Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Las fechas y los hechos que se relataran mas adelantes fueron reales y solo se cambiaran algunas cosas de esos hechos. Cualquier parecido con la realidad, quizás no sea una coincidencia.
Fragmento del Capítulo 12
Caminaron por un largo pasillo hasta que llegaron a la habitación donde estaba saliendo su hermano. Ella se sonrojo y bajo la vista. Pero antes que entrara Taiki dijo algo.
- Hola, soy el hermano de Seiya. Taiki. Antes de que entres quiero disculparme contigo.
- Ya me entere. Tengo una amiga que me hizo ver que estabas con mi socia… perdón.
- Esto es incomodo. – Dice Ami al ver una pausa entre ellos. – Mejor se va a descansar Doctor Kou.
- Por supuesto Doctora Misuno. Con permiso y un gusto Señorita Tenoe.
- Un gusto doctor. – Responde Haruka mientras entraba a la habitación que estaba a oscuras.
Camino hasta la cama donde estaba como dormido. Se sentó a su lado y tomo su mano, que a pesar de estar en un lugar con temperatura agradable, aun seguía fría. Una lágrima corrió por su mejilla, había tantas cosas que quería decir, pero él estaba dormido frente a ella. Se permitió besar sus labios cuando los primeros rayos de sol entraban por la habitación dejando atrás una larga y tediosa noche para todos. Cuando se separo vio que el tenia los ojos abiertos y ella se sonrojo por su atrevimiento.
- Perdón… ¿Como estas? – Pregunta ella hecha un manojo de nervios.
- Estoy bien… pero puedo preguntarte algo.
- Si lo que sea.
- ¿Quién eres tú?
Haruka se desplomo en la silla y sus lágrimas comenzaron a caer sin control mientras miraba a Seiya sin saber que decir.
CAPITULO 13
¿COMO PUDE ENAMORARME DE UN IDIOTA?
Haruka estaba sin palabras. El la miraba como si no la conociera y las palabras no podían salir, tantas cosas que decirle, tanto que quería necesitaba respuesta. Pero las primeras preguntas que llegaron a su cabeza eran ¿Cuánto recordaba? ¿Recordara todo su pasado? ¿Recordaría a Serena?
- Seiya… – Comenzó limpiándose las lagrimas. – yo soy Haruka… tu…
En ese momento el comenzó a reír dejándola aun mas desconcertada de lo que ya estaba. El la miro y dijo.
- ¡Deberías haber visto tu cara! – Y en efecto ahora su cara era un enigma. – Tranquila es una broma.
Y fue lo último que Seiya recordó de ese día. Comprendería al despertar que Haruka no pegaba como niña. Molesta y con su mano dolorida salió del cuanto apoyándose contra la puerta temblando aun de ira limpiando sus lagrimas. En ese momento llego Lita y la vio tensa, por lo que pregunto con suavidad.
- ¿Cómo esta él?
- Deje al idiota dormido. – Dijo a secas. – Voy a fumar y por algo para desayunar. ¿Me acompañas?
- Si… Claro. – Respondió sin preguntar más al respecto.
Lita no dijo nada y más aun cuando noto que su mano estaba un poco hinchada. Camino hasta la puerta del nosocomio donde prendió un cigarro y comenzó a toser por culpa de su dolencia. En ese momento llego Kai en su auto con cara de pocos amigos.
- ¡Se supone que tendrías que estar en cama y no fumar! – Comenzo a decir sin llegar a su lado.
- Lo siento "mama". – Responde con fastidio.
- Veo que las cosas no están bien… – Deduce al ver su cara.
- Sabes... ¡No entiendo cómo me enamore de un idiota! – Dice dando una aspirada a su cigarro.
- "El muerto que se asusta del degollado" – Retruca Kai. – Si no vas a tu casa usare algo que no quiero. Pero lo haré, usare mi masculinidad si es necesario.
- Tiene razón Pez. Es mejor que descanses un poco. – Apoya Lita tocando su hombro. – Te avisare cuando despierte y me digan bien los horarios de visita.
- De acuerdo… Pero me tienes informada. – Le dice a la castaña.
- Solo ve a descansar.
