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¡Hola gente!
Lamento muchísimo la demora, sé que no tengo perdón ni excusa (?
Simplemente no podía escribir, estuve bloqueada bastante tiempo, sumando que tenía trabajos por leer del instituto.
Pero bueno, ya está aquí un nuevo capítulo, ojalá les guste.
Quiero que sepan que tengo planeado terminar pronto este fic, así que voy a tratar de ir cerrando la idea y tratar de que las actualizaciones sean siempre con algo importante qué contar. Me gustaría empezar una nueva historia pronto, también IchiRuki.
Ya sin más, los dejo.
¡Nos leemos abajo!
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V
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Deathberry una vez más
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Capítulo 23: Volver.
Ichigo despertó pensando que hacía tiempo no dormía tan bien. No había tenido pensamientos rondándole ni sueños repetitivos, solo… calma. Tal vez se tuvo en cuenta todo lo que había pasado el día anterior, aún no había entendido el todo, pero al menos era un avance.
Cuando bajó fue recibido por la acostumbrada efusividad de su padre, que con una patada terminó junto al póster de su madre. Yuzu preparó un delicioso desayuno y discutió con Karin técnicas de futbol. Todo normal, como cualquier día.
Pero al salir, vio algo que no era normal.
-Hola- le dijo, todavía incómodo por verla de esa manera.
-Hola- contestó Rukia como shinigami, sonrió un poco ante la situación evidente- Por ahora te seguiré por aquí, todavía no es seguro que los dolores de la cabeza de ayer no sigan ocurriendo hoy.
-Bien-asintió y comenzó a caminar.
Estuvieron en silencio un tiempo, a Rukia no le molestaba pero Ichigo parecía querer hacer o decir algo.
-No es necesario forzarte a hablar cuando esté como shinigami- trató de consolar- No muchos pueden verme, así que ...
-No es eso, es ... agh- se rascó la nuca y bufó- Es demasiado nuevo para mí, todavía no puedo manejarlo bien.
-Poco a poco, Ichigo. Es normal que sientas eso.
Cuando iban a continuar hablando, escuchó que alguien lo llamaba.
-¡Kurosaki-kun, buenos días!
-Buenos días, Inoue.
Ella sonrió y miró de reojo a Rukia, para saludarla.
-Me alegra verte bien, como ayer no fuiste a clases me preocupé. ¿Te ocurrió algo malo?- preguntó tratando de no sonar tan angustiada.
-No te preocupes, solo me quedé dormido y nadie me despertó a la hora que era- Rukia cubrió su boca con sus dedos para no reír por su evidente culpabilidad.
-Oh, bueno. Me alegra que solo fuera eso- sonrió de nuevo- ¿Te parece si vamos juntos a clases?
-Claro- le dijo encogiéndose de hombros. La chica sonrió más y cuando iba a comenzar a caminar, Ichigo habló de nuevo- Ah, ¿Inoue?
-¿SÍ?
-No hace falta que ignores a Rukia. Puedo verla.
Orihime boqueó y miró a la shinigami directamente a lo que ella asintió.
-¿Entonces…Kurosaki-kun, tú…?
-Él puede ver espíritus, Inoue- se apresuró a decir antes de que la chica diera información de más.
-Oh, vaya… yo, yo no sé qué decir.
-Lo sé, supongo que es raro- dijo e hizo una mueca- Aunque tú puedes hacerlo también.
-Ya, deja eso y vamos- interrumpió Rukia viendo que Inoue se ponía nerviosa- Van a llegar tarde.
Los tres se pusieron en marcha y Rukia le hizo un gesto a Orihime de que más tarde se lo explicaría. Al llegar, le dijo a Ichigo que ella estaría cerca, así que se separaron antes de entrar. No hizo gestos pero se dio cuenta de su pequeña figura sobre una de las ramas.
