Madre Santa, este capítulo me exprimo el cerebro. Lo siento, pero estoy actualizando solo tres fics hoy (uno de los cuales no se sube en Amor Yaoi, ya que no tiene nada que ver con yaoi, salvo las insinuaciones que no son serias, a menos que las fanáticas me obliguen) y los otros hasta el 2019. ¡Felices fiestas! ¡Me voy a visitar a mis bisabuelos! ¡Deséenme suerte!

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5

El Campamento Mestizo

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Era un cuarto pequeño y polvoriento, lleno de oscuridad y Percy no sabía que estaba haciendo ahí. Se siente más pequeño de lo que realmente es y piensa que ya ha estado aquí antes.

Entonces lo vio.

El resultado de un terrible error, Percy fácilmente se identifica con el gran deseo de libertad que los tristes ojos verdes que lo observan con tanta intensidad intentan ocultar desesperadamente su sufrimiento. Su tiempo es corto y hablan de todo y nada, y Percy por primera vez en su existencia siente que puede conectar con alguien. Están rodeados de libros y el aire huele a cera, polvo y moho, el ajenjo también es identificable.

Solo hay una ventana, por donde entra la luz de luna y Percy puede ver mejor a su acompañante.

Es pequeño, piensa, demasiado pequeño para tener esa mirada tan vacía. De cabellos rubios, ligeramente rizados, está sucio por el polvo y grandes ojos verdes cual esmeraldas, con rodillas delicadas y la piel blanca fácilmente magullada. Percy le sonríe, amablemente, le mete el mechón rebelde detrás de la oreja, le toca la nariz y dice Eres tan hermoso.

El rubio sonríe tímidamente y le responde que piensa que él también es hermoso.

Es hora de irse, pero Percy no quiere.

Entonces el rubio le toma de la mano y le dice algo que hace que su corazón tiemble y sus ojos se llenen de lágrimas…

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Los ojos de Percy se abrieron de golpe cuando sintió como si alguien acabara de sofocarlo. Poniendo una de sus manos en su garganta, se sentó mientras trataba de normalizar su respiración. Después de unos minutos, cerró y abrió los ojos mientras respira última vez y suspiro de alivio cuando finalmente se calmó. La Magia en su cuerpo estaba inquieta, sobre todo por el hecho de que no la había utilizado en casi tres meses, pero el casi no la usaba de todas formas así que no pudo hacer sido eso.

Por lo tanto, no había nada que pudiera interferir con su sistema circulatorio de chakra (o su Tenketsu) por lo que tendría este tipo de reacción, tenía que ser algo más. Negando con la cabeza, Percy miró su cuerpo por un momento, buscando lesiones. Al no encontrar nada, volvió su atención a lo que reconoció como una enfermería. Estaba desconcertado, lo último que recuerda era un sueño rarísimo, lleno de animales de granja. La mayoría de ellos quería matarle; el resto quería comida.

Percy parpadeó un par de veces y estrechó su mirada en dirección a una de las esquinas más oscuras. Al ver que algo se estaba escondiendo allí, apretó su puño y su cuerpo se alisto para pelear si era necesario. Percy ni siquiera se detuvo a pensar cuánto tiempo había pasado dormido ni porque su cuerpo se sentía tan rígido.

Para decir la verdad, la última vez que se había sentido así fue solo unos días después que se había dado cuenta de que Poseidón era su padre y de que una jauría de perros (creía firmemente que eran espectros o algo así, las cosas infernales no morían fácilmente) lo haya perseguido. Después de eso, él había comenzado a separar a Percy de Itachi y comenzó a intentar parecer más civil que shinobi, incluso podía ser llamado un Cazador de Monstruos.

—¿Qué deseas?—La persona se movió un poco y Percy se relajó cuando finalmente notó que su presencia no era hostil como había pensado, así que esto significaba que no era un enemigo estaban muy bien entrenados y sabían cómo controlar su aura como un profesional.

De pie en la esquina de la enfermería, había un hombre que parecía un típico surfista rubio. Percy parpadeó varias veces e incluso trató de disipar lo que pensó que era una ilusión, pero no fue así. El hombre frente a el realmente tenía más de cien ojos a en todo su cuerpo. Después de unos segundos de lo que Percy comenzó a llamar un concurso de miradas (¡El Rubio estaba ganando! ¡No era justo, tenía demasiados ojos!), Reconoció al hombre (si no se equivocaba) como Argus; la creación y criado de su tía Hera.

—Hola, ¿Argus? ¿Cómo estás...?—preguntó un poco vacilante (y maldijo una y mil veces su falta de habilidad social) para su sorpresa el rubio le dio una sonrisa brillante. Como no había abierto la boca para hablar, Percy dedujo tal vez no podía hablar o que no quería hablar, por lo que etiqueto a esa sonrisa como una respuesta positiva—Es bueno saber.

Percy le sonrió antes de relajarse por completo, Ignorando al hombre se mordió el pulgar y abrió su mochila (Pues la había sellado en su muñeca después de curarse a sí mismo). Argus parecía realmente confundido mientras miraba su mochila como si no pudiera creer que esa cosa ha aparecido de la nada. Eso o simplemente no podía creer que un semidiós pudiera algo como esto.

Realmente quería ver su cara cuando lo viera usar el Henge o el Kage Boushin.

Percy colocó su mochila en la cama y la abrió; tomando dos de los cinco rollos que había allí. Abriendo una de ellas y colocándola en el suelo, se mordió el pulgar de nuevo extraer más sangre. Entonces una mano pálida lo detuvo.

— ¡Detente! ¿Qué estás haciendo?—dijo una voz lirica masculina y Percy voltea a ver a su interlocutor.

Su mandíbula cae.

Ya vez, Percy era consciente de la existencia de mitos y leyendas, que el mundo era más mágico de lo que parecía y que todo puede ser posible (Bueno, si el Jubi era un monstruo semi-Extraterrestre, y si él se reencarno en otro mundo fuera de los países elementales, realmente todo era posible), pero el ciertamente nunca espero ver a un jodido Elfo Silvano Antiguo. Se suponía que los Elfos Antiguos* estaban extintos. Así que…

—"¿Qué mierda…?"—pensó.

El desconocido pareció notar su inquietud por lo que rio nerviosamente.

—¡Oh! Lo lamento, mi nombre es Legolas—dijo el Elfo Antiguo (o ¿Semi-Elfo? Ahora que lo notaba el chico no brillaba como decían los libros, pero su belleza se podía considerar aún más grande que la de un Elfo normal, por las pinturas mágicas que había visto) su pelo era rubio pálido, lacio y largo, sus ojos de un color azul claro y podía apostar que era al menos 3 veces más lindo (y afeminado) que su hermano Alex—Soy asistente del director, alumno del Sr, Brunner, y consejero del campamento. Es un gusto que te encuentres mejor, Perseus.

—…

Es todo lo que Percy dice con su Poker Face patentada.

LOLOLOLOLOLOLOLOL

Percy hace mucho tiempo descubrió que intentar (fallidamente) suprimir los recuerdos de Itachi (razón de la creación accidental de su personalidad llamada Solan), era mejor que tener episodios de retroceso. No negaba que las habilidades de su vida pasada eran realmente una bendición (aunque la mayoría se habían ido con el tiempo) pero sus recuerdos más terribles eran nada más que un tormento constante que no lo dejaba dormir por días (razón por la cual empezaba a tener las mismas ojeras que había tenido antes, pero las tapaba con maquillaje).

Por ello solo se había limitado a sonreír (los otros ni pegaron el ojo, ya estaban acostumbrados a estar rodeados de tanta belleza) y agradecer las preocupaciones para después escuchar atentamente la conferencia de Legolas sobre el campamento. Cuanto más escuchaba más se le hacía familiar el campamento mestizo, como una aldea ninja en menor escala. Lo cual le dividía en dos. Percy era, mayor mente, pacifista y nunca se metía en una pelea hasta que lo necesitara (o lo fastidiara lo suficiente) Por ello tenía que planear sus siguientes pasos cuidadosamente con la información dada tan libremente.

Percy tenía (aunque no supiera) la carisma de su padre, con la astucia de la familia Jackson y la sabiduría y experiencia que obtuvo como Itachi. Él no era (No volvería a ser) el peón de nadie. Por eso supo inmediatamente que en el campamento mestizo, palabras bonitas significaban poco y el poder era el realmente respetado, pero Percy no quería resaltar aquí, no hasta saber quiénes podrían ser posibles aliados y quienes podrían ser enemigos. Los Dioses (y dolió mucho dejar a su padre caer en esa categoría) eran los principales obstáculos de Percy para una vida larga y tranquila (tan tranquila como puede ser un "adicto a la adrenalina" como el, como decía Alex), sobre todo al ser el hijo de un juramento roto (como se enteró de Legolas sobre el pacto de los tres grandes, mierda, no se podía quedar aquí).

Legolas era el primero en aceptar que los Dioses hablaban (imponían) mucho pero hacían muy poco para cumplir incluso sus propias leyes. Una prueba de ello puso como ejemplo el juramento de los tres grandes (roto cuando Zeus tuvo una hija y, aunque aún no supieran, cuando nació Percy) y el Sr. D. el director del campamento que se atrevió a perseguir a una ninfa que estaba prohibida.

