Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Las fechas y los hechos que se relataran mas adelantes fueron reales y solo se cambiaran algunas cosas de esos hechos. Cualquier parecido con la realidad, quizás no sea una coincidencia.
Fragmento del Capítulo 10
Haruka llego a su departamento donde encontró toda la ropa que había comprado sobre su cama, incluyendo sus zapatos nuevos y posibles combinaciones. Así que después de un largo baño vio una y otra vez que ponerse, pues tenía la idea de sorprender a Seiya en su casa. Pues le había dicho que regresaría un día más tarde. Tras elegir un vestido claro algo suelto con un chaleco de cuero y un pañuelo al cuello salió en su auto hacia el domicilio de Seiya usando un nuevo perfume para la ocasión. Compro unas sodas y un par de órdenes rápidas de HokBen para una cena ligera en caso de que no aceptara salir a comer. En el camino se sonrojaba una y otra vez con la idea de dar un paso más o simplemente ver qué podría pasar más adelante. Subió hasta el departamento echa un manojo de nervios encontrando la puerta abierta, cosa que le sorprendió, pero al entrar sintió una opresión en el pecho al ver los finos zapatos de taco de su socia cerca de la entrada. Camino unos metros dentro del departamento escuchando ruidos en la alcoba dejando caer las bolsas al piso. Sintiendo como su corazón se detenía, camino hacia la alcoba la cual tenía la puerta abierta viendo a su socia encima de él meciéndose frenéticamente, sin contar los gemidos de está en la cama de Seiya. Sin hacer ruido salió rápidamente mientras sus lágrimas comenzaban a caer, lagrimas de odio, de sufrimiento, de frustración y principalmente de sentirse una tonta.
- Es claro que no somos nada… nada… - Se dijo mientras corría por las escaleras.
CAPITULO 11
SOLO ALEJATE
Haruka salió corriendo sin detenerse ni esperar el ascensor, en el cual estaba Seiya subiendo con la comida para compartir con su hermano. Subió auto y condujo toda la noche sin pensar en cuanto combustible tenía. Se sentía frustrada porque tenía el deseo de dar un paso más con el policía que en su momento odiaba y que nuevamente comenzaba a hacerlo. Sintió su teléfono sonar y al ver que era él lo arrojo por el camino descargando contra el aparato su frustración. Manejo sin mirar atrás, sin ver a donde iba, simplemente acelero como tratando de escapar nuevamente de su desdicha. Dejo de hacerlo, no por gusto, sino cuando su convertible se detuvo sin combustible cerca del acceso al Faro del Cabo de Irago en la prefectura de Aichi. Aun con lágrimas en los ojos comenzó a golpear resignada su cabeza en el volante.
- Encima de tonta ya ni revisas el combustible…
Se bajo del auto y dejando su calzado en el auto camino por la playa. Estaba aun más molesta porque se habían terminado sus cigarrillos. Metió sus pies en el agua tratando de acomodar sus ideas, pero todas ellas llegaba la imagen de su socia revolcándose con quien había comenzado a amar de nuevo. Una luz la molestaba intermitentemente como llamándola y fue cuando se dio cuenta que estaba frente a un faro. Camino hacia este notando como las olas rompían armoniosamente, casi como un susurro de la naturaleza. Encontró un bulevar de piedra caliza por el cual llego hasta el pie del faro, que se erguía blanco como un imponente espectro frente a ella. Abrió la puerta de acceso para refugiarse ya que era una noche fría y la briza comenzaba a ser un molesto viento. Subió por las escaleras dándose cuenta que era un faro autónomo y solo ella estaba en el. Se permitió salir al balcón y miro el vasto mar recordando a su primer amor. Maldiciendo su suerte y odiando nuevamente a Seiya. Se sentó en la fría construcción y abrazándose a si misma se durmió llorando amargamente.