Las clases transcurrieron sin más, de vez en cuando Ichigo miraba de reojo a Rukia, pero nada más. En uno de los recesos, Orihime le contó a Ishida la situación. El Quincy frunció el ceño y asintió, esperando poder hablar de eso con la shinigami, la buscó con la mirada sin disimulo y la vio encogerse de hombros cuando ella también lo miró.
Todo eso bajo la mirada del pelinaranja.
En la hora del almuerzo se prepararon para ir todos a la azotea, pero cuando Ichigo quiso darse cuenta, ni Ishida ni Rukia estaban en sus lugares. Decidió no darle demasiada importancia y siguió a sus amigos, aunque era evidente que su ceño estaba aún más fruncido.
Mientras tanto, Ishida había ido con Rukia a uno de los pasillos alejados.
-¿Así que solo puede ver espíritus?
-Si, por ahora no dio indicios de recuperar sus poderes, pero no hay que descuidarse.
Ishida asintió y observó a la pequeña shinigami, notándola aún más pálida que antes y con ojeras muy marcadas.
-Imagino que esto es algo que te preocupa.
-Tuve que ocultarle demasiadas cosas, Ishida. Traté de no mentir, no demasiado al menos- suspiró- Si con ver todo lo que ve pasó todo esto, no puedo contarle acerca de su otra vida.
-Tarde o temprano lo sabrá, y tal vez sea peor.
-Lo sé, pero… ¿cómo puedo contar todo y que no parezca una broma de mal gusto?
-Él va a creerte, Kuchiki. Ya lo hace.
-Ichigo me dijo que él cree solo que en lo que puede ver.
-Kurosaki es un idiota, pero no creo que contarle sobre su pasado le resulte algo tan extraño. Tal vez una piezas en su cabeza.
-No lo sé, por ahora solo evita decir algo acerca del Ichigo de antes, también Sado e Inoue.
-Bien, como quieras- se acomodó los lentes- Sólo trata de no llevar todo esto sola, Kuchiki. Puedes contar con nosotros.
Rukia sonrió y asintió. Ambos caminaron hasta la azotea y no pudieron evitar notar la mirada molesta que Ichigo les dirigió durante medio segundo.
-Parece que lo idiota celoso no se le quita- murmuró por lo bajo y caminó hasta sus amigos.
-¡Les digo que las mujeres me amaran!- exclamaba Keigo a sus amigos, aunque ninguno le prestaba atención-¡En la televisión decía que no hay mujer que se resista a este perfume!
-Si eres así de escandaloso nadie querrá acercarse, Asano-kun- dijo Mizuiro sin dejar de teclear.
-¡No digas eso, mal amigo!
Ichigo miró a Ishida cuando se sentó, preguntándose cómo era que en todo este tiempo nunca se había dado cuenta que su amigo podía ver algo más que humanos. Al igual que Chad e Inoue, ¡incluso su familia! ¿Qué tan despistado podía ser?
Buscó a Rukia de reojo y se sorprendió verla recostada en una de las paredes cercanas a él y durmiendo. Él ya se había dado cuenta que ella parecía estar cada vez más agotada, supuso que se trataba de aquella misión que tanto se empeñaba en ocultar, pero nunca la había visto dormir en cualquier lugar. Hizo nota mental de que la obligaría a descansar más.
Sin darse cuenta, la hora del almuerzo había terminado. Vio a sus amigos recoger sus cosas, pero él esperó un poco más.
-¿No piensas venir, Ichigo?
-Sí, ustedes vayan. Enseguida los alcanzo.
-Mhm, hoy estás raro y ¡hey, Mizuiro, no te vayas sin mí!
Ichigo suspiró y empezó a levantarse, notando que tanto Uryuu como Chad todavía seguían parados frente a él.
-¿Qué ocurre?
-Inoue-san nos contó lo que pasó- dijo Ishida, mientras que Chad asentía.
-Y supongo que Rukia también- le dijo un poco molesto.
-No hace falta que te pongas celoso, estúpido- le dijo acomodándose los lentes.
