Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Las fechas y los hechos que se relataran mas adelantes fueron reales y solo se cambiaran algunas cosas de esos hechos. Cualquier parecido con la realidad, quizás no sea una coincidencia.


CAPITULO 3

AKIHABARA

Seiya salió del departamento no sin antes dejar una nota con la cita del siguiente día. Pese a eso se fue con otra perspectiva que nunca pensó, o más bien no se permitió pensar. Con pesar comenzó a recapitular lo que había pasado aquella tarde y recordó que la violinista era una de las víctimas y todo cobro sentido para él. Porque ella lo odiaba tanto y entendió que no solo él había sufrido las consecuencias de la locura de aquel demente. Camino ensimismado en sus pensamientos hasta que una patrulla lo trajo a la realidad.

- Veo que tienes buen gusto en la moda sargento. – Dijo una mujer de cabellos negros y pelo corto.

- ¿Tsujimoto*? – Cuestiono Seiya.

- ¿Quien más? – Responde con una sonrisa.

- ¿Quieres que te alcancemos a algún lado? – Cuestiona la mujer que manejaba la patrulla también con una sonrisa.

- No gracias Kobayakawa*, caminare. Hace tiempo que no lo hago.

- Como quieras.

- Y por cierto… ¿Que hacen tan lejos de Botuko?

- Vinimos por los nuevos zapatos para *Natsumi. Ya sabes, ella es mi freno de mano personal.

- ¡Ya no anden tan rápido! – Advierte apoyándose en el techo de la patrulla.

- ¡Mira quien lo dice Kou!

Dijo la primera aunque se arrepintió y simplemente las oficiales se retiraron saludando con su mano. El vio como la patrullase retiraba y no pudo evitar recordar cuándo iba a verla con su loca compañera.

Una Luz en el Infierno

Mientras tanto en la sede de la oficina de la Policía Metropolitana de Tokio una rubia de importantes curvas entraba a la oficina del jefe sin pedir permiso.

- ¡Jefe tanto tiempo! – Saluda de manera infantil.

- ¡Minako! ¿Qué te trae por aquí? – Cuestiona sorprendido dejando un expediente de lado.

- Pasaba a saludar y ver como están las cosas en mi ausencia.

- Me temo que todo sigue igual… – Suspira resignado mientras se sienta en el sillón e invita a la rubia a tomar asiento frente a él. – Particularmente el… no lo ha superado aun.

- ¿Pero ve algún cambio? – Pregunta interesada.

- No y si sigue así voy a tener que recomendar una nueva evaluación, pero a alguien que no le dé una mano como hiciste la última vez. – Responde y ella se sobresalto.

- ¿Como lo supo?

- Soy el Jefe y las chicas de inteligencia saben hacer su trabajo. Pero descuida, ellas aun me son fieles y no dijeron nada.

- Pero no será así la próxima vez. – Reflexiona la rubia.

- Me temo que no… sé muy bien lo que sufrió por la pérdida de Tsukino, incluso tu. Parecían hermanas más que amigas. Pero la diferencia es que tú seguiste adelante, él no.

- ¿Y con quien está ahora en servicio?

- Con una nueva chica. La Oficial Kino, transferida de otra estación por golpear a su superior.

- ¡Veo que tiene carácter! – Dice sorprendida.

- Eso y que un colega se paso de la raya. Ella no presento cargos, pero según supe tiene un par de dientes menos. – Dijo y comenzó a reír como loco. – Como sea. Sería bueno que hables con él.

- Tratare y por cierto. – Busca en su bolso y saca un peluche de un Pegaso blanco. – Esto es para Hotaru. Es totalmente hipoalergenico, suave y adorable.

- Muchas gracias, se que le va a encantar.

- ¿Y cómo sigue ella?

- Está mejorando… pero ya no será la misma…

- Nadie lo fue después de esas tragedias…

Ambos se quedan en silencio unos segundos y cambian rápidamente de tema para hablar cosas de la nueva carrera de Mina. Luego de un rato ella sale y encuentra a la que es la actual compañera de su amigo.

