Los personajes de Hawaii Five-0 no me pertenecen, ellos son de P. Lenkov.
Capítulo Único: Lo que Danny (no) quiere.
Danny está jodidamente frustrado, con las manos hechas puños a los lados de su cuerpo y la ira que burbujea en su pecho con la amenaza clara de estallar en cualquier momento. Desea poder tomar algo, lo que fuera, entre sus manos y estrellarlo contra la pared más cercana de su modesta casa, esa que le ha tomado años conseguir sin la amenaza de demolición, fantasmas o ratas que puedan comerte por las noches si es que te descuidas lo suficiente.
Su enojo no erradica nada más que la a la ironía de la vida misma, pues desde que se divorció de Rachel él no ha deseado nada más que poder volver a estar juntos, ser una familia que tanto ha querido junto a ella. Y hace tan sólo quince minutos antes, esa posibilidad estuvo al alcance de la mano, pero la rechazó. Eso por lo que tanto a soñado lo dejó ir, porque su corazón desea otra cosa, a alguien más.
Rachel, aún con su aire de señorita inglesa pese a su edad y dos hijos a cuestas, había llegado a la puerta de su hogar a mediodía con una epifanía y una sonrisa como quien por fin le ha dado las respuestas necesarias a la humanidad. Ella, intentando acortar las distancias entre ellos sobre el marco de la puerta -cercanía que Danny rechazó dando un imperceptible paso atrás- le reveló su intensión de volverlo a intentar con él, una vez más estar juntos en una relación amorosa pese a su inestable historial.
Hace tiempo, incluso hace un año atrás, eso hubiera sido todo lo que Danny hubiera querido oír de sus labios. La idea de que Rachel pudiera seguir amandolo hasta el punto de querer estar a su lado hubiera sido lo suficiente como perdonarla y estar con ella ¿Pero ahora? Ahora no puede ser recíproco en sus sentimientos, no como la mujer espera de su parte.
Las palabras "yo nunca deje de amarte" o "quiero intentarlo" o incluso " valdrá la pena" no están en la punta de su lengua, no ésta vez. No por mucho que los ojos de Rachel siguieran viéndolo como en antaño, como lo ha esperado desde que se mudó a Hawaii.
Porque el mismísimo Steve McGarrett se ha encargado de eliminar tales sentimientos de su pecho, reemplazandolos con cariño, amor y lealtad hacia el otro hombre.
Por esa misma razón está tan enojado, porque lo que tanto ha querido ya no lo desea de la misma manera. Ahora, lo que su mente evoca es la idea de llegar hacia la Casa McGarrett, tomar al Seal por la aleta y besar sus labios una vez más antes de ir al cuartel general del Five-0.
¿Y lo más extraño de todo ello? Es que Danny está bien con su decisión de elegir a Steve sobre Rachel.
El detective niega para sí mismo, tiene un largo día de trabajo por delante.
