.
.
.
Hola queridos lectores
lamento mucho la demora pero aqui esta un nuevo capitulo de este fic
espero que les guste
nos vemos abajo
.
.
.
CAPITULO 6 ¿COMO AMAR AL ODIO?
¿Cómo querer a quien o nos quiere? ¿Cómo se puede amar sin ser amado? ¿Cómo decirle a la razón irracional de nuestra alma que no debe posar ojos en una estrella tan lejana? ¿Cómo lograr que la razón no le gane a la locura?
¿Corazón o mente? Esa es la cuestión, en el amor se ama con el corazón ¿O con la razón?
Cuando se ama con conciencia no es realmente malo, pero ya no se deja gobernar por el alma de sentimientos más puros y sinceros hacia los demás, pero ¿Si se ama con el corazón es correcto?
Maldita paradoja, el amor uno de los mil infinitos misterios sin resolver ¿Cómo resolver lo claro? Cuando lo claro no es lo más sencillo…
Solo es cuestión de sentir o no sentir pero sin olvidar razonar cuando sea el momento propio…
H.G.P
Arnold miraba con distracción por la ventana del autobús, realmente solo le importaba que esas personas llegasen a su hogar pero no dijeron exactamente el día, así que solo quedaba esperar.
Esperar pero ¿Por cuánto más tendría que esperar? Estaba cansado de fingir, cansado de estar mirando al objeto de su adoración y no poderla tocar siquiera, porque si lo hacía…si lo hacía.
Suspiro con cansancio mientras el autobús hacia su parada en donde la rubia subía.
En cuanto subió la rubia, este alzo la mirada pero se encontró con una dulce y confundida mirada de esos hermosos zafiros que lo enloquecían ¿Qué demonios le pasaba?
Ella le sonrió dulcemente mientras pasaba a su lado, y recordaba un poco del sueño anterior. Estaba más que segura que era el rubio quien había estado en ese momento, tenía que ser el, debía ser él, al menos eso deseaba con todas sus fuerzas aunque no supiera porque.
¿Enamorarse de tu bullying personal era normal? Esa preguntaba saltaba una y otra vez en la mente de Helga, desde hace tiempo. Pero siempre se quedaba en blanco porque… ¿Cómo justificar amar al odio?
.
.
.
Las clases pasaron con normalidad hasta que Alex decidió que era divertido jugar con la mente del rubio, pues comenzó a seguir a casi todas sus clases a la rubia, quien se miraba algo molesta al principio pero después vio en ella aparte de resignación un poco de diversión con lo que decía de repente el pelinegro. Eso le enfureció, aunque debía controlarse, no quería desatarse problemas él solito.
Pero el pelinegro comenzaba a fastidiarle, además de que…
¿Quién rayos era?
El sabia su nombre anterior al menos con el que era conocido en la tribu de los ojos verdes…Alexander.
¿Cómo lo sabía?
¿Venia de San Lorenzo?
Pero ¿Para qué?
Tomo sus libros cerrando con molestia su casillero, Helga había estado observándolo desde el otro extremo mientras ella buscaba sus propios libros…Arnold era todo un misterio y eso solo hacía que le encantara más.
Pero ¡¿Qué diablos pensaba?! Se sonrojo fuertemente cuando se percató de sus pensamientos.
-¿Y entonces Helga? –Pregunto el pelinegro con seriedad -¿Aceptas la invitación?
La rubia le miro por un segundo más antes de responderle, pero cuando lo iba a hacer, el pelinegro tomo su mano fuertemente y le miraba penetrantemente.
Eso la puso nerviosa pero a la vez sentía que las fuerzas se le iban.
-Yo…. –Enredo su mano con sus libros hacia su pecho y en ese momento sintió un calor interno, era el pequeño collar ¿acaso? No lo entendía pero algo desprendía calor y no era su cuerpo.
-¿Helena?
La rubia se perdió por un momento en su mente…
FLASH BACK
Ella se encontraba en la orilla de un rio, alejada de todos, alejada de aquel hombre que estaba entre las sombras mirándola con frialdad y burla, ella le miraba con enojo, con dolor, con furia, al menos eso se percibía en aquella escena.
La sombra se iba acercando, sintió temor e impotencia, cuando estaba por lanzarle algo que ni tenía idea de que era, apareció un joven rubio con cabeza de balón como…
-Alexander
El rubio no la miro pero al ver a la sombra ataco, por un momento pensó que la salvaría pero entonces…
-¡No!
Alexander era atravesado por una flecha llameante por la sombra, este caía trágicamente a su lado, ella sintió su corazón arder en descontrol total.
-Te dije una vez que no importaba lo que hicieras, tú serias mía
Y con esto último sintió al hombre abalanzarse sobre de ella, sintió sus fuerzas fracasar en el intento de resistirse, pero las llamas eran más fuertes y ver a ese rubio caer a sus pies sin vida, había dejado sin fuerzas aún más.
Grito
Con dolor,
Con amargura,
Con impotencia,
Con coraje,
Grito a más no poder,
Pero ahí solo había sombras llameantes que te engullían y no se podía hacer nada.
Vivir o morir.
Aunque era lo mismo vivir que morir.
END FLASH BACK
Helga despertó de su ensoñación sudada y algo agitada, miro de pronto a su alrededor, no sabía dónde estaba, pero en definitiva ya no estaba en el pasillo, miro un poco a través de la cama donde estaba y entonces encontró a un rubio discutiendo con un pelinegro cuando…
"¡Claro ese rubio del sueño era muy parecido a Arnold!" pensó la rubia algo sorprendida cuando…
-¡No interfieras Alexander! –Dijo en voz más alta el pelinegro, Helga hiperventilo un poco cuando vio que de sus manos salía una pequeña llamarada que provoco que Arnold se alejara.
