-¿Salir? -le tomó tan desprevenido a pesar de ser algo completamente normal, pero para él, que había estado recreando ese momento durante tanto tiempo, sonaba como un sueño.

-¿Te parece mal la idea? -cuestionó Minato tratando de entender lo que le pasaba por la cabeza a Sasuke.

-No….Pero no….no creí que me lo pedirías… -terminó diciendo siendo completamente sincero.

-Ni yo mismo lo creía -acarició la mejilla de Sasuke y le mostró una de sus cálidas sonrisas.

Sasuke se alejo un poco y Minato le observó detenidamente. Al cabo de un par de segundos, Sasuke, al darse cuenta que Minato seguía en la misma posición fue hacía él otra vez y cogiéndole de la mano empezó a caminar hacía fuera de la cocina.

-Sigueme -dijo simplemente sintiéndose confuso él mismo por la actitud que acababa de tener. En ningún otro momento se hubiese atrevido pero en ese punto prefirió seguir sus emociones y no pensar en nada -Por aquí.

Minato miro como la mano de Sasuke tenia estrechada la suya, con fuerza y sin ninguna intención de soltarle. Era fría, pudo notarlo de inmediato al transmitirle una pequeña punzada al contacto.

Subieron las escaleras y cuando estuvieron delante de la puerta de la habitación de Sasuke, este la abrió dejándole pasar.

-Tu habitación es muy acogedora -comento enseguida al echarle un vistazo.

Y así era, entraba la luz por una gran ventana, en la que había dos cortinas azules a medio abrir. La luz natural del sol le daba un aspecto muy agradable. No había excesivo inmobiliario, tan solo una cama, una pequeña mesita al lado, un escritorio, un par de sillas, un armario en la otra esquina y una alfombra entre medio del cuarto con una pequeña mesa encima. Estaba todo muy bien ordenado y limpio, como se podía esperar.

Sasuke soltó su mano y se dirigió al escritorio.

-¿Puedes cerrar la puerta? -le dijo Sasuke mientras cogía una hoja en la que apuntó su número de teléfono.

Minato la cerró y luego Sasuke fue hacía él para entregarle el papel.

-Este es el mío.

Minato se quedó en silencio un par de segundos en los que Sasuke un poco incomodo empezaba a pensar si había sido una buena idea dárselo o si había hecho algo mal.

-¿Qué pasa? -terminó diciendo al ver que el rubio no decía nada.

La mirada azulada se cruzo con la suya y antes de que pudiese darse cuenta Minato lo cogió de la cintura y lo apretó contra si.

-Hacía mucho tiempo que no me sentía tan feliz -afirmo convencido.

Con ese simple gesto provocó que el corazón del Uchiha empezase a bombear como un loco y toda su piel se erizase. El cuerpo de Minato era condenadamente caliente y confortable. Olía bien y podía percibir su buen formada figura por sobre la tela de su camisa.

-¿Sólo por un número de teléfono?

-No es un número cualquiera, es el tuyo. Me hace muy feliz que hayas querido compartilo conmigo, gracias.

Podía jurar que se le había subido la sangre a la cara, porque la sentía bullir. ¿Por qué era tan amable? ¿Tan agradable y perfecto? Siempre tenía buenas palabras, unos modales exquisitos y eso no hacía más que añadirse a las ya muchas cualidades que le gustaban de él.

-No me des las gracias…

Minato bajo un cabeza y beso suavemente los labios de Sasuke a la vez que estrechaba aún más su cintura.

-Quiero hacerlo…-susurro casi pegado a su boca y sin separarse apenas -Lo que empiezo a sentir por ti...Ni siquiera sé como plantarle cara….Me tienes completamente loco.

Sasuke respiraba profundo por la boca, como si de repente le faltase el aire. El sonido de aquellas palabras sumado a la cercanía de Minato hicieron que ni siquiera pudiese pronunciar alguna frase.

