Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Las fechas y los hechos que se relataran mas adelantes fueron reales y solo se cambiaran algunas cosas de esos hechos. Cualquier parecido con la realidad, quizás no sea una coincidencia.


Fragmento del Capítulo 6

Antes que diga otra cosa él le pone su saco en los hombros, pero antes que la rubia diga algo él responde.

- Al fin y al cabo es tu saco.

Ella no retruco nada, pero lo acepto. Caminaron de regreso al auto y en silencio ella lo alcanzo a su casa. Al llegar al edificio de Seiya, este la mira y simplemente dice.

- Gracias.

- Gracias a ti.

Tras un incomodo silencio él le estrecha la mano y ella responde el saludo.

- Descansa. – Dice ella

- Lo intentare. – Responde bajando del auto.

Seiya sube a su departamento con algo que no podía dejar de sentir. Su perfume que había quedado impregnado en su ropa. Mientras ella regreso a su casa con el saco en sus hombros.


CAPITULO 7

UNA NUEVA AMISTAD

Las cosas entre Haruka y Seiya habían cambiado para ambos. Lo que fue un aniversario más del día más triste de sus vidas, había traído consigo nuevas esperanzas. Como si eso les había dado un nuevo enfoque, una nueva perspectiva de que hacer. Era raro que para comenzar de nuevo, solo necesitaran un pequeño empujón y lo extraño era que ese empujón se los daría la persona menos pensada para ambos. Seiya estaba en su casa tratando de acomodar un poco las cosas, pero si en algo él era torpe era en las cosas domesticas. Pero todo cambiaría con la visita de alguien, aunque más bien fue algo laboral. La puerta sonó y él la abrió sin preguntar quién era.

- ¿Kino?

- ¡Hola Sargento! – Saluda con cortesía. – Traigo una notificación para usted.

- Pasa y no me diga "sargento", no solo estoy en mi casa, sino que estoy suspendido.

- Lo sé. Por eso la Teniente Kaolinet me envió esta notificación para que se presente a una junta de revisión la semana que viene. – Explica con alegría.

- ¡Eso es genial! Ya me estaba enloqueciendo de no trabajar. – Dice tomando la taquilla que traía en la mano para mirar la notificación. – Pero pasa, aunque mi casa es un completo desastre.

Y en efecto lo era. A pesar de lo había intentado carecía del don del orden, cosa que Lita noto de inmediato.

- Creo… – Comienza a sacarse la chaquetilla del uniforme. – Que a este lugar le falta un poco de calor humano.

- No… estoy bien… no me parece profesional… – Responde cerrando la chaquetilla de la joven.

- ¿Que creía? ¡Lo ayudare a limpiar! – Responde haciéndose la desentendida.

- Haa… eso… – Suspira avergonzado. – no me parece adecuado que la moleste en horario de servicio.

- En realidad fue idea de Kaolinet, me dijo que de seguro su casa es un desastre. – Contesta apoyando su chaquetilla en la única silla desocupada.

- Aun así no me parece adecuado.

- Fue una orden de mi superior y además está suspendido. Así que lo ayudare, le guste o no. – Mira en rededor y agrega. – Me recuerda a mi segundo novio. Muy lindo y atento, pero vivía en una pocilga.

- ¡Oye! – Se defiende sorprendido por la comparación.

- ¡Tranquilo antes que te des cuenta de mi presencia esto parecerá nuevo! – Asegura remangándose su camisa.

Y así fue, antes del mediodía la casa era otra. Pero lo que no sabía Seiya era que en realidad todo fue idea de Mina, que aun no había regresado de Londres pues estaba disfrutando su estadía con un empresario platinado que le haría la vida complicada a cierto jugador de cartas.

- Lo menos es invitarte a comer. – Dice Seiya.

- ¡Si tiene su casa así es mejor que yo cocine!

- Aprendí a cocinar cuando me junte con Serena. – Se defiende con falsa molestia. – Ella era increíble, pero pésima en la cocina. – Dice en broma y luego le llamo la atención que no le doliera a si mismo tal comentario.

- Lo siento.

- Creo que nunca te pedí perdón por ser un idiota en tus primeros servicios a mi cargo. – Recuerda mientras caminaba a la cocina.

- Descuide sargento, lo entiendo perfectamente.

El se queda pensando un poco y luego agrega.