Una Luz en el Infierno
Seiya entro a su casa y tropezó con unos elegantes zapatos de mujer y pensó que Mina había llegado sin anunciarse, pero los ruidos de que alguien estaba teniendo relaciones en su cuarto le hizo temer que su amiga estaba abusando de su hermano. Dejo las cosas que trajo con cuidado y salió un rato, pues en verdad no quería ver ese espectáculo. En la calle recibió un mensaje de Lita que decía. "Dile a tu hermano que hay una vacante en Urgencias, no es mucho pero es lo que pudo conseguir Ami" Seiya sonrió y respondió. "Gracias te debo una!" pocos segundos después recibió un Pulgar arriba y otro con el texto "me lo pienso cobrar" – No lo dudo Kino. – se dijo a sí mismo guardando en teléfono. Camino hasta la esquina donde había una máquina expendedora y compro un café ya que era una noche fría. Tras terminarlo decidió, o más bien calcular que su hermano había terminado ese "menester" se encamino a su departamento. Muy a su pesar subió nuevamente y golpeo la puerta haciendo bastante ruido como para que sepan que había llegado. Pero esa fue otra sorpresa. Galaxia salía de su baño con una toalla cubriendo su exuberante cuerpo aun húmedo por el baño y detrás Taiki que la había acompañado en la ducha.
- Creo que debería cobrarte servicio de toallas. – Bromea al ver que se había sacado un problema de encima.
- Seiya lo siento… yo… – Comienza Taiki muy nervioso.
- Tranquilo hermano, si algo te conozco sé que no tuviste toda la culpa. – Dice mirando a Galaxia con algo de molestia.
- Que puedo decir, vine por el policía... pero me quedo con el doctor. – Responde acariciando el rostro de Taiki que no sabía que mas decir.
- Solo te diré una cosa. – Dice mirando a Galaxia con seriedad. – No te atrevas a jugar con él o en verdad me conocerás.
- Créeme querido que él sabe muy bien lo que hace. – Contesta Galaxia. – y pienso que ya cumplió la mayoría de edad.
- Es mi hermano. Solo eso te diré. – Se pasa la mano por la cabeza y dice mirando el suelo. – si quedo algo de agua me daré una ducha estoy congelado. Ustedes preparen algo para comer.
- Seiya…
- Es tarde y de seguro también tiene hambre. – Le responde guiñando un ojo a su hermano para tranquilizarlo.
Seiya se da una ducha rápida, pues como sospechaba, no había mucha agua caliente, aunque por suerte al salir la mesa estaba lista.
- Que bueno que trajiste algo de HokBen, me diste mucha hambre. – Dice Galaxia mirando a Seiya y luego a las cajitas de bento.
- Pensé que las habías traído tú. – Responde Seiya. – Yo solo traje Ramen instantáneo.
- A mi no me miren, solo venia por sexo y lo conseguí. – Responde con tranquilidad sonrojando a ambos hombres.
Seiya se queda pensando y va donde las bolsas que estaban el la barra y encuentra un paquete de cigarrillos y comienza a preocuparse. Marca el número de Haruka y tras sonar un par de veces entra la casilla de mensajes.
- Dime que no es cierto… – Dice preocupado.
- ¿Que sucede hermano?
- ¿Hoy regresaste con Haruka? – Consulta con molestia a Galaxia.
- Si hecho ella se fue a su casa y yo vine directo para acá. ¿Porque?
- ¡Porque si dejaron la puerta abierta me cagaron la vida! – Responde Seiya tomando otra vez el teléfono.
Marco nuevamente el teléfono de Haruka, pero esta vez la voz de la contestadora marca como apagado o fuera de área. Mientras intentaba Galaxia y Taiki lo miraron sin entender lo que pasaba, pues era la verdad, no lo entendían.
- ¡Que no se dan cuenta! Si ella vino acá y los vio… Me voy! – Agrega tomando un abrigo.
- No lo entiendo Seiya. – Dice Galaxia.
- ¡De Haruka hablo Galaxia! ¡De ella! – Respondió con molestia y preocupación en su voz mostrandole el paquete de cigarrillos.
Mientras él salía por la puerta la empresaria comenzó a atar cabos rápidamente y comprendió el error que había cometido. Taiki que no entendía termino escuchando quien era y él le contó el resto de la historia, por lo que ellos también salieron del departamento para disculparse.
