JK Rowling vale lo mismo que una cantidad ridícula de bronce. Desafortunadamente, White Squirrel no gana nada de eso. Y mucho menos yo.

Notas del autor: Si alguien tiene una mejor alternativa al encantamiento de burbuja que Harry pueda usar de manera realista en su cuarto año, me gustaría escucharlo.

Notas de la traductora: El final de este capítulo me recuerda bastante al manga/anime Dr. Stone. Si les interesa se los recomiendo bastante.


Capítulo 76

El único evento notable durante el resto de las vacaciones de Hermione, además de un tiempo muy agradable con su familia, fue una visita a Ollivander. Uno de sus proyectos menores a los que aún dedicaba una hora a la semana eran las varitas. Las varitas con núcleos mágicos derivados de plantas similares a las varitas de juguete vendidas a los niños menores de once años no eran detectadas por la traza y por lo tanto le permitían realizar magia durante las vacaciones, como muchos sangre pura lo hacían, ya que el Ministerio lo ignoraba. El Sr. Ollivander había estado deleitado de ver su interés en el tema el verano pasado, aunque le había advertido de no ser muy atrevida.

–Hola, Sr. Ollivander –habló al entrar a la tienda. Sin embargo, se sorprendió al encontrar a un hombre mucho más joven, aunque uno que aún se parecía al anciano creador de varitas, parado en el mostrador.

–Hola, señorita, ¿puedo ayudarle? –preguntó el hombre.

–Erm… lo siento, ¿es nuevo aquí? –preguntó Hermione. No sabía que Ollivander tenía un asistente.

–Oh, no, señorita. He trabajado aquí desde que terminé la escuela –respondió él–, aunque sospecho que solo ha visto a mi padre. Siempre insiste en atender a los nuevos estudiantes cuando vienen a comprar sus varitas.

–¿Su padre? –dijo ella. ¿Qué había en Ollivander que la hizo sorprenderse de que tenía familia en su negocio familiar? Y aun así, ciertamente fungía el papel de un trabajador solitario.

–Por supuesto –dijo el hombre–. Gerald Ollivander, a su servicio.

–Encantada de conocerlo, señor. Soy Hermione Granger.

–Igualmente, señorita Granger. ¿En qué puedo ayudarla?

–Pues, hablé con su padre el verano pasado ya que estaba intentando la creación de varitas...

–¿Escuché a Hermione Granger? –Fue interrumpida cuando el Sr. Ollivander mayor, con un mandil y su cabello alborotado, salió de su taller de trabajo para verla. Detrás de él había un hombre que parecía tener la edad de Bill Weasley… su nieto, adivinó.

–Hola, Sr. Ollivander, erm, padre –dijo ella.

–Hermione Granger. Madera de vid y núcleo de fibra de corazón de dragón, diez pulgadas y tres cuartos… y con interés en la creación de varitas –dijo el anciano–. Una combinación excelente. Escuché sobre su contribución al Torneo de los Tres Magos. Muy impresionante.

Hermione se sonrojó ante el cumplido.

–Espera, ¿quieres decir esa Hermione Granger? –dijo el Ollivander más joven.

–Me sorprende que sea tan conocida –dijo ella–. Pensé que la mayoría de la atención estaba en Harry.

–Bueno, eres la novia de Harry Potter, ¿no?

–¿Qué? –dijeron sus padres sorprendidos.

–Oh, eso. –Se masajeó la sien con frustración–. No, no soy su novia, y nunca lo he sido. Se le metió a una columnista de chismes en la cabeza y nunca se le salió.

–Oh, genial –dijo su papá.

–Pero bueno, tengo unas nuevas varitas que quería que examinara, si no le molesta.

–¡Ah! Por supuesto –dijo el anciano Sr. Ollivander–. Han pasado años desde la última vez que vi un nuevo estilo original. –Lo consideró por un momento–. Garrett, ¿por qué no las examinas tú?

El Ollivander más joven avanzó y estiró su mano. Hermione sacó uno de sus prototipos de su bolso y se la entregó. Él examinó la madera con atención.

–Mmm… madera de haya –identificó correctamente. La midió con su mano–. Nueve pulgadas y media. –Tarareó y la sostuvo en sus manos, pasando sus dedos a lo largo. Hermione frunció el ceño cuando la elevó a su nariz y la olfateó–. El núcleo es díctamo, creo.

–Sí, muy bien –dijo su abuelo.

Garrett examinó el mango con atención.

