Capítulo 7
Sentimientos
Kat seguía a Alastor, ahora ella era la que estaba intrigada por él.
-¿Por qué no me dijiste tu nombre?-
-No era necesario, es sólo un nombre artístico- dijo con burla.
Kat lo miraba pensativa y Alastor paró en seco su caminar. Dio media vuelta y quedó frente a ella.
-En mi vida pasada fui malvado Kat, y lo sigo siendo, los demás demonios me temen y odian cruzarse en mi camino, te recomiendo siempre ser transparente, no quiero lastimarte, no a ti querida-
Kat por primera vez notaba sinceridad en sus palabras, se limitó a decir algo y mostró empatía hacia él.
-Comprendo-
Ambos demonio sonrieron, y sus miradas cambiaron a ser más dulces y los ojos de ambos brillaban. Kat bajó la mirada y tocó su brazo nerviosa. Alastor tomó su barbilla y besó sus labios. Kat sorprendida mente siguió el beso, hasta unos segundos que se separaron.
Ahora era Alastor quién estaba sonrojado, olvidaba que el olor de Kat con sólo tenerla cerca se volvía impulsivo, quiera tenerla para él, su pureza debía tenerla.
Alastor chasqueo los dedos y ambos demonios aparecieron en un cuarto lujoso. Era el mismo de su encuentro con Lucifer.
-Alastor yo...-
-Kat no debí besarte, ahora siento una enorme necesidad de hacerte mía-
-¡Contrólate Alastor!, solo fue un desliz, yo tampoco debí seguirte-
Alastor desabrochó su saco rojo y lo dejó caerá al suelo, se quitó su corbata y se remango su camisa, Kat sentía latir su corazón a mil, sabía lo que quería pero no estaba segura de hacerlo, todo esto le resultaba muy rápido, cosa que no le agradaba.
Alastor la acorraló contra la pared, y dejarse llevar por su lujuria besó el cuello de la chica. Kat gimió incómoda, y trato de quitarlo de encima, pero Alastor estaba más fuerte que nunca.
-Para Alastor, no quiero- su cara ahora estaba roja y sentía su cuerpo desear ser tocado, pero lo negaba.
Alastor la ignoró y la tomó en un abrazo.
-Kat, en verdad te deseo- dijo con sinceridad.
-Alastor... Tengo nervios-
-Sólo déjate llevar linda, no haré nada que no quieras, ni te obligaré-
Kat asintió y lo volvió a abrazar, Alastor la tomó con fuerza, era el momento que estaba esperando y desea aprovecharlo al máximo.
Los demonios volvieron a juntar sus caras en un beso, poco a poco fueron llegando a la cama, Alastor se sentó en el borde y la joven estaba enfrente de él. Alastor impulsivamente puso a la joven en sus piernas quedando su pecho cara a cara. El demonio no dudo en seguir besando su cuello, Kat sentía cosquillas pero era agradable su tacto.
Alastor fue desabrochando los botones de su blusa, dejando ver un hermoso sostén de encaje.
-Vaya que buen gusto tienes en tu ropa interior- mencionó seductivamente.
-Gracias, supongo- replicó sonrojada.
Alastor volvió a besarla en los labios, Kat respondió pasando su brazos por su cuello, ahora ella estaba encima del demonio, los besos entre ambos se volvían más agresivos y duraderos. Kat desabrochó su falda quedando en ropa interior, Alastor tocó una de sus nalgas, y Kat se sobresaltó, Alastor sabía que ella no estaba acostumbrada a ese tipo de roces, y esa inocencia era lo que más prendía al demonio.
Alastor llevó sus manos sobre el broche del sostén, los desabrochó pero la chica tapó su pecho.
-¡Espera!, yo, bueno, es la primera vez y eso-
- Lo sé- comentó sonriendo picardía.