Seiya salió en su moto a toda máquina llegando hasta su departamento, encontrando que no estaba, puesto que uso su autoridad para que el encargado del edificio le abriera la puerta. Volvió a marcar su número y seguía atendiendo la casilla de mensajes. Fue hasta el muelle con la esperanza que allí estuviera, pero al igual en su departamento ella no estaba. Fue a un par de lugares más incluyendo Akihabara, pero ella no había rastro alguno. Preocupado marco a su compañera de Botoku, ya que sabía que solo ella podría rastrear a cualquiera en poco tiempo.
- Seiya es tarde… es más de media noche… – Contesta Mitsuki con voz cansada.
- Lo sé, pero es importante, necesito que rastrees un teléfono. – Responde nervioso.
- ¿Y porque no vas a su casa como cualquier persona?
- Porque no quiere verme Mitsuki. Por favor es importante.
- Dame un momento… – Responde después de un largo bostezo. – Dame el número…
Seiya le da el teléfono y tras escuchar como tecleaba en su computadora respondió a los pocos segundos.
- La señal se pierde en la Tomel Expressway a metros de la Linea Yokohama cerca de Michida.
- Eso quiere decir que es para el sur. – Se dice a si mismo.
- … Espera… Espera… – Dice ahora con mas interés en eso ultimo que dijo. – hay un reporte de hace como hora y media de un convertible amarillo que paso a toda velocidad por un par de puestos sin detenerse… dame un segundo… el dominio pertenece a… Creo que es tu amiga Haruka Tenoe, al igual que la línea que me pediste rastrear. ¿En qué te metiste?
- ¡Te debo una muy grande!
- Solo olvida que puedo hacer esto o me meterás en problemas de nuevo. – Pero antes que responda ella había colgado.
Salió por la Autopista con rumbo al sur a toda velocidad con la esperanza de encontrarla y tal como había dicho Mitsuki el teléfono estaba destruido en el lugar mencionado, por lo que sospecho que en verdad estaba molesta con él. Continuo sin saber a dónde ir, aunque consulto a un par de compañeros sobre un convertible amarillo y todo intricaba que seguía hacia el sur. Con las primeras luces de la mañana decidió parar a descansar, en verdad estaba exhausto, puesto que había manejando toda la noche y se dio cuenta que era muy distinto manejar por la autopista a la ciudad.
Una Luz en el Infierno
Haruka despertó con las primeras luces de la mañana totalmente congelada, sentía sus ojos hinchados y le dolía el cuerpo. Camino de nuevo hacia el auto y se dio cuenta que no tenia teléfono para llamar al auxilio, por lo que llamo a la única persona que tenia y podía contar. Busco un teléfono público y pidió a la operadora por el nombre de su amiga, Kai Dreanworks, o como todos la conocían Ojo de pez, apodo ganado de sus acrobacias en el circo de su padre Helios. Tras pedir que sea una llamada por cobro revertido espero hasta que atendió después de varios segundos.
- Quien es…
- Soy yo… necesito que me vengas a buscar…
- ¿Haruka? ¿Qué te paso? – Cuestiono despabilándose de la impresión al escuchar el tono de su voz.
- Solo ven… – Respondió con su voz quebrada.
Tras varias preguntas Kai logro ubicar el lugar y tomo el primer tren que encontró para ir en rescate de su amiga pensando que era lo que había pasado. Poco más de tres horas ella llego con un bidón de combustible y dos cafés en lata que se calentaban suponiendo que debió ser una larga noche para ella. Al verla en su auto vestida con la ropa que le hizo comprar y su maquillaje corrido no supo que pensar. Noto que no era la fuerte mujer que conoció, simplemente era una mujer desecha. Se acerco y la rubia la abrazo llorando un poco más, por lo que Kai simplemente la abrazo para que termine de sacar lo que tenia adentro. Pocos minutos después y con la calefacción de su auto prendida ella tomo el café mientras le relataba lo que vio en la noche. Pez no sabía que decir al respecto, pues había algo que no le cerraba en todo lo que había pasado. Simplemente ella no concibió que él haya actuado de esa manera.
- ¡Pero los vi en su cama! ¿Que mas tengo que hacer acércame y verlo con… con… esa perra?
