¡Muy buenas mi gente querida!

No andaba muerta, andaba de parranda (8)

¡Ya llegó por quien lloraban!

Y con un nuevo capítulo :D

Les soy sincera, al principio no me gustaba cómo estaba quedando y tal vez fue eso lo que atrasó un poco más, pero al final me gustó, no sé (?

Por otro lado, se que es Martes, pero este fin de semana es Semana Santa y no voy a estar en casa para publicar el capítulo el sábado, así que como regalo de pascua adelantado se los traje hoy.

Una cosa antes de comenzar, comencé a publicar este fic en wattpad, está más atrasado, pero actualizo los martes así que no creo que tarde tanto para estar a la par de este. Si quieren buscarme, estoy como MaruMKV.

Ya sin más, los dejo.

Nos leemos abajo

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V


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Deathberry una vez más

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Capítulo 19: Sueños… ¿Sueños son?

El té en la casa de Urahara era cosa de todos los días, un ritual, el brebaje de los dioses que hacía que el ex shinigami pudiese empezar y terminar el día con el pie derecho, y Rukia se había acostumbrado a beberlo de esa manera. Después del desayuno, Ururu les sirvió a su jefe y a la invitada una taza de su delicioso té y los dejó solos. Ella y Jinta tenían clases, Tessai tenía que limpiar la entrada de la tienda y Yoruichi seguía durmiendo.

-¿Hay algo que necesites decirme, Kuchiki-san?- preguntó tratando de no sonar ansioso, su instinto de shipper IchiRukista quería salir a flote y preguntarle lo que había pasado con el chico desmemoriado, pero sabía que si lo hacía lo mínimo que obtendría sería un golpe.

-Sí- suspiró y dejó la taza entre sus manos, apoyada en la mesa- Pero prométeme que no preguntaras nada del trasfondo.

-¿Trasfondo?

-Hazlo.

-Bien, prometo no preguntar.

Rukia asintió y tomó aire para luego soltar la información.

-Ichigo ha estado teniendo un sueño.

-¿Qué clase de sueño?

-Uno extraño, al menos para él- tomó un sorbo y continuó- Dice que tiene siempre el mismo sueño, que corre buscando a alguien y que al final siempre llueve.

-¿Quién es ese alguien?

-Eso no importa, lo que importante es el final del sueño. Dice que hay un hombre que le habla, que le dice que recuerde.

-¿Qué recuerde qué?

-Al verdadero Kurosaki Ichigo.

Urahara se sorprendió un poco ante eso y entrecerró los ojos.

-¿Acaso puede que sea…?- comenzó Rukia.

-Su hollow interior, Zangetsu- completó el hombro y tomó su té- Es posible que esté tratando de comunicarse con Kurosaki-san y la única manera es cuando él está en su subconsciente.

-¿Por qué? ¿Por qué trataría de comunicarse con él?

-Para llamarlo, desea salir. Tal vez se sienta encerrado en su mundo interno. Desde que los recuerdos de Kurosaki-san fueron borrados sus poderes quedaron sellados, es posible que haya encontrado una manera de poder avanzar cuando él está perdido en el mundo de los sueños.

-¿Y crees que… puede afectar el sello?

-No sabría decirlo ahora, no sé la complejidad de sus sueños ni tampoco la constancia.

Rukia asintió y terminó el té de un sorbo.

-Tengo que irme- le dijo levantándose- Vendré más tarde a buscar mi gigai.

-Intenta averiguar más acerca de esos sueños, Kuchiki-san. Y también…- suspiró- Debes contárselo al Comandante.

-Lo sé, es solo que no sé cómo hacerlo sin que quede en evidencia mi acercamiento a Ichigo. Es más de lo que él ordenó.

-Kyoraku-sama lo entenderá.

-No quiero arriesgarme. Inventaré algo, sólo te pido que no le cuentas nada sobre...

-¿Tu relación con Kurosaki-san?- preguntó sarcástico.

-Contacto- refutó, frunciendo el ceño.- Sólo mantén tu bocota cerrada.

-No te preocupes, Kuchiki-san, confía en mí- sonrió.

La shinigami no dijo nada más, volteó y en un shunpu se perdió en la distancia. Urahara dejó de sonreír y sacó su abanico.

-¿Todavía falta mucho?- preguntó Yoruichi en la entrada de la sala, mirando fijamente al tendedero.

