EPILOGO
El río océano estaba al sur del Santuario, Li no tardó mucho en llegar hasta ahí. Las instrucciones de Athena habían sido precisas, pero el camino era largo.
FLASHBACK
-Deberás saltar en la parte más profundo del río océano -indicó Athena- trata de no desmayarte porque cuando la corriente te absorba, te llevara directo a la orilla del rio Aqueronte. Sin los espectros, ni Hades, el Inframundo ha quedado en manos de dioses primordiales y algunos Titanes que luchan por el control, así que es un terreno peligroso. Deberás pasar por las 9 prisiones antes de llegar a la Puerta del Tártaro, la reconocerás por su magnitud y sus detalles en bronce, así como por los Hecatónquiros que la resguardan. Li, a partir de este punto, tu viaje no tendrá retorno seguro, pues ningún humano puede salir libremente de ese lugar sumido en las Tinieblas.
-Entonces...¿Aunque logre encontrar a Kanon no podré sacarlo de ahí y yo misma quedaré atrapada?
-El Tártaro es el lugar que se ha usado para encerrar a los Titanes. Solo un dios puede entrar y salir de ahí. Es por esto que te daré algo muy especial -la diosa tomó de un cajón una bella Clámide de lino tejida con hilos dorados- Esta capa ha sido tejida por la misma Athena en la era del mito, fue usada como símbolo de protección y bendición por antiguos guerreros. Te mantendrá a salvo de los Titanes, pues reconocerán mi sello y te permitirá salir de allí.
-Pero ¿podremos salir ambos?
-Deberán encontrar la manera de usarla ambos sin romperla, solo si sus cosmos armonizan podrán hacerlo. Y recuerda, el Tártaro no es solo un lugar, es un ser que se dará cuenta de todos tus movimientos y tomará partida en tu travesía.
FIN FLASHBACK
El ruido del agua era lo único que sus sentidos registraban, la presión era bastante fuerte mientras intentaba no golpearse con las rocas del rio, al ser arrastrada. No pensó que tuviera que durar tanto tiempo bajo el agua sin poder respirar y la ansiedad comenzó a tomar control de ella. Esa situación le recordaba a cuando había estado a punto de morir junto a Arioch. Aquella vez estaba herida y sin fuerza para salir, esta vez debía usar su fuerza para sobrevivir. Aunque Athena no lo había mencionada, era bien sabido que nadie era capaz de lograr llegar vivo al inframundo a menos de haber despertado el noveno sentido.
-No, no debo morir, no debo morir -dijo elevando su cosmos- ¡Kanon!
No supo cuanto tiempo había estado inconsciente, solo despertó empapada en la orilla del tenebroso rio del barquero, que para su suerte, había sido eliminado tiempo atrás. Se levantó observando el paisaje desolador del lugar hasta que escuchó ruidos, por lo que se cubrió con la clámide y se resguardó detrás de unas rocas. Su misión no tenía nada que ver con los Titanes, por lo que no quería enfrentamientos innecesarios. Cuando el peligro pasó, inició su recorrido por las 9 prisiones, debía ser rápida y sigilosa si quería encontrar al geminiano.
- 0
Saga miraba el horizonte desde la plazuela de la reconstruida estatua de Athena cuando sintió los brazos de Saori alrededor de él.
-Cada que veo esa seriedad en ti me da un poco de escalofrío -afirmó la diosa- ¿estas pensando en Kanon?
-Hace 4 días que Li partió. Saori ¿y si ella no vuelve? ¿Si no logra encontrarlo? Solo habrá muerto en vano.
-Debes dejar de preocuparte y confiar en ella, hay un sentimiento muy poderoso que la mueve a hacer este sacrificio. Además, el tiempo en el Inframundo no corre de la misma manera que en la Tierra. Aquí han pasado 4 días, pero allá es posible que solo hayan transcurrid horas. Ellos volverán, debes tener fe.
Los 5 caballeros de bronce llegaron en el momento en que Saga y Saori aun se tomaban de las manos.