El campamento tenía como director a Sr. D. (un Dios, Legolas no dijo quien, pero Percy tenía una leve sospecha, si la mención de vino decía algo) con Quiron como Director de actividades, Legolas y un chico llamado Katsuki Yuuri eran los concejeros (aunque de vez en cuando Legolas también hacia de Director espiritual o Auxiliar médico-que casi nunca sucedía-). Argos el jefe de Seguridad del Campamento, también había unas Arpías que se encargan de la limpieza y de vigilar que no haya ningún campista fuera de la cama durante la noche (de lo contrario lo devorarían, Que alentador, pensó Percy cuando lo escucho).

Había 12 cabañas en total que después le enseñarían, una Casa grande, un mini hospital pegado a la cabaña de Apolo, una Forja pegada a la cabaña de Hefestos, diversas tiendas para otras necesidades y distintos campos de entrenamiento esparcidos por el lugar, un lago con su puerto (¿Cómo?), además de un Bosque lleno de monstruos (¿Qué demonios estaba haciendo esa cosa aquí?) Dríadas y otras Ninfas.

Con todo, el campamento parecía más un pequeño pueblo que un campamento.

Percy estaba, también, profundamente agradecido de que al menos alguien (léase: Legolas) se haya molestado en esperar hasta que se despierte y explicarle todo con forme al funcionamiento del lugar, no creía que fuera agradable para un niño impresionable despertar y encontrarse frente a frente con un Sátiro (que estaban atendiendo a otros pacientes con ayuda de otros chicos rubios, había muchos rubios en este lugar) o con Argus (si Percy no hubiera sido, bueno, Percy hubiera gritado. Eso hubiera sido muy grosero de su parte).

Al parecer según el lenguaje de señas que Argus utilizo (se parecía mucho al lenguaje de señas de ANBU, gracias a todos los dioses, aunque no podía entenderlo claramente) Legolas era el que les daba introducción al campamento a todos los nuevos porque ningún otro lo hacía (al parecer el video explicativo y el folleto tenían muy poca información por que el resto lo tenían que explicar los miembros de la cabaña a la que se unían, pero no siempre estaban tan bien informados y todo lo demás lo aprendían poco a poco ya sea por investigación propia o por las malas, Percy decidió que debían cambiar eso).

Legolas también le explico a Percy que había diferencias claras entre las entidades divinas (sistema que apenas habían implementado hace unos seis años).

Entre los más bajos escalones estaban los Semidioses (en términos de poder, si se trataba de respeto eran todos tratados como realeza o nobleza, dependiendo de su padre divino, por las otras especies. Salvo los Monstruos que los intentaban comer como comida Gourmet) después los Inmortales, que eran humanos u otras criaturas que se habían ganado el favor de los dioses y en recompensa a su lealtad y servicios los "Contrataban" como sus sirvientes para hacer recados en el mundo mortal. Entre los Semidioses y los inmortales estaban los Gigantes, solo por ser buenos sirvientes para los dioses, pero eran despreciados en su mayoría por sus apariencias tan antiestéticas.

Después estaban los Santos, y luego los Ángeles. Estos eran los guerreros principales de los dioses. En su mayoría eran Inmortales que vivían junto a los dioses en el Olimpo y les servían directamente ganándose sus "alas". A diferencia de los Ángeles y Santos de la religión cristiana/Católica (al parecer el Dios cristiano y sus Ángeles comenzaron a ganar poder rápidamente. Admitieron otros dioses, destruyeron pequeños mundos y otras religiones y los absorbieron, la única razón por la que los Griegos –y otras pocas religiones que a pesar de ser consideradas antiguas aún no están muertas- se salvaron fue porque fingieron su propia caída y se movieron al este, donde la influencia de la religión católica/cristiana no era tan fuerte) estos no eran realmente marionetas sin emociones o pensamientos (y que si querían, podían "caer en tentación" y no perder sus alas.

Uno de los más poderosos Ángeles actualmente (quien había desertado hace años de los cristianos) era Michael, quien servía bajo el templo de Atenea, y el Santo más notable era Jeanne d'Arc, quien servía a Michael (al parecer había habido una revuelta en el cielo Cristiano donde Michael fue derrocado y este fue salvado por uno de los hijos de Atenea por lo que Michael tenía una deuda -contrato de servidumbre- con el niño-que, aparecer era un Diosecillo-, pero como aún era muy joven serviría a Atenea directamente hasta que el niño cumpliera los 14 años. Percy no estaba muy seguro). La única diferencia entre los Santos y los Ángeles era que los Santos tenían más sangre humana que los Ángeles y, por lo tanto, los Santos no eran tan fuertes (aunque esta debilidad podía superarse con los años y si un Santo llegaba a ser lo suficientemente fuerte se podía convertir en un Ángel, lo que había ocurrido muy pocas veces).

Por encima de los ángeles estaban los "Diosecillos" que eran los resultados de un dios con un Santo, un Ángel u otra criatura similar de gran poder (como Demonios -Ángeles renegados- o Elfos, como era el caso de Legolas). Al ser los hijos de los dioses solían ser más fuertes que sus medios hermanos semidioses pero increíblemente en vez de ser arrogantes al respecto protegían a sus hermanitos con la fiereza de una mamá oso. Según Legolas, no sabían de donde provenían estos sentimientos de protección, pero no los cuestionaban mucho, el voraz deseo de protección por sus hermanos era lo más destacable de ellos. Los Diosecillos a pesar de ser una parte importante de la estructura divina no eran tan numerosos, apenas un pequeño grupo de unas 50 personas o menos.

Reinando sobre ellos estaban Los Dioses. Quienes a su vez se dividían entre Dioses Mayores (los miembros del consejo Olímpico) y los Dioses Menores (todos los demás). Los dioses eran, según la explicación de Legolas, seres divinos inmortales que controlan las fuerzas de la naturaleza, y lo que los mortales llamaban la materia, la masa y la energía (Uf). Están emparentados con los antiguos Titanes, sus ancestros y máximos enemigos. Había 12 dioses mayores que gobiernan todo el universo (Legolas pareció inseguro cuando dijo esto), los Olímpicos, que a su vez están bajo el mando de Zeus, el dios del cielo. Había muchos otros dioses menores, que sirven para otros propósitos menores aunque necesarios en el mundo. A pesar de su poder primordial y autoridad divina, están sujetos a las leyes divinas, y no pueden romper juramentos declarados sobre el Río Estigio, aunque algunas veces lo hacían. También mencionó que había un Dios/Diosecillo que no sabían en que categoría poner. Al parecer este ser llamado Athan* era tan poderoso como un dios mayor y era un guardián (¿A qué se refería con eso?) de una diosa Olímpica.

Por alguna razón no mencionó a los Primordiales, cuando Percy le pregunto por ellos la sonrisa de Legolas se volvió difícil de mantener y sus cuerpo se tensó, Mmm Interesante (Uno se pregunta). Una parte, la más infantil dentro de él, tenía curiosidad, si así se ponía por los primordiales como se pondría si preguntaba por Caos, el ser supremo del universo y cómo funcionaba eso de las religiones, pero se abstuvo. Sería un tema para después.

La charla duro cerca de dos horas.

Todo fue una síntesis –muy resumida– del nuevo mundo al que se estaba confrontando. Yay.

En general no fue tan diferente a lo que Percy ya sabía, aunque cuando compararon "mitos", Legolas hizo una mueca de dolor y dijo que "Historia Divina: La verdad No Contada" seria incluida en sus lecciones (al parecer él y Katsuki manejaban eso, también). En cuanto lo menciono, Percy hizo una mueca, le recordaba cuando tenía seis años y lo habían obligado a leer y memorizar "El Atlas Histórico de las Costumbres, Familias y Leyes Mágicas", "Etiqueta de sangre Pura; Todo de que se debe de saber", "Hechizos útiles de la vida diaria", "Tradiciones antiguas; Ritos y fiestas", entre otros, todos en menos de una semana y luego aplicarlo en la práctica porque al parecer "El heredero Jackson debería saber algo tan simple antes de entrar a la escuela". Incluso un genio como él se sintió abrumado (sobre todo por su dislexia), pero fue un buen reto para sus capacidades.

Después de que asegurara que estaba bien y que Legolas le realizara un último estudio de su cuerpo con magia elfica (mucho más sofisticada que la magia que él había conocido) le dijo que tomara una ducha (que estaba al final del pasillo) y se cambiara (mandando miradas dudosas a la mochila que traía, como queriendo averiguar de dónde salió), Argus y Grover (quien al parecer n se había separado de su lado en toda la noche, y Legolas tuvo que noquearlo para que se durmiera y descansara) le acompañarían hasta la casa grande y ahí le presentarían al Sr. D, y a Quirón. Se verían de nuevo en la cena porque el tenia cosas que hacer (esto lo dijo muy nervioso) y se fue corriendo después de echar una ojeada al reloj en la pared y se escucharan unos chillidos que auguraban las puertas del averno (al tiempo que una horda de chicas, encabezadas por una mujer en traje lo trataron de abordar entre gritos y estampidas, lo único que Percy pudo reconocer fue que la mujer de traje hablaba algo sobre una sesión fotográfica y un concierto, decidió que era mejor no saber).

Decidiendo que era mejor dejar de utilizar sus sellos frente a todos Percy llego a la ducha y ahí dejo a la vista… Un conjunto de ropa muy parecida a la con la que había llegado, solo que el pantalón tipo pescador era color Negro, la camiseta era verde azulado y el chaleco Friza con cierre y Capucha era gris, el par de muñequeras deportiva larga eran beige y los tenis tipo botín eran azul oscuro. En sus muñequeras estaban los otros sellos de almacenamiento. Se bañó a la velocidad del sol (tardo 15 minutos) porque no se sentía a gusto en ese lugar y se aseguró de que sus heridas (que se desvanecieron casi por completo con el agua, cuanto amaba a su padre) estuvieran desinfectadas y secas cuando se vendo nuevamente. Se puso la ropa limpia y guardo la sucia (ya vería donde lavarla) y no se molestó en peinarse. Salió y se encontró con Argus Y Grover que estaba parado torpemente a su lado sosteniendo una caja.