- Si la conozco, como conozco cierta rubia algo chiflada, fue a hablar contigo.

- Se ve que se llevan bien. Y también está preocupada por usted.

- Los tres estuvimos juntos desde la academia. Se podría decir que éramos los tres mosqueteros. Pero vivíamos metiendo la pata como los Tres Chiflados.

Ambos se ríen y él le narra un par de historias de cuando ellos se recibieron y comenzaron juntos en el mismo destino. De cuando él tuvo que arreglar una patrulla que Mina choco tratando de estacionarla o cuando Serena se quedo dormida y la esposaron a la silla.

- ¡Definitivamente te habrías divertido con nosotros! Y aunque el jefe lo negara, también se divertía. Nos gritaba todo el tiempo, pero estaba animado con nosotros. A menudo decía que era como estar en una salita de preescolares y él, el maestro*. Pero esos días no sé si regresaran. Quizás con las chicas de Bokuto*.

- Si, el otro día me acercaron a Tribunales para llevar el sumario del ataque al Koban. Suelo salir a tomar con ellas y termino jugando Vencidas con Natsumi y dependiendo de cuanto hayamos tomado una vence a la otra… es un consuelo que su compañera no beba y nos suele "tirar" en nuestras casas.

Ambos ríen y Lita mira la hora. Disculpándose por tener que reportarse regresa dejando atrás ella una casa limpia y ordenada, cosa que hacía tiempo no pasaba.

- Casa lista, alcohol fuera, solo queda regresar al trabajo… no crees bombón! – Dice mirando por la ventana.

Lita regreso a la jefatura y dejo la copia de la notificación en mano a Kaolinet la cual le dijo que el Jefe Tomoe la esperaba.

- Con permiso jefe. – Se reporta firme al cerrar la puerta.

El la indica con la mano que tome asiento mientras se sienta en la mesa frente a la oficial.

- ¿Entonces como lo viste? – Comienza juntando sus manos sobre su boca.

- Mejor que la última vez. También le ayude a limpiar su casa como lo sugirió la Teniente Kaolinet.

- Que de seguro era un desastre. – Ella asiste con la cabeza. – Debería ver su casillero… el tema, como ya sabe, es que la semana que viene se verá que será de él. Pues la junta no solo estaré yo, sino otros dos colegas y sé que por el Inspector Tokuno** no habrá inconveniente. Me preocupa el Inspector en Jefe Chiba.

- ¿Quiere que lo vaya a ver? – Dice haciendo sonar sus nudillos.

- No, no quiero otro colega con la mandíbula rota, aunque… – Inevitablemente comienza a reír como un demente y se detiene acomodando sus gafas. – No, no quiero. Aunque no se ponga contenta, dudo que Inspector permita que regrese.

- ¿Entonces para que me está diciendo esto?

- La verdad no lo sé Kino, quizás porque me cae bien o porque no tengo a Aino para charlar. – Dice golpeteando sus dedos en el escritorio. – El tema es que necesito gente de confianza.

- ¿No tiene a Kaolinet? – Responde lo obvio.

- Si, a ella le puedo confiar mi vida sin pestañear. Pero desde que sucedió lo que sucedió, entre otras cosas, hay gente hurgando donde no debe, así que sacando a Aino y Seiya, no tengo gente de confianza.

- Pero apenas me conoce. – Responde la castaña.

- Lo sé, pero se reconocer cuando la gente es leal y tú lo fuiste con Kou, así que quiero que me tengas al tanto por cualquier cosa fuera de lo común o algún comentario que escuche por ahí.

- Puede contar conmigo Jefe.

- Lo sé Kino. Puede retirarse. – Dice poniéndose de pie estrechado su mano.

La oficial Kino abandono el despacho mientras Kaolinet entraba segundos después.

- ¿Entonces podremos confiar en ella? – Cuestiona caminando hacia el escritorio contorneando su figura al ritmo de sus tacos.

- Tu mismo lo sugeriste.

- Si lo sé Soichi, lo sé. – Dice sentándose en el escritorio al lado de él. – Espero que no nos equivoquemos.

- No. No lo haremos y si eso pasa me retirare. – Responde quitándose sus lentes para mirarla con su único ojo sano.

- ¿Y yo?