-Estoy trabajando duro en eso- contestó y terminó su té, luego se levantó y pasó por al lado de la gata, murmurando- Pero creo que deberé apresurarme.

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Cuando Rukia llegó a su lugar habitual en el instituto decidió que debía afrontar la situación rápidamente, así que sacó su celular y marcó el número de su comandante.

-Hola, hola, el sexy Capitán Comandante al habla.

-Soy Kuchiki Rukia- dijo tratando de no perder la seriedad.

-¡Ah, Kuchiki-san! Estaba a punto de llamarte.

-Imagino el por qué.

-He leído tu informe, si realmente no ha pasado nada con Kurosaki Ichigo-san lo mejor será que vuelvas pronto. Tu escuadrón no puede estar sin un teniente.

-Lo entiendo, Kyoraku-sama, pero… ha surgido algo.

-¿Qué ocurre?

-Me he enterado que Ichigo ha estado soñando, puede que con Zangetsu.

-¿Cómo dices?

-Hay alguien que le está pidiendo que recuerde al verdadero Ichigo, Urahara y yo creemos que es Zangetsu.

-Vaya, eso parece interesante. ¿Cómo fue que te enteraste, Kuchiki-san?

-Fue el mismo Urahara quien me lo dijo- le dijo con falsa seguridad- Al parecer es un sueño que lo perturba demasiado.

-Entiendo- murmuró y estuvo en silencio un momento- Eso cambia las cosas. Tu estancia en el mundo humano seguirá siendo indefinida. Trata de averiguar más acerca de esos sueños y si lo afecta de alguna manera.

-Entendido.

-Dime, Kuchiki-san, ¿has tenido algún percance con el gigai para realizar el trabajo?

Rukia retiene la respiración un momento y luego le responde.

-Ninguna- mintió- Me he acercado lo justamente necesario.

-Muy bien entonces, llámame en cuenta tengas más información sobre esos sueños extraños.

-Si. Lo mantendré informado- y colgó. Recién ahí pudo soltar el aire que tenía atrapado y se recostó por el tronco. Esperaba que el Comandante no se enterara de las mentiras que le había contado.

Vigiló a Ichigo hasta media hora antes de que terminaran sus clases. Rápidamente volvió a lo de Urahara, a quien no encontró, y volvió con el gigai. Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero de alguna manera se había visto aceptando la petición de la familia Kurosaki.

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Flash Back

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-¡Ven mañana a merendar con nosotros, Rukia-chan!- le pidió Yuzu justo antes de salir de la casa.

-¿Merendar?

-¡Yo también te lo pido, mi querida tercer hija!- Isshin se colocó al lado de su hija, mirando a Rukia con carita de perro mojado- Ya nos acostumbramos a tenerte en casa.

-P-pero…

-Sabes que no te podrás negar, Rukia-chan. Igual que la última vez- le dijo Karin sin despegar la mirada del partido que estaba pasando por televisión.

La shinigami suspiró, no se molestó siquiera en buscar ayuda en Ichigo porque sabía que la dejaría de nuevo en manos de su padre y hermana.

-Está bien. Vendré mañana.

-¡Yei!- exclamaron padre e hija, Isshin se abalanzó hacia Rukia en un intento de abrazarla, pero Ichigo lo interceptó con un golpe y mandándolo directo a la pared.

-¡Ya cálmate, viejo!

-¡Masaki!- dijo reincorporándose junto al póster- ¡Pronto haré que nuestra tercer hija venga con nosotros!

-Maldita vieja cabra- murmuró el pelinaranja.

-Tú tampoco puedes faltar mañana, onii-chan.

-No lo haré, Yuzu.

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Fin del Flash Back

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Quedó con Ichigo que se verían a la salida de clases, así que esperó afuera del instituto hasta que se hizo la hora. Él no se mostró ansioso ni se apresuró a irse, aunque por dentro tenía ganas de hacerlo, guardó sus cosas y se despidió de sus amigos tratando de que todo fuera normal.

-Nos vemos mañana.

-¡Oye!- exclamó Keigo- ¿No saldremos hoy?

-Lo siento, tengo planes- le dijo, esperando convencerlo con eso y que lo deje ir.

-¿Planes? ¡No me digas que tienes una cita!- Keigo lloriqueó- ¡Mal amigo! ¡Hermanos antes que chicas!

