Notas del autor:
Hola sé que a sido mucho tiempo los dejare disfrutar el capítulo por ahora, ¡nos vemos en las notas finales!
"Close your eyes."
Capítulo 2.
"Dame tiempo…"
Shadow había visto muchas cosas, se había enfrentado a la muerte, a la desesperación y al dolor de perder a María, había hecho frente a muchas situaciones; sin embargo, no estaba preparado para eso…
La vida era tan cruel…
Disfrutando de patearte cuando estas apegado al suelo terregoso, en lo más bajo sin poderte levantar.
Se sentía tan enfermo y cansado, "¿Por qué? ¿Por qué?" era la pregunta que rondaba dentro de su cabeza. El comprendía si la vida decidiera castigarlo, se lo merecía y no lucharía contra ello, él había hecho daño a muchos durante su vida; sin embargo, eso no justificaba que su castigo fuera a coste de otra vida.
Era injusto.
Apartado en el rincón de la habitación se encontraba sujetando a su compañero con fuerza, temeroso a perderlo, a que se desvaneciera en la nada si vacilaba un poco su agarre.
La oscuridad los consumía a ambos ignorando por un momento el transcurso del tiempo, no recordaba cuanto hace que estaba recargado sobre la pared en la esquina más apartada a la entrada de la habitación, ni siquiera recordaba cuando se había movido. Su espalda dolía al igual que sus extremidades, el dolor punzante en su cabeza era un recordatorio de que aún estaba vivo, al igual que el erizo azul en sus manos quien pacifico se rindió ante el cansancio.
– ¿Shadow…?
Se escuchó la pequeña voz en medio del silencio mientras el rechinar de la puerta se presentaba al ser abierta. Pasos tímidos siguieron después del insoportable rechinido, pertenecientes al pequeño zorro que había olvidado en la planta baja de aquel hogar roto.
Por puro instinto Shadow se acurruco aún más, apretando al erizo en sus brazos. La escena era lamentable, era más de lo que Tails podía soportar, pero ahí se encontraba observando a ambos, el como uno de ellos era vencido por el cansancio dejándose llevar por el dulce sueño del olvido, mientras el otro tan solo se dedicaba a torturarse así mismo.
–Yo estuve ahí, y no pude hacer nada –la amarga declaración llego a las orejas del pequeño inventor las cuales se contrajeron debido a la angustia de su significado.
–Solo observe como lo lastimaron una y otra vez –prosiguió el mayor con la mirada perdida, lamentándose, lastimándose a sí mismo ignorando el dolor que provocaban sus palabras al pequeño niño en la habitación –. No hice nada, no después de todo lo que él me ofreció y me regalo, no hice nada…
El silencio se instaló nuevamente, ojos azules parpadearon debido a la picazón en una lucha contra el líquido salino. Tails no quería llorar, ya lo había hecho lo suficiente, el llorar no ayudaba a nadie, por lo tanto se tragó las lágrimas amargas mientras respiraba profundamente pensando en sus siguientes palabras.
–Sé que ya te han dicho esto pero…–su voz era raposa por el nudo en medio de su garganta; sin embargo, las palabras salieron firmes y decisivas–. No fue tu culpa –
–Lo es –aseguro Shadow mirando hacia la nada negándose a mirar al niño al cual le destruyo la vida.
Grandes ojos azules miraron a la pareja, después de todo el desastre y pena que habían atravesado parecía que el mundo estaba más que dispuesto a patearlos.
Tails a un recordaba ese día como si fuera ayer, el día en que la vida se derrumbó a su alrededor, el día en que los ojos de su hermano perdieron su chispa.
No era culpa del erizo oscuro, el cual se encontraba acurrucado con su hermano, lamentándose tras cada minuto que pasaba, el cual huyo debido al miedo, debido al rechazo, debido a la incertidumbre de lo que encontraría, de lo que se había convertido Sonic.
Nunca fue su culpa, Tails lo sabía y durante un tiempo, estuvo buscando al culpable en el cual dejaría derramar toda su ira, su pena y tristeza, lamentablemente ya no estaba, ya habían hecho justicia, pero aun así no era suficiente, nunca lo seria, porque su hermano estaba roto agrietando cada uno de los corazones de los que lo amaban tanto, pero no era el único corazón el cual había sido destrozado.
