Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Las fechas y los hechos que se relataran mas adelantes fueron reales y solo se cambiaran algunas cosas de esos hechos. Cualquier parecido con la realidad, quizás no sea una coincidencia.


Fragmento del Capítulo 9

La luz de la cuidad y sus publicidades hacían un juego de luces sobre ellos que no sabían que mas decirse o que hacer, se preguntaban si era correcto o no, pero las preguntas ya estaban demás. Él sin soltar su mano acaricio la mejilla de ella despertando sensaciones casi olvidadas, mientras ella dejaba caer su cigarrillo para tomarse de la cintura del hombre que tenía enfrente. El podía sentir el aroma del cigarro mezclado con whisky mientras ella se llenaba del aroma de la colonia barata, que al principio detestaba, pero ahora era casi necesario para ella. La lluvia comenzó a caer de improvisto haciendo que ella regresara a la realidad separándose avergonzada como una adolescente, pero lejos de ello, el la acerca con la mano que aun no había soltado y la otra la aferro a el por la cintura, pues el corazón venció a la razón uniendo temeroso sus labios. Ella lo recibió aun con los ojos abiertos, pero cerrándolos lentamente se aferro al cuello de Seiya para profundizar algo que ella estaba necesitando y se negaba a comprender. Cuando se separaron unos minutos después se quedaron mirándose a los ojos totalmente empapados y sonrojados mientras que sus respiraciones luchaban por regresar a la normalidad. Trataban de decir algo más, pero no podían, no podían dejar de mirarse por lo que ella lo beso nuevamente, tratando de descubrir si era real, un sueño o simplemente una locura. Se permito recorrer la espalda se Seiya con las manos mientras él hacía lo propio con la de ella. Se podría decir que para ambos era un territorio inexplorado, pero ese juego despertaba algo tan íntimo y dormido en ambos, que cuando se separaron nuevamente simplemente se quedaron abrazados baja la lluvia de un sábado por la noche.


CAPITULO 10

¿QUE SOMOS?

Ojo de Pez despertó y vio un mensaje corto pero concreto. "TIENES QUE VENIR AHORA" por lo que entendió que algo había pasado con Haruka, cosa que le alegro, según la ya elaborada y fantástica historia creada en su cabeza. Casi una hora después, ella estacionaba su VW escarabajo de color celeste en la cochera del lujoso edificio bajando con un tarro de café para preparar, pues no quería perderse detalle alguno. Llego al Penhouse y sin esperar a que le responda, entro dando tres golpecitos muy armoniosos como suele ser ella.

- ¿Hola? ¿Haruka? – Pregunto yendo a la cocina para preparar café. – ¿Dime que no estas sooolaaa?

- ¡Baja la voz Pez! – Responde bajando las escaleras con una toalla en el cuello.

- ¡Dime que está desnudo y durmiendo en tu cama! – Contesto dando pequeños saltos.

- ¡Por favor! ¿Por quién me tomas?

- ¡Por alguien inteligente! ¡Yo no habría desaprovechado un segundo desde que aleje a la perra en celo de tu policía!

- ¡No hables así de Gal! Y no hice nada… – Responde ruborizándose.

- Haruka Tenoe. ¡Te sientas ahí y me lo cuentas todo o no te preparo café! – Ordena apuntando con un dedo a la banqueta de la barra desayunadora.

- ¡No eres mi madre! – Responde con falsa molestia.

- Soy tu amiga y confidente. – Vuelve a mover el dedo apuntando a la banqueta haciendo suspirar resignada a la corredora. – ¿Entonces como te fue con esa preciosura?

- Bueno… – Ella se sonroja y comienza a contarle el momento en que se besaron mientras el café estaba en proceso.

- ¿Y después del abrazo? – Pregunta sentada al filo de la banqueta.

- Todo me daba vueltas… – Dice tomando un sorbo de café. – Es la primera vez que me pasa algo así… con un hombre…

- ¿Besa mejor que yo? – Cuestiona intrigada.

- No fueron sus labios, que de por cierto son increíbles, si no algo mas… no lo sé, pero no puedo dejar de pensar en eso…

Ojo de pez que estaba atenta a los gestos de su amiga noto un brillo en sus ojos que creía extinto desde aquella tarde, salió corriendo a su lado sorprendiéndola para abrazarla.