-No somos hermanos, idiota.

-Déjalo ir, Asano-kun. Tal vez se cansó de estar contigo.

-¡Maldito Mizuiro!

-¿Tienes una cita, Kurosaki-kun?- preguntó curiosa Inoue, un poco triste.

-Por supuesto que no, solo que mis hermanas me hicieron prometer que merendara con ellas hoy.

-¡Oh! Eso es muy dulce de tu parte.

-Supongo, nos vemos- dijo y salió.

-Es muy tierno que Kurosaki-kun pase tiempo con sus hermanas- sonrió Orihime.

-Ya me parecía raro que Ichigo pudiese tener una cita- asintió varias veces Keigo.

-Sólo porque tú no puedas conseguir una no quiere decir que los demás no pueda, Asano-kun.

-¡Cállate, mal amigo!

Ishida, quien estuvo apoyado en el marco de la ventana sin decir nada, había visto la llegada de la pequeña shinigami. No dudaba que Ichigo les había dicho la verdad, pero había omitido ciertos detalles. Lo vio acercarse a la chica y saludarla con un gesto de la mano.

-¿Te ocurre algo, Ishida-kun?- preguntó Inoue, acercándose al chico.

-No es nada, Inoue-san, no te preocupes- le dijo, acomodándose los lentes. Se reincorporó y tapó un poco la visual de Inoue por la ventana- Si no es molestia, me gustaría que fueras mi modelo hoy. He confeccionado un vestido y me gustaría que te lo probaras.

-¡Sería un placer, Ishida-kun!

-Entonces vayamos- le dijo y la guio fuera del salón, permitiendo así evitarse la imagen que probablemente la haría ponerse mal.

Ichigo al verla lo único que atinó a hacer fue alzar la mano y saludarla.

-Yo.

-Por fin llegas, ya estaba pensando irme sin ti.

-No tardé tanto y lo sabes.

-Ya vámonos, me dio hambre esperarte tanto- dijo y ambos empezaron a caminar.

-No seas exagerada, enana, no tardé ni cinco minutos.

-¡No me digas enana, idiota!

-¡Eres una enana exagerada!

-¡Y tú eres un idiota impuntual!

-¡No fue culpa mía, Keigo me distrajo!

-¡Ajá! Admites haber llegado tarde.

-¡No! Yo… Agh, maldita enana manipuladora- murmuró por lo bajo.

-¿Qué dijiste?

-Que tenemos que apurarnos o Yuzu nos va a regañar.

Caminaron en silencio un trecho, desde lo ocurrido en la casa Kurosaki, ninguno volvió a hablar sobre el tema del beso. Evitaron completamente hablar de eso, pero tampoco tenían las ganas de aclararlo, al menos no por el momento.

Esa era la primera vez que se veían desde que ella se había ido de su casa, pero todo parecía ir normal. Al menos lo normal entre ellos.

Aun así, Ichigo sentía que ya no eran los mismos. Que algo había cambiado pero no estaban dispuestos a decirlo en voz alta.

-Oye, Ichigo, ¿me estás escuchando?- él salió de su ensoñación y la miró.

-Lo siento, estaba pensando.

-¿Pensando? ¿Estás enfermo?

-Ja,ja, muy chistosa- dijo con sarcasmo, sacándole una pequeña risa a la chica.

-¿En qué estabas pensando?

-En…- ti, aunque claro, no podía decirle eso- Los sueños que te conté, cada vez siento que es más difícil poder salir de ellos.

-¿Por qué piensas eso?

-Es que… el listón rojo, es como si me apretara cada vez más fuerte.

-¿Listón rojo?

-Sí, cuando aparezco en ese lugar siempre hay un listón rojo que me guía.

-¿Qué te guía hacia dónde?

-A ti.

Ichigo alcanzó a agarrar la pequeña mano de Rukia con la suya y ambos se detuvieron. Rukia se había adelantado unos pasos, por lo que sus brazos quedaron extendidos y sus manos unidas en medio. El corazón de Rukia parecía salírsele del pecho, y trató de calmarse ante la seria mirada del chico.

-Siempre me das la espalda y te alejas de mí. Tengo que correr para intentar alcanzarte pero nunca lo logro, el listón rojo me ata y cuando desapareces empieza a llover, tanto que termino ahogándome y al final esa extraña voz pidiéndome que recuerdo algo de lo que no tengo idea. ¿Qué es lo que debo recordar?

