Gracias a quienes están siguiendo esta historia, espero les agrade el capitulo de hoy.
CAPITULO 3: UN FANTASMA DEL PASADO
El misterioso hombre se acercó a solo unos metros de la chica, quien se puso en guardia al no recibir respuesta sobre su identidad.
-¿En donde está?- preguntó al tiempo que un escalofrío recorrió a Li al escuchar su voz- ¿En donde está Kanon mujer, responde o torturaré hasta que lo digas.
Ella poca atención puso pues su voz le era extrañamente familiar. El guerrero con poca paciencia se abalanzó sobre ella tomándola de los hombros.
-Jamás pensé encontrarte aquí, en compañía de uno de los recipientes de Ares.
-¿Que?
Desconcertada por la mención del Dios de la guerra y por la familiaridad con la que el desconocido le hablaba, no previno el golpe en el abdomen que recibió, cayendo sobre sus rodillas.
-Maldición -dijo molesta tomando aire- no se quien demonios seas, pero terminaré contigo. Aunque me gustaría saber tu nombre antes de hacerlo.
-¿De verdad quieres saberlo mujer? -dijo en tono burlesco su oponente- De acuerdo, pertenezco al batallón de la Llama de Fuego, liderado por la diosa Keres, quien sirve al gran señor Ares, soy el Berseker de la Salamandra de Fuego.
-¿Terminaste con tu presentación? -preguntó tomando impulso para atacarlo- Porque ya es tiempo de acabar contigo.
Ella comenzó a atacarlo a puño limpio, mientras él esquivaba los golpes con dificultad pero una sonrisa en los labios.
-¿Por qué sonríes?
-Te has vuelto ágil y segura -dijo mientras alcanzó a tomarle un brazo hacerla volar por los aires- pero no lo suficiente para enfrentarte a alguien de mi rango. Además, ni siquiera llevas una armadura.
Li cayó al suelo estrepitosamente. Apoyándose para ponerse de pie, se limpió con la mano, la sangre que había brotado de su labio inferior.
-Si crees que por no tener una armadura seré un rival débil te equivocas -dijo mientras elevaba su cosmos y sacaba su Tessen – Se que me reprenderán por usarlo pero alguna ventaja debo tener.
Usando su baja estatura como ventaja, consiguió evitar los golpes que el Berseker lanzaba, causándole algunos cortes con su abanico en las partes descubiertas de su cuerpo. El hombre parecía empezar a molestarse por no poder asestarle un golpe debido a la rapidez con la que se movía, al intentar sujetarla de un brazo ella se da media vuelta con impulso, dándole una patada en el rostro que hace que el antifaz que portaba aquel hombre se caiga, dejando su rostro a la luz.
Al verlo ella se queda petrificada.
-Te pusiste pálida ¿Acaso viste un fantasma?
-A...¿Arioch?
-Si hermosa -dice mientras se quita el casco- tanto tiempo sin verte.
-Tu… ¿Eres un Berseker? ¿Pero como?
-Ese no es asunto tuyo, ni siquiera eres un caballero, dime donde está ese hombre para que pueda llevármelo y te dejaré vivir.
-No. No te lo diré y no dejaré que te lo lleves -dice abriendo su abanico - prometí llevarlo al santuario y lo cumpliré.
-Como quieras linda.
Cuando ella intenta atacarlo de nuevo él arroja tierra sobre sus ojos haciendo que se detenga.
-¡Ahhh! -dice tallando sus ojos- ¿Que clase de guerrero eres para hacer algo tan vil?
-Uno que gana sus peleas -dice elevando un cosmos agresivo y más poderosos que antes- "Llamas de Fuego Rojo"
La técnica del berseker lastima de lleno a Li que debido a la poca visión no logra protegerse a tiempo. El grito de la chica se escucha por todo el bosque, mientras su cuerpo arde en el fuego. Arioch disfruta viendo el rostro de dolor que produce en ella y no se da cuenta cuando es golpeado con extrema fuerza por Kanon, obligándolo a dejar de atacarla.
-Por fin llegaste ex Dragon Marino, justo a tiempo para ver morir a tu amiga.
-Ni siquiera la conozco, déjala fuera de esto. Se que me buscas a mí, así que adelante ¡Pelea conmigo!
Arioch intenta atacarlo pero el peliazul fácilmente detiene todos sus golpes.
-Ese nivel de ataque no funcionará conmigo -dice Kanon mientras se prepara para atacar- Explosión de Gala…
El berseker de la Salamandra se queda pensando al ver que la batalla es más fuerte de lo planeado.
-En otra ocasión -dijo Arioch desapareciendo-.
-Maldito cobarde
El geminiano volteó a buscar a la chica, quien seguía en el suelo. Se acercó y la tomó en brazos.
-Arioch no… -pronuncio ella débilmente-.
-Así que lo conoces. No te preocupes, no dejaré que te dañe.