—Hum... ¿Qué es eso?— Argus golpeo a Grover en las costillas cuando no se movió, el sátiro hizo una exclamación de dolor mientras le tendió la caja. Percy parpadeó y se señaló a sí mismo—¿Para mí?—El asintió, renuente.

—Me has salvado la vida —dijo Grover—. Y yo… bueno, lo mínimo que podía hacer era… volver a la colina y recoger esto. Pensé que querrías conservarlo.

Parpadeando de nuevo, Percy aceptó la caja y la abrió. En el interior, vio un cuerno blanco y negro familiar, la base era irregular debido a que se había roto y la punta salpicada con sangre seca. Su primer pensamiento fue "Eww" (le recordaba… otras cosas) pero mantuvo su rostro impasible. Entonces se dio cuenta de que era el cuerno de Minotauro, pero ¿cómo? ¿No había desaparecido? La Sra. Dodds no dejó nada atrás cuando destruyó disolviéndola en arena dorada. Estrechando sus ojos, Percy pensó un poco; tratando de entender por qué se lo estaba dando cuando recordó una de las tradiciones de Iwagakure, El país del hierro, Grecia, Roma y otros pueblos guerreros.

—¡Ah! ¡Es un botín de guerra! ¿Verdad?

—Lo siento —sollozó Grover y Percy casi salto del susto—. Soy un fracaso. Soy… soy el peor sátiro del mundo.

Mirando a Argus en busca de orientación (el traidor solo se alzó de hombros), pensó que debía hacer algo para animarlo. El pobre seguía sollozando y parecía estar esperando un castigo.

—No ha sido culpa tuya —le dijo incomodo, Grover hipo un poco.

—Sí, sí que lo ha sido. Se suponía que yo tenía que protegerte.—Percy lucho con todo lo que tenía para evitar rodar los ojos.

—¿Te pidió mi madre que me protegieras?

—No, pero es mi trabajo. Soy un guardián. Al menos… lo era—Ante la duda de su voz Percy frunció el ceño.

—Pero ¿por qué…?—De repente Percy se sintió mareado, la vista se le nubló.

—No te esfuerces más de la cuenta. Toma—dijo Grover quien le ayudó a sostener un vaso (¿era eso oro?) y le puso la pajita en la boca.

El sabor le sorprendió, porque esperaba zumo de manzana. No lo era. Sabía a Dangos y no cualquier Dango. Sabía a los Dangos especiales que hacia su mamá cada dos años de sabores sorpresa. Poco a poco, sintió un calor intenso y una recarga de energía en todo el cuerpo. Se sentía como si su madre acabara de acariciarle la mejilla y darle un Dango como hacía cuando era pequeño, como si acabara de decirle que todo iba a salir bien. Antes de darse cuenta había vaciado el vaso. Miro a Grover fijamente, convencido de que había tomado una bebida caliente, pero los cubitos de hielo ni siquiera se habían derretido.

—¿Estaba bueno? —preguntó Grover. Asintió— ¿A qué sabía? —Sonó tan compungido que Percy se sintió culpable.

—Perdona —le contesto—. Debí dejar que lo probaras.

—¡No! No quería decir eso. Sólo… sólo era curiosidad.

—Dangos especiales. Los de mamá. Hechos en casa— Suspiró. Grover lo miro ligeramente confundido pero asintió renuente.

—¿Y cómo te sientes?—Pregunto el chico cabra. Percy Sonrió de forma ladeada, muy parecida a la de Sasuke. Era extraño, pensó, Solan y Grover eran los mejores amigos, y aunque Percy tenía a Alex (Primo/ Hermano adoptivo), Solana (Mejor amiga Chica) y Theo (Novio/Prometido/Primo) no tenía realmente un mejor amigo en esta vida (Nunca nadie sería capaz de remplazar a Shusui en ninguna vida, aunque Shusui no era el mejor ejemplo de mejor amigo tampoco). Pero suponía que así se sentía la cercanía de un amigo (aunque Percy quería saber cómo era un BFF como lo llamaban o un Bromance, sería interesante).

(Mmm… Como que debía enviarles una carta… Y a mamá. Kami apenas lo procesaba ¡Su mamá debe estar como loca buscándolo!).

—Podría arrojar a Nancy Bobofit a cien metros de distancia.

—Eso está muy bien —dijo—. Pero no debes arriesgarte a beber más.

—¿Qué quieres decir?—Grover le retiró el vaso con cuidado, como si fuera dinamita, y lo dejó de nuevo en la mesa.

—Vamos. Quirón y el señor D están esperándote.

—Espera, tengo que recoger mis cosas.

Percy sonrió levemente y miró el cuerno por un momento (no notando el leve sonrojo en el rostro de Argus y Grover). El cuerno de daba un mal sabor de boca. Solan, su pobre intento de combinación entre Homunculo y Clon de Sombra (no significaba que le desagradara o que creyera que fuera un fallo), había desaparecido por culpa de esa bestia repugnante. Pensando lo humillante que sería para el minotauro que utilizara su cuerno pensó en cómo llevarlo consigo todo el tiempo. No podía usarlo en una pelea... Entonces, ¿qué haría el con eso? "Oh! Ya sé!" pensó y utilizo magia sin barita y no verbal (que no era difícil utilizar, Percy no era el mago más fuerte del mundo exactamente, aunque estaba lejos del promedio) El cuerno entonces se convirtió en un pequeño collar cuerno que estaba más que feliz de ponerse.

—Entonces, ¿qué piensan? ¿Se ve bien no?— Argus parpadeó y negó con la cabeza antes de sonreír y levantar los pulgares. Grover lo miraba en estado de Shock (Tal vez debería dejar de Trollearlo… Nah) Percy sonrió— ¡Ok! ¿Vamos a… donde sea que deba estar?

Argus asintió y agitó sus manos para que Percy lo siguiera y Grover lo seguía viendo alucinado, siguiéndolos ligeramente detrás. Salieron de la enfermería y Percy no supo por cuánto tiempo caminaron, ya que estaba más concentrado mirar a su alrededor en busca de peligro (que tapaba con curiosidad), pero después notó que estaban caminando hacia una terraza. Estaba amueblado como un jardín, que algunos tenían almohadas y mantas, y mesas como una casa de vacaciones. Percy quería sonreír al ver la buena que era la vista desde la terraza, pero se abstuvo manteniendo su Póker-face en su lugar.

El prado era hermoso, demasiado, muy parecido a los jardines de Avalon o su propia casa, solo que más… etéreo, lo ponía un poco nervioso. Había arboledas, una corriente sinuosa, hectáreas de fresas extendidas bajo el cielo despejado. El valle, notó, estaba rodeado por colinas onduladas, y el más alto era el que tenía enorme pino en la parte superior. Era el mismo pino que se había sentido como algo espiritual, como un alma humana, atrapado allí. Negando con la cabeza, Percy decidió pensar en ello en otro momento y centró su atención en Argus que se había detenido a caminar para esperarlo. Parpadeó y sonrió disculpándose, ni siquiera había notado que había dejado de caminar y comenzó a caminar de nuevo. Pero no antes de lanzar una última mirada de sospecha al árbol.

Cuando finalmente llegaron al extremo opuesto de la casa, Percy se quedó inexpresivo al ver lo que vio. Deben haber estado en la costa norte de Long Island, ya que el valle de este lado casa marchaba hasta el agua, que brillaba a una milla de distancia. El paisaje estaba salpicado de edificios que parecían proceder de un libro sobre la arquitectura griega antigua: un pabellón al aire libre y un anfiteatro, una arena circular. Todo estaba extremadamente conservado y parecía completamente nuevo, como si acabara de construirse. En un arenero cercano, vio a una docena de niños mayores y algunos sátiros juga voleibol. Las canoas se deslizaban sobre un pequeño lago y niños con camisa color naranja brillante se perseguían alrededor de un grupo de cabañas enclavada bosque, otros disparaban contra blancos de tiro con arco y otros cabalgaban por u sendero boscoso y... Percy parpadeó y esta vez dejo que una sonrisa se escapara, sintiéndose emocionado.

¿Estaba alucinando o estaba viendo un Pegaso allí? Viendo con atención de la escena en frente de él, continuó siguiendo a Argus a del porche donde un hombre sentado en una mesa de juego con una expresión de en su rostro de indiferencia mientras miraba las cartas esparcidas en la mesa. El aura del hombre era muy similar al de su padre, pero más débil. Aunque, más débil la cantidad de poder había hecho estremecer a Percy y su mano se contrajo cuando sin darse cuenta comenzó a crear una pequeña daga con agua sólida, antes de disiparlo. El hombre tenía una regordeta, una nariz roja y cabello rizado tan negro, que parecía ser púrpura. Vestía camisa hawaiana con un estampado de tigre y sus ojos acuosos, azules e inyectad sangre que a Percy le dejaban una vaga idea de quién era. Sus ojos fueron los que delataban su identidad, pero bien podría estar equivocado, un ninja nunca debía asumir nada por sentado. Haba una chica detrás de él. La recordaba vagamente ¿No era ella la que lo recibió con el Sr. Brunner? ¿Anna? ¿Aerith? ¿Arabela?

