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Este fue el fic ganador de hace dos semanas
aqui esta el capitulo doble como recompensa por la tardanza
disculpenme estuve en cierre de trabajo :(
nos vemos abajo
CAPITULO 4 ¿AMIGOS? I
A veces parece muy trillado el tema del amor no correspondido, amar sin realmente amar, ver sin realmente ver, esperar sin realmente esperar algo, estar ahí pero realmente no estar por aquella persona, los sentimientos son una bomba de azúcar que pueden alimentarte el alma, endulzar tu vida y dar ese brillo que tanto necesitas, pero…
También hacen lo contrario, guardar por tanto tiempo los sentimientos, secretos, lo que te ahoga lentamente cuando no puedes gritar a los cuatro vientos el dueño de tus suspiros, el Angel de tus sueños, el aire que respiras, es algo más melodramático y complicado que palabras a la luna.
Celos malos consejeros que te pueden llevar al borde de la locura o la locura la llevas al momento en que rayas en la obsesión ¿? Miles de estas preguntas trilladas y muy usadas por todos los siglos de los siglos…amen, perdón eso no es nuestro pan de cada día, aunque literalmente si lo es, el mirar a la luz de tu vida a través de la mirada puede a veces no ser suficiente, puede que el sediento se canse de ver por un momento la botella desde el otro lado del estante, puede que para sentirse mejor termine rompiendo aquel obstáculo caprichoso que se interpone en su romance, todo es una línea delgada que se puede romper en cualquier segundo.
Todo por la persona que da luz…o en casos de algunos por lo que crees que da luz a tu vida.
A.P.S
Observaba como Bob Pataki bajaba del piso de arriba, este estaba aún molesto pero preocupado por su hija, cuando vio al rubio solo asintió –Esta mejor –Eso le dio tranquilidad, me puse de pie dispuesto a retirarme pero… -¿Qué paso Arnold?
Me sorprendió un poco al momento en que el viejo Pataki me digiera correcto mi nombre pero después comprendí a que se refería –Lo lamento señor Pataki, yo…
Este soltó un fuerte suspiro como si hubiera estado aguantando la respiración tal vez desde que me vio bajar con su hija, preferí mejor no cuestionarme mucho sobre eso…
-Prometiste mantenerla a salvo
-Lo se…
Bob le miro inquisidora mente –Acabo de ver que ella se puso peor al tocarte ¿Qué tienes que decir a tu defensa?
Baje la mirada avergonzado, sabía que a lo mejor pudo ser un error comentarle parte del a verdad al padre de Helga hace años, pero debía hacerlo para que comprendiera la situación y apoyara más que nunca a su hija porque si yo no podía estar a su lado para… solo quizás...estaría peor, eso sí se volvía a enamorar de mí…o siquiera recordara algo…de mí, pero estaba loco eso jamás pasaría, pues sus recuerdos fueron borrados de su mente, su sentimiento más preciado….pero creí que era lo mejor, es más aun lo creo y…deje de lado mis pensamientos para verla viva….aun.
-Ella no me ama
-Eso no lo…
Le interrumpí moviendo la cabeza furtivamente –No debe amarme y no lo hará, me he encargado bien de eso –Dije con amargura –Ella estará a salvo lo de hoy…solo estaba preocupado por algo…algo que paso en la escuela
-¿Qué paso?
-Lo siento señor Pataki pero no puedo decirle –Suficiente fue con lo que conté esa vez, traicionando un poco a la gente de ojos verdes, suspire pensando en ello, sabía que Bob Pataki no me creyó del todo pero prefiero darme un voto de fe cuando vio que paso con Helga y lo que ella dijo también fue suficiente, también sabía que aun así no iría por la calle contándole a medio mundo lo que sabía, pero ya no podía contarle más, no podía además era ponerlo en riesgo también, si mis conclusiones eran ciertas.
-Bien –Suspiro resignado viendo que no diría nada –Solo prométeme algo –Le mire sorprendido por ello
-Claro… -Dije nervioso -¿Qué es?
