Noche de Suggars

Kat estaba en su habitación preparándose para salir, y unos golpes a su puerta la desviaron de su atención. Calmada abrió la puerta y observó a una pequeña chica cíclope, era muy tierna y sonriente.

-¡Hola Kat, soy Niffty, bienvenida al Hotel!-

-Gracias, espera, ¿cómo sabes mi nombre?-

-Alastor me dijo-

-Ah...- contestó molesta.

-¿Dije algo malo?- Niffty mostraba con su voz angustia.

-No, no, nada que ver contigo linda, gracias por presentarte, no te había visto antes-

-Estaba ocupando limpiando todo este desorden, por cierto soy la dama de llaves por lo que todas las mañanas vendré contigo-

-¿Y eso?-

-Eres mi compañera de trabajo, ten- la pequeña le entregaba un paquete regular a la mayor, Kat gustosa lo recibió.

-Este es tu uniforme esperó te guste- dijo con ternura. Kat embobada por su apariencia inocente asintió sin chistar.
Kat agradecida se despidió de Niffty y esta cerró la puerta con cuidado.
Aún pensado que aquella demonio era muy cute, siguió con su arreglo personal, un poco de maquillaje que Angel le prestó, sombras, rubor, iluminador, delineador etc. Debía verse dramática, necesitaba atraer a esos seres con su apariencia, a decir verdad no le incomodaba su aspecto, ya que casi nunca se maquillaba en vida.
Tomó el fijador y lo dejó secar en su rostro, enseguida tomó el vestido rojo que la arañaba le había dado, una mueca de desaprobación fue su reacción.
El vestido era muy escotado, algo corto y entallado, tenía miedo de ponérselo pero era por una buena causa. Respiró hondo y se cambió de ropa, al verse su cara cambió a asombro.

El color rojo resaltaba su cuerpo con curvas, su cintura era pequeña y el escoge en sus pechos la hacían sentir sexy, hermosa y poderosa. Reía internamente, su pensamiento había sonado como Angel.
Cayó un momento, la melancolía surcaba su mente, nunca había notado lo linda que era, y eso no lo veía en vida, hasta ahora. No pudo negar que una lágrima rodó en su mejilla, aún permanecía ante el espejo.

-Qué tonta fui- explayó con tristeza. Sacudió su cabeza y se focalizó nuevamente en su meta de esa noche, sólo faltaban los tacones y estaba lista.
Kat recordaba las palabras de Alastor: "Encontrar el nombre de Lucy", cosa que le parecía extraña pero no lo juzgó. También debía decirle a Angel lo que debían buscar en ese lugar.

Una ultima mirada al espejo y salió del cuarto, su seguridad fue desechada al verlo frente a ella.

-Te ves espectacular- mencionó Alastor tomando su mano.

-Gracias, supongo, tengo una misión esta noche y no quiero que interfieras en mi meta,¿entendiste?-

-Lo entiendo, pero cuidate ese lugar está lleno de depravados, trata de evitarlos-

-Sé lo que hago Alastor, no necesito tu consejo-

Alastor alzó su mirada y acercó a la joven hacía él, ella no retrocedió y lo miraba de igual forma.
El demonio habló con calidez y en susurro comento a la chica.

-Guarda algo para mí después-

Kat se sonrojó y lo empujó contra la pared, Alastor la veía divertido.

-Deja de coquetear demonio, me confundes- aún se notaba su color rojizo en las mejillas.

-Sólo digo la verdad- alzó los hombros. La joven tenía ambos brazos en el pecho de Alastor, cosa que le llenaba de placer, al mismo tiempo podía observar el escoge de su vestido, mostraban ambos pechos apretados por el movimiento de brazos. Alastor deseaba tocar todo de ella. Era raro pensar que está joven lo tenía "loco".
Kat molesta estaba a punto de contestar algo, pero Angel entró en escena. Los tres demonios se veían sacados de onda, pero Alastor conservaba su sonrisa.

-¿¡Qué vergas está pasando aquí?!-

Kat quitó sus manos del pecho del demonio y se cruzó de brazos; si antes estaba ruborizada ahora era un tomate viviente.

-La señorita Kat y yo conversábamos -Alastor replicó sacudiendo el polvo de su traje.

-Exacto- complementó ya un poco más serena.

-Claro... Sospechaba Angel.

-¿Nos vamos ya?- Kat ladeaba su cabeza hacia la salida.

-¡Claro amiga!, pero espero un momento. Angel fue en dirección de Alastor.

-¿Qué tal te parece mi vestido?, sexy, ¿no?- movía sus caderas y sus brazos abultando su pecho.

Me parece desagradable, bueno me voy-
Angel boquiabierto quedó mudo ante tal respuesta, Kat escondió su risita y llevó a la araña por las escaleras. Bajaron y se encontraron con Husk y Niffty conversando, la menor observaba a Kat con asombro.