Shadow estaba hecho añicos, tan irreparable…
No sabía que hacer o decir para traer consuelo, así que simplemente se quedó parado bajo el marco de la puerta, soportando la oscuridad y silencio que los consumía.
Enterrando su nariz sobre las púas desordenadas Shadow se lamentó porque su luz se había ido, la chispa de vida, el calor en su núcleo frio se había apagado y todo era su culpa.
Tal vez las cosas hubieran sido diferente si las decisiones tomadas fueran otras.
–"Me gustas…"–
Meses atrás…
Él no sabía, en realidad nunca entendería…
–Oye Shads.
Nunca encontraba una respuesta o una razón, por la cual…
–Shadow~…
Seguía persiguiéndolo…
–Shads…
Después de todo lo que había hecho, la catástrofe masiva que había provocado su propia mano, el haberlo herido no solo a él, sino a todos sus seres queridos. ¿Por qué? ¿Por qué seguía a su lado? ¿Por qué estar detrás de alguien tan destructivo como él?
–Shadow no me ignores~…
Solo un ser podía tener un corazón tan grande y noble, como para perdonar todo el pasado, adornándolo con una brillante sonrisa.
Solo uno puede existir en un mundo tan lleno de plaga mortífera putrefacta y destructiva de todo lo que tiene vida.
Ese ser tan maravilloso proveniente de la luz, sobra de su oscuridad, vida de su mundo muerto tenía un nombre….
– ¡Shads!
Sonic the Hedgehog.
Pero que ser tan fastidioso…
– ¡¿Qué quieres?! –gruñendo con amargura encaró a su pesadilla, quien burlesco sonreía con todos los dientes demostrando su felicidad al lograr su objetivo.
– ¡Demos una vuelta! –brincando de un lado a otro pidió entusiasmado el velocista azul–. ¡Una carrera vamos solo una!
–Piérdete –fue la respuesta áspera que recibió; sin embargo, eso no apago su entusiasmo demostrándolo en un interminable actitud positiva.
– ¡Vamos Shads! Acompáñame, quiero mostrarte algo –siempre era lo mismo con él, siempre buscaba enseñarle algo nuevo.
– ¿Por qué? –cuestionó con irritación en busca de una respuesta al enigma que era el erizo azul.
– ¿Por qué no? –respondió preguntando evadiendo la cuestión como en otras muchas ocasiones–. Acompáñame –pidió sonriente ofreciendo una de sus manos en invitación silenciosa rebotando sobre sus pies debido a la ansiedad de estar quieto durante mucho tiempo.
Un suspiro fue suficiente como respuesta para Sonic quien sin miramientos tomo una de las manos del agente arrastrándolo tras de sí, provocando gruñidos y gritos de protesta.
Durante los años esa fue la rutina…
Viajes alrededor del mundo, gestos y empujones amistosos, sonrisas que iluminaban el rincón más oscuro, ojos rojos admirando los paisajes, inocentes desviados en ocasiones hacia su compañero.
Todo era perfecto, la misma rutina.
Hasta esa noche…
Sonic lo había llevado a tantos lugares, pero ese era tan diferente.
–¿Qué son…
–Luciérnagas –respondió el menor interrumpiéndolo, observando fascinado a su compañero, quien con grandes ojos escarlatas observaba a su alrededor la hermosa escena llena de luz, a través de los árboles de ese vasto bosque, aún bajo el manto oscuro de la noche.
Shadow no era ignorante, nunca lo fue, él sabía lo que era la lluvia, como se sentía la nieve entre sus palmas, estar plantado sobre la tierra, había aprendido muchas cosas en su estadía en la tierra. En el pasado cuando se encontraba en Ark leyó sobre muchas cosas, sobre los humanos y los animales, sobre el cambio de las estaciones del año, sobre las nubes y arcoíris, sobre tantas cosas que se encontraban en ese maravilloso planeta que anhelaba tanto visitar con María.
Aprendió mucho, pero nunca había experimentado nada hasta el momento que fue despertado por Eggman y aun así, a pesar de todo, no lo disfruto debido al hecho que estaba molesto, esta tan herido y confundido, tanto como para querer terminar con toda esa maravillosa existencia, quería exterminar todo lo que había soñado una vez.