- Tu mi querida Kaolinet ya estas lista para las grandes ligas. – Comienza a reír como un demente y ella se contagia con una risa un tanto cantarina. – Así que tranquila. – Asegura tomando su mano.

Una Luz en el Infierno

Como estaba previsto el día de la audiencia llego y el Sargento Kou se presento correctamente uniformado a la hora señalada en el Edificio Central de la Policía Metropolitana de Tokio. Tras hacerlo esperar unos interminables minutos entro con la frente en alto y se presento ante el comité dispuesto por el Inspector Tomoe, el Inspector Tokuno y en el centro el Inspector en Jefe Chiba. Tras los saludos correspondientes e invitarlo a tomar asiento dio inicio a una serie de preguntas acerca del estado y calificaciones de este. Pero a pesar de que todo estaba bien había algo que ciertamente molestaba al de mayor jerarquía en el lugar. Así que como último recurso dispuso que se le realice una prueba de actitud física de inmediato.

- Pero ese tipo de requerimientos deben ser pautados con antelación. Lo que usted pide esta fuera del reglamento. – Cuestiona el Sargento.

- No, no lo es. Y si usted quiere regresar lo hará bajo mis términos. Tómalo o déjalo. – Intima el Inspector en Jefe Chiva.

- Acepto. Solo si usted también está en la prueba. – Contesta con seguridad.

- Yo no tengo que demostrar nada, además mi intachable carrera certifica mi labor, no como la suya.

- Quizás no haya sido la mejor, pero no me quede como un cobarde detrás de un escritorio jugando a ser policía.

- ¡Como se atreve Sargento! – Dice poniéndose de pie.

- ¡Como se atreve usted a cuestionar mi labor cuando jamás salió de su jaula de cristal! – Responde imitando a su superior.

- Treinta días. – Interviene el Inspector Tokuno. – No solo es lo justo, sino que también pude realizar la prueba con los cadetes que estar a punto de egresar.

- Es una gran idea. – Responde Tomoe tratando de aguantar su risa. – Además sería una gran lección para la nueva generación en ver a un sargento y a uno de los futuros jefes de división en actividad superar su nivel.

El inspector en Jefe Chiva miro a sus colegas, viendo que a pesar de la gentileza al hablar de uno y su cinismo al responder del otro decían la verdad.

- Está bien. Pero con la única condición que este entre los 10 primero. – Dice poniéndose de pie. – De lo contrario usted estará fuera de esta fuerza.

- Así será Inspector en Jefe. – Lo saluda con una venia. – Con permiso.

El sargento sale del lugar y tras cerrar la puerta Tomoe comienza a reír después de aguantarse casi toda la audiencia.

- ¿Alguna vez vas a dejar de reírte como un demente? – Cuestiona enfurecido Chiba.

- Quizás… Pero esto será más que interesante. – Finaliza riendo nuevamente mientras que el inspector en Jefe salió de la sala.

- Tampoco será tan fácil Kou. – Dijo entre dientes mientras los otros dos inspectores comenzaban a charlar como los buenos amigos que eran.

Por otro lado Seiya llego a la calle y pensó que era hora de comenzar a entrenar nuevamente para rehacer sus exámenes, pues hacia mucho que no había hecho nada. Al llegar a su departamento recibió un mensaje de Haruka que estaba enterada de la audiencia.

- ¿Ya eres policía de nuevo?

- No, tengo que hacer nuevamente los exámenes como cuando me recibí.

- Ya no eres tan joven. XD

- JAJAJA mira quien lo dice. Con lo que fumas no puedes correr sin agitarte.

- ¡Que apuestas Kou?

- mmmmmm te vistes de mujer por un mes completo.

- Pero si gano mi esteticista Ojo de Pez te depila con cera.

- ¿Las piernas?

- ¡Todo!

- ¡Ni loco!

- ¿Tienes miedo Kou?

- Espero que tengas un gran closet ¡Porque no pienso perder!

- Ya lo veremos…

Seiya dejo el teléfono en la mesa mientras se reía de la absurda apuesta. Pero que estaba pasando con esta mujer, le llamaba la atención que estuviera atento a sus mensajes y además que los esperaba con ansias estos. Cosa que le pasaba también a Haruka.

