Por suerte para Sasuke esa noche pudo dormir plácidamente, quizás por todo el cansancio acumulado y a la mañana siguiente se levantó renovado.
-Buenos días -hablo Itachi cuando Sasuke entro en la cocina dispuesto a desayunar -¿Cómo has dormido?
-Buenos días. He dormido bien.
-Hoy volveré a irme a la misma hora que ayer, esta semana tengo que hacer horas extras, llegaré más tarde por la noche, lo siento.
A veces pasaba que cambiaba mucho el horario de trabajo de Itachi y casi no podía ni respirar. Trabajo, trabajo y trabajo pero en el fondo era de agradecer porque eso les permitía vivir bien. Y aunque a veces era agotador para Itachi, lo hacía tan bien como podía.
-Vale.
· · ·
Sasuke pasó el día tranquilo a pesar que como de costumbre estuvo dándole vueltas a su cabeza. Y en ese preciso momento su conflicto más grande era enfrentarse a una contundente realidad. ¿Qué iba a decirle a Minato la próxima vez que se viesen? ¿Volvería a rehuirle si le insinuaba por tercera vez lo de salir juntos? Tenía miedo de que no hubiese unan cuarta vez y en ese caso sería todo por su culpa, por sus miedos.
Muchas veces meditaba sobre como sería salir con Minato, tener una relación formal, intima, más intima todavía de lo que habían tenido hasta ahora. Ir al cine quizás, salir a pasear, que Minato le acompañase a la universidad como a veces hacía con Naruto, que le fuese a buscar, alguna escapada a la playa, ir a cenar...Tantas cosas que quería experimentar pero veía tan lejanas que a veces se obligaba a no pensar en ellas, porque le hacía sentirse mal.
-¡Heyy! -Naruto le dio una palmada en la espalda y se posiciono a su lado -¿Vamos a mi casa?
Acababan de salir de la universidad y Sasuke lo único que tenía en mente era regresar a su propia casa cuanto antes. Le miro entre dubitativo y sin saber que contestar y Naruto no le dejo que se lo pensase.
-Venga va, hace mil años que no vienes, y siempre me pones excusas. ¡Esta vez no te vas a escaquear! Te vienes a mi casa y punto! Aunque en realidad hoy no hay mucha faena ¿ eh? Pero yo que sé ¡Te enseño los juegos nuevos que me he comprado!
-¡Sí claro, tú lo único que quieres es fardar! -añadió Sasuke conociendo como era Naruto.
-¿Yo? ¡Qué va! ¡Pero me hace ilusión! Va venga, dí que sí. ¡Dí que sí!
-¡Vale pesado! -termino diciendo Sasuke al comprobar que esta vez le sería imposible zafarse -Pero solo un rato, que mi hermano se va pronto a trabajar y no quiero dejar la casa sola por mucho tiempo.
-¡Que sí!
Ssuke suspiro por lo bajo. En realidad daba igual ¿no? Él en el fondo lo único que pretendía era retrasar el encuentro con Minato. Pero retrasarlo tampoco iba a hacerle sentir mejor así que ¡A la mierda! Iría a casa de Naruto como solía hacer antaño, con total normalidad.
Naruto abrió la puerta principal cuando llegaron y ambos entraron.
-¡Ya estoy en casa! ¡He venido con Sasuke! -dijo nada más entrar alzando la voz.
Nadie contestó y Naruto se encargó de echar un vistazo por la casa.
-Pues parece que no está. ¡Bueno, ya vendrá! ¿Subes a mi habitación? En la nevera tenemos pizza, la caliento en un minuto y listo.
-Por mi bien. Pero debería llamar a mi hermano antes.
-¡En nada subo! -Naruto se fue corriendo hacia la cocina.
Mientras tanto Sasuke cogió el móvil y se dispuso a llamar a su hermano.
Después de unos 10 minutos Naruto entro en su cuarto con dos platos y la pizza preparada y caliente que echaba humo.
-¡Huele genial! ¡Te va a encantar!
Sasuke estuvo casi la comida entera en silencio mientras Naruto le contaba sus batallitas de clase y otras anecdotas. A Naruto definitivamente le encantaba hablar y Sasuke quién ya estaba acostumbrado a eso, ni siquiera le molestaba.
-¡Dioos estoy super lleno!
-Yo tampoco puedo más -añadió Sasuke sin haberse terminado sus trozos.
-¿En serio? ¿Vas a dejar que eso se desperdicie? ¡Ni loco! ¡Ahora te lo comes!
-¡¿Qué?! ¡No!
Naruto entre bromas y acercándole un trozo y Sasuke empujándole para que no se acercase termino por hacer que ambos forcejeasen un rato y Sasuke terminase con su camiseta blanca manchada.
-¡Serás idiota! ¡Mira lo que has hecho!