–No hay runas compensatorias –dijo–. Ninguna runa, de hecho, pero la madera es de buena calidad. Y el tratamiento de pociones es mejor que cualquier cosa que se encuentre en una tienda de juguetes. Es un trabajo sorprendentemente bueno para su edad a pesar de no tener entrenamiento, señorita Granger.

–Así es –dijo su abuelo en acuerdo–. Creo que nunca he visto a nadie más adaptarse al arte tan rápidamente sin ser criado para esto.

–¿Qué tanto uso creen que pueda obtener de esta? –preguntó Hermione. Su meta era producir algo que pudiera aguantar el uso de hechizos de todo el verano como lo hacía en la escuela sin quemarse. Era una gran orden comparada con los juguetes, pero si podía producir algo que fuera una fracción de lo resistente que era una varita de Ollivander, sería bastante.

–Oh, probablemente una semana o dos si la usa tanto como la gente de su edad –dijo el Ollivander mayor–. Menos si continúa experimentando como lo ha hecho.

–Lo cual estoy segura que hará –dijo su mamá–. Y esperamos que nuestra casa siga en pie al final del verano, cariño.

–No te preocupes, mamá, he tenido mucho cuidado con mis experimentos. Ahora, aquí está la otra que quería que mirara. –Entregó otra varita al joven.

–Pues, esta es… un minuto...

¡SCUAC!

La varita se transformó en un perico.

–¡Lo siento! ¡Lo siento! Esa era una de las tontas varitas de truco de Fred y George. Uno de estos días, lo pagarán.

–¿Quiere decir los gemelos Weasley? ¿Esos chicos problemáticos? –preguntó Garrett. Ella asintió–. Me sorprende que no han sido expulsados. Estaban en mi primer año cuando yo estaba en séptimo. Aunque es una varita convincente. Casi me engañó.

–Bien por ellos, supongo. –Examinó la varita siguiente, para estar segura–. Esta es la correcta.

La segunda varita era muy similar a la primera… hecha de los mismos materiales. La diferencia era que había agregado runas. Nada complicado… el número de fallas se había elevado de manera significativa cuando comenzó a agregar runas, así que, en este punto, sólo había agregado unos cuantos grupos para durabilidad y resistencia a la magia. No le sorprendería si era la parte más difícil de la creación varitas… la parte que era pasada de generación en generación para convertirse en creadores de varitas de nivel mundial como los Ollivander.

–Madera de haya de nuevo –dijo el anciano Ollivander–. Buena elección. Es un buen par para una bruja con sabiduría e interés por aprender.

–¿En serio? Sólo usé lo que tenía a la mano. Intenté fresno y avellano, pero el fresno no funcionó bien y el avellano estalló.

–No me sorprende. El avellano es emocional y temperamental; es difícil que se una bien a un núcleo. Y aunque se puede encontrar fresno que esté de acuerdo con la personalidad, el fresno es terco y resiste el trabajar con alguien excepto su amo elegido.

–Eh. Sabe, es extraño; cuando usé madera no-mágica, apenas y hubo una diferencia en la cual usaba, pero parece que mientras más mágica, más quisquillosa y propensa a las fallas.

–Por supuesto –dijo Garrett–. Mientras más magia se pone en la varita más difícil es el que se una bien. Múltiples componentes mágicos interfieren los unos con los otros. Este es un buen trabajo, pero definitivamente necesitarás pasar tu EXTASIS en runas si quieres continuar con esto de manera profesional.

–No se si profesional. Es más un pasatiempo para mí. ¿Pero qué tan fuerte diría que es la varita?

–Oh, lo suficiente fuerte para hechizos de cuarto año –respondió–. Probablemente aguante unos cuantos meses de uso ligero.

–Gracias. Es bueno escucharlo. –No se estaba restringiendo a uso ligero o hechizos de cuarto año, pero eso quería decir que su siguiente prototipo sería lo suficiente bueno para lo que quería.

–Feliz de ayudar, señorita Granger. ¿Había algo más?

–Erm… de hecho, lo hay. Fleur Delacour.

–¿Sí? –dijo el anciano Ollivander.

–Dijo que el núcleo de su varita era uno de los cabellos de su abuela. No sabía que eso era posible. ¿Cómo funciona eso?

–Ah, eso es difícil. Me sorprendió bastante que funcionara para ella. El cabello de cualquier criatura consciente es temperamental porque no le gusta trabajar con nadie excepto el dueño… o que por lo menos permanezca en la familia… y es mucho más difícil de que se enlace con la madera. Pueden ser varitas hereditarias muy poderosas, pero más frecuente, no funcionan.

