ESTA ES MI PELEA, VIVE O MUERE.

Seiya, Shun, Hyoga y Shiryu habían sido enviados por Saori a evaluar las fuerzas enemigas y después de un par de días cerca del santuario de Ares, sabían que había 4 líderes de batallón, cada uno con 3 bersekers a su cargo. Al aprecer Keres, líder del batallón del fuego rojo, era la encargada de conseguir el recipiente para volver a Ares a la vida, mientras que Cidoimos, líder del batallón de la Llama se encargaba de resguardar el santuario del dios de la Guerra. Los otros dos líderes parecían no encontrarse en el lugar, lo cual hacía sospechar a los caballeros de bronce, que se encontraban en algún otro lugar, preparándose para la eminente guerra.

Algo además había llamado su atención. Uno de los guerreros de Keres, había llegado hacía poco con una amazona al templo del Fuego Rojo y una discusión entre ellos no se hizo esperar.

-Nuestras órdenes fueron claras -decía inmutable Shiryu- solo debíamos reconocer el terreno enemigo e informar a Athena, no podemos involucrarnos más.

-Pero si esa chica es de los nuestros no podemos solo dejarla ahí, algún motivo debe haber para que ellos la capturaran y deberíamos descubrirlo.

-Shun, Shiryu tiene razón -dijo Hyoga intentando tranquilizar al caballero de Andrómeda- si nos descubren ya no tendrá sentido haber venido hasta aquí.

-Pero somos caballeros de Athena, no podemos solo irnos y dejarla ahí -grito desesperado Seiya- ¿Que clase de santos seremos si lo hacemos?

Pasaron varios minutos de discusión antes de que se dieran cuenta que alguien más se acercaba a ellos.

-Es un milagro que no los hayan descubierto, su cosmos alterado se percibe a kilómetros.

-¡Kanon! ¿Que haces aquí? -pregunto Shun- ¿También te envió Athena?

-No, yo no sigo órdenes todo el tiempo, ya deberían saber que tomo mis propias decisiones. Estoy aquí por algo personal.

-Viniste por la mujer que apresó el berseker -dijo Hyoga-.

Kanon les regaló una fría mirada sin admitir que el Cisne tenía razón.

-Será mejor que regresen al santuario, Athena fue herida y se está recuperando. Los necesitará a su lado.

-¿Que dices? ¿Athena fue herida?

-Cálmate Seiya, estará bien. Pero yo tengo cuentas que ajustar con estos malditos.

-A pesar de que eres uno de los más poderosos caballeros dorados, no podrás tu solo contra todos.

-Shiryu tiene razón -afirmó Shun- permítenos ayudarte en tu plan.

-Esto ni siquiera es un plan. Solo sacaré de ahí a Li, si debo enfrentarme a cada uno de los bersekers de Ares lo haré, pero no permitiré que la lastimen y no pienso ser responsable por la muerte de alguno de ustedes, niños.

-Si entras ahí tu solo los planes de Saori se vendrán abajo -dijo pensativo Seiya- y ella lamentará que no hayamos hecho nada para ayudarte. Nos quedaremos.

Así, los 4 caballeros de bronce y Kanon planearon su ataque al templo del Fuego Rojo.

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Santuario de Athena

-Saga, vine tal como me lo pediste -dijo Deathmask- Kanon dejó su templo hace casi una hora y me informaron que salio definitivamente del santuario.

-Sabía que no me obedecería, te lo agradezco Máscara de la muerte.

-Señor -se acercó tímida una doncella- la diosa Athena ha despertado y pregunta por usted.

El patriarca de inmediato se encaminó a los aposentos de la diosa, cerrando la puerta al entrar y corriendo a abrazarla.

-Pensé que te perdía.

-Lamento haber salido sola. ¿Pudieron detener al que nos atacó?

-No, mi diosa. Escapó con la caballero de Pictor.

Athena preocupada se sintió culpable por la suerte de la amazona.

-Debemos intentar ayudarla.

-Es demasiado peligroso, además… Kanon fue tras ella pese a que se lo prohibí. Si Ares se apodera de él…

-No. No pienses eso. Si eso sucede entonces…

-Tendré que matar a mi propio hermano.

Athena observó el miedo en los ojos de Saga y entendió que era tiempo de entregarle lo que había mandado a hacer para él.

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Templo del Fuego Rojo

Arioch observaba a Li ponerse en guardia. El berseker sonrió al darse cuenta que ella jamás cambiaría, estaba destinada a luchar y dentro de él lamentaba un poco haberla alejado de su destino cuando eran más jóvenes.

-No debiste poner resistencia la noche que te ataqué en nuestro hogar. Nada de esto estaría sucediendo y descansarías plácidamente en el mundo de los muertos, pero siempre buscas el camino más difícil.

-Deja de hablar de cosas que quedaron atrás ¿para que me trajiste aquí?

-¿No es obvio? Para que ese idiota venga por ti.

-¿Quien? ¿Kanon? No lo conoces, él jamás caería en una trampa tan estúpida.