—Ése es el señor D. —le susurró Grover—el director del campamento. Sé cortés. La chica es Annabeth Chase; sólo es campista, pero es una de las que lleva más tiempo aquí. Y ya conoces a Quirón. —le señaló al jugador que estaba de espaldas. Reconociendo inmediatamente la silla de ruedas, la chaqueta de tweed, el pelo castaño y la barba espesa…

—¡ ! —exclamo Percy con una sonrisa cortes en el rostro, Quirón, dijo Grover, así que el Sr. Bruner es Quirón, desde una perspectiva lógica, debió de haberlo adivinado. El profesor se volvió y le sonrió. Sus ojos tenían el brillo travieso que le aparecía a veces en clase, cuando hacía una prueba sorpresa y todas las respuestas coincidían con la opción B, Percy, tan troll como podía ser las cambiaba de vez en cuando el último mes, los chicos de la clase se quejaron pero Percy no les regalaría puntos así como así

—Ah, Sr. Jackson, qué bien —dijo—. Ya somos cuatro para el pinacle—Le ofreció una silla a la derecha del señor D, que le miró con los ojos inyectados en sangre y soltó un resoplido.

—Bueno, supongo que tendré que decirlo: bienvenido al Campamento Mestizo. Ya está. Ahora no esperes que me alegre de verte.

Percy mantuvo su sonrisa cortes pero por dentro estaba irritado, bien, ahora entendía porque Legolas tenía una breve introducción con los nuevos campistas antes de dejarlos en manos de sus superiores. Haciendo gala de su gran educación Percy realizo una leve reverencia que se le daba a un superior de sangre pura, intento canalizar lo más que pudo su Naruto interior para que la sonrisa no se viera tan… forzada.

—Gracias por su hospitalidad Sr. D, es un honor conocerlo. Mi nombre es Perseus Regulus Jackson y desde ahora estará bajo su cuidado—Se aparta un poco de él, e ignora deliberadamente las miradas sorpresa en los rostros de los demás, el Sr. D murmura algo parecido "finalmente alguien con modales" y le dio un asentimiento de aprobación. Volviendo a toda su altura Percy finalmente le presta atención a los demás, se dirige primero a la chica solo por caballerosidad— Si puedo preguntar ¿quién es?

—Ella es Annabeth Chase—Presento el a la chica rubia— Annabeth y yo te encontramos cuando llegaste. Annabeth, querida, ¿por qué no vas a ver si está lista la litera de Percy? De momento lo pondremos en la cabaña once.

—Claro, Quirón —contestó ella, antes de lanzarle una mirada de reojo e irse corriendo, su cabello rubio revoloteando detrás de ella. Percy se sentó y miro a Argus irse, le dio un saludo de despedida antes de fijar su vista al juego frente a él, Grover tomo el lugar de Annabeth. El Sr. D lo miro y dijo

—¿Siquiera Juegas a pinochle?—El chico de ojos verdes sonrió ladeadamente mientras contestaba con orgullo

—¡Prepárense a perder mis señores, porque soy el chico favorito de Tyche!

LOLOLOLOLOLOLOLOL

Unas pocas horas después; Grover estaba mirando la mesa de juego con incredulidad, Percy estaba sonriendo como si alguien acabara de decir que su madre hizo Dangos especiales, Quiron tenía cuidadosamente su cara en blanco y Dionisio... Bien, Dionisio estaba temblando en su silla mientras sentía una ven palpitante en su frente. El chico no estaba bromeando cuando dijo que era el favorito de Tyche. El realmente había sido bendecido por la diosa de la fortuna; no había otra explicación para lo que estaba presenciando. ¡No había ganado un solo juego! Perdió en: Pinochle, All Fives, Blackjack, Football Poker y Poker Menteur. ¡Joder! Había juegos en los que tenía que explicar las reglas al mocoso, ¡pero aun así ganó! ¡No era justo!

—Yo gano... ¡Otra vez!— Él sonrió educadamente y Dionisio supo que el mocoso se ría de él internamente. Apretó los puños con tanta fuerza que Percy tuvo que arquear elegantemente una ceja. El único consuelo que tenía Dionisio era que, al menos, Quirón también había perdido, eso era una victoria para él.

LOLOLOLOLOLOLOLOL

Sin embargo algo que Percy había aprendido del pretendiente de su hermano (Naruto no podía ser otra cosa) y sus lecciones como heredero era a cómo ganarse el afecto (o aprobación) de la gente que lo rodeaba (o que le seria de utilidad en el futuro) por lo que, cuando se enteró de porqué y como estaba el Sr. aquí metido, sin ser capaz de tomar una sola gota de vino (lo cual encontraba estúpido ¿Quién priva a un Dios de su fuente de poder?) señalo los defectos en las ordenes de Zeus. Claro a Dionisio se le prohibió beber vino, pero nunca se le prohibió beber otras bebidas alcohólicas que estuvieran mescladas con vino, y aunque no pudiera invocarlo o invocar a las uvas para hacerlo, nunca se le prohibió convocar uvas para otras cosas, ni se le prohibió que otros le trajeran las bebidas y se las dieran ellos mismos para que Dionisio no tuviera que tocarlos, como precaución, claro.

Huelga decir que, después de poner a prueba sus teorías y de que de hecho funcionaran, Percy fue el semidiós favorito de Dionisio, justo detrás de sus hijos, ganándose una posición privilegiada (Que Dionisio no se equivocara con su nombre y le diera acceso total a su biblioteca privada, además de que disfrutaba secretamente sus pláticas sobre los viñedos de los cuales uno de los tíos políticos de Percy era dueño, el cuidado de las uvas y los buenos vinos, desia mucho de lo bueno que era Percy ya sea para juzgar a una persona o para cambiarla o ambos, probablemente ambos). Quiron, en este punto, empezó a lamentar todas las decisiones en su vida.

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Después de una corta explicación acerca de los Dioses, los Monstruos y el Olimpo por parte del Sr. D (bueno eso explicaba porque Legolas se molestó e buscarlo antes de que le dieran un introducción tan patética), el Sr. Brunner le dio a Percy una agradable gira. Percy estaba bastante enojado con la atención que todos le estaban dando, había pensado que lo evitaría si no tuviera el cuerno del Minotauro en sus manos, pero se había equivocado, su atención lo hizo pensar en sus aterradoras acosadoras. Y cada vez que alguien señalaba en su dirección y decía algo como 'Es él' Percy los miró (Deslumbramiento Uchiha # 25, siempre funciona), haciendo que se estremezcan y eviten sus ojos.

La mayoría de los campistas, para su felicidad ("Gracias, Kami y padre por los pequeños milagros"), eran mayores que él, lo que significa que no tendría que lidiar con un grupo de mocosos irritantes como había pensado. Los sátiros eran más grandes que Grover, tal vez eran más viejos que su amigo, todos trotaban con camisetas naranjas que decían Campamento Mestizo, sin nada más que cubrir sus cuartos traseros peludos. Mirando hacia atrás en la granja, parpadeó. Era mucho más grande de lo que había pensado: La casa era cuatro pisos de altura, azul cielo con adornos blancos, como un complejo costero exclusivo.

Percy estaba lista para volver su atención a Chiron cuando sintió que alguien lo está mirando cerca de la granja. Estrechando sus ojos, vio una sombra en la ventana del hastial del ático. Dudaba que lo que había allí fuera humano. Tenía un aura maldita. Tal vez visitaría ese lugar cuando encontrara la oportunidad. Percy conocía algunos hechizos que podían exorcizar fantasmas y romper maldiciones. Los sellos Uzumaki y Fuuinjutsu en general también serían increíblemente útiles. Negando con la cabeza, siguió siguiendo a Chiron. Caminaron a través de los campos de fresas, donde los campistas estaban recogiendo fanegas de bayas mientras un sátiro tocaba una melodía en una caña, le dijeron que en el campamento crecía una buena cosecha para exportar a los restaurantes de Nueva York al Monte Olimpo.

—Paga nuestros gastos—explicó—Y las fresas no requieren casi ningun esfuerzo.

Luego dijo que Dionisio tuvo este efecto en las plantas frutales lo que sorprendió un poco a Percy. Ella había pensado que había sido su tía Demeter o uno de sus hijos quien ocupó de las fresas... Bueno, los niños trabajaban allí, pero parecía que Dionysus que facilitaba el trabajo. Mientras miraba al sátiro tocar su pipa, pensó en Grover y le preguntó a Chiron si amiga estaría en problemas ya que él tenía algo sobre tener otra carga antes que él no había hecho su trabajo y la había protegido. Esta pregunta terminó cuando le contaron sobre las ambiciones de los sátiros y sobre su trabajo y cómo había sido su segunda, y tal vez última, oportunidad de encargarse de un semidiós. Percy hizo una mueca ante esas dos palabras. Las segundas oportunidades no eran que existía en el Mundo Shinobi. El Colmillo Blanco de Konoha fue un ejemplo de e hombre había fallado en su misión y terminó suicidándose a causa de la vergüenza que había traído a su aldea y a sí mismo.

—Entonces, ¿qué edad tiene Grover? Él no se ve mucho más viejo, pero sus ojos…

—Ah, veintiocho—Percy parpadeó.

—¿En serio?

—Los sátiros maduran la mitad de rápido que los humanos, Sr. Jackson. Grover ha sido el equivalente de un estudiante de secundaria durante los últimos seis años

—Esto es horrible.