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Santuario
La noche había llegado, Athena había dado vueltas en su cama sin poder conciliar el sueño desde hacía varias horas, por lo que prefirió tomar su bata de seda blanca y tomar un poco de agua. Inquieta por una sensación que no entendió a lo que se debía, abrió la puerta de su cámara privada y vio luz en el salón patriarcal. Sigilosamente bajó los escalones que comunicaban ambos templos y entró como si estuviera haciendo algo prohibido. Una delicada melodía salía de la cámara del patriarca, hacia donde ella camino despacio y cuidando que nadie la viera. Cuando llegó a la puerta, que se encontraba medio abierta, pudo ver que la habitación solo estaba iluminada por velas y un olor a canela y tabaco salía.
De pronto se sintió mal por espiar a quien le servía tan fielmente y pensó dar media vuelta y regresar a sus aposentos pero el Patriarca percibió la inesperada visita y abrió la puerta sorpresivamente de par en par.
-Mi diosa ¿Necesita algo? Puedo ayudarla en lo que guste.
Sumamente apenada la diosa negó y se disculpó mirando al piso.
-Yo… Solo no podía dormir y salí a caminar un poco.
-Creo que ya somos dos -le dijo Saga sonriendo con complicidad- pase, puedo ofrecerle algo de tomar.
El geminiano camino dentro de su cámara y abrió la puerta del balcón para que el olor a tabaco saliera.
-Perdón por eso -dijo respecto al humo- solo lo hago cuando quiero relajarme.
-Descuida, mi abuelo lo hacía todo el tiempo -dijo riendo- creo que hasta me trae recuerdos agradables.
Saga se sirvió Whiskey en un vaso y ofreció a la diosa, quien solo negó con la cabeza.
-¿Esta todo bien Athena? La he notado tensa.
-No es nada, solo pensaba en todo que ha pasado el santuario, ustedes mis caballeros han sufrido y a veces me pregunto cosas… Tonterías supongo
-Usted sería incapaz de pensar tonterías, es la diosa de la sabiduría. Dígame ¿Que es eso que se pregunta?
-Me pregunto si tienes lo que anhelas. Tu… ¿Eres feliz Saga?
El peliazul se sorprendió con la pregunta y se quedó pensando.
-Ni siquiera se si alguna vez lo fui, mi señora… Yo viví toda mi vida aquí, no conozco nada más y mis anhelos solo se basaron en ser un santo a su servicio. Hasta que claro, cometí horribles pecados en su contra. La verdad es que esta oportunidad de vida que usted me ha regalado, a todos, quisiera vivirla de otra manera pero se que es posible que nunca…
Al ver que Saga había detenido reflexión con mucha tristeza en su mirada, Saori puso sus manos alrededor del rostro de aquel santo, encendiendo su cálido cosmos para reconfortarlo. Él deja correr un par de lagrimas por sus mejillas y se disculpa ante la debilidad mostrada.
-No tienes por que disculparte, yo siempre he admirado tu sensibilidad, tu fortaleza, tu capacidad para reconocer tus errores y querer enmendarlos.
-Athena yo… Yo jamás seré feliz si usted no lo es.
Ella sonríe, separando sus manos de él.
-Yo te traje de vuelta porque quiero verte feliz. A todos mis santos por supuesto pero -se detiene y con voz baja continua- en especial a ti Saga.
-¿A mí? Si soy la persona que menos merece algo así.
-Pero eres la que mas me importa.
El aire de la ventana movió los largos cabellos lilas de la diosa, que sonrojada por lo que acababa de decir, miraba vacilante a Saga. Él veía aquella imagen en la que la piel blanca de la diosa se perdía en el satin de su bata y sus labios rosados parecían llamarlo. Sin darse cuenta de que poco a poco se acercaba a ella, la tomó de la cintura y la atrajo hacia él, posando en su boca un delicado y suave beso al que ella respondió.
Al separarse, sus miradas hablaron por ellos. Sabían lo que sentían y sin decir nada se dieron un largo y silencioso abrazo, donde solo los latidos y las respiraciones de cada uno hacían acto de presencia.
-Mi diosa, sabe que esto no esta bien. Podrían condenarme por todo lo que estoy sintiendo por usted en este momento.
-Yo no dejaría que nada malo te sucediera.
-Pero incluso cualquier caballero tendría derecho a matarme incluso por tenerla en mis brazos en este momento. Sería llamado traidor de nuevo aunque… De todos mis pecados este es uno del que jamás me arrepentiría -dice acariciando la mejilla de la joven de ojos azules- Mi diosa Athena ¿Acaso podrías dejar que este mortal te amara? No como un santo a su diosa, sino como un hombre a una mujer, se que soy quien menos merece estar frente a usted y pedirle esto pero…
Saori pone sus dedos en los labio del patriarca para que guarde silencio.
-Saga yo te he amado desde que te conocí. Nada me haría mas feliz que tu me miraras de esa manera.
Sin dar crédito a lo que escuchaba, Saga la estrecho mas fuerte y beso su frente.
-Venga, la llevare a sus aposentos, debe descansar.