- ¡No te das cuenta! ¡Te enamoraste tonta!

Haruka se queda helada de la impresión, porque muy en el fondo sabía que era cierto.

- ¿Y después que paso?

Una luz en el Infierno

- ¿No hicieron NADA? – Grito Mina en el medio de la cafetería en el que Seiya la había llevado a desayunar.

- ¡Baja la voz loca! – Dice arrojándole una servilleta en la cara. – No, no hicimos nada. – responde cruzándose de brazos.

- ¿Al manos le tocaste algo? – Indaga no menos intrigada.

- ¡Por favor Mina! Soy un caballero y en verdad no sabía qué hacer… Nos quedamos abrazados como si el resto del mundo no importara… sentí que podría hacer lo que sea pro ella y que ella siempre estaría a mi lado…

Seiya se quedo mirando a la ventana del local donde veía la moto que le había obsequiado, sin notar que estaba Mina a su lado con la mano alzada para darle un coscorrón en la cabeza. El cual no dudo en dárselo.

- ¡Que te pasa maniática! ¡Deja de hacer un espectáculo! – Dice molesto por la actitud de su amiga.

- ¡Estas enamorado idiota! – Responde tomando su malteada como si nada. – Así que nuevamente el amor toca a la puerta del Kou más atractivo.

- ¿Pensé que para ti ese era Yaten? – Cuestiona sorprendido.

- ¡Ni me hables de ese enano! Pero eso no importa. ¿Quiero saber que más hicieron?

- Bueno… nos quedamos abrazados bajo la lluvia sin saber cuánto tiempo había pasado, solo ella y yo bajo la lluvia, pude sentir como nuestras respiraciones se hacían una y a pesar del frió sentía su calidez…

Una luz en el infierno

- … sentía su aroma y la fuerza de sus brazos… Créeme que es el primer hombre que me hace sentir así…

- ¿Y luego? – Cuestiona Ojo de pez.

- Y luego entramos donde nos sentamos y me preparo un té… el me dijo que estaba helada y a pesar de pedirme que me cambie no quería dejar de estar a su lado…

Una luz en el infierno

- Estaba congelado Mina, pero aun así no me importaba, verla ahí sentada sin querer irse a cambiar… no lo sé. Sé que es una locura Mina, pero desde aquella noche que Serena me encontró fuera de las barracas no me pasaba algo así.

- ¿Y después la llevaste a la cama para arroparla?

Una luz en el Infierno.

- ¡Cielos Pez! ¡NO! Tomamos el té y me dijo que era tarde. Le pedí que se quedara, pero me dijo que era lo mejor.

- ¡Dios! ¡Aun quedan caballeros! – Dice echándose hacia atrás en la banqueta.

- Es un caballero… aunque quería que se quedara él diría que no. En la puerta del departamento el tomo mi mentón y me dio un beso corto… ¿te diste cuenta que tiene ojos celestes?

- ¡Desde que lo vi a tres kilómetros linda!

- No recuerdo ojos así…

Una Luz en el Infierno

- Tiene unos ojos verde esmeralda verdaderamente hermosos…

- No recuerdo haberte visto tan idiota desde la academia Seiya.

- ¡Oye! ¡Si me vas a tratar así mejor no hablo más!

- ¡Lo digo enserio tonto! Simplemente te enamoraste de nuevo. – Dice Mina con tranquilidad. – ¡Te envidio!

- Ya encontraras a alguien Mina.

- ¡Pero quiero que sea especial como lo tuyo! – Responde con pesadez.

- ¡Si no dejaras de pensar en Sexo sería más fácil!

- Continua con tu relato lo mío es rutina.

- ¿Aun con los acróbatas?

- Son pequeñas cambios, pero solo son un par mas…

- Entonces…

Una luz en el Infierno.

- … Lo bese de nuevo esperando que se quedara, pero como dijiste, es un caballero y simplemente me dijo...

Una luz en el Infierno

- El lunes después del trabajo la invite a salir. – Dice Seiya con tranquilidad.

- ¡Eso es genial! ¡Pero no puedes ir así! ¡Hay que ir de compras!

- Mina, no soy una mujer, tengo ropa en casa. – Se defiende recargándose en la silla.