Al día siguiente llego otra notificación oficial, pero esta vez por correo de la Dirección de Escuelas y sin ningún intermediario de la policía de su jurisdicción o destino. Al abrir el sobre supo que estaba en problemas. La prueba se dividiría en dos partes. La primera seria física y en esta no participaría el Inspector en Jefe, mientras que la segunda parte este si lo haría. Pero era claro que no será nada sencillo, pues la prueba en cuestión era para obtener algo que él jamás había hecho. Ser parte de la Patrulla Motorizada Japonesa, una de las pruebas más complicadas dentro de la fuerza. Con eso en mente sabría que sus posibilidades serian pocas para volver a ingresar, ya que él no sabía andar en moto y solo fue acompañante un par de veces de la Scooter eléctrico que tenia Serena. Lo peor era que la única que había dado esa prueba y la había pasado era Mina, pero ella había obtenido otro papel en Londres como actriz de reparto en un par de episodios de la serie Dr Who. Así que solo le quedaban dos compañeros para que lo ayudaran, Natsumi y Ken Nakashima** dos de los mejores motoristas que conocía. Pero tras llamar a la jefatura de Bokuto le comunicaron que los habían asignado a un curso de capacitación en China. Así que sus opciones eran cada vez menores. A menos que…

Una Luz en el Infierno

En un café cerca de la torre de Tokio mas pérsicamente frete a esta, Seiya esperaba a alguien con impaciencia. Miro su reloj un par de veces esperando a que haya recibido su mensaje. Pasadas las 14 la puerta se abrió y vio a una persona vestida en un traje de motociclista color negro ajustado a su cuerpo con un casco blanco en la mano.

- De todas las invitaciones que me han hecho esta es la más extraña. – Comienza Haruka dejando el casco en la silla vacía.

- Gracias por venir y aunque no lo creas, me alegra que hayas traído tu moto.

-¿Acaso aun quieres secuestrarla? – Consulta con gracia.

- En realidad necesito tu ayuda. – Responde con clara molestia, pero no tanta como hubiera crido.

-¿El gran Seiya Kou me necesita? – Responde mordaz.

- Crees que te habría hecho venir si no fuera así. – Dice derrotado.

- Ya veo. ¿Que necesitas?

- Tus habilidades en motocicleta.

Haruka se lo queda mirando mientras parpadeaba un par de veces, casi como procesando lo que acababa de pedirle. Por eso el le cuenta lo que era la prueba y que si no la podía pasar el no regresaría al servicio activo.

- Entonces comencemos por el principio. ¿Sabes conducir una moto? – Consulta llevando su café a la boca.

- Use un par de veces el Scooter de Serena.

- Dije moto, no un juguete. – Responde dejando el café en el plato.

- ¡Oye! ¡Era rápida con nosotros dos encima!

- Estos era largo. – Dice apretando el arco de su nariz. – Creo que tengo una VFR 750F guardada. – Piensa en voz alta.

- ¿Y qué es eso? – Pregunta Seiya intrigado

- ¡Enserio estas fregado con esta prueba! - Responde con gracia para ocultar su fastidio. – Vamos al garaje y te lo muestro.

Ambos salen del café y de su moto desengancha una bolsa que estaba amarrada a la parte del acompañante.

- Póntelo y te mostrare. – Dice ofreciéndole el casco.

- ¿Acaso me llevaras en tu moto?

- ¿Tienes miedo? – Cuestiona con gracia sentándose en su moto arrancándola.

- No es eso… – Inevitablemente mira el trasero de la rubia que estaba enfundado en su ropa ajustada de motorista y se sonroja. – Es que… solo ve despacio.

- Claaaro… ¡Sujétate!

No termino de decir eso y salió a toda velocidad por la calle y ante la desesperación de caer de la Honda CBR 1200 de la corredora opto por abrazarla por la cintura.

- Tranquilo y solo relaja tu cuerpo. No puedes conducir o ser acompañante si estas tenso. – Dice Haruka a través de comunicador integrado del casco.

- ¡Es fácil para ti! – Le grita molesto y apretándose un poco más a su cuerpo.

- ¡Y no te aproveches! – Reprende al sentir los brazos de Seiya firmemente apretados a su cuerpo.

- ¡Solo pienso en no morir!

Solo escucho la risa de la rubia a través del otro comunicador y antes que se diera cuenta habían salido de la ciudad hacia un almacén que parecía abandonado en una parte no muy utilizada del puerto en el distrito de Kawasaki al sur de Tokio.

