¡Muy buenas mi gente querida!

Por fin, un día más de actualización. Se que tardé, pero lo vale. Lo juro.

¿Están ansiosos por leer? ¡Yo también por que lo lean!

Es un capítulo que no me costó tanto escribir pero sí imaginar, aunque debo confesar que hubo una parte que ya la tenía pensada hace mucho ¬w¬

Ya, no los distraigo más. Vayan a leer que me emociono.

¡Nos leemos abajo!

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V


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Deathberry una vez más

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Capítulo 18: Otra vez.

Ichigo no entendía cómo siendo tan pequeña Rukia era tan rápida. Tuvo que correr bastante hasta encontrarla cruzando la plazoleta y la lluvia ya comenzaba a caer en pequeñas gotas. Por un momento, Ichigo se sintió en uno de sus sueños, persiguiendo la espalda de la chica, pero esta vez estaba decidido a alcanzarla.

-¡Rukia!- exclamó haciendo que la chica volteara a verlo sorprendida.

-¡Ichigo! ¿Qué…

-No te vayas, Rukia- interrumpió, quedando en frente a uno pasos.

-¿De qué estás hablando?

-Lo sé todo. Sé que te tienes que ir, no lo hagas.

-Ichigo…

-Escucha, yo… no sé lo que pasa ¿sí?- trató de explicar mientras jadeaba, la lluvia comenzaba a hacerse más fuerte- No sé lo que me pasa, es demasiado raro y no logro entenderlo.

Rukia no dijo nada, estaba demasiado atónita para responderle. Su corazón se estrujo ante la imagen de Ichigo pidiéndole algo que no podía cumplir.

-Escuché a Ishida y a Urahara… ¿Por qué tienes que irte?

-Yo… mi trabajo terminará dentro de poco, no puedo quedarme más.

-¿Por qué no? Acaso… ¿acaso piensas que no tienes nada en este lugar?

-Ichigo…

-No, no intentes convencerme. ¿Realmente comprendes lo que es conocer a alguien a quien todos tus amigos conocen menos tú? ¿Y que ese alguien parezca conocerte tanto o más que ellos?

-No seas tonto, yo no te conozco Ichigo.

-Rukia- habló con seriedad- Desde que te conozco me he sentido perdido. Antes creía que mi vida estaba bien, no sé, era algo ordinario, pero cuando tu apareciste… No sé cómo decirlo. ¿Entiendes que ni siquiera sé cómo llamar a eso que palpita dentro mío?- le pregunta, estrujando la tela de su camisa justo sobre su corazón.

-Es ridículo, Ichigo. Sólo estás confundido, sólo…

-¿Y si no es así?

-¿Qué es lo que tratas de decirme, Ichigo?- le preguntó, rindiéndose ante la obstinación del chico. Sus ojos estaban escondidos bajo su flequillo.

-Que te quedes y me ayudes a entender todo esto.

-No puedo ayudarte, ¿si tú no lo entiendes cómo pretendes que yo lo haga?

-Porque fuiste tú quién lo ocasionó.

-Eres tan terco- susurró y lo miró a los ojos. La lluvia ya los había empapado por completo, pero él no estaba seguro que eso que veía caer en el rostro de la chica era la lluvia- ¿Por qué siempre tienes que hacerlo todo tan difícil? ¿Por qué siempre haces que duela más?

-Rukia…

-Estoy tan cansada, Ichigo. He aguantado tanto desde que estoy aquí, pero ya no puedo más.

-¿Yo te lastimo, Rukia? ¿Es mi culpa que estés mal?

Ella no le contestó de inmediato, pero él no lo necesitó. Sus ojos, en ese momentos azules tan oscuros que parecían una tormenta, le dieron una respuesta.

-No quiero lastimarte, Rukia. No sé lo que quiero. Cada vez que te veo, siento una presión en mi pecho. ¿Por qué pareces conocerme mejor que otras personas? ¿Por qué siento que tú sabes cómo me siento cuando lo escondo de los demás?