Minato paso sus dedos por entre su cabellera negra y aspiro el arroma de Sasuke dejándose llevar totalmente esta vez y dándose cuenta enseguida que Sasuke le ponía, mucho, muchísimo. Con solo tenerle pegado de esa manera se había empalmado y no solo eso, de repente no había otra cosa que cruzase por su mente que hacerlo suyo, a como diese lugar. Y no, no es que estuviese necesitado, de hecho había estado conviviendo sin tener sexo sin problemas, no era de ese tipo de hombres que lo necesitaban constantemente en su vida. Pero ahora que había aparecido alguien como Sasuke en su vida, es como si de repente hubiese vuelto a sus instintos más primarios.

-¿Tú quieres? … -le susurro despacio sin querer presionarle pero sabiendo de sobras que no iba a poder aguantar mucho más.

-Minato…

El más alto pudo percibir como Sasuke también estaba excitado, empalmado y sobretodo nervioso. Sintió como temblaba sutilmente aunque el moreno se esforzaba por disimularlo.

¿Por qué de repente era tan tímido? Se preguntó Minato para si al ver sus reacciones. Aquella otra vez en el coche parecía seguro, lanzado y dispuesto, pero en cambio ahora es como si le tuviese miedo.

-¿Tienes miedo? -preguntó directo.

-¿Miedo? No… -negó provocando que Minato reaccionase de inmediato.

-No tienes porque tenerlo -le dio un pequeño beso en la boca -¿Acaso no estoy yo aquí? Yo nunca iba a dejar que nada te pasase, ¿lo sabes, verdad? ¡Nunca te haría daño!

-Ya lo sé, pero es que… -quiso rehuir la mirada del ojiazul, pero este no se lo permitió.

-Mirame -lo cogió del mentón -¿No confías en mí? Es normal que tengas miedo -termino diciendo queriendo reconfortarle -Es tu primera vez, ¿no es cierto?

-¡Claro que es mi primera vez! ¡¿Por quién me…?! -Minato no le dejo terminar la frase y volvió a besarle esta vez con más intensidad,

-Suficiente. Con eso me basta.

-¡Pero para ti no lo es! -le recriminó dándose cuenta enseguida que había hecho mal en soltarlo.

Claro que no lo era, ya lo sabía ¿Entonces por qué lo había dicho como si estuviese celoso? Era ya un hombre y padre de un hijo, era normal que no fuese virgen, ¿Por qué había dicho semejante gilipollez?

-¿Eso es importante para ti? -preguntó tratando de averiguar en qué pensaba.

-Me da igual.

Minato beso su frente y poco a poco fue bajando su mano hasta llegar al final de la camiseta de Sasuke. La subió un poco y tiró de ella hacía arriba, Sasuke le ayudo subiendo sus brazos y permitiéndole que se la sacase del todo. La dejo caer al suelo y se quedo un buen rato admirando con gozo ese espectáculo que era la figura de Sasuke. Su piel tan blanca, su figura tan bonita y delicada, pero a la vez con ese toque masculino. Minato paso su dedo indice y corazón por su pecho, bajando hasta su cintura. El estomago del Uchiha se encogió. Seguidamente y esta vez fue Minato quien cogiéndole de la mano le dirigió hasta la cama.

-¿Quieres que te coja en brazos y te acueste o …?

-¡¿Qué?! -Sasuke de inmediato le cortó y sintiéndose demasiado avergonzado añadió -¡No! -se tumbó de espaldas y contemplo como Minato se deshacía de su ropa con rapidez dejándolo desnudo por completo.