–Mmm. –Ese era el tipo de mundo de posibilidades nuevas que le encantaba a Hermione. Sólo había escuchado brevemente sobre varitas hereditarias, enlazar el núcleo a la madera, o pelos de "criaturas conscientes". Y con eso…– Esperen, ¿cualquier criatura consciente? –preguntó–. ¿Así que podría usar mi propio cabello?

Incluso las cejas de sus padres se elevaron ante eso. Era una posibilidad intrigante para varitas personalizadas, y todos se sorprendieron de no haberlo escuchado antes, si era posible. Pero tuvieron una idea sobre la razón cuando los tres Ollivander comenzaron a observarla nerviosos.

Fue Gerald, el de en medio, quien respondió.

–Eso es incluso más difícil, señorita Granger. El cabello humano… de brujas y magos, claro, es… es, erm, similar, pero no tan mágico como el cabello de una veela… ni tan poderoso para producir una varita de calidad profesional. También es muy difícil de enlazar con la madera, y… bueno, como funciona, no es una buena varita hereditaria. Sólo funcionaría para su dueño.

–Oh, está bien, entonces –dijo Hermione, ocultando su confusión. Los Ollivander estaban siendo bastante reservados sobre este tema, pero asumió que tenía que ver con el hecho de que ya estaba rozando las reglas del Ministerio sobre el uso de la magia. Quizás podría preguntar a Fleur la próxima vez que la viera.


Al contrario de sus vacaciones, el primer día de Hermione de regreso a Beauxbatons estuvo bastante ajetreado.

¡¿Cómo se atreve?! –Estas palabras fueron repetidas un número de veces por todo el gran comedor.

¿Cómo se atreve quién? –preguntó Hermione.

¡El periódico! –dijo Hildegard–. Es suficiente malo cuando tu gente trata de eclipsar a Fleur, pero cuando van tras nuestra directora, es un insulto para todos.

¿Nuestra directora? ¿De qué se trata todo esto? –dijo Hermione. Miró a la portada del Diario el Profeta importado.

EL GIGANTE ERROR DE DUMBLEDORE

Por Rita Skeeter

El artículo era en su mayoría sobre las controversiales decisiones de Dumbledore sobre sus maestros, Moody y Hagrid, y los errores y problemas que habían ocurrido en sus clases, como el que Moody había transformado a Malfoy en un hurón y los problemas que Hagrid había ocasionado con sus escregutos de cola explosiva, los cuales resultaron ser un híbrido ilegal de cangrejos de fuego y mantícoras.

¡QUE ASCO! –exclamó Hermione–. ¡Las mantícoras tienen consciencia!

¿En serio? ¿Eso es de lo que te preocupas?

¿Hola? Las mantícoras son mamíferos. Los cangrejos de fuego reptiles. ¿Cómo te gustaría si alguien empezara a cruzar humanos con tortugas?

La mayoría de sus compañeros hizo una mueca, pero un hijo de muggles de primer año llamado Phillipe dio su opinión.

¡Genial! ¡Sería como las Tortugas Ninja! –Hermione se dio un golpe en la frente con su mano.

Sólo lee el resto –dijo Adèle.

Hagrid no es, de hecho, siquiera un humano puro. Su madre, podemos revelar en exclusiva, fue nadie más que la gigante Fridwulfa, cuyo paradero actual es desconocido.

¡Esas traidoras! –gritó Hermione–. ¡No puedo creer que lo dijeron! ¡Hagrid les confió su secreto!

¿Lo sabías? –dijeron sus compañeras sorprendidas.

Lo dejó salir en Navidad cuando lo estábamos ayudando a arreglarse para el baile. Solo Lav, Parv, y yo lo sabíamos. Nunca debí de confiar en esas chismosas.

Envíales un vociferador –sugirió Hildegard–. No puedo creer que lo revelaron de ese modo. Y las mentiras sobre Madame Maxime también.

Hermione no había llegado a esa parte aún.

Si sus ridiculeces con sus estudiantes son una indicación, el hijo de Fridwulfa parece haber heredado su naturaleza brutal. Esto también nos lleva a preocuparnos por los niños en Beauxbatons y pedimos a los padres mágicos en Francia que investiguen el historial de la directora de su escuela, Olympe Maxime. Considerando el enorme tamaño de la mujer y su asociación cercana a Hagrid (testigos los vieron pasar la mayor parte del baile de Navidad juntos), quizás también comparta su violencia ancestral.