-Arnold quiero que la cuides pase lo que pase….mantenla a salvo y…como sea –Esto último note que lo dijo con un dejo de lastima, bien era perfectamente lo que necesitaba, era obvio que el señor Pataki sabia mis sentimiento por Helga, creo que solo un menso no se daría cuenta, o un ciego…sonreí muy a mi pesar y para mis adentros, ya que irónicamente yo era eso y más como Helga siempre dijo…
-Por supuesto
-Miriam recayó después de tantos años…hoy –Le mire sin entender –No se quedó en casa a esperarla como siempre hizo y… -Suspiro –Yo me absorbí demasiado en mis negocios y por un momento…un…momento…sentí que me olvide de ella…de todo en realidad, yo… -Se tomó la cabeza frustrado como no entendiendo ¿Qué había pasado con él?
Ahora si tal vez mis sospechas eran ciertas –Pero… ¿Por qué…? –Pregunte entre sorprendido y melancólico.
-No lo sé… -Me miro algo confundido, sus azules se veían agotados y frustrados, supe entonces que tal vez si…tal vez, pero eso no quitaba que me enfadara un poco por lo que decía. –Solo cuando la vi recordé que…que debía…no que yo quiero…estar junto a…ella, mi…niña pero…
Le mire molesto, no podía evitarlo, cada palabra de él, sabía que decía la verdad pero…imaginarme de nuevo sola a la mujer que amaba…me molestaba.
-Lo siento –Murmuro débilmente ante mi mirada –Estuvo…
-Terrible –Interrumpí con sarcasmo pero él lo ignoro
-Lo sé, pero es algo inexplicable, imagino que a Miriam le paso algo similar aunque no ha dicho nada desde que la encontré.
-Eso veo –Dije mirando a la rubia tirada en el sofá –No se preocupe estaré cerca de ella
-Gracias solo…
-No tiene que decírmelo señor Pataki, lo único que quiero es que ella este bien y estar cerca de ella incluye no lastimarla de ningún modo
Él me sonrió tranquilo –Gracias
Sonreí un momento de vuelta antes de dar media vuelta para irme hacia Susent Arms seguramente mama me estaría esperando con la cena aun. Aunque seguramente sería otro día sin comer, sin poder estar sin pensar en ella. Y ahora con todo esto…menos apetito tenía.
Otro día matándose de un amor oculto. Otro día, otro día sin poder expresar mi secreto.
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Al día siguiente Helga estaba algo distraída, las veces que Lila o Phoebe le hablaban ella prácticamente estaba ida, en su mundo, no respondía, solo pensaba una y otra vez en ese joven que había visto en sus sueños.
Arnold le miraba embobado como siempre, algo que ya no sorprendía a Phoebe o Gerald, Gerald quien aún no aceptaba mucho aquel hecho de que su amigo se hubiera enamorado de la rubia, pero que ahora comprendía porque, había logrado conocer mejor a la rubia después de todo esos años y ahora ambos comprendían y sabían que Arnold de verdad quería a Pataki, aunque este no lo admitiera nunca, algo que les agradaba en realidad, pero…
-¿Arnold? ¡Arnold! –Grito Rhonda al no verse escuchada por su novio
-¿Qué? –Pregunto sobresaltado dejando caer el celular en su bandeja de almuerzo. Él estaba del otro lado de la sala, de donde se encontraba Helga, solo la había visto en el autobús aprovechando que Rhonda estaba platicando con sus amigas, había intentado ver mejor como estaba el día de hoy, para el cada día era más hermosa, hoy llevaba sus jeans con una camisa negra con una calavera en el estampado, su cabello suelto únicamente como adorno un listón negro como si fuera diadema, sin maquillaje, con un suave labial en sus labios, estaba realmente deslumbrante como siempre solía estar, sonrió al ver sus convers negros, le agradaba que aun cuando ella pudiera lucir linda y femenina su personalidad no se iba.