Recuerdos, preciosos recuerdos le impidieron cometer ese error junto a la ayuda de Sonic, que gracias a su grande corazón decidió ayudar a un desconocido como él, abriendo las puertas de su mundo, lo invitó a ser parte de su vida, después de todo el desorden que causo, lo recibió con ambos brazos abiertos, enseñándole en carne propia todo aquello que aprendió en los libro, y se enamoró de todo a su alrededor, de cada pequeña ave en sus manos, de cada delicada flor, de la arena bajo sus pies, de los grandes mares, de cada misterioso lugar que solo Sonic podía mostrarle.
Había tanto que aprender y ver aun…
Una pequeña sonrisa se dibujó en los labios de Shadow, recordando cada uno de los regalos que le otorgo la vida y la maravilla azul a su lado. Mientras sus ojos brillaban de emoción levanto una de sus manos permitiendo que el diminuto insecto descansara sobre ella admirando su pequeño pero hermoso resplandor. La paz lo inundo dejando que arrasara todo a su paso olvidando por un momento quien fue, limpiando todo, dejándolo solo a él y a Sonic en ese enigmático lugar.
Su atención pronto fue robada por su compañero, quien estaba con ambas manos sujetadas en la espalda con la cabeza elevada al cielo nocturno mirando embelesado el regalo de la naturaleza. Notando la intensa mirada rojiza, Sonic una vez más presto atención al macho oscuro.
Shadow nunca olvidaría lo que vio aquella noche, como Sonic era rodeado por las diminutas luces danzantes, que iluminaban la dulce sonrisa sobre su rostro y sus ojos esmeraldas que lo miraban con una emoción que no lograba entender.
Aun manteniendo sus manos sobre su espalda, el erizo azul inclino su cabeza a un lado conservando el mismo gesto en su rostro, ojos verdes se suavizaron aún más provocando ligeros pliegues a su alrededor. Algo en el pecho de Shadow se calentó, el sentimiento se rego por todo su cuerpo abrumándolo por un instante.
Después de esa noche Shadow sabía que algo había cambiado entre ellos…
….
Los días pasaron fluyendo al compás del viento como un rio, dándose cuenta que después de tanto tiempo disfrutaba el estar vivo, el respirar y despertar cada día, le gustaba la compañía hostigosa pero grata de su compañero y se enteró de ello gracias al cálido sentimiento que crecía en su pecho, a las pequeñas sonrisas traviesas que se escapaban de su boca y al sentirse pleno a su lado.
Era algo tan especial, tan mágico que no quería que terminara, pero un día su burbuja se rompió, por un sentimiento tan puro que jamás había sentido.
Todo el tiempo había sabido sobre el dolor, lamentablemente era un experto en ello, pero Sonic quiso enseñarle algo más hermoso, algo que no fuera solo oscuridad, y con el tiempo lo logro, le enseño tantas cosas en el poco tiempo que pasaban juntos, y por primera vez creyó entender todo el panorama que le mostraba y su mundo se escondió detrás de gruesas paredes celosas de mostrar lo que Sonic le había otorgado, pero esa misma creatura tan maravillosa derrumbo todo a su paso con una oración corta pero significativa que lo llevo a niveles de confusión que él no sería capaz de entender.
–Sabes –manos enguantadas jugaron una con la otra demostrando timidez y nerviosismo de su dueño quien sin disimulo alguno aparto la mirada del erizo negro frente a él–. He querido decirte algo hace un tiempo.
Confundido por la clara muestra de vergüenza Shadow solo asintió como respuesta dando entender al otro que lo estaba escuchando.
Ojos verdes se encontraron con los rojos en un acto de valentía, pecho melocotón se inflo al tomar un largo y fresco bocado de aire, labios temblorosos dejaron ir el preciado oxígeno para después una lengua juguetona los hidratara debido a lo resecos que se encontraban.
Mirando hacia el suelo verde y pastoso nuevamente, Sonic se encogió sobre sus hombros haciéndose más pequeño, dejando en claro al mundo como es que quería esconderse.