- No digo eso Haruka, es solamente que no puedo creerlo. – Responde aun confundida.
- Yo tampoco quiero, pero lo vi. Y me siento una tonta. – Responde bajando la cabeza.
- No eres tonta, todas tenemos derecho a enamorarnos de nuevo. Pero no te precipites, habla con él. Quizás haya una respuesta a todo.
- ¡LO QUIERO LEJOS DE MI VIDA! – Grita molesta.
- De acuerdo, lo entiendo. Solo espero que no nos equivoquemos…
- Pero yo ya lo hice… mírame, estaba dispuesta a… Al diablo.
Kai se quedo pensando un poco y luego le sugirió que era hora que se dé una ducha y se cambie, pues había estornudado un par de veces mientras relataba su noche. Como la vio tan mal decidió manejar su auto, cosa que también le llamo la atención, pues ella no dejaba que nadie usara su convertible. No dijo nada en todo el camino mirando a la nada misma, aunque a través del reflejo notaba como caía alguna lagrima rebelde. Regresaron directamente a la casa de Kai en Tokio o mejor dicho a su salón de belleza donde trabajaba con cuatro jóvenes hermanas y aprendices. Sin decir nada ella se dio una ducha y tomo otro té. Pero a pesar del consejo de que vaya al médico ella simplemente le dijo que solo necesitaba dormir, dormir una eternidad.
Una Luz en el Infierno
Por otro lado Seiya regresaba a Tokio tras hablar con su jefe y pedirle el día, pues en verdad estaba agotado por su periplo nocturno. Fue un largo y agobiante viaje de regreso mientras veía pasar el tren bala en sentido contrario y el molesto sol de la mañana. Al regresar a su casa encontró una nota de su hermano que le decía que le agradecía que le haya conseguido esa oportunidad en Urgencias y nuevamente se disculpaba por lo que paso. Se dio un baño para quitarse el frió, y sin proponérselo se sentó en su sillón quedándose dormido. Despertó en la noche congelado y algo afiebrado, pues solo estaba cubierto por una toalla. Se fue a cambiar y al mirar su teléfono vio un mensaje de su hermano se quedaría doble turno por problemas de personal. Solo en la penumbra de su departamento se acerco a la ventana pensando en otra persona, que ya no era su Serena, después de tanto tiempo, una persona que también temía perder. Busco un abrigo y salió en busca de Haruka, que a estas alturas, no tenía idea de donde podría estar. Realizo los recorridos habituales y termino en el muelle donde tenía la esperanza de encontrarla. Se quedo mirando el mar, el cual estaba quieto y con pocas olas. Se quedo un largo rato pensado solo en ella, se había dado cuenta que ella era más importante para él de lo que pensaba. Fue cuando se dio cuenta que no había agotado todas las instancias y recurrió a sus instructores de moto. Tras recibir varios insultos por parte de Tigre y aliento por parte de Halcón, logro conseguir el numero de su hermana, pese a que a duras penas logro convencer al dúo, claro está que con la única condición que él les diera el numero de Mina, cosa que no dudo en hacer. Llamo mientras le daba la espalda al mar y tras unos segundos ella atendió.
- ¿Diga? – Contesto son saber quien le llamaba.
- Si ella está ahí dile que quiero verla. – Responde sospechado que la persona que estornudaba detrás era ella.
- Pues… no se con quien quiere hablar… – Responde tratando de no darse por descubierta, pero si en algo no se le daba era en mentir.
- Por favor… necesito hablar con ella… – Dice casi suplicando.
- Veras… – Seiya escucha un ruido extraño detrás de la línea y espera expectante.
- ¡Mira idiota! Si no me has podido encontrar es porque simplemente dejaste de existir para mí. – Dice Haruka con un tono de voz seco.
- Haruka escuc…
- ¡NO! ¡TU ESCUCHAME AHORA! – Interrumpe de mala manera, haciendo fuerza para no quebrarse. – Puedes hacer lo que quieras con Galaxia o con cualquier mujerzuela que quieras. Solo Aléjate de mi, ya no quiero saber nada contigo.