- Tienes uniformes y ropa vieja, es hora de comprar algo nuevo.

- No puedo, aun no cerro mi tarjeta… – Dice con pena.

- ¿Sabes cuál es el límite de una tarjeta Dorada? – El niega con la cabeza. – ¡Yo tampoco! ¡Vamos al centro comercial!

- ¿No volverás a tu casa? – Cuestiona Seiya haciendo poner tensa a Mina.

- No, es mejor que ellos se aburran de esperarme, la salida ya la conocen.

- ¿Y así pretendes una relación seria?

- ¡Cállate y vamos de compras!

Una luz en el Infierno

- ¡Tienes que ir de compras! – Advierte Ojo de Pez dejando las tazas en el lavado.

- Ya te dije que no. El me conoció así.

- Él te ve como una mujer. ¡Pero solo por mañana vístete como la bella mujer que eres! De la depilación me encargo yo.

- ¡PEZ! ¡Ya te dije que no soy así!

- ¡Solo por si acaso bebe! Solo por si acaso…

- No sé como tengo una amiga como tú…

- Porque no me llevaste a la cama. – Responde guiñándole un ojo. – ¿Vamos en mi auto o en el tuyo?

- ¡En el mío! No entiendo cómo puedes seguir con ese juguete.

- Ya te lo dije. ¡Amo mi clásico alemán!

Una Luz en el Infierno

Poco más tarde en el centro comercial Seiya llevaba varias bolsas de ropa masculina, incluyendo perfume, zapatos y demás accesorios. Estaba molesto, puesto que no le gustaba que su amiga gastase en él, pero de otra manera ella le llevaría ropa que de seguro no le gusta, ya lo había hecho en el pasado y la conocía demasiado para arriesgarse. Al otro lado del centro comercial Ojo de Pez le decía que comprar y que no, aun cuando ella quería comprar algo de mujer no daba del todo con la tecla, según la hermana acróbata. Al igual que Seiya estaba muñida de varias bolsas entre ellas una de Victoria Secret, cosa que no se había dado cuenta, pues según su amiga era para ella misma. Harta de dar vueltas fue al baño para escapar un momento, cosa que causo un revuelo cuando entro al de damas, puesto que traía uno de sus habituales trajes sport. En pleno escándalo dos mujeres de la alta sociedad, una pelirroja de uñas largas y otra de cabello ondulado y ojos grises, llego Seiya con la misma idea de escapar un momento. Al llegar vio el revuelo y su "yo" interior no pudo más que acercarse como el funcionario que era. Al ver a Haruka discutir en la puerta del baño de mujeres se presento con voz de mando ante el grupo de curiosos.

- ¡POLICIA DE TOKIO! – Comenzó y Haruka se quedo callada. – ¡Que es lo que pasa acá?

- ¡Ese hombre quiere entrar al baño de damas! – Comienza la pelirroja.

- ¡Es un degenerado! Vaya a saber que pretendía hacer con nosotras. – Dice la otra escudándose detrás de Seiya.

- Te garantizo que no haría nada con estas viejas. – Dice Haruka aguantando la risa y siguiendo su papel.

- Creo que he escuchado todo. – Dice mirando a Haruka. – Vayan tranquilas señoritas yo me encargo de este maniático. – Agrega tomándolo del brazo y escoltándolo a una salida de emergencia en donde dos guardias de seguridad le bloquearon el acceso, aunque el mostro su placa dejando el camino libre en el acto. Bajaron las escaleras hasta la calle donde Haruka saco un cigarrillo.

- ¿Que paso? – Pregunta metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.

- Es lo malo de vestir así y tratar de pensar como mujer… – Responde sin pensar.

- No entiendo.

- Olvídalo. ¿Qué haces aquí?

- Te iba a preguntar lo mismo. Acompaño a Mina de compras. – Miente en cierta manera.

- Lo mismo con una amiga. – Miente también. – Gracias por sacarme a esas viejas de encima.

- Diría que no es la primera vez que te pasa. – Dice burlón.

- Y parece que tú tampoco escapas a ser un héroe que salva a la damisela. – Se burla de él.

- No veo a ninguna damisela en apuros… – Responde acercándose a ella.

- Tampoco lo soy… – Contesta acercándose para besarlo.