-¿Cómo me dijiste, imbécil?
-Ichigo- interrumpió Chad- ¿Estás bien con esto?
-Yo… Sí, supongo que sí- rascó su nuca- Es aún un poco raro, pero, no sé. No es tan extraño realmente.
Se miraron entre sí y de nuevo a Ichigo que había desviado la suya hacia Rukia, quien todavía no despertaba.
-Será mejor que la despiertes, se enojará si despierta y no hay nadie- aconsejó Ishida e Ichigo asintió.
-Oigan- llamó antes de que desaparecieran por la puerta- ¿Ustedes si saben cuál es la misión de Rukia?
-No- contestó el Quincy. No le mentía, ninguno realmente lo sabía, pero él sospechaba algo.
-Está bien- los chicos se fueron y él se acercó a Rukia- Hey, este no es un buen lugar para dormir. Te vas a enfermar, tonta.
-No me digas tonta, idiota- murmuró somnolienta.
-Sí, si- le dijo mientras acariciaba el mechón que cruzaba por su rostro- Tengo que ir a clases.
-Está bien- dijo más espabilada.
-¿Vendrás a casa hoy?
-Tengo que ir a buscar mi gigai primero, pero lo haré antes de que termines tus clases- él asintió y ambos se levantaron.
-Nos vemos más tarde.
Ella sonrió, sabiendo que de igual manera ella se quedaría un poco más a observarlo. Y lo hizo hasta media hora antes de que tocara el timbre de salida. Ichigo salió con sus amigos y se encontraron con ella en la puerta del instituto.
-¡Kuchiki-san!- exclamó Keigo al verla- ¿Viniste a invitarme a una cita?
-Eh, no, lo siento, Asano-kun- sonrió.
-Ya te dije que aunque te bañes en ese perfume, ninguna chica te invitará a salir.
-¡No digas eso!-reclamó a Mizuiro en un mar de lágrimas.
Ichigo revoleó los ojos y la miró, pensar que ella estuvo a su lado todo el día y sólo ahora ellos eran capaz de verla le hizo preguntarse cuántas veces no pasó lo mismo con él.
-Ya déjala, idiota- regañó el chico, golpeando a su amigo.
-¡Oye! No quieras monopolizar a Kuchiki-san- reclamó, acercándose mientras lo apuntaba con un dedo.
-Ya, ya, Asano-kun- Mizuiro lo agarró del cuello de su camisa y lo arrastró consigo. Él no había dejado de escribir en su teléfono y Keigo seguía quejándose.
-Paz al fin- murmuró Ishida y volteó hacia Inoue- ¿Quieres que te acompañe a tu casa, Inoue-san?- sabía que ella estaría mal por ver a Ichigo y Rukia tan juntos, así que quería evitarlo al menos un poco.
-¿Eh?- Orihime miró a Ichigo, que conversaba algo con Chad y luego a Rukia, que solo estaba parada a su lado- E-está bien Ishida-kun, es muy amable de tu parte- sonrió.
-No es nada. Nos vemos.
-Hasta mañana Sado-kun, Kuchiki-san, Kurosaki-kun.
-Adiós.
-Yo también me voy, tengo que ir a trabajar.
-Nos vemos, Chad- ambos levantaron la mano para despedirlos y luego voltearon para empezar a caminar.
Cuando llegaron, la familia Kurosaki recibió a Rukia con mucha alegría, tanto que Ichigo tuvo que golpear a su padre varias veces para que deje de acosarla.
-Me alegra que vengas más seguido, Rukia-chan- le dijo Yuzu mientras la abrazaba.
-Si, por fin el tonto de Ichi-nii-san hizo algo bueno.
-¡Oye, te estoy oyendo!
-Menos mal que onii-chan ya maduró.
-Ugh, ¿pueden parar con eso?
Las gemelas siguieron reclamando cosas a Ichigo, mientras que Rukia de reojo vio que Isshin la llamaba.