Esto es ridículo –se quejó Hermione–. ¿Por qué debería importar quienes fueron los padres de Madame Maxime? Es una buena directora. Lo ha probado.

Además, Madame Maxime no tiene sangre de gigante –soltó Hildegard.

¿No?

No lo sé –dijo Michel de su clase de Aritmancia–. Siempre me lo he preguntado, y nunca ha dicho que no la tiene, ¿verdad?

Oh, no me digas que te lo estás creyendo –dijo una de las chicas mayores.

Oye, estoy con Hermione. No me importa mientras sea una buena directora.

Estás siendo muy grosero...

¿Por qué lo dices como si fuera una cosa mala?

La conversación se degeneró después de eso y se convirtió en una pelea en la escuela que rápidamente creció hasta ser tan mala como la división entre Slytherin y Gryffindor en Hogwarts. Una mayoría mínima de la escuela se rehusaba a crecer que Madame Maxime era parte gigante. Una minoría decía que lo era, pero que no les importaba, y a una pequeña fracción sí le importaba y la querían despedida. Hermione se descubrió en el medio más porque era británica que por otra cosa. Era bastante molesto.

No envió un vociferador a Lavender y Parvati. Respetaba a la Sra. Weasley, pero le gustaba pensar que tenía la suficiente clase para nunca tener que hacer eso (excepto quizás como una broma a los gemelos). Sin embargo, sí les envió una carta severa regañándolas por revelar el secreto de Hagrid. Sin embargo, eso sólo la hizo sentirse peor cuando recibió la respuesta.

Querida Hermione:

Tienes que creernos. No le dijimos a nadie sobre Hagrid, ni siquiera a Padma. Confió en nosotros para que no lo metiéramos en problemas y queríamos probárselo. Nos dimos cuenta de que tenías razón justo después y lo pensamos. Las lecciones de Hagrid quizás están mal, pero siempre ha sido amable con nosotras, y nunca ha lastimado a nadie en clase a propósito. No merece meterse en problemas de este modo. Y se lo está tomando muy mal. Tuvieron que traer a un sustituto para cubrir sus clases. (Es bastante buena. Incluso nos mostró a un unicornio.) Pero nadie lo ha visto fuera de su cabaña esta semana, y Harry y Ron suenan muy preocupados por él.

Por favor créenos, Hermione. Ron le dejó de hablar a Parv porque piensa que hablamos, pero no fue así. No sabemos cómo Rita Skeeter descubrió su secreto, y nunca hemos dicho algo sobre Madame Maxime tampoco. (Esperemos que eso no te esté causando muchos problemas.)

Tus amigas,

Lav y Parv

Eso llevó a Hermione a escribir una disculpa sincera a Lavender y Parvati por sospechar de ellas, una carta a Ron para decirle que dejara de tratarlas mal, y (por si acaso) una carta a Hagrid preguntándole como estaba y prometiéndole que ella tampoco había dicho nada. Mientras tanto, salió el rumor de que Madame Maxime estaba profundamente ofendida por el artículo y juró que no tenía nada de sangre de gigante en ella, aunque no explicó realmente como tenía una altura de once pies y seis pulgadas, así que Hermione no estaba segura de creerle. Sin embargo, una carta de Harry, Ron, y Ginny revelaron que Hagrid había hablado seriamente con Madame Maxime sobre el tema después del baile de Navidad, y ella lo había negado en su cara.

Como si las cosas no fueran lo suficiente malas, se volvieron extrañas y hasta escalofriantes el sábado en la mañana cuando una docena de lechuzas rodearon a Hermione durante el desayuno, ninguna llevando una carta de alguien a quien conociera. Abrió la primera con confusión, y su corazón se aceleró. El recibir una carta llena de palabras hechas con cortes de revista haría eso a cualquiera. Por un segundo antes de leerla pensó que sus padres habían sido secuestrados. Pero las palabras reales pronto convirtieron su miedo en confusión:

Haznos un favor a todos y quédate en Francia, terrible chica muggle. Harry Potter merece mejor.

¿Qué…? –dijo. Abrió la segunda carta con algo de más cuidado. Esta estaba escrita a mano, pero se leía del mismo estilo.

