Un par de ojos color blanco malva lo observaban curioso, a la espera de una respuesta a la interrogante que había formulado el mayor de los mellizos. Quien sentado junto a su hermana menor querían saber por qué habían escuchado decir al Hokage aquellas palabras con tanto pesar.
Desde la entrada de la sala Tenten había quedado sorprendida ante el horrible recuerdo que había adquirido hace más de diez años. El matrimonio se miró con pánico y la duda creció en la mente de la castaña ¿Por qué sus tiernos hijos tenían que preguntar específicamente eso? ¿Y justo a sus casi siete años?
¡Aún son muy pequeños para entender!
Ella se acercó con cuidado hasta donde estaba el resto de su familia, para poder estar más atenta a las palabras de sus niños.
— ¿Entonces es cierto que te atravesó un árbol? — pregunta con inocente curiosidad Hikari.
— Tío Naruto dijo que necesitaban más ninjas médicos, para evitar otra situación así. — agrega Hizashi con su típico tono serio. Idéntico al de Neji.
El Hyūga suspiro. Nunca espero que sus hijos fueran tan insensibles con un tema así y más cuando sabían que su madre se tensaba al pensar que algo le podría suceder a sus tres regalos, como los llamaba ella.
— No lo atravesó un árbol, solo fueron dos ramas. — menciona Tenten, consiguiendo que la atención de sus hijos se enfocara en ella, que ahora se encontraba al lado del sofá donde los mellizos se encontraban sentados.
— ¿Por qué? —
Neji gruño internamente, a veces odiaba esa inocente curiosidad de su hija. Era uno de los tantos rasgos que había heredado de Tenten, ya que físicamente tanto Hikari como Hizashi eran su viva imagen, resaltando solo el hecho que su pequeña tenía los ojos característicos del clan con un leve tono dorado y Hizashi tenía el cabello un tono más claro que él, pero en cuanto a rasgos, esos gemelos habían sido sacados directamente del cuerpo del Hyūga.
— Para salvarle la vida a Hinata-sama y a su tío Naruto. — respondió el mayor con pesar en su voz.
— Estábamos en medio de la cuarta guerra shinobi y nuestra misión era cuidar de su tío, ya que él fue quien nos salvó a todos, permitiéndonos vivir las vidas que llevamos hoy. — agrega Tenten con una leve sonrisa en sus labios.
— El regañó a Shizune-sama porque habías estado muerto —
— ¿Por qué ustedes dos saben esas cosas? No creo que Naruto se las dijera directamente. — susurra Tenten con duda, consiguiendo contagiar la misma inquietud en su esposo.
La respuesta llego inmediatamente a la mente de Neji. Sus hijos habían estado espiando al Hokage mientras este hablaba con una de las instructoras del cuerpo médico del hospital de Konoha.
— Shizune-sama fue quien ayudo a su padre en la guerra. De no ser por ella no estaríamos aquí. — dice Tenten con pesar, ella realmente estaría eternamente agradecida de los esfuerzos que había hecho la antigua asesora de la Quinta Hokage.
— Pero estamos Tenten. — agrega Neji con voz seria, sorprendiendo a sus hijos por el tono de voz que había utilizado para dirigirse a su esposa. — Ustedes son muy pequeños para saber lo que sucedió en esa guerra, prometo contarles todo con detalle cuando sean mayores. —
Ambos niños observaron a su padre y asintieron de forma perezosa.
— ¿Qué tan mayores seremos cuando nos cuentes todo? — consulta Hikari.
— Cuando pasen sus exámenes chunin, luego de eso les contaremos todo lo que ustedes quieran. — sentencia Tenten, quien no estaba dispuesta a pasar por el mismo interrogatorio de nuevo o al menos hasta que sus hijos tuvieran más de doce años.
— De ahora en adelante les prohíbo que escuchen conversaciones ajenas. — gruñe Neji con voz cansina, bien sabía que sus hijos le harían caso hasta que se olvidaran de esta conversación. — Está bien que el Hokage sea su tío, pero no por eso van a estar escuchando sus conversaciones sin su permiso.