- Pero…
- ¿Eres idiota o no entiendes lo que digo? Puedes hacer lo que quieras. – Dice bajando el teléfono y antes de cortar pudo escuchar casi como un susurro. – Fui una tonta…
Seiya quedo petrificado aun con el teléfono en el oído. Se pregunto qué era lo que tenía que hacer para ganarse su confianza nuevamente. Pero algo llamo su atención trayendolo a su triste realidad, ver como los pájaros salían volando lejos tierra adentro.
Una Luz en el Infierno
Tras intentar no llorar al dejar el teléfono de Kai en la mesa ella casi se desmaya, amortiguando su caída en el puf turquesa que tenía en la salsa del departamento de su amiga. Preocupada esta fue a ver como estaba y se dio cuenta que ardía en fiebre. Pese a discutirlo un largo rato y prácticamente a la fuerza, Haruka fue arrastrada a la sala de Urgencias del Hospital de Tokio. Tras aguardar un momento en la sala de espera, es llamada para uno de los consultorios. Fue cuando un doctor con rostro cansado, más alto que ella y ojos violetas la atendió. Con las preguntas de rigor y un rápido chequeo se dio cuenta que simplemente era un estado gripal por el frió de la noche anterior. Mientras atendida su teléfono sonaba constantemente hasta que Haruka molesta le pidió que lo respondiera. Disculpándose el fue detrás de la puerta sin cerrarla del todo.
- En serio Galaxia estoy trabajando y aun no he hablado con mi hermano… No es mi culpa, tu entraste y prácticamente me… si me gusto pero… estoy con un paciente, pero en un rato me desocupo y te lla… ya estas afuera? Dame un instante. – Finaliza resignado.
El doctor entro y vio como las dos mujeres lo miraban extrañado y expectantes.
- Disculpen, un problema familiar que no he podido solucionar. – Se disculpa mientras escribía le receta de los medicamentos.
- Si podemos ayudarlo sería un placer. – Ofrece Kai seductoramente, aunque vio la sortija en la mano y se detuvo. – Perdón, no vi que era casado… Lo siento ¿Doctor?
- Kou. – Dice desprendiendo la receta del talonario. – Doctor Taiki Kou Neurocirujano, aunque ahora me estoy mudando y mi hermano me consiguió esta oportunidad.
- ¿Así que Kou? – Dice Kai mirando a Haruka. – Gracias doctor, fue un placer.
Kai salió del consultorio arrastrando a Haruka hasta un pasillo.
- ¿Pero qué te pasa loca? – Dice soltándose del brazo.
- ¿Eres sorda o tu orgullo te hace estúpida? – Responde poniendo sus brazos en jarra.
- ¿Que quieres decir? - Cuestiona ofendida.
- ¡Enserio te hace estúpida! ¿Que no lo ves? – Haruka parpadea dos veces sin entender del todo. – Solo sigámoslo.
- Mejor vamos a dormir, no me siento bien.
- ¡Me importa poco! Además vinimos en mi escarabajo. – Le sonríe mostrado su llavero de un caballito de mar azul.
A regañadientes ambas mujeres siguieron de cerca al doctor Kou. Vieron cuando se encuentra con una conocida mujer vestida demasiado informal, casi como escondiéndose en un lugar público. Al ver ella simplemente salto en sus brazos y lo beso sin esperar respuesta, que si bien aprecio rápidamente se soltó.
- Tengo unos minutos Galaxia y en verdad quiero usarlos para descansa, me han hecho parar derecho de piso como si fuera un estudiante de primer año. – Dice con cansancio limpiando sus lentes.
- Tranquilo cariño, con lo de anoche me mantendrás tranquila hasta mañana en la noche. – Responde con una sonrisa.
- Primero quiero ayudar a mi hermano, se lo debo. – Responde apenado.
- Yo también estoy tratando de solucionarlo, pero cuando ella quiere desaparecer simplemente desaparece. – Contesta sacando un cigarrillo llevándoselo a la boca.
- ¡Esto no es bueno para tu salud! – Dice quitándoselo y arrojandolo al piso. – y no me gusta.
- Si es el precio por este Kou, estoy dispuesta a pagarlo. – Responde tomando su corbata para besarlo, pero esta vez no se resistió.