-Bueno, lamentablemente no estarás aquí para saber si estas o no en lo correcto.

Arioch se mueve a la velocidad de la luz, lanzándole varios golpes que desestabilizan a Li.

-Maldición, es bastante rápido. Se mueve casi a la velocidad de los caballeros dorados.

-¿Que sucede? ¿No quieres jugar una última vez conmigo?

El berseker continua atacando, sin que ella logre ver los golpes.

-Esto es aburrido pequeña. Pensé que serías un digno rival, pero veo que eres débil.

Ella de rodillas y sangrando por los golpes del hombre, da un puñetazo en el piso, sintiéndose frustrada. Toda su vida pospuso el momento de probarse en una verdadera batalla, siempre dejo que las circunstancias la guiaran, sin tener el valor de tomar las riendas de su destino, incluso su llegada al santuario había sido voluntad de su maestra. Siempre siguiendo los deseos de todos menos los de ella misma. Y ese hombre, el que tenía enfrente y sonreía al verla caer, era el mismo que alguna vez había amado y por quien había abandonado lo que tenía sentido para ella.

Pensando en cómo toda su vida huyo de todo lo que quería, se pone de pie, dispuesta a no desperdiciar ni una sola oportunidad más por miedo.

-¿Así que quieres más?

-No importa que seas más poderoso que yo, no importa que te hayas convertido en un guerrero de Ares, no te saldrás con la tuya. ¡Te derrotaré!

La amazona eleva su cosmos y toma impulso, asestándole una patada en el rostro al berseker, que se queda asombrado de la nueva determinación con la que lo ataca. Sin perder tiempo, Li gira sobre sus talones para ejecutar una de sus técnicas.

-"Sentencia Cromática".

Arioch se ve en envuelto en una luz multicolor que gira alrededor de él, sin permitir que se mueva.

-¿Que es esto? ¿Crees que podrás vencerme con trucos baratos?

-No es ningún truco, esta técnica revela el color verdadero de tu alma y la juzga en base a tus sentimientos. Si tu corazón esta manchado por el mal, como se que lo está, la misma oscuridad de tu alma será la que te ahogue.

Poco a poco, el color verde oscuro empieza a predominar aquel colorido amarre y a envolver al berseker, pero justo antes de que lo atrapara por completo, un destello de color amarillo comienza a crecer.

-¿Pero que sucede? La sentencia había sido unánime. Si se ha detenido y hay otro color… Eso significa que… Aun hay algo de pureza en su corazón.

Arioch es liberado de la técnica de la santo de Pictor, ante los ojos de asombro de ella. Pero él no pierde el tiempo y aprovecha la confusión para contraatacar.

-"Llamas Infernales"

-¡Ahh! -grita Li cayendo al suelo con la piel ardiente por el fuego del ataque recibido-.

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En otra parte del templo los caballeros de Athena habían irrumpido, derrotando a los guardias que habían encontrado. Keres rápidamente sintió su presencia y envió a Brigith a hacerles frente.

-¡Alto ahí! -dijo la chica griega de ojos azules- cualquiera que se atreva a irrumpir en el templo de mi diosa Keres, lo pagara con su vida.

Los caballeros de bronce y Kanon recibieron varios cortes en brazos y cara, producidos por pequeñas escamas verdes.

-¿Que es esto? -preguntó Hyoga- parecen pequeñas escamas.

-Son las escamas de la Químera -afirmó la pecosa mujer- Mi nombre es Brigith, berseker de la Quimera y haré de este templo su tumba.

La mujer se lanzó hacia ellos pero fue repelida por la defensa rodante de Andrómeda.

-Seiya, deben seguir adelante. Hyoga y yo nos encargaremos de ella.

-De acuerdo -contestó Pegaso- vámos.

Hyoga lanzó su polvo de diamante para distraer a la mujer, que no parecía feliz con el hecho de que 3 de los intrusos escaparan. Mientras tanto, Seiya, Shiryu y Kanon continuaron por un largo pasillo.

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Santuario de Athena

El caballero de Aries había vuelto de Jamir hacía apenas un día cuando Athena lo mando llamar al salón del Patriarca. Ante la mirada curiosa de Saga, Mu entró al lugar y colocó una Pandora Box enfrente de la diosa.

-Fue difícil, pero su encomienda ha sido cumplida.

-Te lo agradezco Mu, jamás dude de tus habilidades. Yo me encargaré del resto.

El lemuriano asiente y se retira, mientras Athena se acerca a Saga y se sienta en su regazo.

-Athena, alguien puede entrar.

Ella ignorando sus palabras le quita la máscara de Patriarca y le da un beso.

-He estado muy preocupada por todo, pero de entre todas las cosas que causan temor a mi corazón, la idea de que algo malo te suceda es la que más me persigue por las noches.

-No debes preocuparte, yo soy quien debe protegerte.

-Lo se. Pero Kanon porta la armadura de Géminis y si alguien lograra llegar hasta aquí tu no tendrías manera de protegerte. Es por eso que le di a Mu un frasco con mi sangre y le pedí que fuera a Jamir e hiciera algo que jamás había existido.

