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Hola queridos lectores, lamento mucho la demora pero sigo aqui :D
recuerden que el fic es sin fines de lucro, la historia es completamente ajena a la serie de Hey Arnold, los derechos de los personajes de Hey Arnold no me pertenecen.
La historia es de mi completa imaginacion :D :3
nos vemos abajo
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CAPITULO 3 CORAZON DE HIERRO
¿Cómo ocultar lo obvio? ¿Cómo olvidar lo inolvidable? ¿Cómo seguir adelante cuando la vida te pone de nuevo a prueba de lo que has necesitado como el aire al respirar?
La vida es un infinito de pruebas que a lo largo del sendero debemos ir superando para después superar una mayor y diferente en el mundo, pero ¿Qué podemos hacer cuando nos rehusamos? ¿Huir? Solución fácil o estúpida ¿Cuál es la razón? Escapar nunca ha sido una solución en realidad pero ¿Cómo no verla como una huida fácil y sencilla? El camino más fácil no es el correcto.
Pero cuando la vida está empeñada aunque escapes por el rio más fácil, este siempre te devuelve al mar donde debes cruzar sin temor para entonces llegar por fin al infinito horizonte donde comenzara la aventura…llamada vida.
P.S.
Helga observo por un momento más nerviosa al joven que tenía al frente, después de unos segundos tomo sus cosas para irse, pero él le sonrió deteniéndola de la mano. –Mucho gusto
Ella sintió el tacto frio de su piel, realmente parecía que estaba helado su cuerpo, sintió un mayor escalofrió pero no quito su mano, era extraño pero parecía una fuerza invisible la que estaba impidiéndole hacerlo pese a que su cabeza gritaba que la quitara por la temperatura que enmendaba.
-¿Qué…quién eres? –Dijo cambiando rápidamente su pregunta, por una menos agresiva
-Mi nombre es Alex Tales –Sonrió dulcemente antes de tomar de una mejor manera su mano y posarle sus labios, Helga solo observo detenidamente lo que estaba haciendo aquel joven, provocando que más deseara salir de ahí, había algo que no le agradaba.
-Mucho gusto –Susurro está tratando de hacer un enorme esfuerzo para quitar su mano de la boca de Alex, quien al sentir el rechazo dejo que esta terminara de quitarla.
-¿Y tu nombre es…? –Pregunto con cierto sarcasmo
-Helga –Murmuro la rubia terminando de tomar su mochila –Perdón pero debo irme
-Te acompaño, Helena –Susurro lo último pero la rubia le escucho
-¿Qué?
-Te acompaño ¿quieres?
La rubia le miro desconfiada –Me dijiste Helena –Susurro confundida –Mi nombre es Helga
-Oh, lo siento –Dijo riendo por lo bajo –Creo que suelo a veces cambiar los nombres es algo involuntario, Helena
Helga frunció el ceño molesta –Pues no lo hagas idiota ¿Qué eres retrasado mental o qué? –Cuando termino de decirlo se sorprendió pero lo dicho estaba dicho, ahora no podía pedir disculpas ¿O sí? No claro que no, pensó que no debía además él había comenzado a molestarla, el único que lograba de pronto sacarla de quicio era Arnold, esto era nuevo y solo eran menos de cinco minutos hablando con él. Ya lo odiaba
-Pues para disculparme, te invito un helado ¿Qué dices?
Helga dio media vuelta para terminar de encaminarse a la salida –No gracias –Murmuro alejándose lo más rápido de él, pero al salir del salón choco con alguien, provocando que perdiera el equilibrio y quedo encima de la persona –Lo siento –Susurro, cuando miro para ver quien era la persona con la que había tropezado se encontró con unos hermosos ojos esmeralda que brillaron por un segundo de diferente forma a como la miraba, sintió una pequeña descarga eléctrica sobre su piel, bastante desagradable pero estaba atrapada en la mirada de Arnold, como para reaccionar.
El rubio miro con nerviosismo a Helga, había tratado de sostenerla por lo que se percató de lo que siempre estuvo pendiente de evitar, al ver que ella tenía una mueca de dolor que a no ser que fuera su imaginación se estaba agrandando, ya que podía verlo en la transparente mirada azulada que tenía enfrente–Lo siento Helga –Se Puso de pie para poder ayudarla -¿Estas bien? –Dijo soltándola y dando un paso hacia atrás.