- Hola. – Saluda a la castaña que estaba enfrascada en un informe que le estaba costando terminar.

- Hola… – Mira con detenimiento y se queda sin habla.

- ¿Estas ocupada?

- No… yo… estaba…

- Tranquila, permíteme. – Ella toma la computadora y termina el informe en unos segundos. – Veras el truco es evitar tantos detalles. Al fin y al cabo la multa ya está puesta.

- Pero…

- Supongo que sabes hablar más de dos palabras juntas. ¿No? – Cuestiona con gracia.

- Si claro Señorita Aino. – Responde poniéndose de pie. – Solo que jamás pensé que la vería en persona.

- ¡TA DA! – Responde como si de una diva se tratase. – Tranquila, yo también trabaje aquí hace algunos años.

- En que puedo ayudarla.

- Solo vine a conocer a la pareja de mi amigo. – Responde con una sonrisa. – Vamos a tomar algo.

- Pero estoy de servicio.

- Eso déjamelo a mí. – Se da la vuelta hacia el escritorio de Kaolinet y regresa tras saludar a la exuberante mujer. – ¡Ya está vamos!

Antes de que pueda decir algo la rubia toma del brazo a Lita y la arrastra hacia el cambiador donde de civil va la salida del lugar. Unos minutos después ellas llegan a un café en pleno centro. Uno que Lita no estaba segura de ingresar por los costos de este. En el camino Mina firmo un par de autógrafos a algunos admiradores y se saco fotos con alguno de ellos. Lita miraba fascinada a la Gran Mina Aino. La actual protagonista de una ficción en la que era una heroína enmascarada con un gato parlante blanco que la aconsejaba. Una vez acomodadas en un lugar reservado y pedir más postres de lo que una persona normal pediría miro a la castaña y comenzó.

- ¿De seguro te preguntaras para que te traje aquí? – Dice con naturalidad y la oficial asiente con la cabeza. – Veras… Sé que eres la nueva compañera de Seiya y por lo que he averiguado no tuviste un buen comienzo con él.

- ¿Acaso es tu pareja?

- ¡No! Aunque en una época habría querido, o a su hermano… – Dice por lo bajo. – El es muy importante para mí y quiero que entiendas algunas cosas.

- ¿Acaso sabes porque es un demente manejando? O ¿Por qué le importa muy poco respetar los límites de velocidad en zonas urbanas?

- A todo eso es un sí. Veras mi historia con el comenzó en la Academia. Yo quería a ese cadete, pero él se enamoro de mi mejor amiga. Así que como nobleza obliga la ayude a que viva mi destino. – Da un largo suspiro. – Ellos se enamoraron a primera vista. Eran el uno para el otro y estoy segura de que si Serena siguiera viva estarían juntos hasta que fueran ancianos.

- ¿Serena… Serena Tsukino?

- Conoces la historia entonces.

- Si, hace unos años en una tarde de junio un agresor, de nombre Rubeus Black fue detenido en el barrio de Akihabara. El bajo de una moto y acuchillo a 15 personas incluyendo a una compañera… – Se lleva las manos a la boca.

- Así fue… pero la realidad fue un tanto más macabra… – Ella miro su te rojo y mientras lo revolvía una serie de imágenes regresaron como si de otra vida se tratara.

Nuevamente ella estaba en su uniforme de policía junto a Seiya en su patrulla estaban charlando trivialidades de sus planes de casamiento.

- ¿Y cómo piensas pagar esa locura? – Dice Mina sorprendida.

- Pues estoy por sacar un crédito y voy a comprar la casa de los sueños de Serena. – Responde con satisfacción.

- Pero si apenas te alcanza en tu pequeño departamento. ¡Eso es una locura!