-Basta…

-No puedo, no ahora. Me costó demasiado poder hablar contigo de esto. ¿Por qué sueño contigo Rukia?

-Ichigo, por favor...

-En mi sueño siempre te vas, me dejas solo. Y cada vez que eso pasa siento que llueve más fuerte, que me ahogo. Explícamelo.

-No lo sé.

-Rukia- se acercó y puso sus manos en los hombros de ella- ¿Quién eres tú?

Ella no lo miró.

-¿Por qué nunca pude llamarte de otra manera que no sea por tu nombre? ¿Por qué pude hablarte de mi madre con tanta facilidad? ¿Por qué cuando desapareciste sentí que la lluvia lo arrasaría todo?

-No lo sé, Ichigo. ¡No lo sé!- exclamó, mirándolo- ¡Yo no tengo tus respuestas! ¡Yo no puedo saberlas, no debo!

-¡¿Por qué no?!

-¡Porque nuestras vidas están por diferentes caminos! ¿Por qué no lo entiendes? Tú y yo nos separaremos tarde o temprano. ¡No nos volveremos a ver!

-¡Pero no quiero que eso pase!

-¡No es algo que puedas decidir!- ambos gritaban tanto que lo único que opaca sus voces era la misma lluvia. Nadie pasaba por la plazoleta, tal vez refugiándose de terminar justo como ellos.

-¡Entonces dime qué hacer cuando te vayas!- apretó un poco más sus manos, sin llegar a lastimarla- ¡Explícame qué hacer porque no lo sé!

-¡Olvídate de mí!

-No puedo hacerlo. ¡¿Por qué me pides eso?!

-Claro que puedes, ¡Podrás olvidarte de mí, Ichigo, no es importante!

-¡Con un carajo Rukia, para mí eres importante!

Y lo que pasó ahí ninguno de los dos lo vio venir.

Ichigo aprovechó su agarre para traerla más hacia él y sin pensarlo demasiado unió sus labios con los suyos. Rukia le correspondió de la misma manera, ninguno analizó la situación, lo único que buscaban era calmar al otro y a sí mismos. Él puso sus manos a cada lado de su rostro mientras que ella las puso sobre las suyas. El ritmo del beso, que al comienzo fue un poco brusco y violento por la situación, comenzó a calmarse y a transmitir la desesperación aplacada por sus bocas. Ichigo no quería detenerse, pero la falta de aire y la fría piel de Rukia bajo sus manos le hicieron bajar al ritmo hasta simplemente rozarlos.

Fue en ese momento que Rukia se quebró. Ver los ojos marrones del chico tan cerca, que le pedían en silencio algo que no podía hacer, hizo que las lágrimas se acumularan bajo los suyos. Se apoyó en el hombro izquierdo de Ichigo y comenzó a llorar como hacía tanto no lloraba. Cuando sintió sus enormes brazos rodearla, lloró más fuerte. Lloró porque él no la recordaba, porque tuvo que enfrentarse a él desde cero, porque sus lazos ya no eran los mismos, lloró por la misión y lloró porque sin pensarlo, volvió a enamorarse otra vez de Ichigo.

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No supo cuánto tiempo la tuvo entre sus brazos, dejando que se desahogara, pero no se movió de ese lugar. Incluso sabiendo que la lluvia no parecía parar, sólo se movió cuando la sintió calmarse. No dijo nada, la separó un poco tocando su rostro y viendo sus ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Decidió que no podría dejarla ir de esa manera, así que agarró su pequeña mano y la arrastró consigo. Rukia no se opuso, realmente parecía tan cansada y rendida que si se hubiesen quedado bajo la lluvia más tiempo no le habría molestado.

De camino a casa no hablaron, incluso cuando llegaron a la residencia Kurosaki permanecieron en silencio. Ichigo hizo que Rukia se quedara en la pequeña sala mientras él iba al cuarto de sus hermanas a buscarle algún cambio de ropa. Decidió llevarle uno de los pijamas de Yuzu y una toalla. Al bajar vio a la chica en el mismo lugar en el que la había dejado.