Si bien Kai quería quedarse un poco más Haruka fue la que salió estornudando hacia el viejo Volkswagen. Se sentó en el lugar del copiloto y trato de sacar un cigarrillo cosa que Kai se lo arrebato y lo tiro por la ventana.
- ¿No escuchaste al doctor? ¡Esto es malo para tu salud! – Dice mordaz. – ¿Y qué harás?
- Guardar reposo. – Responde bajando la mirada.
- Enserio no sé cómo te soporto. Vamos a tu casa para que te acuestes en tu cama.
- Pero…
- ¡Pero nada Tenoe! ¡A tu casa y a tu cama! Deja de esconderte como una niña.
Ella iba a retrucar pero Kai la miro de tal manera que la intimido. En silencio y con un claro "Te lo Dije" en la sonrisa de la conductora llegaron hasta el departamento. Bajaron y una ráfaga de viento alboroto el cabello de la rubia la cual se puso nerviosa mirando hacia el mar. Unos segundos después la alarma de terremotos comenzó a sonar tan fuerte que le heló la sangre.
Continuara…
Bueno no se que me paso al final... en verdad! pero espero que les haya gustado este capitulo y el intento de solucionar las cosas... Creo... asi que espero sus comentarios y/o tomatazos!
Glosario:
Faro del cabo de Irago: Este faro blanco se alza sobre la península de Atsumi donde las corrientes de Kuroshio atraviesan el océano Pacífico y las olas azules surcan la tranquila bahía de Mikawa, conocido por ser el símbolo de la bahía de Atsumi además de haber sido elegido entre los 50 mejores faros de Japón. Desde el faro se puede contemplar una hermosa panorámica del océano Pacífico, las bahías de Ise y Mikawa y el propio cabo de Irago. Desde el faro se divisa también la isla de Kamishima, escenario de la novela Shiosai de Mishima Yukio (traducido al español como El rumor del oleaje). Ante nuestra vista se extiende el inmenso azul del mar que forma un bello contraste paisajístico con el color blanco del faro, escenario de una romántica puesta de sol en días despejados. Desde el faro se puede contemplar la playa de arena de Koigahama, conocida como un "lugar sagrado para los enamorado" y lugar habitual para citas. Además, las rocas de Hii-no-sekimon, erosionadas por la furia de las olas del océano pacífico, se encuentran flotando sobre el mar y cuya hermosa silueta deslumbra con su belleza al amanecer. Al oeste se encuentra la península de Shima, mientras que al este se extiende el paisaje de la playa de arena de Katahama, con una longitud 52 kms aproximadamente hasta la ciudad de Hamamatsu.
Hoka Hoka Bento (también conocido como HokBen) se especializa en servir bento, es decir, sus menús se basan en la selección de diferentes ingredientes que colocan en las cajitas de bento japonesas. Es una muy buena opción para comer rápido, barato y además, muy variado.
AGRADECIMIENTOS
VaMkHt: Me alegra que te haya gustado y si aquí lo tienes! No te preocupes, yo también estoy con trabajo y sin tiempo para casi todo! Es bueno saber que pude transmitir lo que pensaba y creo que yo también te debo lecturas… perdón! Y ya sabe donde encontrarme mi Lady! Nos leemos!
RossMaker: Si son dos locas sin remedio cuando algo se les pone en la cabeza! Vamos a ver que sale en el lemon… también eso me tiene intrigado, aun no lo sé! Y si a este Taiki les gustan las chicas malas! Espero que este capitulo te haya quitado las dudas al respecto y espero que te guste la resolución… es un capitulo que me fue complicado hacer asi que espero que te guste!
Kamisumi Shirohoshi: No suelo usarla, soy más del desodorante a bolilla, pero es algo más acorde a nuestros sueldos… Y no creo que los haga sufrir mucho mas… aunque si es por sufrir usted se lleva los laureles!
Pato: Espero que este capítulo te guste y perdón por la demora!
Lector anónimo: Gracias por estar ahí!
Nuevamente gracias a todos y
Simplemente les digo, Nos leemos!
Y por si no llego antes Felices Pascuas!