¿Cómo te atreves a tratar a Harry Potter de ese modo? Se merece a alguien mucho mejor que tú. Qué bueno que respondió como te lo mereces. Espero que pueda encontrar a una bruja sangre pura adecuada que lo trate mejor.

Me alegra ver que Harry Potter se liberara de tu red. Cualquiera que engañe al Niño Que Vivió con un perdedor como ese debe de ser una verdadera escoria. Nunca había visto a una sangre sucia tan asquerosa.

En el nombre de Merlín, ¿de qué están hablando? –exclamó Hermione.

–¿Sangre sucia? –preguntó Michel al otro lado de la mesa–. ¿Eso significa…?

Sang de bourbe, oui.

¡Malditos! ¿Qué es todo esto?

Honestamente no tengo idea.

Fue solo en una carta al final de la pila, después de un par que amenazaban con enviar maldiciones por correo (iba a entregar esas al subdirector), que una carta finalmente explicó de que se trataba todo este desastre.

Leí en Corazón de Bruja cómo estás jugando con Harry Potter. Está mejor sin ti. Ese chico ha sufrido suficiente en su vida y me alegro de que logró vengarse.

Además de la carta, un pedazo del artículo de Corazón de Bruja en cuestión cayó del sobre. Hermione gruñó cuando vio el autor.

LA ANGUSTIA SECRETA DE HARRY POTTER

Por Rita Skeeter

Privado de amor desde la trágica muerte de sus padres, el joven Harry Potter de catorce años pensó que había encontrado consuelo en su novia, la brillante aritmaga hija de muggles, Hermione Granger. Incluso teniendo que enfrentar una relación a larga distancia una vez que la señorita Granger se transfirió a Beauxbatons este año, su relación pareció permanecer fuerte, ya que ella fue capaz de visitar Hogwarts en múltiples ocasiones para visitar a su pareja. Pero Harry no sabía que estaba a punto de ser traicionado de la peor manera posible.

Queridos lectores, parece que incluso el Niño Que Vivió no fue suficiente para satisfacer la mirada curiosa de Hermione Granger. Corazón de Bruja puede revelar en exclusiva que, por un tiempo, la señorita Granger estuvo interesada en el campeón rival de Harry, Cedric Diggory. ¿Acaso esta era la razón verdadera de sus visitas a Hogwarts?

El Sr. Diggory eventualmente fue al baile de Navidad con la estudiante de Hogwarts Cho Chang (véase pág. 42), pero la señorita Granger no tomó esto como una señal para regresar a Harry. En su lugar, hizo una muestra muy pública para manipular a otro chico de la edad de Diggory para que la invitara al baile, un George Weasley, amigo cercano de Harry. El Sr. Weasley es uno de los conocidos y problemáticos gemelos Weasley, quien casi fue expulsado de Hogwarts por reprobar muchos de sus TIMOs la primavera pasada. Y a pesar de las diferencias académicas entre ellos, fuentes anónimas indican que la señorita Granger ha tenido su mirada en el Sr. Weasley por algo de tiempo.

¡Qué! –gritó ella–. ¡Es imposible! ¿Cómo puede saber eso?

¿Quieres decir que es cierto? –dijeron sus amigos, asombrados.

¿Qué? No, no la parte sobre engañar a Harry. Nunca estuvimos juntos. Pero la parte sobre que estaba interesada en George por un tiempo… –Sus mejillas adoptaron un intenso color rosa–. La única persona a la que le dije eso fue George, y nadie en su familia lo hubiera mencionado a otros.

Quizás alguien más lo sospechaba y lo dijo –sugirió Adèle.

No, no puede ser. Todos pensaron que era ridículo que los dos fuéramos juntos excepto por Luna Lovegood, y ella no parece del tipo.

Quizás sólo está especulando –dijo Michel.

Tal vez, ¿pero en base a qué? La mayoría de sus mentiras vienen de manipular lo que dicen las personas. –Hermione se rindió y continuó leyendo.

Pero tomen nota, queridos lectores. Harry Potter no se enoja. Se venga. Ya que, durante el baile de Navidad, el mismo Harry se presentó con la hermana menor de George Weasley, Virginia.


A 1,200 millas de distancia

–Oh, por todos los… ¡MI NOMBRE ES GINEVRA!


¿Escucharon algo? –preguntó Hermione.

No –dijeron sus amigos.

Uh. Debí imaginarlo.

Solo podemos esperar que la señorita Weasley es más honorable que su hermano y una candidata más merecedora del corazón del joven Harry que su traidora exnovia.