-Ten- le dijo, extendiéndole la ropa- Será mejor que te cambies y te seques, de otra manera te vas a enfermar.

Ella no dijo nada, solo asintió y con la ropa en mano se fue al baño de invitados. Ichigo hizo lo mismo, fue a su cuarto a cambiarse y cuando bajó tenía una toalla en sus hombros. Rukia salió del pequeño bañado con el pijama, pero su cabello todavía goteaba mojando sus hombros.

-Ven aquí- volvió a agarrarla de la mano y la sentó en el sofá. Sacó la toalla de sus hombros y comenzó a secarla- Te dije que si no te secabas bien, te daría un resfriado.

-Lo siento- murmuró, pero su voz se notaba tan apagada que Ichigo no volvió a regañarla.

-Voy a preparar chocolate caliente, ¿quieres que te encienda la televisión?- Rukia hizo un ademán con los hombros como diciendo que no le importaba realmente, así que Ichigo lo hizo igual.

Cuando estuvo en la cocina no tardó demasiado en preparar dos tazas de chocolate, esperando que así pudiesen calentar bien sus cuerpos. Al volver, Rukia miraba sin mirar el programa de Don Kanonji. Le pasó la taza advirtiéndole que soplara antes de tomar y se sentó a su lado.
Rukia había subido sus piernas al sofá, quedando dobladas frente a ellas e Ichigo sólo las acomodó en la mesita ratona. Sin darse cuenta, la chica se quedó dormida dejando su cabeza apoyada en el hombro del chico. Éste, al sentir un ligero peso, volteó a verla y sonrió ante la imagen tan tierna que daba, con cuidado retiró la taza casi terminada y sin separarse demasiado la dejó en la mesa. Volvió a acomodarse y pensó que estaba realmente agradecido por haber ido a buscarla, pese que al final nada de lo que lo inquietaba estaba resuelto, de todas maneras se sentía bien en ese momento.

El programa de Don Kanonji ya estaba terminando cuando escuchó la puerta de la entrada abrirse.

-¡Estamos en casa!- dijo Yuzu- ¿Eh? ¿No hay nadie?

-Entra ya Yuzu, no quiero mojarme más.

-Pensé que al menos Onii-chan estaría aquí.

-Seguramente se resguardó en algún lado y ¡Ichi-nii!-exclamó Karin al ver a su hermano.

-Onii-chan, qué… ¡Rukia-chan!

-Shh- les murmuró cuando sintió que Rukia se movía un poco.

-Ichi-nii, ¿qué pasó?

-Nos agarró la lluvia, es todo. Rukia terminó muy cansada.

Las gemelas se miraron, era la primera vez que lo escuchaban llamarla por su nombre.

-Yuzu, le di una de tus pijamas, espero no te moleste.

-No te preocupes onii-chan. Seguro terminaron empapados- él asintió- ¿Quieres que le prepare mi cama? Yo puedo dormir con Karin-chan.

-Claro- murmuró y las hermanas subieron para arreglar todo.

Al poco tiempo, Karin bajó con ropa seca puesta y una toalla en su cabeza. Se sentó en el sillón y miró a Rukia.

-¿Está bien?

Ichigo la miró y suspiró.

-No lo sé- murmuró- ¿Tú crees que lo está?

Karin miró a su hermano y de nuevo a Rukia.

-Yo creo que Rukia-chan ha soportado mucho, está bien que la cuides.

Ichigo miró sin entender a su hermana, había veces en las que creía que ella sabía algo que él no. Justo como Rukia.

-Onii-chan, ya está todo listo si quieres llevarla.

Él asintió agradeciendo a su hermana, y con cuidado se separó lo suficiente para poder cargarla. Ichigo siempre supo que ella debía ser ligera, pero cuando la alzó realmente pensó que ella no comía nada. La dejó en la cama de Yuzu y la tapó, esperando que al otro día no amaneciera enferma. Se quedó un momento acariciando un poco su rostro mientras acomodaba algunos cabellos rebeldes, no sabía qué podría pasar al siguiente día, pero por el momento, le gustaba tenerla cerca.