- Ya puedes soltarte. – Le dice a Seiya cuando bajo el pie de la moto. – Ya llegamos abre los ojos.

- Gracias al cielo… – Dice bajando y sacándose su casco. – ¿Cómo puedes andar a esa velocidad?

- ¿Acaso no sabes que soy corredora? – Responde con orgullo.

- Y me consta cuando te perseguí un par de veces, pero nunca sentí algo así.

- Eso es adrenalina mi amigo. – Dice golpeando su pecho. – Vamos. Ahora hay que ver si aun arranca.

- ¿Qué cosa?

- Con lo que vas a practicar. ¿O acaso crees que te daría mi nueva moto? – Responde apuntando con su dedo a la flamante moto estacionada a unos metros.

- No, es que quería un par de consejos.

- Seiya, no necesitas consejos, tienes que aprender de cero y hoy seré tu maestra. – Dice abriendo el depósito.

- Deja vú. – Dice recordando algo muy lejano.

- ¿Cómo?

- Olvídalo. ¿Entonces cuál es tu plan?

- Primero tienes que conocer cómo funciona una moto. – Responde prendiendo las luces dejando a la vista un gran taller de con varias mesas de trabajo, cajas de herramientas y varias enormes estanterías con lo que parecían motos tapadas con cobertores para cada una.

- ¿Con combustible?

- Muy gracioso Kou. Dame una mano.

Ambos bajan una moto y comenzó a sacar el blanco paño que tenia. Al abrirlo encontró una vieja Honda VFR 750 con un lado dañado, como si se habría caído de lado. Haruka se puso de cuclillas frente al daño de la moto y lo acaricio como recordando algo muy lejano, algo que le dolía, pero a la vez, la hacía feliz.

- Esta moto la gane en una apuesta jugando al Póker con un idiota que no sabía usarla.

- ¿También apuestas?

- Hay cosas que no sabes de mí. Pero si me gusta el Póker, las mujeres y las motos.

- En mi caso compartimos las dos primeras, pero prefiero los autos.

- Ayúdame a subirla al banco.

Con algo de trabajo subieron la moto hasta el banco y Haruka le indico como quitar cada uno de los tornillos de la moto, como cambiar el aceite y lubricar la transmisión. Después de buscar en una de las repisas encontró una batería sin uso y se la paso. Al igual que al principio con las indicaciones de Haruka cambio la batería y tras bajarla le pidió que la encendiera. No lo hizo a la primera, tampoco a la segunda y esto desespero a la corredora.

- ¿Y si le ponemos combustible? – Sugirió Seiya mientras la rubia comenzaba a molestarse.

- Te diste cuenta. No eres tan tonto al fin y al cabo.

- Era la ventaja del Scooter eléctrico de Serena. Aunque ella solía olvidar enchufarla en la noche.

- ¿Enserio un Scooter eléctrico? ¿Eres hombre?

- JA JA JA. Muy graciosa Tenoe.

Ella le da el combustible y al siguiente intento arranca sin dificultad sintiendo el rugido del escape personalizado de la motocicleta.

- Ahora quiero ver como lo haces.

- Ya te dije que nunca he usado una.

- Entonces será tu primera vez.

Haruka le indica todos los comando de la motocicleta y tras indicarle que dé una vuelta lentamente por el pequeño circuito de apenas unos cien metros de banquina. Él lo hace en la primera velocidad acostumbrándose a la fuerza y el torque de la moto, aunque inevitablemente cae intentado doblar.

- ¿Ves porque le quitamos las cachas laterales?

- Lo imagine. Pero tiene mucha potencia.

- Este es un modelo viejo comparado con las modernas motos de la policía. Esta es una Honda VFR 750 modelo 1997, una de las ultimas a carburador. Modificada y llevada a 850 después de jugar con ella. – Agrega con ogrullo. – Pero no tiene el mismo torque que las modernas VFR800 a inyección electrónica que tiene los interceptores de la policía. Créeme bien manejada, nadie se puede escapar de una moto de esas. Y tú mi querido amigo serás interceptor.

- Estas depositando mucha confianza en mí. – Dice con honestidad.

- ¿Quieres seguir siendo policía?

- Si.

- ¿Quieres ganarle al idiota de Chiva?

