Nunca fui muy amante de correr tan temprano. Siempre pensé que tendría que hacerlo sola, no me di cuenta que Shinji se mantenía en forma todas las mañanas antes de que los niños despertarán. Todo empezó cuando Sawako nos informó de que tan duro se rumoreaba el examen práctico de la UA.
Empezamos a ver cómo adaptarnos, 1 semana después de tratar de poner al pie de la letra una rutina, Shinji se dió cuenta que tendríamos que abandonar varias tareas y mi trabajo. Él tenía toda la confianza de que pasaría, lo cual me motivo incluso a comprometerme y abandonar la segunda opción. Un paciente de confianza, recomendado por Tamaki, se quedo a cargo de la administración del orfanato para que Shinji pudiera continuar junto a ellos en el hospital.
Decidí mantenerme trabajando otro mes antes de despedirme de mi trabajo Toneri, mi excéntrico jefe me sorprendió, no me di cuenta que le agradaba, nos trataba igual a todos. Me deseo suerte, dándome un último bono. Me hubiera gustado ver a Midoriya, pero al parecer estaba muy ocupado. Aunque desearle buenos días y desearle mucho éxito ya era una gran alegría para mí. Por eso no esperaba un día ver una dirección y solo 2 palabras."Tienes tiempo?"
Curiosa, no dude en responder, y deje a Sawako. Parada frente a una escuela mirando a muchos alumnos salir fue extraño. Nuevo sin duda, ver tantas caras y la mayoría animados. Me sentí algo incómoda esperando por las ocasionales miradas de personas curiosas.
"Con que está es su escuela, bueno al menos es linda" pensé mirando los cerezos. Ni me di cuenta cuando llego la primavera. Finalmente Midoriya apareció, después de 4 meses estaba emocionada por verlo.
"Midoriya!" No fue sino hasta darme cuenta que lo habia abrazado que me puse roja y iba a soltarlo pero de un momento a otro sentí que todo su peso se me venía encima.
"Mi-Midoriya!?" Tenía que llevarlo con un doctor, debe haber aquí alguno. Ni siquiera lo pensé, concentre toda mi energía en mis brazos y lo cargue.
El susto no duro mucho, cuando despertó me sentí aliviada, solo necesitaba dormir un poco más. Resulta que quería ayudarme un poco y quería prestarme los cuadernos que él ya había memorizado. Conmovida por el amable gesto de mi ídolo me quedé un rato más, solo viéndolo dormir. Más bien, quería asegurarme que descansará. "De dónde saca tanta... fuerza?" Para mí era impresionante, quizás los hombres son así.
Pero, pensandolo bien. También me sorprendió que cargarlo no fuera un problema, el entrenamiento realmente estaba funcionando. Despertó con hambre, le ofrecí mi bocadillo y nos despedimos. Al parecer iba atrasado con algo, pensé en devolverle su amabilidad algún día, cuando tuviera una idea.
Los meses pasaron rápido desde entonces, muchos cambios y con los nervios al tope. Esa mezcla de emoción y nausea, está seria la prueba máxima que determinaría si pude lograr controlar bien mi habilidad, si podría ser una heroína. Casi lamentaba no haber planeado nada en caso de ser rechazada. Tomé un suspiro y salí con prisa, no debía llegar tarde.
Jamás me sorprendí tanto al ver que tan grande era la academia. Había cosas que aún no sabía de mi don, era confuso tratar de entender todo en poco tiempo pero estaba confiada al responder el examen escrito. No pude ver a Midoriya, pero deseaba que pasará al mirar la puerta donde tendríamos que entrar.
Tenía que acumular puntos, mi estrategia era buscar, retener y derribar a los primeros. Solo era cuestión de acercarme lo suficiente, punto trás punto, no tuve tiempo de contar. Pero era difícil, defenderme y no lastimar a los demás que salían en el camino. Sentí que algo me agarró la pierna de repente, aunque elevará mi temperatura no tendría tiempo de escapar. Ni siquiera vi venir al chico que derribo el robot de un solo golpe.