—Bastante—estuvo de acuerdo Chiron—En cualquier caso, Grover es un poco inferior incluso para los estándares de los sátiros, y aún no muy logrado en la magia de los bosques. Por desgracia, estaba ansioso por seguir su sueño. Quizás ahora encuentre alguna otra carrera...

Percy contuvo una mueca. Estaba seguro de que todos esos problemas en los que estaba involucrado Grover se debían a su primer fracaso. El miró en dirección al árbol de pino. ¿Tal vez el árbol tuvo algo que ver con eso?

—Ven, Sr. Jackson. Veamos el bosque—Mientras se acercaban, Percy sonrió ampliamente al darse cuenta de lo grande que era el bosque. Ocupaba al menos un cuarto del valle, con árboles tan altos y gruesos. Era como la versión de este mundo del Bosque de la Muerte. Suspiró. Echaba de menos ese lugar y los a gigantes y las plantas que vivían allí.—Los bosques están llenos, si quieres probar suerte, vete armado— Dijo Chiron.

¿Lleno? ¿Lleno con qué? Monstruos?

—¿Lleno con qué?— preguntó.

—Ya verás. Capturar la bandera es el viernes por la noche. ¿Tienes tu propia espada y escudo?

—No necesito ningún tipo de arma o escudo—Percy dijo antes de que Chiron decidiera responder por el.—Tengo todo lo que necesito— hizo un gesto hacia su mochila

—¿Estás seguro?—Preguntó con incredulidad, pero Percy solo asintió levemente con la cabeza ¿Un Shinobi usando un escudo? ¡Ja! ¡No soy miembro del País de Hierro! A medida que la gira continuó, vieron el campo de tiro con arco, el lago en canoa, establos (que a Chiron no parecía gustarle mucho. Percy, por otro lado, estaba muy animado, aunque no lo demostró. Le encantaba hablar con los caballos y aquellos no eran cualquier caballo... ¡Eran Pegasos!), el rango de jabalina, el Anfiteatro de acompañamiento y la arena donde Quirón dijo que tenían peleas de espada y lanza.

—¿Solo espada y luchas de lanzas? ¿Es posible usar otras armas u otros estilos de armas?—preguntó curioso. Si querían el mismo podría dar unas cuantas lecciones de Naginata… la Naginata era una clase de lanza, ¿no?

—Depende del estilo del que estés hablando. ¿Estás pensando en un arma de otra cultura. Sé que te encanta la cultura japonesa. ¿Quizás una Naginata?—Percy sonrió levemente y asintió—Entonces, sí. Puedes usarlo... De todos modos, son desafíos para la Cabaña 9. No es letal. Usualmente—Percy resopló, casi.

—Oh, sí, y ahí está el comedor—Quirón señaló un pabellón al aire libre enmarcado en columnas griegas blancas en colina que dominaba el mar. Había una docena de mesas de picnic de piedra. Sin techo y sin paredes. Después de eso, él le mostró las cabañas y esta fue la parte que la hizo fruncir el ceño.

Había solo doce de ellos, enclavados en el bosque junto al lago. Estaba dispuesto una U, con dos en la base y cinco en fila a cada lado. Doce cabinas significaban que solo los Hijos de los Olímpicos tenían un lugar para quedarse. ¿Y los dioses menores como Hypnos, Hecate o Iris? ¿Qué hay de su tía Hestia o su tío Hades? ¿Dónde estaba el respeto por ellos? Tía Hestia era una diosa virgen, pero Percy vio una cabaña para Artemisa así que debería tener una también. ¡Y su tío Hades era uno de los Tres Grandes! ¡No importaba si era el Señor del Inframundo o si no tenía un asiento en el Olimpo! Él, y todos los dioses menores, merecían una cabaña para sus hijos.

¿Qué era lo que esas personas que pensaban de este lugar? Percy sintió una migraña y evito estremecerse ¡Sería el golpe de estado Uchiha otra vez!

Aquellos dioses que están siendo ignorados, aislados y tratados como si nada, un día decidirán dar un golpe de Estado (o algo similar) contra los olímpicos y comenzará guerra. Percy estaba segura de eso. Suspiró cuando terminó de mirar las cabañas. Todos se enfrentaban a un área común tamaño de un campo de fútbol, salpicada de estatuas griegas, fuentes, parterres y de canastas de baloncesto. En el centro del campo había un enorme pozo de fuego forrado de piedra. A pesar era una tarde cálida, la chimenea ardía, vio a una niña que exhalaba poder y que estaba cuidando las llamas, golpean brasas con un palo que estaba siendo ignorada por todos y Percy casi podía apostar que se trataba de Tía Hestia.

La diosa dirigió su atención a PErcy que le sonrió y saludó. Hestia parecía sorprendida pero también le sonrio y le devolvió el saludo. Centrando su atención en las cabañas, Percy vio que las dos cabañas a la cabeza de campo, números uno y dos, parecían mausoleos de él y ella, grandes cajas de mármol blanco con pesadas columnas en el frente. La cabina uno era la más grande y voluminosa de las doce. Sus puertas de bronce pulido brillaban como un holograma, por lo que desde diferentes ángulos los rayos parecían rastrearlos. La cabaña dos era más elegante de alguna manera, con columnas más finas con guirnaldas de granadas y flores. Las paredes fueron talladas con imágenes de pavo reales. Percy alzo la ceja.

—¿El gran Z y su leal esposa?—Chiron se rio entre dientes.

—Correcto

—Entonces... puedo entender que la cabaña de la tía Hera esté vacía... Pero, ¿por tío Zeus es el mismo? Pensé que él sería el que tiene una gran cantidad de niños—Quirón lo miró como si estuviera loco, pero se encogió de hombros, sin preocuparse realmente por lo que Chiron estaba pensando. Eran su tío y su tía, Percy siempre los llamaba así y ahora no se detendría. El haría lo que quisiera hacer.

—Varias de las cabañas lo estan. Eso es verdad. Nadie se queda en las cabañas uno o dos.

Percy parpadeó y miró a su alrededor. De hecho, la cabaña de su padre y de la prima Artemisa estaba bacías. Percy miró fijamente la cabaña de su padre, mirándolo con atención no era alto y poderoso como la cabaña uno, sino largo, bajo y sólido. Las paredes exteriores eran de piedra gris á tachonada con trozos de concha marina y coral, como si las losas hubieran sido traídas directamente desde el fondo del suelo oceánico. Tocando la puerta, Percy sonrió un poco cuando sintió la energía de su padre dentro cabina. Sin pensar en lo que podría pasar, entró.

—¡Oh, yo no haría eso!—Dijo Chiron, pero lo ignoró. Antes de que pudiera detenerlo, Percy captó el aroma a salado del interior, como el viento en la orilla de Montauk. Las paredes interiores brillaban como abulón. Había seis literas vacías con sábanas de seda. Pero no había señales de que alguien hubiera dormido allí. Ella frunció. ¿No tenía hermanos? Estaba listo para caminar y ver qué podía encontrar allí cuando Quirón le puso una mano en el hombro y dijo—Ven, Sr. Jackson

Suspirando, Percy lo siguió, mirando por última vez a la cabaña con tristeza. Realmente quería quedarse allí. Pero Quirón ya le había dicho que primero tenía que ser reclamado y hasta que no sucediera, se quedaría en la cabaña once. Se cruzó de brazos mientras caminaba y miraba a las otras Cabañas. Una era brillante, un rojo trabajo de pintura desagradablemente real, como si el color había sido salpicado con cubos y el techo estaba forrada con alambre de púas. Una cabeza disecada de un Jabali colgaba sobre la puerta, y sus ojos parecían seguirlo. Dentro podía grupo de niños de aspecto sobre la media, niños y niñas, haciendo lucha de brazo y discutiendo en mientras sonaba la música rock. El más ruidoso era una niña tal vez trece o catorce. Llevaba una camiseta parecida a la de los Sátiros pero esta con un pegaso debajo y con una chaqueta de camuflaje. Se concentró en Percy y le lanzó una burlona sonrisa con maldad. Como no le gustaba, Percy entrecerró los ojos y usó un poco de chacra para hacerlos parpadear en su rojo Sharingan por un momento. Sonrió con sorna cuando vio que la chica se encogía y miraba hacia otro lado.

—¡Oye, Chiron! ¿Eres el único centauro aquí?

—Sí...—dijo Chiron con tristeza—Me temo que mis parientes son salvajes y bárbaros. Puede que los encuentres en el desierto o en eventos deportivos importantes. Pero no los verás aquí—Percy asintió, pensando en cualquier cosa que pudiera cambiar el tema de su pequeña charla.

—Dijiste que te llamas Chiron. ¿De verdad...?—Él le sonrió.

—¿El Chirón de las historias? ¿Entrenador de Hércules y todo eso? Sí, Sr. Jackson, soy yo

—Hmn…Pensé... Disculpe la pregunta pero ¿No debería estar muerto?—Chiron hizo una pausa, como si la pregunta lo intrigara.

—Honestamente, no sé si debería ser. La verdad es que no puedo estar muerto. Ya vez, hace eones…— Percy ni siquiera parpadeó. ¡Diablos! ¿Fueron eones?— los dioses me concedieron mi deseo. Podría continuar el trabajo que amaba. Podría ser un maestro de héroes mientras la humanidad me necesitara. Gané mucho de ese deseo... y dejé mucho. Pero todavía estoy aquí, así que solo puedo suponer que todavía me necesitan.

