Fue una semana muy emocionante. Regresé contenta por hacer un amigo nuevo, Shinji me molestó nuevamente pero en cuanto le conté de mi día a detalle me sentí mejor. Esa semana estuve con los nervios de punta, tan distraída y al mismo tiempo tan apurada al ir tantas veces al hospital con Tamaki y los demás. Siendo el conejillo de indias para su primera ronda de respuesta de sanación.

Cuando llegó la carta y recibí finalmente la respuesta... me quede como momia mientras el mundo giraba a mi alrededor. Me desmaye en algún punto, pero el peso de todo no llegó sino hasta ese día de Abril en que me quede temblando afuera de la puerta. Arregle una vez más el uniforme, acomodando mi cabello por los nervios. Tomando un buen respiro y algo de valor abrí la puerta.

La primera vista antes de mirar hacia abajo otra vez me dio un ligero escalofrío hasta que...

"Nanami?" Cuando miré quien me hablaba, sentí algo de esos nervios desaparecer.

"Kirishima..." sonreía amablemente, me dio ánimo para al menos mandarle un saludo y una tímida sonrisa. Me alegraba saber que también hubiera pasado. Escuchar a los otros preguntarle cosas me dio la oportunidad de buscar un asiento. Tomé el primero vacio que vi, al frente de el chico de cabello ceniza y perpetuo ceño fruncido. Después sentí algo duro por mis hombros y otro chico de lentes se paró a discutir para que bajara los pies.

Todo en esa mañana fue muy raro, pero me hizo muy feliz ver a Midoriya, bueno... me mantenía optimista porque la verdad me desiluciono verlo tan feliz con otra chica. Olvide eso cuando el profesor nos llevó afuera para hacer pruebas físicas. Probablemente estaba en desventaja comparada con otros pero aún así debía intentarlo.

¿Cómo usar mi habilidad para las pruebas? No tenía idea para algunos casos. Correr salió como esperaba, la fuerza salió un poco más alto de lo que esperaba. Di lo mejor de mí, por algo me había entrenado tanto. No podría ver a Shinji si fracasaba, aunque fue un alivio que Aizawa-sensei no hablara enserio. Aunque estar en los penúltimos no era alentador, fuera de eso era agradable la escuela. Todo me sorprendío mucho.

Aunque con el único que hable fue con Kirishima, finalmente conseguí su celular y era agradable tener con quien pasar el almuerzo. Cuando llegó el momento de la clase de héroes, ver el diseño de mi traje en vivo fue curioso, me quedo estrecho y esperaba que las ideas que dí me dieran alguna ventaja.

"Todos se ven... geniales" dije mirando sus trajes, no sentí que el mío fuera igual pero al menos me hacía sentir diferente. Mi traje no tenía mangas largas, parecía una simple blusa y un short con botines largos. Lo más importante eran los guantes blancos, los botines y el cinturón.

Viendo cómo esa chica otra vez lograba que mi ídolo se pusiera nervioso me dió tristeza.

"¿Qué caso tiene?" Murmuré pensando que no me habían escuchado.

"¿De qué hablas?" Kirishima me preguntó pero avergonzada me escape y trate de poner atención.

Terminé con un chico con una enorme cola, esperando nuestro turno mientras miramos a los primeros en acción.

No pude evitarlo, ver a Midoriya manejando la situación con inteligencia fue algo nuevo. Incluso Bakugo me sorprendió con su fuerza, tenía que tomar en cuenta las habilidades de mis compañeros para poder aprender. Así como hacían comentarios los otros compañeros, había detalles que tenía que tomar en cuenta, pensar en mi habilidad y ser creativa para explorar las posibilidades.

Aprendí mucho al terminar, al fin fue nuestro turno como villanos. Ojiro vigilaría la bomba, esperé un piso abajo, pero momentos después viendo el hielo acercarse fue el instinto lo que me hizo actuar. Usando el pegamento para adherirme al techo como columpio y evitar ser congelada, escuchaba a alguien acercarse. Tenía que retroceder, ayudar a Ojiro, así que hice un muro de pegamento y por la temperatura ya empezaba a endurecer. Corrí para bloquear la puerta donde Ojiro se encontraba con la ojiva. Activando los controladores en mis pies y manos para aumentar el calor en descargas súbitas de vapor descongelé sus piernas con cuidado.