Haruka sale del brazo de su amiga sabiendo muy a su pesar que era cierto, tenía que descansar en su estado, más aun cuando sentía que tenía algo de fiebre. Se adelanto y logro que se fueran en el convertible, con la excusa que tenia calefacción. Llego a su departamento y casi como una condenada, fue llevada a la cama, previo darse una ducha. Cuando salió una taza de té caliente estaba en su mesa de luz. Lo tomo sin decir nada y como no podía ser menos, era una de las especialidades de Kai. Luego esta entro con las pastillas que le recetara el doctor Kou en la mano con un vaso de agua. La tomo sin decir nada y sin más agacho su cabeza y comenzó a hablar muy despacio.
- Tuve miedo…
- ¿Miedo de que? – Cuestiona sorprendida.
- Tuve miedo de perderlo, de sentirme morir de nuevo por dentro. – Declara mientras giraba la taza que estaba casi vacía.
- Pienso que es normal. Él está bien ahora. – Dice con una sonrisa sentándose a su lado.
- Lo golpee…
- ¡¿QUE HICISTE QUE?!
Haruka algo avergonzada, aunque recordando su ira, le relato lo que había pasado en la habitación de Seiya, por lo que Kai suspiro y respondió.
- No lo justifico… solo espero que no le hallas roto un diente, sería una pena no ver esa sonrisa completa de nuevo…
- Ni que fuera tan lindo. – Dice algo celosa.
- Mira querida, que solo te hayas relacionado con mujeres ha afectado tu criterio. El policía es un adonis. ¿O no lo notaste?
- Si es lindo… pero creo que no es eso lo que me gusta de él…
- Lo que sea díselo a el primero. Así que mejor te recuperas. – Se levanta y en el marco de la puesta pone su mano en la luz. – No es lindo cuando te llevan a la cama con mocos…
Ella cerró la puerta antes que una de las almohadas la alcanzara y lo más importante no vio el color rojizo de la rubia al imaginar ese momento. Se recostó y se para descansar, aunque se durmió pensando en que si seguía con Seiya era inevitable dar el siguiente paso. Y eso en cierta manera la asusto, aunque lo deseaba.
Una Luz en el Infierno
Seiya despertó con doble dolor. No solo le dolía la cabeza, sino que también el rostro. Comprendió de mala manera que Haruka no era de las personas que aceptaran las bromas pesadas en malos momentos. Su hermano entro y lo reviso notando que tenía una marca en el mentón, que al ser peguntado, él simplemente dijo que se golpeo al ir al baño, cosa que el facultativo no discutió, pero por lo que había escuchado de su colega y su novia sabía que no era cierto.
- ¿Solo dime en que estaba pensado Seiya? ¿Acaso no te preocupa tu vida? – Comienza ahora como hermano dejando de lado su rol medico.
- Enserio hermano, había alguien en la playa y por loco que pareciera… olvídalo.
- Vamos dime. – Pide sentándose en la cama.
- Nada, solo dime cuanto tiempo tengo que estar aquí.
- Eres terco como mamá, así que no indagare. Pero al menos hasta mañana para estar seguros.
- ¿Y a trabajar?
- En dos días más.
- ¿Te podría pedir un favor?
El mayor escucho lo que pedía su convaleciente hermano y acepto, no sin antes darle un sermón, y aunque no sea necesario, otra disculpa por lo que había pasado. Al salir de la habitación le comento a su colega lo que había pedido su hermano y aunque estuvo de acuerdo le dijo.
- No veo el inconveniente, pero ya me debes dos favores. – Él la mira sorprendido. – Primero el trabajo y ahora esto. – Dice sonriendo.
- Tiene razón, es inapropiado y apenas la conozco. – Responde apenado.
- No se preocupe. Y vaya a descansar de una vez, parece interno.
- Es cierto… Estoy agotado. – Reconoce poniendo su mano en el cuello. – Bueno me retiro.
Taiki sale del hospital y es encuentra con Galaxia que estaba sentada fumando apoyada en una camioneta Toyota SW4 color negra. Le llamo la atención que ella estaba con un vestido holgado color blando y un sombrero para el sol. Su cabello estaba suelto moviéndose lentamente con el viento y a pesar de tener lentes de sol se la notaba mirando a la nada misma. Se quedo paralizado por lo que veía, era otra mujer, visualmente muy distinta a la que lo sedujo en su primer semana en Tokio. Cuando ella noto su mirada sonrió con sinceridad quitándose los lentes y era ella, con poco maquillaje y una mirada más blanda a la que conoció. Se acerco y ella acorto distancia quedando a un palmo de ella.