Sasuke tragó saliva y por primera vez reflexionó sobra la situación. Vale, estaba apunto de hacerlo con el tío más increíble que había conocido, el que le gustaba, le atraía, le ponía. Por quien se había masturbado, pensado y rallado. Que ahora se sintiese así de indefenso le hacía replantearse su propio carácter.¿Qué le pasaba? Él no era así. Solía ser más lanzado y confiado. No tenía sentido que estuviese tan jodidamente asustado ¿O sí? Quizás sí , al fin y al cabo precisamente por eso mismo, por lo mucho que le gustaba era que no podía controlarse con él y lograba hacerle salir a flote su lado más vulnerable, ese que escondía ante los demás, para que nadie pudiese apreciar que en el fondo, él también era una persona sensible. Con Minato todo era tan diferente, destruía sus barreas, sin siquiera planteárselo o pretenderlo, solo siendo como era.

Minato se posicionó encima de Sasuke con cuidado y volvió a su trabajo sin desconcentrarse. Esta vez poniendo atención a los pantalones de Sasuke, bajándolos un poco hasta que dejaron al descubierto sus boxers negros. Bajo su cabeza hasta esa zona y sutilmente rozo con su boca su parte intima por encima de la tela. Ese leve roce hizo que Sasuke tuviese que morderse el labio para no soltar ningún sonido extraño. El rubio le observaba detenidamente pero no dijo nada, siguió a lo suyo hasta que al cabo de un rato se deshizo por completo de sus pantalones y bajo también sus boxers del todo. Ahora ambos estaban desnudos del todo, intercambiando miradas.

-Te pongo nervioso -afirmo -Pero ya te lo he dicho, no tienes porque estarlo. No voy a hacerte daño -repitió tratando de que se sintiese más seguro y a gusto.

Por supuesto que lo deseaba, a morir, pero no quería forzarle o acabar haciéndolo y que fuese un disgusto para Sasuke. Quería que para ambos fuese placentero y pudiesen compartir sus cuerpos y fundirse en uno, para demostrarse las ganas que se tenían.

-Hazme lo que quieras -lo dijo serio y aquello choco bastante al rubio quien enseguida le contestó.

-No puedes estar hablando en serio... -comento sereno aunque sorprendido -Créeme que si te hiciese todo lo que quisiese no podrías levantarte de esa cama en un mes.

El cuerpo de Sasuke se tensó y Minato al reparar en ello supo que a pesar de haber sido completamente sincero no había sido adecuado decir aquello.

-Pero no se trata de eso, se trata de que tú sientas placer y yo sienta placer…. -se acercó hasta el cuello de Sasuke y le hablo bajito -Quiero demostrarte hasta que punto me gustas Sasuke...Y me encargaré personalmente de que lo sepas….Ahora… -beso su cuello y bajo su lengua haciendo su camino hasta tocar la nuez del Uchiha, que esta vez no pudo contenerse y hecho un pequeño gruñido -Habla, gime, grita si quieres, no te contengas -dijo para seguidamente subir hasta su boca y morrearle -Eres alguien espectacular. Lo siento si no puedo contenerme, me encantaría hacerte mil cosas antes de hacerlo, pero es que ya estoy en mi límite….- se sinceró -Tú me pones así…

Minato se fijo en la erección de Sasuke, al extremo, ni siquiera hacía falta ningún tipo de masturbación de su parte para provocarle, lo cual le hizo sentir más que satisfecho y complacido. Era el hecho de saber que para Sasuke él también era alguien que le excitaba hasta ese punto, le hacía sentirse más que orgulloso. Después prestó atención a su entrada, apartó y abrió un poco más las piernas de Sasuke para tener mayor libertad, nunca sin dejar de prestar atención a todos sus movimientos y expresiones.

Estaba claro que era virgen, no solo por su comportamiento, sino porque efectivamente iba a necesitar de un buen rato de dilatación para poder penetrarle sin problemas. No iba a estar acostumbrado y por nada del mundo quería dañarle. Sasuke no decía nada por eso Minato prosiguió entendiendo que Sasuke le daba permiso para seguir.

-¿Todo bien? -preguntó cuando apenas y estaba acariciando la entrada y parte de la piel de sus glúteos.