Helga tuvo que esperarse unos segundos más para responder porque el brazo donde la piel de Arnold se había posado comenzó a arderle como una llamarada ardiente –Aja –Murmuro débilmente sin poder evitar tocarse el brazo, comenzaba a sentirse realmente bastante aturdida entre el roce de Arnold y el de Alex, comenzaba a sentir un dolor de cabeza tremendo –Yo…lo siento…yo salí sin fijarme…yo…
-Tienes razón deberías ser más cuidadosa Geraldine –Dijo el rubio frio, tal y como lo recordaba –Veo que no has dejado de ser tan torpe como lo eras antes, además de tu retardo al responder
Helga se molestó demasiado por su manea de responder pero no iba a seguir su juego, ya que conocía a Arnold y su manía de ser su bullying personal desde que entraron a la secundaria pensó que tal vez cambiaria ya que desde su llegada la había ignorado.
Tomo su mochila decidiendo que era mejor irse pero entonces se percató de Alex quien no se había ido, se acercó a ellos con una burlona sonrisa hablo, mirando a Arnold con un brillo de odio. –Lo lamento, fue mi culpa, es que nos acabamos de reencontrar –Y volvió a tomarla de la mano tratando de acercarla lo más posible a ella, lo que provoco era la misma sensación de inconciencia en su cuerpo, la mente seguía ahí pero sus movimientos eran más lentos, le costaba que se movieran cuando ella decidiera, era como si su cuerpo estuviera manipulado… "¿Qué demonios estoy diciendo? Eso ni siquiera es posible ¿O sí? ¿Por qué no podía quitarse, porque no podía rechazarlo? Esto no estaba bien" pensaba la rubia desesperada.
Arnold se tensó, Helga pudo notarlo, ya que vio cómo su mandíbula estaba tensa, sus puños se cerraron a sus costados y no comprendía ¿Qué demonios era lo que pasaba? No sabía cómo había llegado a esto ni porque se encontraba en esa situación ni porque ellos se comportaban de ese modo, sobretodo Alex, a quien acababa de conocer y realmente era un compañero muy raro.
-¿Reencontrarse? –Pregunto el rubio con un ceño fruncido mirando con desconfianza a Alex
-Así es…A… -En ese momento Helga pareció tener una severa sordera, no supo cómo ni porque, lo único que recuerda después de que Alex hablo, es a Arnold halándola hacia el para después estar caminando por los pasillos de la escuela, el ardor en su piel del otro brazo donde Arnold posaba su mano fuertemente y la arrastraba lejos de Alex, de lo que fuera que hubiera pasado, comenzaba a sentir como el dolor de cabeza aumentaba, por lo que las cosas comenzaban a dar vueltas.
-Arnold… -Susurro débilmente deteniéndose –Yo… -Se tomó la cabeza antes de sentir un fuerte vértigo, el rubio pareció darse cuenta porque la soltó, no sin antes empujarla a una de las bancas más cercanas.
-Perdón –Susurro el rubio avergonzado, poniéndose de rodillas después de que la rubia se sentó, tratando de mantener su distancia para no hacerle daño, eso era lo que menos quería, aunque era inevitable al parecer, Helga lo miro por un momento sus verdes esmeralda realmente detonaban preocupación genuina por ella -¿Te mareaste?
-Un poco –Murmuro cerrando los ojos algo mareada aun -¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué me sacaste del salón así?
Arnold se puso de pie alejándose de Helga –Nada –Susurro con la mirada perdida
-¿Nada? –Helga lo miro sin creerle -¿Seguro?
-Si Geraldine –Dijo sonriendo burlonamente –Solo que para la próxima cuando quieras estar a solas con tu novio, procura que no sea en un salón donde cualquiera pueda llegar
-Él no es mi novio –Dijo la rubia molesta y sorprendida de la conclusión a la que había llegado Arnold
-Pues eso no es lo que dijo ese pobre diablo
Helga le miro sin comprender –¿Y que dio a entender según tú?
-Que ya se conocían, que tenían una historia y que no había terminado, que él esta perdidamente enamorado…
-Basta Arnold –La jaqueca no se estaba yendo ni mejorando conforme pasaba el tiempo
-¿Qué? ¿Te molesta? ¿Acaso digo mentiras, Pataki?
-¿Acaso te importa? –Pregunto la rubia poniéndose de pie
Aquella pregunta le sorprendió a Arnold, pero solo fueron unos segundos –No, tienes razón no me importa –Murmuro alejándose –Solo deja de chocar conmigo cada cinco minutos Pataki, detesto tu presencia
-Eres un idiota Shortman –Comento la rubia molesta mirando como daba media vuelta riéndose alejándose de ella –¿Qué demonios le pasa?
A lo lejos le miraba un joven pelinegro sin poder evitar sonreírse de la escena que estaba viendo, todo lo planeado estaba saliendo bien ahora debía continuar con su plan, aquel que había comenzado hace casi cinco años…
"Serás mías Helga, o mejor dicho Helena" pensó el joven mientras caminaba por el lado contrario del pasillo, debía dejar un rato la mente de la joven para que su camino siguiera avanzando por un buen camino como hasta ahora.