-Yo también me alegro que estés aquí más seguido, Rukia-chan- comenzó mientras se alejaban un poco, sin perderse de vista del resto- Pero imagino que esa no es la única razón por la que te dejas ver más.
-No, no lo es- suspiró- Supongo que ya está al tanto de lo que pasa con Ichigo.
-Kisuke me comentó algo, sí- se apoyó en una mesita de recibidor- ¿Crees que puede recuperar su memoria?
-No lo sé, hasta ahora no parece que vaya a hacerlo- se cruzó de brazos y volteó a verlo, aun discutiendo con sus hermanas- Por el momento, sólo me centraré en evitar que sus poderes puedan aparecer con demasiada intensidad.
-¿Tú estás bien? Ya te he dicho que descanses un poco, terminarás desmayándote por ahí.
-Lo estoy, no se preocupe- no mentía del todo, aunque sí sentía el cuerpo pesado.
-Escucha, Rukia-chan- de repente Isshin se volvió tan serio que Rukia descruzó sus brazos e inconscientemente se enderezó- Esta misión ha llevado demasiado tiempo y ahora se está tornando aún más complicada, no es broma cuando te digo que descanses.
-Lo sé, yo…
-Quédate aquí, con nosotros.
-¿Qué? No, Isshin-san, esto no es como antes, simplemente no puedo…
-Si es por Ichigo, no creo que haya problema, solo diremos que Urahara tiene problemas con el alquiler y tienes que quedarte en otro lugar, ¿y qué mejor que aquí? Las niñas estarán felices.
-No sé si sea buena idea.
-Te ahorrarás muchas cosas con eso, Rukia-chan. Estarás más cerca para vigilarlo- sonrió, mostrando ese lado paternal que hacía que la pequeña shinigami se sintiera tan querida.
-Lo hablaré con Urahara, ¿está bien?
-Claro, estoy seguro que no dirá que no- más sabiendo que Isshin conocía lo mucho que le apasionaba ver a esos dos juntos.
-Oi- escucharon a un molesto Ichigo acercarse- ¿Qué tanto le dices, viejo?
-Oww, tranquilo hijo- abrazó a Rukia por los hombros y luego a él- Jamás osaría hacer algo para separarte de esta bella chica.
Ichigo se sonrojó y se separó para golpearlo, mientras que ella solo se alejó hasta las gemelas.
-Maldita cabra- murmuró Ichigo- Me voy a mi habitación, avísenme cuando la cena esté lista.
-Onii-chan es un maleducado, ¿cómo se va a ir teniendo a una invitada?
-Tranquila Yuzu, sabes cómo es- Karin se sentó en el sofá para mirar la televisión- Además, Rukia-chan ya sabe dónde queda, ¿no?
-A veces dudo si realmente es Ichigo el hermano mayor- sonrió Rukia mientras subía por las escaleras.
Al llegar a la puerta con el número 15 decidió abrir sin llamar.
-¿Qué no te enseñaron a tocar?- le preguntó el chico sentado en el escritorio.
-¿Y a ti a no despreciar una visita?- refutó sentándose en la cama y agarrando un manga de la mesita de luz.
-No te toques mis cosas y siéntate en el piso.
-¿De nuevo con eso? No voy a sentarme en el suelo frío- le dijo mientras se acomodaba y empezaba a leer el manga.
Ichigo gruñó, pero no dijo nada más, volteó a su escritorio y siguió haciendo su tarea. No supo cuánto tiempo estuvo así, pero su concentración fue rota cuando escuchó que algo golpeaba su cama. Al girar vio que lo que había caído era el manga y a Rukia durmiendo sentada.
-Tonta- murmuró mientras se acercaba y la acomodaba sobre la almohada- Tienes que dormir más.
Él siguió con sus deberes mientras la dejaba descansar, para cuando terminó ya era hora de la cena. Yuzu enseguida los llamaría para comer.
