AQUELLO QUE SE HA ROTO

Capitulo II

El sol comenzó a salir entre las montañas del pequeño pueblo de Oregón cuando el autobús llego, Dipper bajo lentamente tomando una gran bocanada de aire como si esto le fuera le diera la energía necesaria para poder dar otro paso. Pensó en llamar a su tío o a Soos para que lo recogieran pero sabía que aun necesitaba estar solo así que decidió caminar, recorrió las calles de Gravity Falls una vez más pudo ver el restaurante de Linda Susan, la comisaria, incluso pensó que era bueno que siguiera funcionando el Laser Tag. Todos esos lugares estaban llenos de recuerdos de Mabel pero eran recuerdos que no podía encontrar en su mente y eso lo atormentaba, no podía dejarse de preguntar ¿qué había ocurrido?, acelero sus pasos y no quiso mirar más aquellos lugares llenos de sentimientos olvidados. Desde lejos pudo ver el letrero de la Cabaña del Misterio, se echó a correr debía de llegar ahí, no toco decidió entrar, con los años había llegado a conocer tanto a Stan que pocas cosas sobre el llegan a escapársele eso incluía los lugares ocultos de las llaves, entro con sigilo y fue directamente a la cocina ya que necesitaba algo para calentarse. Se sorprendió al ver a su tío sentado en la cocina bebiendo café, dejo caer su mochila y corrió a abrazarlo.

-¡Tío Stan me alegra verte!

-A mí también muchacho, pero suéltame mis huesos ya no son como antes. Dijo el viejo mientras dejaba escapar un poco de aire.

-Lo siento, me deje llevar. Respondió Dipper un tanto sonrojado.

Ambos se sentaron en la mesa y bebieron el café que Stan había preparado, tenía algunas preguntas para su tío pero no sabía que palabras utilizar para no parecer más loco de lo habitual. Fue el viejo Pines quien rompió el silencio:

-El que yo sea tan viejo, no significa que tengas que venir corriendo a verme.

-No es eso Tío Stan, es otro el motivo que me trajo aquí. Contesto seriamente Dipper.

-¿Entonces qué es chico? Pregunto Stan lleno de intriga.

-Busco a mi hermana Mabel. Sentencio Dipper sin dudar en sus palabras.

-Chico tú nunca has tenido una hermana. Respondió un tanto preocupado Stan.

-¡Claro que sí! Y no solo una hermana, una hermana gemela. Pero todos parecen haberla olvidado, mis padres, tú e incluso yo. Dijo lleno de tristeza Dipper después saco la fotografía que había encontrado dentro del libro y se la mostró.

-Encontré esta foto dentro del diario tres, esa foto fue tomada en el ático de la Cabaña del Misterio hace ocho años. -Le dijo a su tío.

-Tienes razón es el ático y la niñita se parece a ti pero puede ser alguien del pueblo a quien conociste ese verano. -Sentencio el viejo Pines.

-Leé la parte de atrás, además creí que si alguien comprendería el dolor de perder a un hermano serias tu. Respondió Dipper casi al borde del llanto, miro a su tío y supo que su palabras habían sido excesivas aquel era un tema muy difícil para Stan incluso para él. El viejo se levantó de la silla y dijo:

-Es hora de abrir la Cabaña. Puso su mano sobre el hombro de Dipper y agrego.

-Aunque en este pueblo loco no me sorprendería que tuvieras una hermana, además tener una sobrina eso si suena interesante. Dijo riéndose y luego salió de la cocina.

Dipper sonrió al escuchar las palabras de su tío bebió el resto de su café, recogió su mochila y subió al ático todavía estaba la vieja cama donde le gustaba desvelarse en sus veranos desentrañando viejos misterios. Se dejó caer en ella miro el otro lado de la habitación y supo que Mabel era real tan real como aquellas paredes dentro de las cuales ambos habían crecido, sin darse cuenta se quedó dormido, perdió la noción de las horas hacia tanto que no dormía bien sin sentir la soledad implacable sobre él. Cuando despertó estaba atardeciendo una vez más bajo a la cocina necesitaba algo de comer, preparo un sándwich con lo que encontró en el refrigerador y bebió un refresco, pensó acerca de en qué lugar empezar a buscar además de que necesitaría los otros dos diarios. Termino su soda y fue por su mochila, se alegró al ver los otros dos diarios dentro de ella al parecer el viejo Stan lo conocía también como él creía conocer a su tío. Preparo su mochila con todo lo que creyó necesitar para poder acceder al lugar donde comenzaría a buscar "el antiguo Bunker", si bien el ahora conocía mucho de los secretos del autor este mismo le dijo que dentro de ese lugar se encontraban aquellos secretos que ni siquiera él había podido descifrar a lo largo de los años. Se dirigió a despedirse de su tío, le alegro que también se encontrara Soos tenía mucho tiempo sin verlo.

-¡Hola Soos!, ¿cómo te trata la vida de casado? Pregunto Dipper

-¡Chico Pines! Grito entusiasmando Soos y lo abrazo. –Bien, Melody es una esposa muy paciente y si me equivoco mi abuela aun viene a regañarme.

-¡Eres el mismo de siempre Soos! Dijo Dipper riendo. Después se dirigió al viejo Pines. -Voy a salir un rato.

Su tío solo hizo un gesto de aceptación y no dijo nada aunque pensó desde lo profundo de su corazón "Cuídate hijo".

-¿Quieres que te lleve Dipper? Le pregunto Soos.

-No Gracias, me iré en el carrito de Golf esto es algo que debo de hacer solo.

-Tienes razón chico, no necesitas que alguien te cuide mírate eres tan alto como. Respondió Soos.