Ellos se besaron en la calle dando un espectáculo que pocos podían entender, pero cuando se dieron cuenta caminaron calle arriba para evitar llamar más la atención. Cosa que no lograron del todo.

Cuando se alejaron lo suficiente ella recibe una llamada telefónica de Galaxia en el que le decía que tenían que viajar a Hong Kong para cerrar un trato o perderían ese mercado por un problema de la firma china. A desgano ella mira a Seiya y le dice.

- Creo que lo de mañana…

- No te preocupes, lo dejamos para el viernes, tengo el sábado libre. – Responde por haber escuchado sin querer la charla.

- ¿Que somos? – Cuestiona Haruka.

- Aun no lo descifro… Pero sé que me va a gustar averiguarlo. – Responde tomándola por la cintura metiéndola entre dos maquinas expendedoras para besarla nuevamente, pero esta vez sus besos comenzaban a subir en intensidad.

- Creo… – Dice tratando de dejar de besarlo con su voz de mujer. – Creo que es mejor dejarlo acá.

- Si… – Responde tratando de ocultar su emoción. – Es mejor esperar un poco.

- Dicen que lo que cuesta vale…

- Eso dicen…

Se quedaron minándose a los ojos y sin poder evitarlo comienzan a besarse de nuevo hasta que esta vez es Seiya el que la detiene.

- Creo que es mejor regresar…

- Si… aunque de seguro ya se fue en mi porche. Ella se quedo con las llaves.

- Y Mina no es de las que esperan… ¿Te acompaño a tu casa?

- ¿Caminando? – Cuestiona sorprendida.

- ¿Porque no?

Ella mira la hora y viendo que tenía tiempo accede. Ambos salieron caminando y hablando de muchas cosas, ahora que sentían que podían empezar a confiar plenamente. Tomaron un helado en el camino, puesto que no tenían hambre. Llegaron al edificio de Haruka sin darse cuenta del paso del tiempo y antes de despedirse ella le pregunta.

- ¿Quieres pasar?

- No, si lo haces es posible que pierdas el vuelo de esta noche. – Responde guiñándole un ojo.

- ¡No te pases Kou! – Amenaza con su voz profunda.

- Creo que eres la responsable Tenoe.

Tras una sonrisa cómplice se besan y esta lo saca con pequeños empujones diciendo que se vaya. Tras dar las respectivas explicaciones a Mina o mejor dicho acceder a su interrogatorio. Ella por el contrario había regresado a su casa junto con Ojo de Pez, que se también se había quedado esperando a Haruka y estas al verse entendieron que de seguro se escaparon juntos.

Esa noche Haruka salió de viaje sin poder evitar estar de buen humor, cosa que no paso desapercibida por su socia, aunque claro está, no le dijo la verdadera naturaleza de su cambio de humor, por lo que Gal sospechaba que de seguro era una de las tantas mujeres que fue a la fiesta. Cosa en la que estaba muy equivocada. Durante toda la semana estuvieron mandándose mensajes de texto, cosa que en la jefatura notaron y se alegraban de ello. A pesar de tener la posibilidad de estar en la división motorizada decidió regresar con su compañera, por lo que pronto esta también se entero de todo, aunque como buena policía, o mejor dicho, por su instinto femenino supo cual era la realidad.

Una Luz en el Infierno

El miércoles en la noche Seiya regresaba de trabajar, silbando una viaja canción de su repertorio adolecente, cuando encontró a su hermano en la puerta de su departamento con un par de valijas y hecho un desastre.

- ¿Taiki? ¿Qué diablos te paso? – Cuestiona preocupado.

- Me fui de casa hermano, Neherenia me engañaba desde hacia tiempo. – Responde abatido. Perdona que llegue sin anunciar…

Seiya le da un abrazo a su hermano y lo invita a pasar a su casa. Tras tomar un café le dice que se quede todo el tiempo que necesite. Por el contrario Taiki le cuenta que hacía tiempo que no era feliz con su primera novia de la universidad, pero aun así siguió apostando, aun con un matrimonio que no tenía futuro, cosa que lo distancio de Yaten y su brutal sinceridad. Taiki es había alejado de Seiya por consejo de su esposa, cosa que ahora estaba arrepentido. También le dijo que la gota que derramo el vaso fue encontrarla con un colega de él un cirujano de apellido Kunada. Y pos si fuera poco este era el director del Hospital en el que trabajaba, así que también se quedo sin trabajo en el distrito de Yamanashi, quedándole solo la opción de re-empezar su vida en Tokio.