– ¿Sonic…? –luchando por comprender la incomodidad del más joven, trato de encontrarse con el verde esmeralda de sus ojos inclinándose un poco hacia delante rebuscando entre el rostro ahora enrojecido.
Por un momento creyó ver el arrepentimiento en la postura de la maravillosa creatura frente suyo; sin embargo, de un momento a otro la verdosa mirada llena de una infinidad de emociones se encontró con la suya haciéndolo estremecer por tal intensidad que poseían.
–Me gustas.
Por un momento todo a su alrededor se detuvo, solo eran ellos dos, en ese momento el mundo entero desapareció, debido al hecho de que solo podía mirar al erizo azul quien en un susurro tímido derramo un sentimiento tan puro encendiendo en sí miles de emociones la cuales turbulentas se golpeaban unas contra otras en medio de una tormenta sobre el amplio océano.
La dulce y tierna confesión fue escuchada solo por él en medio de ese gran especio natural que era solo suyo, en la intimidad que solo quería mostrarle a María, ese lugar tan especial al cual invito al único ser en el mundo en el cual confiaba.
La sorpresa debió pintarse en su usualmente estoico rostro debido a la actitud de su compañero, ya que, por primera vez, fue capaz de apreciar la vulnerabilidad del otro: orejas azules contraídas y mejillas sonrojadas demostraban su vergüenza junto al molesto tic inquieto en su pie y ojos verdes negados a mirarlo, manos nerviosas jugaban con el dobladillo de los guantes denotando la incomodidad.
¡Pero bendito caos! que podía decir ante tal declaración, ¿Cómo Sonic podía experimentar tal sentimiento hacia un ser tan destructivo como él? Shadow era solo catástrofe cuando Sonic era creación y protección.
Además… él no sabía lo que era amar no de ese modo. Había amado a María con todo su corazón a un nivel difícil de explicar.
Él no merecía ser amado, no después de María, no después de Doom, no después de todo el daño que había hecho, no merecida ser amado por Sonic.
Perdido en sus pensamientos dejo que el silencio fuera su única respuesta, ojos escarlata se dirigieron hacia el verde pasto bajo sus pies dejando tras de sí un dolorido corazón. Cejas oscuras como la noche se fruncieron en frustración ante los turbulentos pensamientos.
Un suspiro forzado logro que finalmente Shadow mirara a su tímido compañero quien se negaba a mirarlo a los ojos y por un momento se preguntó así mismo si había hecho algo mal, porque Sonic lejos de estar nerviosos como hace tan solo unos minutos, ahora se encontraba tenso masticando su labio inferior mientras parpadeaba ferozmente tratando de desaparecer algo en sus ojos.
Ojos esmeraldas finalmente se dignaron a mirarlo después de una larga pausa de silencio y se asombró por el hermoso brillo que en ese entonces poseían; la vida se reflejaba junto al amor puro e inocente. Una sonrisa cagada de un afecto que no se sentía merecedor se dibujó en el colorido rostro iluminando todo a su paso, jurando por un momento que su corazón se detuvo.
–Shads…
El maldito apodo salió lastimero de los labios temblorosos, por un momento el velocista azul aclaro su garganta sin dejar que la pequeña sonrisa desapareciera.
–No tienes que decir nada…
La oración salió forzada de su garganta, mientras manos enguantadas eran sujetadas una por la otra tratando de mantener al mínimo el temblor en ellas.
–Solo quería que lo supieras –al final su voz se quebró y ya no era capaz de seguir mirando al erizo negro frente suyo. La vergüenza se arrastró por todo su rostro, lo supo cuando sintió como el calor lo consumía, y caos quería tan mal desaparecer, pero la tristeza lo supero ahogándolo, dejándolo inmovilizado.
Shadow lo había rechazado estaba más claro, y eso lo golpeo tanto que sintió sus ojos arder mientras que su sonrisa forzada se desvanecía de su rostro, pero no, él no iba a llorar, sabia el riesgo y se aventuró como siempre lo había hecho; sin embargo, en esa ocasión había perdido y se sentía tan abochornado.
El silencio los consumió nuevamente, siendo interrumpido ocasionalmente por el dulce sonido del viento entre las ramas de los arboles regalándoles su hermosa melodía, perfecta para un momento enigmático lleno de amor y pasión, a diferencia del escenario actual el cual se ahogaba en una tensión tan densa que era palpable impidiéndoles respirar adecuadamente.