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Apenas abrió los ojos supo dónde se encontraba. El techo le era tan familiar que jamás dudaría de a quienes pertenecía. Se levantó apenas, sintiendo su cuerpo un poco pesado y la cabeza martillarle. Decidió acomodarse en el respaldo de la cama antes de erguirse por completo. Lentamente salió de la habitación y bajó las escaleras, encontrándose con tres de los cuatro miembros Kurosaki.

-¡Rukia-chan, buenos días!

-Buenos días, Yuzu.

-¿Te sientes bien?

-Tranquila- le dijo a Karin con una sonrisa- Sólo sigo un poco cansada. Tal vez fue por la lluvia.

-Te revisaré un momento, Rukia-chan- Isshin se acercó a ella y le tomó la temperatura con su mano- Parece que tienes un poco de fiebre, lo mejor será que te recuestes un poco. Luego las chicas te llevaran el desayuno, ¿sí?

-Pero…

-Sin peros, ¿recuerdas quién es el doctor aquí?- Rukia asintió se volteó para volver a la habitación. Justo cuando iba a entrar, se encontró con el origen de todo.

-Hey, eh… Buenos días.

-Buenos días- murmuró, sin mirarlo a los ojos.

-¿Ocurre algo?

-Ah, tu padre decidió que tengo volver a acostarme.

-¿Por qué? ¿Estás enferma?- y sin esperar respuesta él se acercó e hizo lo mismo que su padre- Tienes fiebre Rukia, por eso te dije que te secaras bien.

-No es momento de regañarme, Ichigo.

-Nada de esto estaría pasando si me hubieras hecho caso en primer lugar.

-¿Acaso insinúas que lo hice apropósito?- lo miró con el ceño fruncido.

-Claro que no, solo digo que a veces eres demasiado caprichosa y no haces lo que se te dice que hagas.

-Tú… ¿¡Quién demonios te crees que eres para decirme eso, idiota!?

-¿¡Ah!? ¡Soy quien cuidó de ti cuando tú decidiste que eras demasiado testaruda para secarte bien!

-¿¡Yo testaruda!? ¡Tú eres el testarudo! ¡Fue tu culpa quedarnos tanto tiempo en la lluvia!

-¡Fuiste tú quien me abrazó en medio de la lluvia y no me soltaba!

-¡Fueron tus problemas existenciales los que me metieron en este problema!

-¡No son problemas existencias!

-¡No fui yo quien no te soltaba!

-¡Con un carajo, Rukia, tú...- pero la frase quedó a medias cuando ambos recordaron lo que pasó después de haber soltado esas palabras la noche anterior.

De repente, ambos se pusieron nerviosos y tragaron grueso. Por un momento se habían olvidado de lo ocurrido y no estaban preparados para hablar sobre eso. Repentinamente Rukia se sintió mareada y se sostuvo de la pared, Ichigo al verla se apresuró a alcanzarla y sin mediar palabra la alzó.

-¿Qué haces, idiota?

-¿No es obvio? Te estoy cargando- le dijo mientras entraba a la habitación de sus hermanas.

-Ya lo sé, me refiero a por qué lo haces.

-¿Te mareaste, no?- preguntó mientras la acomodaba de nuevo en la cama- Iré a ver si ya está tu desayuno.

-No hace falta que te molestes, Ichigo.

-No me molesta- y se fue.

Rukia suspiró y se volvió a acomodar en el respaldo de la cama, volvieron a evitar el tema, pero sabía que tarde o temprano tendrían que hablarlo. Inconscientemente se acordó de cuando Grimmjow la había besado, todo simplemente para molestar, pero no pudo evitar compararlos un poco. Cuando el arrancar la besó no le correspondió, en parte porque estaba sorprendida y en parte, gran parte, porque era, bueno, Grimmjow.
Y ahora, con Ichigo, no sólo le correspondió, sino que no dudó en hacerlo. Todavía sentía las cosquillas de su boca contra la suya. Pero no era eso lo que le preocupaba a Rukia, sino lo que pasaría después.