Kat respiró hondo y dejo al descubierto su pecho, Alastor no pido evitar jugar con ello, acto que hacía gemir a la joven, rápidamente sus pezones se ponían duros, cosa que Alastor aprovechó para causarle más placer.
Alastor paró y puso el cuerpo de su amada recostado en la cama, se quitó su pantalón y playera.
Kat acercó a Alastor para besarlo, el demonio estaba agachado hacia ella, a la par sentía que su miembro se ponía erecto, era tiempo de llevarla a otro nivel de placer.
Kat quitó sus panties, ahora estaba frente a él desnuda y sin ningún filtro, seguía sonriendo pena, pero también disfrutaba del momento. Alastor retiró su bóxer y dejó al descubierto su pene erecto.
-Dios mío es enorme-
Kat era la primera vez que observaba un pene en carne y hueso, estaba nerviosa pero se creía lista para recibirlo.
-¿Por qué no vemos si esto entra?-
-Inténtalo-
Alastor lúbrico la cavidad vaginal de Kat y se acercó para penetrarla, Kat sentía una opresión interna que la llevo a gemir de placer, al final el miembro entró, y Alastor comenzó a embestir a su amada lentamente. Kat cerraba sus ojos, ladeó su cara al lado izquierdo y seguía gimiendo, sus brazos estaban a sus costados, Alastor apretaba sus pechos y jugaba aún con sus pezones, Kat posó sus manos en sus brazos.
Alastor aumentó el movimiento y los gemidos de la joven le indicaban que tan bien hacía su trabajo.
El acto sexual duró más de unos minutos y ambos demonios se encontraban acostados, Kat estaba recostada en el pecho de Alastor, él parecía estar dormido, se mostraba tranquilo.
La chica observaba todo el lugar, su cabeza ahora reposaba en sus brazos con las piernas recogidas, estaba desnuda pero eso ya no le importaba, hasta que una mancha negra como una daga apareció en su pierna, se sobresaltó al ver eso en ese lugar específico, salió de la cama y fue hacia un espejo completo.
Parecía tener dos en total, dos heridas de color negro en sus piernas, específicamente en sus tobillos. Asustada movía a Alastor con desesperación, cosa que funcionó ya que este dio un susto.
-¿¡Qué me pasa!?- gritaba.
-¿Qué cosa linda?-
-¡Esto!- Kat le mostró a su pareja las marcas en sus tobillos.
-No pensé que fueran a aparecer tan pronto-
-¿Por qué salieron?-
-Estás perdiendo tu inocencia, si siguen apareciendo más de esas ya no podrás regresar Kat-
-¿Por qué no me dijiste eso antes?-
-Ups… Pequeño detalle...-
-¿Qué harás conmigo ahora?- estaba intrigada y temerosa ante él.
-Verás, puedo haer mucho más que esto-
Alastor alzo una mano y de inmediato la joven sintió su brazo derecho alzarse, de inmediato el otro hizo lo mismo, ello no tenía control sobre su cuerpo, estaba bajo el mando de aquel demonio rojo.
-Kat- decía mientras acomodaba sus ropas de nuevo- Necesito que este secretito se quedé entre nosotros, no me gustaría lastimarte, eso no me haría sentir bien-
Kat sollozando asentía hacía Alastor, este se acercó hacía Kat mostrando su ya conocida sonrisa, levantó su barbilla y le besó la frente.
La chica se alejó de él y su mano emitió una luz, era al señal de Satán, lo raro es que sólo ella lo podía observar...
Tenía que encontrar otra forma de librarse de Alastor, cueste lo que cueste.
Ay amigos, he estado bloqueada con este fic, piense y piense, y bueno espero lo estén disfrutando. Ya tengo Internet, pero es mi último año de universidad por lo que creo voy a estar muy ocupada, además que ya empecé a trabajar, y sabrán los tiempos y eso, espero actualizar lso fines de semana o viernes en la noche (si no termino agotada).
Gracias por leer nos vemos la próxima.