- Se que no es lo que viste el otro día… pero quería que me conocieras en verdad.
- Yo… este… – Trataba de lograr una oración coherente pero no podía.
- Veo que no es lo que esperabas… – Responde decepcionada. – No sé lo que estaba pensando…
Comienza a girar para retirarse y él la toma por la cintura girándola tan rápido que su sombrero cayo. Antes que se diera cuenta él la estaba besando con ternura. Aun con los ojos abiertos ella se sujeto a su cuello quedándose así un largo rato.
- ¿Y eso? – Cuestiona Galaxia sonrojada.
- No lo sé… pero quiero averiguarlo.
Sin decir más caminaron a la camioneta donde se retiraron al departamento de la empresaria.
Una luz en el Infierno
Como estaba previsto Seiya fue dado de alta al día siguiente y se dirigió a la jefatura para informar de su licencia de una semana. Al entrar fue mandado directamente al despacho del Inspector Tomoe. Entro tras ser anunciado y tomo asiento mientras terminaba de atender una llamada de sus superiores. Tras colgar rio como solo él puede hacerlo dándose cuenta que estaba su subalterno.
- Esos tontos… ¡Seiya me alegra verte de nuevo aquí! – Dice estrechado su mano a través del escritorio. – Quiero pensar que tu informe es un error.
- ¿A qué se refiere? – Cuestiona creyéndose descubierto.
- ¿Enserio viste a una mujer en la playa? No solo Kino no la vio, si no que no hay reportes de ninguna persona perdida.
- Inspector le digo la verdad. – Responde con determinación enfrentándose directamente los ojos de su superior.
- Mmm… Digamos que te creo… voy a tener que admitir que es verdad…
- ¿A que se refiere?
- Una tontería, pensé que quizás… tú sabes…
- Inspector si no lo hice después de aquella tarde, no lo iba a hacer ahora que creo que comencé algo de nuevo.
- ¡Y por lo que veo tiene una buena derecha! – Dijo comenzando a reír de buena gana.
- Solo me tomo por sorpresa. – Responde avergonzado.
- No la dejes ir Seiya. A veces uno se da cuenta tarde de las segundas oportunidades. Créeme. – Admite mirando a través de la puesta de vidrio de su despacho donde estaba Kaoilinet acomodando unos archivos. – Así que ve por ella y te recomiendo unos días fuera de Tokio.
- ¿Señor? – Cuestiona desorientado.
- ¡Eres joven diviértete esta semana! Me habría gustado tener un hermano que me de unos días cuando conocí a Setsuna… – Dice quiñando un ojo.
- Se lo agradezco señor.
- ¡Ya vete!
Seiya se retira, pero antes de dejar el lugar es abordado por Kaolinet quien lo reprendió por no seguir sus órdenes el día anterior. Aun así salió del lugar para tramar un peligroso plan con Haruka.
Una Luz en el Infierno
Haruka despertó al otro día sin saber qué hora era. Camino por el departamento encontrando una nota en la barra desayunador.
"Hay comida en el refrigerador y los medicamentos en la mesa ¡TOMALOS! Hay un boleto para ir a Okuhida, tienes que firmar unos documentos importantes de la empresa ya que tu socia esta con otro "negocio" entre manos. También está la dirección del lugar y no te molestes en ir por tus autos o motos, me lleve todas las llaves.
Tu amiga Pez"
- Si no la quisiera la golpearía… – Dijo abollando el papel. – Que remedio…
Marco el teléfono de Lita el cual no atendió, marco el de su socia y tras esperar unos tonos esta atendió.
- ¿Bella durmiente? – Dice con alegría.
- Hola Gal… yo quería…
- No digas nada, la culpa fue mía y lo siento… ya quédate quieto… jajajaja
- ¿Estás bien?
- Si… jajaja… estoy al teléfono quédate quieto! – Ordena sin credibilidad.
- ¿Interrumpo?
- Algo así…
- "…es hora de su chequeo señorita Narita" – Se escucha una voz de fondo que supo de quién era y se quedo escuchando. – Ahora soy yo el que pone las reglas.