En el fondo, él también estaba nervioso. No solo porque era un novato en ese aspecto, nunca había tenido sexo anal, ni siquiera con su mujer u otras parejas. También porque se sentía presionado a darle lo mejor a Sasuke, y no sabía muy bien si iba a ser capaz de ello.

-Sí…

-Vale -metió uno de sus dedos en la cavidad de Sasuke y al contrario de lo que pudo imaginar, este le acepto bien, lo cual agradeció, así que rápidamente pudo pasar a un segundo y moverse un poco dentro, con bastante facilidad -Estás muy cachondo…. -dijo convencido.

Sí, por eso mismo era que su cuerpo le aceptaba de esa manera. Su calentura estaba por las nubes y aunque Sasuke era bastante experto en disfrazar y disimular lo que sentía, podía intuir que estaba a punto de desbordarse.

-Ahh…. -por primera vez salió un gemido de la boca de Sasuke y eso hizo que Minato parase un poco el ritmo -ah...no pares…

¡Por Dios! Por un segundo tuvo que desviar su mirada de la cara de Sasuke porque juraría que si lo seguía mirando iba a ser capaz de correrse encima de él con solo verle. Era un puto ángel y mucho más que eso, un ángel endemoniado, por el que hubiese matado en ese momento. Hacía que sus neuronas flotasen y su cordura se nublase. No sabía exactamente que demonios tenía pero efectivamente y como suponía desde ese primer día, le había condenado.

Le dio un par de entradas y salidas con sus dedos para finalmente sacarlos del todo.

-No soporto verte gemir sin estar yo dentro de ti -dijo para seguidamente y posicionando su erección en su agujero hacer presión y entrar parte de su polla.

-Ahhh..ha...haa..ahh -la sensación fue tal que al segundo los gemidos de Sasuke se incrementaron sin que él pudiese hacer nada al respecto -ha...ah…. -respiraba entrecortadamente y muy hondo, tratando de coger todo el aire posible -No la saques...ah….

-No pensaba hacerlo -contestó Minato acostándose un poco sobre él pero sin llegar a hacerlo del todo, cogiendo una postura más cómoda, ya que de esa manera podía tener más acceso a su boca y podía tenerle más cerca -No pienso sacártela hasta que me haya corrido bien dentro de ti.

Ese tipo de frases sucias, dichas de la boca del rubio conseguían perfectamente su objetivo, provocar una reacción en Sasuke muy potente. De eso ya se había dado cuenta Minato, por su anterior experiencia con él en el coche. Y no es que quisiese pasarse de la ralla, pero le gustaba conocer a ese Sasuke, a ese que sabía solo le mostraba a él.

-Ahh...ha...arg….

Cuando ya casi la tuvo entera metida dentro del culo de Sasuke, Minato paró y espero un par de segudos para que Sasuke pudiese recomponerse antes de empezar con el vaivén.

-No te excedas -le susurro acariciando con una de sus manos su frente -Estás todo sudado. Vamos a hacerlo despacio ¿entendido?

Por tonto que pareciese cuando Minato hablaba de ese modo, a Sasuke le daba una tranquilidad inmensa, se sentía que de repente todo iba a estar bien, que no había de que preocuparse y que por supuesto Minato iba a hacer cualquier cosa con tal de protegerle y hacerle sentir bien.

-Voy a moverme -le aviso y después empezó a hacerlo de manera pausada al principio -Eres tan estrecho… -dijo abiertamente y en voz alta, a pesar de ser algo obvio y natural, pensó que era algo que remarcar ya que nunca había experimentado semejante sensación. Por muy valiente y manso que pudiese hacerse ver, hacía que tuviese que contenerse al extremo para no empezar a follarselo como una bestia salvaje y abrirle el culo a más no poder.

Enterró su polla dentro en su totalidad y fue entonces cuando paró y dejo un par de segundos para poner atención al miembro de Sasuke. Lo cogió ágilmente y empezó a masturbarlo con fuerza. Prosiguió con su marcha, frotando su polla en el interior aumentando poco a poco las estocadas.