En ese momento, la Pandora Box se abre, dejando al descubierto una brillante cloth con el object de un sacerdote.

-Athena ¿Que es esto?

-Es la cloth del Patriarca y es tuya.

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En el sótano del templo del Fuego Rojo, una malherida Li se pone de pie de nuevo.

-Vamos nena, ya no quiero lastimarte, solo date por vencida y terminaré con tu vida sin más dolor.

-No se cómo manipulaste los colores de mi sentencia cromática, pero eso no sucederá de nuevo. Nada se saldrá de mi control, no más. "Boceto Ilusorio"

Aquella celda se convierte en una pequeña cabaña a un lado de un rio.

-Conozco esto -dice Arioch- ¿Porque nos trajiste a nuestro hogar? ¿Acaso te pusiste nostálgica?

-Sabes bien que no estamos realmente ahí, esto es solo producto de mi imaginación, pero no puedes salir de mi boceto.

-Ah si, también recuerdo ese truco. Te vi practicarlo miles de veces y siempre te distraías dejando algún indicio de la realidad al cual el enemigo podía aferrarse para salir.

-Eso fue antes, cuando era tan solo una adolescente. Tuve bastante tiempo para perfeccionarlo. Anda, intenta encontrar algo que delate la ilusión.

-No me interesa perder el tiempo, se como funcionan tus técnicas, se que esta realmente no puede hacerme daño, solo es para jugar con mi mente. Y se que solo aprendiste a usar estos dos poderes de tu maestra, por lo que no tengo más que matarte y esto desaparecerá. Aceptalo, no eres rival para mi.

Con la furia en sus puños, Li lo ataca una y otra vez, mientras él los esquiva, pero en vez de dejar que el cansancio se apodere de ella, la amazona gana velocidad al punto que Arioch deja de ver los golpes que le lanza. Al estar dentro del boceto, el escenario se modifica a favor de ella, haciendo que el berseker esté desorientado y tropiece. Al estar a merced de la mujer, el berseker intenta hacerla sentir mal.

-Li por favor no hagas esto, entiende, hice todo esto para que estuvieras orgullosa de mi.

-¿Que dices? ¿Orgullosa de ti? ¿De intentar matarme en varias ocasiones y atacar a personas que debo proteger?

Al lograr desconcentrarla, Arioch se levanta y la ataca de nuevo mientras se ríe de ella.

-Athena no tiene oportunidad si sus santos son como tu.

Ella sangra en el piso pensando que quizás sus temores eran ciertos, es posible que jamás se demuestre de lo que es capaz, quizás esta destinada a perder y cierra sus ojos sintiendo como sus fuerzas se van. De pronto siente como un cosmos conocido explota cerca de donde se encuentra y levanta su cabeza.

-Eso.. Eso fue…

-Eso mi amor fue mi plan funcionando. El estúpido gemelo menor vino tras de ti y ahora la gran Keres lo tomará para nuestro señor Ares.

-No, Kanon…

Tomando lo que le resta de fuerza se pone de pie.

-Oh por favor -dice Arioch- de verdad ya no quiero lastimarte. Solo rindete.

-No, no dejare que te salgas con la tuya y se apoderen de Kanon. Se que toda su vida solo ha sido una marioneta de un cruel destino y ahora tiene oportunidad de ser libre, no dejare que ni tu, ni Keres, ni Ares le arrebaten eso.

-Bien, no me dejas opción, no quería llegar a esto pero como te importa demasiado lo que pase con ese perdedor, sera mejor que te pierdas en el inframundo y dejes de preocuparte… "Veneno Blanco"

El de los rizos rubios arroja un liquido viscoso sobre ella, por medio de su casco. Ella intenta limpiarse rápidamente, pues aun recuerda que así fue como quedó inconsciente la última vez.

-No servirá de nada, esta vez te di la dosis letal de veneno y ha entrado en contacto con tu piel, solo tienes algunos minutos antes de que haga efecto y pierdas la vida, no te preocupes, no será tan doloroso.

-Si eso es verdad y moriré, entonces no debo temer. No tendré otra oportunidad para hacer algo por Athena, por Kanon. ¿Tu morirás antes que yo! "Pincel Carmesí"

El pincel que porta en la mano derecha de su armadura se transforma en un ataque de cosmos, incrustándose en el pecho del berseker y tomando su sangre.

-Creo que jamás conociste esta técnica, pero como puedes ver, tu sangre alimentara mi pincel de rojo carmesí. No hay a donde ir ya.

Sin esperar el ataque, Arioch cae de frente, perdiendo su liquido vital hasta que su corazón deja de latir. Li por su parte, empieza a sentir los efectos del veneno, que nublan su vista y la hacen sudar frío. Kanon… Mientras intentaba caminar por las escaleras que la sacarían de aquella prisión, sintió el aire más denso de lo normal y resbalo, cayendo inconsciente.

Se que la OTP ha estado un poco ausente, pero era necesario para desarrollar esta parte de la historia, prometo que habrá màs en el próximo capitulo.