- ¡Tienes la manos heladas!... Solo ve a firmar esos papeles Haruka que deje pendientes… - Ordena rápidamente. - ahora veras doctor…
Es comentario fue seguido de una risa escandalosa y el sonido del teléfono cayendo. Por lo que simplemente decidió colgar la llamada algo avergonzada. Resignada y sin poder comunicarse con Seiya para ver su estado, ya que nadie le contestaba, le dejo un par de mensajes disculpándose de no estar por unos días. Aunque se moría de ganas de verlo, en parte su orgullo le impedía, principalmente por el susto que le había dado. Sabía que tenía que disculparse por el golpe, si bien lo merecía. Fue a buscar sus cosas y encontró una maleta lista al lado de la puerta con otra nota.
"Ya está todo listo. ¡Confía en mí!
- ¿Que tengo que perder? – Se dijo resignada.
Fue a tomarse una ducha rápida pensando que si las cosas eran rápidas a primera hora de mañana estaría de nuevo en Tokio. Se puso uno de sus trajes, tomo efectivo y salió a tomar el vuelo marcado. Disfruto por primera vez de tomar un taxi, sin apuros, sin estar pendiente de nada. Miro todo a su alrededor y le llamo la atención notar como las cosas habían cambiado. Como era de esperar su vuelo privado la aguardaba en la pista asignada.
Tras un vuelo corto y sin percances hasta Okuhida, fue trasladada hasta uno de los más exclusivos Onsen de Onsenkyō, donde le indicaron que la aguardaban en uno de los baños. Con poca gana, tras registrarse e instalarse en una de las mejores habitaciones, se puso una yukata masculina y fue hasta uno de los ofuros privados donde era la reunión. Moleta entro con la carpeta que le habían dejado, una carpeta que ni se molesto en abrir. Al entrar encontró a un hombre con el pelo largo de espaldas a ella, una espalda conocida para ella, pero sabía que no podía ser.
- Buenas noches. – Comienza con una reverencia. – llegue lo más rápido que pude.
El hombre delante de ella se da vuelta y ve que tenía una máscara de Kabuki puesta, y simplemente se la queda mirando fijamente hasta que Haruka comienza a impacientarse.
- O se saca la máscara o me retiro. Tengo cosas más importantes que hacer que ver su estúpida mascara. – Dice con firmeza, tratando de no sonar intimidada.
- Creo que lo haré. No quiero quedar inconsciente de nuevo. – Responde quitándose la máscara.
- Eres in idiota… – Contesta acortando distancia.
- Un idiota muy sexi. – Responde frente a ella.
- Tampoco te creas…
Ella no pudo terminar su frase porque el la tomo por la cintura y la beso, aun a costa de otro golpe, pero como respuesta ella entrelazo sus brazos en su cuello intensificando si beso. De besos tiernos pasaron a unos más fogosos, mientras sus lenguas comenzaron a danzar frenéticamente ante el deseo de ambos. Casi por inercia el comienza a acariciar el cuerpo de la rubia y sin pensarlo quito el Kube ovi que impedía verla en su esplendor. Cuando el mete su mano por debajo de la túnica ella se estremece frenando en seco y por inercia toma su mano como si quisiera que se detenga. Ellos se quedan mirándose un instante, sonrojados u con sus respiraciones agitadas.
- Lo siento… – Comienza Seiya temiendo haberla ofendido.
- No te preocupes… – Responde separándose para ir a apagar la luz.
El lugar solo quedo iluminado por la luz de la Luna que entraba por la ventana, dejando un tomo azulado en el lugar. Aun de espalda ella traba la puerta del Onsen privado y tras eso deja caer su yukata. Seiya se quedo impresionado de verla desnuda y de espalda. Estaba seguro que era una bella mujer, pero verla desnuda supero su expectativa. Aun con vergüenza ella se dio vuelta y camino hacia el aun cubriéndose los pechos. Cuando estuvo frente a él comenzó a besarlo nuevamente mientras comenzó a quitar la yukata de él. Ahora ambos desnudos siguieron besándose mientras sus manos descubrían el cuerpo del otro. Ella quito la cinta que mantenía el cabello de el dejando caer una gran cabellera. Mientras ella se tenso al sentir como la masculinidad de Seiya comenzaba a despertar. Aun con vergüenza ella tomo su mano y lo guio a la pileta de aguas termales entrando hasta quedar cubiertos por el agua. A la luz de la luna siguieron ese peligroso juego que los llevaría a otro nivel. Para ambos era como una primera vez, para ambos era entregarse nuevamente en cuerpo y alma a alguien. Estaban listos, lo sabían, lo sentían, pero él quería respetarla, quería cuidarla y ella quería descubrir otro mundo.