Percy tarareó. Dudaba que a alguien le gustaría ser profesor durante tanto tiempo. En las Naciones Elementales habia Shinobis que siempre entrenaban a un solo equipo y luego simplemente dejaban el trabajo de ser un maestro detrás porque no era para lo que habían firmado cuando decidieron ser un shinobi. Otros pensaban que ser un maestro era una misión, o al menos la mayoría de los Chunnins que enseñaban en la Academia trabajaban allí porque no tenían otra oportunidad y tenían que hacer la misión. Percy reflexiono. Ahora que lo pensaba, Umino Iruka (que había sido el maestro de Sasuke y es la única razón por la que lo conoce) había sido el único maestro en la Academia que realmente le gustaba su trabajo.

—¿Nunca se vuelve aburrido?

—No, no—dijo—Horriblemente deprimente, a veces, pero nunca aburrido

¿Deprimente? Percy miró sus pies por un segundo. Tal vez lo era. Entrenar a alguien, aprender sobre ellos, sentirse orgulloso de ellos y luego ver asesinados a sus preciosos alumnos a una edad temprana o antes de que pudieran saber realmente cómo era la vida. Si... Era deprimente.

—Oh, mira—dijo Chiron, haciendo que Percy lo mirara— Annabeth nos está esperando.

Una chica rubia, la misma rubia que había estado allí cuando se desmayó en su pequeña pelea con el Minotauro, y que estaba junto al Sr. D. estaba leyendo un libro frente a la última cabaña a la izquierda, la número once. Los ojos de las chicas eran grises como otros campistas que Percy había visto cerca de la cabaña seis. Percy entrecerró los ojos. Cabina seis... ¿No era esa la cabaña de Athena? Sus ojos se estrecharon aún más de que una sonrisa se abriera paso en su rostro. ¡Oh ho ho ho! Éste se designará como 'Enemigo' en el Libro de Bingo. No le gustaba de todos modos. Percy hizo una pausa. Pero... Tal vez debería darle una oportunidad... Cuando la alcanzaron, la niña miró a Percy críticamente. Percy levantó una ceja cuando niña resopló con arrogancia. Olvídate de cualquier oportunidad que le iba a dar...

—Annabeth— dijo Chiron—¿Piensas que recuerdas al Sr. Jackson?—La niña asintió cuando Percy la miro indiferente— Tengo clase de arquería de maestros al mediodía. ¿Te llevarías a desde aquí?

—Sí señor— Percy casi gime. ¿Por qué él?

—Cabaña once—le dijo Chiron a Percy, haciendo un gesto hacia la puerta—Siéntete como en casa.

Percy le sonrió un poco al ver la cabaña. De todas las cabañas, once se parecía más a una vieja cabaña de verano. Era simple, pero le dio la sensación de calor que realmente lo hizo sentir bienvenido, como llegar a la casa de tu primo más querido. Percy pensó que tal vez era porque haría que los niños no reclamados y los que no tenían una cabaña sintieran que era su hogar. Ella parpadeó al ver el caduceo en la entrada. Ah... Iba a quedarse en la cabaña de su primo Cabaña Hermes entonces...

En el interior, estaba lleno de gente, muchos niños y niñas, mucho más que el número de literas. Percy negó con la cabeza tristemente al ver bolsas de dormir extendidas por todo el suelo. Si tuvieran más cabañas, esto no sucederá. Estaba seguro de que a su tía Hestia no le importaría si los niños no reclamados se quedaran en su cabaña... Si tuviera uno, eso es... Chiron se quedó dónde estaba y Percy no se sorprendió al ver a todos los campistas inclinándose respetuosamente.

—Bueno, entonces—dijo Chiron—Buena suerte, Sr. Jackson. Te veré en la cena. Se alejó galopando hacia el campo de tiro con arco. Percy estaba parado en la entrada, mirando a los niños. Ya no se inclinaban. Lo estaban mirando fijamente, midiéndola. Percy se cruzó de brazos y levantó una ceja.

—Sé que soy hermoso, pero no necesitas mirar tan fijamente. Si toman una foto les durara mas—Algunos de ellos parecían divertidos mientras que otros resoplaban para ocultar su sonrisa.

—¿Bien?—Annabeth dijo groseramente.—Sigue.

Percy se encogió de hombros, entró en la cabina esquivando graciosamente una trampa en la entrada y levantó una mano en señal de paz interrumpiendo que Annabeth estaba a punto de hablar.

—¡Yo, soy Perseus Regulus Jackson, un placer conocerles!— Él sonrió y se inclinó con toda la elegancia que había reunido de esta vida y la otra—Me quedaré aquí por un tiempo, así que por favor cuiden de mí.

—¿Regular o indeterminado?—un niño preguntó. Nuevamente, Percy interrumpió a Annabeth. Y lo estaba haciendo a propósito solo para que lo sepas.—Indeterminado.—Algunos de ellos gimieron haciéndolo resoplar.—Sí, sí. Ya lo siento por arruinar todos sus sueños, ilusiones y esperanzas… Bastardos

—Padre no está casado. ¿Por qué? ¿Estás interesado?—Una niña dijo con una sonrisa haciendo que Percy la mirara con una expresión en blanco.

—Eso depende de si es guapo… o fiel—Todos se rieron entre dientes y Annabeth se cruzó de brazos, disgustada. Un tipo que era un poco mayor que el resto se adelantó.

—Ahora, no bromees así— Lo ignoraron mientras murmuraban algo sobre su futura madrastra haciendo resoplar a Percy. Estaba seguro de que no iban a dejar de llamarlo así—Bienvenido, Perseus. Puedes tener ese lugar en el piso, justo allí.

Percy miró al chico que tenía unos diecinueve años. Era alto y musculoso, con pelo de color arena y una sonrisa amistosa, una sonrisa falsa y amistosa. Llevaba una camiseta sin mangas de color naranja, cortes, sandalias y un collar de cuero con cuentas de arcilla de diferentes colores. Él también tenía una gruesa cicatriz blanca que iba desde justo debajo de su ojo derecho hasta su mandíbula. Parecía haber sido por algún tipo de cuchilla o cuchilla. Este chico... Percy inclinó su cabeza mientras enfocaba su atención en su aura. Él era alguien que podría dar algunos problemas en el futuro. Era tan falso y su aura mostraba nada más que ambición, venganza y resentimiento. Este era un posible espía o un traidor.

—Este es Luke— dijo Annabeth. Percy casi rueda los ojos. La chica realmente era como sus fangirls. Su voz sonaba como chillaban de lo indo que era. Percy se estremeció al sentir que su corazón saltaba. Luego oró por las Parcas que Annabeth no fuera una fangirl porque si lo fuera, ella iba a hacer la de la niña para los peces en el mar. Los tiburones eran bastante inteligentes; tal vez le darían algo a cambio de una comida gratis?—Él es tu consejero, por ahora.

—Sí, lo sé. Me quedaré aquí porque no estoy determinado. Hurra y esas cosas— Annabeth lo fulminó con la mirada pero Percy simplemente le devolvió una mirada no impresionada

—Esto es correcto—sonrió Luke—No saben en qué cabina te alojarán, así que está La cabaña once lleva a todos los recién llegados, a todos los visitantes. Naturalmente lo haríamos. Hermes, nuestro patrón, es el dios de los viajeros— Patrón. No padre... Ah, el chico tiene algunos problemas profundos con papá.

—"Y estás obsesionado con tu papá y tiene miedo de ser rechazado por él"— Una voz en lo profundo de su mente susurra y Percy parpadea— "No estoy obsesionado con mi padre ni temo el rechazo"—Percy olfateo arrogantemente con la nariz en alto y dijo con la voz más desdeñosa que pudo

—Estas frente a tu futura madrastra y ¿esto es todo lo que obtengo? ¡Como grosero!

Todos se echaron a reír, y eso lo hizo sentir bien consigo mismo. ¡Esas clases de psicología y sociología que tomo estaban sirviendo de algo! Colocando su mochila en su pequeña sección de piso que le habían dado, Percy activo los sellos de seguridad (¿Hola? Cabina del Dios de los ladrones? Él no iba a confiar en que no tocasen nada). En su lugar termino por colocar una pequeña tienda de campaña (con expansión por dntro del tamaño de una mancion) Miró a los rostros de los campistas y entrecerró los ojos peligrosamente activo levemente su sed de sangre, susurro amenazante.

—Traten de tocar todo lo que es mío y están muertos ¿Entienden?— Todos asintieron en estado de shock algunos se encogieron y otros tragaron. Dos niños, gemelos pensó, sonrieron nerviosamente y saludaron.

—¡Sí, futura madrastra!—Todos se rieron de forma un poco incomoda, no Annabeth, por supuesto, la chica era tan aburrida. Percy puso los ojos en blanco.

—Así que... ¿Cuánto tiempo crees que me quedaré aquí?— preguntó.

—Buena pregunta—dijo Luke.—Hasta que estés decidido—Percy lo miró. Traducción: No tenemos tantas esperanzas de ser reclamados, hay algunos de no que nunca han sido reclamados. Fueron olvidados. Percy hizo una mueca. Qué triste... Debe ser tan triste. La mayoría de esos niños deben de pensar que sus padres no piensan que valen la pena. Casi suspira. ¿Pensaba su padre que valía lo suficiente como para ser reclamado? ¿Era lo suficientemente bueno para él?