Le aterraba pensar en el día que el Comandante le diera un ultimátum para completar la misión, si tan solo hubiese algo que llamase su atención.

-Aquí traigo el desayuno- dijo Ichigo sacándola de sus pensamientos.

-Eso es demasiado- le dijo al ver la cantidad de comida.

-No creas que vas a desayunar sola- él se sentó a los pies de Rukia y puso la bandeja en el medio- Yo también necesito alimentarme.

Rukia no dijo nada, sonrió un poco y comenzó a degustar el delicioso desayuno.

-Tomate esto, el viejo dijo que te va a bajar la fiebre- le pasó una pastilla y Rukia lo tomó con el jugo- Sabes que no podrás irte hasta que te recuperes, ¿cierto?

Ella suspiró y asintió, imaginó que Isshin diría eso. Después de eso terminaron de comer en silencio, pero a ninguno le pareció algo incómodo.

-Anoche le avisé a Urahara-san que tuviste que quedarte aquí por la lluvia- dijo Ichigo como quien no quiere la cosa.

-No creo que se haya preocupado demasiado.

-Sí, bueno. Supongo que pensé que era lo correcto-tomó un sorbo del juego y continuó- Después vino Tessai-san a traerme mis cosas.

-Mira que olvidarte todo.

-No fue mi culpa, estaba apurado.

-Nadie lo hacía, Ichigo.

-Te estabas yendo.

-Si, a comprar lo que Urahara me había pedido- y justo ahí se dio cuenta que todo el momento que pasó con Ichigo fue planeado por él- Maldito sombrerero loco- susurró.

-¿Dijiste algo?

-Nada. Solo que no pude comprar lo que Urahara me pidió.

-Mm… no creo que le moleste.

-Yo tampoco.

-Entonces- murmuró Ichigo, mirando la bandeja vacía de comida.

-¿Qué?

-¿Cuándo te iras?

El corazón de Rukia se detuvo un momento, y cuando logró calmarse le contestó.

-No lo sé, depende.

-¿De qué?

-Del avance de mi trabajo- intentó explicar- Si no hay nada que sea importante, será pronto.

-¿Qué trabajo es ese?

-Uno demasiado importante, no es algo que pueda decirlo simplemente.

-¿Los demás saben cuál es tu trabajo?- preguntó tratando de no sonar ofendido.

-No- mintió, sabiendo que era lo mejor- Nadie sabe.

Él asintió, aliviado por no ser el único que no sabía nada. Rukia lo miró, detallando un poco su rostro. Si bien no había cambiado nada desde la última vez que ambos se vieron en forma de shinigami, hubo un detalle que le llamó la atención.

-¿Has estado durmiendo bien?

-¿Cómo?- la miró extrañada.

-Tienes ojeras.

Ichigo se tocó el rostro y se levantó de la cama en busca de un espejo. Lo encontró al lado del escritorio de sus hermanas.

-No me había dado cuenta- le dijo y volvió a sentarse- He estado teniendo sueños raros.

-¿Sueños raros?

-Te lo dije, ¿no?- le dijo esperando a que ella se diera cuenta- Sueño contigo, que te vas.

-¿Eso que tiene que ver?- tratando de no sonar ni muy ruda ni muy nerviosa.

-Al final del sueño, cuando tú ya te alejaste, hay una voz que me dice que recuerde.

Los ojos de Rukia se iluminaron de golpe, y trató de no aferrarse tanto a ese atisbo de esperanza que Ichigo acababa de lanzarle.

-¿Una voz?

-Sí, la de un hombre. Me dice que recuerde al verdadero Kurosaki Ichigo. Raro, ¿no?

Ichigo tenía en ceño fruncido pensando en los sueños, la noche anterior volvió a soñar, pero regresó a ser lo mismo de antes. Ella escapando de él y la voz que le hablaba al final.
Rukia tragó grueso, pensando que tal vez su mundo interior quería volver a salir.