"Estas bien?" Un chico alto de cabello rojo de estilo extravagante me ayudó a levantarme. No respondí, viendo otro robot apuntando hacia nosotros tuve que actuar rápido e interponerme. Generé el pegamento suficiente y por el calor acumulado, las municiones que no pudieron salir hicieron explotar el robot.
"Ohhh! Gracias, no lo ví venir" él chico de repente gritó "Eh! Tu ropa!"
Miré hacia abajo y no me di cuenta que tanto se extendió el calor, las manchas del líquido con el aumento de temperatura habían derretido parte de mi ropa.
"No otra vez!" Seguía echando humo en brazos y piernas, ni mi blusa ni mis pantalones tenian salvación, pero el chico fue amable y me paso su camisa. Le agradecí su ayuda y caminamos juntos a la salida.
"Ah, con que eso era. Creí que te habías lastimado." Dijo cuando me preguntó porque se quemó mi ropa. Me frote los ojos cansada."Mi nombre es Eijiro Kirishima"
"Gracias Kirishima, yo soy Nanami. Es un placer conocerte."
"Nanami? Espera, segura que estás bien?" Trate de caminar normal, pero habia quemado mis zapatos. Me dolía pisar entre los escombros. Lo notó y pidió permiso para cargarme, no viendo otra salida acepte con mucha pena.
"Gracias, eres muy amable." Trate de no sonar tan avergonzada, ajustando mi agarre para no incomodarlo en su espalda. Aunque era obvio que nada podría ocultar mi cara roja.
"Es lo que un hombre haría, además te lo debía. ¿ como piensas regresar a casa?" Kirishima me pusó a pensar.
"Estaré bien. Solo necesito chocolate y mucha agua" Se rió, realmente era una agradable persona. Siempre y cuando no lo viera directamente, ya que no estaba acostumbrada a hablar con chicos de mi edad. No esperaba conocer a un nuevo amigo, pero me dió mucha alegría. Se quedó conmigo otro rato, creo que su curiosidad lo mantuvo entretenido.
Francamente también yo tenía curiosidad por su "Don" era raro para mí estar tan cómoda con alguien, después de un rato. Pero él desbordaba un aura amigable y tranquila, creo que eso me animó más a seguir platicando. Sentados en el pasto de la academia, yo comiendo chocolates y almendras que traje para emergencias. Bebiendo 2 litros de agua.
"No quieres un poco? Tengo mucho" le ofrecí una barra de chocolate pero volvió a negar cordialmente.
"Está bien. Además, prefiero la carne en este momento, vaya que despierta el hambre pelear!"
"Oh, también me fascina! No traje porque no sabía cuánto iba a durar el exámen y no es lo mismo sino está caliente y humeando"
" Jaja, tienes razón." Kirishima se recostó en el pasto conmigo. Me daba cosquillas sentir el pasto pero me gustaba el color, un verde brillante. Otros venían saliendo, algunos de ellos se acercaron a preguntarnos donde hicimos el examen o si alguno conocía al que derribó un robot gigante.
Eso me recordó que Midoriya debería estar aqui. Lo llamé pensando que pudiera haber salido herido pero no contesto. No sabía que hacer. Pero no volví a marcar, por qué en ese breve segundo me di cuenta. Le marque... nunca lo había hecho. Me hubiera trabado otra vez, solo pensar que escucharía su voz tan cerca. No, definitivamente no era buena idea.
" Qué mal que no nos tocó eso." Kirishima parecía genuinamente decepcionado.
"Si..." Escribí un mensaje y aunque no esperaba que contestará en el momento, quería estar segura que al menos estaba bien.
"Te pasa algo?"
"Es... Solo que un a-amigo no me contesta y estaba en el examen" mire mis pies, aún no recuperaba suficiente energía para hacer una capa de pegamento sólido y quizás improvisar unas suelas para caminar. Tenía que esperar, seguí mirando mi celular. Suspiré y luego ví unos zapatos frente a mi.
"Anda, buscalo"
Parpadeé, no me lo podía creer, trate de negarme pero Kirishima sonrió levemente.
"Yo puedo moverme con o sin ellos, no hay problema" Como negarme ante tal confianza, profundamente agradecida nos despedimos con la promesa de regresarle los zapatos otro día.