- Vamos Mina. A ella le encanto esa casa. Es lo menos. ¡Además tiene un par de cuartos y pronto estarán llenos de pequeños!

- ¡¿No hace un año que salieron de la academia y ya quieres tener un hijo?!

- ¿Quien dijo uno? ¡Tendré todos los que mi Bombón quiera! – Responde con alegría. – Además ella esta…

- ¡Por cierto! – Mira la hora en su reloj de muñeca. – ¿No es hora de ir a buscarla a Akiabara?

- Si, pero solo me falta una multa para que le levanten el castigo.

- ¿Qué?

- Si, llegue a un trato con el jefe Tomoe. Si traigo 15 infracciones de tránsito extras por día durante 15 días le levantaría el castigo a Serena. Y solo me falta una para completar su cupo diario. – Responde con alegría.

- Ojala alguien se preocupara por mi así… Ella se duerme en la guardia y tú sales al rescate como un caballero de brillante armadura…

- También lo haría por ti. – Ella lo mira sorprendida. – Si no lo hiciera Serena me lo pediría todo el tiempo.

- Tú sabes que lo único que quiero de ti es a tu hermano.

- Lo lamento, pero él está saliendo con una morocha, es tan antipática como él y le gusta el café negro sin azúcar. Es más creo que ella lo tiene amedrentado… – Dice en un susurro.

En ese momento una moto le cierra el paso y casi choca contra la patrulla. Él le hizo seña de que pare, pero esta comenzó a darse a la fuga. Pese a que lo intento la moto negra conducida por un pelirrojo se escapo en dirección al norte de Tokio. Pero como había una orden de no poner a la gente en peligro por una infracción, decidió dejarlo ir. No así con una moto amarilla que estaba a pocas cuadras. El se bajo y tras discutir con el conductor le hizo dos multas. Una por una luz quemada y la otra por no tener la patente correspondiente. En ese momento se escucha por la radio que se solicitaba apoyo del RIOT** y de las SAT***, en el centro comercial de Akiabara, donde se reportaba un ataque armado contra civiles. Antes que pudiera entregarle las infracciones acelero la patrulla hacia el lugar. A pesar de estar lejos de la zona fue tercer móvil en arribar al lugar. Pese a que su orden era la de esperar al RIOT, el entro al lugar buscándola… y la encontró. Era claro que fue la primera en ser atacada. Corrió hacia sin mirar si había algún peligro cerca, al tomarla vio que estaba pálida y tirada en un charco de sangre. Su uniforme mostraba cortaduras al igual que su rostro. Pese a las heridas visibles, apenas estaba consciente. Intento hablar al verlo, pero las palabras no salían de su boca.

- ¡TRANQUILA YO TE SACARE DE AQUÍ!

Él la tomo en sus brazos y salió corriendo a la patrulla donde su amiga no daba crecido a lo que veía. Sin que pueda llegar a subirse a la patrulla el arranco. Nadie nunca vio una patrulla a esa velocidad por las calles de Tokio. Con la sirena activada se dirigió hacia el hospital más cercano. Mina vio que llego un motociclista de otra jefatura en apoyo y sin que pueda evitarlo su conductor, Ken Nakajima*, se subió a la motos y comenzó a seguirlos y también a tratar de abrirles paso.

Pero nadie pudo prever lo que paso más adelante…

Un transporte de pasajeros que creyó que la moto era la que iba en emergencia y adelanto su marcha por la intersección a unas cuadras del hospital general de Tokio y paso lo que muchos recuerdan como una tragedia.

El patrullero intento esquivar el Bus, pero con el pequeño roce en la parte trasera y sin que pueda mantener el control le patrullero, este salió despedido en el aire impactando contra una torre de alumbrado. Mina regreso rápidamente al lugar mostrando que era una hábil conductora de motocicleta y encontró lo que pocos fueron testigos…

Mina se quedo callada aun con la taza de té en la mano y pudo sentir como las lágrimas la hacían regresar a la realidad. Al levantar la vista vio que su acompañante también estaba llorando. Ambas se quedaron en silencio unos instantes hasta que la primera en hablar fue Lita.