– Uh… –el balbuceo salió de la cerrada garganta de Sonic en un inútil intento de romper la incómoda situación –yo… debería irme… -forzando las palabras fuera de su boca enderezo su espalda tratando de marcharse con la cara en alto manteniendo la poca dignidad que le quedaba.
En un parpadeo ojos rojos observaron como el erizo que derramo sus sentimientos solo unos minutos atrás estaba preparando su partida, huyendo de él cargando un corazón roto. Sin estar consiente de sí mismo una de sus manos detuvo al otro al momento que le dio la espalda.
–Sonic… –temeroso murmuró su nombre al momento que sentía como todo en si se retorcía, debido a un miedo irracional instalado en su pecho.
Ojos esmeraldas miraron asombrado a su compañero mientras se giraba sobre sus talones, el agarre en su muñeca nunca se rompió a pesar de sus movimientos. El calor que le proporcionaba esa palma era tan bienvenido que disfruto cada momento de su contacto, porque por primera vez él no lo había iniciado.
Sonic siempre fue consiente del rechazo al contacto que demostraba Shadow; sin embargo, eso nunca le impidió colgarse del brazo oscuro, tomar su mano para arrastrarlo a algún lugar que quería mostrarle, o pasar su brazo sobre los tensos hombros negros en un gesto amistoso, con el paso del tiempo era claro como el rechazo del erizo ónix iba desapareciendo dando la bienvenida solo al contacto de Sonic, quien aprovechaba cada momento excusándose con cualquier cosa solo para tomar su mano, solo para mantenerlo un momento más cerca.
Ahora que Shadow había tomado su muñeca con tal intensidad no provoco más que un fuerte estremecimiento en su cuerpo, enviando escalofríos por su espina dorsal hasta la punta de su cola, disfrutando de cada sensación que le provocaba el macho oscuro con tan solo un rose de sus yemas.
Aguantando la respiración por las miles de sensaciones en su cuerpo y su mente mareada solo miro el agarre entre ambos esperando a que Shadow dijera algo cualquier cosa que consolara a su corazón lastimado. Y por un momento ambos par de ojos se encontraron tratando de leer al otro, el encanto se perdió cuando Sonic coloco su mano sobre la de Shadow en un silencio gesto, el cual le decía que todo estaba bien, mientras le sonreía de manera atormentada.
Apretando los labios en una línea dolorosa Shadow cerro los ojos mientras agitaba su cabeza en negación, provocando que la sonrisa de su compañero nuevamente callera, dejando detrás una mueca fea mientras el agarre entre ambos se apretaba.
No, no quería que todo terminara así, no así, no después de todo lo que compartieron, estaba asustado, tanto como Sonic, asustado debido al rechazo, a quedarse solo, a experimentar algo tan nuevo como lo era el amor, ¿él que podía ofrecerle a Sonic? No tenía nada, solo sangre derramada en sus manos, vidas arruinadas debido a sus arrebatos, gritos y lágrimas que lo perseguían de noche haciéndolo gritar en su solitario hogar, los cuales se desvanecían solo al recordar aquel ser que le sonreía de forma tan amable, que lo miraba como si fuera el ser en el mundo más perfecto, que lo aceptaba tal y como era.
Sonic era su luz, era su mundo ahora, como lo fue María en el pasado, pero de forma tan diferente, era la paz que busco vagabundo por años en un mundo sombrío a sus ojos.
–lo siento…–disculpa dolorosa se derramo de sus labios.
Lagrimas silenciosas se acumularon en las gemas esmeraldas desgarrando el corazón de Shadow al ser la causa de su dolor.
Una sonrisa acuosa se formó en los labios melocotón mientras las lágrimas se derramaban una tras otra dejando tras de sí un espectáculo lamentable.
–Está bien… –susurro Sonic apretando el agarre entre sus manos en un intento de transmitir un consuelo para ambos.
–No… –declaro el mayor mirando al ser destrozado frente su yo.
–Solo dame tiempo… por favor…–suplico observando como la esperanza regresaba al par de ojos húmedos –. Solo necesito eso, solo tiempo.