-Jope, lo siento. Cuando venga mi padre le diré que te la lave, tampoco pasa nada. Es solo una pequeña mancha.
-¿Pequeña mancha? Tsk…
Naruto llegaba a ser de lo más infantil a veces y Sasuke lo sabía.
Unos golpes en la puerta hicieron que ambos fijasen la mirada hacia ella, la cual se entreabrió.
-¿Puedo pasar? Había ido un momento a hacer un encargo -la voz de Minato sonó de lo más confortable y Sasuke se tenso.
Cuando sus miradas de encontraron el moreno trago saliva de inmediato.
-Oh, ha venido Sasuke contigo. Como si estuvieses en tu casa -comento dirigiéndose a él y Sasuke asintió.
-Sí, ha venido a jugar un rato conmigo. He cogido la pizza que había en la nevera y esto nos ha sobrado -Naruto le dio parte de lo que había quedado y Minato lo cogió -¡Ah sí! Y Sin querer he manchado la camiseta de Sasuke – dijo poniendo cara triste un tanto fingida -¿Se la podemos lavar , verdad?
-Claro, no hay problema.
-¡Qué va! ¡No hace falta! contestó rápidamente Sasuke.
-No es ninguna molesta -añadió Minato y Sasuke se quedo callado.
-¡Perfecto pues! -Naruto se fue disparado hacía la estantería que había en su habitación y empezó a renovarlo todo -¡Mira Sasuke, este es el juego que te había dicho!
Se miraron por última vez antes de que Minato desapareciese del cuarto y desde entonces el cuerpo de Sasuke no volvió a estar en reposo como antes lo estaba. Parecía que los nervios habían vuelto ¿Pero nervios de qué? ¿Solo por el hecho de estar en su casa? ¿De volver a verle? ¿O qué demonios le pasaba? Pero lo cierto era que una vez había mantenido contacto, aunque fuese meramente visual, no lograba estar relajado en absoluto.
Los minutos pasaron y mientras Sasuke se había entretenido leyendo algunos mangas que tenía Naruto, el rubio estaba totalmente viciado a uno de sus juegos. No fue hasta pasadas una hora y media que el mayor volvió a presentarse en la habitación.
-Naruto, necesito que bajes conmigo un momento. He traído unas cajas y siguen en el coche. Me ayudas y en nada lo tenemos descargado.
Naruto le ignoro por completo y siguió a lo suyo mientras Sasuke anonadado veía como pasaba de todo. Hasta que sintiéndose avergonzado e incómodo le dio un codazo.
-¡Eh lerdo, te está hablando tu padre! -gruño enfadado por su desconsideración.
-¡Ah! ¡Mierda, espera un segundo, ahora me quedan 10 minutos y termino!
-¡No te ha dicho dentro de 10 minutos, te ha dicho ahora!
-¡Sí, pero espera! Papá no tardo nada en serio, pero es que si lo dejo ahora…. ¡Mira, mira…!
Sasuke al comprobar que no habría manera de despegarle del juego sin alzar la voz o provocar una discusión se ofreció para ayudar a Minato.
-Puedo ayudarte yo.
Minato sonrió y la piel de Sasuke se erizó por ese simple gesto. Saber que él mismo podía provocar ese tipo de sonrisas en Minato le hacía sentirse especial.
Dejaron a Naruto a solas y ambos bajaron hasta el garaje.
-¿Cómo te encuentras? -decidió hablar el rubio no solo para romper el silencio, sino porque de verdad le interesaba saber sobre su estado.
-Estoy bien.
-Me alegro.
Minato abrió el maletero y le indicó cual tenía que coger.
-Esa mejor, no pesa tanto. Las del fondo las llevaré yo. Con cuidado.
Sasuke lo cargo sin problemas, y se adelantó Minato volviendo otra vez hacia la casa.
-Es por aquí, estas van a mi habitación.
Minato dejo lo que llevaba en el suelo para seguidamente abrir su cuarto y dejar pasar primero a Sasuke.
El moreno nunca había tenido la oportunidad de entrar en la habitación de Minato y cuando lo hizo lo primero que pudo apreciar con claridad, fue la fragancia de Minato. Se podía decir que su habitación olía a él, una fragancia agradable al olfato y varonil. La estancia era pequeña en comparación a su habitación , pero igualmente acogedora. Muy bien ordenada y aunque no entraba excesiva luz del exterior eso le hacía dar un toque hasta sensual. Eso fue lo que pensó Sasuke para sus adentros cuando inspecciono hasta el más mínimo detalle.
-Puedes dejarlas en el suelo, cuando tenga tiempo ya lo ordenaré todo. Gracias.