¡Es completamente absurdo! La única razón por la que dice que estuvimos juntos es por lo que le dijo una persona que ni siquiera nos conoce bien. Y lo peor es que ni siquiera es libelo. No escribió nada que ella no crea cierto. Es prensa amarilla de lo peor dando a todos la idea errónea.

Está bien, Hermione –dijo Michel–. Todos sabemos la verdad y estoy seguro que tus amigos en Hogwarts también.

Sí, pero alguien va a salir herido. Si yo recibí mensajes amenazantes, ¿quién sabe qué le pase a George?


A 1,200 millas de distancia

–¡Auch! ¿Es pus de bubotuberto? ¿Qué asco?

¡BOOM!

–¡ES LO QUE TE MERECES POR ROBARTE A LA NOVIA DE HARRY POTTER!

–¿Una trampa y un vociferador? No podemos dejar esto así, George –gritó Fred.

–Oh, no, no podemos. Esta Gladys Gudgeon lo pagará.


Mon Dieu, ¿qué va a pasarles a las personas que escribieron las cartas? –dijo Hermione–. Esto fue muy lejos. Si alguna vez pongo mis manos en esa Rita Skeeter...

Hermione, no te preocupes. No es tu responsabilidad –insistió Michel.

Ella tomó un gran respiro.

Lo sé Michel. Sólo desearía que el mundo mágico tuviera algo de integridad periodística.

¿El mundo muggle es mejor?

...No realmente, de hecho.


Querida Hermione:

Ron finalmente terminó de traducir el mapa para la segunda prueba y resolvió bastante bien a donde debe de ir Harry. La ubicación señala al fondo del lago negro, justo en el centro. Estamos bastante seguros de que hay una aldea de sirenas ahí abajo. Las runas eran un poema que creo que explica lo que tiene que hacer:

Búscanos en lo mojado,

Donde cantamos y reímos y jugamos,

Pues ni a pie ni volando

Tu premio sólo verás donde nadamos.

Tu mayor tesoro nos llevaremos,

El que más extrañarás,

Y donde queramos lo esconderemos,

Sin que tengas idea de que es, participarás.

Una hora te ofrecemos

Para que vengas y lo recuperes

Antes de que en lo negro lo guardemos

Escondido por siempre en nuestros cofres.

Al principio más de uno es necesario,

Pero en el escape no muestres honor.

La oscuridad es dejada por un traidor adversario,

O junto a los demás será perdedor.

¿Trabajarán juntos con honor?

¿O serás el primero en ejecutar tu traición?

Haz tu elección, pero te advierto, jugador:

¡Lo que está en riesgo será tu perdición!

Suena a que todos los campeones tienen que recuperar una de sus pertenencias de las sirenas en una hora, pero hay algún truco sobre que tienen que trabajar juntos, pero sólo por una parte, o algo así. Ninguno de nosotros comprende que hacer al respecto, si es que eso es lo que significa. Además, Harry aún necesita una manera de respirar bajo el agua por una hora. El saber unos cuantos maleficios más no estaría mal tampoco. ¿Tienes ideas de algo que pueda ayudar con eso?

Tus amigos,

Harry, Ron, y Ginny


Querida Hermione:

Quiero decirte que estoy muy orgullosa del trabajo que has estado haciendo en tu clase de Aritmancia en Beauxbatons. Por lo que tú y M. Oppenord han dicho, has hecho un trabajo maravilloso para ponerte al corriente del programa acelerado, y espero que no estés trabajando de más con todos tus pasatiempos.

Con eso en mente, revisé con la Autoridad de Examinaciones Mágicas, y ya que estarás en Hogwarts para la tercera prueba, sería posible que tomaras el EXTASIS en Aritmancia mientras estás aquí. Creo que el EXTASIS es un poco más difícil que el N.M.A. francés, pero estoy segura de que lo pasarás con honores. Creo que te gustaría tomar el EXTASIS en lugar del N.M.A por un par de razones. Hay otros que creen, como yo, que es una examinación más prevalente. Expresaste tu preocupación por tu habilidad de completar una maestría de calidad en Beauxbatons, y si eliges continuar con esa carrera por otro modo en un país hablante de inglés, será más reconocido. Y finalmente, el examen sería en inglés, y aunque tu francés es muy bueno, aún te iría mejor el tomar el examen en tu idioma natal.