-¡Saori! -gritó Pegaso dándole un abrazo e ignorando a Saga- Que alegría que te encuentras bien. ¿por que no nos llamaste para combatir a Ares? No puedo creer todo lo que tuviste que pasar y las batallas…
Saga observaba la escena lleno de celos. Algo pasaba cuando Seiya se acercaba a la pelilia, pues a pesar de estar agradecido con Seiya por haber cuidado de Athena, no soportaba la manera en la que la miraba.
-Saori… Athena, creo que debemos continuar con lo que tenemos pendiente.
-Si, por supuesto Saga.
-Pero -dijo Seiya confundido- acabamos de volver y queríamos invitarte a Rodorio.
-¿Eso queríamos? -pregunto Shun imprudentemente, recibiendo un codazo por parte de Hyoga- ¡auch!
El geminiano cambio su cosmos, siendo esto percibido por la diosa.
-Seiya, chicos, en verdad se los agradezco pero ahora quiero pasar algo de tiempo con Saga -respondió tomando el brazo del peliazul- quizás los vea más tarde.
-¿Como?
El rostro de Seiya cambio por completo al notar la cercanía entre la pareja.
-Pegaso, Saori y yo estamos juntos. Se que quizás ustedes o el resto de los caballeros tengan opiniones contrarias a nuestra decisión -dijo firmemente Saga- pero no permitiré que nadie se entrometa en esto.
Todos menos uno, quedaron sorprendidos y sin habla.
-Hum… Era algo que ya se veía venir -dijo Ikki ante la mirada atónita del resto- cualquiera con un poco de sentido común se daría cuenta de las miradas que cruzaban cada que se encontraban.
El comentario de Ikki suavizó un poco la tensión, lo que permitió que la pareja se retirara tranquila. Seiya se quedo parado viéndolos pero no se atrevió a decir nada. Sus amigos sabían bien lo que sucedía y no lo mencionaron, prefirieron animarlo y distraerlo.
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Li llegó a la novena prisión cuando escuchó unos pasos estruendosos cerca, que avanzaron con tanta rapidez que no logro esconderse a tiempo.
-Sal de ahí espectro, te vi desde hace un rato, no te dejaré escaparan
El hombre de altura gigantesca gritaba y agitaba los brazos molesto, Li no tuvo más remedio que dejarse ver e intentar hablar con él.
-No soy un espectro -dijo ella esquivando el mazo de alto hombre- soy un caballero de Athena.
-¿Athena dices? -preguntó desconfiado- No intentes engañarme enana, los caballeros de Athena que vinieron al inframundo eran todos hombres.
-¡No estoy mintiendo! Mira…
Ella le mostró la capa que la diosa y el Titán la observó aún dudando.
-¿Y que es lo que haces aquí? ¿Acaso Athena está interesada en intervenir en la lucha por el control del inframundo?
-Por supuesto que no, a ella no le interesa este lugar. Vengo en paz a cumplir con una misión de rescate que me ha sido encomendada.
-¿Misión de rescate? Pensé que todos los guerreros de Athena habían logrado salir de aquí.
-Así fue, pero hay uno que… Es una larga historia ¿si? El punto es que no tengo intenciones bélicas ni de entrometerme en cualquier asunto que este sucediendo aquí, solo quiero llegar a la Puerta del Tártaro cuanto antes.
-¿El humano que quieres rescatar está en el Tártaro? -preguntó riendo escandalosamente- Oh, pequeña duendecilla, te han enviado aquí a morir, espero que tengas suerte y los Hecatonquiros no sean tan sádicos contigo.
El gigante dio la vuelta pero la voz de Li lo detuvo.
-¡Espera, por favor! Se bien que esos… Hecatonquiros tienen fama de despiadados ¿crees que ellos tengan a Kanon?
-Cualquiera que pise el Tártaro suele ser masacrado por ellos -dijo moviendo la cabeza negativamente- quien sea a quien busques, ya debe haber muerto.
-No… Él no es cualquiera, se que no esta muerto. Cumpliré la misión que me dio la diosa Athena, no puedo dudar.
