Muerte
Ya era media noche, Kat estaba decidida a hacerlo y tenía una mezcla de temor y nerviosismo. Observó que toda su casa estuviera en calma, y así fue. Estaba todo en paz y reinaba la noche. La luz de su cuarto se había apagado y los materiales para su acto estaban preparados.
"Estoy sola, ya no tengo ese especial para vivir, no me motiva nada, no me preocupa mi alrededor y a mí misma, la decisión de hoy la llevo pensando todo un año y estoy lista para hacerlo..."
Kat respiró hondo, nerviosa y melancólica tomó la navaja y observó su muñeca. Nunca pensó terminar así, siempre creyó terminar su carrera universitaria y vivir de ella, tal vez encontrar el amor, adoptar un perro, pero su enfermedad nublaba sus pensamientos. Ya no era capaz de dividir su realidad con sus fantasías de muerte, estas ya se habían apoderado de su conducta, su psique y su ser.
Aterrada hizo el primer corte, las zanjas de piel hacían brotar sangre roja, el dolor era insoportable y aún quedaba la otra muñeca. Otro corre profundo y limpio. Kat lloraba del dolor y su tristeza se mezclaba con las pulsaciones de su piel. Su propio cuerpo la castigaba de haberlo lastimado.
Se paró del piso y fue a su baño, recargada en la pared áspera de la habitación, dejo escurrir el líquido escarlata para después dormir tranquila.
Al final lo había hecho y no estaba contenta.
¿Ese era el fin?
¿Habrá otra vida?
Pero, ¿cómo sería esa vida?
Tardó tiempo en despertar y se vio en un callejón sucio y obscuro, se había dormido (al parecer) al lado de un basurero, era ridículo, Kat se encontraba en su casa. La joven se paró de su sitio y observó sus muñecas, ahora los cortes estaban rodeados por unas marcas negras, pero eso no fue sólo su centro de atención, toda ella había cambiado.
Su pelo ahora corto de color negro, su piel era blanca como nieve, tenía dos cuernos negros, llevaba puesto un vestido color vino y unas calcetas a la mitad de su pantorrilla, a la par de unas altas botas negras.
-¿Qué cosa soy?- decía inspeccionando su aspecto frente a la ventana de aquel carro.
Ahora estaba asustada, no sabía realmente que estaba sucediendo. Desesperada salió corriendo del lugar; veía todo tipo de seres extraños, cuernos, colas, múltiples manos, ojos, dientes, etc.
-¡Pero dónde rayos estoy!-
Ya estaba más que desesperada y no sabía a dónde acudir, sus ojos se postraron sobre un bar, no tenía otra opción así que decidió entrar.
La chica veía detalladamente cada aspecto del bar, parecía algo antigua con un toque moderno, se respiraba el humo del tabaco y cerveza. Al igual que ella, muchos demonios poseían cuernos, y algunos cola, otros parecían animales antropomórficos.
Unas cuantas miradas se posaban sobre ella, Kat nerviosamente los ignoraba y fue hacia la barra del bar.
-Emm, hola... Yo
-¿Qué quieres niña?
-Quisiera saber, ¿en dónde me encuentro?-
Aquel demonio se echó a reír. -Nena, estas en el infierno-
-Infierno...
-Sí, bueno, ya vete necesito atender más borrachos-
Kat, salió del lugar, aun procesando laa palabras del bartender, chocó con alguien, parecía afelpado y...
-¡En la cara no linda!, vivo de ella, mejor dicho, me los echan en ella-
-Ah?-
-Disculpa, dejame ayudarte-. Aquella araña tomó uno de los brazos de la joven, haciéndola parar de la calle.
-¿Y tú eres?, ¿en verdad estamos en el infierno?, ¿qué hago aquí?-
-Ya, ya, ya, son muchas preguntas para mi mente, sí, es el infierno, acostumbrate, amarás el lugar-
-No puedo, yo morí-
-Todos aquí lo estamos, tontita, yo era un mafioso y veme aquí, quien iba a imaginar convirtiéndome en un gran actor porno-
La joven veía con desconcierto todo aquel acto.
-Bueno, dime, cómo moriste?-
-Me suicidé-
-Wow, al puro estilo romántico, eso es algo muy común aquí, Michas almas buenas terminan aquí, por haber violado las leyes de Dios, o eso dicen-
-¿Qué leyes?-
-Ah, ya sabes, lo de "respeta tu vida" , "sólo Dios puede llamarte" Ja, ja ja- ya sabes, matarte-
-No entiendo, ¿sólo porque atenté contra mi vida ya estoy aquí?, no parece ser muy justo-
-Así se hicieron las cosas, baby, no me culpes a mí-
-A todo esto, no sé tu nombre-
-Angel Dust, cariño-
-Kat Patterson-
Ambos jóvenes se dieron la mano y enseguida siguieron caminando, perdido en su conversación, llegaron hasta un extraño lugar, "Hotel Hazbin" era su nombre...
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Hace mucho que tenía esta idea y ya que salí de vacaciones puse manos a la obra, tal vez no sea de gran ayuda estar escribiendo en el celular, pero es lo que tengo (RIP mi lap). Espero les guste este fic, si el inicio es algo triste pero va ir mejorando.
Same al habla.