Te advierto que el tomar el EXTASIS significaría más trabajo para ti este semestre, similar a lo que hiciste el semestre pasado para ponerte al corriente, y sé que aún intentas ayudar al Sr. Potter con el torneo, así que, si sientes no poder mantener el paso, sugiero que esperes hasta el próximo año. Yo, por supuesto, estaré disponible para hablar durante tus visitas.

Sinceramente,

Septima


Queridos Harry, Ron, y Ginny:

Pregunté aquí sobre respirar bajo el agua. No muchos querían ayudar a Harry, pero mi amigo, Michel, dijo que la mejor manera probablemente era el encantamiento burbuja, pero dijo que era un encantamiento de nivel superior y que quizás sería difícil de usar, y Harry debería de probarlo para asegurarse de que puede mantenerlo por una hora. Dijo que cualquier otra cosa que le llegaba a la mente, como transformaciones, sería más difícil.

En lo que respecta a mí, probablemente podría crear un hechizo para extraer oxígeno del agua rápidamente, pero no podría hacerlo de manera continua, así que sería casi imposible usarlo en la prueba. Lamento no tener algo mejor, pero continuaré pensando.

La pista era confusa. Creo que tienen razón en términos amplios, pero definitivamente dejan mucho a la adivinación. Suena un poco como el dilema del prisionero, en el que la solución es trabajar juntos hasta el final. El hecho de que habla sobre tomar una decisión parece apoyarlo. La última línea es lo que me preocupa un poco al no saber lo que está en riesgo. Creo que van a intentar tentarlos a que no trabajen juntos. Desearía poder ayudar más. Quizás pueda entenderlo mejor cuando regrese a Hogwarts.

Con amor,

Hermione

P.D. ¿Sabían que el hechizo para codificar un mensaje secreto con una contraseña es sorprendentemente sencillo?

–¿Qué es el dilema del prisionero? –dijo Ron–. ¿Es algo muggle?

–No lo creo –respondió Harry–. Nunca lo había escuchado.

–Pues, ¿de qué sirve?

-Oye, nos dijo la respuesta –dijo Ginny–. Trabajar juntos. ¿Y de qué trata la posdata?

–Creo saberlo –dijo Harry.

Ron y Ginny sabían sobre el mapa del merodeador de Sirius, pero no conocían todos los detalles, así que Harry esperó hasta estar solo para revelar la parte oculta de su carta, por si acaso. Dio un golpe al pergamino con su varita y habló:

–Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas –y más palabras aparecieron en la página.

Querido Harry:

Deberías poder descifrar el acertijo fácilmente. Quería usar un espacio más privado para decirte sobre los nuevos maleficios que he inventado. Se que no hay muchos problemas, y no es solo por el torneo, pero supuse que te metes en los suficientes apuros por lo que sería bueno tener unos cuantos trucos bajo la manga. Dejo a tu juicio si los compartes con los otros campeones. Te enviaré más conforme los vaya creando.

Y Harry, si usas alguno en Rita Skeeter la próxima vez que la veas, no me quejaría.

(Ve la parte de atrás por detalles sobre cómo lanzarlos. Escríbeme si tienes algún problema.)

Maleficio cegador, Dasask Cohaerens. Crea un rayo láser verde que se mueve rápidamente y ciega a la víctima de manera temporal. Debería funcionar bajo el agua con un blanco cercano.

Maldición de pentámetro yámbico, Quintapodès Metronés. Obliga a la víctima a hablar en pentámetro yámbico.

Maleficio de descarga eléctrica, Didumosa Tacheia. Lanza una descarga de electricidad que causa que la víctima experimente brevemente dolor y espasmos. ¡NO LO USES BAJO EL AGUA!

Con amor,

Hermione

Hermione estaba distraída, pensó Harry. Ninguno de esos parecía útil al momento, y podía ver que estaba mezclando idiomas, lo cual era considerado mala forma en la creación de hechizos. También eran más largos de lo normal: cinco, diez, y siete sílabas. Esperaba que el estrés no la estuviera agobiando.


Divlizo Kupros. Divlizo Kupros. Divlizo Kupros.

El cobre era uno de los elementos más comunes en la naturaleza. Un metro cúbico de tierra contenía unos cien gramos de cobre, que era lo que Hermione necesitaba. Mientras lanzaba el hechizo, una nube de polvo rosado se elevó del suelo, y con una vuelta de su varita, lo recolectó en una pila en una cápsula de evaporación.

¿Hermione? –la llamó una voz. Ella levantó la mirada.

Oh, hola, Michel –dijo ella.