—Vamos—dijo Annabeth.—Te mostraré la cancha de voleibol

—No estoy interesado—Percy dijo, luciendo bastante aburrido—Ya lo vi

—Venga—La rubia gruñó mientras agarraba a Percy de la muñeca y lo arrastraba afuera, Percy ignoró a los niños en la cabaña que dijeron algo así como 'Adiós madrastra' y entrecerró los ojos. Podría lastimar a la rubia, pero él era ante todo un caballero, incluso si la dama no lo merecía. Cuando estaban a unos metros de distancia, Annabeth dijo:

—Jackson, tienes que mejor que eso—Percy se cruzó de brazos.

—¿Perdón?— La rubia puso los ojos en blanco y murmuró en voz baja: "No puedo creer que pensé que eran el indicado— Percy la miro inexpresivamente. Esta chica iba a salir lastimada si no hablaba como una persona que no dejaba de ser tan molesta.

—¿Y tú punto es?—Percy gruñó—Todo lo que hice fue matar a un estúpido toro y obtuve un collar genial de el—dijo señalando su nuevo accesorio, antes de que pudiera continuar, la rubia siseó.

—¡No hables así!—Annabeth dijo—¿Sabes cuántos niños en este campamento dese haber tenido tu oportunidad?—Esta vez Percy se rió. El tono en su voz decía mucho: ¡Solo eres un niño! ¡No sabes nada! ¡Soy mejor que tú y entrenado más que tú! Debería haber sido yo quien matara a ese monstruo!

¡Ah! Esta niña.

—Te matará, rubia

—Qué…

—Tus celos patéticos. Te matarán algún día. Si no te mata antes tu orgullo y mi actitud de "soy mejor que tú".—Annabeth entrecerró los ojos pero Percy solo sonrió cruelmente.—Necesitabas dejar de pensar en tu pequeña Luke y su linda sonrisa y concentrarte en sobrevivir—le aconsejo. La niña necesitaba una llamada de atención seria. Ella puede saber pelear, pero fuera de la protección del Campamento, Percy dudaba que durara. La chica era mentalmente débil por algo como esto. Se congelaría en una batalla y alguien más tendría que salvar su pequeña vida una y otra vez hasta que comenzara a entender lo que tenía que hacer en su vida.

—T-Tu…

—Se más sobre la lucha y la supervivencia que tú. Yo, y escúcheme bien, soy tu peor pesadilla.

Annabeth abrió y cerró la boca, su cuerpo temblaba mientras se alejaba un paso atrás, respiró hondo y entrecerró los ojos, mirando en dirección a cuatro chicas que caminaban en su dirección. La niña grande de la cabina roja estaba caminando con tres chicas que se parecían a ella. ¿Medas hermanas tal vez?

—¡Bien! ¡Un novato!—La niña grande dijo.

—Clarisse—suspiró Annabeth.—¿Por qué no vas a pulir tu lanza o algo así?

—Claro, señorita princesa—dijo la niña grande. Percy casi resopló por el apodo— Así que puedo pasarte con eso el viernes en la noche.

—¡Erre es korakas!—Dijo Annabeth. Percy levantó una ceja. '¡Ve a los cuervos!'? Esos insultos griegos comenzaban a ser cada vez más extraños. El Sr. D le había enseñado algo cuando le había gritado porque ganó en Poker—No tienes oportunidad

—Te pulverizaremos—dijo Clarisse, pero su ojo se crispó. Se volvió hacia Percy.—¿Quién es este enano?

—Perseus Jackson— Annabeth se limpió la garganta—conoce a Clarisse La Rue, hija de Ares

Percy se encogió de hombros y asintió en reconocimiento. Clarisse frunció el ceño.

—Tenemos una ceremonia de iniciación para novatos—Percy alzo la ceja ¿Fue lo mejor que pudo decir?

—¿Oh?, no me digas...

—Lo que sea. Vamos, te lo mostraré.

—Clarisse…—intentó decir Annabeth.

—Quédate afuera, niña sabía.— Annabeth suspiró y miró a Percy con un poco de miedo y curiosidad, como si quisiera saber lo que iba a suceder. Percy ignoró a la rubia y agarró la mano de Clarisse antes de que la chica pudiera hacer nada. Ella levantó una ceja sin impresionar a la niña grande que lo estaba mirando con sorpresa en su rostro. Tomando una página del libro de otros antes que él, Percy golpeo la frente de Clarisse y esta inmediatamente se derrumbó. Qué raro, la había metido en un genjutsu de muy bajo nivel, pero no era tanto al punto de desmallarse. Percy miró su mano y se encogió de hombros. Bueno, un misterio más para agregar a su lista.

Annabeth se quedó boquiabierta y los compinches de Clarisse se alejaron unos pasos él. Aria suspiró. Y con esto, se alejó, meditando mientras pensaba en la cena.

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Percy no se sorprendió cuando la palabra sobre su "magia" se extendió inmediatamente (Los miembros de la cabaña Hermes lo llamaban a su Super mamá porque tener una Super mamá era mejor que tener una madrastra. Realmente, ¿Cuál es la lógica en esto?). Dondequiera que fuera, los campistas la señalaban y murmura algo hasta que los miraba fijamente. Su humor empeoraba cuando Annabeth comenzó a acecharla. La niña se iba a ahogar si no se detenía. ¿Ya había olvidado pequeña charla? Parecía así. Pero bien, incluso si Annabeth era molesta, ella también era útil. La rubia le mostró algunos más: la tienda de metal (donde Percy hizo una lista de las armas que quería y los chicos estaban más que felices de probar algo nuevo y aceptaron su pedido, especialmente después de que les dijo que conocía a, que era su hermano mayor, parecer), la sala de artes y oficios (donde los sátiros estaban ¿adorando? una estatua de mármol gigante del Dios Pan) y el muro de escalada, este le hizo sentir un poco interesado. El muro de escalada consistía en dos paredes enfrentadas que temblaban violentamente, rocas desprendidas y lava rociada. Finalmente regresaron al lago, donde el sendero conducía a las cabañas.

—Tengo entrenamiento que hacer—dijo Chase rotundamente.—La cena es a las y media. Solo sigue tu camarote hasta el comedor

—Sí... Adiós...—dijo Percy, literalmente evitando a Chase mientras miraba el lago. La rubia gruñó un poco y se alejó. Percy miró a su espalda y se rio entre dientes. Entonces Chase se detuvo por un momento y lo miró.

—Necesitas hablar con el Oráculo—dijo Chase

—¿Quien?

—No ¿quién? Es ¿Qué? El Oráculo. Pregúntale a Quirón—Percy se cruzó de brazos. Ahora esto acaba de ser aleatorio.

Suspiró y miró hacia el lago, sonriendo un poco al sentir el viento tocar su cara. Como estaba ignorando a Annabeth que aún no se había ido, Percy buscó algo que lo distrajera. Lo que no esperaba era ver a dos adolescentes sentadas con las piernas cruzadas en la base del muelle, a unos seis metros por debajo. Vestían jeans azul camisetas verdes relucientes, y su cabello castaño flotaba suelto alrededor de sus hombros. Sonrieron y saludaron como si Percy fuera un amigo perdida hace mucho tiempo. Percy sonrió levemente e hizo lo mismo porque podía sentir que esos dos tenían algún tipo conexión con su padre.

—Son náyades—Percy se volvió hacia la rubia con una expresión en blanco. ¿Quién te preguntó? Es lo que quería decir. Pero estaba demasiado cansado para grosera en este momento.

—Ya veo…

Y con esto, Percy saludó y usó el Shunshin para alejarse de la rubia.

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En la cabaña once, todo el mundo estaba hablando y dando vueltas, esperando la cena. Por primera vez, Percy notó que muchos de los campistas tenían características similares como narices afiladas, cejas levantadas, sonrisas maliciosas. Esos, ella sabía, eran los hijos de su primo. Saludó con la mano y puso los ojos en blanco hacia algunos de ellos y se sentó junto a los gemelos que estaban jugando un juego de cartas, aunque no sabía qué juego, el consejero, Luke, vino después de unos segundos.

—Te encontré un saco de dormir—dijo. Percy alzó la ceja—Tu mochila parece un poco pequeña, ¿necesitas algo?— negó con la cabeza.

—Estoy bien, pero gracias—Él lo miró.

—Si tú lo dices...—Luke se sentó junto a él haciendo que el chico entrecerrara los ojos por un segundo. Pero no hizo nada cuando le empujo la espalda contra la pared.—¿Es difícil el primer día?

—Hm... No mucho...—dijo Percy mientras miraba a los gemelos.—Pero es un poco difisil de creer que existan los dioses...—dijo, interpretando al chico desorientada e incrédulo por un momento. Él quería ver lo que iba a decir.

—Sí— dijo— Así es como todos comenzamos.—La amargura en su voz confirmó que ella sospechaba. Él estaba resentido. Esta información va al libro de Bingo...

—Entonces... ¿tu padre es Hermes?—Percy preguntó. La reacción que recibió no estaba muy lejos de lo que pensaba que iba a ser. Sacó una navaja de su bolsillo trasero y raspó el barro de la suela de su sandalia. Bastante indiferente.

—Sí, Hermes

—El que tiene el Dios Mensajero, ¿verdad?

—Ése es él. Mensajeros. Medicina. Viajeros, mercaderes, ladrones. Cualquiera que use las carreteras. Es por eso que estás aquí, disfrutando de la hospitalidad de Cabaña Once. Hermes no es quisquilloso con quién patrocina

—¿Alguna vez conoces a tu papá?

—Una vez—Percy asintió y miró al techo. Esperaba poder encontrarse otra vez con su padre un día... Luke levantó la mirada y logró sonreír.—No te preocupes, Perseus. Los campistas aquí, en su mayoría son buenas personas. Después de todo, somos una familia extendida, nos cuidamos el uno al otro.