-No te preocupes por eso, solo son sueños.

-¿Por qué se repiten entonces?

-Porque eres terco como una mula, seguramente lo soñaste una vez y como no lo supiste entender cada noche vuelves a recrearlo.

-¿Ah? No soy terco.

-Si lo eres. Un idiota terco.

-¡No me digas así, enana del demonio!

-¡No me digas enana, estúpido gigantón!

Iban a seguir discutiendo si no fuera porque Isshin ingresó a la habitación.

-Lamento interrumpir la discusión marital, pero tengo que revisar a la enferma.

-¡No es una discusión marital!- exclamaron al mismo tiempo.

Después de tomarle la temperatura, Isshin decidió que debía hacer reposo, por lo que le prohibió salir de la cama.

-Isshin-san, ya me siento bien. No es necesario.

-De ninguna manera, Rukia-chan. No me perdonaría si algo malo te sucediese.

-No me va a suceder nada.

-Lo siento, pero por hoy te vas a tener que quedar- le dijo y luego se marchó.

-¿Cómo es que tú no estás enfermo?- le recriminó al chico.

-Porque yo me sequé cuando tenía que hacerlo y lo hice bien.

-Sí, sí.

-Tengo que ir a clases, no intentes escaparte.

-No lo haré, Ichigo- respondió poniendo los ojos en blanco.

-Bien, te veré después de clases. ¿Necesitas que te traiga algo?

-Dame un manga, no quiero aburrirme esperando a que todos vuelvan- él asintió y fue a cambiarse y de paso buscar los mangas que tenía guardado.

Todos se despidieron de Rukia antes de irse y ella pensó que se aburriría mucho esperándolos. Se entretuvo con los mangas un rato hasta que el cansancio hizo mella en su pequeño cuerpo y terminó durmiendo la mayor parte del día. Yuzu le había dejado preparado un poco de comida para el almuerzo, así que cuando terminó de comer, volvió a dormir.

-Oye, Rukia- escuchó que la llamaban. Perezosa, Rukia abrió un ojo y no vio a nadie, pero antes de volver a dormir alguien tocó la puerta- ¿Estás bien?

-Sí, pasa- murmuró con suficiente fuerza como para que él la escuchara.

-¿Estabas durmiendo?

-Sí, pero ya dormí demasiado.

-¿Cómo te sientes?

-Mejor, supongo. No fue tan malo dormir tanto.

-¿Ya no tienes fiebre?- preguntó y puso su mano en la frente. Las mejillas de Rukia se colorearon levemente, pero Ichigo pensó que se debía al resfrío.- No parece, pero esperemos a que vuelva el viejo a ver qué dice.

Ella asintió y se enderezó, quedando sentada.

-¿Está mal que no hayas ido a trabajar hoy?

Rukia lo miró sin saber qué responder, pero luego negó con la cabeza.

-Está bien, supongo que no pude evitarlo.

-Entiendo- murmuró y comenzó a rascarse la nuca.

-¿Qué te pasa?- preguntó al notar ese gesto característico suyo.

-Agh, es solo… ¿estás bien?

-Ya te dije que sí.

-No, me refiero a… es la primera vez que te veo de esa manera. Sueles mostrar la imagen de una chica fuerte y segura, pero ayer te vi frágil…

-¿Puedes dejar de golpear mi orgullo?

-Rukia, lo estoy diciendo en serio. ¿Qué es lo que te tiene tan mal para que actuaras de esa manera?

-No quiero hablar de eso, Ichigo.

-¿Por qué no? ¿No confías en mi acaso?

-Lo hago- contestó tan rápido que Ichigo sabía que no mentía- Pero no es fácil.

-Está bien- murmuró y se levantó de la cama. Rukia pensó que se iría y trató de pensar en alguna manera para impedírselo, pero Ichigo no se fue. Sólo decidió cambiar de lugar.

A su lado.

Hombro con hombro.