- ¿Como sabes?

- Antes de ir a verte llame a Lita y me comento todo. Y créeme que si hay algo que me molesta son los idiotas de escritorio que no saben lo ustedes arriesgan en la calle.

- ¿Entonces?

- Te hare un gran corredor y llevaras a esta belleza a donde quieras.

- Gracias Haruka.

- No me lo agradezcas. ¡Soy una maestra muy exigente! Ahora vamos a seguir practicando que esta belleza, tiene más velocidades.

Tras continuar con un par de caídas leves Seiya entendió a la perfección como manejar una moto de ese porte. Cerca de las 21 y con la luna sobre ellos Seiya miro a su compañera y le dice.

- Vamos a guardar todo y te invito a cenar.

- Solo tengo que cerrar esto y vamos. – Responde poniendo los candados a la puerta.

- ¿Pero la moto?

- Es para ti. Tienes que practicar y la única forma de hacerlo es conociéndola bien. Así que solo consíguete un casco más decente, o mejor dicho uno que este a tu gusto.

- No entiendo.

- Te presto la moto idiota. Pero el casco cómpratelo a tu gusto.

- Pero…

- Pero nada Seiya. Tienes que aprender, tienes que moverte de una punta a otra en tren o bus. Además te queda bien.

- Es mucho…

- Es una de tantas que tengo y no uso. Además no pensaba usarla nunca y tú la necesitas más que yo. Vamos que me dio hambre.

Ambos salieron del muelle manejando hasta un puesto de comidas que estaba cerca de la comisaria de Haneda. Allí bajaron y él pidió dos órdenes de Ramen, la cual al cabo de unos minutos el señor del puesto les dio su orden.

- Nunca pensé en comer en la calle. – Dice Haruka recibiendo el tazón.

- Yo nunca pensé en moverme en moto.

- ¿Ustedes suelen comer en estos lugares? – Pregunta apoyada en su moto mirando el puesto de comidas.

- Si, comemos en estos lugares. A pesar de ser en un lugar apartado veras que nada tiene que envidiarle a cualquier restorán de 5 estrellas.

- No me quejo de la comida. – Prueba un poco y se da cuenta que en realidad estaba más delicioso de lo que pensaba. – Es que me recuerda a mi padre.

- ¿Du badre de devaba a esdos dugades? – Cuestiona con la boca llena de fideos.

- Mi padre siempre quiso un varón para dejarle el legado de las carreras.

- ¡Solo le falto un detalle!

- ¡Muy chistoso Kou! Si, él era un gran corredor y como era mujer me dejaba en casa con mi madre. Pero cuando cumplí los 15 comencé a correr en carreras clandestinas y para los 18 ya era toda una experta y se dio cuenta que podía seguir sus pasos. Aunque el murió en una carrera de Drisf… es en lo único que no lo he intentado.

- Si son peligrosas, pero yo participe en un par antes de entrar en policía, es por eso que no te me podías escapar.

- Si note que eres bueno con los autos en las curvas cerradas. ¡Pero yo te hare increíble con las motos!

- Esperemos… mi trabajo depende de eso.

- Y después que domines manejar bien esta moto comenzaras con las pruebas de obstáculos. Así que mañana te esperare temprano para practicar.

- ¡Cuenta con ello!

Y como si de un extraño brindis se tratara chocaron los tazones de Ramen. Mientras comían Haruka le comento detalles técnicos propios de la moto que ahora tenía Seiya y sus diferencias con las de la policía. Después de un café de camino a sus casas estos se separaron y como estaba previsto fueron a sus respectivas casas.

Pasaron los siguientes días manejando sus motocicletas hasta que Haruka le pidió algo que en verdad Seiya no esperaba.

- Aprendes rápido Kou. – Dice ocultando su orgullo. – Mañana prepara una mochila para estar un par de días fuera de la ciudad.

- ¿Que pretendes?

- Ya lo veras. Te presentare a unos amigos míos. Ahora ve a descansar, mañana será un largo día. Y ponle las chachas a la moto y cierra el taller por mi.

Y sin dar más detalles Haruka se retiro dejando a su sorprendido Seiya ante tal propuesta. Aun con muchas preguntas en su cabeza, armo los plásticos de la moto dejándola tal como estaba antes de arrancarla.