En su mayoría buenas personas... No eres uno de ellos amigo.

—Chase dijo algo acerca de ir al Oráculo, ¿sabes por qué? ¡Oh! también dijo algo más acerca de que yo podría ser 'el indicado'. ¿Sabes a qué se refería?—Luke dobló su cuchillo.

—Odio las profecías

—¿Qué quieres decir?—Su rostro se movió alrededor de la cicatriz.

—Digamos que estropeé las cosas para Los últimos dos años, desde que mi viaje al Jardín de las Hespérides se volvió agresivo, Quirón no ha permitido más misiones. Annabeth ha estado muriendo por salir al mundo exterior. Acometió a Chiron tanto que finalmente le dijo que ya conocía su destino. Había una profecía del Oráculo. No le contó todo, pero dijo que Annabeth no estaba destinada a ir en una busqueda todavía. Tuve que esperar hasta que... alguien especial viniera al campamento

—¿Alguien especial?

—No te preocupes por eso, niño—dijo Luke—Annabeth quiere pensar que cada nuevo campista que viene aquí es el presagio que ha estado esperando. Ahora, vamos, es hora de la cena— En el momento en que lo dijo, un cuerno sonó en la distancia. Percy sonrió un poco notar que era una caracola. Luke gritó—¡Once, Aquí!

Toda la cabaña, unos veinte niños (incluido Percy), entró en el patio y se alinearon en orden de antigüedad, así que, por supuesto, Percy estaba muerto, algo hizo inclinar la cabeza, lijeramente deprimido. Los campistas también venían de las otras cabañas, a excepción de las tres cabañas vacías al final, y la cabaña ocho, que se veía normal durante el día, pero ahora comenzaba a brillar plateada a medida que el sol se ponía. Subieron la colina hasta el pabellón del comedor y los sátiros se unieron a ellos de prado. Las náyades emergieron del lago en canoa. Algunas otras chicas salieron d bosque. Debieron haber sido ninfas, pensó Percy, ya que literalmente salieron de la madera. Parecy parpadeó cuando vio que una niña, de unos nueve o diez años, se dio la vuelta del borde de un árbol de arce y saltó la colina.

En total, había alrededor de cien campistas, unas pocas docenas de sátiros y una de ninfas de madera variadas y náyades. Percy memorizó sus caras y comenzó a contar cuántos niños había en cada cabaña para poder colocar la información en su Libro Bingo. En el pabellón, las antorchas ardieron alrededor de las columnas de mármol. Un fuego central ardía en un brasero de bronce del tamaño de una bañera. Cada cabaña ten propia mesa, cubierta con tela blanca adornada con morado. Cuatro de las mesas estaban vacías, pero la cabaña once estaba abarrotada. Aria gimió cuando tuvo que tenía que apretarse contra el borde de un banco con la mitad de su trasero colgando.

Percy vio a Grover sentado a la mesa doce con Dionisio, algunos sátiros y un par de gemelos que estaba seguro de que eran niños de Dioniso. Quirón y Legolas estaban a un lado, la mesa picnic era demasiado pequeña para un centauro y un elfo (Percy no se perdió el hecho de que Legolas era, también, el único elfo o medio elfo, en el campamento). Annabeth estaba sentada en la mesa seis con sus hermanos y Clarisse estaba sentada detrás de Percy en la mesa de Ares. El último estaba todo arreglado y parecía una niña, pero estaba reírse junto con sus hermanos y amigos. Finalmente, Quirón golpeó su casco contra el suelo de mármol del pabellón, y todo guardaron silencio. Levantó un vaso.

—¡A los dioses!—Todos los demás levantaron sus gafas.

—¡A los dioses!—A medida que las ninfas de madera se adelantaron con bandejas de comida: uvas manzanas, fresas, queso, pan fresco y barbacoa. Percy inclinó su cabeza deprimido

—Yo quería barbacoa y Dango…— Al escuchar esto, una ninfa de Wood sonrió un poco y chasqueó los dedos. Cuando levantó la vista, Percy le sonrio encantadoramente a la ninfa que sonrojó— ¡Eres Increíble! ¡Enséñame tu genialidad! ¡Enséñame cómo hacer que el Dango aparezca de la nada!—Mientras la Ninfa se alejaba, miró plato lleno de Dango de todos los sabores— ¡Dango! ¡Mi Precioso! ¡Te extrañé mucho!

Todos en la me resoplaron y se rieron entre dientes. Percy olfateó y miró su vaso vacío. Entonces Luke dijo;

—Háblale. Lo que sea que quieras sin alcohol, por supuesto—Percy parpadeó.

—Coca-Cola de cereza.—El vaso lleno de caramelo líquido. Sus ojos brillaban.—Coca-cola de cereza azul.— La soda se convirtió en un tono familiar de azul que le hizo pensar en su mamá. Sonriendo levemente, Percy bebió su Coca-Cola antes de mirar a su alrededor todo el mundo se estaba levantando así que los siguió y tomó su plato con elle, ya que vio que todos llevaban sus platos hacia el fuego en el centro del pabellón

—Vamos—le dijo Luke, haciendo que Percy parpadeara. A medida que se acercaba, Percy vio que todos tomaban una porción de su comida arrojaban al fuego, la baya de paja más madura, el trozo de carne más jugoso, el panecillo más cálido y mantecoso. Casi le da un puñetazo a Luke cuando le murmuró al oído:

—Ofrendas a los dioses. Les gusta el olor— Percy casi resopló pero no dijo nada por la forma en que Luke lo miraba. Se acercó al fuego inclinó la cabeza y arrojó un racimo de uvas rojas y gordas—Hermes…—Percy fue la siguiente, arrojo parte de su barbacoa y Dango.

—Para ti, papá...—Hizo una pausa y se comió un poco de Barbacoa y sus preciosos Dangos antes de tirar resto al fuego y decir con voz solemne—Tía Hestia, tío Hades, Tyche y los dioses menores... solo... solo para que sepan que no han olvidado y que hay alguien que todavía cree que todos necesitan más atención y respeto que lo que la gente les da...—Percy parpadeó y sonrió mientras olfateaba el aire. No olía a comida quemada, sino combinación de olores. Cada uno único y diferente. Percy estaba seguro de que representaba a todos esos dioses a los que acababa de hacer la ofrenda.

Al volver a su asiento, le preguntó a su nueva mejor amiga (la ninfa que podría hacer Dango) por más de sus preciosos. En respuesta, la ninfa sonrió y chasqueó los de otra vez haciendo no uno, ¡pero tres grandes platos de Barbacoa y Dango aparecer! ¡Realmente necesitaba aprender a hacer eso! Percy comió más felizmente y conversó con la ninfa que estaba más que contenta de responder sus preguntas sobre las ninfas. El tiempo pasó, y cuando Percy finalmente prestó atencion a lo que sucedía a su alrededor, todos habían terminado de comer y Quirón golpeó casco otra vez para llamar su atención. Dionisio se levantó con un gran suspiro.

—Sí, supongo que será mejor que diga hola a todos los mocosos. Bueno, hola. Nuestro director de actividades, Chiron, dice que la siguiente captura es la bandera del viernes La cabaña cinco actualmente tiene los laureles.—Percy frunció el ceño cuando un montón de vítores se levantó de la mesa de Ares.—Personalmente—continuó su primo—no me importa nada, pero felicidades. Además debo decirles que tenemos un nuevo campista hoy. Perseus Regulus Jackson—solto con una sonrisa que quito inmediatamente y entrecerró los ojos en dirección a los campistas que habían gritado de sorpresa. Percy se levantó y realizo una leve reverencia diciendo

—Por favor, cuiden de mí.

—Así es. Hurra, y todo eso. Ahora corran junto a tu tonta fogata.—Todos vitorearon y se dirigieron hacia el anfiteatro, donde la cabaña de Apolo con un canto. Percy vio mientras cantaban canciones de campamento sobre los dioses y comían s'mores (le encantaban los s'mores) y bromeaban. Más tarde en la noche, cuando las chispas de la fogata se curvaban en un cielo estrellado, el cuerno de la caracola voló de nuevo, y todos los campistas regresaron cabañas.

Con todo este había sido un buen día, pero…

¿Por qué sentía que se olvidaba de algo?

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Continuara

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Omake:

¡Un Demonio en el Atico!

¡Parte 1!

—Estoy muerto—Se quejó William mientras hacia movimientos de estriación y sus huesos crujían. Percy Lo miro con sorna y Tsuna los miro a ambos con diversión.

—Bueno, eso obtienes por la cantidad de… ah, diversión que tuviste anoche—William se tensa.

—No es lo que piensan.

—Oh? Y como llamas entonces a los ruidos que escuchamos anoche en tu ático ¿Si se puede saber?

William lo miro con la cara más inexpresiva que tenía y contesto.

—Una linda maratón de lectura de la biblia, porque los hombres somos seres santos e inocentes que solo buscamos el camino del bien—ignoro deliberadamente a Percy mascullando un "porque obviamente somos católicos, aun siendo hijos de dioses Griegos"

—Realmente, no es lo que piensan.

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*Existen dos tipos diferentes de Elfos: Los Elfos domésticos (de Harry Potter) y los Elfos Antiguos (Del señor de los Anillos) ósea los Altos Elfos. Los Elfos domésticos son elfos corrompidos (como un Orco pues) y que en castigo la magia antigua los obligo a servir a otras criaturas (magos de preferencia) por la eternidad.