-Los sueños, sueños son, Ichigo-trató de calmar, pero agradecía que le haya dado más información.

-¿Entonces por qué se repite todas las noches?

-Ya te lo dije, eres obstinado en eso y tu cerebro lo reproduce.

-Hay veces que cambia. Que me hablas.

-¿Qué?

-La última vez me dijiste que tenías que irte, que me dejarías solo de nuevo.

Rukia no perdió la compostura, como buena Kuchiki que era, así que solo se limitó a apretar su mano y suspirar.

-No le des tantas vueltas a eso. De esa manera podrás dejar de soñar.

-No estoy muy seguro de eso.

-Deberías estarlo.

-En mis sueños… nunca puedo tocarte. No puedo saber si eres real o no.

Rukia se enterneció un poco, pero decidió que era hora de cambiar de tema.

-Eres un pervertido, Kurosaki-kun- dijo con voz chillona.

-Agh, no empieces.

-No puedo creer que tengas esos pensamientos tan sucios con una dama como yo, espero que Isshin-san no se entere de esto.

-Ya cállate- sin soltarse, volvieron a caminar rumbo a la casa, Ichigo adelantándose un poco- Y no se te ocurra decírselo al viejo, no dejará de molestarme.

-Oh, Kurosaki-kun me ha dado un arma para chantajearlo, jujujuju.

-¡Basta con esa vocecita de mierda!

Ella volvió a reír, pero esta vez no fue de burla, sino divertida, más aun cuando vio las orejas de Ichigo, que era lo único que alcanzaba ver de su rostro debido a sus posiciones, un poco rojas. Rukia se adelantó hasta quedar uno al lado del otro y así se mantuvieron el resto del camino, cuando estuvieron a una cuadra de llegar ella estiró un poco su mano, llamándole la atención.

-¿Estás seguro que tenemos que llegar así?

-¿Ah?

-Así- recordó mostrando sus manos.

-Ah, creo que el viejo enloquecerá si nos ve así- dijo rascando su nuca con su mano libre.

-Lo hará y no te dejará en paz.

Se soltaron al mismo tiempo e Ichigo hizo un pequeño amago de volver a sujetarla, pero se contuvo. Al llegar, vio a Yuzu ponerse el delantal.

-¡Bienvenidos!- exclamó al verlos entrar.

-Estamos en casa.

-Hola, Yuzu.

-Qué bueno que viniste, Rukia-chan. Karin-chan debería llegar en un rato, fue a jugar un partido.

-¿Dónde está el viejo?- preguntó mientras dejaba su bolso.

-Todavía no ha llegado, pero sabiendo que Rukia-chan venía hoy no ha de tardar.

-Seguro. Iré a cambiarme- le dijo a Rukia y ella asintió.

-Déjame ayudarte, Yuzu- se acercó a ella y sacó un delantal del cajón donde los guardaba.

-Te lo agradezco, Rukia-chan. Lo más probable es que Karin-chan llegue toda sucia y no me gusta que entre a la cocina así.

Rukia se puso a mezclar algunos ingredientes mientras hablaba con la pequeña Kurosaki, en su casa nunca podía hacer esas cosas así que cuando estaba en el mundo humano aprovechaba para poder practicar sus dotes culinarios. Al bajar, Ichigo vio la escena con una sonrisa. Normalmente Yuzu se encargaba sola de la cocina, pero verla compartir con Rukia le hizo pensar que realmente debía quererla mucho.

-Por cierto- dijo Ichigo mientras se acercaba a la barra y se apoyaba en él- ¿Cómo fue que ustedes y Karin se conocieron?

Rukia se tensó y detuvo un poco lo que estaba haciendo, para volver a retomarlo rápidamente.

-Fue en una convención de Chappy- le dijo sin mirarlo.

-¿Ah? ¿Chappy?

-¡Es cierto onii-chan! Esa vez tuve que arrastrar a Karin-chan para que me acompañe- a Yuzu no le gustaba mentir, pero sabía que no podía ser de otra manera.

-¿Hubo una convención de ese horrible conejo?- una cuchara de madera salió volando hasta golpearlo directamente en la frente- ¡ESO DUELE, MALDITA!