Un suspiro tembloroso se escapó de los labios de Sonic sacudiendo todo su cuerpo ante la declaración del otro. Sonriente con ojos inundados en lágrimas comprensivas asintió con vigor al ver que no todo estaba perdido.
–El que quieras, toma todo el tiempo que necesites –otorgo con voz temblorosa llena de emoción –. Te esperare el tiempo que necesites…
El eco de sus palabras atravesaron sus orejas, la forma en que sus labios lucían en una sonrisa acuosa pero hermosa, el pliegue de sus ojos demostrando la felicidad que experimentaba, se quedó grabada en su mente, atesorando aquellos gestos solo para él, celoso del mundo quien pedía a gritos la atención de un ser tan hermoso que no se merecían.
Ese divino recuerdo quedo grabado en su mente solo para atormentarlo…
Sonic le regalo tiempo, el cual podía haber aprovechado con alguien más, alguien que no tuviera dudas, alguien que no fuera cobarde, alguien que no tuviera miedo de recibir tal afecto, tal amor tan inocente y puro.
Durante su vida había tenido pocos arrepentimientos y ese fue uno de los cuales le roía hasta el hueso, porque tal vez, solo tal vez, si no hubiera sido tan cobarde, si hubiera dado otra respuesta, si hubiera abierto los brazos y su corazón para recibir el afecto de Sonic todo lo que sucedió después de esa confesión se hubiera evitado.
Sonic habría estado en sus brazos, lo habría protegido de todo daño, de cada golpe, de cada herida, de cada cicatriz grabada en su cuerpo, lo habría llenado de besos en cada parte de su cuerpo remplazando cada hematoma, habría acariciado su pelaje y cada una de sus púas ausentes debido al daño provocado, habría visto brillas sus hermoso ojos esmeraldas los cuales ahora opacos le suplicaban que todo terminara, que diera el golpe final el cual finalizaría con la angustia, piadoso terminaría con su vida dirigiéndolo a la tentadora muerte oscura donde ya no habría más dolor, donde tal vez nuevamente seria libre.
Ahora dentro de esa habitación oscura sosteniendo aquel ser que tanto amaba, suplicaba en silencio a cualquier dios existente que le devolviera todo el tiempo perdido y le permitiera arreglar su error, haría cualquier cosa solo para devolverle la vida a Sonic, estaba dispuesto a cambiar su lugar si era necesario, lamentablemente muy dentro de sí mismo, donde la razón aún se encontraba muy dentro de su cabeza sabía que eso no pasaría, ningún ser divino vendría y repararía sus vidas.
Con esos pensamientos en mente se acurruco más contra su compañero mientras cerraba sus ojos suspirando su olor al momento que enterraba su nariz sobre el pelaje y las púas azuladas.
Ojos escarlatas nuevamente se hicieron presentes en la oscuridad, la determinación se observaba en ellos en el brillo de las lágrimas no derramas en una promesa silenciosa, una la cual prometía enmendar sus errores al amar y proteger al ser destrozado en sus brazos, no sabía cómo ni cuándo, lo único que sabía era que haría sonreír a Sonic nuevamente a coste de su propia vida.
Continuará…
Notas finales:
Vaya después de tanto tiempo por fin logre actualizar esta historia, a decir verdad me sorprendí mucho por los comentarios que recibí, después de tanto tiempo sin actualizar siguieron llegando los comentarios y me hicieron tan feliz, por ello me disculpo por la tardanza, no daré una excusa por mi desaparición, pero si un agradecimiento por su interés y su espera.
Espero de todo corazón que haya sido de su agrado el capítulo de hoy, espero seguir actualizando más seguido ahora que ya encontré el tiempo para seguir con todos mis proyectos.
Me disculpo por las falta de ortografía, por más que revise me es imposible detectar todos mis errores y lamentablemente no tengo el apoyo para evitar estos inconvenientes, solo me encuentro yo sola desarrollando todos mis proyectos por lo tanto me disculpo.
Bueno sin hacerles perder más el tiempo lo último que me queda por decir es pedirle su opinión a través de sus comentarios, me gustaría mucho saber su opinión.
Sin más que decir me despido. Nos estaremos leyendo en los siguientes capítulos ¡Saludos!