-Ya le vale a Naruto ¿Siempre es así contigo? Si hubiese sido yo le monto una buena bronca -se atrevió a decir Sasuke recordando como le había hecho sentir la situación.
-Haha. Siempre no, pero hace que bastantes veces tenga que llamarle la atención. Es testarudo y va a la suya. Sois como la noche y el día.
-Es un idiota -pronunció en voz alta percatándose enseguida que no era como para decir enfrente de Minato -Lo siento.
-No tienes porque comportarte siempre como un adulto, al fin y al cabo también eres un universitario aún.
-¿Qué quieres decir?
-Que a veces creo que te exiges demasiado a ti mismo¿Me equivoco? Como si pretendieses ser perfecto. Lo cual es digno de admirar pero agotador a la larga.
Y Minato por descontado no se equivocaba en nada. Por la ausencia de sus padres y para no darle mucha carga a Itachi, Sasuke siempre se había comportado de manera muy madura, aunque a veces se permitía el lujo de ser un poco más jovial, acorde a su edad, solo en contadas ocasiones.
-Puede ser.
-Eres magnifico.
-¿Qué dices? -Sasuke frunció el ceño como si aquello en vez de haber sido un piropo fuese un insulto a su persona.
-Que me encantas.
Minato no se movió de su posición y aunque tuvo el impulso de ir hacía Sasuke no lo hizo y espero a ver su reacción.
-Para con eso.
-¿Te molesta que te diga lo que pienso?
-Debo volver a la habitación -alegó pero Minato le cortó el paso.
-No hagas como si nada hubiese pasado -no le estaba recriminando, más bien pidiendo como un favor -A mi se me hace imposible ignorarte -declaro.
-Naruto podría venir…
-No vendrá -se acercó hasta Sasuke y lo estrecho contra él.
-No hagas eso, estoy sucio -dijo alejándose un poco y fijando su mirada con la de Minato.
-Pues quítate la camiseta.
Sasuke alucino ante ese comentario que hubiese podido sonar normal, pero en su cabeza sonaba todo lo contrario. ¿Sería que se estaba volviendo un pervertido?
-Si tengo que lavártela tendrás que quitártela...Puedes hacerlo ahora -dijo con naturalidad y a Sasuke ya se le habían subido los colores.
¿Qué demonios estaba diciendo? ¿Era por que quería verle sin camiseta? ¿Para ponerle en un aprieto? ¿Por que le gustaba juguetear de ese modo?
Minato no volvió a abrir la boca y eso no hizo más que incrementar el mal rato que estaba pasando el moreno.
¿Qué iba a hacer? ¿Lo haría?
Finalmente dio un par de pasos hacía atrás y de un movimiento un poco brusco y en menos de tres segundos ya se había desecho de la única prenda que impedía ver su torso desnudo.
Los ojos azules de Minato miraron con mucho detenimiento su piel desnuda. La figura de Sasuke, su pecho y tripa perfectamente amoldada, sus hombros, sus brazos, su cuello y por supuesto su cara que dejo para el final.
Minato disfrutaba por el simple hecho de verle de ese modo. Algo indefenso e increíblemente atractivo, como solo Sasuke podía, con su simple presencia.
-Guapísimo -afirmo más que convencido de sus palabras.
-Es como si te lo pasases bien poniéndome en aprietos -señalo el moreno.
-Me lo paso bien de tenerte cerca -puntualizo -De cualquier manera. Me conformo con bien poco, ya ves…- lo último lo dijo en un tono de voz más bajo -Iré a lavarte esa camiseta.
-¡Espera! -esta vez fue Sasuke quien se refugio en su pecho.
-Sasuke…
-Minato yo… -cogió aire -Quiero estar contigo.
No, no iba a arrepentirse de lo dicho. Quizás más tarde o por la noche en su cama, pero ahora mismo no. Era necesario decírselo.
-Ni te imaginas lo feliz que me haces -lo estrecho con todas sus fuerzas -Prometo que voy a cuidarte todo lo bien que sé. Y darte todo lo que tengo.
El corazón del Uchiha bombeo fuerte y ambos se fundieron en un largo beso.
-Ahora sí que debería volver -dijo Sasuke prudente.
-¿Tendrás que ponerte algo encima, no? -Minato se fue hacia su armario y de el saco una camiseta negra -Toma -se la paso al aire.
Sasuke la cogió y le miro.
-Gracias.
-Supongo que te irá un poco grande pero servirá.
-No me importa, gracias -repitió poniéndosela -Me gusta.
-Te queda bien.
Una pequeña sonrisa se dibujo en la cara del Uchiha y salió del cuarto drogado de tantas emociones en poco tiempo. Sin duda lo estaba, drogado, Minato era su droga. Bastaba un rato estando con él para salir completamente ido.
-¿Joder dónde te habías metido? -pregunto Naruto nada más entrar Sasuke en la habitación.