Sasuke gemía. Gemía y era un jodido placer para los oídos escuchar su ronca voz, entremezclada con esos sonidos sexuales que salían de su boca. Su respiración excitada y su sudor, su olor que empezaba a incrementarse...Sin lugar a dudas, era el chico perfecto.

Minato no se reprimió y también soltó más de un gruñido fruto de su excitación y placer que estaba experimentando. Para Sasuke fue casi un orgasmo escucharle de esa manera. Ni sus más perversas fantasías se comparaban a la realidad, a poder tenerle encima de esa manera, follándoselo, quitándole la virginidad en su propia cama.

Minato sabía, estaba claro que sabía, lo manejaba a la perfección, dándole justo donde le gustaba, sin siquiera habérselo tenido que decir.

El rubio dejó de masturbar a Sasuke y se apoyó por completo encima de él, pegando ambos cuerpos ya sudorosos. Las penetraciones fueron más intensas, subió el ritmo, hasta ver el límite que podía aguantar Sasuke.

-Me gustas tanto… -dijo sin parar de metérsela y depositando algún que otro beso en la piel de Sasuke -Tanto...

En sus hombros, en su cuello, en su pecho, en su pelvis, quería marcarle, quería devorarle, quería que cada vez que se mirase desnudo pensase en él, en como se lo había follado.

-Ahhha ahh…. -Sasuke se aferro a su espalda con ambas manos e hizo presión.

Le dolía, aunque más que dolor era una especie de escozor, pero al mismo tiempo lo quería. Quería más de ese placer entremezclado.

-Tranquilo, no te voy a dejar ninguna marca. Eso sería problemático para ti, lo sé, aunque me gustaría -comentó separando un poco su cuerpo del suyo -Te está gustando ¿no es así? -Sasuke afirmo con su cabeza y Minato sonrió -No creo que pueda aguantar mucho más. Llevo demasiado tiempo sin hacerlo con nadie. Pero intentaré darte tanto como pueda.

Siguió ese ritmo, casi sin parar en ningún momento. Algunas veces se daba el capricho de metérsela de una manera un poco más violenta, pero sin pasarse, solo en esos momentos en los que veía a un Sasuke casi a punto de llegar al orgasmo, pero enseguida paraba y volvía a lo de antes, Un poco cruel y tortuoso pero que hizo que ambos estuviesen teniendo sexo por casi 40 minutos en los que finalmente un Sasuke exhausto derrocho todo su semen manchando ambas pieles. Minato al dar por completado su objetivo y después de un par de embestidas más se corrió dentro de Sasuke, no sin antes haberle pedido permiso.

-Ahhh….gracias….. -salió de dentro de Sasuke con cuidado y al hacerlo parte de su semen también lo hizo, resbalando por entre las piernas del moreno hasta sus sabanas. Se había corrido mucho y no era para menos.

Sasuke trago saliva e intentó recomponerse de tal esfuerzo. Aún se sentía sin fuerzas y apenas le quedaba aliento.

-¿Otra vez dándome las gracias? ¿Por qué?

-Por haberme permitido dejar mi huella dentro, por haberme permitido tenerte de esta manera, por haberme hecho feliz como lo has hecho….

Sasuke se quedó de piedra al oírle y no pudo más que hacer una mueca de desagrado.

Minato río por lo bajo y Sasuke le devolvió una mirada furiosa.

-No te enfades -conocía de su orgullo y sabía que a veces sus buenas palabras podían surgir el efecto contrario -No era mi intención. Es solo que… ¿Cómo no voy a estar agradecido? Pero si te molesta no volveré a decírtelo. Ha sido fabuloso -concluyo firmemente y tomó su boca -Nunca dejes que nadie más te tenga. Nadie que no sea yo.