Desde aquella madrugada, ambos empezaron a verse de manera diferente, intentando pasar más tiempo a solas de manera discreta.
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Afueras del santuario
Kanon preparada un plato de fruta fresca cuando escucho ruidos en la habitación contigua.
-¿Que paso? -dice Li confundida y un poco atemorizada- ¿Donde estoy?
-Buenos días señorita, estamos en mi casa -dice ofreciéndole fruta- pensé que no iba a despertar nunca.
-¿El berseker?
-Huyó, es un cobarde. ¿Como te sientes? -dice revisando sus vendajes- hice lo mejor que pude, no soy un experto en esto
La chica observa un poco adolorida sus heridas, que fueron atendidas por el geminiano.
-Gracias… Soy Li, por cierto. Creo que nunca me presenté.
-Cierto, que bueno que lo haces, me sentí raro hurgando entre tus ropas sin saber tu nombre si quiera.
-¿Es en serio? -dice mirándolo furiosa- Acabo de despertar de mi coma y tu ¿me dices eso?
-Solo bromeo mujer -dice intentando contener la risa- pero ya en serio ¿Conoces al tipo que nos ataco?
-Si, él era mi novio, vivimos juntos hace mucho tiempo.
-Pues intento matarte -dice él comiendo uvas-.
-No seria la primera vez. La verdad no puedo creer que este vivo. La ultima vez que lo vi ambos caíamos por un risco hacia un rio.
-Y yo creía ser malo en eso de las relaciones de pareja -dice sarcástico- no se veía feliz de verte, te hubiera matado si no llego a tiempo.
-Si, te debo una.
El geminiano se acomoda en la cama y le da uvas en la boca a su nueva amiga.
-¿Por que esta tan molesto contigo? Se ve que eres un fastidio pero no entiendo por que querría matarte con ese odio.
-Nunca lo supe. Solo cambio de repente. Lo conocía hace casi 15 años, cuando entrenaba con mi maestra Niobe en Yushu. Él acababa de llegar de Rusia, donde nació para ayudar a las personas del lugar. A pesar de la molestia de mi maestra, yo lo veía a escondidas, pero él odiaba que yo entrenara para convertirme en un santo. Un día me pidió que decidiera, él o la armadura de Pictor.
-Que idiota -interrumpe Kanon- Solo un idiota te pondría en esa dificultad.
-La idiota fui yo, que escapo con él la noche antes de mi batalla final para ganar la cloth. Que tontería ¿no?
-Si lo hiciste porque lo amabas no fue una tontería.
Ella mira hacia la ventana con frustración.
-Eso supongo… ¿Tu alguna vez has?
-¿Amado a alguien así? -completa la pregunta mirando al piso- No. Creo que soy demasiado egoísta para amar a alguien porque jamás he hecho un sacrificio así. Solo lastimo a las personas a quienes me acerco y dudo que una mujer me hiciera cambiar.
-Pues yo lo hice pensando seria feliz pero un día solo regreso a casa y me atacó. Su mirada había cambiado y no reaccionaba a mis palabras. Tuve que defenderme pues el me atacaba como si hubiera recibido entrenamiento o tuviera una fuerza sobrehumana, logro herirme en el vientre e intentó lanzarme al rió que pasaba frente a nuestra casa pero me aferre a él. Ambos caímos. Mi maestra me encontró y curo mis heridas, a él jamas lo encontraron y supuse había muerto.
-Lo que dices, la manera en la que cambio de repente, no parece algo normal. Y que regrese ahora como un servidor de Ares no es coincidencia.
-¿Quieres decir que…?
-Aquella vez ya era parte de los bersekers. Los lideres de los batallones de Ares tienen el poder de influir en las personas que tienen maldad oculta en sus corazones. Tu novio debió ocultarte algo de lo que Ares se aprovechó. Sin embargo, si su amor por ti hubiera sido más grande que su oscuridad, habría podido detenerse.
-Supongo que no me amaba tanto -afirma ella con tristeza- ¿Cómo sabes tanto de esto?
-Porque también hay maldad en mi corazón y Ares ha intentado usarme muchas veces como su recipiente pero hasta ahora no lo ha conseguido gracias a Athena.
-Pues si lo que dices es verdad, Ares fue quien me arrebató la vida que alguna vez quise tener.
Ella sigue comiendo la fruta que el peliazul le preparó y se da cuenta de lo lindo que se ve recostado a su lado.
-Gracias por todo. ¿Quieres la ultima uva? -pregunta intentado dársela en la boca- están deliciosas.
-No -se levanta molesto- mejor preparate, si ya te sientes mejor debemos ir a ver a Athena.
Ella asiente un poco confundida, Kanon parece sentirse cómodo a su lado y de repente volver a ser frío. Li no sabe lo que le sucede pero siente la necesidad de descubrirlo y la mejor manera es no presionándolo.
Espero seguir avanzando a este ritmo y traerles pronto la actualización, sigan mi cuente de insta para ilustraciones del fic.
Hasta la próxima!