A la mañana siguiente, él estaba esperando en el lugar indicado tomando un café de máquina expendedora cuando llego Haruka tan solo con una pequeña mochila de viaje en su espalda y solo atino a decir.

- Veamos si me puedes seguir el ritmo. – Dice bajando el visor de su casco.

- ¡Seré tu sombra Tenoe! – Asegura cerrando el visor de su casco y tirando el café casi terminado en el cesto a su lado.

La rubia acelero su moto a todo lo que daba poniéndola en una rueda, lo que hizo que Seiya riera y alertara a través del comunicador del casco.

- Estaré suspendido, pero aun puedo hacerte una infracción. – Mientras aceleraba con tranquilidad la moto que le había prestado.

- ¡Te dejare hacerme lo que quieras si me atrapas Kou!

Y riendo por el comunicador ambos salieron por las calles de Tokio hasta la intersección con la autopista 246. Tras una hora de viaje el paisaje de la cuidad comenzó a desaparecer tornándose cada vez mas montañoso, un poco mas empinado notando como el lugar comenzaba a hacerse más familiar y a la vez nuevo. Era una mañana fría, pero el sol calentaba en parte su espalda, pues el viento gélido de la velocidad no ayudaba mucho a pesar de que tenía una buena campera para andar en moto, cortesía de su "maestra". Atravesaron cuatro Prefecturas llegando a Omika, en la prefectura de Shizuoka. Los arboles del camino no dejaban ver el fondo del sendero y para alguien que no estaba acostumbrado a manejar en ruta no quería distraerse con el paisaje. Pero a antes de llegar a su destino Seiya freno en la autopista y Haruka lo noto volviendo a los pocos segundos.

- Es el Monte Fuji…

- Si a donde vamos. Tengo unos asuntos este fin de semana y creo que te servirá lo que voy a hacer. Vamos que quiero tomar algo caliente.

No le dio tiempo a recuperarse cuando salió por la ahora autopista 147 hasta el autódromo de Fuji Speedway. Entraron lentamente hasta llegar a uno de los boxes.

- ¡Hasta que llegas Haruka! – Dice uno de los hombres que estaban en boxes con su mameluco atado en la cintura.

- Ya Tigre, te dije que vendría y traje un amigo. – Se disculpa Haruka estrechado su mano y chocando sus hombros como si de una hermandad se tratara.

- Ya veo que fue por el que respetaste la velocidad máxima de la autopista. Generalmente tardas una hora.

- A veces es lindo ver el paisaje. – Responde con una sonrisa.

- ¡170 kilómetros por hora! ¿Te parece un paseo? – Cuestiona Seiya.

- Para ella sí lo es. – Responde otro de los mecánicos limpiándose las manos.

- ¡Hola Halcón! – Saluda imitando el saludo con Ojo de Tigre. – Les presento a Seiya, Seiya ellos son Halcón y Tigre.

- ¡Te recuerdo que es Ojo de! – Advierte el de cabellos rubios.

- Como sea. El es de quien les hable. Ellos serán tus nuevos profesores. Ambos son dobles de riesgo. En particular acrobacias con motocicletas.

- Un gusto. – Dice el de pelo turquesa. – Debes ser especial para que ella nos pida el favor.

- ¿Que necesitas aprender? – Cuestiona el de pelo rubio mirándolo de arriba abajo.

- Tengo que competir en las pruebas de motos para policía.

Los dobles se miraron y sonrieron.

- ¡Entonces te iras de aquí superando a todos en esa clase! – Dice el rubio.

- Me voy a tomar algo. Se los encargo muchachos.

Haruka salió del lugar hacia lo que parecía una habitación de prensa y tomo asiento sobre uno de los lugares de los entrevistados. Hasta que alguien la saco de sus pensamientos.

- Veo que el corazón de alguien esta latiendo de nuevo…

- No empieces son tus cursilerías Ojo de Pez. Solo estoy ayudando a un amigo.

- Vamos te conozco. No soy tu esteticista hace tantos años como para no saberlo.

- Eres mi esteticista porque trabajas bien y porque eres hombre.

- Con esas cosas me hace daño. – Responde con falso disgusto. – Pero sí, y debes saber que era la única mujer que alguna vez me intereso. – Agrega abrazándola por la espalda de manera muy sugestiva.