¿Qué estás haciendo aquí?

Trabajo en uno de mis proyectos extras. Me estoy enseñando como forjar bronce.

Erm… ¿por qué?

Pues, porque necesito mejorar hasta poder hacerlo con elementos más refractarios. Se pueden hacer cosas fascinantes con tungsteno.

Michel la observó por un minuto y decidió no preguntar más al respecto.

¿Podría hablar contigo por un minuto?

Claro. Justo iba ya de regreso. ¿Quieres estudiar por un rato?

Eh, no exactamente.

Hermione inició un paso tranquilo y caminó de regreso al castillo hacia el laboratorio de pociones mientras caminaban.

¿No estás adelantada de todos modos? –preguntó Michel algo incómodo.

Sí, pero aún ocupo algo de práctica en los aspectos más experimentales –respondió ella–. Tú eres bastante bueno en eso, sabes.

Gracias –dijo él, sonando algo sorprendido–. Puedo ayudarte con eso, entonces… Erm, ¿por qué vamos al laboratorio de pociones?

Porque dije que estoy trabajando en forjar. Esto no tomará mucho. Sólo necesito calentarlo.

El quemador bunsen, junto a los otros quemadores de gas, era fácilmente el avance más grande en la preparación de pociones del siglo XIX y quizás del siglo XX. Quemaba de manera fiable a doscientos grados Celsius más que el fuego de madera, y más uniforme, reduciendo dramáticamente la duración de preparación y mejorando la calidad. Era irónico que era una invención muggle, algo que muy pocos magos sabían.

Una llama de un quemador bunsen era tan caliente que podía derretir el cobre, mientras que el fuego de madera normalmente no lo era. Hermione preparó el quemador y midió cien gramos de cobre de polvo en un crisol encima. A esto, agregó catorce gramos de polvo de hojalata y lo dejó por un momento mientras dirigía su atención Michel.

¿Y qué querías preguntarme?

Cierto, me preguntaba… hay una visita a Baton Vert el once de febrero. ¿Te gustaría ir conmigo?

Hermione lo observó con sorpresa. Un estudiante de séptimo año, y uno al que no conocía tan bien, la estaba invitando a una cita.

Er, de acuerdo, entonces –dijo ella, casi sin pensarlo.

Genial. –Él le sonrió. Ella sonrió de regreso, pero se sonrojó y rápidamente regresó su atención a su trabajo por una falta de alternativa.

El polvo metálico se derritió y comenzó a soltar humo verde. Estaba a punto de lanzar un encantamiento para dispersarlo, pero los encantamientos en el laboratorio se encargaron. Tomó el crisol con unas tenazas, y con cuidado vertió el metal derretido en un molde de arcilla que había preparado… algo rápido ya que la magia y la pureza de los materiales podrían compensar por su falta de habilidad. La pequeña cantidad de bronce se enfrió rápidamente, y lo tomó con las tenazas de nuevo cuando aún estaba suave y lo colocó sobre la superficie de piedra. Lo golpeó con un martillo para aplanarlo de un lado y que tuviera filo. Probablemente estaba haciendo que herreros de hace cuatro mil años rodaran en sus tumbas, pero sólo estaba probando su idea.

Frigideiro –lanzó, enfriando la navaja a temperatura ambiente. Casi había terminado ahora. Colocó la base de la navaja en un pedazo de madera que había preparado–. Epoximise –lanzó el encantamiento adhesivo más fuerte que conocía. Michel sólo observó con confusión, preguntándose como había preparado todo esto. Finalmente, el encantamiento para afilar (le encantaba que los magos simplificaban las tareas tediosas)–. Exacuere. –Una prueba rápida le demostró que tenía una navaja de bronce utilizable de unas seis pulgadas de largo.

Genial –dijo–. Ahora poseo la tecnología del año 2500 AC.

Michel no tenía idea de cómo responder a eso y comenzó a preguntarse en que se había metido.


Notas del autor: Dasask Cohaerens. Basado en el origen nórdico para "deslumbrar" y el latín para "coherente".

Iambos Quintapodès Metronés. Estilizado del griego para "yambo", "cinco pies", y "medir".

Didumosa Tacheia. Estilizado del griego para "Thomas A. Swift", el nombre ficticio original de la pistola paralizante. Crédito a Sultanbruno por esta idea.

Divlizo Kupros. Basado en el griego para "pulir cobre".

Frigideiro. Basado en el latín para "enfriar".

Exacuere. Latín para afilar.