Realmente tratamos de ganar, aunque no contaba que esa persona que generaba hielo fuera tan fuerte. Quizás debí usar mi ácido, no, con la temperaatura del lugar no hubiera tenido oportunidad. Al menos cuando salimos me sentí mejor al haber intentado. Y pensé que fue amable el chico de hielo por disculparse.

Después de eso, volver a clases fue agradable. Aunque que después se me acercarán algunos fue muy muy raro para mí. Kirishima fue amable en hacerlos retroceder un poco, es que nunca fui tan buena con la gente. Pero cuando le bajaron a sus ánimos y respire profundo me relaje un poco. No parecían malas personas.

Ojiro era del tipo tranquilo y noble, Mina Ashido era demasiado ruidosa y me intimidaba un poco su... espíritu. Al salir ese día no esperaba que fuera masomenos por una ruta similar el chico de hielo, aunque no lo había notado. Al llegar a casa me sentí agotada pero hablarle a Shinji de mi día era algo que solía hacer antes de dormir.

No esperaba ver un montón de reporteros afuera. Inesperadamente Ojiro fue quien me ayudó a abrirme paso. Y pasé otra mañana sorprendida ante el espíritu de mis compañeros. No sabía que era un delegado hasta que lo explicaron. No supe por quien votar, no podía repetir el boto pero para mí Yayorozu e Iida podrían ser buena opción. Fue cuestión de suerte que acabará votando por ella. Durante el almuerzo al no encontrar asiento ni caras conocidas decidí comer afuera.

El cielo tan azul, el silencio dio una vibra relajada, realmente era bonito estar rodeada de los árboles.

"¿Porqué no hay más gente afuera?" Dije al terminar, mirando las esponjosas nubes.

"Prefiero se quede así" Me asustó la voz que escuche atrás de mí. Recargado en un árbol estaba un chico con el cabello azul oscuro, desordenado y orejas puntagudas. Estaba leyendo un libro, no sabía si responder o dejarlo solo pero cuando noté que el dibujo. Intrigada, guardé mi comida y me acerque.

"Am... de casualidad ese es el tomo 19 de holic?" Eso lo hizo apartar la mirada sorprendido, pero en cuanto quitó la mano de la portada pude ver más allá de las mariposas negras. Sonreí emocionada, mirando a Watanuki en la portada.

"...Si. T-Te gusta?" Sonaba algo nervioso.

"Si... Me fascinaron los primeros, aunque ya no he tenido oportunidad de continuar." Me arrodille lento, aunque parecía algo tenso "Oh, perdón. No pensé si te molestaba. Solo quería ver a Watanuki de cerca"

"...Esta bien." Creo que era un chico tímido, aunque lo único que sabía era que también tomaba clases aquí. Me gustó poder ver la portada tan cerca, disfrute el tiempo que pasamos hasta que se escuchó un anuncio y mucho alboroto adentro.

"¿Qué sucede?" Estaba preocupada, pero este chico me guió tranquilamente.

"Alguien entro al instituto, en casos así hay lugares designados para esperar." Fue lo más que le he escuchado decir, se veía un tanto serio pero lo seguí a otro edificio cercano.

"Esta bien, no es grave. Solo esperemos"

Fue como dijo, unos minutos después otro anuncio especificando la situación me dejo tranquila.

"Muchas gracias" Tenía que regresar, él joven asintió y aunque no me miró directamente me agrado.

"¿Podría verte otro día?" Me dio pena, pero realmente ayudo a mantenerme en calma y pensar que todo estaría bien.

"... Si no te molesta" murmuró otra cosa pero no entendí bien que dijo. Aunque mirando el reloj tuve que despedirme ahora si y correr de regreso al salón.