- Como dijo una amiga. Me gustan las mujeres femeninas y los hombres rudos.

- ¡Lo sabia! ¡Te gusta ese increíble espécimen de la policía! – Contesta separándose.

- No seas ridículo y tráeme un café, de esos que sabes preparar. – Ordena molesta.

Pero al irse se acerca a la ventana y ve como los dos expertos comenzaban a instruir a Seiya y no pudo evitar decirse en vos alta mientras tocaba el vidrio con su mano.

- Y si tiene razón…

Continuara…


Espero que les haya gustado. Estaba un poco carente de inspiración y como estoy de vacaciones se me complica un poco darle tiempo a mis locuras, lo cual es contradictorio, pero estoy acostumbrado a escribir en la "tranquilidad" del trabajo.

GLOSARIO:

* Frase personal que siempre digo al mencionar a mis compañeros cuando estaba de encargado de Tercio. Encargado del personal en la calle para dirigir y pasar las ordes impartidas desde la superioridad en base. Mi frase original es "Siento que estoy en la Salita de 5 Azul y soy el maldito Maestro Jardinero"

** Bokuto: Distrito creado por Kōsuke Fujishima para su Manga Estas Arrestado con los personajes que en capítulos anteriores mencione.

Honda VFR 800 es la moto usada por la División Motorizada de la Policía de Japón desde 1998 hasta la actualidad. Anteriormente usaba la VFR750 con carburador.

Omika, Oyama, Sunto District, Prefectura de Shizuoka. Es donde esta el Monte Fuji y el correspondiente circuito de carreras internacional. Se tarda aproximadamente unas 3:15 horas desde Tokio en auto respetando las máximas de velocidad.

Fuji Speedway es un autódromo que se encuentra en Shizuoka, al pie del monte Fuji. Albergó el Gran Premio de Japón de Fórmula 1 en 1976, 1977, 2007 y 2008. El Campeonato Mundial de Resistencia ha visitado la pista desde 1982 hasta 1988, y luego a partir de 2012 hasta la actualidad. También recibe habitualmente a campeonatos locales y nacionales, entre ellos el Campeonato Japonés de Sport Prototipos, el Campeonato Japonés de Gran Turismos y la Fórmula Nippon. La pista fue diseñada para ser una pista de carreras enorme, de 33,3 km con una largada de 10 km pero no hubo suficiente presupuesto para completar el proyecto, y sólo fue diseñada una sexta parte. El circuito abrió sus puertas en diciembre de 1965, y se demostró que era una pista peligrosa, ya que en ella se dieron muchos casos de accidentes. El trazado construido era de 6 km, con una recta principal de 2 km, y la primera curva peraltada en bajada. A causa de esto, se eliminó el primer sector del antiguo circuito en 1975, y finalmente quedó con la longitud de 4,359 km. El fabricante de automóviles japonés Toyota Motor Corporation compró el complejo en el año 2000.

En 2013 se estrenó la película biográfica Rush, en la que fue interpretado por el actor australiano Chris Hemsworth. En la película se muestra principalmente su rivalidad con el piloto austríaco Niki Lauda, interpretado por el actor Daniel Brühl, en la temporada de 1976. En la misma se los ve correr en esta pista donde gano James Hunt llevándose el título por puntos ese año


AGRADECIMIENTOS:

Lita Wellington: Si fue una situación difícil para ambos. Pero como ves las cosas comenzaron a mejorar de a poco para ambos. Espero que te haya gustado este capitulo. Nos leemos Mi Lady!

RossMaker: Y en cierta forma quien no es un romántico en el fondo? Por nada, es lo menos que puedo hacer, se que me tome tiempo con este, pero ahora que regreso a trabajar tratare de ponerme mas las pilas! Y muchas gracias por darte el tiempo para poder leer tranquila, algo que suelo hacer aveses en casa, aunque en realidad aprovecho el problema logístico para leer un poco! Y aquí esta la otra entrega. Espero que te guste y como siempre digo, nos leemos Mi Lady!

Patricia: Gracias por seguir con mis historias. Es un placer saber que te gustan!

Lector anónimo: Gracias por estar ahí y ahora se que eres de muchos lados del mundo!

También muchas gracias a los que están siguiendo mi historia y les dieron favorito!

Nuevamente gracias a todos y

Simplemente les digo, Nos leemos!