El gran hombre la miro dar pequeños pasos en dirección al peligro y se sintió un poco conmovido.
-De acuerdo… Athena es la única diosa olímpica que mantiene la vision que nosotros los Titanes tuvimos alguna vez, la de convivir pacíficamente con los humanos, así que te ayudaré.
-¿De verdad?
-Mi nombre es Jápeto. Te ayudaré a distraer a los monstruos de 100 ojos para que puedas entrar, pero una vez allí estarás por tu cuenta.
El Titan la tomó de un brazo y la puso sobre su hombro, dirigiéndose rápidamente a la entrada, que efectivamente, estaba custodiada por aquellos seres extraños. Eran altos, deformes, con cabezas por todo el cuerpo y aunque actuaban torpemente, parecían impulsivos y violentos.
-Ahí están. Yo haré ruido para atraerlos, mientras tanto debes apresurarte a entrar. Adentro puede que encuentres alguno, pero debes atacarlos directamente a los ojos, así se desbalancearan y tendrás algo de ventaja.
-Gracias, Jàpeto. Me aseguraré de mencionarle tu ayuda a Athena, seguro ella encontrará la manera de recompensarte por eso.
El Titàn sonrió y llevó a cabo su plan. Los Hecatonquiros cayeron en la trampa sin darse cuenta de que la caballero de Pictor había cruzado la puerta. En la parte interior el paisaje lucía aún más aterrador que afuera. Uno de los gigantes de 50 cabezas se percato de la presencia de Li y corrió a atacarla. Ella esquivo el golpe del gran puño de aquel ser, y lo atacó sin titubear.
-"Pincel Carmesí"
La técnica logro perforar varios ojos de la criatura, tal como Jàpeto le había aconsejado, derribándolo mientras se retorcía.
-Dime ¿donde esta el humano que hace poco llegó a este lugar?
-No te lo diré maldita -respondió el Hecatonquiro sangrando- ningún humano sale vivo de aquí.
-Tu tampoco, si no me lo dices, no me sirves y te mataré, de igual manera lo encontraré.
Li presionó las heridas en los ojos de la bestia y lo hizo gritar hasta que cedió y respondió.
-Los humanos pocas veces vienen aquí sin haber muerto, cuando ha sucedido los torturan y los sellan en las rocas de la penitencia. Están detrás de aquella colina.
Ella soltó al Hecatonquiro y salio corriendo en la dirección indicada. Al llegar vio el cuerpo de Keres atrapado y sin vida, por lo que el miedo recorrió su cuerpo. La colina estaba llena de cuerpos pudriéndose, algunos calcinados, otros desmembrados. La escena era escalofriante y el corazón de Li palpitó con fuerza al no ver rastro del geminiano, cuando recordó las palabras de Saori "El Tàrtaro no es solo un lugar, es un ser que se dará cuenta de tus movimientos".
Li elevó su cosmos, hablándole a aquel ser primigenio que contenía la oscuridad de aquel lugar, rogándole encontrar a Kanon. El piso comenzó a temblar, en respuesta a sus plegarias. Aquel omnipotente ser la había escuchado, pues algunas rocas cayeron, develando el cuerpo de Kanon. Ella se apresuró a revisar sus signos vitales, cuando él comenzó a toser. Una de sus piernas estaba aun atrapada en la pesada roca, por lo que Li tuvo que despedazarla con sus puños, lastimándolos un poco.
-Dime que no viniste hasta aquí por mi -dijo el geminiano entreabriendo los ojos-.
Ella lo abrazó emocionada de saber que estaba vivo, para después darle una cachetada.
-¿No puedes aprender a decir que te alegra verme? Tuve que venir por lo que prometiste devolverme.
-¡Auch! ¿Viniste hasta el Tártaro a golpearme? ¡Estoy moribundo mujer!
-Dame la mano, debemos salir de aquí.
-No se puede salir, lo intenté antes de que esas cosas de mil ojos me emboscaran y me metieran ahí.