-¿Ya te vas de pu...
Husk cayó al ver a Kat con su vestido, nunca se había percatado de la hermosa figura que conservaba, y el color rojo la resaltaba.

-¡Te ves hermosa Kat!- Niffty llevo sus manos a sus mejillas.

-Gracias Niffty- se sonrojó levemente.

-Hey y yo que perros-

-Te ves igual de puta barata que siempre- respondió Husk.

-Oh gracias por el halago querido-

-No lo fue-

Kat y Niffty reían ante la escena.

-¿Y yo Husk?- intervino divertida.
Husk asombrado por la pregunta tomó un sorbo de alcohol.

-Tú te ves menos desagradable-

-Gracias- contestó entusiasmada.
Por fin ambos salieron del hotel, no sin antes mandarle un beso al gato enojón. Kat arrastró a la arañana hacia el taxi.
No tardaron mucho en llegar, era un lugar lujoso y bien iluminado, parecía un restaurante de alta gama por las luces y el color blanco, Angel sacó una tarjeta de su pecho y la mostró al cadenero, este asintió y los dejó pasar. Dentro un enorme candelabro iluminaba la pista de baile, muchos demonios bien vestidos bailaban y conversaban alegres. A los alrededores comida y alcohol se asomaban en las mesas.
Kat emocionada veía con detalle cada escena, Angel la sacó de su trance.

-Bien querida esta fiesta te servirá de goce esta noche, hay alcohol, drogas y dentro habitaciones VIP-

-¿Y esas de qué sirven?-

-Amo tu inocencia... Son especiales para encuentros casuales, sexo casual. Es una buena forma de buscar un sugar-

-Si lo dices de esa manera...-

-¿Hay alguien que te interese?-

-Deja veo...- Kat con su mirada buscaba a Satán, pero no había rastro de él, decepcionada dijo que no y Angel le dedicó una sonrisa, enseguida fue por algo de tomar para ambos y Kat se quedó parada en ese mismo lugar.
Rezaba por los nueve círculos que lo encontrara esa noche. No pasaron cinco minutos y su pesimismo se hizo presente, "Claro que no lo veré", " espero al menos conocer a alguien esta noche".
Kat divisó a Angel hablar con un elegante demonio ave, parecía un monarca, mejor dicho un verdadero Rey.
Quiso acercarse para escuchar su conversación y se dio cuenta de algo, este demonio elegante era al parecer Stolas, un foco en su mente se prendió.

-¡Angel! - gritó ante ellos.

-Estoy ocupado-

-Disculpa elegante demonio, ahorita te lo regreso- Kat jaló a su amigo a un rincón de la barra donde se encontraban.
El demonio un poco molesto con la interrupción de la joven se limitó a contestar.

-¡Necesito que lo seduzcas- dijo desesperada.

-Pan comido, puedo preguntar por qué?-

-Necesito saber cómo llegar al mundo humano-

-Ah, ¿por?- dio un sorbo a su bebida.

-¡Sólo hazlo!-

Angel alzó sus hombros y siguió hablando con la ave, Kat, por su parte, subió en dirección de las habitaciones, pensaba que encontraría algún encuentro con Satán o no.
Decepcionada tras dos horas de búsqueda se dúo por vencida, "Joder, en dónde demonios está este tío?!".
Se sentó en una banqueta cerca de la pista de baile, y en un suspiro ahogado posó su cara sobre su mano. Estaba aburrida a pesar que la fiesta iba en grande.

-¿Por qué la cara larga?- una voz masculina la sacó de su trance.

-Oh, nada- ya no le resultaba extraño hablar con desconocidos, ya no podía morir.

-¿Buscas a alguien?- mostraba curiosidad en su voz.

-Así es, pero supongo no vino esta noche, tendré que seguir viniendo otras noches-

-Qué lastima querida, y yo tenía pensado invitarte a mi cuarto- dijo casi en risa.
Kat desanimado aceptó la ida con este extraño, quién iba vestido de negro totalmente y una capa elegante, al igual que su sombrero de copa.
Ambos demonios subieron de nuevo a las escaleras, Kat divisó que un piso entero habían 20 cuartos en total, cada uno con un número y apodo, suponía que los apodos en las paredes era para ver a tu "cita".
Decidida vio cada puerta, cada una de ellas pero ninguna que delatara algo, fue al otro extremo, " Benny", "Draga", " Jefree", "Sailorfag". Pero ninguno Satán, o Satany.
Y su presentimiento la llevó a la última puerta.
" Lucy"
Lo había encontrado.
–-

Amixes la neta no sé porque puse al pobre de Sailorfag, espero nunca lo vea y si lo hace pues soy tu fan, espero les haya gustado este cap, yo me estoy divirtiendo en escribir, muchos saludos y dejen sus comentarios.
Same al habla.