Podía sonar como una declaración, una simple frase posesiva o algo más extremo, pero era lo que pensaba en ese momento. Por supuesto que ahora que lo había probado en su totalidad no quería que nadie más pudiese experimentar eso, no con Sasuke. No iba a permitirlo.

-Estoy todo sucio.

Minato le echo un vistazo y enseguida tomó cartas en el asunto. Bajo de la cama y ayudó a Sasuke ofreciéndole su mano para que pudiese incorporarse.

-¿Ahora si que vas a dejar que te coja en brazos, verdad?

Los colores se le subieron a Sasuke y este sabiendo que sobras que a pesar de que suponía que podría andar bien, aún estaba muy cansado y algo adolorido, prefirió asentir.

-Ven -le sujetó por la espalda y lo elevo. Sasuke no pesaba demasiado y podía manejarle a la perfección -¿Nos damos un baño?

-La segunda puerta del pasillo -contestó a modo de respuesta.

Minato se dirigió hacía allí.

-¿Puedes? -preguntó cuando estuvieron dentro, cerca de la bañera.

Sasuke entendió a que se refería y asintió. Sí, vale, su cuerpo le dolía pero no era para tanto, podía mantenerse en pie y lo que hiciese falta.

Minato lo bajo con cuidado y al ver que estaba bien, empezó a abrir el grifo del agua caliente y llenar la bañera.

-Sobre lo que has dicho antes… -murmuro Sasuke por lo bajo.

-¿Hmm? Dime, puedes preguntarme lo que quieras.

-De que no dejase que nadie más me tuviese…

-Ah. Lo he dicho porque es lo que siento.

-Hablas en serio -afirmo queriendo cerciorarse.

-Hablo muy en serio. Y te lo repetiré las veces que haga falta. ¿Quieres salir conmigo, Sasuke?

-Si llegase a enterarse mi hermano…

-Si llegase a enterarse tu hermano lo aceptaría, porque te quiere.

-Sí claro, tú no le conoces.

-Por lo poco que he visto parece un chico que se preocupa por su hermano -concluyo cerrando el grifo y tendiendo la mano a Sasuke para ayudarle a entrar en la bañera.

-No hace falta, yo puedo solo -dijo entrando poco a poco y sintiéndose enseguida confortado cuando el agua caliente rozo su piel desnuda -Además no es asunto suyo. No quiero que se enteren. Ni Itachi ni Naruto.

-Será como tú quieras.

-¿Y ya está? ¿Así de fácil?

Minato le imitó y entro en la bañera, era lo suficientemente grande como para que pudiesen estar los dos.

-¿Quieres que sea complicado?

-¿Tú se lo dirías a todos? -pregunto confundido.

-Sasuke, soy un hombre maduro. A mi lo que piensen los demás no me importa. A mí me importa lo que pienses tú. Y mi hijo, por supuesto.

-Naruto no lo entendería.

-¿Ah no?

-¿Quien en su sano juicio entendería que su padre saliese con un colega suyo de la universidad? Eso no tiene ni pies ni cabeza -argumentó convencido.

-Yo no lo veo de esa manera. Todo el mundo quiere la felicidad de las personas que estima. Si supiese que tú eres mi felicidad lo terminaría aceptando.

-Tsk….

-En cualquier caso no tenemos porque hablar de este tema si te ofusca.

-¡No me ofusca! -desvió la mirada y cogió algo de jabón para limpiarse.

Minato aprovecho para depositar ambas manos en las mejillas de Sasuke y obligarle a encararle.

-Escúchame bien, pase lo que pase, solo te pido que me permitas estar a tu lado. No hace falta que nadie lo sepa, lo sabemos tú y yo y todo lo demás es indiferente. No me quites el privilegio de tenerte cerca.

-No voy a hacerlo -dijo perdiéndose en sus ojos azules -Solo estaba diciendo tonterías.

Minato sonrió.

-No son tonterías. Es lógico que te preocupen este tipo de cosas -tomó la esponja y empezó a frotar delicadamente el cuerpo de Sasuke -Pero eres un chico muy maduro.