-Te estoy hablando desde hace horas –Dijo colérica, mirando como aun los ojos verdes esmeralda se desviaban de vez en cuando hacia la rubia. -¿Quieres que te traiga un vaso para la baba?
-No digas idioteces Rhonda –Murmuro molesto tomando su teléfono que afortunadamente no había caído en el pudin
-Solo digo la verdad…solo recuerda que soy tu novia
-¿Cómo olvidarlo? –Dijo el rubio sarcásticamente ya que la pelinegra no le estaba dejando ni un segundo solo desde que Helga volvió.
-Hablo enserio Arnold –Dijo está aún más molesta
-Yo también Wellington –Se puso de pie –No olvides que si estás conmigo no es por amor ni yo tampoco, solo te convenía por muchas otras razones ¿Recuerdas? –Tomo la bandeja pero antes de irse la imito como cuando eran niños –"La gente como nosotros no debemos mezclarnos con la plebe, es decir, tu estas bien Arnold y yo estoy bien y la gente tan bien como nosotros debemos juntarnos, tú me entiendes" así que no vengas con tus escenas de celos tontos y donde no hay nada que celar, solo estamos juntos por conveniencia… -Se volvió a incorporar y le dedico una mirada dura y fría –Claro más tu que yo, nos vemos luego
Y con ello se dirigió hacia donde estaba Gerald y los demás chicos, ante la mirada furiosa de Rhonda quien después de esto tomo su bandeja y fue hacia el de las chicas, donde cierto joven pelinegro ya se había acercado.
-Hola Hilda
La rubia rodo los ojos y decidió ignorarlo pero este tomo asiento a su lado.
-¿Quién dijo que podías sentarte tarado?
Phoebe la miro sorprendida, no había visto a su amiga actuar tan a la defensiva y molesta de la nada como antes, al menos no en todo ese tiempo, después de…
-Es un país libre ¿No Hannah?
-¡Es Helga!
Alex le sonrió burlonamente antes de tomarle la mano –Lo lamento mucho, no sé porque lo olvido, tal vez porque ante tan bella mujer olvido todo –Deposito un beso en la mano de la rubia, quien instantáneamente quiso quitarla pero antes de que pudiera, llego otra persona.
-¿Interrumpo? –Pregunto el rubio molesto, sus ojos eran llamaradas verdes intensas ante la escena que presenciaba.
Helga no supo que decir pero sintió su corazón arder en su interior, no entendía porque, ¿Por qué cómo explicar que tu corazón salte emocionado ante aquellas simples palabras llenas de molestia de aquel que es tu bullying personal? No tiene sentido simplemente.
-Un poco –Dijo Alex mirándole con molestia –Estamos almorzando ¿Qué no ves?
Arnold desvió los ojos de este pero aun furioso, se acercó un poco a la rubia -¿Helga?
-¿Qué sucede, Arnoldo? –Pregunto esta algo confundida, por todas las sensaciones que sentía y porque de pronto supo quién era el joven del sueño.
-¿Estas bien?
La dulzura con que le hablo le confundió de momento, que no supo que más hacer que alejarlo. –Si solo trato de almorzar, Arnoldo –Dijo mirando su bandeja únicamente sin hacer caso a los demás
-Siéntate Arnold –Dijo Phoebe amablemente.
-Gracias
La rubia sintió una ola de cosquillas cuando el rubio tomo asiento a su lado, pero de pronto sintió la necesidad enorme de salir corriendo, por todo lo que estaba sintiendo ya que comenzaba a sentirse abrumada.
-Creo que mejor me…
-¿Quieres salir al patio? –Dijo Alex –Te comprendo mi lady aquí está el ambiente algo sofocante y muy… pesado –Esto último lo dijo mirando al rubio, quien enarco una ceja
-Voy contigo, Helga –Dijo el rubio levantándose para acompañarla.
-Yo voy, la verdad es que me hace falta caminar, comí demasiado –Dijo tomándose el estómago el pelinegro sonriéndole con burla a Arnold.