- ¿Estas… segura de seguir? – Pregunta entre besos y jadeos.
- Estoy segura que me enamore de un idiota… – Responde sin pensar, dejándose mas desnuda de lo que hubiera creído.
- Yo también…
Tras unos segundos donde celeste y verde se conectaron de una manera sincera, sin nada más que decir se besaron tiernamente, pero esa ternura duro poco, pues nuevamente el ritmo comenzó a acelerarse. Seiya comenzó besar su cuello robándole genuinos gemidos mientras ella se abrazaba con fuerza y se aferraba a su cabello. Mientras se movían por la pileta, terminaron en la orilla donde él se sentó dejando medio cuerpo fuera del agua. Ella se sienta encima dejando ver sus pechos, cosa que no desaprovecho y comenzó a lamerlos haciendo que se arquee involuntariamente mientras sus sexos se rozaban generando sensaciones olvidadas para ellos. Sentían que ya era hora, pero a la vez era todo perfecto. Mientras se movían dentro del agua sus sexos seguían rozándose en una bella tortura que los llevaría a lo inevitable. Se dejaron de besar y se miraron con una mirada deseosa de mas y sin dejar de abrazarse, ella busco lentamente el falo de Seiya sintiendo como este lentamente la penetraba. Ella manejo el tiempo y la velocidad hasta que sintieron que eran uno. Para Haruka era, en sí, su primera vez, mientras que para Seiya era la segunda mujer que deseo. Ella se quedo quieta hasta acostumbrarse a él, pero no duro mucho, pues comenzó a moverse lentamente en un vaivén que altero aun más esas aguas termales. Seiya no quería terminar de amar a Haruka, así que le levando y la deposito en el suelo sobre las yukatas que los habían cubierto. Nuevamente los besos entraron en acción y esta vez Seiya se subió sobre ella. Ahora las cosas cambiaron para Haruka, pues él tomo el control de la situación, haciéndose uno nuevamente. Lentamente comenzó a subir la velocidad haciendo que la rubia comenzara a perder la razón, no se dio cuenta que estaba por llegar a su primer orgasmo cuando marco la piel de Seiya con su labios, mientras él sabía que no podría mantener mas el ritmo de esa danza de amor. Ella empezó a temblar ante el espero final, mientras él la miro a los ojos sintiendo con ambos llegaron al orgasmo.
Se quedaron quietos con sus ojos enfrentados, con sus cuerpos perlados por el agua y el sudor, mientras la Luna como único testigo de su primera vez comenzó a esconderse entre las nubes. Ninguno sabía que decir al respecto, o quizás sabían que las palabras estaban de más en ese momento. Simplemente se abrazaron y se quedaron acurrucados sintiendo como sus corazones eran uno al fin.
Continuara…
Espero que les haya gustado y sé que estoy sacando capítulos cortos, pero es lo que me está dando al cabeza y principalmente el tiempo!
GLOSARIO:
Se conoce como Onsen (温泉?) a las aguas termales de origen volcánico que se encuentran en Japón. Son los baños tradicionales japoneses, que aprovechan el calor natural de estas aguas procedentes de la gran actividad volcánica. Los de uso más común son las casas de baños termales, ya que la gente no suele utilizar los que están al natural por no ser cómodos a la hora del baño (no hay WC, ni secador, ni vestuario...)
Okuhida Onsenkyō (Takayama, Gifu): Esta zona de caldas se ubica en la falda de los Alpes del Norte, que agrupan picos de 3.000 metros de altura. El lugar no goza aún de mucha popularidad y se encuentra rodeado de gran naturaleza. Sus aguas puras y simples permiten al visitante disfrutar de maravillosos paisajes mientras se baña en piscinas salvajes al aire libre.