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Helga se dirigió aun aturdida por todo lo que había ocurrido ese día, hacia su casa, esperando poder dormirse, seguramente no podría concentrarse en su tarea en ese mismo instante lo bueno es que no era para el día siguiente.
-Ya llegue –Dijo cuándo ingreso a su casa, pero nadie respondió –Mama –Fue a la cocina esperando ver a su madre pero lo que encontró fue una pequeña nota de ella.
"Helga, cariño, tuve que salir de emergencia, tu padre fue a la empresa, pero te deje comida en el microondas, no le abras a nadie.
Te quiero
Miriam"
-Qué extraño –Susurro para ella misma antes de dejar la nota y dirigirse a su alcoba. En todo ese tiempo desde que recordara sus padres no la dejaban sola, siempre uno se quedaba con ella o si no su hermana cuando estaba con ellos, claro, pero sola no la dejaban aunque lo agradecía podría pensar mejor en lo que había pasado…o lo mejor era no pensar.
Se recostó en la cama –Arnold –Susurro sin evitar pensar en la actitud del rubio –Que demonios –Se dio la vuelta para taparse la cara con una almohada, después de unos minutos comenzó a sentir pesadez, entonces…
FLASH BACK (Sueño de Helga)
La lluvia caía sin piedad en su rostro mientras miraba hacia atrás, su casa donde todos adoraban e idolatraban a una persona que no era ella, ella no era nadie, no era importante, era invisible.
Tranquilamente caminaba hacia su objetivo, sin importar el frió que se colaba ya por su cuerpo, era realmente triste mirar aquella niña que había salido sola de su casa, la gente que pasaba a su alrededor no la observaba y quienes lo hacían era con lastima.
Un perro robo su almuerzo, ahora aparte del frio tendría más hambre aun cuando no había nada realmente delicioso en su lonchera, pero le dolió, un carro paso a una gran velocidad cuando esperaba el cruce y entonces había lodo aparte de agua en su cuerpo, aun así siguió caminando hacia donde deseaba ir.
Al llegar lo único que hizo fue quedarse viendo como los demás niños iban acompañados y bien cubiertos de la lluvia por sus padres, sintió un gran vacío en su ser y un sentimiento inexplicable en su corazón, aquello se veía tan ajeno, ellos se veían ajenos a su dolor, ellos no sufrían lo que ella pasaba, eran ajenos e inocentes a lo que ella vivía. ¿Qué era lo que había hecho para…?
-Lindo moño
-¿Eh? –La lluvia había cesado sin darse cuenta y frente a ella había un joven mayor a… -¿Qué? –Era un paraguas amarillo y el niño quien sonreía al frente tenía un impermeable amarillo, su cabeza de balón y unos ojos zafiros, más intensos que los de ella.
-Me gusta tu moño rosa porque es rosa como tu ropa –Susurro el pequeño adelantándose a ella para que ingresara pero cuando volvió a mirarlo para entrar.
-¿Y el niño? –Pregunto algo extrañada, frente a ella con el mismo paraguas que la cubría de la lluvia, con el mismo impermeable se encontraba un joven de ojos zafiros como el niño pero la cabeza…la cabeza no era de balón.
-¿De qué hablas?
-El niño que –Miro al frente y vio su reflejo, ya no tenía tres años…observo hacia el interior del edificio y los que antes eran niños ahora eran jóvenes adolescentes…miro de nuevo al joven.
-Eres muy linda y el rosa siempre me ha gustado –Susurro acercándose, ella dio un paso hacia atrás involuntariamente, estaba algo asustada por el cambio y además aquella persona la ponía de nervios. –Ese moño siempre me gustara –Toco su cabello donde llevaba una cinta en forma de diadema, realmente no se había dado cuenta de ello, bajo la mano para tocarle la mejilla y posterior se fue al brazo, su roce no era agradable en realidad pero había algo que la atraía y no le dejaba pensar con claridad, esa persona se le hacía conocida y al acercarse se percató de que tal vez la había visto en algún lado pero no recordaba….los dedos de él estaban por entrelazarla cuando una sonrisa curva y algo extraña se comenzaba a formar y entonces…
END FLASH BACK
-¡Helga! –Alguien le estaba moviendo, sentía la presión de los brazos pero estaba ardiéndole donde le tocaba y por ello pensaba que seguía dormida pero…abrió los ojos algo molesta por el tacto en su mejilla –Helga…
-¿Qué demonio…? –Miro a quien la estaba tratando de despertar -¡¿Arnold?! –Dijo asustada levantándose de su cama -¡¿Qué demonios…?! ¡¿Qué haces en mi habitación Arnoldo?!
