiendo también que ya había malgastado muchas oportunidades como para volver a hacerlo otra vez. Lo que sentía por Sasuke no era algo pasajero o un simple calentón, era algo que le hacía olvidarse completamente de todo, algo que merecía la pena tener en cuenta -No me tortures así… -acabo diciendo.

-No lo sé….

Sencillamente no era un rechazo pero tampoco una completa aceptación, pero suficiente para que Minato se sintiese aliviado.

-Agradezco tu sinceridad.

Por la cabeza de Sasuke pasaron uno y mil pensamientos, toda clase de ideas y dudas y miedos, que fueron incapaces de rechazarle, como pretendía en su momento. Sin duda la cercanía de ese rubio le afectaba de sobremanera. Sasuke agarró la camisa que traía puesta Minato y tiro de ella hacía él, para seguidamente tomar la boca de Minato. Le beso abriendo su boca tanto como pudo para comer y beber de ella. Minato por su parte le correspondió al principio un tanto sorprendido por la inesperada reacción de Sasuke. El intenso morreo duro hasta que el moreno paró de repente.

-¿Ocurre algo? -Minato mantuvo una de sus manos en su hombro y la otra en su mejilla.

-No ¡maldita sea! Claro que no quiero que esto termine pero…

-Hey… -Minato le cogió del mentón y subió su cabeza para que fijase su mirada con la suya -Mirame. Nunca voy a forzarte a nada. Para ti a tu edad entiendo que no sea fácil. Me haría sentir miserable si sé que por mi culpa no puedes estar bien -Junto su frente contra la de Sasuke y se pego a él lo máximo que pudo hasta casi hablar encima de su boca -Me gustas. Me gustas muchísimo. Ni te imaginas hasta que punto. Todo ha pasado tan rápido que hasta para mí se hace difícil. No tengo ni la menor idea de como tratar contigo, lo hago lo mejor que puedo -comento sinceramente.

Y aquello era una realidad, aunque Minato ya había tenido antiguas relaciones, aunque siempre con mujeres, hacía tanto tiempo de eso que se sentía como un novato inexperto. Sobretodo con Sasuke, por su carácter.

-¿Qué estás tratando de decirme con todo eso?

-Me gustaría seguir conociéndote, si me lo permites… -dejo una breve pausa entre medias y separándose escasos centímetros, dejando espacio para que Sasuke estuviese más libre añadió -¿Saldrías conmigo?

.

.

.