Dipper se sonrojo un poco, era cierto era tan alto como su amigo parecía que el mismo no se percataba de lo mucho que había cambiado a lo largo de los años. Se despidió de ambos y se marchó en dirección al Bunker, el camino era un poco difícil además ya había oscurecido recordaba el lugar y lo que en el paso pero parecía falso, falso porque sabía que en ese lugar también estuvo Mabel aunque sus recuerdos le dijeran lo contrario.

Llego al viejo pino donde hace ocho había encontrado el diario que además guardaba el Bunker lleno de misterios aun sin ser descifrados, con solo subir unas cuantas ramas lo pudo abrir se sintió feliz ya que en efecto había crecido como le dijo Soos. Tomo la linterna de su mochila y bajo, desactivo el sistema de seguridad sabia los signos necesarios de memoria, también pudo detener la ducha desinfectante realmente no se sentía con ánimos para pasar la noche mojado. Tomo aire y pudo ver entre las penumbras aun congelado al cambia formas, ver a su yo de doce años en un rictus de dolor le hizo erizar la piel pero sin duda escenificaba lo que en ese momento sentía. Busco el generador, este se encontraba un poco oxidado pero el viejo y sabelotodo Dipper no salió de la cabaña sin un poco de aceite, lo puso en la válvula y esta cedió con facilidad empezó por los gabinetes donde el autor le dijo que se encontraban aquellos misterios y criaturas tan aberrantes que jamás quiso descifrar. Ritos paganos, portales a otras dimensiones, sociedades secretas en realidad no había nada con lo que él no hubiera lidiado ya, no existía ningún documento que le ayudara a recobrar sus recuerdos por un instante pensó en la Sociedad del Ojo Cegado y el arma para borrar memorias pero sabía bien que esta fue destruida hace tiempo. El joven Pines se hallaba absorto en su búsqueda de tal manera que no se percató de que alguien tenía tiempo observándolo desde la oscuridad, aquella figura se fue acercando lentamente hasta quedar atrás de él, aquella sensación de ser observado lo ataco súbitamente se voltio rápidamente pero esto no le impidió recibir un puñetazo directamente en la cara lo cual lo hizo caer de la silla solo pudo decir: -¡HIJO DE PERRA!

Quiso vislumbrar a su agresor, era casi tan alto como el castaño pero mucho más delgado por un instante le pareció que era Robi sino fuera porque este se encontraba de gira con su mediocre banda de Rock, su cabello era largo y desalineado además de parecer que no había recibido ni un rayo de sol así como un baño en mucho tiempo, la poca luz dejo ver la tonalidad de su cabellera, ese color era tan peculiar que solo un maniático lo podía usar al instante supo de quien se trataba.

-¡Gideon maldita sea! -Dijo Dipper mientras se levantaba.

-¡Vaya que eres lento Pines! -Respondió el peliblanco en tono sarcástico.

-¿Qué demonios haces aquí? -Pregunto mientras se sacudía la ropa.

-Esperándote, sabía que en algún instante regresarías a este lugar. Casi un jodido año, esperando a ver tu estúpida cara Pines. -Dijo Gideon entre risas.

-Solo una pregunta más. Agrego Dipper

-¿Qué pasa Dippercito? Respondió el Gideon.

De manera repentina Dipper le regreso el puñetazo en la cara, no lo derribo pero pudo ver como escurría sangre de su labio, Gideon escupio al suelo y se empezó a reír de manera desenfrenada el joven Pines sabía que estaba loco pero no cuan realmente loco estaba. Dejo de reír y dijo:

-¿Quién te crees que eres Dipper Pines? No te basto con quitarme mi reputación, mandarme a la prisión, destruir mi amuleto e incluso arrebatarme el diario. Por tu culpa lo he perdido todo. Murmuro melancólicamente Gideon.

-Eso te lo hiciste tú mismo. Dijo rotundamente Dipper, entonces un grito que estremeció aquel lugar le recordó todo su dolor.

-¡TAMBIÉN ME LA QUITASTE! -Grito el peliblanco.

Al escuchar esto Dipper supo que el también recordaba a Mabel, pero como era posible esto ¿Qué le ocultaba? ¿Acaso sabía dónde estaba ella? Lo sujeto por las muñecas y desesperadamente comenzó a decir:

-¿SABES DÓNDE ESTA MABEL? ¿QUÉ PASO? ¿GIDEON DÓNDE ESTA MABEL?

-No lo sé. Dijo Gideon casi sin voz. -Pero se lo que ha pasado, por ahora lo importante es que tu también lo recuerdes. Solo quiero advertirte que si lo que haremos no funciona tu mente quedara hecha mierda y no abra vuelta atrás.

Dipper dudo por un momento nunca había confiado en Gideon pero por ahora parecía que él era el único que podía darle repuestas, además sabia en lo profundo de su corazón que el no tener a Mabel a su lado era como estar muerto así que no tenía nada que perder.

-Hare todo lo que me digas. Dijo firmemente Dipper.

-Comencemos. Agrego Gideon.

FIN DEL EPISODIO.

Notas del autor:

Esto se pone cada vez mejor, espero que no se esfume mi inspiración antes de llegar a punto cumbre de esta historia. Quise agregar a Guideon porque tengo la sensación de que regresara en algún momento a la serie con un papel importante en la misma, por qué imagino a pequeñin de esta manera bueno simplemente el poder tiene la capacidad enloquecer a quien lo busca y Gideon nos dejó bien en claro que eso era lo más ansiaba.

Me despido dejen sus comentarios y esperen con ansias el próximo capítulo.