Conociendo
Ver y conocer una parte de este lugar me hace pensar que estoy mejor aquí que arriba... Eso pienso hasta este momento...-Por lo que veo, el infierno cuenta con varias establecimientos- -Oh querida, todo aquí es sólo sexo, drogas y alcohol, no esperes encontrar alguna iglesia u orfanato cerca- Angel agitaba dos de sus brazos, mientras los otros dos posaban en sus caderas.
-¿En dónde estamos?-
-¡El Hotel Hazbin!- decía extendiendo sus dos brazos.
-Ah-
-Ven te enseñaré el lugar-
Kat siguió a Angel, pudo observar el gran y ordenado lugar que se iluminaba por la gran chimenea, al parecer cara. Junto a esta estaba una recepción, pero parecía más un bar urbano. Dentro de este se encontraba un enorme gato, al parecer no tenía buen humor del todo.
-Pero miren a quién tenemos aquí- Angel se acercaba coquetamente hacia el gato gruñón.
-Vete de aquí zorra barata-
-Zorra sí, pero cobro muy caro, soy de alta gama-
-¿Y qué quieres aquí?-
-Sé buen gato y sirvenos un poco de alcohol- dijo terminando mientras guiñaba un ojo.
-¿Noso...
Husk posó su mirada en la chica, la observó de pies a cabeza, no parecía molestarle su presencia.
-¿Y tú eres?-
-Kat, acabo de morir- dijo con desgano.
-Husk, bienvenida al infierno, linda-
-Gracias, todos aquí parecen ser buenas personas-
-Nunca olvides que estamos en el inframundo, rodó los ojos -Aquí estamos podridos por dentro, pero tú pareces diferente, tu energía es extraña-.
-¿A qué te refieres?- contestó extrañada.
-No pareces ser mala- seguía inspeccionando a la joven.
-No me he percatado de eso-
-Claro que no, chica, apenas llevas medio día aquí, ¿no?- intervino Angel
-Pues es cierto, supongo- decía levantando los hombros.
Los tres demonios seguían charlando sobre temas banales, no se percataban que un cuarto los observaba desde las sombras...
-¿Y de quién pertenece este lugar?-
-¡Ha, pero una invitada, vaya sorpresa!- decía Alostor acercándose a la joven. Kat aún más inquieta por aquel ser, no pudo hablar de lo nerviosa que se encontraba.
-¡Mi shulo de Fresa!, mejor dicho, mi sugar daddy favorito, ella es Kat-
-Ah...-
-¡Kat!, ¡bienvenida al Hotel Hazbin!, ¿viene por una estancia?- la voz del demonio escarlata sonaba con el entusiasmo de siempre.
-¿E-estancia?-
-Sí hermosa, este es un hotel para rehabilitar demonios- contestó Angel.
-¿Y realmente funciona eso?- dirigió su mirada hacia Alastor.
-¡Oh no!, ja ja ja, la no existencia humana, eso nunca va a servir-
-¿Entonces por qué se construyó este lugar?-
-Esa idea no me pertenece...
-¡Es mía!- gritaba la rubia con enjundia.
-¿Quieres hospedarte?, ¿vienes por la rehabilitación?, perdón me llamo Charlie, soy dueña de este lugar y gerente principal- decía la chica con tanta energía que mareaba a la pobre de Kat.
-EH, no, ¿Charlie?-
-Sí- contestó con una enorme sonrisa.
-¿Por qué un hotel?, perdón, soy una recién llegada y todo esto me parece anormal-
-Oh, ya veo, tranquila, te explico brevemente, cada año mi pueblo sufre un exterminio que acaba con la mitad de mi gente, por lo que decidí construir un hotel rehabilitador para llevar esas pobres almas al cielo, para que vivan felices y sin ningún problema-
-¿Tu pueblo?, ¿acaso eres algún tipo de reina?-
-Oh no Darling, ella es la princesa del infierno-
Kat sorprendida observó a la rubia, ¿acaso Satán había tenido a una hija?. Toda esta experiencia le parecía surrealista y de ensueño, pero uno terrorífico.