-Oye enana, despierta.
Se acercó a la cama y movió un poco su hombro.
-Es hora de comer, ya levántate.
-Mm, no molestes estúpido- murmuró sin abrir los ojos.
-No me digas estúpido, enana fastidiosa, despierta ya.
Lentamente, la chica empezó a levantarse hasta quedar sentada.
-¿Qué hora es?
-Hay que bajar a cenar, te quedaste dormida leyendo.
Rukia asintió y con último bostezo se levantó.
-Oye- volvió a llamar antes de que salir de la habitación.
-¿Mm?- murmuró volteando un poco, Ichigo se acercó a ella tomándola de las mejillas y se agachó para besarla. Rukia le correspondió casi al instante, aunque en un principio no sabía qué ocurría.
Pasó su lengua una vez más por los labios de la chica y la soltó para luego salir de la habitación sin mirarla. Rukia tardó un poco más, todavía perdida entre el sueño y el beso. Al bajar, vio a Ichigo discutir con su padre y todo parecía tan normal que decidió no darle importancia a lo ocurrido en la habitación. La cena se dio en el típico ambiente de la familia Kurosaki, hasta que al final, Isshin decidió hablar.
-¿Te quedas a dormir, Rukia-chan?
-¿Eh?
-¡Si, Rukia-chan, quédate!- sonrió Yuzu- Es más, deberías venir a quedarte aquí, estás en un alquiler ¿cierto? No tienes que gastar en eso.
-Ah, bueno, yo…
-¡Es una buena idea, hija!- estaba orgulloso de su pequeña Yuzu, habían tenido la misma idea.
-¿Verdad?- le sonrió a su padre y de nuevo a ella- ¿Qué dices, Rukia-chan?
Ella sabía que buscar ayuda en Karin o Ichigo no ayudaría en nada, así que se enfrentó sola a la pequeña diablilla.
-En realidad…- ella estaba por negarse, en serio, pero cuando vio a Yuzu a los ojos supo inmediatamente que había perdido- Urahara ha estado teniendo unos problemas con el alquiler, así que no me vendría mal aceptar tu oferta- terminó diciendo en un suspiro.
-¡Yeeeeey!- exclamaron padre e hija mientras se abrazaban.
-El viejo te dijo para que vengas, ¿cierto?- preguntó Karin en voz baja.
-Sí, pero no creo que haya metido a Yuzu en esto. Solo fue casualidad.
Ambas morenas suspiraron derrotadas y terminaron de cenar. El único que no había dicho nada era Ichigo, aunque a él realmente no le molestaba que ella viviera un tiempo ahí. Yuzu obligó a Karin a ayudarla a acomodar la vieja cama de Rukia mientras que ella e Ichigo lavaban los platos.
-¿Qué es exactamente lo malo de la casa de Urahara-san?
-Ya sabes, goteras, bichos, un dueño molesto.
Ichigo asintió y continuó secando los platos que Rukia le pasaba.
-¿Te molesta?
-Claro que no.
-No quieras pasarte de pervertido ahora que voy a vivir aquí.
A Ichigo casi se le cae un plato y, completamente rojo, se volteó a mirarla.
-¡Yo no soy esa clase de sujeto!
-Porque realmente me sentiría mal, Kurosaki-kun- puso una mano en su pecho- No puedes aparecerte en el medio de la noche y hacer cosas como las que hiciste antes.
-¡Cállate!- dejó el plato en su sitio y continuó- Puede que lo haya empezado, pero tú tampoco te negaste.
-¿Te parece correcto besar a una chica desprevenida que acaba de levantarse? No conocía esas mañas tuyas, Kurosaki-kun.
-Bah, desprevenida y una mierda- Ichigo apoyó una mano en el borde la mesada y se agachó un poco- Sabes que lo volveré a hacer tarde o temprano.
Las mejillas de Rukia se pusieron rosas y frunció el ceño.