- Ahora comprendo porque la desesperación en interceptar a esa moto…

- Desde ese día él ya no fue el mismo. – Se limpia el rostro con una servilleta. – Tardo un año en regresar al trabajo. Primero en la oficina, luego en la calle. Estuvo en el RIOT pero le duro poco. Y tras hablarlo con el Jefe Tomoe nuevamente volvió a Transito... Pero nunca fue el mismo… No solo el… También sus hermanos cambiaron, yo cambie. Antes que el regresara yo fui a un Casting y me tomaron en un pequeño papel en una serie, y el resto es historia. No volví a usar el uniforme, solo en una película de terror que moría a los pocos minutos, pero nada más… la oficial Aino murió con mi amiga…

Tras esas palabras ninguna de las dos pudo continuar la charla. Luego de varios minutos Mina se disculpo y dejo su teléfono a Lita por cualquier cosa que pase. La novata oficial se quedo meditando y tratando de asimilar lo que acaba de escuchar.

Una Luz en el Infierno

Al otro lado de la ciudad en un penhouse. Haruka estaba mirando por la ventana el anochecer que siempre la torturaba por dentro. El sonido de la cafetera la trajo a la realidad y al pasar por la piscina que tantas veces vio a su sirena nadar vio algo en el fondo. Se sumergió sin prestar atención a su ropa y saco un teléfono que supo de inmediato que era de Seiya. Marco a la recepción y unos minutos después subió un cadete, al cual le encomendó que lo mande a reparar o en todo caso que recuperen lo más que se pueda de la información de dicho teléfono y por supuesto compren uno nuevo.

Continuara…


Glosario:

*Miyuki Kobayakawa, Natsumi Tsujimoto y Ken Nakajima Personajes de un anime llamado Estas Arrestado, contemporáneo a Sailor Moon. Narra la historias de dos chicas policías de tránsito en la Estación Metropolitana de Boduko.

**RIOT. La policía antidisturbios se compromete a utilizar una fuerza disciplinada y no letal y no portar armas de fuego mientras realiza tareas de control de disturbios. Están entrenados para enorgullecerse de su aplomo bajo estrés. Los manifestantes también suelen ser restringidos. La brutalidad policial rara vez es un problema. Cuando ocurren excesos, el autor es disciplinado y, a veces, transferido de la fuerza si se considera que es incapaz de mantener su temperamento. La amplia experiencia en sofocar los desórdenes violentos condujo al desarrollo de uniformes y equipos especiales para las unidades de la policía antidisturbios. El vestido antidisturbios consiste en una chaqueta de campo, que cubría varias piezas de armadura e incluye un corsé colgado de la cintura, una placa de aluminio en la columna vertebral y hombreras. Guanteletes blindados cubren las manos y los antebrazos. Los cascos tienen placas frontales y faldas acolchadas acampanados en la parte posterior para proteger el cuello. En caso de violencia, las filas delanteras llevan escudos de 1.2 metros para proteger contra el palo y las rocas y sujetan las redes en los postes altos para atrapar objetos voladores. El equipo especialmente diseñado incluye cañones de agua, camionetas blindadas y túneles móviles para la entrada protegida en edificios confiscados. Debido a que los deberes de la policía antidisturbios requieren una acción grupal especial, las unidades se mantienen en compuestos virtualmente autosuficientes y entrenadas para trabajar como una fuerza coordinada.

***El Equipo Especial de Asalto (特殊急襲部隊 Tokushu Kyūshū Butai?) es una unidad de operaciones especiales de la policía japonesa. Al igual que ocurre con el GSG 9 alemán o el SAS británico, buena parte de la información sobre la unidad es secreta. Su existencia fue revelada en 1996, y frecuentemente se la denomina por sus siglas en inglés S.A.T. (Special Assault Team).