-¡Qué carajos estoy viviendo!- gritó desesperada.
Charlie la observó,con calma y empatia habló con la chica.
-Sé que es mucho por procesar en tan poco tiempo, pero puedo ayudarte si es lo que deseas-
-¡Necesito ayuda, no sé qué está pasando, todo esto es nuevo para mí!- se notaba la desesperación en sus palabras.
-Bueno chica, puedes quedarte aquí- comentó Angel.
-¡Sí, se parte de nuestro equipo!-
-No tengo alternativa, estoy dentro-
Todos en la sala gritaron con entusiasmo, menos Husk y Alastor, que parecía estar muy intrigado por la joven demonio.
-Bien, emmm...
-Kat, así me llamo- extendió su mano hacia Charlie y ella respondió.
-Bienvenida abordo Kat, Angel te mostrará tu respectivo cuarto-
Antes que el chico rosa dijera alguna palabra, Alastor intervino en su lugar.
-Oh querida Charlie, permiteme ser en esta ocasión la guía para la joven-
-¿Seguro?-
-Absolutamente- desplegaba una enorme sonrisa.
-Bueno sonrisas, te sigo-
-Disculpa jovencita pero mi nombre es Alastor, encantado- decía besando la mano de la joven, acto que la exaltó un poco.
-Oh, emm, mucho gusto- exclamaba algo incómoda.
-¡Bien!, el tour empieza por aquí- estiró una mano hacia la chica. -Después de usted madam-.
La joven dudó en corresponderle, pero al final lo hizo, Alastor la guiaba entre las enormes paredes del hotel, todo era muy elegante y lúgubre a la vez, Kat divisaba la enorme cantidad de cuatros y decorados de la Familia real. Uno en especial llamó su atención, era Charlie vestida diferente, un vestido y su pelo arreglado, a su lado estaba al parecer Satán, con esa enorme sonrisa y su vestimenta elegante. Del otro lado una hermosa mujer de larga cabellera rubia, voluptuoso cuerpo y hermosa sonrisa.
Kat no podía despegar la vista de aquella mujer.
-Wow, ¿ella es la madre de Charlie?- preguntó curiosa.
-Era Darling, murió hace no mucho- respondió Alastor.
-Oh, lo siento, no sab...
-Está bien linda, Charlie ya lo ha superado, pero Apple Daddy sigue en su búsqueda- dijo en tono burlón.
-¿Te refieres a Satán?- dijo señalando la figura de aquel elegante demonio.
-¡Ese mismo querida, un viejo amigo mío!- hizo una pausa. -Ahora, ¿seguimos?-
-Claro, perdón-
Kat seguía la figura escarlata como guía, todo el lugar era hermoso y al parecer tranquilo, y de buen gusto. Finalmente llegaron a la habitación, no le sorprendía que estuviera igual de decorada que los pasillos, elegancia lúgubre, le gustaba.
-Es linda la habi...
-Yo sé lo que eres, linda- dijo aprisionándola contra la pared. Kat temerosa no supo responder, estaba congelada sobre su lugar.
-¿! Que-que!?-
-¡Eres peculiar Kat!- dijo mientras olía su cabello.
Kat emitió un gritito desesperado, empujando a Alastor de su vista, sonrojada y enojada exclamó.
-¡Pervertido, sucio!-
Alastor la observó arqueando una ceja, Kat seguía con su puchero.
-¡Ja ja ja!, querida, no me refería a eso, mil disculpas-
-¡Ah!, ¿entonces qué es?- decía molesta.
-Eres un alma peculiar, podrías tener gran fuerza si lo deseas-
-¿Peculiar?, sólo me suicidé- extendió los brazos.
-Pero incluso con eso sigues siendo "pura"- Alastor hacía guiños con sus manos.
Kat desconcertada observó al demonio rojo.
-Parece que no me entiendes Kat, eres única entres los suicidas-
-No lo entiendo, lo siento-
-Por?...
-Al parecer eres una especia de ángel caído-
Weno mushashos, hasta aquí otra entrega más, ¿qué tal les parece esta historia?