- Hermano puedes quedarte todo el tiempo que quieras. – Dice con sinceridad. –Y no te preocupes, eres un genio, encontraras trabajo de repara cabezas.

- ¡Ya te dije que soy neurocirujano! – Repite con gracia y ahora más relajado.

- ¡Uno muy bueno y desempleado! – Bromea yendo a buscar más café.

- Veo que has comenzado a rehacer tu vida Seiya. – Dice mirando con detenimiento el temple de su hermano y como estaba el departamento después de última vez que lo había visto aquel viejo tiradero.

- De hecho…

Seiya regresa con café y le cuenta la historia a su hermano, desde la primera detención hasta los últimos besos. Dejando a un sorprendido, pero feliz Taiki, puesto que pensaba que simplemente moriría en esa depresión autoimpuesta. Así que siendo casi la media noche y tras haber comprado comida chatarra Seiya le dejo su cama, pues si algo no cambiaba era que estaba casi acostumbrado a su viejo sofá.

En la mañana dejo durmiendo a su hermano que aun estaba deprimido por su separación y la pérdida de su trabajo. Durante la jornada le pregunto a su compañera si su novia sabia de algún puesto en su hospital, cosa que le pidió un tiempo para ver que podía conseguir.

Esa tarde un vuelo privado traía a Galaxia y a Haruka nuevamente a casa. Extrañamente ambas tenían un plan y uno muy peligroso.

Una Luz en el Infierno

Galaxia sin decir nada tomo su bolso y se cambio en el aeropuerto para ir directamente a la casa de Seiya. Ella que recordó que tenía una amiga en la policía y de ahí consiguió la dirección sin problemas. Así que totalmente decidida a hacer suyo al policía en su propia casa. Al llegar llamo a la puerta sin recibir respuesta, pero lejos de darse por vencida, tomo el picaporte y probó suerte, encontrando que era su día. Entro sigilosamente quitándose sus tacos para no hacer ruido, escuchando la regadera del baño prendida. Contorneando su cuerpo se fue acercando como un tiburón a su presa entrando al baño sin pedir permiso. Al llegar a la ducha ella quito la cortina sin mediar palabra, encontrando a alguien que la miraba desde arriba con su cabello suelto totalmente sorprendido.

- ¡Pero qué carajos! – Grita Taiki arrancando la cortina para cubrir su cuerpo, el cual ya había sido más que escaneado por la mujer.

- Perdón, pensé que era otra persona… – Se disculpa, pero de manera no muy convincente.

- ¿Le molestaría si me puedo cambiar? – Cuestiona molesto al ver que la mujer no se movía.

- En verdad no es tan mala vista. Pero si prefieres te espero afuera. – Responde con demasiada tranquilidad.

- ¡Seria bueno!

Ella fue a buscar algo para tomar, mientras que Taiki se vestía aun rojo de la vergüenza que tenia. Cuando sale la encuentra sentada en el sofá con las piernas cruzadas bebiendo de una lata de cerveza, la única bebida que había en la casa y era de Taiki.

- ¿Quien se supone que eres tú? – Comienza cambiado pero su cabello aun estaba casi empapado y suelto.

- Galaxia Narita, amiga de Seiya. ¿Y tú eres?

- Su hermano Taiki. ¿Cómo se supone que entraste?

- Por la puerta querido, estaba abierta y pensé que me estaban esperando. ¿Por cierto ustedes vienen por medidas?

- Eso nos han dicho. – Responde tratando de imponerse ante la visita.

- Imagino que el más bajo es el fastidioso. – Dice como si hablara de ella haciendo reír a Taiki.

- De hecho siempre fue un dolor de cabeza. – Responde tomando asiento frente a ella.

- Todos lo son. – Dice mirándolo directamente a los ojos intimidando a Taiki.

- Entra a la casa de mi hermano y trata de intimidarme con su mirada. – Responde mirándola a los ojos, cosa que no pudo mantener.

- ¿Te doy miedo? – Dice cruzando las piernas de manera sugerente poniendo aun más nervioso al doctor.