-¿Ves? Si eres un pervertido- dijo ya sin fingir a voz y terminando de lavar. Ichigo sonrió mientras secaba los platos.
Cuando terminaron, se quedaron junto al resto de la familia mirando la televisión y luego cada uno se fue a su cuarto a descansar. Todo parecía estar bien, hasta que Ichigo se durmió. No entendía cómo, pero sabía que eso que estaba soñando no era realmente un sueño. El sitio era diferente a los que había tenido antes, podía ver el cielo, pocas nubes, pero con mucha claridad. Era extraño, no entendía sobre qué estaba pisando ni donde se encontraba, así que decidió caminar. No pasó mucho hasta llegar al final.
-¿Qué… qué es este lugar?- murmuró viendo hacia abajo, solo ahí se dio cuenta que no era suelo por donde caminaba, era un edificio, y había miles de esos.
-Este lugar es tu mundo interior, Ichigo.
-¿Quién…?- se dio la vuelta con rapidez, pero no vio a nadie. Frunció el ceño y se alejó unos pasos del borde, pero sintió una presencia detrás suyo. Al voltearse, su impresión fue tan grande que volvió a retroceder un par de pasos. Había un hombre vestido completamente de negro y con lentes que lo miraba seriamente.
-Por fin llegaste, Ichigo.
-¿Quién demonios eres?
-¿Qué quién es?- preguntó otra voz, un poco más chillona, en su espalda- No deberías ser tan injusto con nosotros, rey.
Ichigo se sintió nervioso, al girar encontró a un tipo igual a él, solo que vestía diferente y era completamente blanco, menos sus ojos. Él, contrario al otro tipo, tenía una sonrisa socarrona que le cubría el rostro y una enorme espada detrás.
-¿Quiénes son ustedes?- preguntó de nuevo- ¿Dónde estoy?
-Ya te lo dije, Ichigo. Estás en tu interior.
-¿Mi interior? ¿Qué quieres decir con eso?
-¿Acaso ya no nos recuerdas, rey?- se acercó un paso- ¿Prefieres que yo tome tu lugar?
-¿Qué?
-Estás aquí por aluna razón, rey.
-Sin embargo, aún no estás preparado.
-¿Preparado para qué?- Ichigo no entendía nada, sentía su cuerpo cada vez más pesado.
-Para volver.
-¿Volver a dónde?- las figuras de los hombres comenzaron a caminar, ambos hacia la misma dirección- ¡Contéstenme!
-No es nuestro deber decírtelo, Ichigo. Lo tienes que descubrir tú solo.
-No nos hagas esperar demasiado rey, o juro que reclamaré tu cuerpo como el mío.
-Reclamar… ¿a qué te refieres con…?- sintió que el edificio debajo comenzaba a resquebrajarse- ¿Qué… qué pasa?
-Todavía no es el momento.
-¿Momento para qué?- reclamó de nuevo, trató de acercarse una vez más pero cada vez se rompía más- ¡Aún no me han dicho quiénes son!
El edificio terminó de romperse e Ichigo cayó, las figuras quedaron flotando en el aire viendo como caían. Quiso gritar, pero no tenía voz y aunque quiso agarrarse para evitar la caída, no encontró con qué. Volvió a mirar a aquellos hombres, pero se sorprendió al ver que ahí solo había uno.
-Nosotros somos…
-¡Ichigo!
De repente, Ichigo se encontró en su cama, jadeando y transpirando debido al sueño que acababa de tener. Puso su mano en su frente y trató de calmarse un poco, luego vio quién lo había llamado. Rukia estaba sentada a su lado, mirándolo preocupada, parecía que había corrido hacia él porque ella también jadeaba un poco.
-¿Qué ocurrió?- preguntó al notarlo más tranquilo- ¿Estabas teniendo una pesadilla?
Rukia estaba nerviosa, había sentido la enorme presión espiritual de Ichigo crecer de una sola sentada y tuvo que ir lo más rápido que pudo a calmarlo antes de que algún hollow se sintiera atraído por él. Lo encontró removiéndose bajo las sábanas y trató de despertarlo varias veces.