-¡NO INSULTES A CHAPPY, IDIOTA!

-¡Es un conejo deforme!

-¡Cállate! ¡Tú no tienes sentido de ternura!

-¡Esa cosa es de todo menos tierna!

-Será mejor que te calles o te tiraré algo más grande que una cuchara.

Ichigo fue sabio y se calló, así que Rukia agarró otra cuchara y siguió mezclando.

-¡Ya estoy en casa mis bellas hijas y estúpido hijo!

-Genial, estábamos tan bien- murmuró Ichigo y de repente salió volando hasta la pared.

-¡Sé más considerado con tu sexy padre, Ichigo!- y ahora fue Isshin quien salió disparado hacia el otro lado.

-¡No tienes que golpearme, viejo estúpido!

-¡Masaki, qué hicimos para tener un hijo tan irrespetuoso con su padre!

-Eso solo deberías preguntártelo tú- respondió Karin, que recién entraba a la casa.

-¡Bienvenida hija/Karin-chan!

-Ya estoy en casa- dijo casi sin ganas- Espero que sea rico, tuve que jugar un solo partido para poder estar aquí.

-Tranquila, seguro te gustará. Ahora vete a bañar que estás toda sudada.

-Sí, sí.

-Papá, onii-chan, dejen de pelear y pongan la mesa. Rukia-chan y yo terminaremos de preparar todo.

-Si Yuzu/-chan- ambos comenzaron a acomodar las cosas, aunque algún comentario se seguía escuchando entre ellos.

-A eso se le llama poder femenino- felicitó Rukia y ambas sonrieron.

Yuzu y Rukia prepararon bizcochos dulces y chocolate en taza. Se sentaron a la mesa en las ubicaciones de siempre, Isshin en la punta, Karin y Rukia del lado derecho y del izquierdo Yuzu e Ichigo.

Las conversaciones iban y venían entre todos, y de alguna extraña manera, a Ichigo eso le pareció algo cotidiano. Como si fuera una situación que vive todos los días, aunque sabe que no es así. Si, Rukia desayunó y cenó en su casa varias veces, pero todas fueron esporádicas, lo que ocurría en ese momento le pareció algo tan común que no supo de dónde provenía.

-Recuerda, rey.

Ichigo dio un respingo y volteó a ver sobre su hombro, donde sintió que la voz le había hablado. Frunció el ceño, no había nadie tras él y parecía que fue el único que escuchó eso. Volvió a acomodarse, tratando de dejar de pensar en eso y seguir con las conversaciones que estaban teniendo sus hermanas. Rukia e Isshin, que se habían dado cuenta del comportamiento del chico, intercambiaron una mirada rápida. Por un pequeño momento, ambos sintieron el casi inexistente reiatsu de Ichigo elevarse un poco.

Cuando terminaron de merendar, Karin y él se encargaron de lavar todo, mientras que los demás se sentaron en la sala a mirar televisión. Cuando Ichigo terminó de secar todo, subió a su habitación, siendo seguido por la mirada de Rukia. Ella volteó a ver a Isshin, quien asintió y después volvió a reír con su hija.

Rukia se levantó para seguir a Ichigo, pero fue interceptada por Karin.

-Rukia-chan.

-¿Qué ocurre, Karin?

-¿Qué fue lo que pasó con Ichi-nii hace un rato?

-¿Lo sentiste también?- la chica asintió- No lo sé, fue demasiado repentino.

-¿Hay algo que no me estás diciendo, Rukia-chan?- preguntó perspicaz y la shinigami pensó que ella era mucho más inteligente que su hermano en esos temas.

-Tal vez- concedió- Pero por el momento no puedo decir nada, no hasta que lo sepa bien.

-Está bien- asintió- Ve con Ichi-nii, seguro querrá verte.

-Karin…

-Me alegra saber que están un poco más cerca que antes- le dijo y fue a sentarse al lado de su hermana. Rukia suspiró y subió las escaleras, una vez estuvo en frente de la puerta simplemente la iba a abrir sin llamar, como en los viejos tiempos, pero se detuvo. No eran los viejos tiempos, así que tocó dos veces con el nudillo y esperó a que le conteste.

-Pasa- ella entró y lo vio acostado en su cama con las manos tras su cabeza- Rukia.