Los hechos mencionados y claramente alterados. También fue conocido como La Masacre de Akihabara: Fue un asesinato en masa cometido por Tomohiro Katō, un hombre de 25 años, en la zona de Akihabara, la cual es famosa por ser el centro de la cultura otaku y por sus tiendas de videojuegos y manga, ubicada en el distrito de Chiyoda en Tokio. El 8 de junio de 2008 a las 12:30, el atacante salió de su camión que dejó en medio del Chuo-dori, calle principal del barrio que estaba cerrada a la circulación de automóviles, y apuñaló a 18 personas al azar, causando la muerte de siete personas. La policía arrestó al sospechoso. Tras tres años de un largo y deliberado juicio donde sus abogados hicieron todo lo posible para que Katō fuera enviado a un instituto mental en lugar de la sentencia máxima por homicidio, la fiscalía y la corte del distrito de Tokyo argumentaron que el homicida se encontraba en todas sus facultades para cometer el homicidio múltiple y que fue el hecho de que fuera baneado de los foros por sus administradores luego de que varios usuarios le reprocharan por sus mensajes y se los reportaran y el que su ropa de trabajo desapareciera lo que lo motivaron que se enfureciese y cometiera el crimen. Finalmente fue condenado a la pena de muerte por su delito el 24 de marzo de 2011. Katō apeló la sentencia pero la Corte Suprema de Tokio rechazó los motivos de su apelación y mantuvo la sentencia a muerte el 12 de septiembre de 2012. Aún puede apelar a la Corte Suprema de Japón pero esa apelación puede, o no, ser siquiera oída.


AGRADECIMIENTOS:

Kath Kou: Si Haruka tiene esa virtud tan particular de ser indescifrable. Espero que esta vez haya mostrado bien las cosas, pues me trabe feo estos días. Y como veras he tomado tu consejo. Espero que este capítulo me quede bien pues salió como los anteriores, pues también salió de una tirada! Nuevamente te agradezco por seguir esta locura y espero no decepcionar! Así que como siempre digo nos leemos! Por cierto, yo escribo en el trabajo!

Tania Zajid Garcia Rodriguez: Mi Lady, espero que este capitulo le haya gustado! Pues estuve mas bloqueado de lo de costumbre!

Lita Wellington: Si he sido cruel con la pobre Michiru… Y como veras he dejado lo que paso en Akihabara allá por el 2008. Me alegra que te guste como lo llevo y que este capítulo haya quedado bien!

Guest: Me alegra que le haya gustado y espero que me diga como va este capitulo! Muchas gracias!

Elenmar: Mi querida Lady, me alegra que te guste esta historia y es un gran desafío en este punto, como decía mi abuela, "me metí en camisa de once balas". Si es un UA y si trato de que tomar bien las características de los personajes lo mejor que pueda. Como viste se vio una parte de lo que paso, solo de la vista de Mina. Vere como siguen esos dos, quería despejar un poco lo que paso en el pasado y pronto mostrare lo que paso a Tomoe. Si ambos son necios y eso lo hará entretenido. Esperemos que me quede bien y tratare de hacerlo algo divertido! Y eso no sé cómo va a terminar… eso la historia lo dira! En lo policial tratare de mostrar algo, pues mi fuerza comparada con la nipona… esta muy lejos! Gracias por estar siempre ahí!

Loregaby07: Me alegra mucho que te haya gustado y que no decepcione! Gracias y perdón por la demora, hubo un bloqueo que no pude saltar fácilmente!

Alejazmin Kou Malfoy: Si ellas están muertas y como has visto esa fue la razon por la que ya no están. Y si la pequeña era una idea para que alterara a la corredora. Espero que no desepcione y ya vere como salen las dos! Pues como digo la historia se escribe sola! Gracias por esta ahí!

Lector anónimo: Gracias por estar ahí!

Nuevamente gracias a todos y

Simplemente les digo, Nos leemos!