-Bueno…creo que… -Helga parecía estar peor que sorprendida y confundida como los demás hasta que…
-Arnold, cariño, ¿nos vamos? –Le tomo el brazo, el rubio se tensó aún más, no quería irse.
-Perdón Rhonda, pero quiero hablar con Helga con respecto a literatura
-¿Literatura? Tú no tomas…
-Claro que tomo esa materia Rhonda –Dijo rodando los ojos, ¿Por qué se molestaba en seguir algo que ni le interesaba? Ni el mismo comprendía. –Y Helga es mi compañera de trabajo
-Arnold suenas como un novio celoso y posesivo y no precisamente de la que está tomada de tu brazo –Soltó el pelinegro en tono burlón
Helga se sonrojo levemente –Bien…creo que mejor me voy par de zopencos, tanta idiotez de parte de ustedes me ha quitado el apetito –Phoebe le dio una mirada preocupada, por otro lado Lila se puso de pie
-Te acompaño Hel
-Claro
Ambas se alejaron apresuradas de ambos jóvenes y de la princesa celosa quien estaba más que apenada y furiosa con el rubio.
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En la clase de literatura.
Un pelinegro se acercó a Helga quien no se había percatado de su presencia pues estaba concentrada en devorar su nuevo libro, regalo que Bob dejo en su alcoba anoche, no había visto a su madre desde el día anterior y su padre se había ido antes de que ella pudiera decirle buenos días, aunque le dejo el desayuno, pero sintió un fuerte vacío en su corazón aunque a la vez sentía que ya lo había vivido.
-¿Qué es lo que lees, Hillary?
Helga rodo los ojos -¿De verdad? ¿No puedes aprenderlo? ¡Mi nombre es Helga! ¡H-E-L-G-A!
Alex rio burlonamente mientras tomaba asiento a su lado –Lo lamento mucho Helena, pero es que es inevitable
Helga bufo molesta y decidió ignorarlo
Alex la observo en silencio hasta que llego un rubio al lugar. –Perdón pero estas en mi lugar
-¿Quién lo dice, Arnold?
Helga levanto la vista de su libro molesta de que no le dejaran ni un minuto de paz -¿Acaso es el día de los idiotas? –Pregunto molesta mirando hacia la puerta esperando que el profesor Javier llegara pronto para que estos se fueran
-Helga es mi compañera en esta clase
-¿Quién lo dice?
-Lo digo yo –Arnold miro molesto al pelinegro mientras tomaba la banca –Muévete o te muevo
Helga tembló un poco ante la mirada molesta de Arnold, nunca lo había visto de aquel modo.
-Por supuesto… Alex se puso de pie mirándolo desafiante –Alexander –Susurro por lo bajo pero la rubia pudo escucharlo "¿Alexander?" se preguntó internamente, mientras Arnold miraba aun furioso hacia el pelinegro que sonreía.
-Es un idiota –Murmuro la rubia pensando que solamente lo hacía para molestar como con ella. Pero aun así…."A él si le había dicho Arnold, anteriormente y a mi…entonces… ¿Qué…?"
-Buenos días jóvenes
Ya no pudo pensar en ello más por el resto de la clase, aunque tampoco se preocupaba demasiado, solo era un nuevo idiota queriendo hacerse muy rudo como todos, pero ella ya tenía a su bullying personal y tener dos ya era demasiado.
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Al terminar la escuela se dispuso a caminar cuando choco con una persona que para su mala suerte no fue absolutamente nadie agradable para ella.
-¿Por qué no puedes ser menos distraída Pataki?
Helga rodo los ojos mirándolo con fastidio mientras recogía los libros que dejo caer
-No tengo tiempo para tus reclamos, debo irme
-¿A dónde? –Pregunto el rubio tomando un libro para retenerla –Oh, ya se a estudiar seguramente –Dijo burlón –Claro porque tus amigos tienen otras actividades ¿No?