Li tomó la Clàmide y se la mostró al peliazul. Athena me dio esto, con ella podremos salir, pero para hacerlo debemos usarla ambos, sin romperla. Kanon observó la prenda sin entender.
-¿Como se supone que haremos eso? Apenas y te cubre a ti.
-Saori solo dijo que para poder lograrlo debíamos armonizar nuestros cosmos. Debí pedirle detalles pero quería llegar aquí antes de que algo malo sucediera. Kanon sonrió de una manera un poco tímida, pues se sintió conmovido de la preocupación de la ojilila, la tomó por la cintura, colocando la capa de Athena alrededor de ella y rodeándose él mismo.
-¿Crees que alguien se haya besado en el Tàrtaro antes? -preguntó acercándose a ella y retirándole la máscara- En serio extraño tus ojos.
-¿Que haces? -dijo ella intentando evitar que él volviera a ver su rostro-.
Kanon ignoró las palabras de la ojilila, después de pensar que estaría para siempre en aquel lugar, ya no temía mostrarse sincero con ella. Li no esperaba aquella acción en ese momento, por lo que se quedó inmóvil y sintió los labios de Kanon tocar los suyos. Sus cosmos se elevaron en armonía e instantáneamente, la Clàmide hizo lo que Athena prometió, los trasportó fuera del inframundo sanos y salvos; aunque tardaron unos segundos en darse cuenta, pues seguían sumidos en aquel beso.
Habían sido transportados a las afueras del Santuario y al darse cuenta, ninguno de los dos supo que decir. Ambos guardaron silencio de camino de regreso, se conocían demasiado bien para saber que podían decir algo que arruinara el momento.
Al abrirse la puerta del salón del Patriarca, Saga vio a contraluz la figura de su hermano, ayudado por la caballero de Plata para caminar y se puso de pie de inmediato. Un abrazo fraternal que hacía demasiado tiempo ambos necesitaban, por fin sucedió y muchas cosas encajaron en el lugar en el que siempre debieron estar.
1 Semana después…
-Veo que ya te recuperaste del todo…
Li subía los últimos peldaños hasta el templo de géminis donde Kanon se encontraba parado.
-Si, ya estoy mejor. ¿A donde vas con eso?
Li miró su Pandora Box y una mochila que traía consigo, sonriendo un poco incomoda.
-Le pedí a Athena que me deje volver a China por un tiempo, buscare reclutas que entrenar y cuando estén listos volveré con ellos al Grecia.
Kanon guardó silencio, la noticia realmente no era lo que esperaba escuchar. Quiso preguntar por que se iba, incluso pedirle que no lo hiciera pero mordió su lengua y solo le dio un abrazo de despedida. Ella dio la vuelta y partió, había decidido aquello porque no quería sentir que renunciaría a todo por estar enamorada, como lo hizo alguna vez. Estaba huyendo quizás.
Saga que estaba en la sala del Templo había escuchado todo.
-¿Vas a dejarla ir solo así? Ya una vez casi la pierdes por quedarte callado…
-Pero y…
-Yo me encargaré del templo, se que Athena entenderá. Además… Creo que seria muy bueno para ti convertirte en maestro.
-¿Quieres que mate a esos niños desafortunados que lleguen a ser mis aprendices?
-No, quiero que seas quien siempre debiste ser y ella te hace bien.
Los hermanos se dieron la mano y Kanon salio corriendo para alcanzar a Li. El Santuario entraría en un periodo de paz, donde Saga y Athena estarían juntos y sin esconderse. Y en las montañas de China, Kanon descubriría la madurez y la calma que nunca tuvo.
FIN
Pues no quise dejar a Kanon perdido asì que decidí terminar esta parte de la historia. Mil gracias a todos quienes siguieron este fic, a quienes hicieron fanarts y a quienes estuvieron a mi lado apoyándome para que lo terminara, fue un poco difícil el desarrollar a todos los personajes originales pero quede conforme con el resultado e incluso a varios los diseñe visualmente. Espero que me acompañen en mi próximo proyecto. Hasta pronto!