-Te va a hacer mal acostarte con el estómago cargado- le dijo mientras se sentaba al borde de la cama, cerca de los pies.

-No me va a pasar nada- contestó- Y siéntate en el piso.

-No seas maleducado, no voy a sentarme en el piso.

-Bah, has lo que quieras- y volvió a acomodarse, mirando el techo.

Rukia miró el cuarto, no había cambiado nada desde la última vez que estuvo ahí. Tenía la tentación de revisar el armario donde antes dormía, pero sabía que no era el momento.

-¿Qué tanto miras?

-Sólo me sorprende que seas tan ordenado.

-Tengo que serlo, sino Yuzu entra en mi habitación y husmea todo.

Ella sonrió, Ichigo había adquirido este hábito desde que ella empezó a vivir en su armario, no todo había sido tan malo después de todo.

-¿Te pasó algo durante la merienda?

-Nada- ¿qué podía decir? Escuchó una maldita voz en su oído, iba a tacharlo de loco. Él lo hacía.

-¿Seguro?

-Que sí, Rukia. Deja de molestar.

-¿Molestar? ¡Encima que me preocupo por ti, idiota!- le gritó mientras agarraba una de las almohadas y se lo estampaba en la cara.

-¡Eres una bruta!- se sentó y sacó la almohada.

-¡Y tú eres un insensible desagradecido!

-¡Claro que no, tú eres demasiado chismosa!

-¡No soy chismosa!

Los gritos se escuchaban por toda la casa, pero a los demás integrantes de la familia parecía no molestarles.

-Es bueno volver a escucharlos así- dijo Yuzu con una sonrisa.

-Seh, es raro, pero creo que extrañaba eso.

-No es raro Karin-chan, es lindo.

-Lo que digas.

Isshin mentiría que no lo extraño también, pero luego de lo que ocurrió en la merienda había estado pensando mucho sobre eso. Más tarde llamaría a Urahara.

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Mientras tanto, el tendedero se encontraba trabajando en su laboratorio cuando de repente escucha un sonido muy conocido para él. Toma el pequeño aparato y aprieta un botón, de repente aparece una luz que sale de ahí y el rostro serio de Kyoraku en primer plano.

-¿Qué tal, Kisuke?

-Kyoraku-sama, estaba esperando su llamada.

-Imagino que si- levantó un poco su enorme sombrero para despejar su ojo- ¿Cómo sigue?

-He tenido que darme prisa, después de lo que me enteré de Kurosaki-kun no podemos dejar pasar demasiado tiempo.

-Sí, Kuchiki-san me lo dijo. Imagino que no me dijo la verdad de por qué se enteró de los sueños, ¿cierto?

-Siempre tan inteligente, Comandante.

-Por ahora no importa, quería saber tus progresos. ¿En cuánto tiempo crees poder terminarlo?

-Ahora que sé que realmente puede funcionar, trataré de terminarlo en dos semanas.

-Dos semanas- murmuró y se rascó la barba- Bien, no era mi intención que Kuchiki-san se marchase todavía, pero sabes cómo es Byakuya-kun, tenía que darle una buena excusa.

-Se preocupa por su hermana, es todo.

-Lo sé, pero tú y yo sabemos que la única opción para esta misión siempre ha sido ella- Urahara asintió- Bien, llamaré de nuevo en dos semanas. También te pido que me informes sobre cualquier situación entre la teniente del treceavo escuadrón y el ex shinigami sustituto.

-Así lo haré.

-y Kisuke…

-¿Sí?

-Espero que estemos haciendo lo correcto y tu experimento no falle.

-No lo hará Kyoraku-sama, confíe en mí.

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Fin de la transmisión.

Como ven, no es un capítulo lleno de momentos románticos ni nada, pero creo que para ser Ichigo y Rukia es más que suficiente, ¿no?

¿Alguien sabe como se llama ese dispositivo con lo que los shinigamis hacen videos llamadas? No quería ponerlo así porque me parecía demasiado moderno para ellos, pero ya varias veces lo usaron en el anime y manga. Si alguien sabe, que me lo diga en los comentarios por favor.

Respecto a lo de Zangetsu, por si se quedaron confundidos en esa parte es porque no recuerdan que el hollow interior de Ichigo siempre fue el verdadero Zangetsu, el que creíamos el malo, fue siempre el bueno. El viejo, el que tenía su poder de Quincy, desapareció y fue ahí que él obtuvo las zampakutos gemelas. ¿Recuerdan?