-Claro que tengo…solo…
-¿Qué? –Soltó el rubio sonriendo, no lo podía evitar, le gustaba hacerla sentir que no tenía otra opción más que estar ahí peleando con él, quería que peleara, quería devuelta a Helga, por eso era tanto el fastidio que ejercía pero los papeles parecían haberse invertido, ella no le daba tanta pelea casi nunca o siempre pedía disculpas cuando lo hacía, lo fastidiaba eso, añoraba lo que nunca valoro antes de la confesión… que idiota era siempre se lo decía. –Lila esta en teatro, Phoebe…ah sí se fue con Gerald, claro y veamos a ti no te gusta tanto el teatro –Dijo señalando de pronto el libro que había recogido –Pero te gusta leer demasiado, literatura clásica ¿No?
Helga le trato de quitar el libro que tenía en sus manos pero este lo alejo -¿Te molesta? Quisiera irme ya y no tengo que darte explicaciones de nada Arnoldo
Arnold sonrió –Si un poco…a decir verdad, pues la que choco conmigo fuiste tú, cabeza hueca
-Basta Arnold, ¿Por qué siempre me fastidias? –Dijo bajando la mano y mirándolo con molestia pero sus zafiros también detonaban otra cosa, algo que Arnold no alcanzo a descifrar.
-Yo… -Por un momento no supo que decir, quería gritarle lo que obviamente llevaba años asfixiándolo, quería mandar todo al carajo, esas leyendas, esos rituales, esa maldita maldición…todo…solo quería besarla, por un momento pensó en hacerlo, se acercó un poco ella no retrocedió solo le miraba tratando como de leerlo, pero antes de que terminara de decidirse.
-Vaya aquí estas rubiecita –Dijo Alex mirando a Arnold con algo de molestia, pero sonriéndole amistosamente a Helga -¿Nos vamos?
Helga no entendía nada, le miro con confusión, Arnold se puso un poco más agresivo como lo había visto en la clase de literatura.
-Ella se iba a ir conmigo –Susurro el rubio molesto –Tenemos que ponernos de acuerdo con el trabajo que…
-Si ya sé, pero Helga ya había aceptado a ir conmigo por un helado –Se le acercó un poco más a esta -¿Estas bien?
-Si –Murmuro Helga aun confundida
-Pero Helga no quiere, ira conmigo a su casa y…
Eso la molesto
-Vámonos Alex –Dijo mirando al rubio con molestia, disfrutando aquello, una ola de sensaciones que aún le causaban mucha frustración y molestia cuando se trataba de Arnold –Yo no había quedado en nada con Shortman –Respiro hondamente –Deja de molestarme por favor –Dijo al rubio con toda la indiferencia que pudo pero su corazón se sentía terriblemente doloroso como si llamaradas lo quemaran por dentro.
Alex sonrió triunfante a Arnold pero antes de seguir a la rubia –Ella no esta tan sola ¿Verdad Alexander? Aún tiene un amigo –Rio por lo bajo, Arnold le miraba furioso –Yo, nos vemos después Arnold –Sonrió guiñándole un ojo
-Maldita sea –Susurro el rubio aun sosteniendo el libro, que no había devuelto a Helga, por un instante quiso tirarlo pero por otro…sonrió de lado antes de ir por sus cosas.
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Helga miraba aun con curiosidad a Alex, ¿Por qué había soñado con él? No se conocían, pero en el sueño ella y el eran pequeños ¿Acaso fue hace años? ¿Por qué demonios no podía recuperar aun sus recuerdos? Era frustrante
Su dolor de cabeza continuaba.
-¿Qué ocurre? –Pregunto el pelinegro al sentirse observado por ella.
-Nada –Se sonrojo un poco la rubia al ser descubierta. Alex sonrió dulcemente
-Sabes que eres hermosa
-Gra…gracias, Alex
Este volvió a sonreír mas –A ti, Helga, la verdad es que me gustaría que esto fuera más seguido
Helga le miro un poco confundida -¿Por qué?
Este rio un poco –Porque creo que eres una persona realmente interesante y me…me gustaría ser tu amigo –Se sonrojo levemente
-¿Puedo preguntarte algo?
Alex la miro –Claro
-¿Ya nos conocíamos?