Los mellizos asintieron a la par, sacándole una sonrisa tierna a su madre.
— ¡Ya! Es hora de que vayan a la cama. Mañana Hizashi tiene entrenamiento con Hiashi-sama y Hikari debe ir a casa de Temari. — agrega alegremente Tenten, con la única intención de distraer la curiosa mente de sus hijos.
Desde su asiento Neji solo movió la cabeza de manera afirmativa, hasta que entendió las últimas palabras de Tenten y no pudo evitar sentir un poco de pánico.
— ¿Por qué Hikari debe ir a la casa de los Nara? — pregunta de mala gana el líder Boke.
— Sabes bien que ella y el pequeño Dai son amigos. — responde la castaña con tono de obviedad.
Los mellizos observaban con sorpresa el que su padre se volviera grosero de un momento a otros, ellos nunca lo habían visto hablar de mala gana cuando sus hijos iban agregados a la oración que había formulado.
— ¿A qué hora deberá estar allá? —
— A las nueve. — responde Tenten con tranquilidad.
— Estará de vuelta para el almuerzo, luego entrenará junto a Himawari hasta después de la cena. —
El rostro de la pequeña Hikari se iluminó al escuchar que al día siguiente podría entrenar junto a su prima preferida.
— ¿¡De verdad podré entrenar con Hima-chan!? —
— Así es. — contesta Neji de forma monótona.
— ¡Genial! — celebra la niña con alegría en sus ojos y voz. — Vamos nii-chan, debemos ir a dormir. — agrega la pequeña castaña, consiguiendo sacar de su mundo a su hermético mellizo.
— Yo llevare a Hikari con los Nara, así que no debes preocuparte de nada padre. — dice Hizashi dirigiéndose con respeto hasta su progenitor.
— Gracias hijo. Ahora hagan caso a su madre y vayan a descansar. — la voz de Neji había vuelto a ser esa suave que siempre utilizaba para dirigirse a su descendencia.
Ambos niños se despidieron de sus padres con cautela, esa que habían heredado de su padre y que él se sentía orgulloso de ver reflejada en ellos.
Cuando los dos pequeños Hyūgas abandonaron por completo la habitación fue en ese momento cuando el matrimonio recién pudo respirar con tranquilidad, ante la incómoda situación de la que habían sido participes.
— Espero que reprueben un par de veces sus exámenes antes de que vuelvan a preguntar por ese horrible recuerdo. — sentencia Tenten, dejándose caer en el sofá que había sido ocupado por sus hijos hace unos minutos atrás.
Con poco cuidado Neji se dejó caer a su lado, y como un movimiento ya preestablecido en su vida abrazó a su esposa por los hombros, logrando que esta se apoyara en su pecho con cuidado.
— Un intento va a ser más que suficiente, después de todo son nuestros hijos. — susurra el Hyūga para sí mismo, aunque a su lado Tenten asiente sabiendo que las palabras del castaño son ciertas.
— No quiero volver a pasar por algo así otra vez Neji. — un suspiro sale de los labios de la mujer, consiguiendo que Neji besara su frente como respuesta.
El silencio se hizo presente, pero no les incomodaba, es más se sentían a gusto los dos solos.
— No te preocupes mamá... — dice una tierna vocecilla a sus espaldas, que logra que ambos volteen para encontrar a su hija con la mitad del cuerpo escondido tras la puerta de shōji. — Cuando sea mayor seré una ninja médico, mucho mejor que la quinta. Y me aseguraré de que ustedes sean eternos...
Bueno gentecita, aquí esta la primera parte que intenta aclarar por qué Neji sigue vivo.
Quizás Hizashi no participó mucho en la charla, pero es debido a que su personalidad es como la de Neji cofcofintrovertidocofcof, mientras que Hikari-chan es más habladora como Tenten.
Gracias por sus palabritas y por leer, intentare actualizar pronto...
Nos leemos!
