Era increíble lo rápido que avanzaba el tiempo, era igual de rápido ver como sus pequeños mellizos crecían, al igual que sus sobrinos.

Habían pasado 3 años desde que el más pequeño de la familia Hyūga había llegado, la primogénita del actual clan Sarutobi llegó desbordando incluso más energía que sus dos padres juntos, dándole uno que otro susto a los más veteranos del clan.

También le era raro ver nuevamente a su adorada Tenten en cinta, lo cual lo había tomado por sorpresa.

Cuando se enteró del estado actual de su esposa no fue gracias a un ninja médico o a alguien experto en esas cosas, fue simplemente porque su hijo estaba intentando perfeccionar su uso del Byakugan y la curiosidad le ganó al ver un flujo de chackra individual en el vientre de su madre.

Llevaban más de dos horas entrenando a los niños junto a su prima Hinata y en el transcurso de ese tiempo Hikari y Himawari habían sido quienes más avanzaron, mientras que Hizashi solo se quejaba de que como profesor él Hyūga Neji no estaba ayudando ya que lo desconsentraba al ser su padre.

— Así como voy la pequeña Zuki a sus tres años va a manejar mejor el Byakugan que yo. — se queja el mayor de los mellizos Hyūga.

— Ya alguien mucho menor que tu que es buenísima con el dojutsu familiar. — agrega Hikari desde lejos, haciendo hincapié en que Himawari les llevaba un poco de ventaja, con la única intención de molestar a su hermano.

Una mirada color malva se clavó en la figura de Hikari, quien hoy con sus 11 años ya parecía una perfecta versión de su madre en esos años. Con su cabello tomado en dos coletas y su flequillo cubriéndole la frente.

— No soy mejor que nadie, sólo aprendo lo que ojii-San me enseña. — aclara la dulce Uzumaki desde un costado de Hinata, quien solo observaba como estaba por comenzar un pleito por parte de sus sobrinos.

— Si Himawari es mejor que tu con el Byakugan Hizashi, es simplemente porque ella se esfuerza, a su edad yo también era bueno con mi kekkei genkai y solo fue por entrenar. — agrega Neji con su típico tono serio y su neutra mirada clavada en el mayor de sus hijos.

Hizashi no pudo quejarse ante las palabras de su padre, el bien sabía que tenia razón, últimamente se la pasaba desperdiciando el tiempo que tenia para entrenar jugando con su pequeña prima de tres años y es que la única razón que tenia para hacerlo es que ya no podía jugar con Himawari como antes, ya no la podía llevar en sus espalda como hace un tiempo atrás y la verdad de todo era que le gustaría volver a sentirse hermano mayor, aunque no sabia bien como se sentía eso pues el y su hermana melliza tenían la misma edad.

— Ya es hora de que descansen, pueden ir a ver a Hazuki que está con Natsu-San — agrega Hinata con tranquilidad.

Los tres niños cambiaron sus caras serias por unas alegres, pues sabían que ir a jugar con su pequeña prima les traería más de una risa y uno que otra historia de cuando su tía Hanabi pertenecía los ninjas de élite del clan Hyūga.

— Hinata-sama no debería ser tan accesible, aún si ve que no se están esforzando. — agrega Neji con seriedad.

— Neji-niisan aún son unos niños, no podemos privarlos de su infancia por qué queremos que sean buenos ninjas, que hayan nacido bajo el seno del clan Hyūga no significa que no disfruten de su niñez. — agrega la peliazul.

El Hyuga se detuvo a pensarlo y en el fondo de su mente sabía que su prima tenía razón.

— Tienes razón Hinata-sama, pero aún así no quiero que mi hijo dude de sus propias habilidades, es por esa razón que le exijo al momento de entrenar, para que el mismo se de cuenta que puede dar mucho más de si en cada entrenamiento. — explica el líder del boke con esa seriedad que tanto lo caracterizaba.

Hinata decidió no darle más vueltas al asunto, ya que bien sabía que no debía intervenir en la crianza ajena, ella mejor que nadie sabía lo que era mejor para sus hijos y estaba segura que su primo también sabía que es lo mejor para sus mellizos.

— Es injusto que papá siempre me regañe solo a mí. — se queja el mayor de los mellizos. — Hikari no es tan buena como aparenta serlo; quizás Himawari sí, pero Hikatonta no es tan buena.

— No creo que sea muy justo que degrades a tu hermana sin ella aquí presente, sé muy bien que les gusta gritarse los insultos cara a cara. — dice una voz a las espaldas de Hizashi, quien de la sorpresa activó su Byakugan logrando sorprender a Hazuki que estaba en sus brazos.

Con cuidado el Hyūga volteó en dirección a esa tan conocida y temible voz, esa misma que lo castigaba cuando hacía alguna tontería sin querer.

— ¡Zashi malo! — exclama la pequeña Sarutobi, soltando una carcajada al vez la cara de su primo.

— Ves, Zuki sabe que estabas siendo malo. — ríe Tenten al ver el susto que se reflejaba en los ojos color malva de su hijo, que aún mantenía su línea sensorial activada.