-No tengo forma de entrar en tu corazón sin ensuciarlo- empezó a decir y Rukia sintió que el estómago se le encogía- si en alguna ocasión quieres hablar, si crees que eso está bien, habla conmigo... hasta entonces, esperaré.

No se miraron en ningún momento, pero Rukia asintió y se apoyó en su hombro justo como lo había hecho antes. Escondió su rostro, tratando de que las rebeldes lágrimas no escaparan e Ichigo decidió hacer algo que no pensó que haría nunca. Sujetó la pequeña mano de Rukia y entrelazó sus dedos, tratando de que así ella se diese cuenta que le estaba brindando su apoyo incondicional.

Y claro que se dio cuenta, porque ella apretó un poco el agarre, dejando su mano ahí el tiempo suficiente para que se haga eterno.

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Chan, chan, CHAAAAAAAAAAAAN.

Sí, señoras y señores, ¡Si!

Por fin, el tan esperado beso IchiRuki TT^TT ustedes no saben lo que me costó en un comienzo pensar dónde poner un momento así, pero luego dejé de pensarlo y la idea vino sola.

Estuve a punto de terminar con un beso el capítulo anterior, pero dije "nah, mejor en el 18" y así lo hice (?

Espero que les haya gustado a todos ese beio momento, ya estamos viendo que Rukia está encendiendo una pequeña llama de esperanza, pero... ¿será lo correcto decírselo a Kyoraku sabiendo que de esa manera deberá confesar que volvió a entablar una conexión con Ichigo?

Y ahora, quiero comenzar a agradecer a aquellos lectores que me dejan sus hermosos reviews:

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Yukkiteru Yukitemura Taisho: El IchiRuki está triunfando, de a poco, pero lo hace. Los "Kurosaki-kun" desaparecieron por dos capítulos seguidos, eso es bueno para nuestra vista (? Ya no les hago sufrir... no demasiado al menos. No conozco Bungou Stray Dogs, pero puedo conocerlos ¬w¬

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Sakidi: Espero no haber tardado demasiado, y si fue así, espero haberlo compensado.

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Rukia-chan 93: ¿Fue larga la espera esta vez? Hay un capítulo donde se muestra el flashback de la despedida, muy sad por cierto (? Yo también amo el IshiRuki, pero la amistad, no el romance. Creo que pudieron haber hecho grandes cosas juntos a lo largo de las sagas. Esta vez no aparecieron muchos personajes, pero no lo sentí necesario, ¿lo fue para ti?

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Uchiha Sam97: En este capítulo no dejé un final intrigante, creo. Ichigo también es un cabeza dura, pero ya se está dando cuenta de lo que siente, así que de a poco podremos ver más acercamiento entre ellos.

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Nenyanga: ¡Espero haberte hecho feliz con este también! Te confieso que a mi no me ocurren tantas formas de cómo terminar este fic... por ahora solo tengo una en mente, pero a medida que avance la historia sabré cómo finalizarla. Ishida no apreció en este capítulo, pero pronto lo hará, tal vez trazando planes con Urahara (?

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fel01: Ichigo puede ser un poco torpe y enojón, pero cuando quiere algo de verdad luchará por ello.

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Aqua: Siempre es un placer meter a Ishida en la historia, le da un toque (?

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Pame.G: ¡Muchas gracias!

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Jean: ¡No mueras que todavía no termina el fic!

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Andre: Si el anterior te gustó, este espero que lo haya superado. Yo también me desesperé con Ichigo, a veces creo que se maneja solo (? Ya vimos que su mundo interior está intranquilo, quiere volver a salir, así que están buscando las formas de hacerlo volver. Por ahora los hollows no son problemas para Ichigo, pero llegará un momento en que tal vez todo se salga de control, respecto a la manera en la que borraron sus recuerdos, todavía no puedo revelarlo, pero me gustan tus teorías.

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Y listo, muchas gracias a todos los que leen esta historia, le ponen favorito y la siguen. Son los mejore.

Ya, sin más, me despido. Nos leemos en el próximo capítulo :D