- Siento que me podría robar el alma con esa mirada. – Responde torpemente ya que se dio cuenta que ella no traía ropa interior.

- Créeme que tu alma no me interesa… aun… – Responde pasando su lengua por su labio superior poniendo a Taiki aun más nervioso.

Una Luz en el Infierno.

Haruka llego a su departamento donde encontró toda la ropa que había comprado sobre su cama, incluyendo sus zapatos nuevos y posibles combinaciones. Así que después de un largo baño vio una y otra vez que ponerse, pues tenía la idea de sorprender a Seiya en su casa. Pues le había dicho que regresaría un día más tarde. Tras elegir un vestido claro algo suelto con un chaleco de cuero y un pañuelo al cuello salió en su auto hacia el domicilio de Seiya usando un nuevo perfume para la ocasión. Compro unas sodas y un par de órdenes rápidas de HokBen para una cena ligera en caso de que no aceptara salir a comer. En el camino se sonrojaba una y otra vez con la idea de dar un paso más o simplemente ver qué podría pasar más adelante. Subió hasta el departamento echa un manojo de nervios encontrando la puerta abierta, cosa que le sorprendió, pero al entrar sintió una opresión en el pecho al ver los finos zapatos de taco de su socia cerca de la entrada. Camino unos metros dentro del departamento escuchando ruidos en la alcoba dejando caer las bolsas al piso. Sintiendo como su corazón se detenía, camino hacia la alcoba la cual tenía la puerta abierta viendo a su socia encima de él meciéndose frenéticamente, sin contar los gemidos de está en la cama de Seiya. Sin hacer ruido salió rápidamente mientras sus lágrimas comenzaban a caer, lagrimas de odio, de sufrimiento, de frustración y principalmente de sentirse una tonta.

- Es claro que no somos nada… nada… - Se dijo mientras corría por las escaleras.

Continuara…


Titulo del siguiente capítulo SOLO ALÉJATE


Salió rápido este capítulo gracias a un consejo de Lita Welintong, antes de darme cuenta lo termine en una mañana, pero recién hoy lo pude sacar! Se que vienen cortos, pero salen rápido así que no voy a desaprovechar esta oportunidad! Espero que les guste y me dejen sus comentarios al respecto

Glosario:

Hoka Hoka Bento: (también conocido como HokBen) se especializa en servir bento, es decir, sus menús se basan en la selección de diferentes ingredientes que colocan en las cajitas de bento japonesas. Es una muy buena opción para comer rápido, barato y además, muy variado.

AGRADECIMIENTOS:

RossMaker: JAJAJA Quizás un poco corta la prueba, pero por más que busque información de las pruebas solo conseguí videos, así que imagine un poco! Y Mina es Mina, asi que vera como le hace, mientras tanto la va a pasar bien! Y Galaxia como veras no se queda quieta, aunque veras que no es tan mala, quizás tantito aunque la haya jodido con ganas! Y ellos comenzaran una nueva lucha ahroa que las cosas se complicaron para Seiya! Y este también es corto, pero como dije, hay que aprovechar mientras tiempo e inspiración están juntas! Nuevamente gracias mi Lady por su apoyo!

Maria Jor: Que alegría verla de Nuevo! Me alaga mucho mi Lady y yo también espero la culminación de sus fic´s! Y si le quedan un par de capítulos para ponerse al día y más si me sigue esta racha de inspiración! Espero que cuando llegue a este punto no me mate! Creo que mejorare las cosas! Asi que como siempre digo, nos leemos Mi lady!

Lita Wellington: Este también es corto y creo que dilapide las esperanzas! No se si comenzara a vestice como mujer, pero ya veremos que hace. Mina no dejara de ser Mina, eso es claro! Y como hablábamos el Señor Chiba no es tan malo como quiere mostrarse, o al menos no le di ese toque. Espero que te guste y gracias por el consejo! Nos leemos!

Pato: Espero que este capítulo te guste y te lo dedico a vos por tu dia!

Lector anónimo: Gracias por estar ahí!

Y gracias a todos los que le dan seguir y favorito a la historia y a los que me dejan sus comentarios en Facebook!

Nuevamente gracias a todos y

Simplemente les digo, Nos leemos!