— Mamá... ¿Por qué papá siempre me exige tanto? —

La sorpresa se hizo presente en los ojos castaños de la Kunoichi, ella siempre había estado al tanto de que Neji era mucho más exigente con Hizashi que con Hikari, pero nunca esperó a que su hijo se cuestionara el porqué.

Con calma se acercó hasta él y se puso a su altura, consiguiendo que Hazuki estirara sus brazos para que su tía la cargara.

— En un futuro, tu serás el heredero de la rama secundaria. Sé que piensas que eso es una tontería, pero no lo es, aunque también existe otra razón. — susurra Tenten con paciencia.

— ¿Y esa es? —

— Neji no tuvo la oportunidad de ser entrenado por su padre, quizás durante los primeros años de su vida sí, pero creo que ya no recuerda bien esos momentos más que mal tu abuelo falleció cuando el apenas era un niño, es por eso que te entrena tanto, no quiere que tu algún día sientas que no pasaste el tiempo suficiente junto a el. —

Aún con las palabras de Tenten la duda seguía impregnada en el rostro de Hyūga Hizashi y con lentitud su Byakugan se desactivó al calmarse del susto que le había dado su madre.

— Pero... pero Hikari también es su hija, debería enseñarle de la misma forma que a mi. —

— Neji sabe que Hikari es como yo, aunque ambos parezcan una mini copia de tu padre, Hika sabe muy bien que es lo que quiere...

La Hyūga no logró terminar de hablar, pues el menor dejó salir de su boca una idea sin pensarla.

— Hika siempre a dicho que quiere ser Ninja médico ¿a eso te refieres? —

— Kari Kari ¿one ta? — pregunta Hazuki al escuchar como nombraban a su prima, con quien se llevaba de maravillas al igual que con Himawari.

Ambos Hyūgas dejaron salir una sonrisa, esa niña a veces podía hacerlos perder el hilo de cualquier conversación y no solo a ellos, si no que a todo el resto del Clan.

— Esta con Wari, ¿Quieres ir con ella? — le pregunta Hizashi.

— Shi — asiente la menor.

— Bien, te llevaré con ellas pequeña. — concede Tenten, su atención volvió a su hijo, quien solo le entregó una sonrisa comprendiendo que la conversación quedaría en pausa mientras su madre llevaba a su prima con sus primas.

Tenten se puso de pie, aún con Hazuki en sus brazos.

Cogio la manta de la menor, su juguete favorito y su biberón, para salir del cuarto en el que se encontraban.

— Mamá... — llama Hizashi con nerviosismo. — ¿Puedo practicar mi Byakugan con ustedes? —

Una sonrisa se posicionó en el rostro de la castaña.

— Claro, nos vemos en la sala y ahí me dices cuántos puntos de chakra tiene cada una. — Concede la mayor, atravesando el shoji que la separaba con el pasillo.

Aplicando los sellos correspondientes el menor activo su Kekkei genkai con la única intención de ubicar a su madre y a su prima menor dentro de la mansión.

Pasó desde los empleados, alguno que otro anciano de los que lo odiaban por ser un poco despistado, pero que a veces lo celebraban por ser hijo de su padre, su abuelo Hiashi también apareció en su periférica, el hablaba con su padrino, quien a pesar de estar en casa aún no se quitaba su manto de Hokage, siempre se había preguntado porque el chakra de su tío Naruto era tan diferente al del resto de las personas. Dejo de lado esa inquietud y siguió buscando a su madre.

La encontró cuando todas las Hyūgas se reunieron en la habitación que Hika, Hima y Hazuki utilizaban para jugar, aunque también se encontraba su tía Hinata.

— ¿No se supone que el flujo de chakra no se divide? — se cuestiona el menor, pasando de la red de chakra de su madre hasta la de su tía Hinata. — ¿Porque mamá y mi tía tiene otra red de chakra? —

— ¿Qué estas haciendo hijo? — pregunta Neji, ingresando a la habitación.

La cara de Hizashi seguía con incertidumbre, manteniéndose fija en la dirección que se encontraban todas las mujeres que pertenecían a su familia.

Aún con su línea sensorial activada el mayor de los mellizos se enfocó por un segundo en el rostro de Neji.

— ¿Es normal que la red de chakra de mamá y de tía Hinata tenga otra red de chakra dentro? —

Hola a todos, quiero disculparme con todas esas personas que leen la historia.

La razón de porque no he actualizado es debido a que en el internado/universidad donde estoy estudiando el uso del móvil esta prohibido y a causa de las actividades académicas, deportivas y electivas no había tenido tiempo de poner a trabajar mi imaginación u.u y esa es la única verdad.

Lo más seguro es que vuelva a actualizar en Julio, ya que estaré de vacaciones por dos semanas...

Si aún queda alguna personita por ahí luego de esta vaga explicación xD solo te quiero asegura que me encargaré de terminar esta historia a como de lugar, independiente de que me tarde mis dos años de alumna y si debo seguir escribiendo luego de eso lo seguiré haciendo