-¿Por eso te gusto?

-Me gustas por muchas cosas, no solo por eso.

Minato siguió limpiando a Sasuke y luego este fue quien lo hizo con Minato.

-Lo que de verdad me preocupa es que no podamos vernos ni estar juntos como a mi me gustaría -decidió decir Sasuke al cabo de un rato.

Aquella frase tomo un tanto desprevenido a un Minato que se tomó su tiempo para contestarle.

-Sasuke…

-¿Qué? ¿Vamos a venir a follar a mi casa cuando mi hermano se vaya a trabajar? ¿Seguiré yendo a hacer los deberes con Naruto solo para poder verte? ¡Joder! ¡Suena patético!

Minato se levanto y salió de la bañera ante la atónita mirada de un Sasuke que no entendía.

-El agua se está enfriando, si te quedas dentro vas a coger frío -dijo enfurruñando aún más a un Sasuke descolocado.

¡¿Y a mi qué me importa?! ¡Qué le den al frío! ¡¿Te estoy diciendo algo importante y pasas de mí?!

-Por supuesto que no paso de ti. Pero tampoco entiendo a donde quieres llegar. Te he pedido dos veces salir conmigo y no eres capaz de contestarme. No quieres que nadie se entere pero a la vez tampoco quieres que nos veamos a escondidas. Dame tiempo para asimilar todo eso -Sasuke se le quedo mirando - Y perdóname si no soy capaz de comprenderlo.

Ni él mismo era capaz de entenderse y a pesar de que Minato era increíblemente atento y comprensivo con él, no hacía más que estropearlo con sus dudas e inseguridades. Era contradictorio al extremo ¿Por qué tenía que ser tan difícil? ¿Por qué no solo podían estar juntos y compartir como dos personas adultas normales y corrientes? Por supuesto, él todavía no era un adulto, al menos no uno como Minato. Y la diferencia de edad aunque no le importase, de hecho hacía mella en algunas cosas.

Sasuke salió de la bañera y poco después salió del baño. Minato le siguió detrás hasta que ambos estuvieron otra vez en la habitación de Sasuke. El moreno cogió algo limpio del armario, ropa interior, unos vaqueros y una camiseta negra y se vistió rápidamente. Minato simplemente volvió a vestirse con la misma ropa con la que había venido.

De pronto la situación había cambiado y lo que antes era una ambiente cálido y pasional, se había vuelto tenso.

-Llámame siempre que quieras -dijo Minato cortando el silencio -No importa si son las 3 de la madrugada o las 5 de la tarde, a la hora que sea, yo estaré.

No le gustaba tener que irse de esa manera, ahora que por fin había llegado a ese punto con Sasuke, pero quería que las cosas siguiesen su curso, sin forzarlas.

-¿Ni siquiera vas a darme un beso antes de que me vaya? -pregunto al ver que Sasuke no le contestaba.

Sasuke se fue directo hacía él, sin vacilar y cuando estuvo a escasos centímetros Minato bajo su cabeza hasta hacer chocar su boca contra la suya.

-Cuídate.

Un sentimiento extraño recorrió todo el ser de Sasuke al ver salir a Minato de su habitación para irse. No le dijo nada, ni le pidió que se quedase un poco más. Simplemente se quedó quieto, sintiéndose un gilipollas, arrepentido de muchas de las cosas que le había dicho y de no haberle podido dar una contestación firme. Se fijo en su cama desordenada, en donde minutos antes lo había hecho con Minato. Sobre la sabana aún estaba derramado parte de su semen. Se hecho de rodillas contra el suelo y tuvo el impulso de llorar. ¿Qué demonios le pasaba? ¿Se estaba enamorando de verdad de ese hombre? ¿O acaso ya lo estaba? Fuese lo que fuese, algo le estaba quemando por dentro y no era capaz de pararlo.