Disclaimer:

Los personajes de Hawaii Five-0 no me pertenecen, ellos son de P. Lenkov.

Capítulo Único: Ensalada de Pollo.

No es como si Danny lo odiara, no del todo. Para ser sinceros, no detesta la idea por completo. Si va al caso, en realidad no recuerda haberse opuesto con la fiereza necesaria como para persuadir a Steve de lo contrario. En cierta medida, en realidad, puede que incluso entrase en ello con cierto entusiasmo medido.

¿Se siente ridículo? Por supuesto.

¿Cree que se va arrepentir de ésto? Tal vez.

¿Va a matar a Steve si alguien más se entera? Obvio que si.

Pero es San Valentin, y a diferencia de otros años, en realidad ambos están esperando por ésta noche especial. Una noche diferente a otras... aunque eso significase vestirse de lencería masculina, ajustada a cada recoveco de su cuerpo y resaltandose con ese color negro sobre su piel pálida.

Danny no va a mentir que no le hace sentir sexy -porque lo hace- Pero tampoco puede evitar sentirse avergonzado por su atuendo, listo a la espera de que Steve lo saque de su cuerpo.

Hablando del Diablo...

Frente suyo a sólo pasos de distancia, Steve lo observa como si fuera el mejor platillo del mundo y él un hombre que ha pasado hambruna toda su vida. Sus ojos recorren su cuerpo vestido solamente con la lencería, sus puños apretados a los lados de su cuerpo como si así pudiera evitar tomarlo como desea.

Un escalofrío recorre su cuerpo de tan solo pensarlo, y el que su amante estuviera vestido con su ropa de camuflaje no ayuda en nada a su libido.

Si antes le hubieran preguntado a Danny si le interesaban los juegos de rol en el dormitorio, es muy posible que hubiera respuesto que no. Claro que es muy difícil decirlo no a Steve McGarrett.

- Te ves increíble, Danny -dice el marine, acortando las distancias entre ellos con sus ridículas piernas largas.

Las manos del hombre se aferran con fuerza a las caderas de su amante, sus dedos apenas jugueteando con el dobladillo del fino material negro.

- Puedo decir lo mismo de ti, cariño. Recuerdame no burlarme de tus cargos camuflaje -responde Danny por lo bajo, inclinándose sobre Steve para sentir el calor de sus cuerpos juntos- ¿Pero no deberíamos cenar primero?

Steve se encoje de hombros con una sonrisa que abarca casi todo su rostro. Danny casi cree saber porque se ganó Steve su apodo de Smooth Dog.

- La cena de San Valentin está sobrevalorada.

Danny se ríe bajito ante tal tontería, toma a su compañero de las mejillas y poniéndose de puntillas besa aquellos labios que lo vuelven loco.

- Feliz San Valentin, Animal.

Steve sonríe y vuelve a besarlo.

- Feliz San Valentin, Danno.