Sintió su corazón encogerse.
-Vete –Siseo pero lo bastante alto para que ella escuchara, para después dar media vuelta e ir directamente a donde ella estaba -¿Estas bien?
Ella se sorprendió por lo dulce que le hablo pero solo asintió
-Bien –Arnold se sentó –Tus padres vienen en camino, me quedare a hacerte compañía para que no te hagas daño como siempre, torpe –Dijo con la más frialdad del mundo que pudo.
Helga frunció el entrecejo molesta. ¿Cómo era posible que por un momento hubiera considerado….? Se sonrojo
-Nos vemos Hilda –Dijo Alex sacándola de sus pensamientos, aunque también fue con bastante molestia con la que hablo, lo que le sorprendió.
-¿Qué tanto te gusta? –Pregunto el rubio con verdadero enojo ahora sí.
-¿Qué…?
-Te pusiste roja –Explico el rubio molesto
-No…no fue…
-¡¿Qué?! ¿Tanto así, como para que te deje sin habla?
Helga rodo los ojos
-¿Qué no dices nada?
-No tengo nada que decir
-¿Ah no? Solo admítelo, no tiene nada de malo
-¡Ya basta Arnoldo! Prefiero estar sola que escucharte, no eres más idiota porque seguramente sería un delito
Ambos se miraron cuando Helga exploto un poco como lo hubiera hecho si siguiera como la antigua Helga.
Arnold sorprendido le respondió con molestia y simpleza –No es de mi incumbencia pero ese tipo no te conviene
-Eso no debería importarte
-Tal vez, pero aun así no creo que…
-Arnold para ahí ya, por favor, no me gusta Alex, es más si te interesa tanto saberlo, estoy harta de que me persiga como si fuera un pedazo de carne, también porque cada vez que esta el cerca me desmayo u olvido que pasa, por alguna fuerza extraordinaria me siento rara…y no me gusta
-Ya…ya no tienes que darme tantas explicaciones cabeza de chorlito no soy nada tuyo
Helga bufo molesta
-¿Qué?
Ella solamente se cruzó de brazos y miro hacia el otro lado, esperando sus padres no tardaran.
-¿Acaso quieres que algo haya entre nosotros? –Pregunto mientras se sentaba en la cama mirándola con coquetería, pero al ver el sonrojo de ella, ya no le pareció tan buena idea –Helga…
Ella no respondió, no entendía ¿Cómo se enamoraría de alguien como Arnold? Es decir el chico no era malo, pero vamos todo el tiempo le molestaba y la perseguía al menos eso parecía, desde que recordaba el chico era un fastidio y ella era su blanco perfecto y preferido para hacer sus bromas de todo tipo ¿Cómo podía amarlo?
Además amar era una palabra fuerte….
Se sonrojo más, pensar en sus sentimientos por el rubio no estaban ayudándola.
Sintió un roce suave y nervioso en su mano.
-Arnold
El rubio solo miraba atento a como reaccionaba ¿Acaso ella lo empezaba a querer pese a como había sido en los últimos años? Era imposible…solo un masoquista lo haría…
Sonrió irónicamente…vaya paradoja
-No debes enamorarte de…
Ella lo callo –No dije… -Se sonrojo
-Yo no te odio, pero…
-Y yo tampoco te odio, Arnold, a pesar de todo yo…
-Sera mejor que vayamos afuera, seguramente tus padres ya llegaron –Se levantó y se colgó ambas mochilas -¿Vamos?
Helga estaba algo aturdida por todo, el tono con el que le hablaba el rubio era frio y algo distante. –Jamás dije que te amaba –Susurro ella teniendo algo de orgullo también -¿Qué loco amaría a su bullying personal? Porque eso es lo único que hay entre tú y yo, Arnold, adiós
Auch. Pero sin querer su mueca de dolor se tornó en sonrisa, pues él había estado lo bastante loco como para enamorarse de su bullying personal. Lo malo es que ella no se acordaba.
Suspiro.
Trato de tomar la mochila del hombro del rubio pero este no se lo permitió –Te acompaño
-No te necesito
Eso dolió. Porque el si la necesitaba como el aire que respiraba pero no podía decirlo.
Pero quizás una pequeña… -Nunca dije que no te quisiera aunque sea un poco Helga. –Helga le miro sin comprender –Podríamos ser amigos.
-¿Amigos?
-Por supuesto –Se acercó –Quizás eso sea bueno para ambos.
Helga sintió una pequeña daga en su corazón pero no dijo nada solo lo siguió, aún tenía mucho que pensar, sobretodo en sus sentimientos por el rubio ¿Qué era lo que realmente sentía?
Además ese sueño…ese sueño…ese rubio moría por ese hombre sombra…entonces recordó a Alex con una pequeña y llameante flama en su mano…
Sintió escalofríos rogando a los mares que no fuera más que una pesadilla y que lo que vio haya sido su imaginación.
-Ya casi Helena –Susurro un pelinegro desde las sombras mirando irse a los rubios.
Hola queridos lectores
lamento mucho haberme ausentado tanto tiempo pero como dije la semana pasada tuve un pequeño accdiente, ahorita estoy regresando a mis actividades normales, espero que el nuevo capitulo les haya gustado
Mil gracias a todos por sus hermosos reviews y su paciencia, espero sus comentarios
por favor no olviden dejar su voto tambien
saludos