Este sonrió ante la pregunta –Si, nos conocimos –Le miro intensamente por lo que Helga al sentir el escalofrió en su piel alejo la mirada de este.
-Está bien, pero solo amigos –Dijo la rubia seriamente mientras volvía su vista a su helado
-Gracias
Después de platicar un rato y cuando comenzó a anochecer, Helga decidió que era ya tiempo de ir a su casa, por lo que el joven la acompaño.
Ambos venían riendo y jugando, Helga no pensó que fuera tan divertido y simpático el pelinegro realmente se dejó llevar por la primera impresión pero aun así había algo que no la dejaba tranquila mientras caminaba con él, algo en su interior, pero no sabía que era… Alex se despidió de ella antes de llegar al frente de su casa, esta le sonrió dulcemente mientras este se despedía, pero Alex hizo algo que no pensó que haría, le dio un beso muy cerca de sus labios, este se alejó corriendo, ella por un momento sintió una extraña sensación en su estómago de nervios y se sonrojo pero también había algo más…no era que le había desagradado del todo pero….había algo, se dio media vuelta y entonces…
-Vaya hasta que llegas –Dijo molesto un rubio en su pórtico
-¿Qué haces aquí? –Pregunto sorprendida
-Vine a dejarte esto –Dijo dejando el libro en las escaleras de su casa –Veo que te divertiste mucho con tu novio
-Él no es mi novio –Dijo la rubia algo fastidiada y sorprendida –Y aunque lo fuera ¿Qué puede interesarte a ti? ¿Qué no tenías que ir a ver a la princesa?
Arnold apretó los puños, los había seguido hasta Slaussen's pero cuando vio que se tardaban demasiado decidió irse para la casa de la rubia antes de que salieran, pero jamás pensó que vería lo que vio, menos que ella accediera como si nada.
-Ese no es tu asunto pero yo y Rhonda no salimos siempre –Susurro apretando los dientes –El espectáculo que diste fue más que una prueba que son algo más que amigos
Helga le miro con confusión –Es solo mi amigo –Se acercó un poco a Arnold -¿Te molesta tanto?
-¡¿A mí?! –Rio burlonamente pero su corazón lloraba por dentro –No
-Entonces es suficiente con tus escenas de celos, él es mi amigo solo eso, pero aunque fuera algo más no es algo que…
Arnold no lo soporto más la tomo por los hombros, terminando con la distancia entre ellos, un pequeño ardor comenzó por donde Arnold había posado sus manos pero ella no dejo escapar ningún tipo de queja, entonces….la beso, ella abrió los ojos sorprendida, la lluvia comenzó a caer podía sentirla bajar suavemente por su piel, como los labios de Arnold tratando de hacerla ceder, se sentían suaves pero a la vez el ardor continuaba, después de unos segundos sus ojos se cerraron y su mente quedo en blanco…
Hola queridos lectores
disculpen la demora, aqui estoy de nuevo con un nuevo capitulo que espero que les guste
ya no lo subi porque tenia que hacerle modificaciones y en mi trabajo estuve en cierre y por eso hasta hoy logre revisarlo
muchas gracias a todos por sus hermosos reviews :D ya que son los que me animan a seguir escribiendo ;D
espero que les guste
y voten por su fic favorito y esperen una sorpresa mañana por la noche :D
Votos dobles ;D
el ganador tendra actualizacion toda la semana que entra y una sorpresa mañana ;D
ADOLESCENCIA
ENTRE EL AMOR Y EL ODIO SOLO HAY UN PASO
LA LUZ EN TU MIRADA
EL DIARIO DE ARNOLD
AMARTE O PERDERTE
HECHIZOS DE AMOR
MISMOS PADRES
AMORES EXTRAÑOS
RESCATAME
LA VIDA DE LOS SHORTMAN
EL RENACER DE NUESTRO AMOR
UNA PROMESA DE AMOR
VERDAD O RETO
Bonito inicio de fin de semana ;D
saludos desde MEXICO :D