Los Onsen difieren unos de otros. Unos solo tienen un gran Ofuro (bañera/piscina), otros tienen dos, uno interior y otro exterior; hay Onsen que tienen varios ofuros con diferentes temperaturas o cualidades curativas o de belleza, también tienen sauna (esta suele tener televisión), jacuzzi, carga eléctrica, zonas para dormir. Con una entrada puedes estar todo el día aunque si el Onsen es especial o muy famoso a veces tiene un tiempo determinado, pero esto no es muy común. Tienen máquinas para bebidas y snacks aunque hay muchos que tienen restaurante, ya que se suele ir con la familia o los amigos a pasar el día. Hay hoteles con Onsen, y te proporcionan yukata ("kimono" de algodón) y geta (chanclas de madera) para poder salir sin tener que vestirte y desvestirte cada vez que entras o sales, y es muy común ver a la gente por los alrededores del hotel, de compras o paseando con los yukatas del hotel. En las ciudades de Yamaguchi y Matsuyama (aunque hay alguna más) hay muchos hoteles Onsen, pero son famosas porque hay muchos Onsen al aire libre para los pies, donde la gente se sienta para relajarse y hablar mientras tiene los pies calientes. Es muy común ver a la gente joven de la ciudad quedar en estos Onsen de pies para pasar el rato y charlar, ya que algunos tienen un tejadillo y es muy útil para protegerse, sobre todo en el frío invierno. Estos hoteles suelen tener servicio de Onsen privado, en los que sí puede entrar una pareja mixta, solo que hay que reservar, porque suelen ser muy solicitados. Recordar que los yukatas no son de regalo y que hay que devolverlos.
La Yukata (浴衣?) es una vestimenta tradicional japonesa hecha de algodón. Se usa principalmente para los festivales de verano o estaciones cálidas. Es mucho más ligero que el kimono al no tener la capa que cubre normalmente a este y al no estar hecho de seda. Las yukatas son usadas por hombres y mujeres de todas las edades. Al igual que otras vestimentas tradicionales japonesas, la yukata se fabrica siguiendo costuras rectas y con mangas anchas. Las yukatas masculinas se distinguen por tener mangas mucho más cortas y por ser, generalmente, de colores más apagados y no tan llamativos como la femenina. La yukata se compone de un juban, obi, sandalias (geta), un abanico y un kinchaku. Los kinchakus se emplean para cargar teléfonos celulares y otros artículos personales pequeños. Yukata significa literalmente "ropa de baño", aunque su uso no se limita a después del baño. Las yukatas suelen verse en Japón durante los meses cálidos. Tradicionalmente, las yukatas se fabricaban a base de algodón teñido de color índigo, pero hoy en día existe una gran variedad de colores y diseños. Al igual que con el kimono, la regla general de la yukata es que los jóvenes usen colores brillantes y vivos con patrones audaces, mientras que las personas mayores utilicen colores oscuros, maduros y con patrones apagados. Por ejemplo, un niño puede llevar una yukata multicolor, una mujer joven puede llevar un estampado floral, mientras que una mujer mayor se limitaría a uno tradicional de color azul oscuro con patrones geométricos. Los hombres mayores también pueden usar colores oscuros. Desde finales de la década de 90, las yukatas han experimentado una creciente popularidad.
La yukata se usa en eventos de verano al aire libre, tales como exhibiciones de hanabi (fuegos artificiales) y festivales de bon-odori. También se usan en las posadas japonesas tradicionales (ryokan), especialmente después de bañarse en aguas termales (onsen).
Agradecimientos:
VaMkHt: La verdad… yo tampoco! Y como has visto ha sido una broma que le salió cara. Creo que si la voy a hacer feliz. Y como esperabas llego el Lemon! Y espero que este haya sido de tu agrado, pues quería hacer otra cosa y salió de la nada! Gracias por seguir esta locura Mi Lady!
Lita Wellington: Si Hotaru es un gran personaje para mi… creo que voy a hacer una historia de ella en el futuro. Espero que te haya gustado este capitulo!
Kamisumi Shirohoshi: Me alegra que le haya gustado! Y como vera era una mala broma que se arrepintió! Y si creo que lo arregle!
RossMaker: Es un hombre terco, no hay duda! No iba a matar al protagonista… no de nuevo…Y quizás en el siguiente capítulo veamos que era! Y creo que ya está todo en su sitio! Y muchas gracias por seguir esta locura Mi lady!
Pato: Espero que este capítulo te guste aunque me avergüenza la ultima parte!
Lector anónimo: Gracias por estar ahí!
Lector de Facebook: espero que te guste!
Nuevamente gracias a todos y
Simplemente les digo, Nos leemos!