-¿Estás bien?
-Rukia.
-¿Qué pasó?- acercó una mano a su mejilla y lo acarició con el pulgar.
-No lo sé, estaba teniendo un sueño extraño.
-¿De nuevo con los sueños?- bajó su mano hasta la de él para darle un pequeño apretón.
-Pero este era diferente. No te estabas en él, era…- trató de buscar las palabras exactas, pero sentía que se quedaba corto con todas- Había dos personas.
-¿Dos personas?
-Sí, pero luego fueron una sola- sabía que lo que decía sonaba más extraño de lo que parecía- Me dijeron que no era el momento, pero que tenía que volver.
-¿Volver?- repitió ella, pero ya sabía de lo que él estaba hablando.
-No sé qué quiere decir eso, Rukia. No entiendo nada.
-Tranquilo, trata de no preocuparte por eso.
-Pregunté quiénes eran-dijo, ignorándola.
Rukia esperó pacientemente a que él continuara. Su flequillo cubría sus ojos y apartó su mano para luego agarrarla con la suya.
-Sólo me dieron un nombre.
-¿Cuál es ese nombre?- preguntó con temor a saber la respuesta.
Ichigo dio la mirada hasta la de ella y apretó su mano.
- Zangetsu .
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Se que no es tan largo, pero espero que haya sido de su agrado.
Poco a poco Ichigo va a ir recuperando su antigua vida, esperemos que no se vuelva loco en el proceso (?
Ahora, los agradecimientos :D
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Yukkiteru Yukitemura Taisho: Hacer que ese final no exista también es una buena opción (? Creo que el deseo de felicidad para con el otro en la novela fue solo un intento burdo de engañarse. Espero haber tardado menos que 84 años (?
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Ulquiorra-vastoLord-94: No es fácil superar ese final, a mí me tomó casi dos años. Espero que este fic alivie un poco ese feo sentimiento.
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linithamonre77: Trato de hacer los capítulos largos y con contenido para que no pase tan rápido la lectura (? Pese a todo, creo que Ichigo se tomó con bastante... tranquilidad (? toda la revelación de Rukia como shinigami, y respecto a las incógnitas, poco a poco pequeño saltamontes (?
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Nenyanga: ¡Me alegra que te haya gustado tanto! Tengo parte del final planeado, pero a veces esta historia cobra vida y se escribe sola, así que no sé lo que puede llegar a ocurrir. Que bueno que pienses que sus personalidades siguen siendo las mismas, hay ocasiones que tengo miedo que pueda a resultar demasiado oc, ojalá te haya gustado este también.
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Inverse L. Reena: Yo me siento bien después de esa epifanía, un peso menos en mi corazón (? Siempre es preferible un Ichigo desmemoriado, jajaja.
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Mislu: Gracias por comentar, ojalá te haya gustado.
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fel01: Muchas gracias, espero que este capítulo te haya gustado también.
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JeLann7: Me alegra un montón que sientan que no cambian sus personalidades, cada capítulo revelará algo. Al menos esa es la idea (?
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Mia: No te preocupes, yo tampoco me pasé por aquí hace bastante (? No voy a dejar la historia, solo me cuesta actualizar tan seguido. Pero la voy a concluir tarde o temprano. Gracias por seguir este fic.
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También quiero agradecer a los que me dejaron comentarios en el One-Shot que publiqué por los dos años del final de Bleach, me alegró mucho que les haya gustado.
P/D: Amo que me dejen comentarios tan largos.
Ya sin más, trataré de actualizar pronto.
¡Nos leemos en el próximo!
Corrección 16/02/2020: Re leyendo los capítulos publicados, me di cuenta que al comienzo este estaba en primera persona. Busqué mi documento original, pero ahí está bien, así que voy a culpar al traductor (?)