Bueno, listo la aclaración, es hora de los agradecimientos:

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Yukkiteru Yukitemura Taisho: Ya le están dando migraña al pobre de Ichigo, pero falta poco. Muy poco (? Por ahora no hay un enfrentamiento de Rukia con Orihime, pero es algo que Rukia tendrá que hacer tarde o temprano. En realidad, lo más probable sea que Orihime se choque con la verdad antes de que Rukia hable con ella. Aún no lo sé.

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achalida: Gracias por leer mi fic a pesar de que está en español, me siento muy halagada cuando recibo tus comentarios.

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fel01: Muchas gracias, espero que este te haya encantado también.

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Rukia-chan 93: Hola! Ya te dije alguna vez que amo cuando me dejas comentarios tan largos? Mi corazón se revienta de felicidad cada vez que te leo, gracias por siempre tomarte el trabajo de escribirme. Concuerdo con lo del final abierto, hasta hubiera preferido que terminara como lo hizo el anime, Ichigo con poderes y con la capacidad de ver a Rukia cuando quisiera y donde quisiera. Yo todavía pienso en las palabras de Urahara, si nombro tanto a Ichigo como a Rukia, ¿por qué al final es Renji quién está a su lado? ¿Por qué Tite cambió tan drásticamente ese momento siendo que ya lo había hecho de una manera? Son cosas que todavía me pregunto a lo largo del tiempo desde que terminó. A pesar de todo, al final, con todo e hijos y casados, sólo los muestran a ellos dos con la palabra coraje, ¿coraje por sacrificar su felicidad juntos para poder evitar que Ywach aparezca de nuevo? I don´t Know.
Volviendo al fic, Ichigo ya sabe que quiere estar cerca de Rukia, pero todavía no sabe lo que siente realmente por ella. Y es entendible, es decir, él conoce a una mujer que de la nada parece conocerlo tanto o más que él, debe ser demasiado extraño para él todo eso. Pero ya, de a poco esto va tomando forma, espero poder terminarlo pronto.

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Jean: La herida de más que amigos menos que amantes jamás se cerrará, pero ya no duele tanto. Ichigo es Ichigo, hay cosas que le cuestan hacer tenga o no memoria, pero se muestra un poco más cercano a Rukia ahora.

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Andre: Rukia siempre sufre, pero prometo que será recompensada. De hecho, ahora que Rukia sabe más sobre los sueños de Ichigo deberá vigilarlo incluso cuando duerme, pero eso le va a traer consecuencias que pienso contar en el siguiente capítulo.

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Sakidi: Kyoraku sabe que Rukia no le dijo toda la verdad, pero él tampoco se lo dijo a ella. Están a mano (?

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JeLann7: Cuando leí que te recomendaron este fic me puse tan feliz que casi lloro, en serio. Me alegro tanto que puedas enamorarte de esta historia y volver a creer en el IchiRuki. Muchas gracias por el review y tus palabras.

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Aqua: A veces me cuesta no salirme de las personalidades de cada uno, incluso pienso que quedaron un poco oc, pero si me dices que las mantengo, te creo. Rukia sabe que lo que está haciendo no es lo correcto, pero algo dentro de ella se rompió en ese momento y ya no puede negarse, tanto, a lo que tanto Ichigo como los Kurosaki le piden. En su momento, Rukia le contará a Ichigo todo, pero no por ahora.

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Quiero hablarles sobre algo en general, el beso. Me pone contenta que a todos les haya gustado ese momento. Varias veces pensé en no ponerlo, porque no quedaba con el ambiente, que solo habría un abrazo, pero luego lo escribí y me gustó como quedó. No quería que sea el típico cliché, pero siento que la lluvia en la vida de Ichigo y Rukia siempre fue un símbolo muy importante, tanto para cada uno como en su relación. Así que estoy feliz de que les gustara cómo quedó.

Antes de terminar con esto, quiero contarles que pronto subiré un nuevo fanfic IchiRukia. Será AU, pero seguirán siendo Ichigo y Rukia. Quiero avanzar un poco más con este fic para empezar el otro, no quiero abandonarlo hasta terminar. Así que atentos a un nuevo fic.

Ya sin más, me despido. Nos leemos en el siguiente capítulo.