-Ayudando a tu padre, ya que tú estabas jugando como un puto loco.
-Tío, era una partida super importante. Tú sabes que no puedes dejar el juego cuando está en esa fase.
-Yo no sé nada, no me metas en tus rollos. Solo sé que te comportas como un cerdo -quiso enfrentarle haciéndole ver que su actitud había sido desagradable -Compórtate y no hagas como si tuvieses 3 años.
-Buff claro. Hablo don perfecto, perdone usted -ironizo -Y no me he portado como ningún cerdo, simplemente estaba jugando tranquilo, cosa que deberías hacer tú más a menudo, así no estarías tan amargado.
-Vete a la mierda -termino diciendo Sasuke ya harto de como era Naruto y que nunca había manera de hacerle entender nada sin tener que hablarle mal.
-Vete tú imbécil, no te jode. Ahora me vienes con esas, encima que te invito a mi casa.
-¡Nadie te lo ha pedido! -se defendió Sasuke -Yo no quería venir.
-¡Pues bien que vas venido! ¡Desagradecido, que siempre estoy ahí para hacerte sentir bien y tú ni lo aprecias! -le echo en cara y aunque Sasuke sabía de sobra que estaba en lo cierto no dio a pie a darle la razón.
-Olvidame.
-Claro, claro. ¡Siempre pretendes que vayan detrás de ti! ¡¿Pues sabes qué?! ¡Que yo ya paso!
-Me parece perfecto.
Minato apareció de repente después de tanto griterío había ido a cerciorarse de que todo estuviese bien.
-¿Se puede saber qué ocurre?
-Este gilipollas que se cree muy chulo.
-¡NARUTO! -esta vez Minato se permitió alzar la voz ante lo dicho por su hijo -¡De ninguna manera te permito esa clase de vocabulario y mucho menos dirigido a alguien como Sasuke! Discúlpate ahora mismo.
-No pienso hacerlo. Él también me ha dicho un montón de cosas, pero claro, el malo siempre soy yo. Él es el mejor, el perfecto, el que lo hace todo bien y a mi que me zurzan.
-Eso no es así y lo sabes, eres mi hijo.
Sasuke se mantuvo callado aunque atento.
-Pues eso es lo que pasa constantemente.
-Debe haber sido un malentendido. Todo se puede arreglar hablándolo -dijo Minato comprensivo tratando de amainar la tensa situación.
-Sí, se puede arreglar si este se pira -añadió Naruto de mala gana.
Sasuke al escuchar aquello no dudo en salir disparado.
Minato se fue detrás de él después de varios segundos y no sin antes enviarle una mirada dura a Naruto. Lo pillo después de salir de la entrada principal.
-¡Sasuke!
El moreno paro.
-No pienso quedarme aquí ni un segundo más, porque te juro que si no fuese por ti ya le hubiese dado una buena… -se contuvo antes de terminar diciendo algo que sabía que se iba a arrepentir.
-Pero si siempre os habéis llevado bien. No puede ser que de la nada pasen estas cosas.
-Pues ya ves, no lo soporto. No soporto que se porte mal contigo y te haga esos desaires.
-Sasuke. Él es mi hijo, sé perfectamente como educarlo y llevarme con él, así que eso déjamelo a mí -le dejó claro -No estropees vuestra amistad por algo tan tonto.
-No es algo tonto. ¡Es que me da igual! Si venia a casa no es porque nos llevásemos tan bien, era para verte a ti ¿vale? Siempre ha sido así, a mi estar con Naruto o no me da absolutamente igual -lo dijo claro y sin tapujos porque poco importaba ahora su orgullo o esconder lo obvio, solo le interesaba Minato -¿Qué es que no lo entiendes? ¡Solo me importas tú!
Minato pensó para sus adentro que si no hubiese sido por el hecho de que Naruto estaba en casa, lo hubiese empotrado contra la pared y lo hubiese hecho suyo allí mismo sin miramientos. ¿Cómo podía llegar a ser tan tierno? Decir ese tipo de cosas como si no tuviesen peso alguno.
Se esforzó para mantener la compostura y simplemente le dijo con un tono que no solía ser el suyo cotidiano.
-Espérame en tu casa a las 8, porque vendré.
Sasuke abrió sus ojos chocado y en su mente una y mil imágenes aparecieron como un flashback del día anterior. Cuando Minato mostraba ese lado suyo y le hablaba de esa manera, le ponía mal, muy mal, frenético, descontrolado.
-Adiós.
Sasuke echo a correr sin siquiera dejar que Minato pudiese despedirse. El rubio observo como la figura del Uchiha desaparecía de su vista rápidamente.
Lo había decidido del todo. Haría que Sasuke se enamorase de él, perdidamente. Eso era lo que quería.