Arnold abrió los ojos sorprendido pero sonrió con culpa –Perdóname pero….llevaba un rato tocando y nadie me respondía y…bueno no….bueno la verdad –Se tocó el cuello nervioso mirando hacia la ventana –Yo…estaba cansado y quise…bueno quise ver si estabas bien…porque bueno…
-Al grano Arnold –Dijo la joven aun molesta con su mejilla un poco irritada por el tacto
-Solo iba a ver que estuvieras bien pero…gritaste –Dijo sonrojado, la verdad es que ya se le había hecho costumbre espiarla antes de que se fuera y quiso hacerlo ese día pero lo que vio no le gusto, pero no podía decírselo, miro hacia el tocador y pudo ver el collar que la rubia había traído en el día, eso explicaba algunas cosas
-¿Grite? –Murmuro aun contrariada -¿Y por eso ingresaste? Seguramente solo fue una pesadilla –Dijo no recordando muy bien su sueño
-Lo lamento…yo mejor me voy –Comento el rubio al azar para después acercarse al tocador –Me alegra que te haya gustado –Susurro tomando el collar
-Si bueno…fue un regalo –Comento la rubia sonrojada –Aunque no has respondido mi pregunta
-¿Cuál pregunta? –Dijo inocente el rubio acercándose para entregarle el collar
-¿Qué haces aquí?
-Ya te lo dije
-Así que solo te preocupaste por mí y viniste hasta aquí para ver que estuviera bien ¿de verdad crees que me voy a tragar ese cuento?
-Solo vine a disculparme, Helga, fui un poco grosero –Murmuro el rubio alejándose un poco
-Claro que lo fuiste
-Por eso vine pero nadie me abría y por eso subí por el árbol
-Aja –La rubia enarco una ceja desconfiada, aunque no entendía porque desconfiaba tanto de Arnold.
-Cree lo que quieras entonces, cabeza hueca –Dijo el rubio fastidiado dando un paso hacia la puerta –Me voy, lamento haberte interrumpido y lo de la escuela, nos vemos
-Oye Arnold espera, tu…
Cuando bajaron a la parte del recibidor apareció el gran Bob con una Miriam perdida al parecer durmiendo ya que la estaba cargando, pero este al ver al rubio bajando de la alcoba de su hija, se sorprendió pero después su rostro fue pasando al color rojo -¡¿Qué demonios significa esto Helga?!
Excelente lo que necesitaba, que su padre desconfiara de ella. Miriam pareció despertar pero cuando miro a la rubia, Helga sintió un leve escalofrió y una preocupación inexplicable, como si anteriormente ya hubiera estado en una situación similar.
Un sueño….un sueño perdido como el que tuvo aquella tarde, ella de niña caminando por las calles, el perro, la lluvia, ignorada…un niño…el moño… golpearon su mente con miles de borrosos y confusos recuerdos sin poder evitarlo tomo la mano del rubio, lo que agrando más la molestia y confusión…hasta que todo se oscureció.
Hola queridos lectores
primero que nada lamento mucho la tardanza de actualizar
pero aqui estoy y seguire como siempre se los he dicho, tuve algunos problemas personales y por eso me ausente ya que habian afectado mi estado y tenia un gran bloqueo al escribir pero aqui sigo :D y creo que el bloqueo esta siendo disipado por fin :D
espero que este nuevo capitulo les guste y les agradezco a cada uno de ustedes por su paciencia y por sus hermosos reviews que son quienes me alientan dia a dia y que ahorita me alentaron ya que de verdad tenia un problema mental no podia escribir :( tenia un bloqueo que no me lo permitia pero gracias a todos los que ultimamente me enviaron review de verdad que al leerlos me ayudaron bastante :D
bueno y como es lunes comenzare nuevamente la dinamica de votacion ¿que les parece? asi que hoy voten por su fic favorito el ganador tendra capitulo doble :D el fin de semana :D ¡votos triples hoy!
los fics
La luz en tu mirada (Continuacion de Amnesia) si no lo han leido tienen que leerlo jejeje :3
Adolescencia
Amarte o Perderte
El diario de Arnold
Amores Extraños
Mismos padres
Rescatame
La vida de los Shortman
Entre el amor y el odio solo hay un paso
Hechizos de amor
El renacer de nuestro amor
Una promesa de amor
Verdad o Reto
Helga Cenicienta
Voten por su favorito
Notas de la autora: Hay un fic que esta por llegar a su final, le dare prioridad para terminarlo :D pero no lo apresurare ya que siento que si apresuro los finales no quedaran como lo tenia planeado pero hay un uno que ya estaba por llegar al final, asi que pronto habra un desenlace ;)
lindo lunes
saludos
